Requiem of Winter Days - Primera parte

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Lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Estaba de pie en frente de la ventana de mi oficina, dejando que los rayos de sol calentaran la piel de mi cara, pensando en cómo parecía que la primavera finalmente estaba en nuestra puerta. Podía ver pequeños puntos moviéndose, múltiples pisos abajo de donde yo estaba, la gente iba y venía, algunos probablemente llenos con esperanza, otros probablemente con miedo. Pude decir que el aire de afuera aun era un poco frio mientras veía los arboles moviéndose con el viento. Fue en esa hermosa mañana de primavera cuando conocí a Yoochun


Alguien llamó a la puerta antes de abrirla, y vi la cabeza de Sooyun asomarse hacia adentro mientras me giraba de la ventana y miraba en su dirección. Sooyun era una enfermera de nuestro departamento, y también una infantil amiga mía, era conocida por su brillante sonrisa y su gentil trato con los pacientes. Todos la amaban. Le señale que entrara y ella se enderezo antes de empujar la puerta un poco mas y saludar con una reverencia. Sostenía un portapapeles y unos archivos, manteniéndolos presionados a su pecho.

“Buenos días, Yunho-sshi” dijo ella, y se quedo clavada en su lugar.

“Buenos días Sooyun, ¿qué puedo hacer por ti hoy?” Pregunte con una sonrisa mientras tomaba lugar detrás de mi escritorio y ponía mis manos juntas.

“Yo...”comenzó ella, dudó, y suspiró ruidosamente, negando con la cabeza hacia sí misma.

Arqueé una ceja, curioso porque no era propio de ella actuar así. Era cierto que nuestro departamento no era exactamente el de las risas y las sonrisas. No estábamos en el ala de maternidad, pero aún así, nunca la había visto tan preocupada antes. Espere pacientemente a que continuara.

“Tiene un nuevo paciente. Está esperando por sus resultados y los doctores que lo vieron dijeron que sería lo mejor que usted hablara directamente con él” Camino más cerca de mi escritorio y entonces me dio los archivos y el sujeta papeles que estaba sosteniendo, poniéndolos sobre mi escritorio con manos temblorosas.

Los deslice más cerca de mí y comencé a observar primero el sujeta papeles, leyendo el nombre del paciente y su información personal.
Apellido: Park     Nombre: Yoochun      Edad: 18 años     Diagnostico: Linfoma.

Todavía hoy recuerdo como mis ojos se habían ensanchado después de leer su información. Como oncólogo, eh visto pacientes jóvenes con cáncer antes, pero nunca había tratado uno. A la edad de 29 años, apenas había pasado un año desde que salí de la escuela, y la mayoría de los pacientes que había tratado, eran mayores que yo. Lo siguiente que hice fue mirar el archivo con los resultados de sus análisis. Me tomé el tiempo de leer todo y cuando cerré el archivo mire hacia arriba, y pude ver que los ojos de Sooyun estaban llenos de lagrimas contenidas.

“¿Sooyun?” Pregunté cuidadosamente y luego la observe mientras se sentaba en una de las sillas frente a mi escritorio, suspirando fuertemente para tratar de contener sus lágrimas.

“Solo tiene dieciocho años” hipó.

“Oh Sooyun” le dije y tome unos pocos pañuelos de la caja en mi escritorio y se los entregue. Ella los tomo agradecida y los uso para gentilmente limpiar bajo sus ojos. “¿Quieres que yo mismo lo llame?” Le pregunté, no diciendo nada mas acerca de la corta edad de mi futuro paciente porque ¿que podía decir yo que la hiciera sentir mejor?. Negó con la cabeza y se puso de pie, empujando los pañuelos en el bolsillo de su uniforme.

“Iré a llamarlo” anunció, y en silencio dejó mi oficina.

Durante su ausencia, use el tiempo para poner en orden los papeles en mi escritorio, y trate de prepararme mentalmente. Nunca era fácil anunciarle cáncer a un paciente. Nunca sabes cómo van a reaccionar. Algunos se vuelven violentos, te amenazan, diciendo que irán a ver a un mejor doctor, uno que sepa de lo que habla. Otros explotan en lagrimas, pero la mayoría, usualmente se quedan sentados allí, en shock. Salí de mis pensamientos después de escuchar otro llamado a mi puerta, mire hacia arriba cuando se abrió.

La primera cosa que note de Yoochun cuando entro a mi oficina, fue la manera en la que parecía desaparecer detrás de las múltiples capas de su bufanda. Me levante y le sonreí, indicándole que tomara asiento. Espere hasta que se hubo dejado caer en una silla, antes de sentarme otra vez. Estaba usando una andrajosa sudadera con las mangas deslizadas hasta sus hombros, cuando bajo su bufanda, revelo una boca con labios agrietados.

“Hola, tu debes ser Yoochun. Soy el doctor Jung Yunho” Le dije suavemente. Vi a sus ojos observarme. Conocí a muchos pacientes mayores que disuadían por mi edad ya que a la mayoría de ellos les parecía que yo no tenía experiencia. Aunque, el modo en que Yoochun me miraba era diferente, se sentía como si el simplemente conociera a un nuevo compañero de clases y tratara de decidir si se podían volver amigos o no.

Asintió después de un momento y se removió en su silla, empujándose en una mejor posición. Tosió unas pocas veces dentro de su bufanda y pude escuchar como el silbido cuando tomaba grandes bocanadas de aire. “Entonces” dijo después de un momento de silencio “¿Tengo o no gripa?, Le eh estado diciendo a mi mama por las últimas dos semanas que solo tengo un asqueroso resfriado, o gripa o lo que sea, pero ella se sigue preocupando por mi y dijo que debía ir a ver un doctor. Eres un doctor ¿cierto? ¿No puedes solo darme antibióticos o algo para que me mejore y mi mama pueda volver a dormir por las noches?”.

Su voz era grave, ligeramente rasposa por toda la tos y había un poco de la arrogancia con la que la juventud usualmente provee a los jóvenes, haciéndolos sentir superiores, en la cima de su juego, incluso cuando están enfermos. Tal vez también era un poco de orgullo, no queriendo parecer débil enfrente de otros. En otras circunstancias, me hubiera hecho sonreír, pero no ahora.

“Desearía poder hacer eso Yoochun-sshi, pero desafortunadamente, no es tan simple” comencé a decir y eso causo que jadeara y se recostara contra la silla, cruzando sus brazos sobre su pecho.

“¿Vas a decirme que necesito seguir soportando esto, y que se irá por si solo?”

Respire profundo y luego lo mire directamente a sus orbes cafés. “Yoochun sshi, no tienes gripa...” Incluso antes de que pudiera decir más, el ya me había interrumpido.

“¿De veras? Bueno, esas son buenas noticias ¿verdad?” me pregunto con una sonrisa esperanzada, enderezándose otra vez en su silla.

Sacudí mi cabeza, pero no baje mi mirada. “No es gripa Yoochun sshi, es cáncer...” no me moví mientras esperaba su reacción, pero nada me preparo para el sonido de su risa entrecortada, que de repente lleno el pequeño espacio de mi oficina.

Allí estaba el, riendo como si le acabara de decir la cosa más graciosa que hubiera escuchado en su vida. Su cuerpo inclinado ligeramente hacia adelante mientras golpeaba su rodilla unas cuantas veces, y entonces, de repente se detuvo para entrar en otro ataque de tos. Se calmo, y un poco después de eso me miro con diversión en sus ojos.

“Muy gracioso doc. Si tuviera cáncer, lo sabría. Quiero decir, sentiría un bulto en alguna parte de mi cuerpo y te puedo asegurar que eh revisado mis bolas con la frecuencia suficiente para saber que no tengo cáncer testicular, y, de veras, todos los síntomas que eh tenido, son los de un resfriado, o una fea gripa. No te ofendas doc., pero ¿cómo fuiste capaz de graduarte de la escuela?”

“No todos los tipos de cáncer son tan fáciles de notar. Algunas personas aparentar ser muy saludables cuando son diagnosticadas con cáncer. Desafortunadamente, los síntomas que tienes, son asociados con un Linfoma, y eso es lo que lo hace difícil de diagnosticar, a menos que el paciente venga a ver un doctor.” Le trate de explicar de modo que supiera que no estaba bromeando con tan seria condición médica.

“Pero, solo tengo dieciocho años.” Susurro luego de un largo momento de silencio.
“Lo sé, Yoochun-sshi” Susurre también “lo sé”

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El no lloró ese día, o si lo hizo, no fue en mi oficina, así que no me entere de ello. Me hizo muchas preguntas, la primera fue si iba a morir. Le dije que había muchos tratamientos disponibles para ese tipo de cáncer y que había una oportunidad de una eventual remisión. Eso pareció darle seguridad y después de discutirlo un poco más, se fue para ir a casa, diciendo que volvería al día siguiente con su madre, para que yo pudiera anunciarle su cáncer a ella. Dijo que no sería capaz de hacerlo solo, pero que no quería ser hospitalizado por ese momento. Lo entendí y le permití irse.

Pase el resto del día revisando a los pacientes que ya tenía, pero mi mente estaba ausente. Cuando finalmente llegue a casa, me prepare una taza de café y la coloque en la esquina de mi escritorio antes de caminar hacia mi librero y tomar un par de gruesos libros, llevándolos conmigo de regreso a mi escritorio, y colocándolos a un lado de mi computadora. Pase el resto de la noche refrescando mi memoria sobre el linfoma.

Como prometió, Yoochun regreso el día siguiente con su madre. Era fácil decir de donde obtuvo Yoochun su apariencia. Le dije a su madre todo lo que le había dicho a Yoochun el día anterior, y  ella se mantuvo asintiendo al principio, escuchado a cada palabra que yo decía. Tan pronto como deje de hablar, ella comenzó a llorar y llevo a su hijo contra su pecho, sosteniéndolo fuertemente y meciéndolo gentilmente de adelante a atrás, acariciando su cabello y besando su cabeza. Normalmente, los jóvenes de la edad de Yoochun, habrían tratado de separarse, pero el dejo a su madre abrazarlo.

Le dije que me gustaría hacerle mas análisis para tener un mejor diagnostico del cáncer y al mismo tiempo averiguar el estado de su desarrollo para que poder ofrecerles un mejor plan de tratamiento.

++++
Yoochun fue admitido por primera vez en el hospital el dieciséis de Marzo.

Los resultados de sus exámenes revelaron que su cáncer había alcanzado la etapa tres de desarrollo, lo que significa que el cáncer estaba mayoritariamente concentrado en el los ganglios linfáticos por encima y por debajo de su diafragma, pero afortunadamente, no se había extendido más lejos ni tocado ningún órgano.

Las malas noticias eran que el tratamiento disponible era quimioterapia y terapia biológica. La Radioterapia también era una opción posible, yo sabía que todos esos tratamientos tenían fuertes efectos secundarios y me tome el tiempo para presentar y discutir cada opinión con Yoochun y su madre de antemano.

“Haré cualquier cosa que necesite” Dijo Yoochun con una ligera sonrisa de confianza que me tomo por sorpresa. “Confío en ti doc. Sé que no me vas a dejar morir así de fácil ¿verdad? Quiero luchar y no me importa si termino con un cuerpo débil en una cama de hospital, incluso si eso pasa, seguiré luchando. Tú vas a luchar conmigo ¿verdad?

Lo miré en silencio por un minuto y luego me encontré a mi mismo asintiendo, mis labios se extendían en una sonrisa. “Voy a luchar a tu lado” Le asegure. “Haré todo lo que pueda para ayudarte durante esta batalla, pero tú serás el que hará la mayoría del trabajo. Para que estés bien preparado para esto, tienes que dejar de fumar y un nutriólogo te va a dar una dieta especialmente hecha para ti”

Cuando revise su condición medica, preguntándole sobre sus historial médico y sus hábitos, fui informado de que Yoochun había fumado por tres años hasta ahora, y supe que tendría que dejarlo de golpe, así que me preguntaba como reaccionaria a esto, pero pareció entender que era inevitable y era lo mejor. Lo único que hizo fue asentir, y entregarme la cajetilla media usada de cigarrillos, y su encendedor.

“Tendrás que conseguirme muchos chicles de menta doc.” me dijo mientras caminábamos juntos a la habitación donde se quedaría durante su tratamiento “O paletas. ¿Me está permitido chupar paletas? Espero que sí, porque necesitaré algo que chupar” continuo, hablándose así mismo, aunque levanto su mirada en mi dirección, con una sonrisa lobuna que me hizo quedarme enraizado al suelo.

Su brillante risa le siguió, haciendo eco en las paredes del vacío pasillo.

El primer tratamiento de quimioterapia lo debilito considerablemente y paso la mayoría de su tiempo de recuperación en el baño, incapaz de mantener la comida en su estomago. No pude revisarlo tan frecuentemente como hubiera querido, ya que tenía otros pacientes que necesitaban mi asistencia y mi atención, pero las enfermeras se mantenían actualizándome de su condición. Era temprano por la noche cuando finalmente, tuve la oportunidad de parar en su habitación a revisarlo personalmente. Toque a su puerta antes de entrar, solo para verlo hacer su camino de regreso a su cama, con su bata de hospital luciendo muy grande para su pequeño cuerpo. Miro sobre su hombro al sonido de la puerta abriéndose y vi su sonrisa.

“Oh hey doc., ¿qué onda?” pregunto como si no pasara nada. Trepo en su cama y se acomodo debajo de las cobijas.

Cerré la puerta después de mi y camine hacia su cama “¿cómo te sientes?” pregunté suavemente, mirándolo con genuina preocupación, como con todos mis pacientes.

“¡Fantástico! Les recomendaría esto a todos. Es ¡oh! tan divertido vomitar tus tripas cuando ni siquiera estas borracho. A menos cuando tomas al punto de sentirte enfermo, esperas pasar tu noche en un uno-a-uno con una dama de porcelana, pero ¿esto? Ungh” Se quejo, y resoplo, soltando airé a su alrededor.

“Hay una medicación especial que puede ayudar a reducir esos efectos secundarios. Puedo prescribírtela. De hecho, creo que será mejor si lo hago. Te prevendrá de deshidratarte mucho y con suerte, también hará el tratamiento más simple para ti” Me moví mas cerca para revisar su temperatura y escuchar su ritmo cardiaco entre otras cosas.

“¡Dios!, eso sería fantástico” Dijo con un ruidoso suspiro, mientras cansadamente cerraba sus ojos y solo seguía mis instrucciones al revisarlo “¿Doc.?” pregunto después de un momento de silencio, lentamente reabriendo sus ojos justo cuando me preparaba para separarme.

“¿Si, Yoochun?”

Lo vi abrir la boca para decir algo, pero luego algo paso por sus ojos y cerro su boca, probablemente cambiando de opinión en cuanto a lo que quería decir, y después,
“¿No olvidarás mis chicles de menta?

Supe que esta no era lo que originalmente intentaba decir, pero no lo presione.

“No lo haré” Prometí y reajuste sus sabanas, Metiéndolo en su cama antes de dejar su habitación con una sonrisa que esperaba, le brindara seguridad, y que me respondió con un “Gracias doc.”
+++

Los siguientes días, se volvieron semanas y luego meses. Durante ese periodo de tiempo, Yoochun recibió más tratamientos de quimioterapia y nos dimos cuenta de que su cuerpo estaba reaccionando bien al tratamiento. No tenía muchos efectos secundarios que atormentaran su estomago, lo que mejoro después de que comenzó a tomar la medicina que le recete.

Fue también durante esos meses que su personalidad fue rebelada, no solo a mí, sino a todo el personal y los pacientes del departamento de oncología.

Yoochun era alguien que seguía su corazón y también era alguien a quien le encantaba coquetear. Las enfermeras eran su blanco favorito, especialmente las jóvenes, pero como decía con frecuencia, él no discriminaba a nadie, así que también halagaba a las mayores.

Con frecuencia me encontraba a enfermeras en la estación, con las mejillas sonrojadas, hablando de ese adorable joven en la habitación 194 y de como había notado su nuevo peinado y lo había halagado, o de cómo dijo que el perfume de una de ellas era como el de una rosa fresca, o como su uniforme acentuaba su delicada cintura.

El las llamaba a todas “Noona” incluso cuando sé que pudo haberlas llamado por sus nombres si hubiera querido. Era educado con los enfermeros y con los otros doctores quienes  lo revisaban cuando yo no estaba trabajando.

Odiaba quedarse en su habitación por largos periodos de tiempo y con frecuencia iba a visitar a otros pacientes, se sentaba en una silla a un lado de su cama y hablaba con ellos, haciéndolos reír con sus historias. Recuerdo que cuando le pregunte porque se tomaba el tiempo para hacer eso, el respondió:

“Doc., algunos de esos pacientes están solos. Nadie viene a verlos. ¿Porque querrías luchar y vivir cuando has sido dejado atrás, abandonado, cuando parece que nadie se preocupa por si vives o mueres? Quiero que sepan que hay alguien allí afuera quien se preocupa genuinamente por ellos, no solo porque es su trabajo cuidarlos, ¿sabes? No solo eso, también eh escuchado que la risa es una de las mejores medicinas y si puedo ayudar iluminando su día un poco, entonces, continuaré haciéndolo ¿sabes?, quiero decir, yo soy suertudo, porque tengo gente que viene a visitarme, como mi mama, mi hermano, mis amigos también, así que solo así parece justo...” Solo se encogió de hombros y se acaricio tras el cuello.

Fiel a sus palabras, Yoochun se rehusó a dejarse a si mismo deprimirse por el cáncer. Las raras ocasiones que lo escuche quejarse era por algo que había leído o visto en las noticias, o porque la comida de hospital estaba, ya sea fría, o desabrida, o porque alguna chica termino con el chico que al le desagradaba en algún drama que estuviera viendo para entretenerse a sí mismo. Nunca se quejaba por su cáncer. Nunca lo vi llorar tampoco, hasta cierto día lluvioso cerca de los principios de Mayo.

La quimioterapia finalmente había causado que su cabello comenzara a caerse en mechones que se quedarían ya fuera en su cepillo o en sus dedos en cualquier ocasión que los pasara por sus cabellos castaños. Hasta entonces, su cabello había sido lo largo suficiente para rozar sus hombros, pero raramente lo dejaba suelto, siempre manteniéndolo en una desordenada cola de caballo con mechones ondulados de cabello escapando de la liga y enmarcando su rostro.

Vi a las enfermeras salir de su habitación más de una vez, conteniendo las lagrimas para no llorar enfrente del y hacer todo el proceso a un más complicado de enfrentar. Eso no era exactamente profesional que pudieras decir, pero ¿cómo culparlas? Yoochun se había convertido en un hermano menor o un hijo para la mayoría de ellas, así que estaban afectadas por lo que le sucedía.

Yo había estado de pie en la estación de enfermeras, mirando el archivo del paciente que estaba por visitar cuando vi al mejor amigo de Yoochun llegar y preguntarle a una enfermera si era posible visitar a Yoochun.

Eh aprendido a conocer a Jaejoong con el tiempo. El era un año mayor que Yoochun, pero los dos, aparentemente habían sido inseparables desde el día que se conocieron. Jaejoong visitaba a Yoochun tan seguido como podía y lo trataba como si fuera la persona más preciosa del mundo y, yo presentía que para Jaejoong, Yoochun era exactamente eso. Mientras que Yoochun me recordaba a una cálida y acogedora noche frente al fuego, envuelto en una sabana sosteniendo una taza de chocolate caliente, Jaejoong me recordaba al frio, los días tan ventosos que podías sentir el frio hasta los huesos. Creo que era por sus ojos, de una azul profundo por los lentes de contactos que siempre usaba, que solo parecían suavizarse y volverse cálidos cuando estaba alrededor de Yoochun.

La enfermera le recordó los procedimientos y el tiempo asignado para el periodo de visita y el asintió, sacudiéndose, él y sus ropas, lo mejor que podía de la lluvia que se había aferrado a él en su camino al hospital. Había pasado un tiempo desde su última visita, y yo podía ver que llevaba agarrada una gran bolsa en su mano izquierda. Debió haber sentido mi mirada sobre él, porque miro en mi dirección y se apresuro a donde yo estaba e hizo una reverencia a forma de saludo.

“¿Como está el?” me pregunto, trayendo su mano derecha a su brazo izquierdo, rascando nerviosamente su antebrazo, moviendo la tela de sus chaqueta de mezclilla de aquí para allá.

Respire profundamente y cerré el archivo que había estado leyendo, indicándole con señas que me siguiera mientras comenzaba a caminar hacia la habitación de Yoochun. Estaba en la misma dirección que la habitación del paciente que iba a visitar. El instantáneamente siguió mis pasos a mi lado y se mantuvo observándome, esperando una respuesta.

“El cáncer al parecer no se ah estado extendiendo, así que es relativamente estable, lo que significa que el tratamiento está funcionando, pero recientemente él ah comenzado a perder su cabello” Le informe al mismo tiempo que deje de caminar, no muy lejos de la habitación de Yoochun. Vi los ojos de Jaejoong abrirse grandemente, y su cara perdió un poco de su color. Me empujo al pasar, y lo vi desaparecer dentro de la habitación de su mejor amigo.

Estaba trabajando el turno de la tarde y la noche ese día, y la primera vez que fui a revisar a Yoochun, encontré a Jaejoong sentado a un lado del joven en su cama. Su chaqueta de mezclilla había sido abandonada en la silla y él tenía sus brazos envueltos alrededor de Yoochun y suspiraba contra su hombro. Yoochun acariciaba la espalda de su mejor amigo gentilmente, sosteniéndolo tan fuerte como podía y susurrando palabras tranquilizadora en su oído.

“Solo es cabello Jae... va a crecer otra vez.... no tienes que llorar por esto. ¿Cuándo te volviste un bebe llorón? Ahora podrás burlarte de mi frente aún mas.”

Pero sus palabras solo hicieron a Jaejoong llorar aun más fuerte. Mi mirada se encontró con la de Yoochun y él me susurró*(1) que me fuera.

“¿Estás bien?” le susurre*(1) y el asintió.

También le asentí, y los deje solos.

El tiempo asignado para visitas había terminado cuando hice mi segunda ronda y regrese a revisar a Yoochun. Creí que lo iba a encontrar dormido, pero aunque estaba recostado en su costado, sus ojos estaban muy abiertos y su mirada fija hacia enfrente de él, a la cama vacía a un lado de la suya.

“¿Yoochun?” Le llame suavemente para dejarle saber que estaba allí. Sus ojos perdieron su enfoque en la cama vacía y lentamente giraron en mi dirección, hizo un movimiento para sentarse. “Puedes quedarte recostado, si estas cansado. No tienes que sentarte para mi, solo vine a revisarte.”

“Está bien” dijo, y continuo moviéndose hasta estar sentado.

Note que había contenedores de plástico en la mesa a un lado de su cama, llenos con comida y supe que Jaejoong los había traído para él. El mejor amigo de Yoochun, se había dado a sí mismo la misión de hacer a Yoochun comer comida que fuera mejor que cualquier cosa que el hospital pudiera ofrecer.

Camine más cerca para hacer mi rutina normal de revisión, y mientras escuchaba la respiración de Yoochun y su corazón, sentí su mano cerrándose en mi muñeca, así que gire mi cabeza para observarlo.

“Doc., ¿te puedes sentar conmigo un momento? Preguntó en un susurro, y dudé, pero Yoochun lucia como si tuviera algo que decir así que me moví hacia la silla que me permitiera sentarme a un lado de su cama, pero el jalo de mi muñeca y se reusó a dejarla ir.

Nos miramos el uno al otro en silencio, y de alguna manera entendí su petición silenciosa, y me senté en su cama, girándome para poder verlo. El respiro hondo, y soltó mi muñeca para aferrarse a las sabanas. Miró hacia abajo, y luego hacia un lado, evitando mirarme directamente.

“Cuando era un niño, mi mama siempre me cortaba el cabello realmente corto porque para ella, era lo correcto. Entonces siempre tuve un corte de niño, ese tipo de corte que es realmente muy hetero ¿sabes? Como, el tipo de corte que tendrían los hijos del presidente. De cualquier modo, los otros niños en la escuela me molestaban mucho. Pensaban que mi frente era enorme, y más o menos, lo es, pero no quieres escuchar ese tipo de cosas cuando eres un niño. La primera vez que conocí a Jaejoong, el tenia el cabello largo y cuando le pregunte porque no tenía el corte de cabello regular para un chico, el dijo que sus hermanas tenían el cabello largo, y el pensó que era tan bonito que también lo quiso tener largo.”

Pauso por un momento, y yo me quede en silencio, esperando que continuara. Me miró y sus ojos estaban brillando, llenos con lagrimas no derramadas.

“Entonces me di cuenta de que estaba bien para los chicos tener el cabello largo, y decidí dejar crecer el mío, y cuando mi mama decía que necesitaba un corte, Me resistía obstinadamente o hacía un berrinche hasta que ella se rendía y me dejaba hacer lo que quisiera con mi cabello. Desde entonces siempre eh mantenido mi cabello largo, incluso cuando Jae eventualmente corto el suyo, pero él dijo que amaba mi cabello largo. Que me quedaba bien y que le encantaba jugar con él. Quizá lo mantuve largo todo este tiempo porque sabía que a él le encantaba...”

Un sonido estrangulado escapo de sus labios y entonces lo escuche sorber la nariz ruidosamente. Sé que esta fue la primera vez que pase los límites entre un simple doctor y su paciente. No debí haber hecho lo que hice, pero mirar sus paredes comenzar a derrumbarse, realmente fue un fuerte golpe y no pude quedarme allí sin hacer nada, así que me incline hacia adelante y envolví mis brazos a su alrededor, halándolo hacía a mí. Sentí sus brazos envolverse el rededor de mi cintura y su cara presionarse contra mi hombro, y entonces realmente comenzó a llorar, su agarre se apretó sobre la parte trasera de mi uniforme. Gentilmente acaricie su espalda y lo deje llorar.

“Es t-tan estúpido” Hipó contra mi hombro. “Los hombres no deben llorar como las niñas cuando pierden el cabello...”

“Eso no es cierto. Muchos hombres se preocupan sobre su cabello. Tómame a mí por ejemplo, Solo tengo veintinueve años, pero debiste verme cuando encontré un cabello gris entre los cafés una mañana. Debes saber, y este es un secreto que solo mi mejor amigo sabe, pero tuve que llamarlo y quejarme de como siendo tan joven tenía un cabello gris, y ¿sabes lo que hizo? Se burló de mi, dijo que eso era lo que me pasaba por preocuparme demasiado, y que era mi propia culpa estar envejeciendo prematuramente”

“Tu mejor amigo es algo malvado” dijo Yoochun mientras se empujaba hacia atrás ligeramente y me miraba, limpiando sus ojos con sus manos y sorbiendo la nariz otra vez para tratar de detener sus lagrimas.

“Lo sé, ¿no? Eso es lo que yo pensé también” Le dije con una sonrisa, y gentilmente apreté su hombro, no muy fuerte porque ahora, podría herirlo fácilmente, pero suficiente para que ese gesto fuera tranquilizante, de consuelo “Esta bien entristecerte sobre esto Yoochun. Está bien llorar”

El se quedo en silencio, probablemente reflexionando mis palabras, y limpiando sus ojos hasta que quedaron secos. Entonces se recostó sobre sus almohadas y vi una sonrisa extenderse lentamente sobre sus labios hasta que ilumino toda su cara y su expresión era algo traviesa. Arquee una ceja ante el repentino cambio y lo mire con curiosidad.

“Doc., ¿de verdad tienes una reacción tan fuerte al encontrar un cabello gris?” Pregunto y note que estaba tratando de no reírse.

Hice un show, suspirando fuertemente, dramatizando todo y volviéndolo una comedia juguetona, alcanzando profundamente dentro de mí para sacar mis habilidades actorales “Si” dije presionando una mano contra mi pecho y luciendo deprimido, tratando de parecer realmente agraviado.

Hubo otro momento de silencio y luego su risa entrecortada lleno la habitación, levante la mirada y lo encontré dando vueltas sobre sí mismo, agarrando la almohada con una mano y su estomago con la otra, tratando de amortiguar su risa, pero no siendo capaz de hacerlo. Sonreí ante la visión y me levante, acomodando sus sabanas y asegurándome de que pasara la noche cómodamente.  

Ya estaba casi en la puerta cuando sus siguientes palabras alcanzaron mis oídos.

“Gracias, Yunho-sshi”

+ + +
El cuatro de Junio, Yoochun cumplió diecinueve años.

Mi primer pensamiento fue que probablemente terminaría celebrándolo con su familia, en un entorno calmado y sin atraer mucha atención, pero no me tomo mucho darme cuenta de lo equivocadas que estaban mis suposiciones. Unas pocas semanas antes de la fecha, recibió muchas visitas de Jaejoong y de algunos otros amigos. Casi una semana y media antes, Yoochun me pregunto si sería posible dejar el hospital solo por un día para poder celebrar con su familia y amigos. Dude, pero cuando vi que su condición era relativamente estable, lo permití.

Recibí la invitación unos pocos días después de haber dado mi autorización. Me la trajo Sooyun quien estaba tratando de contener la risa mientras me extendía el sobre verde. Resulto que la fuente de su diversión era la tarjeta dentro del sobre. Tenía la forma de un gato, pero un gato muy zombificado. Era bastante asqueroso, y en la parte posterior de la tarjeta se encontraba la información sobre el lugar de la fiesta de cumpleaños, la hora, y se pedía que se brindara un RSVP* (2) tan pronto como fuera posible. Sooyun también recibió una invitación y los dos decidimos asistir.

Hasta hoy, sigo sin saber quien planeo todo eso, pero creo que esa persona se merece el Award por planeación de fiestas.

El lugar parecía abandonado desde afuera, pero por dentro parecía un gimnasio, sin el equipo de gimnasio. Había mesas ubicadas en un medio circulo de frente a un pequeño escenario. Toda la habitación parecía salida de una película de zombies. Las telas cubriendo las mesas estaban rasgadas por algunos lugares y parecían ligeramente quemadas en otros. Yoochun estaba sentado en la mesa principal con su madre y su hermano. Algunos de sus amigos ya habían llegado y estaban sentados en sus lugares asignados. No se había indicado en la invitación usar un disfraz pero algunas personas estaban usando adorables disfraces con horrible maquillaje de zombie. Yo estaba fascinado.

La cara de Yoochun se ilumino cuando nos vio a Sooyun y a mí e hizo su camino hacia nosotros y nos dio un fuerte abrazo antes de tomar nuestras manos y llevarnos a nuestros lugares. De alguna manera, me hizo sentir que tenia dieciocho otra vez.

Los hielos en nuestras bebidas tenían la forma de cerebros la comida parecía salida de el menú de Halloween de Martha Stewart. Durante la comida, vi a Yoochun dejar la mesa más de una ocasión. Su cara se volvía pálida y de repente se paraba y se apresuraba al baño, pero siempre regresaba con una sonrisa en su rostro y pretendía que nada pasaba, pero para aquellos de nosotros quienes conocíamos su condición sabíamos que solo el olor de algunos alimentos era suficiente para hacerlo sentir enfermo. Aunque se rehusó a dejar al cáncer arruinar su cumpleaños.

Después de que terminamos de comer, algunos de sus amigos dieron discursos. Hablaron de lo felices que eran al ser amigos de Yoochun y de cómo, de acuerdo a ellos, el se estaba volviendo un anciano. Algunos de ellos trataron de compartir historias vergonzosas sobre él, pero Yoochun fue rápido en hacerlos callar, mucho para mí diversión y consternación de su madre.

Los regalos vinieron después. Recibió CDs de sus bandas favoritas, un nuevo par de audífonos, certificados de regalo, etc. Incluso recibió un juguete sexual de un chico que exploto en risas en cuanto vio la mirada en el rostro de Yoochun después de abrir su regalo y ver que había en la caja. Sus mejillas y orejas se volvieron rosas y tartamudeo algunas palabras antes de llamar el nombre del chico en incredulidad, y su amigo solo se rió en puro deleite. No pude evitar reírme también, Solo por la reacción de Yoochun y la risa contagiosa de su amigo.

Note que no recibió nada de su madre y su hermano, o de Jaejoong, y me pregunte si era porque planeaban dárselo después cuando estuvieran a solas con Yoochun o si simplemente no la habían comprado nada.

Yo compre algo para él, se lo di con una tímida sonrisa y él me miro con sorpresa. Obviamente no había esperado recibir algo de mi parte. Desenvolvió el regalo enérgicamente y su boca cayó abierta cuando vio lo que era.

“¿Yunho que…? ¡No puedo aceptarlo! ¡Es demasiado!” Exclamó, mirándome con los ojos abiertos grandemente. Yo negué con la cabeza y sonreí confirmándole que no era demasiado.

“Te eh escuchado hablar tanto de la opera, y recientemente supe que vendría a la ciudad, así que te compre un par de boletos. Puedes ir con Jaejoong si gustas”

“¡Pero no son boletos regulares! Yunho, aquí dice VIP” continúo, poniendo los boletos enfrente de mis ojos para que pudiera ver lo que había escrito en ellos aún cuando ya lo sabía, ya que yo mismo los había comprado.

Claro que dice VIP. Te conseguí los mejores lugares en todo el anfiteatro. Y antes de que protestes otra vez, quiero que sepas que no entre en bancarrota comprando estos boletos para ti. Pero tendré que comer ramen por un mes para poder ahorrar dinero otra vez.” Lo moleste con una sonrisa.

Observo los boletos otra vez y luego se movió para abrazarme fuertemente y susurrar un gracias en mi oído.
Ese día, Fui a casa con mariposas en el estomago, y una pieza del pastel sobrante.



Notas de Traducción
*(1) La palabra aquí era mouthed no hay una traducción para ella, lo más cercano que se me ocurrió fue “susurrar” pero en realidad mouthed mover tus labios como si dijeras una palabra pero sin usar tu voz, de manera que aquel que te está viendo, lea el mensaje en tus labios.
*(2) Répondez s'il vous plaît. Es usado frecuentemente en las invitaciones, significa, “Favor de Responder”

4 comentarios:

  1. Mira que soy masoquista, lei la advertencia sobre la muerte de un personaje pero aun asi no pude evitar leer esta primera parte.

    Aunque trata de una enfermedad horrible, la historia se me hizo muy linda.

    gracias por traducirla y espero pronto la segunda parte.

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  2. Yo tambien soy masoquista. Realmente una tema delicado y triste...Pero la redacción es muy buena. Me encanto... ahora seguire guardando mis lágrimas para cuando lo peor llegue

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  3. El HoChun es mi placer culpable y esta historia capto toda mi atención.. aunque se como va a a "terminar" esta tan bien desarrollada que lo vale... estaré esperando la actualización~

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  4. Awww es taann hermoso *v* amo el 2U!!!!!
    Ahh las historias en que muere un personaje me parecen mas emotivas n.n

    QUIERO CONTI!!!!!!!!!!!!!

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