One Incident cap 12

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Changmin estaba sentado afuera en el balcón, café en mano. Todavía era temprano por la mañana. Para su sorpresa fue el primero en despertar. Aún le dolían sus músculos y sentía las piernas acalambradas. Repitió la escena de la noche anterior en su cabeza y sonrió. Él ya lo había sospechado. El más joven sabía que Jaejoong e Yoochun estaban enterados sobre el asunto y estaba un poco molesto por haber sido dejado de lado.

Pudo haberle dicho a sus hyungs hace mucho lo que había entre los otros dos. Él sabía que era sólo cuestión de tiempo.

Con los años había visto las miradas, las sonrisas. Todo parecía amabilidad y lo era…por lo menos en la superficie. Él vio cómo Yunho miraba a Junsu y los pequeños toques que recibía. Cuando Junsu entraba en cualquier habitación, el ambiente se iluminaba, pero los ojos de Yunho siempre brillaban más. Sep, él lo había visto venir.

Changmin se abstuvo de decirle nada a Jaejoong e Yoochun. No estaba seguro de lo que dirían. ¿Se enojarían? ¿Se asustarían? No sabía a ciencia a cierta y no quería empezar el drama. El joven amaba el drama pero no ser el que iniciara la batalla.

En su mayor parte, Changmin no estaba molesto pero tampoco estaba totalmente Gung Ho* sobre… ¿Cómo lo llamaban las fans? Bandcest. Eso era. Soltó un bufido. HoSu. Aww, que dulce.

En una forma un poco extraña, Changmin envidiaba su relación. Este…secreto amor. Estaba prohibido y eso es lo que mantenía la atracción. Fue un poco…incómodo pero Yunho y Junsu lo habían apoyado a través de sus momentos difíciles y tenía que estar ahí por eso. Bebió lo que le quedaba de café y sonrió. Las cosas podrían ponerse interesantes.

*****

Durante la práctica de la tarde, Jaejoong decidió que tenía que hablar con Yunho. Si no lo hacía se iba a volver loco. Tenía que saber lo que pasaba entre el líder y Junsu. Él sabía que todavía seguían juntos. Vio a la pareja darse un breve beso en la sala de música mientras él pasaba por delante de la puerta abierta. No había dicho nada pero eso no importaba.

Esa noche, el mayor esperó a Yunho cuando volvía de hacer sus ejercicios. Jaejoong esperó en la sala de estar, sentado en el sofá, bebiendo una copa de vino. Puso el vaso sobre la mesa cuando escuchó moverse el perilla de la puerta. Esperó en un silencio sobrio. El líder se quitó los zapatos y giró su vista hacia donde se encontraba.

Yunho se detuvo cuando vio al hombre esperándolo. “Jaejoong ah, ¿qué estás haciendo?”

“Necesito hablar contigo”

“En realidad no tengo ganas de hablar aho-”

Jaejoong interrumpió. “No me importa Yunho. No puedo seguir esperando hasta que quieras hablar conmigo. Estoy harto de esta mierda”. Su voz se elevó ligeramente a medida que el líder trataba de esquivarlo una vez más.

Yunho permaneció en silencio durante todo el tiempo, mirando al otro hombre. Suspiró, sabía que iba a perder si luchaba. “Ok, Jaejoong. ¿Quieres hablar? Hablemos. Adelante. Pregúntame, amenázame, lo que sea que quieras de mi”.

El mayor asintió con la cabeza. “Siéntate, Yunho”.

“Así estoy bien”, respondió cortamente.

El otro asintió otra vez. “No te preguntaré acerca de ti y Junsu. Ya sé que no lo terminaste. Te vi besarlo el otro día”. Ignoró la forma en que los ojos del líder se ampliaron y continuó. “Estoy más preocupado por el hecho de que haces caso omiso del resto de los miembros”. Levantó la mano para detener la interrupción del hombre. “La única persona por la que pareces estar preocupado es por Junsu”. Jaejoong miró el rostro de Yunho tratando de ver sus ojos. No pudo. “Por favor, por lo menos mírame”.

Yunho levantó la cabeza, una mezcla de vergüenza y cólera se leía en su rostro.

”¿Por qué actúas así?”

La cabeza de Yunho volvió a bajar, su rostro le ardía. Odiaba que le llamaran la atención. Él era el líder.

“Lo odio. Odio que no quieras hablar conmigo, que tenga que recurrir a estas prácticas para asaltarte. No estoy de acuerdo con lo que haces pero todavía me preocupo por ti”. Jaejoong podía sentir la ira en ebullición dentro de su estómago. Trató de contener su frustración pero no encontró la forma más acertada para liberarse. “¿Y sabes qué Yunho? Ya no me importa una mierda”. Sus palabras volaron libremente. Sus emociones saliendo de su cerebro aún sin darse cuenta.

Yunho levantó la vista, sus ojos brillaban. “Eso no es cierto”, dijo con frialdad.

El mayor resopló. “No, por supuesto que no, sólo me imagino tu indiferencia”.

Yunho apretó los puños y cerró los ojos, resistiendo el impulso de golpear al hombre delante de él. No era una persona violenta pero fue acorralado a serlo.

“Lo único que te importa es cogerte a Junsu. Eso es todo. Todo lo demás no vale nada. Tienes lo que quieres y eso es lo único que te impo-”

Yunho ni siquiera sintió su brazo moverse. Hace un minuto su puño estaba colgando a su lado, al minuto siguiente sitió sus nudillo chocar contra la mandíbula de Jaejoong. Se le quedó mirando, su boca abierta.

Jaejoong se irguió, una mano sobre la marca enrojecida, el shock en sus ojos. Nunca había pensado que Yunho realmente le hiciera daño.

Se quedaron en silencio, mirándose el uno al otro. El mayor se alejó lentamente, sus dedos todavía tocando el área que poco a poco se iba hinchando.

Yunho estiró una mano hacia el otro pero no fue visto. “Lo siento, Jaejoong ah”, susurró.

*****

“Changmin y yo vamos a salir. Volvemos más tarde”, dijo Jaejoong justo antes de cerrar la puerta principal. Yoochun estaba en el balcón, la casa demasiado sola. Algo había ocurrido anoche entre Jaejoong e Yunho. El mayor había dicho que iba a hablar con él y esta mañana se había despertado con un flor machucón en su mandíbula. Él no quiso hablar sobre ello.

Suspiró. En este punto, él sabía que Yunho y Junsu todavía estaban juntos. No parecía importarle más. Estaba cansado. Cansado de todo. De los problemas, los rencores, las excusas. De todo ello.

Volvió a entrar a la casa cuando terminó su cigarrillo. Se había fumado un paquete entero en tres días. La tensión lo estaba alcanzando. Yoochun se dirigió hasta la sala de música. Quería trabajar en la canción que casi estaba terminando. Oyó voces apagadas procedentes de la gran sala. La puerta no había sido totalmente cerrada.

Yoochun no había planeado escuchar. No lo hizo. No tenía planeado hundirse en la pared y agacharse hasta quedar arrodillado. Pero lo hizo y lo que escuchó le dolió tanto como le dolió a Yunho. Por lo mucho que sufría Junsu.

“Changmin vino a hablar conmigo esta mañana”, dijo Yunho.

Junsu miró con curiosidad. “¿Oh?”

“Sí, él uhm…nos vio…ayer por la noche”.

Los ojos de Junsu se agrandaron. “¿Cuánto?”

Yunho tomó la mano de Junsu entre las suyas, distraído jugando con los fríos dedos. “Sólo después de…pero él siguió viendo”.

El joven asintió con la cabeza lentamente. “¿Qué dijo?”, preguntó con cautela.

La boca del líder se levantó en la esquina. “Estaba enojado porque había quedado fuera del círculo, aunque dijo que lo sabía desde el principio”. Levantó la vista rápidamente ante una rápida sonrisa de Junsu. “Conoces a Min y sus extrañas habilidades psíquicas”.

Junsu soltó una risita.

“A él no le importa. Él dijo: ‘Siempre y cuando no molestes a las fans, hyung. Ellas alimentan mi ego y no quiero que piensen que ando tras Jaejoong o algo’”.

Se rió de nuevo. “Típico de Changmin”. Esperó a que un par de minutos transcurrieran, en realidad no quería preguntar lo que estaba en su mente. “Tú…uhm, dijiste que Jaejoong te habló. ¿Qué dijo?”

Los ojos de Yunho en ensombrecieron y apartó la mirada de su amante para mirar el suelo. “No mucho. Él se enojó, yo me enojé. Tenemos nuestros argumentos”, hizo una pausa. “Le pegué”.

“¡¿Qué?!”

“Dijo algunas cosas que no eran ciertas. Ya era tarde. Estaba cansado y estoy seguro de que él también lo estaba. Yo sólo…me perdí”.

Junsu negó con su cabeza. “No deberías haber hecho eso Yunho ah, ¿en qué estabas pensando?”.

El líder cerró sus ojos. “Lo no hice”.

Permanecieron en silencio durante otro tramo de tiempo. Yoochun cambió su peso de pie al escuchar su nombre. Se quedó inmóvil en su lugar antes de moverse más cerca de la puerta. Necesitaba oír lo que decían.

“Así que… ¿Hablaste con Yoochun sobre algo de esto?”

Junsu negó con la cabeza. “Le mentí, Yunho. Le conté cuando sucedió pero yo…creo que él…me odia”. Acercó sus rodillas hasta su pecho. “Lo extraño”.

Yoochun cerró los ojos y suspiró en silencio, su cabeza baja. Te extraño Junsu, nunca podría odiarte.

“¿Qué debemos hacer? Nadie quiere que estemos juntos y yo no quiero separar a la banda. No podemos hacer eso. No podemos llegar a ese punto pero no puedo hacer nada con lo que siento. Te amo Yunho y no puedo cambiar eso”.

El mayor tomó a Junsu entre sus brazos, sus labios rozando los cabellos del otro. “Lo sé Junsu, lo sé”.

El corazón de Yoochun dio un vuelco. Esto no era bueno. No podía terminar así por mucho que ellos quisieran.





N/T: Hey! Mery al habla ^^
*Gung Ho: es una expresión china que significa “El arte de trabajar juntos” algo así como “¡A la carga!”. La autora lo utilizó como si Changmin quisiera decir “Uh! Qué emoción soy gays, vamos todavía!” XD Con ironía, claro.
*HoSu: supongo que ya lo saben pero por las dudas~ HoSu significa “Lago”. ¡Qué lindo nombre!
*Y… estoy escribiendo un MinSu… :3 Adiós!

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