Love is a Force of Nature. Cap 17

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“Hecho de Fuego”

Quémame en tu fuego
Quiero morir en tu veneno
Veneno de tu piel…
[Quiero morir en tu veneno, Alejandro Sanz]

Súbitamente una de sus manos se clavó a su cintura, apretándolo, y Junsu ya no dudó ni un segundo más. Sabía lo que quería…y estaba prácticamente desesperado por sentirlo. Jamás en toda su vida se imaginó que sentiría un deseo así...

“Hazme tuyo Yunho, solamente tuyo…” le susurró, su voz casi entrecortada por el latente deseo que ahora se alzaba como un volcán en erupción dentro de él y fue todo lo que le tomó para romper su autocontrol. Casi al instante él presionó sus labios contra los suyos, consumiéndolo en un hambriento beso mientras lo azotaba contra la pared de la cueva; su cuerpo pegándose al suyo en un violento embiste. Y al sentir la abrupta presión contra su cuerpo Junsu gimió dentro de su boca, respondiendo al beso con igual intensidad mientras se restregaba contra Yunho, desesperado por el contacto de piel contra piel…
“Mío” Yunho gruñó al separarse de él,  deslizando la lengua desde su mandíbula hasta su cuello y dándole suaves besos, completamente embriagado con su esencia. Ya no le importaba absolutamente nada, estaba demasiado sobrepasado por el deseo de poseerlo y nada ni nadie impedirían que él lo reclamara como suyo...
“Yunho…” Junsu lanzó un suave gemido cuando sus cálidas manos se deslizaron bajo su camisa, acariciando su fría piel y jugando con sus, ahora erectos, pezones. El sonido lo excitó aún más rápido y Yunho de un sólo tirón rasgó la tela, descendiendo la cabeza desde su cuello hasta su torso, depositando suaves besos en el y envolviendo uno de sus pezones con su boca, extasiado ante el sabor de su fría piel y provocando que Junsu comenzara a retorcerse, lanzando reiterados suspiros ante sus caricias.
“M-Más…Yun-ho…” murmuró, incapaz de contenerse y completamente jadeante, al sentir la cálida boca de Yunho envolver otro de sus pezones, lamiéndolo y mordiéndolo juguetonamente; sus ardientes caricias haciéndolo temblar…
“¿Quieres más…?” Yunho le preguntó en un tono bastante seductor, y luego dejó sus pezones para volver atrapar sus labios en un agresivo beso, rozando sus lenguas constantemente mientras continuaban besándose. Junsu estaba enloqueciendo al sentir que con cada roce de su lengua Yunho se apegaba más a su cuerpo, azotando sus caderas en un violento vaivén que se estaba tornando cada vez más urgente, frenético. Al separarse, Junsu sintió la excitación tomar control de sus actos y comenzó a desabrochar sus pantalones. Jamás había sentido una necesidad tan grande. Necesitaba a Yunho, necesitaba sus besos, su tacto, su cuerpo…y estaba…muriendo por sentirlo dentro, el deseo lo estaba volviendo completamente loco…

Yunho lanzó un gemido al sentir las manos de Junsu rozando la zona de su entrepierna, bajando sus pantalones en un sólo movimiento e inmediatamente imitó sus acciones, desabrochándolo los suyos para dejarlo expuesto ante él.

“Te daré más, entonces…” le susurró y lentamente se agachó. Comenzó a tentar la sensible piel de Junsu, llenando de besos su abdomen y enredando la lengua en su ombligo, yendo cada vez más abajo…y sonriendo al sentir la respiración de Junsu agitarse aún más cuando lo sintió en el nivel de su pálida erección. Sin perder un segundo más de tiempo, Yunho la envolvió completamente con su boca, sorprendiéndose ante lo fría que se sentía. Junsu lanzó un agudo gemido al sentir su cálida boca en su erección; su húmeda lengua como fuego ardiente sobre la erecta piel. Yunho sintió el frío miembro vibrar, inmediatamente reaccionando ante sus atenciones y sonrió internamente al escuchar los gemidos de Junsu aumentar en volumen cuando lo introdujo más adentro de su boca. Su lengua comenzó a masajear su miembro mientras lo sacaba y lo metía de su boca en un tortuoso vaivén. Jugando con la cabeza; enrollando y rozándolo con su lengua, acariciando sus testículos con sus dedos  y estableciendo un sincrónico ritmo. Junsu se sintió morir, todo su cuerpo temblando de deseo ante el contacto mientras un intenso cosquilleo, casi espasmódico, lo recorría de pies a cabeza…

“Mmm-ahh….S-Si…A-Así… ¡Dios, Yunho!” exclamó entre densos jadeos cuando Yunho lo succionó con fuerza y sus manos se aferraron violentamente a sus cabellos, buscando a que atenerse e incitándolo a que siguiera con sus movimientos mientras su propio cuerpo era azotado por espasmódicas oleadas de placer.
La erección de Yunho quemó con fuerza al escuchar los agudos gemidos de Junsu y su constante movimiento de caderas y ya no pudo más, necesitaba hacerlo suyo…su cuerpo se lo estaba pidiendo a gritos…

Abruptamente dejó su miembro, levantándose para volver a besarlo e intencionalmente apegándose más a su cuerpo, sus miembros duros rozándose constantemente con el contacto en una húmeda fricción enloquecedora, el sonido expandiéndose y haciendo eco en toda la cueva…

Junsu se separó de él, jadeando y con su cuerpo aún vibrando. Observó su perfecto cuerpo desnudo con ojos hambrientos y rodeó sus brazos alrededor de su cuello mientras Yunho lentamente se agachaba para quedar tendido en el suelo, con él presionado contra su cuerpo.

La fría lengua de Junsu comenzó a besar cada centímetro de piel expuesta, comenzando por su torso y subiendo hasta su cuello, deteniéndose en el lugar donde se encontraba su vena yugular. Junsu succionó la piel de su cuello y luego sintió las manos de Yunho deslizarse sobre su espalda, acariciándola mientras dejaba escapar un suave gemido, excitándose aún más al sentir a Junsu aprisionando su regazo, haciendo cada vez más presión contra su entrepierna; la deliciosa fricción de su erección contra sus glúteos lo estaba enloqueciendo…
Los colmillos de Junsu se alargaron al escuchar su pulso acelerado y las ganas de probar su sangre volvieron a atacarlo, nublando completamente su cabeza.

“Yunho” le susurró, lamiendo su cuello y apenas rozando sus labios por su piel. “Déjame…probarte” su voz salió en casi un jadeo y Junsu volvió a repetir el proceso, lamiendo y succionando su piel, dejando pequeñas marcas rojizas.
Yunho estaba perdido en la excitación y sabía que no podría negarse a nada que él le pidiera…así que simplemente ladeó su cuello, dándole espacio, y le dijo.
“Hazlo” jadeó. “Hazlo y te haré mío para siempre…” al escuchar sus palabras, Junsu lanzó un gemido y sus colmillos se extendieron en todo su esplendor, clavándoselos en un sólo movimiento, incapaz ya de seguir conteniéndose.

Su ardiente sangre invadió  toda su boca y el sabor…no podía ser más delicioso,  Junsu jamás había probado algo así. Sintió un calor electrizante recorrerlo de pies a cabeza mientras la fogosa sangre de Yunho descendía con fuerza por su garganta y lo llenaba de vida. Estaba completamente intoxicado en el éxtasis de su sangre cuando de pronto…de un segundo a otro, la visión de Junsu se nubló y fue azotado por una serie de imágenes que aturdieron todos sus sentidos. Junsu pudo ver a Yunho correr por el bosque; su forma de lobo resplandeciendo entre los oscuros árboles al correr con velocidad, prácticamente brillando en las penumbras. Lo vio en la colonia de hombres lobo peleando contra otro lobo, rodeado de una inmensa multitud que aclamaba su nombre. Observó a Changmin en su trono de madera, el  rostro estoico y la sonrisa de satisfacción, lo escuchó susurrarle: ‘Mi Alpha’, embriagado en su calor. Contempló  la sonrisa de su hermana al verlo llegar a la colonia, corriendo para abrazarlo con fuerza: ‘Oppa, te extrañaba’, entre risitas. Junsu pudo ver, sentir y revivir su pasado…

Yunho comenzó a jadear al sentirlo beber con más fuerza y sus manos se aferraron a su espalda, clavándole las uñas en un intento por apalear el dolor que lo invadió al sentir su piel desgarrarse. Pero el dolor no duró mucho; la aguda punzada fue sucumbiendo y Yunho rápidamente sintió un adormecimiento. Era como si Junsu dulcemente lo estuviese anestesiando y cuando lo escuchó lanzar un gemido contra la piel de su cuello, arqueó sus caderas hacia arriba, rozando su erección contra su entrada y provocando que Junsu se separara casi al instante de la herida, lamiendo sus labios y mirándolo con ojos enrojecidos,  llenos de deseo.

“T-Te he visto” Junsu jadeó pesadamente, ya no aguantaba más el calor. “Tu pasado, tu sangre me lo ha mostrado”
“Entonces ya ha comenzado…” Yunho murmuró, volviendo a arquear las caderas hacia arriba. El deseo lo estaba desesperando, necesitaba el cuerpo de Junsu con urgencia…
“Y-Yunho…e-estoy ar-diendo…” le dijo, jadeando y completamente sobrepasado por el calor latente que recorría su cuerpo. Era…como un fuego líquido que fluía por sus venas en un rápido torrente, desesperándolo al punto que casi ya no podía aguantar más… necesitaba sentir a Yunho…de lo contrario estaba casi seguro que moriría incinerado por el fuego.
Se sentó a horcajadas sobre él, presionando sus sexos con su movimiento, y causando que Yunho lanzara un gemido ante el contacto.
“Es la fiebre, Junsu” le susurró. “Tú…bebiste de mi sangre y ahora sientes la fiebre que azota mis venas. El instinto de mi lobo interno que amenaza con romper el control que tengo sobre él y devorarte como presa...”
“N-No…m-me hagas e-esperar más Yun-ho. N-Necesito…sentirte…” susurró, su voz totalmente entrecortada por el deseo mientras comenzaba a moverse sobre su regazo, cerrando sus ojos y gimiendo al sentir sus erecciones friccionarse en un enloquecedor deslizamiento…

Yunho lanzó otro gemido ante esto, volviendo a arquear sus caderas y rozando su entrada, pero luego recordó que debía prepararlo. Usualmente, cuando tenía sexo con Changmin, no lo hacia porque no le importaba si él sentía dolor o no…pero esto era diferente. Yunho no quería lastimarlo, le haría el amor a Junsu y sólo deseaba que él sintiera placer.
Llevó sus dedos a la herida de su cuello y, aprovechando que su espesa sangre aún chorreaba, los empapó con ella. Cuando tuvo suficiente sangre en sus dedos, humedeció los dedos de su mano libre con su saliva y los rozó sobre la expuesta herida, cerrándola casi al instante. Luego posicionó las manos sobre su cintura y lo levantó, introduciendo uno de sus dedos.

Junsu lanzó un quejido ante la súbita intromisión. La sensación de su dedo adentro se sentía bastante extraña y molesta…pero cuando Yunho comenzó a empujar y a dar suaves movimientos circulares, un gemido escapó de sus labios y casi al instante él introdujo otro dedo, volviendo a repetir el proceso.

Cuando Junsu comenzó a gemir al momento en que él movía sus dedos, supo que ya estaba listo y los retiró abruptamente, posicionando su erección en su entrada.

“Tómame, Yunho” jadeó, cerrando sus ojos y arqueando la cabeza hacia atrás al sentir la punta de su erección deslizarse sólo un poco más adentro de su cuerpo…
“Ahh...a-ahora...” murmuró, incapaz ya de esperar más y mordiendo sus labios al momento en que Yunho arqueó sus caderas hacia arriba e irrumpió dentro de él de una sola estocada.

Junsu lanzó un sonoro quejido al sentir sus músculos expandirse, adaptándose al tamaño de Yunho. Sus músculos quemaron con la fuerza; Junsu sentía la expansión desgarrándolo por completo y tuvo que cerrar los ojos para evitar soltar alguna lágrima. Yunho no se movió, a pesar de que la estrechez del cuerpo de Junsu lo estaba aprisionando por completo y estaba desesperado por empezar el ritmo. No quería lastimarlo, así que esperó pacientemente a que Junsu estuviera listo.

Varios tediosos minutos pasaron. Yunho se mantuvo estático, usando todo el autocontrol que poseía y mordiendo sus labios en un intento desesperado por no moverse dentro de él…hasta que finalmente los músculos del cuerpo de Junsu comenzaron a ceder y él sintió que se adaptaba a su miembro, el dolor disminuyendo considerablemente. Comenzó a moverse sobre su regazo, experimentando, y Yunho inmediatamente arqueó sus caderas, suaves y lentas estocadas al observar el rostro aún comprimido de Junsu, pero optando por mayor velocidad al encontrar el punto preciso que lo hizo gemir con más intensidad.

El dolor…había disminuido totalmente para ser reemplazado por puro placer mientras Junsu comenzaba a montarlo, dejándose llevar por sus instintos y yendo cada vez más rápido…gimiendo desesperado al sentir su miembro penetrándolo con mucha más fuerza y sintiéndose el hombre más feliz del mundo al ser finalmente suyo.
Gritaba, gemía, jadeaba…completamente extasiado y sobrepasado por estas nuevas sensaciones.

Sintió a Yunho sentarse en el suelo, deslizando sus manos por su espalda mientras él aferraba sus piernas a su cintura, causando que su miembro se enterrara tan profundo dentro de su cuerpo que casi no lo creyó posible...

“T-Te amo Y-Yunho…T-Te a-mo t-tanto…” le susurró entre jadeos, incapaz ya de controlar los reiterados gemidos que escapan de sus labios mientras continuaban con su intenso ritmo
“Y-Yo t-también…Jun…su…” Yunho refugió el rostro en su cuello, su agitaba respiración golpeándole con fuerza. Junsu comenzó a gemir su nombre en una voz agudamente enloquecedora  y…de pronto, Yunho sintió su lobo interno despertar, sus ojos tornándose completamente dorados al sentir el instinto de posesión tomar control de su cuerpo. Su lobo interno gruñó, decidido, y Yunho abruptamente le enterró los dientes en el cuello, desgarrando su piel y abriendo una herida, bebiendo de la sangre que emanaba mientras continuaba embistiéndolo.

Junsu lanzó una especie de quejido, pero cuando Yunho volvió a golpear aquel punto preciso dentro de su cuerpo, olvidó todo y sólo volvió a dejarse caer sobre su miembro, gimiendo con intensidad,  sintiendo aquel fuego líquido quemándole  con mucha más fuerza mientras todos sus sentidos eran nublados por el placer.
La sangre de Junsu se deslizaba por su garganta como un témpano de hielo, pero el sabor…no era para nada desagradable y Yunho lo encontró casi adictivo, mucho más intenso que la vez anterior que la probó.
Junsu le imploró que lo penetrara con más fuerza, jadeando y gimiendo su nombre mientras él continuaba bebiendo de su sangre y embistiéndolo cada vez más rápido, sintiendo sus músculos aprisionando su miembro con más fuerza con cada estocada que le daba…

Luego de una seguidilla de embestidas más, Yunho ya no pudo seguir conteniéndolo, los agudos gemidos de Junsu lo habían llevado al límite. Sintió su orgasmo nublar todos sus sentidos y lanzó un grito, enterrando su semilla hasta el fondo de su cuerpo.

El ardiente semen de Yunho quemó con fuerza y Junsu realmente sintió que era mucho más que eso, y que Yunho...estaba derramando su propia alma dentro de su cuerpo. Su nombre escapó de sus labios en un grito que Junsu no pudo contener al llegar al clímax casi al mismo tiempo que él, mientras su ácida semilla quedaba esparcida por todo su abdomen. El primer orgasmo emocional de ambos, jamás…habían sentido tanto amor en su vida.

Se quedaron abrazados un momento, tratando de regularizar sus respiraciones. Junsu descansó la cabeza sobre su pecho, respirando en pesadas bocanadas y con su cuerpo aún vibrando a causa de la fuerza de su orgasmo. Yunho lamió la herida abierta del cuello de Junsu para hacerla desaparecer y luego suavemente se dejó caer sobre el suelo, tratando de regularizar su respiración y con él todavía colgado a su pecho.

Minutos después, cuando la neblina de la pasión se había desvanecido y se encontraban aún tendidos sobre el suelo en confortable silencio, Junsu levantó la cabeza de su torso para admirar sus facciones. Los ojos de Yunho estaban cerrados y respiraba en suaves bocanadas; Junsu lo miró con dulzura, a pesar de que había comenzado a preguntarse qué es lo que debía hacer...

La culpa comenzó a corroerlo ahora que su mente estaba mucho más clara para pensar en las cosas. Junsu sabía que tenía que haberle puesto un alto, que no debía habérsele insinuado a Yunho de esa manera antes de que las cosas se les fueran de las manos. Pero ahora ya era demasiado tarde…y a pesar de que se sentía, en cierto modo, responsable de haber iniciado todo y habérsele insinuado a Yunho para así…satisfacer el deseo egoísta  que sentía de tenerlo sólo para él…a pesar de ello, no se arrepentía de sus actos, porque en cierto modo esto…cambiaba todo.

¿Pero…realmente significaba un cambio?

Simplemente podrían pretender que nada ocurrió entre ellos y seguir con sus vidas de forma normal, para así no tener que afrontar las consecuencias que él sabía que surgirían si alguien llegase a enterarse.

Y a pesar de que Junsu estaba dispuesto a enfrentar las adversidades, no estaba seguro si Yunho accedería, y no tenía ninguna intención de empujarlo al tormentoso camino que les esperaba si decidían comenzar una relación.

El pensamiento lo hizo sentir una fuerte opresión en el pecho. Su situación actual era realmente problemática…
“¿Recordarás…esto?”

Sus palabras susurradas estaban llenas de tristeza y su voz, salió en un tono cuidadosamente bajo para así no despertarlo. No importaba cuánto le doliera, si Yunho…decidía que olvidaran todo y siguieran con sus vidas, él lo aceptaría. Enterrando y atesorando dentro de su corazón el recuerdo de la noche en que…se entregó a él y…conoció el paraíso entre sus brazos.

“Si, por supuesto que lo recordaré”
Por un momento Junsu pensó que había hablado en voz alta…hasta que se percató de que su voz no era tan grave. Sorprendido, lo miró y encontró sus ojos abiertos…
“¿Escuchaste?” Junsu preguntó, esbozando una tímida sonrisa
“Si” Yunho le sonrió también, algo divertido ante su cara de sorpresa. “¿Cómo no podría? Si estás tendido sobre mí”

Junsu sonrió, pero luego su expresión se tornó seria. Tenía que preguntarle acerca de su futuro…

“Yunho…” vaciló un poco antes de continuar, mordiendo su labio inferior. “¿Tú crees que…deberíamos pretender que esto nunca sucedió?”
“¿Quieres hacerlo?”

Junsu negó con la cabeza, acariciando su torso con sus manos.
A Yunho se le suavizó la mirada, pero aún mantenía una expresión seria por la gravedad de la situación.

“Sabes que no será fácil”
“Si, lo sé…pero no me importa”
Y por la seguridad que reflejaba en su mirada, Yunho estaba seguro de que él entendía y en cierto modo estaba aliviado. Sabía que les vendrían tiempos muy difíciles…pero quería enfrentarlos a su lado.
“Bueno, ya he…iniciado el ritual”

Junsu abrió sus ojos de par en par al escuchar sus palabras, levantando un poco su cabeza de su pecho para así poder observarlo mejor

“¿El ritual para­—?”
“Para mezclar nuestras sangres y convertirnos en…híbridos. Es la única forma Junsu, sólo así no podrán separarnos”
Yunho lo estrechó con fuerza, apegándolo a su cuerpo mientras Junsu refugiaba la cabeza en su cuello
“Creí que…tu unión con Changmin era algo de lo que no podías escapar…” le dijo, muy bajito
“Supongo que no me importa”
Junsu sonrió cálidamente, levantando el rostro y acercándolo al suyo, dándole un suave beso
“Te amo…” le susurró al separarse y Yunho no tardó en volver a capturar sus labios, intensificando considerablemente el beso mientras sus manos se deslizaban por su fría espalda
“¿Q-Qué es lo que tenemos que hacer para completar el ritual?” le preguntó Junsu, casi sin aliento cuando se separaron, volviendo a posicionar la cabeza sobre torso
“Necesitamos intercambiar sangre…dos veces más, pero no puede ser en la misma noche así que debemos esperar un poco. La tercera vez que lo hagamos y en el…” Yunho se detuvo, deslizando suavemente una mano por su espalda y descendiendo hasta su trasero, apretándolo juguetonamente. “Clímax…de nuestra pasión, tatuaré mi marca sobre tu hombro y estará completo”

Junsu lanzó un gemido al sentir la mano de Yunho en uno de sus glúteos, mordiendo sus labios cuando uno de sus dedos rozó tentativamente su entrada.

“Yunho…” gimió, rogándole por el contacto…
“¿Quieres que lo haga?” le preguntó, tentándolo e introduciendo sólo la punta de su dedo,  provocando que Junsu se retorciera al sentirlo
“S-Si…” susurró, casi en un jadeo. Su voz trastornada a causa del deseo que volvía a crecer dentro de él…
Yunho retiró sus dedos sólo para humedecerlos con su saliva y luego volvió a posicionar uno en su entrada, deslizándolo suavemente hacia dentro

“¡Ahh!” exclamó al sentir su dedo nuevamente dando suaves movimientos dentro de su cuerpo.
El miembro de Yunho cobró vida al escuchar los suaves suspiros de Junsu e inmediatamente introdujo otro de sus dedos, causando que él lanzara un suave gemido ante el contacto.
Aumentó el movimiento de sus dedos para dilatarlo con más rapidez, y cuando sintió que Junsu lanzaba un agudo gemido y se levantaba para sentarse a horcajadas sobre él, supo que estaba listo…

“Yunho” le dijo de nuevo al sentir sus manos aferrándose a su cadera
“Oh, no…” susurró. “No te dejaré montarme de nuevo…ahora estarás abajo”
Y con un sólo movimiento, lo hizo caer de su regazo para quedar tendido en el suelo y al instante se abalanzó sobre él, devorando sus labios en un beso hambriento mientras Junsu se apegaba a su cuerpo y friccionaban sus erecciones con el contacto.

Al separarse, la fría erección de Junsu punzaba de deseo e inmediatamente se volteó, apegando su parte trasera contra su entrepierna y provocando que Yunho lanzara un ronco gemido, aferrando con fuerza sus manos a sus caderas.

“Te amo Su…” le susurró mientras le daba suaves besos en su nuca y lentamente descendía hasta su espalda
“Y-Yo también Yunho” Junsu lanzó reiterados suspiros ante sus caricias, pero…la espera lo estaba desesperando. Nuevamente apegó su parte posterior a su entrepierna y Yunho ya no pudo aguantar más las ganas. Posicionó la punta de su miembro en su entrada y lo deslizó hacia dentro en un sólo movimiento.
Junsu mordió sus labios, evitando emitir un quejido mientras Yunho nuevamente irrumpía dentro de su cuerpo…pero el dolor esta vez no fue tan intenso y no tardó mucho en acostumbrarse a el, comenzando a gemir e incitándolo a que estableciera un ritmo. Rindiéndose finalmente a su tacto y entregándose completamente a él y al deseo….que lo consumía por dentro. Sus cuerpos fundiéndose en la pura pasión del amor, su amor que ahora se desbordaba hasta por sus poros y que ya…era imposible que lo pudiesen negar…

xXx

“¿Yunho, qué es lo que haremos ahora?” le preguntó cuando habían terminado, su respiración aún un poco agitada a causa del intenso encuentro.
Yunho lo atrajo hacia sí, rodeando sus brazos por su cintura y acercándolo a su cuerpo, sonriendo al escucharlo lanzar un suave suspiro.
“Por ahora, sólo permanecer así…juntos. Mañana veremos…cuando finalizar lo que hemos iniciado”

~o~
A/N: Espero no haber decepcionado a nadie con el tan esperado lemon C: y habrá JaeChun en el próximo capitulo para los que lo estaban esperando. La historia avanzará más rápido después de esto, nos vamos internando en tierra derecha a la trama central! Falta mucho todavía…mucho e.e
Y como siempre digo, gracias por todo su apoyo y sus palabras *-* Los amo <3 span="span">
~Koiko



2 comentarios:

  1. KYAAAAAAAAAAAA Morí!!!!!!!!!!!!!!!
    Con sangre kajjdoweiowjmdiojwiejlk pervertidos kajdoiewineowiewnw *¬*

    Que ganas le tenia al maldito lemon!! *___*

    híbridos! huumm ahora se pondrá interesante~
    Voy a seguir leyendo <33333

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  2. Por supuesto que no nos decepcionastes al contrario creo haver hido a urgencias mas de 3 veces por desangrado de nariz u.u fuera de eso estuvo muy bueno el Lemon : >, Aunque eso si no fue para nada decepcionante el capo xD I LOVE YOUR FIC kekekekeke ♥ ♥ comenzare a leer sig. capo

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