102 Días para el Final

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Titulo: 102 dias para final
Autor:
Kiimiko
Pareja(s):
MinSu
Género: Lime, viajes en el tiempo.
Extensión: Oneshot

Advertencia: Muerte de un personaje.


Este dolor jamás me abandono, a pesar de que han pasado diez años desde que eso ocurrió, jamás pude recuperarme. No logre formar familia y me encuentro completamente solo, me aleje de mi familia después de ese incidente y jamás volví a ver a los que yo llamaba amigos.

Aun recuerdo todo como si fuera ayer, me encontraba paseando por los pasillos cuando mi vida dio un giro de ciento treinta grados. En ese entonces yo era un joven de diecisiete años, hace poco había descubierto mi orientación sexual y aun me daba miedo asumirlo, la mayoría del colegio era homo fóbicos que no aceptaban la diversidad, me mantuve en una burbuja que no dejaba entrar a nadie. Bueno, todo eso hasta que apareció el, un chico risueño de ojos color chocolate y pelo azabache, su cuerpo era de proporciones perfectas y esos carnosos labios me encantaban. Cada vez comenzaba a mirar mas a ese chico de risa extravagante, hasta que un día nos hicimos amigos por casualidad, ese día descubrí que su nombre era Junsu y era homosexual al igual que yo, solo que el no tenia miedo de demostrarlo. En poco tiempo comenzamos a salir juntos, juro que era como estar en un sueño, sus labios contra los míos eran un sabor embriagador y su cuerpo desnudo junto al mío era una sensación inigualable. Todo iba bien, hasta que eso ocurrió. Junsu no tenia miedo de ser apuntado con el dedo e inclusive ya recibía varias amenazas, de vez en cuando lo veía golpeado pero siempre tenia una sonrisa que regalarme, un horrible día Junsu fue interceptado en el baño de hombres y entre dos chicos lo violaron, cuando venia a mi, no me di cuenta y en la conversación que mantenía con mis "amigos", salio el tema de la homosexualidad, ellos decían que era una enfermedad del diablo, yo mas por miedo que por rechazo les encontré la razón, así continuo la conversación hasta que salio Junsu al tema, me preguntaron mi opinión sobre el, los mire uno por uno sopesando mis opciones y finalmente dije que me daba asco que una persona así fuera capas de existir. Solo dios sabe cuanto me arrepiento en este momento por haber dicho tal estupidez. Al terminar de hablar, no se porque, pero me gire viendo la cara de Junsu inundada de lagrimas, eso me dolió más que cualquier otra cosa, intente seguirlo pero Minho agarro mi brazo impidiéndome todo movimiento.
 Ese mismo día espere a Junsu a la salida para poder hablar con el y disculparme por haber sido un autentico maricón, pero el jamás llego. Recorrí los alrededores del colegio en su búsqueda hasta que di con una gran multitud que se congregaba alrededor de algo, me interne en aquel lugar en su búsqueda pero lo que realmente encontré helo mi sangre y rompió mi corazón por completo, Junsu, mi Junsu estaba muerto, en el suelo de asfalto, su pierna estaba rota y en sus ojos aun quedaban restos de lagrimas. . . se había tirado desde la azotea, todo por mi culpa y eso, jamás me lo perdone.

Ahora me encuentro encerrado en una casa a oscuras casi sin salir y sufriendo día a día por semejante error que no solo lo llevo a la muerte a el, a mi Junsu, si no que mi alma se fue con el y ahora solo soy un muerto en vida.

Vi el pequeño pastel de chocolate sobre la encimera, era su favorito, encendí la vela y cante, jamás se me ha olvidado su cumpleaños. Al apagar la vela pedí un deseo que sabia jamás se cumpliría, aun así lo llevaba pidiendo hace diez años, "estar en aquel lugar de nuevo y poder cambiar todo, poder estar junto a el por un tiempo más" era todo lo que pedía, así fui cayendo dormido sobre la encimera de la cocina siendo acompañado por surcos de lagrimas que mojaban mi rostro.

Desperté bajo un cielo azul, era hermoso, mire a mi alrededor y me encontraba en una azotea blanca. Escuche una campana sonar, por alguna razón me sentía fuera de lugar, me costo darme cuenta de que debía bajar por las escaleras. Llegue al primer piso, aun me encontraba un poco desorientado, aun así busque la puerta con el numero 12, por alguna extraña razón ese numero se repetía constantemente en mi mente. Entre en la sala con el 12 en su puerta, allí me esperaban mis amigos, Minho estaba sentado con Taemin, me fui a sentar al lado de Top.

-he Changmin, se te quedo la mochila en los camarines- levante mi rostro y frente a mi encontré a un chico con su pelo negro parado, unos hermosos ojos cafés, una linda boca color roza y un cuerpo envidiable

-no me. . . había dado cuenta, gracias- tome mi mochila y la colgué en el respaldo de mi silla, aquel chico se dio la vuelta y se fue a sentar al otro extremo junto a un chico algo excéntrico, si no me equivocaba se llamaba Jaejoong, pero el de pelo negro. . . no recordaba su nombre.
Me acerque a Top discretamente para que nadie más sintiera curiosidad por escucharnos

-oye Top, ¿como se llama aquel chico?- pregunte apuntando con un gesto de mi cabeza hacia donde se encontraba aquel chico de rosas labios

-a. . .el, su nombre es Junsu, pero no te acerques mucho a el que es medio rarito- dijo mi compañero imitando el ademán de una mujer, o sea que Junsu era gay y aunque quisiera negarlo, me hacía muy feliz.

Paso el resto del día, aun no sabia porque me encontraba en este lugar, aun así camine hasta mi casa, apenas entre tire mi mochila y fui a mi cuarto donde encontré una pequeña nota sobre mi cama

"he cumplido tu deseo solo porque Junsu me lo a pedido, pero todo trae su consecuencia y esa es que no recordaras nada sobre el"

Muchas imágenes vinieron a mi mente, yo llorando, era más grande que ahora, pero, no recuerdo porque lloraba ni porque me sentía tan triste. Además ¿quien me había dejado esa nota y que tenia que ver Junsu en todo esto?, guarde aquel papel en el bolsillo de mi pantalón y me tire sobre la cama intentando recordar algo, pero me fue imposible y al final el sueño logro vencerme

Desperté en medio de la noche, me había quedado dormido con la ropa puesta, me levante y saque el pijama de uno de los cajones para cambiarme, vi el papel de la tarde caer, lo tome y luego de dejarlo sobre la mesa de noche me acosté logrando sumirme en el sueño

Un molesto ruido me hizo despertar, mire a todos lados cuando mis ojos enfocaron el despertador, lo apague y me vestí rápidamente. Al bajar vi a mi madre preparando el desayuno junto a mi hermana, por alguna razón me sentía muy feliz al verlas allí

-hermano, ven a comer- mire a mi pequeña hermana sonriendo, le devolví el gesto

-me voy, quiero ver algo por eso debo irme mas temprano- ella hizo un dulce puchero, mi madre me paso la colación y salí de mi casa rumbo al colegio. En mi mente solo se repetía una idea, hablar con Junsu, epero que el también llegue temprano para tener tiempo a solas

Entre a los jardines para dirigirme al edificio pero en mi camino vi a Junsu que se fue a sentar bajo la sombra de un gran árbol, un debate mental estaba en mi cabeza, por alguna razón sentía nervios de acércame a el. Mi cuerpo reacciono solo, ya me encontraba frente a el

-am. . . hola- muy inteligente Changmin, abrió sus ojos almendrados y me enseño una gran sonrisa

-hola- me quedo viendo, no se me ocurría nada que decir, me gire para irme completamente avergonzado cuando escuche mi nombre salir de sus labios

-Changmin, siéntate un rato al lado mío- me gire bruscamente observando su rostro en el cual seguía esa sonrisa, me costo salir de la sorpresa, aun así me senté a su lado y deje mi mochila en el pasto

-y. . .amm. . .que, tu, no me había fijado en ti hasta ayer, ¿eres nuevo?- su rostro se ensombreció de repente pero recupero rápidamente esa luminosidad cegadora, creo que había metido la pata y hasta el fondo

-de hecho estoy en el mismo curso que tu desde hace dos años- me golpee mentalmente por no haberlo visto antes, a pesar de ser alguien con una gran belleza y por lo que veo muy risueño, no había reparado en su presencia

-ha, lo siento- el negó con la cabeza dándome a entender que no importaba

-suele pasarme, aunque no con las personas que quisiera-

-Junsu- gire mi rostro, Jaejoong estaba parado unos metros más allá con el seño fruncido

-me voy, por cierto no creo que sea muy bueno para ti que te vean conmigo- dicho esto desapareció junto a su amigo

Juro que intentaba lo más posible de poner atención en la clase, pero Junsu no salía de mi mente y mi rostro se giraba constantemente para verlo. Fui tan feliz cuando escuche sonar la campana, salí apresurado para que mis amigos no me siguieran, fui a la biblioteca para buscar un libro que quería leer y así tendría más tiempo para ir a ver a Junsu… creo que estoy mal.

Grande fue mi sorpresa cuando vi a Junsu buscando entre los estantes de aquel santuario de libros, lo seguí discretamente cuando vi que dos tipos lo empujaban contra la pared y golpeaban su hermoso rostro, quede paralizado, si iba y lo defendía supondrían que soy homosexual y no se equivocarían mucho. Seria acosado hasta el final como lo hacen con el, pero algo me decía que si no iba ahora me arrepentiría toda mi vida

-hey bravucones, porque no se meten con alguien de su tamaño- ambos chicos se giraron para verme, admito que estaba asustado, pero aun así me acerque a ellos.

-no debiste hacer eso, saliste peor parado que ellos- decía Junsu mientras curaba mi labio roto, sus suaves manos agarraban mi rostro con delicadeza

-te querían pegar, no podía dejar que eso ocurriera- sonreí pero al hacerlo gemí por el dolor

-ya estoy acostumbrado a ese tipo de tratos, tu no- aleje sus manos de mi y esta vez yo comencé a curarlo, me ayudo contra esos tipos, aunque éramos dos contra dos tenían mas fuerza y eran mas robustos

-aun así me sorprendiste, con ese cuerpo pareces más enclenque- el comenzó a reír de una manera algo peculiar

-pues no, es efecto de la ropa, mira- se paro de la camilla y levanto su polera dejándome ver su marcado abdomen junto a sus pectorales, yo tenia más pero no me esperaba que hiciera eso

-aja- fue todo lo que salio de mi boca pues me había sonrojado, por suerte para mi comenzó a sonar la campana, ambos salimos rumbo a la sala

Había terminado la última clase, era gimnasia, me dirigí a los camarines por primera vez pues siempre llegaba a bañarme a mi casa, a pesar de que aun seguía algo confundido por el cambio de tiempo, me estaba adaptando bastante bien y hasta me gustaba estar en la escuela pues pude conocer a Junsu

-no te quites la ropa, esta el gay aquí- mire alarmado por si había alguien acusándome a mí, pero mi vista se fijo en Junsu el cual estaba mojando su rostro sin mostrar demasiado interés en los tipos que lo molestaban

- si, quizás le pasan cosas si me ve jajajaja- dijo Minho causando una risa general que se expandió por el camarín, Junsu se dio vuelta quedando apoyado en el lavamanos con los brazos cruzados y el rostro sereno, miro al tipo que lo molestaba de arriba a abajo  y comenzó a reír

-te aseguro que no tengo tan mal gusto- Minho enrojeció de la furia, iba hacia Junsu dispuesto a golpearlo

-Junsu- me puse delante de el mirando desafiante a Minho

-aléjate Changmin, ¿o también eres un marica?- Junsu tiro de mi brazo para que me alejara

-de hecho no, pero sabes que, Junsu tiene tan buen gusto como para mirarme a mi en vez de a ti- miraba a Minho con una sonrisa siniestra en mi rostro y medio agachado pues el era más chico que yo, un silencio sepulcral se hizo en el lugar

- ven Junsu, vamos a mi casa, allá te bañas, estoy solo así que para ahorrar gas nos bañamos juntos- las mejillas de él enrojecieron violentamente haciéndolo ver más lindo aun, mire a mi alrededor, todos estaban sorprendidos y asqueados, tome a Junsu de la mano y lo tire hacia mi logrando un pequeño roce de nuestros labios y lo saque de allí, no podía evitarlo, además de que era una gran oportunidad, me gustaba ver las caras sorprendidas de los tipos esos, en definitiva me gustaba molestar a la gente

Caminamos varias cuadras juntos, yo miraba hacia atrás por si alguien nos seguía y llevaba a Junsu de la mano

-hee, Changmin- Junsu iba casi corriendo a mi lado, aminore el paso y solté su mano

-lo siento- caminamos un buen tramo en silencio

-gracias por lo del camarín, pero. . . y tus amigos- el me miro apenado, yo sonreí para que no se preocupara, me gustaba mas verlo con una sonrisa que con angustia, aunque también se veía sexy

-no te preocupes por eso, yo lo arreglo- Junsu se notaba algo incomodo

-¿estas bien?, ¿te enojaste por lo del beso?- el me miro rojo como tomate y negó con la cabeza

-no es eso, de hecho me agrado pero. . .o sea. . .es decir. . . me preguntaba si realmente debo ir a tu casa- se me había olvidado ese pequeño detalle, pero era cierto que mis padres no estaban

-claro, así aprovechas de bañarte y yo no quedo como mentiroso frente a ti- acabo de darme cuenta que dijo que el beso le había gustado

-o sea que tus padres no están y me bañare en tu casa, gracias- aun así siguió con la vista en el suelo, sabia perfectamente lo que estaba pensando

-si, y también nos bañamos juntos para no gastar tanto gas- paro de repente y su cara era  de sorpresa

-Cha-Changmin pervertido- comencé a reír sonoramente, no se porque pero me encantaba molestarlo más a el que cualquier otra persona

-lo siento pero eres tan molestable- y violable que solo llevarlo a mi casa me daba miles de ideas, el frunció el seño y camino adelante y más rápido, yo me quede allí parado, dio unos pasos y se quedo parado

-me iría indignado pero me perdería- hizo un lindo puchero, comencé a reír de nuevo, seguimos caminando hasta llegar a mi casa

-este es mi hogar- entro tranquilamente, lo guié hasta mi pieza donde se sentó en mi cama, fui a prender el calefón al primer piso y luego subí, le indique donde se encontraba el baño.

Entro con sus cosas mientras yo estaba en mi pieza, escuche la ducha, supuse que ya se encontraba bañándose así que tome una toalla dispuesto a dejarla en el baño. llegue frente a la puerta, aun no decidía si entrar o no, alcance a tomar la perilla cuando la puerta se abrió de repente mostrando a un muy desnudo y mojado Junsu

-ha, gracias, justo iba ir a buscar una- la quito de mis manos y cerro la puerta dejándome completamente avergonzado y sorprendido

Me encontraba sentado sobre mi cama intentando apaciguar mis hormonas, revoltosas por culpa de el, porque era tan poco pudoroso y eso era un problema para mi, uno que, si seguía pensando en ello iba tener problemas en mi vientre bajo

-ya, termine- apareció Junsu completamente vestido y secando su pelo con la toalla, lo mire, sentí el calor subir a mi rostro

-okay- se sentó al lado mío

-Junsu. . .eres tan poco pudoroso- el comenzó a reír estrepitosamente y esta ves se sonrojo

-perdón, la costumbre- lo hice bajar junto a mi, apague el gas y colgué las toallas que había usado

-y. . . ¿siempre te han molestado de esta manera?- el me miro y asintió como si nada

-hacen eso porque soy homosexual- me puse un poco incomodo con el tema, pues aunque Junsu me atrajera no podía aceptar el termino homosexual

-son una manada de idiotas- el sonrió ante lo que dije, estuvimos arto rato conversando de cosas triviales hasta que vimos el reloj, Junsu se despidió y tomando sus cosas se fue, en unos segundos me acorde que el no sabia llegar, salí para ir a dejarlo pero grande fue mi sorpresa cuando vi a Jaejoong junto a Junsu unos metros más allá de donde me encontraba. Me sentía nervioso, no se si fue mi imaginación o que pues vi a Jaejoong tocando la mejilla de Junsu y sus ojos relucían de un brillante color rojo como la sangre.

Habían pasado varias semanas desde que llegue aquí, la verdad es que no tenia ganas de irme y mi relación con Junsu cada vez iba mejor, nos juntábamos en los recreos y de vez en cuando nos metíamos en una que otra pelea por culpa de esos tipos que lo acosan. No se si son tan imbéciles para no darse cuenta que la condición sexual de alguien no es de importancia, o realmente no tienen ni un poco de neuronas.

-perdón Min, a este paso terminaras muerto antes de que acabe el año- me dijo apenado mientras caminábamos rumbo a mi casa

-es mejor, así descargo mi estrés contra ellos- una hermosa sonrisa se hizo presente en su rostro

-nos vemos- se despidió agitando su mano y emprendió el paso hacia su casa, yo seguí caminando cuando algo o mejor dicho alguien llamo mi atención, en uno de los postes se encontraba apoyado Jaejoong. Seguí caminando dispuesto a ignorarlo, por alguna razón el verlo me hacia sentir incomodo y enojado, además había algo en él que no me gustaba. Es callado, aparece de la nada y aun recuerdo esos ojos del color de la sangre que miraban a Junsu de esa manera

-he Shim- escuche mi nombre, me gire y allí se encontraba Jaejoong parado frente a mi

-que pasa Kim- una sonrisa de medio lado se hizo presente en su rostro, definitivamente su persona me era desagradable

-quiero que vengas conmigo hoy en la noche, necesito mostrarte algo sobre "él"- entendía perfectamente a lo que se refería, y aunque odio los rumores, la curiosidad me escocia

-a donde- hizo un ademán con la cabeza indicándome que le siguiera, hice caso omiso y emprendí el camino de nuevo

-nos juntamos a las 23 aquí mismo- me gire para negarme pero ya no se encontraba, mire hacia todos lados intentando encontrarlo pero fue en vano

Me encontraba tirado sobre mi cama debatiéndome entre ir o no al encuentro con Jaejoong. Sabía perfectamente que terminaría yendo igual, me vestí rápido y salí rumbo al lugar acordado

-viniste- mire a mi alrededor para ver de donde provenía aquella voz. Bajo la luz de uno de los postes se encontraba Jaejoong vestido completamente de negro

-¿a donde vamos?- pregunte cuando estuve a su lado, el solo comenzó a caminar, me enojaba tanto que fuera tan frío, aun así lo seguí

No podía creer que estuviera en ese lugar. Me encontraba sentado sobre un taburete del local nocturno llamado el pecado, Jaejoong había desaparecido de nuevo y yo me sentía completamente fuera de lugar y… ¿qué tenia que ver Junsu en todo esto?

-y ahora, nuestro bailarín Xiah- se escucharon los plausos, la cortinas de satín rojo se abrieron mostrando. . .mostrando a Junsu vestido de negro con una polera blanca. De la nada salio una melodía y Junsu empezó a bailar y cantar. Era una canción completamente sugerente, no solo te invitaba a lo prohibido, sino que te invitaba a ha hacer aquello con Junsu

-shitaiyouni make love- el calor me estaba sofocando y las sensaciones que recorrían mi cuerpo eran confusas y molestas

La canción termino, varios de los bailarines bajaron para acercarse a la gente, todos excepto Junsu, después de observarlos un rato logre darme cuenta de que eran prostitutos. Mi mirada busco a Junsu sobre el escenario pero el ya no se encontraba. Eso me hizo enfurecer, le di un manotazo al vaso que estaba en la barra y salí de aquel lugar pues me estaba sofocando.

Caminaba por las calles rumbo a mi casa, me encontraba contrariado, confundido y excitado, menos mal que andaba con mi abrigo largo. Definitivamente no me esperaba ver a Junsu de esa manera y menos que me pusiera así con solo una canción, aunque, cuando pienso que podría ser un prostituto, hace que me incomode bastante, no por el hecho que gane plata vendiendo su cuerpo, mas por el hecho de que no seré yo el primero que disfrute de su cuerpo.

Estaba empacando mis cosas pues hoy nos íbamos de campamento con el curso completo.

Apenas había llegado en la mañana fui a hablar con Junsu sobre el local, pero me explico que el solo bailaba y cantaba allí, nada más por eso todos los bailarines tenían un numero en el pantalón excepto él. La verdad es que eso me dejo bastante más tranquilo, bueno dentro de lo posible pues me encontraba sentado al lado de Minho en el autobús mientras Junsu y Jaejoong iban delante nuestro. Cada tanto se reían por estupideces y Jaejoong tocaba constantemente a Junsu y eso me molestaba mucho, de hecho quería matar a Jaejoong. El pensar aquello hizo que me diera cuenta, realmente amo a Junsu, no era algo de admiración o autodescubrimiento, o quizás. . .¿realmente lo amo? .

Nos repartieron en cabañas diferentes, Junsu, Minho, Top y yo nos encontrábamos en la numero cinco. Cuando escuche el nombre de Junsu junto al mío me puse muy feliz, pero duro poco al saber quienes eran nuestros compañeros, deberían ser cabañas de dos personas, seria perfecto.

-mira que ponernos con dos maricas- mire con enojo a Minho y a Top, Junsu tomo mi brazo para que no me lanzara a golpearlos.

-podríamos haber estado solo los dos juntos, así disfrutaría de tu cuerpo una vez más- Junsu golpeo mi hombro, mis ojos observaron a los otros dos que salieron de la habitación

-aun no entiendo porque te gusta hacer esas cosas- dijo Junsu mirándome con sus mejillas sonrojadas levemente, yo solo pude sonreír por lo hermoso que se veía

-porque el ver sus caras me reconforta, es solo una broma- sus labios se curvaron en una sonrisa

-toda broma tiene su grado de verdad- me dejo completamente helado, sonrió de nuevo y salio de la cabaña

Estábamos aprendiendo como encender el fuego y como encontrar el campamento por si nos perdíamos. En mi cabeza sonaban puros murmullos y, aun pensaba en lo dicho por Junsu, es decir, es obvio que me atrae, y su cuerpo, cada vez que lo veo me dan ganas de tirarlo a la cama y. . .hacerle muchas cosas. Pero, aun me rondaba lo de amarlo, es cierto que cada vez que lo veía junto a Jaejoong, lo odiaba, odiaba a ese maldito de aspecto frío que por alguna razón solo reía cuando estaba cerca de Junsu y eso me hacia odiarlo aun más.

-Min, ¿te encuentras bien?- mire a mi lado y encontré a Junsu con preocupación en su rostro, sonreí y toque su mejilla, su piel era tan suave como lo esperaba

-estoy bien- su rostro se ilumino y luego de besar la palma de mi mano se fue dando saltitos hacia Jaejoong, lo cual no me importo pues ese intimo contacto me dejo feliz.

Las estrellas iluminaban la habitación con su luz, no me atrevía a dormir pues por alguna extraña razón pensaba que Junsu desaparecería en cualquier momento

-ven marica, a ver si te gusta esto- me levante rápidamente de mi cama y fui hasta la de Junsu por la oscuridad, logre vislumbrar dos figuras que tenían agarrado a una tercera, intentaban quitarle la ropa

-hijo de. . .- golpee con todas mis fuerzas a Top que iba a comenzar a tocar a MI Junsu

-que- esta vez le pegue a Minho en la boca del estomago, se encogió por el dolor, los seguí golpeando hasta que escuche la puerta abrirse, mire a mi alrededor y pude darme cuenta de que Junsu había salido

Corría y corría por el interminable bosque buscándolo a el, mi búsqueda cada vez se hacia más desesperada y me internaba en le bosque

-Junsu- camine por largo rato, la luna llena me alumbrara el camino. Cuando vi a alguien apoyado en un árbol

-Junsu- el levanto su rostro y se paro rápidamente, me acerqué y lo abrace por la espalda imposibilitando su huida

-siento haberte asustado, pero ellos te iban a. . .son unos desgraciados- lo sentí temblar, se giro y rodeo mi cuello con sus brazos

-la verdad es que me has dado un gran susto- sus labios se posaron sobre los míos, fue solo un roce pero aun así me hacia enormemente feliz

-perdón, yo solo. . .- no me dejo terminar pues poso uno de sus dedos sobre mis labios

-dilo- me observaba con ojos anhelantes

-¿decirte qué?- no tenia idea de lo que estaba hablando

-di lo que sientes por mi- sentí el calor recorrer mi cuerpo hasta mis mejillas

-Junsu es. . .si ya lo sabes-

-por favor Min, se porque te lo pido- se aferro mas a mi polera y abrazo mis hombros

-esta bien- respire hondo para tranquilizarme

-Junsu, yo te a. . .-

-muy tarde- mire a mi alrededor, todo estaba cubierto por un manto rojo, hasta la luna parecía hecha del mas puro rojo. Un vació en mis brazos me hizo recorrer mi alrededor en busca de Junsu, ¿por qué no se encontraba en mis brazos?

-te has demorado mucho Shim Changmin- esa voz, mis ojos lo buscaron incesantemente hasta que dieron con Jaejoong. Tenía a Junsu entre sus brazos el cual estaba llorando

-déjalo en paz- le grite intentando acercarme, pero por más que caminara, jamás llegaba a su lado

-te has demorado más de los 52 días de plazo que te he dado- juro que no entendía nada

-Min. . . el fue quien te trajo aquí, solo por que yo le he pedido que cumpla tu deseo. . . pero todo tiene un precio- me quede helado, estaba comenzando a maquinar mi mente y el resultado era algo macabro que me costaba comprender

-han pasado los 52 días del plazo que le he dado a Junsu, ahora el será mío y tu, volverás a tu tiempo- mi desesperación aumento y comencé a correr en su dirección, aun sabiendo que era en vano, aun sabiendo que lo perdería de nuevo, aun sabiendo todo eso corrí como si realmente pudiera alcanzarlos

-adiós Shim- unas alas negras salieron de la espalda de Jaejoong, estas los envolvieron a ambos y llenaron de plumas los alrededores imposibilitando mi visión. Una vorágine negra me consumió y la sonrisa de Jaejoong junto a las lagrimas de Junsu fueron lo único que pude observar antes de caer en la inconciencia.

Desperté sobre la encimera de mi cocina, el pastel de chocolate seguía allí y la vela estaba completamente consumida.

Estaba bajo el chorro de la ducha, por alguna razón me sentía feliz pero al mismo tiempo me encontraba mucho más triste que antes, solo sabía que. . .tenia la impresión de que había visto a Junsu hace poco, pero son solo recuerdos de mi doloroso pasado.

Sentía una enorme necesidad de ponerme a llorar como un niño pequeño y a la vez de ser fuerte como un hombre, quería ver a mi familia, quería ver a Junsu…quería tantas cosa, de las cuales algunas serían siempre imposibles,

-¡¡hijo, nooooo!!- escuchaba gritar a mi madre, pero no veía nada, mis ojos ya no servían y no sentía mi cuerpo, según recuerdo, iba hacia la casa de mis padres después de tanto tiempo sin verlos, a ellos y a mi hermanita. En medio de la calle apareció un gran camión, no alcance a doblar y allí, todo se volvió una mezcla de colores y ruidos que era incapaz de reconocer.

-he venido a buscarte- un chico de reluciente cabello platinado y ropajes negros se apareció ante mi, con un ademán de su mano hizo aparecer una capa sobre si mismo y una gran guadaña igual a la de. . . el era la muerte y me estaba reclutando en sus filas

-yo. . .-

-tranquilo Min. . .no te dolerá- mis ojos se abrieron con sorpresa, era el. La enorme hoz se cernió sobre mi.

-Junsu, donde. . .- gire mi rostro y vi un lugar lúgubre, era como una gran prisión en la cual estabas en libertad, hombres y mujeres se paseaban de aquí allá

-estamos en el purgatorio, yo, por hacer un pacto con el diablo y ser incapaz de seguir cumpliéndolo, y tu por amar a un ser como yo- su hermoso pelo platinado ahora iba parado y una sonrisa ilumino su rostro

-el día que te perdí en manos del demonio sufrí tanto, aun si no recordaba nada, seguía sufriendo sin saber porque- el acaricio mi rostro, por alguna razón un montón de recuerdos inundaban mi cabeza, pero yo no les hacia mucho caso

- fueron 102 días separados, prácticamente eran 102 días para el final- bese sus labios con hambre de su suave tacto

-pues creo que es un comienzo, el estar en el purgatorio junto a ti es igual a estar en el paraíso- mi bella muerte beso mis labios nuevamente, nunca creí que desearía tanto la muerte como lo hago ahora y que estaría tan feliz de encontrarme con ella cara a cara.

FIN

6 comentarios:

  1. Anónimo5/15/2012

    que bonita historia !!!!!!!!!!

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  2. Anónimo5/18/2012

    o por dios, que pena que hayan muerto igual ;_;
    pobresitos, pero por lo menos son felices, me ha gustado harto, me gusta esta pareja, es como...inocente xd
    me gusto el oneshot

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  3. MUERTE VEN Y LLEVAME JAJAJA

    ENSERIO QUE PENA QUE MIN NO SE LO DIJERA A TIEMPO PERO YA QUE Y ESPERO QUE GANES

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  4. waaaaa morí!! amo el ximin y hay tan pocos fics de ellos T.T!! está genial la historia!! *O*!!

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  5. Anónimo5/20/2012

    pues, en el blog de la autora, hay mucho ximin XD
    por aqui lo dejo para que puedar ir por esos lugares...... y me ha gustado el fic, aunque me esperaba un final mas feliz, aunq a sido feliz igual pero...es extraño XD

    kiimiko-fanfic.blogspot.com

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  6. Anónimo5/25/2012

    BUAAAAAAAAAA Changmin murió pero lo buen de todo es que está al lado de mi Junsu waaa.. amo el MinSu xD

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