La joya mas valiosa - Epílogo

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Epílogo

Ya no tenía aquéllos sueños en los que su madre parecía triste, en la que cantaba una canción dedicada a él, ya no, ahora todo era paz y tranquilidad en su mente, ya no había disturbios ni nada por el estilo, ahora escuchaba y veía otras cosas, una playa tranquila, demasiado pacífica y hermosa, ahora las palabras cantadas eran otras, más alegres, mejores.

Él caminaba por la playa descalzo a su lado, sonriendo y platicando animadamente con ella, siempre sonriendo, cuando se acercaba el final de su sueño, ella lo tomaba de las manos y le daba un “Te amo” antes de dejarle sobre unas rocas y caminar ella sola hacia el agua, mirando al horizonte, girando una última vez la mirada para sonreírle.



Pero conforme pasaba el tiempo, ella dejó de voltear, dejó de cantar, dejó de hacer muchas cosas, hasta que se encontró solo en sus sueños, caminando solo por la playa, platicando consigo mismo, sonriéndose a sí mismo, viendo el horizonte solo, sin esperar que ella apareciera, porque sabía que ya no lo haría, tristemente lo sabía, pero no se sentía triste, seguía caminando por la playa, con ánimos, sonriendo.

Hasta que un día, mientras veía el horizonte y dejaba que el viento golpeara su cara libremente, moviendo con suavidad los mechones de su cabello, el mismo viento le hizo girar la vista, al otro lado de la playa, en donde jamás había pisado, en donde jamás había sido necesario voltear siquiera porque sus paseos con ella llegaban hasta ese lugar, una figura caminaba hacia él, no fue capaz de distinguir con claridad, pero desapareció en seguida.

No le tomó importancia, creyendo que tal vez era su mente la que en verdad quería que ella volviera a platicarle, que volviera aunque sea una vez con él, pero seguía apareciendo en la playa en sus sueños una y otra vez, cada vez más cerca, pero aún no era capaz de distinguirle, viendo hacia el horizonte.

“Déjala ir” se decía ignorando por completo esa figura, pero un día, su mano fue tomada, se sobresaltó de momento, pero al girar la vista se tranquilizó y tomó también la mano de la otra persona, ésta sonrió tímidamente a su lado, sin decir nada más, porque no era necesario.



“Es cierto, ahora te tengo a ti” se decía a sí mismo sin despegarle la vista, a partir de ese día Jaejoong aparecía en sus sueños sin excepción, no era lo mismo que con su madre, ya que con ella siempre hacía lo mismo, pero con él, con él cada sueño era diferente, todos en la playa, pero cada día hacían algo diferente y él disfrutaba de ellos tanto como lo que hacía en la realidad con él, como si su día se plasmara en sus sueños a cada momento, lo único que valía ahora para él era la sonrisa que le daba Jaejoong todos los días, era lo único que pedía.



Despertó ese día con la luz del sol en su rostro, de nuevo con una sonrisa, el olor a comida llegó hacia él, Jaejoong debía de estar haciendo el desayuno como siempre, se levantó y caminó al baño para asearse, cuando terminó, inmediatamente se dirigió a la cocina, ha asado ya un año desde que lo conoció, de hecho, hoy es el aniversario, sonríe y camina hacia la cocina, lo encuentra lavando algunos trastes que ya ha usado, con la olla humeante en la estufa, huele delicioso, seguro lo está, como todo lo que hace.

-Buenos días…-le dice sobresaltándolo.

-Buenos días- responde con una sonrisa tímida.

Yunho sonríe y se sienta en el desayunador para observarlo, lo ama demasiado, pero no es como todo el mundo pensaría, ninguno de los dos sabe cómo dar un paso adelante o como demostrarse que se aman, duermen en cuartos separados y apenas y se toman de las manos, por lo que ni siquiera un beso ha sido dado, ambos lo quieren, pero no saben cómo dar o pedir.Jaejoong le sirve el desayuno y se sirve a sí mismo, sentándose frente a él para desayunar.

-¿Qué quieres hacer hoy?- le pregunto Yunho de repente.

-No lo sé….- puede que haya vivido algún tiempo en ese mundo pero desconoce algunas cosas, incluso lo que es un aniversario, Yunho lo sabe, por eso lo ha preparado todo para avanzar un paso.

-¿Q…qui….quieres salir conmigo hoy?- pregunta algo inseguro, Jaejoong deja de comer un momento por la pregunta y lo mira dudativo- Claro, si no tienes nada que hacer.- las mejillas de Jaejoong se sonrojaron un poco.

-Sí….está bien- dijo un poco nervioso, por alguna razón que desconocía, estaba emocionado. Terminaron de desayunar y se alistaron para salir.

-¿A dónde iremos?- preguntó Jaejoong mientras se sostenía fuertemente de la cintura de Yunho ya que iban en su moto.

-Es sorpresa- respondió sonriendo.

Y vaya que lo fue, ese día fue uno de los mejores que Jaejoong paso desde que estaba en ese lugar, una sorpresa tras otra por parte de Yunho, estaba fascinado con todo lo que veía y escuchaba, cosas que nunca creyó escuchar antes.

Pero ahora, el perfecto día había pasado ya, ahora era la Luna quien reinaba en el cielo, rodeada de sus hermosas estrellas, iluminando la noche, se encontraban sentados en el sofá viendo el televisor, sin atreverse siquiera a acercarse, pero para Yunho era más que claro que lo quería con una ferocidad que lo asustaba. No había manera de que pudiese dejarlo.

Jaejoong  se levantó de repente y se inclinó a coger unas flores que habían caído a suelo, se inclinó para dejar las flores encima de la mesa pero antes de que pudiera enderezarse, Yunho ya estaba detrás de él, enterró su cara en su pelo y respiró a fondo como si lo saboreara, Jaejoong nunca había sentido nada igual, pero se encontró apoyándose contra él cuando sus brazos lo rodearon para acercarlo.

-Hueles lo suficientemente bien para comerte- le susurró Yunho contra su oreja.

Jaejoong no podía contestar, su cuerpo entero ardía por su presencia, eran experiencias nuevas para él, pero agradables. Yunho lo giró en sus brazos de modo que quedase de cara a él, Yunho ahuecó su cara en sus manos y lo besó, Jaejoong se aferró a él cuando cada hormona en su cuerpo crepitaba, nunca había estado más desesperado. Su lengua luchaba con la suya mientras la presionaba más cerca de su delgado y duro cuerpo. Sus endurecidos pezones rozaban contra su pecho, haciéndolo gemir por el contacto y por el insaciable deseo de tocarle sin sus ropas separándolos.

Yunho levantó su camisa lentamente, tan lentamente que la expectación era casi dolorosa, Jaejoong gimió ante la sensación de sus manos en su piel desnuda. Yunho exploró su boca, queriendo probar más, nunca se había sentido así de hambriento, necesitado, vibrante, exigente, cerró sus ojos e inspiró su esencia mientras le levantaba aun más su camisa a fin de poder sentir esa piel que lo llamaba a gritos. Era una peligrosa bestia que quería devorarlo, queriéndolo a él.

Una cruda posesividad se elevó en su interior con asombrosa ferocidad, finalmente entendía por qué los animales asesinaban a esos que se acercaban a su territorio, si cualquier otro tocase a Jaejoong… Yunho los desgarraría haciéndolos trizas.
Yunho dejó sus labios y enterró su boca en el hueco de su garganta donde sentía el golpeteo de su pulso, lamiendo y arañando su suave piel, lentamente deslizó su camisa por completo, jugando con la hebilla de su cinturón, desabrochándolo,  medio esperaba que Jaejoong le detuviese, pero no lo hizo. En lugar de eso, separó más sus piernas, permitiéndole acceder a la parte de él mismo que Yunho deseaba mientras se agarraba de sus hombros.

Yunho lo sintió temblar cuando lo acarició con una ternura que nunca había sabido que poseyera, Jaejoong supo que le estaba haciendo el amor. Era un término que él nunca había entendido hasta este momento, pero incluso lo más sorprendente era el hecho de que él lo estaba disfrutando mucho. Jaejoong cerró sus ojos y tembló cuando hundió un largo dedo profundamente en él, saltó y gimió contra de sus labios.

Yunho gruñó en triunfo mientras lo acariciaba, estaba tan húmedo, tan suave, sus gemidos llenaron sus oídos, poniéndole aún más duro para él. Jaejoong no podía pensar mientras él lo atormentaba con su toque, y cuando él hundió otro largo, bronceado largo dedo profundamente en él, tuvo miedo de que sus rodillas se fundiesen.

-Tengo que tenerte, Jae- susurró en su oreja.

Él le contestó desabotonándole su camisa de modo que pudiese sentir toda esa lujuriosa y bella piel, le sacó las ropas febrilmente, queriendo ver todo de él, queriendo sentirle profundamente, nunca había querido nada tan desesperadamente.

Tenían que tenerse el uno al otro. Era como una locura que nunca habían tenido antes, entre besos y caricias llegaron a su dormitorio, hundiéndose en la cama juntos.

Jaejoong jadeó cuando Yunho le desabotonó la camisa, entonces acarició su pecho con la nariz, para después enterrar su cara. Yunho frotó su cara, desde la frente a la barbilla, varias veces contra su pecho antes de darle un largo lametón a su arrugado pezón.

-¿Qué estás haciendo?- preguntó Jaejoong.

Yunho se trasladó sobre su otro pecho mientras soplaba un azuzador aliento caliente sobre el tenso pico.

-Quiero tu esencia sobre mí. Quiero oler tu piel hasta que esté borracho con ella…..

La lengua de Yunho era áspera contra su piel, y cada lametazo hacía que su estómago revolotease en respuesta, le quitó la camiseta por completo junto con sus pantalones y ropa interior.

Yunho se tomó su tiempo. Lentamente, metódicamente, él mordió cada pulgada de su piel desde su pie hasta su muslo, como si nunca hubiese saboreado a nadie  antes. Como si quisiese reclamar cada pequeña molécula de su cuerpo.

Y estaba haciendo un condenado buen trabajo de eso.

Yunho se detuvo para mirarlo y le separó más los muslos  así podría deslizar sus dedos sobre su humedad y contemplar maravillado su cuerpo. Era tan diferente del suyo. Suave e invitador, hundió dos dedos dentro de él y observó como se estremecía en respuesta.

Jaejoong estaba más que listo para él.

Yunho quería tomarlo como un varón humano…..pero también quería reclamarlo como suyo, justo como lo hacen muchas especies….los tigres jugaban con sus compañeras ...

-Quiero saber como es tenerte debajo de mí…..- le dijo seductoramente al oído.

-Yunho….

-No te haré daño, te lo prometo- susurró él, mientras encontraba el húmedo punto de entrada.

Jaejoong cerró los ojos; la parte racional de su cerebro se cerró al mismo tiempo que ellos. Yunho lo penetró despacio, introdujo solamente la punta y se apoyó en los codos para acariciarle la cabeza.

-Respira hondo- le dijo en voz baja observando la expresión de su rostro-. No te pongas tenso, ¿vale?- Sentía un dolor agónico en la pelvis hasta tal punto que le pareció que los testículos se le meterían en el vientre si inhalaba.

Jaejoong asintió con un gesto rápido y mantuvo los ojos cerrados.

-Jae, mírame- susurró mientras le daba un beso en el puente de la nariz. Esperó a que lo hiciera- Confía en mí. Dentro de un minuto ya no te dolerá. No apartes los ojos de los míos- añadió, penetrándolo un poco más.

Jaejoong arqueó la espalda y Yunho llevó una mano hacia abajo para sujetarle la cadera, con cuidado de no dejar todo el peso de su cuerpo encima de él.

-Esto... oh, Dios... es tan agradable, pero duele un poquito también...- dijo Jaejoong-

-Lo... lo sé- tartamudeó Yunho, lo penetró un poco más- Déjame entrar despacio y luego no me moveré para que te acostumbres.
Jaejoong sonrió y le acarició el pecho,  le provocó un fuerte estremecimiento. Notó los dedos de Jaejoong suaves y delicados sobre los pezones. Todos los instintos de su cuerpo le impulsaban a moverse con fuerza, pero sus ojos con pocas lágrimas mostraban tanta confianza que él tuvo que abrir los suyos, mirarlo y quedarse al borde de la locura.

Poco a poco fue penetrándolo más, mientras lo observaba respirar debajo de él, mientras veía observaba cómo el sufrimiento del deseo se convertía en dolorosa necesidad. Él dejó todo su peso encima de Jae y le dio un profundo beso. Los movimientos de Jae, sus caricias, la suavidad de sus gemidos que reprimía, las contracciones tensas y húmedas alrededor de su miembro, le quebraron la voluntad. Sujetó el cabello húmedo de Jae con ambas manos y lo penetró en la boca con la lengua igual que quería moverse dentro. Los cortos y rítmicos movimientos pronto se convirtieron en largas embestidas que les llevaron al borde de la desesperación. Jae gritó su nombre, y él se detuvo y apoyó la frente enfebrecida en su hombro.

Se quedó quieto contra Jae, tembloroso, suplicándole mentalmente que no se moviera, porque si no iba a explotar.

La cabeza de Jaejoong daba vueltas cuando el placer se extendía a través de su ser. Éste era el momento más increíble de su vida. Esto no era simplemente un acto físico, se sentía conectado con Yunho. Le gustaba la idea de darle algo que no podía darle nadie más. No tenía sentido, pero eso era lo que sentía con él.

Yunho no podía respirar cuando sentía su resbaladiza, caliente humedad rodeándolo. Todo lo que él quería era estar dentro de su Jaejoong. Oírlo gritar de placer  y saber que era él quién se lo daba. Comenzó a moverse lentamente pero en poco tiempo aceleró el ritmo, Jaejoong echó la cabeza hacia atrás y gritó mientras se estremecía sus brazos. Yunho rio ante el triunfo de que se corriese por él…..pero entonces su risa murió cuando él, también, llegó al clímax.

Se recostó al lado de Jaejoong y le atrajo en un abrazo posesivo mientras le acariciaba el cabello.

-¿Dónde has aprendido a hacer eso?- preguntó Jaejoong, después de todo, aún hay cosas que desconoce de ese mundo.

-Nunca había tocado a nadie antes de ti, por si a eso te refieres- dijo Yunho.

-¿Qué?           

Yunho se puso derecho para acariciar con la nariz su cuello.

-Ya me has oído, eres el único que alguna vez he tomado

-¿Cómo puedes ser virgen y hacerme el amor de esa manera?

Yunho le sonrió.

-Instinto animal

Ambos rieron ante el comentario y se perdieron prontamente en el mundo de Morfeo, uno al lado del otro, como siempre debió ser, como será de aquí en adelante.

4 comentarios:

  1. minato-chan9/25/2012

    uwooo que hermoso me encanto el fic es genial cuando ponias las imagenes me encanto leer el fic de esa manera ame el tema y el final ni que se diga!!! muchisisimas gracias por el fic amooo el yoomin fue muy perfecto jejeje y el yunjae me mato fui super feliz al leer el fic espero poder leerte mas seguido me gusto mucho la forma en que narras la historia aaaa por cierto ameee las peleas del minsu me hacebn acordar mucho al minsu real jeje todo el tiempo peleando pero a la vez queriendose tanto jeje y yoochun que ya no se los aguantaba jajaja faltaba que el tambien se uniera a las discuciones jejej me encantooo que bien que tube la oportunidad de leerte muchas gracias de verdad!!!

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  2. OMGS!!!!!!!!!!
    AME tu fic!!!!!! -i mas si es YJ-
    mi querer conti~ -ok nop- pero enserio me ENCANTO <3

    LOVE YA~

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  3. Yo lo ame de principio y final *-* que lindo ( ; _ ; )/~~~

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  4. Waw sin suda alguna un gran fic un gran aplauso para la autora. El yunjae no es mi pareja preferida pero me hiciste sentir ese amor y ka historia como si hubiese estado ahi. Muchas gracias por escribir tan bello.

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