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Existencias Entrelazadas. Cap. 14



“Decisiones”

(Narrado x Jae)
No recuerdo cuanto tiempo he pasado en esta ventana, llorando sin consuelo recordando una y otra vez los momentos que pase con ChangMin, los recuerdos olvidados se mezclaban con los últimos momentos que había estado con el y cada vez que eso pasaba esa espada invisible se clavaba en mi pecho haciendo que mi corazón doliera una y otra vez.

“Siempre estaremos juntos, nadie nos separara”

Esas simples palabras pero con un valor muy fuerte para mi se repetían una y otra vez en mi cabeza, porque me dañaban tanto, porque para mí no eran simples palabras como para los demás demonios, porque no era un demonio como los demás…

Y ahí lo comprendí, yo no podía ser como ellos ya que alguna vez fui un ángel como ChangMin, recuerdos vagos de una explicación de nuestra existencia llegaban a mi mente pero no podía captar las palabras de aquella persona ya que en ese instante miraba la cara de aburrimiento de ChangMin y como yo ocultaba una sonrisa por las muecas que hacía, éramos unos niños que tan solo queríamos divertirnos y estar juntos.

Con un demonio y ahí voy de nuevo a llorar por este maldito vacío que siento en mi pecho. ChangMin porque te amare tanto que en tu ausencia mi existencia no tiene sentido.

-Jae, necesito que regreses a ser el mismo demonio tenemos problemas-

La voz de Siwon me saco de mis recuerdos, me gire para quedar frente a él limpiando los restos de aquellas vergonzosas lagrimas.

-¿Qué es lo que quieres Siwon?-

-Si lo has olvidado recuerda que tu tenias una tarea y no la pudiste cumplir- dijo molesto

-Sabes que no me importa lo que le pase a los humanos, ya no me importan esas estúpidas criaturas que lo único que hacen es andar de aquí para hay restregándonos en la cara que ellos si pueden hacer lo que a nosotros nos tienen negado- dije igual de molesto

-Jae sabes que a mí tampoco me importa lo que le pase a esos, pero una orden es una orden y tienes que cumplirla-

-Pero tú mismo has dicho, no cumplir con esa orden ya no puedo hacer nada- dije dejándome caer en mi cama

-Jae, no pudiste mantener a salvo a YunHo, pero aun puedes salvarlo, el ritual aun no a empezado, todavía tenemos tiempo-

-¿Cómo sabes eso Siwon?- quise saber

-Si no me equivoco para poder hacer el ritual para unir el inframundo con la tierra, se tiene que esperar cuando la luna nueva este en lo más alto del cielo ya que esta en un tiempo muy corto hace que los tres planos estén juntos y al hacer el ritual, los tres planos se juntaran en uno mismo no habrá diferencia- explico

-Si es así aun hay tiempo, pero hay dos cosas que no me lo permiten Siwon-

-Se puede saber cuáles son esas dos cosas-

-Primera: no sé donde se encuentran esos tres y segunda y más importante… No me da mi gana ir a salvar el mundo- esto último lo dije mirándolo ferozmente

-Mira JaeJoong, en estos momentos no me es de mucha ayuda esa parte demoniaca sin corazón que tienes- grito

-Pues que te entiende, primero quieres que lo saque y ahora dices que no es de ayuda, decídete no estoy jugando-

-Solo te digo algo Jae, se que en tu estancia en la tierra hiciste buenos amigos y que para ellos tú eras importante, así que no los dejes sufrir- dijo esto último saliendo de la habitación

Me deje caer de nuevo en mi cama y cerré los ojos, no quería regresar a la tierra, no quería sufrir más de lo que lo estaba haciendo, quería que todo fuera como antes que ya no doliera.

Pero que estúpido era al pensar así, en un dos por tres aquella parte que en estos momentos era nueva para mí se empezó a apoderar de mi ser.

Las imágenes de Eddie, MinHo, YunHo y demás personas llegaban como balde de agua helada a mí ser, no podía dejar que ellos pasaron por el mismo infierno –literalmente-  en el que yo me encontraba.

Rápidamente me levante de mi cama y salí corriendo de la habitación buscando a Siwon, si el sabia como encontrar a esos dos traicioneros tendría que decirme para poder detenerlos.

Me detuve bruscamente… Pero si regreso a impedir sus planes volvería ver a ChangMin y no sé si quería verlo, todo lo que estaba pasando me tenia confundido.

-“tú mismo te engañas, sabes de sobra que lo que más quieres es volverlo a ver”- esa voz era de YooChun

Mire a todos lados pero él no estaba, ni siquiera su presencia se sentía.

-“No te hagas idiota, todos sabemos que lo amas tan estúpidamente que arias cualquier cosa por el”-

-Cállate tú no sabes nada- grite desesperado, no sabía de dónde venía su voz

-“Eso ya lo veremos gatito”- se escucho una risa tenebrosa

Seguí corriendo por ese laberinto de pasillos buscando a Siwon

-Maldito demonio estúpido donde te metiste-

-Espero no te refieras a mí, ya que de estúpido no tengo nada- dijo Siwon detrás de mí, recargado en una de aquellas puertas negras

-Pues mi estimado amigo tengo que darte la mala noticia de que no solo eres estúpido si no también un reverendo imbécil- dije sonriendo

-Mira demonio… perdón deja corregir mis palabras ya que ni demonio eres, criatura rara como te atreves a insultar un demonio de mayor rango que tu- dijo furioso

-Ja, Siwon imbécil no me hagas reír que los dos sabemos que soy un rango más alto que tu y por lo de demonio me alegro no ser como tú, un verdadero demonio es…tu…pi…do- dije la última palabra en silabas

Nos miramos por un largo momento sin despegar nuestras miradas ya que con estas nos manteníamos en una lucha de ver quién era el primero que rompía la distancia y golpeaba al otro.

-Los dos son un par de idiotas- se escucho una voz a lo lejos

El dueño de aquella voz se acercaba lentamente a nosotros, Siwon sonrió al ver de quien se trataba, yo solo hice una mueca de disgusto, nunca pude llevarme bien con la diva del infierno.

HeeChul era un demonio que no se podía catalogar en ningún rango ya que esa actitud suya y mucho mas su físico y personalidad podría pasar por un ángel, no eso es mucho digamos que solo pasaría por un humano y por obvias razones no entraba en ningún rango o categoría

-¿Qué quieres HeeChul?- pregunte fastidiado

-Así le hablas al que vino a salvar tu pellejo- hizo un puchero demasiado humano

-Habla de una maldita vez HeeChul-

-Ok, ok… Jae te están buscando, saben que has decidido detenerlos y terminar con lo que empezaste pero al parecer tus salidas del inframundo han sido revocadas, y creo que él te busca y no parece que solo te busque para hablar- me miro preocupado

-No comprendo cómo supieron que quiero salvar a YunHo, si ni siquiera se lo he dicho a Siwon- hable confundido

-Jae estúpido, recuerda que el siempre sabe lo que pasa por aquí- dijo HeeChul dándome pequeños golpecitos en la cabeza

-Y ahora que are-

-No te preocupes yo te ayudare a terminar tu tarea Jae- hablo Siwon seriamente

-¿Cómo aras eso Siwon?- pregunte

-Recuerda que soy uno de los cuidadores de la puerta del inframundo, podre hacer que salgas pero ya en la tierra estarás solo-

-Ni tan solo yo iré contigo- dijo HeeChul sonriendo

-Que estás loco, ni muerto te dejo ir conmigo-

-Jae, HeeChul puede ser de mucha ayuda aunque no lo parezca- hablo Siwon

-oye no me defiendas tanto- dijo HeeChul sarcásticamente

-No sé en qué puede ayudarme-

-Yo sé donde se encuentra YooChun y ese arcángel,  también puedo ayudarte a salir de aquí ya que para mí es fácil, no por nada soy un pecado deciado por los humanos-

El tenia razón, no por nada lo llamaban el demonio de los pecados, ya que con su simple compañía cualquier humano caía en sus juegos mortales terminando en un contrato directo al inframundo, y por esto mismo sus salidas del inframundo no eran vigiladas y no tenía que pedir autorización.

-Está bien puedes acompañarme- dije rendido

-Bueno ya que estás de acuerdo con que Chula te acompañe es hora de irse mi turno empezara en unos minutos y tendrán que aprovechar el cambio ya que es cuando el señor está ocupado-

Dicho esto caminamos sin ser vistos asta esas grandes puertas que alguna vez yo mismo custodie, estábamos cerca esperando la hora para poder salir, pero una vez más los recuerdos llegaron a mí, en esa puerta me hacía sentir bien y ahora entendía porque, esa puerta era la que me separaba de ChangMin, estábamos tan cerca pero ninguno de los dos sabíamos que así era, ChangMin ahora comprendía que todo este rencor que tenia no era por aquella promesa rota si no por mi debilidad, por no poder hacer nada para evitar que nos separaran, por no buscarte y solo llorar tu perdida por no ser capaz de protegerte, se que tu también sufriste y en verdad lo lamento demasiado, desde que nuestros mundos se cruzaron solo te causaba sufrimiento pero esta vez cuando te tenga frente a mí, mis miedos no me vencerán y tomare tu mano fuertemente para jamás soltarte.

-Listos ya es hora- murmuro Siwon sacándome de mi mundo

Estábamos a punto de caminar cuando Siwon se detuvo de repente haciendo que topáramos con su espalda.

-¿Qué pasa Siwii?- pregunto HeeChul

-Alguien está ingresando pero es muy extraño, no siento ninguna presencia de alma y por lo que se ve ellos tampoco ya que siguen en sus ensueños- dijo señalando a los demonios que custodiaban la puerta

-¿Cómo sabes que alguien está ingresando?- quise saber

-He cuidado por muchos siglos esa puerta y sé que algo está cerca-

Y como la había dicho Siwon la puerta principal del inframundo se abrió lentamente, no se abrió en su totalidad, solo lo suficiente para que alguien entrara sin ser visto, los demonios que custodiaban la puerta no se dieron cuenta de esto, y al ser verdad si Siwon no lo hubiera mencionado yo tampoco me hubiera dado cuenta, ese ser que cruzo la puerta fue demasiado rápido.

-Es mejor que nos vallamos de aquí, antes de que las alarmas suenen- aconsejo Siwon

Sin decir nada regresamos por donde habíamos llegado, cada vez que algo no permitido cruzaba por esas puerta unas extrañas alarmas se dejaban escuchar por todo el inframundo alertando a los demonios, nunca pude saber cómo es que esas alarmas se daban cuenta de algo que nosotros como custodios no pudimos ver, estas lo detectaban.

No me di cuenta cuando me había separado de Siwon y HeeChul, pero en estos momentos caminaba por unos de los pasillos solo, y si como esto fuera poco esas malditas alarmas empezaron a sonar, sabía que esto alertaría a los demonios y no seguirían buscándome pero si me llegara a topar con uno de ellos no dudarían en capturarme y llevarme con el señor, así que corrí para esconderme, entre en la primera puerta que vi topando con un cuerpo que me detuvo bruscamente, ahora si estaba perdido ya me habían descubierto.

Pero me quede en shock cuando vi de quien se trataba, ahí estaba el frente a mí con esa sonrisa que hacía que mi mundo se iluminara, quería correr a él y abrasarlo pero algo me lo impedía.

-ChangMin ¿Qué haces aquí?- fue la única estupidez que salió de mis labios.


“Deber…”

(Narrado x Min)
Mis ideas aun no estaban completamente claras, no sabía cómo saldría del cielo, cómo llegaría hasta el inframundo y entraría en él, no sabía a qué me enfrentaría, lo que sabía es que esta vez nada me detendría para estar con Jae, no permitiría que de nuevo nos separaran, mi vida es un tormento sin él, lo necesito cada día en ella, solo quiero verlo feliz, sonriendo como en aquellos tiempos de infancia, si bien una vez no cumplí mi promesa ahora si lo hare.

Daba vueltas en la habitación, no podía recordar por completo todo lo que había pasado aquella primera vez que nos separaron, quería comprender por qué no había cumplido mi promesa, porque si desde entonces yo lo amaba y estoy seguro de que lo necesitaba a mi lado como ahora, por que no fui tras él.

Me esforzaba por recordar, pero por más que trataba nada de los recuerdos llegaban a mi mente, no podía perder más tiempo tendría que ir pronto con Jae, antes de que el piense que no lo iré a buscar, pero también esta YunHo es mi deber ir detrás de él, encontrarlo y alejarlo de esos dos traidores.

Tenía que cumplir el cometido que me habían impuesto no podía permitir que por culpa de no haber hecho bien mi trabajo, los humanos sufran los tormentos del inframundo, necesitaría ayuda para salir de aquí.

Tendría que hacer las cosas bien, sin equivocaciones esta vez, salí de la habitación en busca de SungMin sin duda el tendría que ayudarme a hablar con el Divino.

-          SungMin…

Lo llame, el solo se giro quedando frente a mí, mostraba cierta confusión y sorpresa, no comprendí el por qué pero sin duda era algo que no me interesaba ahora.

-          Necesito hablar con el Divino, no puedo permitir que la humanidad sufra las consecuencias de mis actos, quiero ir en busca de YunHo y detener a esos dos traidores.
-          ¿estás seguro de que quieres hacer eso? – pregunto SungMin
-          Sin duda – afirme.

Me miro cerca de un minuto, no sé que pretendía o que ideas cruzaban por su cabeza, de pronto solo camino y yo lo seguí, jamás había estado en presencia del Divino, no sé si me permita o simplemente me nieguen la petición.

Estábamos muy cerca de el Divino, no me quedaba duda, a mi llegaba un aura de paz, tranquilidad, armonía, que hizo por el momento desaparecer el dolor que sentía por la lejanía de mi Jae, pero eso hacía que ahora en lugar de concentrarme en el dolor que sentía y que fuera la causa de ir tras él, podía sentir solo el amor que todo mi ser profesaba hacia él, sentía que cada celula de mi cuerpo, cada musculo necesitaba la compañía de Jae, no era solo para que mi corazón y cuerpo se sintiera bien con su presencia, me daba cuenta de que todo mi ser deseaba hacerlo feliz, protegerlo, acompañarlo y a causa de eso yo era feliz, no necesitaba más que ver su sonrisa, oír su ligera risa, darme cuenta que el estaba bien y ahora estoy seguro de que el esta como yo estuve hace un momento con dolor, triste, sin consuelo, pero iré tras él, lo veré sonreír, lo veré feliz.

Seguía detrás de SungMin caminando, sumido en mis pensamientos, pero llego un punto en el que no pude pasar, algo me impedía pasar mas allá, era como una muralla invisible que impedía mi paso, así que me quede ahí, quieto esperando que SungMin llegara con el Divino y me permitiera pasar, pero el momento no llegaba, pase un largo tiempo ahí parado, viendo en dirección a donde me suponía estaba el Divino en su gran trono.

Esperaba lo mas paciente que podía, el hecho de que Jae espere que valla por el no hace que precisamente me sienta en calma y sin la urgencia de ir con él, aunque ¿y si no me espera?...

SungMin se acerco a mí, permitiendo que pasara un poco más, deteniéndonos ambos, haciendo una reverencia manteniéndonos así hacia el Divino.

-          Hijo mío, se que has pasado mucho y ahora quieres enfrentarte a todo, te daré un poco de mi ayuda, tienes hasta que la luna nueve llegue a lo más alto del cielo para detener el ritual y solo necesitas a una persona para que te ayude a detenerlos, pero te advierto que saliendo de aquí no hay vuelta atrás, iras tras el joven JaeJoong al inframundo…

Eso me sorprendió, sin duda iría por él, pero que él me diera la orden para buscarlo, era extraño.

-          Ustedes dos pueden detener el ritual, solo ustedes fueron destinados a esta misión, va a haber muchos cambios ChangMin y solo quiero que estés seguro de llevarlos a cabo.

Tan solo asentí.

-          Muy bien, cuando estés listo se abrirán las puertas para que puedas salir a partir de ese momento estarás solo, hay algo en ti que es diferente en todos los seres celestiales que ahí, eso especial en ti te permitirá entrar en el inframundo pero no evitara que las alarmas se enciendan, trataras de encontrar lo más rápido que puedas al joven JaeJoong y salir de ahí, tendrán más enemigos por eso, irán tras ustedes pero solo recuerda lo que te digo, ustedes son mas especiales de lo que piensan y juntos encontraran la forma de salir victoriosos de todo a lo que se enfrenten… Unidos.

Fue lo último que me dijo, SungMin me tomo del brazo jalándome hacia afuera de su presencia, llegamos más rápido de lo que esperaba a la habitación.

-          Como abras escuchado saliendo no hay marcha atrás, no habrá forma de que ninguno de nosotros te pueda escuchar y solo si el Divino nos lo manda iríamos a ayudar, cosa que no veo que vaya a pasar, así que encuentra pronto a ese demonio.

Mi mente me estaba fallando o SungMin me sonó preocupado, lo más extraño, por mi, sin duda han pasado cosas extrañas.

-          Me das un momento, necesito pensar en cómo me las arreglare haya afuera.

Me sentía algo incomodo y la verdad había algo en mi mente que quería salir, como decirlo, quería recordar las cosas que habían pasado antes de poder ir tras él, Jae me preguntaría por que no había ido tras él en aquella ocasión y principalmente yo debería de recordar todo.

No me di cuenta en qué momento salió SungMin, me encontraba caminando por la habitación, viendo detenidamente cada cosa que había en ella, no había aun algo que me hiciera recordar, por ultimo deje la cama colocándome frente a ella, la mire detenidamente, camine lento hacia ella recostándome, tan pronto como coloque la cabeza en su suave textura, llegaron a mí las imágenes de nuestros actos, fue como una rápida repetición de mi vida, alguna vez fui humano, Jae era un pequeño muy dulce, desde entonces lo amaba de una forma que aun no puedo comprender, todo fue más lento en esa parte en la que nos separaron, no sé si fue adrede para hacer que sintiera de nuevo eso que en aquel momento había sentido por nuestra separación o seria porque mi mente puso más atención en esa escena.

Fue más duro recordar cómo me encontraba en aquel tiempo, ver mis reproches y odio hacia a este lugar, ahora no sentía míos esos sentimientos y esas ideas, algo en mi había cambiado y en cierta forma me alegraba.

Por fin aquel momento que tanto deseaba recordar, mi pequeña búsqueda en el cielo, ahora sabia donde se encontraba, aquel sitio que había iniciado a resguardar con el solo deseo de al ver esas puertas abrirse encontrarme con la imagen de un dulce Jae esperando por mí, pero no fue así, ahora comprendo que el que hizo que yo me quedara en este lugar fue JunSu, fue el culpable de que olvidara a Jae.

Ahora puedo estar seguro de que no olvide el amor que le profesaba, solo lo mantuve protegido en algún lugar de mi alma esperando que llegara el momento justo en que pudiera salir, ser libre para poder expresarlo sin que nada, ni nadie sea capaz de separarlo, dañarlo o intentar eliminarlo.

Me sentía listo, preparado para salir y enfrentarme a todo aquello que se ponga en mi camino.

Camine por ultimo en esta habitación no sabría que sucedería, sin duda no podía permitirme pensar en que no llegaríamos a tiempo, así que mi gran duda seria que vendría después de eso, estaríamos de nuevo juntos Jae y yo pero él era de un lugar y yo de otro, que haríamos para resolver esa situación, al parecer me adelantaba primero hay que ir por él.

Me dirigí a la puerta del cielo, ahí me esperaba SungMin y DongHae uno de los arcángeles con mayor poder.

-          ChangMin, el Divino confía en que harás lo mejor y al parecer como estarás haya afuera solo, me pidió darte algunas de nuestras armas.

Hablo DongHae, tocándome el pecho.

-          De aquí surgirán todas aquellas armas que te ayudaran, dejaras salir tu parte angelical en toda su magnitud y sabrás dentro de ti cuales serán las palabras para invocar aquellas armas que el Divino nos ha brindado para destruir a nuestros enemigos, confía en ti y en lo que eres ChangMin.

No pude más que asentir, sabía que a mí solo se me permitía un arma, mi catana pero ahora había obtenido el poder para invocar todas aquellas armas que los arcángeles usaban, es sorprendente como la responsabilidad de pronto cae sobre mis hombros abrumándome, un fuerte escalofrió recorrió todo mi cuerpo y fue como si todo aquello que se me había confiado ahora perteneciera a mí, como si fuera parte de mi desde un principio, me sentía mas fuerte y ahora mucho más listo.

Jae me esperaba aunque debería de ser lo segundo importante en mi mente, es mi motivo de salir de aquí, ya quería estar con él, poder abrazarlo, con el puedo enfrentarme a lo que sea, las puertas se abrieron, saliendo rápido, fue como un deja vu, las puertas se cerraron detrás de mí, de nuevo no sabía lo que me esperaba, tenía un lugar al cual ir y una persona a la cual proteger.

Me acerque a las puertas del inframundo, había almas esperando su juicio y designio, parecía que era invisible para todas aquellas almas, creo que todo esto fue demasiado fácil o por el momento, toque la puerta empujándola abriéndose muy despacio, lo abrí lo suficiente para tan solo poder entrar, fui más rápido de lo que yo me imaginaba que era, alejándome rápido de esta ocultándome detrás de un montón de murallas, unos ruidos extraños y ensordecedores comenzaron a sonar, se unieron a esos sonidos desagradables de lamentos, no podía perder el tiempo, las alarmas eran por mí, un intruso, todos me buscarían a mí, corría y buscaba a aquel que hacía que mi vida se alegrara, no sabía por dónde estaba me había perdido, la puerta había desaparecido de mi vista, estaba seguro de que estaba cerca mi cuerpo comenzaba a sentir aquella sensación de plenitud que tenia al tener cerca a mi Jae, camine en esa dirección que mi corazón indicaba, y ahí estaba, el ser más hermoso que mis ojos pudieran ver, sonreí al verlo, ahora estaba completo y feliz.

-          ChangMin ¿Qué haces aquí?

Me gusto verlo sorprendido al verme aquí, sin duda ahora no lo dejaría ir.

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