Crossed Destinies cap 2

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Día de suerte

Junsu estaba sentado frente a esos espejos de los camerinos con varias bombillas alrededor. Vestía una camisa a cuadros con unos jeans cómodos. Estilo casual-juvenil. Una mujer lo maquillaba y peinaba.

- Tiene que ser casual-juvenil. Estilo universitario ¿ok? Nada de pelos parados o cosas raras. Queremos mostrar amabilidad. Un estilo sobrio pero ¡no aburrido! ¿Entendiste? –el director de fotografía daba órdenes mientras esperaba sentado con un café en la mano que arreglaran el estudio.

- Si señor –la mujer del maquillaje obedecía con cierto temor y trataba de terminar rápido su trabajo.

- Apúrate niña, no tenemos todo el día –el director miró a los hombres que colocaban las luces - ¡Como vas a poner eso allí! Lo mueven inmediatamente. ¿Y donde están los de escenografía? ¡El tema es juvenil! ¿Qué color es ese de fondo? ¿Verde? ¿Azul? ¿Morado?

Estresante. Todo eso le parecía increíblemente estresante a Kim Junsu. No siempre era así. Tenía mucho que ver el personal con el que trabajaba en cada anuncio y también sobre quienes estaban a su lado.

“No entiendo porque Jae no se quiere venir conmigo –pensó pesaroso -. Sé que le gusta su trabajo pero…”- el sonido de algo interrumpió sus pensamientos.

- ¡¡¡¡¡¡¡Que alguien venga inmediatamente a limpiar esto!!!!!!! –el director agitaba los brazos exasperado mientras señala la taza rota y el charco de café en el suelo.

Junsu dejo caer la cabeza, resignado.

- Por favor joven Junsu-shi no se mueva que si no termino rápido seré la próxima en recibir los gritos –dijo la mujer con un tono un tanto nervioso y asustado.

- Perdón –levanto el rostro y al ver por el espejo vio como una hermosa mujer se acercaba a paso lento hacia él. Vestía una falda holgada color rojo y una blusa de manga ¾ color blanco.

- ¿Estás listo Junsu?

- ¡¿Ya está listo niña?! ¡No tenemos todo el día! –el director se acercaba hacia ellos.

- Ya estoy listo –el modelo se levanto, se aliso la camisa y tomo delicadamente a la joven del brazo – ¿Vamos?

La joven mostro una bella sonrisa y dejo que Junsu la llevara. Se dirigieron a una pared de fondo de jardín y frente a esta había una banca blanca.

- Queremos representar el amor. “El amor juvenil” –el director movió las manos en el aire y puso un rostro suplicante que intentaba ser tierno-. Tú la amas y ella te ama. Vamos, vamos. Demuéstrenme eso.

Un fotógrafo se acerco al medio mientras el director se fue a su típica silla. La modelo se acerco a Junsu y lo abrazo por la cintura mientras le mostraba una sonrisa. Él hizo lo mismo.

- Bien, bien, mas cálidos.

El modelo la miro de costado mientras pasaba delicadamente una mano por su rostro.

- ¿Quieres salir a tomar algo después de la sesión? –dijo la modelo sin dejar de sonreír.

- Concéntrate, por favor –respondió Junsu también sonriendo. Se separo de ella, la tomo de la mano y la llevo para sentarse en la banca.

- Vamos, ¿por qué no?

- ¡¿Qué hablas niña?! ¡Se va a notar en las fotos! –el director se había puesto de pie.

- ¡A ti que te importa!

- ¡Estas modelitos engreídas me sacan de quicio! Ojala todos fueran como tú mi Junsu. Por eso estás donde estas, no como OTRAS!

- ¡Vete al demonio! –se separó de Junsu y se fue hacia su camerino, molesta.

- ¡¡Si me voy te vas conmigo, loca!! –le grito mientras se iba -. ¡¡Alguien que me traiga otro café y que vaya a traer a esa “señorita”!! ¡¡AHORA!!

Lo “mejor” que le podía pasar. Esto solo iba a hacer que se retrase más la sesión. Él solo quería regresar a Corea. Estar con Jaejoong.

- Si estuvieras aquí sería más fácil –dijo en voz muy baja-. A veces creo que no me necesitas como yo a ti.

Junsu se levanto y se dirigió a su camerino. Él también necesitaba un café o quizás algo más fuerte.



* * * * * * * * * * * * * * * *



Eran las 4:15pm. Quince minutos más temprano de lo acordado.

- Soy puntual pero igual siempre estoy acostumbrado a que me esperen –dijo levantando la muñeca para ver la hora -. Ahora resulta que yo lo esperaré a él.

Yunho se encontraba frente a un elegante café cerca al hotel donde un día antes había sido la recepción de la revista MAD. Cruzó la pista que lo separaba del lugar y entro. Era acogedor. Se sentía un olor agradable a panecillos recién hechos.

Miro hacia el fondo en busca de encontrar un lugar apartado y tranquilo donde poder esperar cuando lo vio sentado en una mesa justamente en el fondo del local. Miraba un pequeño azucarero mientras tamborileaba impacientemente los dedos. Habrán pasado un par de segundos para que él levantara el rostro y lo viera. Sonrió y se puso inmediatamente de pie.

Yunho le devolvió una amable sonrisa y se dirigió hacia donde se encontraba Jaejoong. No entendía porque se sentía algo nervioso.

- Muy buenas tardes Yunho-shi -saludó el joven de ojos color miel extendiendo una mano.

- Buenas tardes –contesto con una pequeña sonrisa, respondiéndole el saludo.- ¿Hace mucho que ha llegado? Aun no es la hora que habíamos pactado.

Los dos se sentaron frente a frente. Jaejoong rio un poco.

- Bueno, no sé. Después de terminar de hablar con usted empecé a alistarme y salí para acá después de eso. No me fije en la hora. Cuando llegue aquí me di cuenta que eran las cuatro de la tarde –levanto un poco el rostro y lo miro con una bella sonrisa -. Usted también está un poco más temprano de lo acordado.

Yunho se quedo en silencio por unos segundos. Se sintió nervioso.

- S-Sí. Bueno. Tuve una reunión no muy lejos de aquí así que pude llegar mas temprano –mintió.

- Creí que hoy estaba libre –dijo Jaejoong con rostro interrogativo -. ¿O no? Algo así me pareció escucharle cuando hablamos.

- En la tarde. Estoy libre en la tarde –respondió de forma apresurada -. En la mañana tuve una pequeña reunión.

-Oh, claro. Usted es una persona muy importante, ¿cierto? No debe tener mucho tiempo libre.

- Pues sí. Algo parecido.

- Entonces debería sentirme alagado porque usted haya decidido invertir “un poco” de su poco tiempo libre conmigo.

Yunho se sentía aun más nervioso. Algo en el semblante de su acompañante había cambiado. Cuando estaba tratando de buscar algo que responder, vio como un mesero se dirigía hacia ellos. Desvió su mirada hacia él.

- ¿Algo que deseen ordenar, señores?

- ¿Algo en especial que le guste Yunho-shi? –pregunto Jaejoong.

- No. Bueno, solo tráigame un capuchino.

- Que sean dos, gracias –el ojimiel le devolvió la carta al mesero con una sonrisa. Una vez que este se fue, se acomodo mejor en su asiento y apoyo ambos brazos en la mesa.

- Y, ¿Cómo esta?, ¿Qué tal le fue en la reunión de la mañana? Espero que no haya cosas que le generen demasiada preocupación.

- No, nada importante –mintió nuevamente -. ¿Qué tal usted? ¿Se vienen cosas nuevas en la revista?

Jaejoong empezó a hablar y los dos se enfrascaron en una conversación muy interesante acerca del trabajo de cada uno. Discutiendo e intercambiando opiniones de ropa, calidad, diseñadores, modelos importantes, etc. Para cuando se dieron cuenta ya eran casi las siete de la noche y no llevaban la cuenta de cuantos cafés se habían tomado. Sorprendentemente Yunho, se sentía bastante cómodo. Comúnmente no es mucho de hacer amistades y menos en un mundo donde la mayoría se le acercaba por interés sabiendo su posición. Era algo que también siempre conversaba con su hermano.

En el caso de Jaejoong, era tan alegre, tan suelto, tan cómodamente familiar. La verdad que hubieran podido quedarse conversando de no ser porque sin querer se fijo en el reloj del establecimiento.

- ¡Ya es bastante tarde! –dijo sorprendido Yunho -. Es increíble cómo se pasa el tiempo.

- Sí –contestó Jaejoong con una pequeña risa -. En especial cuando la compañía es muy agradable. Le propongo algo –inclino un poco el cuerpo hacia adelante -. Mañana sábado pasaran un juego de futbol en la televisión. Hay un pub que conozco, muy agradable, donde tienen una televisión gigante. ¿Qué le parece si quedamos para ir y lo vemos juntos? Creo que son más divertidos cuando se ven con alguien más, ¿no? –de pronto su sonrisa disminuyo un poco y retrocedió el cuerpo -. Aunque claro, solo si usted tiene tiempo. Sé que seguramente sus sábados y domingos no son siempre, precisamente, días libres.

- No, está bien por mi – contesto muy rápido para su pesar. Le entraron ganas de aclararse la garganta y tosió un poco-. Sí había escuchado del partido. Changmin ya me había comentado algo de eso.

- Bueno, si usted quiere puede decirle que venga. Creo que será más divertido todavía. Una reunión de… ¿amigos?

¿Amigos? Quizás habría la posibilidad que ahora lo llame así.

Después de que Yunho quedara en que avisaría a Changmin y que se verían mañana se dispusieron a salir del lugar, no sin antes una pequeña discusión acerca de la cancelación de la cuenta.

- Bueno Yunho-shi realmente fue una tarde muy agradable –una vez fuera, Jaejoong extendió la mano en forma de despedida -. Entonces quedamos a la misma hora de hoy en el pub que le dije. Salude de mi parte a Changmin. Ya tendremos tiempo de conversar mañana.

- Sí, claro –respondió, despidiéndose con una amable sonrisa-. ¿Ha dejado estacionado su auto en algún lugar?

- No tengo auto –dijo el ojimiel sonriendo -. Creo que es mejor caminar –escuchó un clic y metió la mano dentro del bolsillo de su pantalón. Reviso su celular y se dio cuenta que tenía seis mensajes y tres llamadas perdidas. –Entonces hasta mañana –sonrió e hizo una pequeña reverencia.

- Hasta mañana –contestó Yunho, también con una leve inclinación de cuerpo, para luego ver como su acompañante se alejaba calle abajo.

Cuando ya casi lo hubo perdido de vista, dio media vuelta, y se dirigió a un estacionamiento cerca donde había dejado su auto. Fue muy agradable conversar con Jaejoong. Al parecer ya no se sentía tan nervioso ante él como antes. Era como si se hubiese acostumbrado a su compañía. Él y Changmin necesitaban relajarse y mañana seria un día ideal para hacerlo.

O por lo menos eso creía.



* * * * * * * * * * * * * * * * * * *



No le gustaban para nada los viajes largos. Le parecían demasiado aburridos.

En realidad lo aburrido no estaba en el viaje en sí, sino en que siempre andaba con el tiempo justo. ¿Cómo puede ser que vaya de viaje a Europa por primera vez y no haya podido salir a divertirse ni una maldita vez? Eso y otras cosas se preguntaba Park Yoochun mientras abordaba el avión de regreso a Corea.

Tuvo que viajar para revisar un proyecto de una publicidad para una línea de ropa para varones que tenía pensado sacar Burbeery*. Estaba en Reino Unido y viajó hasta Paris para luego tomar un avión de regreso a su país.

- Ni siquiera está en mi cartera de clientes, ¿por qué tuve que viajar yo? Hubiera aprovechado mejor mí tiempo en Corea –se quejaba mientras buscaba su asiento. – Al menos el asiento es solo de dos personas. –dijo al encontrar su asiento y sentarse en el-. Hubiera preferido el de la ventana.

Sonrió divertido por su comentario. La verdad que sentarse del lado de la ventana en un avión, no tenía mucho sentido.

- Buenas tardes –una voz lo distrajo de sus pensamientos. Junsu lo miraba seriamente desde su altura.

- Buenas tardes –sorprendido Yoochun se puso inmediatamente de pie e hizo una pequeña reverencia-. Que sorpresa encontrarlo por aquí en un país tan lejano. En realidad, en este avión –rió.

- Lo mismo digo –respondió el modelo manteniendo su expresión, haciendo la misma inclinación.

Se quedaron en silencio un momento. Yoochun se sentía algo confundido. No sabía que estaban esperando y tampoco sabía si lo estaban mirando ya que la persona que tenía en frente traía puesto unos lentes negros.

- ¿Podría darme permiso para poder pasar? –soltó Junsu, indicando con un leve movimiento de cabeza el asiento del lado de la ventana.

- ¡¿Este es su asiento?! Wow! Realmente que hoy todo es una coincidencia increíble –contestó el publicista con una alegre sonrisa, haciéndose a un lado para que pudiera pasar.- Realmente tengo suerte de sentarme con usted. ¡Quién sabe con quién me hubiera tocado! He visto en esas ridículas películas de comedia que algunos se sentaban con gente que come y huele asqueroso, o que hablan demasiado ocasionando terribles dolores de cabeza en la otra persona. ¿A usted nunca le ha pasado? –pregunto entusiasmado al ver que el modelo ya se había acomodado en su asiento.

- Al parecer hasta hoy en la mañana, no.

- Pues tiene mucha suerte. ¿Y que lo trae por aquí? –Yoochun hizo una pequeña pausa -. Se acuerda de mi ¿verdad? Soy Park Yoochun. Nos conocimos en la fiesta que organizo la revista MAD. ¿Cuándo fue eso? ¿Hace un día? ¿Tal vez dos?

- Si me acuerdo de usted señor Park.

- No es para tanto. Solo Yoochun. No me gustan las formalidades.

- Bueno, Yoochun-shi.

- Y entonces, ¿no me dijo que lo trae por aquí?

-Asuntos de mi agenda.

- Algún comercial o tienda donde quieren que usted sea el modelo seguro.

La azafata del avión se acerco a ellos.

- Disculpen por interrumpir señores pero estamos a punto de despegar. Colóquense sus cinturones por favor –y luego paso al siguiente par de asientos para dar la misma información.

Para cuando el publicista volteo a ver a Junsu, este se había abrochado el cinturón, se había quitado los lentes y hojeaba distraídamente una revista en silencio.

Es un tipo desagradable –pensó.- Al parecer no conoce de modales. Muy común en modelos.

No quería continuar la conversación. Le parecía de muy mal gusto ser el único interesado en intentar crear un ambiente amigable entre ellos. ¿Por qué tendría que hacerlo?

Sin embargo, se aburría por estar tan callado. Tenía curiosidad por conocerlo.

Siempre la vida de la gente de espectáculos tiende a ser interesante –dijo para sí mismo. Quizás y podría convencerlo de participar en alguno de los anuncios de la empresa para la que trabajaba.

Kim Junsu era un modelo muy conocido y por eso mismo el precio de sus servicios era realmente bastante prohibitivo. Sus agentes no aceptaban cualquier oferta. Mucho menos si esta podría ser por debajo de su caché**

Tenía la intención de iniciar nuevamente la conversación cuando se escucho una voz que anunciaba que el avión iba a despegar y que tuvieran abrochados los cinturones.

- ¿Quiere leer la revista? –el modelo llamo su atención. Confundido, Yoochun tomó la revista.

-Sí. Gracias –contestó pausadamente mientras miraba la revista con extraña curiosidad.

Junsu tomo su bolso y sacó un antifaz negro para dormir. Extendió un poco el asiento y se recostó en él con el rostro hacia la ventana. El publicista abrió la revista y la miró fastidiado y sin ganas.

Intentaba dormir pero no podía. Se sentía demasiado inquieto y para nada cómodo.

Esta semana mi suerte ha estado increíble. Tal vez todo sea como “un reto para ser fuertes” como dice Jaejoong. Le doy punto final a esto –sentenció Junsu en sus pensamientos.

E intentó dormir. Intento dormir pensando que, a diferencia de la sonrisa burlona o divertida que vio en Yoochun antes de hablarle, él sí consideraba que tener el asiento a la ventana tenía ciertas cosas buenas.

6 comentarios:

  1. *0* conti conti pliss!!!

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  2. Leycla_su5/31/2012

    Lo envié el lunes pero aun no lo publican -.-'. Lo volveré a mandar mñn. Quizás se les ha pasado :)

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  3. que intriga! o.o quiero saber más del Yoosu, parece que una historia interesante se va a desarroollar a partir de sus dudas y temores..weeeeee

    espero que actualices pronto *-*

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  4. seee! me deja como .__________.! *necesito leerlo! me digo* es q asdfghjkl!!!! por favor conti!!

    ...publi pronto plis ;--;

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  5. Leycla_su6/05/2012

    Gracias por pasarse a leer y comentar♥. En mi cuenta de ValSu-chan de amor yaoi ya va un capitulo mas adelante ^^. Igual seguiré mandándolo por aquí. Espero la chicas de staff encuentren un tiempo y lo actualicen :)

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  6. sdfghjk no se como buscarte
    *soy tan tonta;-;* me dejas un link o algo?

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