Existencias Entrelazadas. Cap. 13

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“Separación”

(Narrado x Jae)
-Jae ¿Qué hacemos ahora?- pregunto ChangMin preocupado

- Regresemos a la habitación, podrían estar ahí- respondí

Algo no estaba bien y no quería desconfiar de YooChun ya que lo conocía demasiado bien o eso pensaba yo, pero aun así desde que lo vi de nuevo algo había cambiado en él y hasta ahora lo estaba notando, pero el no le aria nada a YunHo, era el hijo del señor de las tinieblas y no iría en contra de su propio padre, caminamos por los pasillos los cuales se encontraban desolados, ChangMin caminaba a mi lado tomado de mi mano pensativamente.

-Minnie, todo estará bien no te preocupes- apreté su mano

El solo asintió, llegamos a la habitación y entramos en silencio pero esta se mantenía en penumbras, encendí la luz con la mínima esperanza de que YunHo estuviera dormido pero murió al ver el rostro de ChangMin, quien me miraba asustado.

-No esta Jae… ¿Qué aremos?- su voz se escucho extraña

Me acerque y lo abrase protectoramente, no me gustaba verlo preocupado, toda esa luz que lo caracterizaba se apagaba con esa mueca de preocupación y me sentía inútil a no saber que hacer, teníamos que encontrar a YunHo antes de que algo malo le pasara, si los panes se cumplían como nos habían dicho nuestros mayores todo estaba perdido y el mismo infierno ardería en la tierra y nosotros seriamos castigados por no cumplir con nuestro cometido, los altos poderes nos separarían, la simple idea me destruía ya que sin la presencia de ChangMin mi existencia ya no tendría sentido.

Mi cuerpo se estremeció ante esta idea y ChangMin lo sintió, me miro adivinando mis pensamientos.

-Jae, nos separara- más que una pregunta fue una afirmación

-No Min, te juro que nadie me separara de ti- prometí sellando la promesa con un beso

Un beso con un sabor algo extraño como si fuera el ultimo y eso me ponía intranquilo, lo bese lentamente disfrutando de esos sentimientos que nos jurábamos eternos, lo atraje mas a mi cuerpo queriendo hacerlo uno mismo, pero algo paso sentí como alejaban a ChangMin de mi bruscamente y dos auras se hacían presentes en ese instante.

Mire confundido a ChangMin el que me miraba igual, en ese instante me di cuenta de la presencia de otro ángel y de Siwon el cual se encontraba detrás de mi.

No sabía porque aquel ángel que se encontraba sosteniendo a ChangMin se me hacia conocido, y mucho menos me explicaba porque me miraba de esa forma, su mirada era penetrante y ¿fría?

-Nos volvemos a ver SungMin- hablo Siwon detrás de mi

-Así es Siwon, y al parecer en la misma circunstancia- respondió el ángel  sin apartar la mirada de mi

-¿Se conocen?- quise saber

Mire a Siwon el que se mantenía serio, camino hasta quedar a un lado mío mirando a los dos ángeles.

-¿Cuanto a pasado desde la última vez, 100 años?- pregunto Siwon ignorando mi pregunta

-Para ser exactos han pasado 102 años- respondió SungMin

-Tanto, yo aun lo recuerdo como si hubiera sido ayer- se burlo Siwon

-Pues que extraño, ya que a los demonios se les da por olvidar las cosas innecesarias-

Las palabras de SungMin hicieron eco en mi cabeza, como que si esto lo hubiera dicho para mí.

-Sabes que era lo mejor para él- respondió severamente Siwon

-No sé a lo que te refieres Siwi- se burlo el ángel

-Con un demonio pueden decirme que pasa aquí- grite hastiado de su charla

ChangMin me miraba preocupado, el estaba igual que yo, ninguno de los dos entendíamos lo que estaba pasando.

-No me recuerdas pequeño Jae… sí que has cambiado ya no eres ese niño tierno que se la pasaba jugando y abrasando todo lo que se le ponía enfrente- respondió SungMin sonriendo

-¿Tu lo conoces SungMin?- pregunto ChangMin

-No solo él, si no también tu ChangMin- esta vez respondió Siwon

Los dos nos miramos sorprendidos, no entendíamos de lo que hablaban y me estaba empezando a molestar hasta que algo extraño paso, miles de imágenes pasaron por mi cabeza, haciendo que un dolor insoportable corriera por esta. Recordé esa niñez que había olvidado y ahí estaba ChangMin unos años más joven que en estos momentos cumpliendo con mis caprichos, abrasándome protectoramente, cuidándome, diciéndome lo mucho que me quería y esa promesa rota aquel día que nos separaron, y ahí comprendí porque ese ángel se me hacia conocido el nos había separado cuando éramos tan felices. El dolor se hizo insoportable, mire a ChangMin el cual mantenía la mirada perdida pero en su rostro se dibujaba la sorpresa, el también estaba recordando, pero porque a mí me dolía recordar, porque dolía saber que nos habían separado.

-Maldito tu me lo quitaste- le grite a SungMin abalanzándome a él para golpearlo

Tenía tanto odio asía ese ser celestial que quería terminar con su existencia, el me había rebatado de los brazos de ChangMin, me había negado la felicidad y lo peor me había mandado a mi propio infierno y destrucción.

Pero antes de que pudiera ponerle una mano encima ChangMin se había puesto frente a él cubriéndolo y Siwon me había detenido, tomándome de los hombros.

-ChangMin…- lo mire confundido

-Si lo atacas con más razón nos separaran –susurro

-Pero él tiene que pagar por todo lo que nos hizo pasar- volví a gritar

-No de esa forma Jae-

-Entones de cual forma ChangMin… dime de qué forma- me sentía demasiado furioso como para pensar en algo coherente

Siwon se dio cuenta, ya que mi cuerpo se estremecía por todo el rencor que sentía, no tardaría mucho en salir el demonio que dormía en mi interior.

-Es mejor que nos vayamos Jae, hasta que te tranquilices podrás hablar con más calma ok- hablo Siwon aun sosteniéndome

-No me iré de aquí hasta que el pague- señale a SungMin que solo me observaba seriamente

-Jae, el tiene razón podremos hablar cuando te tranquilices, por el momento es mejor que salgas de aquí- dijo ChangMin seriamente

Lo mire, no me detuvo a pensar en lo que podría causar con mis palabras pero mi enojo era mayor que mi razonamiento, me solté del agarre de Siwon y mire a ChangMin furioso.

-Tienes razón, es mejor que me largué de aquí, sería un estúpido si soy el único que cumple sus promesas- sonreí

-A que te refieres Jae- dijo ChangMin confundido

-Tu me prometiste que jamás te separarías de mi y ese mismo día dejaste que me llevaran a un lugar oscuro donde no podía verte, tu no sufriste lo que yo, rompiste tu promesa ChangMin, y yo fui un estúpido en creérmela, pero sabes ya no soy ese niño, he aprendido a no ser débil y a sobrevivir en un mundo de fuego ya no necesito que me cuides y me protejas ChangMin y así como un día tu rompiste tu promesa yo romperé la mía- dije dándole la espalda

-¿De qué hablas Jae?- pregunto ChangMin

-Siwon vámonos, regresemos a donde pertenecemos aquí ya no hay nada que hacer- dije ignorando la pregunta que se me hizo

Siwon solo asintió y caminamos hacia la salida de la habitación dejando atrás a los dos ángeles, sentí ese calor que recordé tu cuerpo cuando te transportas de un lado a otro mientras esa nube de humo nos cubría completamente desapareciendo.

-JAE, NOO…- escuche el grito de dolor de ChangMin

Y eso fue lo último que escuche de él.

Y de nuevo ese vacío en mi pecho se hacía dueño de todo mi ser

Traspasamos las puertas del inframundo y me dirigí a lo que una vez fue mi refugio, entre a mi habitación y ahí esa parte que había escondido en lo más profundo de mi ser salió haciendo que antiguos temores regresaran a mí.

Me deje caer en el suelo tomando mi rostro entre mis manos, llorando por primera vez desde hace mucho tiempo, Siwon se acercó y me rodio con sus brazos en un torpe abraso.

-Jae todo estará bien- susurro

-La primera vez que llegue aquí, imaginaba que el venia a buscarme y me rescataba de esta pesadilla, pero eso nunca paso-

-El no sabía que te encontrabas aquí-

-Pero porque me olvido, el juro que nada nos alejaría- el llanto cada vez era mas

-Jae tu también lo olvidaste-

 -Sabes Siwon que yo lo olvide porque era mejor para mi, no podía ser ese niño tenía que ser fuerte y si seguía con eso recuerdos el terminaría conmigo, tenía que olvidar no tenía otra opción- me defendí

-Jae piensa que para el también pudo ser duro y que tiene sus motivos…-

-El siguió viviendo en el paraíso mientras que yo fui encerrado en el mismo infierno, acaso no era digno de seguir ahí-

-Jae, no sé qué decir-

-No digas nada solo déjame solo y hundirme una vez más en el dolor-

Sin decir nada Siwon abandono la habitación, camine hacia una de las ventanas de mi habitación y mire ese mundo oscuro llenos de gritos y lamentos, almas condenadas a pagar por sus pecados andaban de un lado a otro.

Llore sin consuelo nuevamente, aquel débil y miedoso niño regreso a mí, de nuevo temía por lo que me llegara a pasar, mi corazón dolía una vez más por la falta de ese calor que solo él podía darme pero que yo mismo me negué a seguir, el rencor y el odio eran igual de fuertes que el perdón y el amor, pero solo quería que él me rescatara del demonio en el que me había convertido.

-ChangMin, esta vez si vendrás a rescatarme…-

“Distancia.”

(Narrado x Min)
Sin lugar a duda los tres habían desaparecido.
-          Jae ¿Qué hacemos ahora? – pregunte preocupado.
-          Regresemos a la habitación, podrían estar ahí – respondió.

Comenzamos a caminar en dirección de los dormitorios, me sentía preocupado, no sabía si desconfiar de ellos, bueno más bien de JunSu ya que  YooChun a final de cuentas era un demonio capaz de todo, ¿y si también había engañado a JunSu y se llevo a ambos? No sabía realmente que pensar, el poco tiempo que pase con JunSu me hizo saber que algo había cambiado en el, que aparte de la esencia de amor en su alma, había algo más que la oscurecía y que no llegaba a comprender, no quería pensar mal de él.

-          Minnie, todo estará bien no te preocupes.

Hablo de repente Jae, sacándome ligeramente de mis pensamientos, apretando mi mano con suavidad, solo pude asentir, no me sentía muy seguro de eso en estos momentos, llegamos a la habitación, entrando a mi parecer demasiado lento, todo se encontraba en total oscuridad, sabía que él no estaba ahí y mis razonamientos decían que JunSu también había tenido que ver con esto.

Jae encendió la luz, no sabía bien que esperar de todo esto, YunHo no se encontraba en la habitación, en mi mente solo se encontraba aquella idea que decía que nos iban a separar por no mantener cuidado a YunHo.

Mire asustado a Jae tratando de controlar la inmensa tristeza que estaba sintiendo en este momento.

-          No está Jae… ¿Qué aremos?

El no me respondió, solo se acerco y me abrazo, fue un abrazo reconfortante, me sentía protegido en sus brazos en ese momento pero todas mi preocupaciones no desaparecían, ¿Dónde está YunHo? ¿se lo llevaron YooChun y JunSu? ¿Qué nos pasara a nosotros? ¿Qué pasara con los humanos si llegan hacerle algo a YunHo? Habría que encontrarlo lo más rápido posible.

Un estremecimiento de parte de Jae me hizo entender que él pensaba lo mismo que yo, nos separarían, mi mirada se cruzo con la suya confirmándolo.

-          Jae, nos separara.
-          No Min, te juro que nadie me separara de ti.

Jae me hizo esa promesa pero aun así me sentía preocupado por la situación, el se acerco a mi sellando nuestros labios, algo se sentía diferente en ese beso, había un hueco en mi pecho que me hacía pensar que era el último, nos besábamos lentamente, disfrutando del momento aunque tenía un sabor algo amargo, me pego más a su cuerpo, quería estar completamente unido a él, quería sentirlo mío, pero algo en un segundo cambio, sentí como me jalaban poniendo distancia entre Jae y yo.

Dos esencias se hicieron presentes por un momento pensé que serian YooChun y JunSu pero no, reconocía muy bien una, SungMin era el que me tomaba alejándome de Jae, está confundido no sabía que era pero sentía que algo se volvía a repetir.

-          Nos volvemos a ver SungMin.

Hablo ese demonio que se encontraba detrás de Jae.

-          Así es Siwon y al parecer en la misma circunstancia – respondió SungMin.

Mire hacia SungMin lo conocía o al menos eso pensaba ya que al verlo, no quitaba la mirada de Jae lo que hacía que algo en mi se inquietara.

-          ¿se conocen?

Pregunto Jae mirando al demonio detrás de él, pero el solo camino sin dejarnos de mirar a SungMin y a mí, hasta quedar justo al lado de Jae.

-          ¿Cuánto ha pasado desde la última vez, 100 años?

Pregunto Siwon omitiendo la pregunta que hizo Jae.

-          Para ser exactos han pasado 102 años – respondió SungMin.
-          Tanto, yo aun lo recuerdo como si hubiera sido ayer – comento Siwon burlonamente.
-          Pues que extraño, ya que a los demonios se les da por olvidar las cosas innecesarias.

No entendía ni la mitad de la conversación, ¿Cómo pudieron a verse visto antes? Tenía muchas dudas y tenía la remota idea de que ellos dos no me las iban a disipar.

-          Sabes que era lo mejor para él – respondió Siwon.
-          No sé a lo que te refieres Siwi.

Comento SungMin burlonamente lo cual me sorprendió no lo había escuchado hablar así, el no debería.

-          Con un demonio pueden decirme que pasa aquí –grito Jae.
-          ¿no me recuerdas pequeño Jae? Si que has cambiado ya no eres ese niño tierno que se la pasaba jugando y abrazando todo lo que se le ponía enfrente – respondió SungMin.
-          Tú, ¿lo conoces SungMin? – pregunte.
-          No solo él, si no también tu ChangMin – respondió Siwon.

Mire a Jae el cual ya me miraba, no apartaba la mirada de él, me sentía confundido todo esto eran cosas que no comprendía y que ellos solo los complicaban mas, algo hizo como un clic en mi cabeza, comenzando con imágenes revueltas, recuerdos eso me supuse, Jae estaba conmigo pero no comprendo bien lo que paso, lo alejaron, ellos lo alejaron de mi, imágenes borrosas otras nítidas, otras sin sentido, desde aquel tiempo lo amaba y lo arrebataron de mis manos como ahora estaban intentando hacer, una promesa, le hice una promesa, la cual no pude cumplir, no entiendo el por qué no pude, haría lo que fuera por él, que fue lo que paso después los recuerdos no llegan completos, parte de mi vida esta oculta en alguna parte de mi mente y no la puedo sacar de ahí aunque lo intento, necesito saber todo lo que paso, una imagen se apodero de mi mente, el momento del adiós, el momento en que nos separaron, ellos dos nos separaron.

-          Maldito tu me lo quitaste – grito Jae el cual iba en dirección de SungMin.

Por instinto me coloque delante de SungMin protegiéndolo, no iba a permitir a Jae hiciera esto, no ensuciaría sus manos con él, además con más razón nos podrían separar.

-          ChangMin… - Jae me miro confundido.
-          Si lo atacas con más razón nos separaran –susurre.
-          Pero el tiene que pagar por todo lo que nos hizo pasar – Jae volvió a gritar, sin duda estaba furioso.
-          No de esa forma Jae – trataba de tranquilizarlo.
-          Entonces de cual forma ChangMin… dime de qué forma.

El cuerpo de Jae se estremecía, no sabía qué hacer, como tranquilizarlo, yo estaba en algo parecido a un shock, no lograba comprender que era lo que estaba pasando, lo sentía todo como un sueño extraño del cual sobre todo quería despertar.

-          Es mejor que nos vallamos Jae, hasta que te tranquilices podrás hablar con más calma ok? – comento Siwon, el cual sostenía a Jae.
-          No me iré de aquí hasta que el pague – Jae señalo a SungMin.
-          Jae, el tiene razón podremos hablar cuando te tranquilices, por el momento es mejor que salgas de aquí – dije serio aun sin comprender la situación.
-          Tienes razón, es mejor que me largue de aquí, sería un estúpido si soy el única que cumple sus promesas.

Respondió Jae mirándome completamente furioso, sonrió amargamente, no comprendía nada en lo absoluto.

-          ¿a qué te refieres Jae? – pregunte confundido.
-          Tú me prometiste que jamás te separarías de mi y ese mismo día dejaste que me llevaran a un lugar oscuro donde no podía verte, tu no sufriste lo que yo, rompiste tu promesa ChangMin y yo fui un estúpido en creérmela, pero sabes ya no soy ese niño he aprendido a no ser débil y a sobrevivir en un mundo de fuego ya no necesito que me cuides y me protejas ChangMin y así con un día tu rompiste tu promesa yo romperé la mía.

Culmino dándome la espalda, no entendía nada, solo sentía ese hueco en mi pecho que cada vez se hacía más grande al sentir la distancia que ahora había entre Jae y yo.

-          ¿de qué hablas Jae? – pregunte.
-          Siwon vámonos, regresemos a donde pertenecemos aquí ya no hay nada que hacer .

Comento Jae ignorándome, Siwon asintió y caminaron hacia la salida dejándome ahí quieto sin comprender, sin saber que era lo que pasaba, porque lo que decía Jae, porque ese rencor hacia mí, porque me decía todo eso, por que de repente solo quiero correr y sacar todo este sentimiento de tristeza que sentía dentro de mí, era incapaz de razonar e incluso de moverme tan solo pude gritar.

-          JAE, NOO…

El no regreso, el no me escucho simplemente se fue dándome la espalda, olvidando lo que esta vez pasamos, ¿Qué no le importaba? ¿Por qué se tenía que alejar de mi? Y esta vez fue por su propia decisión, el me abandono.

Era un deja va, sentir de lo mismo otra vez, ese vacío, esa soledad, esa ansiedad, mi mirada estaba perdida, mi cuerpo trataba de rechazar todas esas sensaciones dejándome solo en una infinita nada, trate de bloquear todo recuerdo, toda imagen, todo lo que me recordara a él al menos hasta llegar a un lugar seguro, seguía los pasos de SungMin, para mí era como dirigirme sin rumbo solo detrás de ese el cual ahora me lleva hacia aquel lugar del cual salí.

Llegue a lo que era mi habitación, en el momento que di el primer paso dentro la muralla que había hecho reteniendo todos aquellos recuerdos y sentimientos se derrumbo, vi aquella cama el último lugar donde estuvimos juntos, aquellos dos seres que nos separaron, no pude mas y me derrumbe ahí mismo, SungMin al verme así simplemente salió, me imagino que recordara que en el aquel momento no era precisamente de mi agrado y que ahora tampoco lo seria, pero en mi pecho, en mi alma, en mi ser no cabe más sentimientos que solo el dolor.

Su vida esta entrelazada a la mía, lo siento dentro de mí pero todo tiende a separarnos, no sé lo que habría pasado en mi ausencia, lamento tanto no haber cumplido mi promesa, habría querido protegerlo de todo lo que lo hizo ser así, el habría seguido siendo ese alegre pequeño pero yo lo convertí en lo que ahora es, no lo merezco, el debe, debía de seguir su vida tranquilo como lo habíamos hecho tanto tiempo si tan solo no se me hubiera ocurrido mostrarle lo que sentía por él.

Ahora todo me atormentaba con más fuerza, la culpa, el dolor, la angustia, la soledad, la inseguridad, me merecía todo esto por no haber estado junto a él cuando debía, así que tan solo me derrumbe completamente en ese suelo de la habitación, dejando brotar esas lagrimas, ese dolor que me carcome por dentro, aun con todo esto que brotaba dentro de mí, estaba esa promesa en mi corazón que no permitiría que nos separaran, no de nuevo, dejaría que todo ese dolor fuera la fuerza que me permitiera ir detrás de él, seria la motivación para hacer que Jae vuelva a ser ese hombre el cual me había prometido no abandonar jamás.

Me levante un poco mas firme tratando de ir detrás de aquel que tanto amo.

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