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Soul Fighter Storm cap 17















- Changmin ah…- le llamé suavemente mientras él entreabría los ojos, como si acabara de despertarle.- ¿Me amas?








Como si aún no hubiera despertado del todo, me siguió mirando, como si no me hubiera escuchado. Avanzó un par de pasitos más, hasta chocarse con el borde de la mesa frente al tocador del camerino, en la que estaba sentado.

Acercó su cabeza a la mía, apoyó su frente en la mía, sin soltar aún mi mano. Y me miró. Me miró de tal manera que sentí querer desaparecer. Convertirme en humo, y volar alto alto.


- No.- Me contesto con voz suave.- No te amo.

Se hizo el silencio y yo aparté la cabeza.

- Entonces ¿Por qué estás asi? ¿No es por mi? ¿No es por todo lo que me dijiste en aquél baño?- Comencé a hablar, y en ese mismo momento me besó suavemente la mejilla. Una, y otra vez. Suavemente. Yo miré de nuevo hacia él, le encaré.- Tenías razón. – esperé y le miré a los ojos. No hubo reacción.- ¿No era eso lo que querías que te dijera? Tenías razón, sobre todo. De modo que…..- Intenté soltar mi mano, lo hice, pero él la cogió entre las suyas de nuevo.

- De modo… qué?- me dijo tercamente mientras ponía mi mano tras de su cintura.

- Que no sé que demonios haces aún aquí.- le acusé casi sin voz.

- ¿Quieres que me vaya?- Me dijo con los ojos entrecerrados de nuevo, acercándose más a mi, apoyándose en la mesa tras de mi espalda con las manos. Acortando al máximo las distancias. Percibí su olor.

- CHangmin ah… si… si es cierto que…

- Lo es.- Dijo en mi oído besando de nuevo mi mejilla.- no te amo. ¿Te he dicho yo alguna vez que sí?

- No, pero…

- Pues eso mismo, no sé de dónde te lo sacas. Tonterías tuyas. ¿Es qué acaso soy como un niño de 14 años que tengo que enamorarme de la primera persona con la que me acuesto?- Me dijo interrumpiéndome, paseando sus labios por mi oreja mientras hablaba.

- ¿Me tomas el pelo?- Le pregunté sorprendido haciendo que me mirase a los ojos.

- ¿A qué viene todo esto?- me preguntó. Yo de pronto me sentí estúpidamente manipulado.

- Changmin.- Dije en un tono completamente distinto al resto, uno que nunca había usado para hablar con él estando los dos solos. Con ese tono con el que hablaba a Yunho cuando estaba irritado o molesto.- Hay muchas cosas que me has acusado de no tener muy claras. Es posible que esté confuso respecto a algunas cosas.

Noté en su manera de mirarme que me escuchaba atentamente.

- Pero hay algo que ,aunque tu lo dudes, yo he tenido claro en cada instante;
Si nunca he pretendido llevar esto más allá de lo que hemos tenido hasta ahora, ha sido, evidentemente, porque es una mujer lo que yo quiero a mi lado el resto de mi vida.

Seguías sin otra expresión en tu mirada, solo estaba entrecerrada, fija en mí.

- Sabes lo poco que escucho las opiniones de los demás y lo poco que me importan, no es porque crea que esté mal lo que hacemos.

Pero eso es lo que quiero para mí. Lo único que se que quiero.

Yo siempre he tenido mis límites. Pero empiezo a dudar de los tuyos.

Si quieres volver a provocar algo que no sabrás manejar más tarde, no continúes...

Te lo pido por favor.





Un extraño silencio, un vacío, se hizo entre nosotros, seguíamos mirándonos a los ojos. Hasta el aire parecía haberse detenido. Noté mi estómago endurecerse como la piedra, de la tensión.

- ¿En resumen me estás diciendo que todo está bien, si no me tomo lo nuestro en serio? ¿Si no me enamoro de ti? ¿Si no espero que esto siga así para siempre?

Tus mordaces preguntas me sorprendieron. No supe qué decir. Creía que ya había contestado a eso.

Pero tu interpretabas mis palabras…

de la manera más simple, más dolorosa?

Mas dolorosa, porque no te creía, no te creía nada.

Me dolía porque por mucho que creyeses que jugaba contigo, yo nunca te había mentido.

Me sujetaste de las mejillas.

- ¿Y Qué más da, JAejoong?- Me preguntaste, usando por primera vez mi nombre en una situación así.- Si desde el primer momento que te vi, ni siquiera creí que pudiera tocarte.

Y me besó. Alejó sus fríos labios de los míos, y me besó suavemente otra vez. Tal y como había besado antes mi mejilla.

¿Y tú me decías a mí delicado?

¿Y cómo le llamabas a esto?

¿Cómo le llamabas tú a esa manera de acariciar mi pelo, de rozar mi cuello?

¿A esa manera sentida de atrapar mis labios, tan sólo con los tuyos…

Este beso suave y seco. Que me pone la piel de gallina por primera vez desde que estoy contigo.

A este beso con labios fríos y ligero contacto que invade el alma.

¿Dónde está tu control sobre esto?

¿Y el mío? A mí qué decisión me dejas….?

Me desarmas…

-Con tanto golpe, Jaejoong…te has cargado todo…. Todo lo que había por medio…..entre tú y yo…..- susurró contra mis labios.- Ahora solo queda tu cuerpo y el mío…sólo tu, sólo yo………


Golpéame con eso….



Intenté alejarme unos centímetros, encontrándome con el espejo que tenía detrás. Me tenías atrapado en aquél marco del tocador, contra ese espejo en el que todos se miraban.

¿por qué todo el mundo piensa que puede entender mis sentimientos?

¿Por qué intentan manipularme, atraparme?

Dejadme fluír, como el agua….







~Changmin~


Entre mis manos, tu piel brillaba bajo la luz, tu piel húmeda del calor, del esfuerzo pasado, este fuerte cuerpo que tu maltratabas y todos adoraban.

Sintiendo poco a poco de nuevo este tu tacto que me atormentaba, de noche y de día, de cerca y de lejos…..

Ya la ropa no resultaba impedimento para mí. Sabía sortearla, evitarla, manejarla, al igual que los recovecos, las suaves curvas de tu cuerpo.

Aunque te estuviera notando indeciso… temeroso… tenso… mientras te tuviera así entre mis manos… oponiendo esa resistencia propia de ti, que sólo acercaba tu cuerpo contra el mío un poco más…

¿Querías descubrir qué tan poco me podía importar todo lo demás?


Sabía que en realidad tenías más fuerza que yo. Eso era lo más interesante.

Casi era jugar conmigo, en realidad, yo era tu marioneta, me apartabas de ti lo justo para sentirme mejor, para guiarme hacia ti, Con tus fuertes manos casi abarcabas mi brazo, para detenerme y darme paso al mismo tiempo.

Tenías tus ojos cerrados porque la luz te daba de frente, iluminando tu rostro para mí. Casi te gustaba más que te mirasen que mirar tu el mundo….

¿Cómo se podía ser así?

Cuantas más y más intensas miradas sentías sobre ti, menos veías.

“Te estoy mirando”

“Te veo”

Veo ese gesto que no finjes, cuando entreabres tus labios….. no es entrega, es abandono.

Un abandono tan tierno y dulce, tan sutil y oculto, que crea adicción.

Paso la palma de mi mano, desde tu frente, recorriendo ese rostro, ese cuello, arrastrando la ropa conmigo hasta apartarla…

tengo que sentirte para saber que mi visión es real.

Que no he vuelto a quedarme dormido, que mis labios ahora recorren tu cuello de verdad, que mis sensaciones son ciertas.


Algún día… pronto… mientras muerdo la carne de tu cuello como ahora

, se me olvidará....


aunque mientras, revuelva el cabello de tu nuca, aunque pueda sentir tu cuerpo contra el mío


,se me olvidará...

que tu no sientes lo mismo por mi. Dejará de ser real, tus palabras se las llevará el viento. Y el dolor que siento se lo llevará el aire.


Soy el más maduro de los 5, y soy el niño más crío de todos cuantos conoces.

Si no fueras el primero en mi vida, te amaría igual,

Si no fueras un hombre, te amaría igual,

Si no fueras mayor que yo, quizá, te amaría igual.

Y si tú también me amaras….



Te amaría, exactamente igual.




Pero si fueras todo eso, quizá, te diría la verdad. Sólo quizá.


Así que, Jaejoong, golpéame con lo que ya bien puedas, con lo que te quede…


Ataca mi piel con la tuya…


Muérdeme, sujétame, envenéname con tu sabor, hazme desear cosas impensables, mueve ésta tu marioneta como quieras….


Porque yo…


Ya no voy a detenerte.


Si Junho hyung te detiene, si la culpa, el remordimiento, la gente, te detiene….


Que lo hagan por mí.


Porque no quiero que nadie me “salve”

, yo no soy tu víctima.



Ni tu prisionero.



Soy tu amante.








~Jaejoong~



Yo no tocaba el suelo con los pies. Sentado en esa mesa del tocador, envuelto en ti.

Recibiendo tus besos, tus caricias, ya no sabía ni para qué me molestaba en hablar contigo.

De verdad, ¿Qué esperaban todos que yo hiciera?

Ya te había dicho la verdad, cosa que tu no hacías conmigo.

¿Y de qué había servido?

¿Esto realmente solucionaba algo?

¿A ti te hacía sentir mejor, CHangmin?

¿era esto lo que te faltaba?

Abrí los ojos. Me di cuenta de que lo había dicho en alto.

- Lo es todo. – te escuché decir mientras no dejabas de morder mi cuello.-¿Me has dicho todo eso….para que me sintiera mejor?

Ví una sonrisa burlona en tus labios, antes de que se juntaran de nuevo para besarme.

- Te lo he dicho porque no quiero seguir así.- Dije mirando hacia otro lado. Te detuviste, pero no te alejaste de mí.

- Yunho hyung te ha dicho algo.- Dijiste, sin entonación de pregunta.

- Quiere que aclaremos esto. – Le contesté a su pregunta inexistente.

- Para mi está claro.- Afirmó envolviéndome entre sus dos brazos con fuerza.- Me lo has dejado clarísimo. –Hizo una pausa mientras me miraba a los ojos.-¿Ahora estará contento?

Sonreíste. No sabía si te burlabas de mí o hablabas en serio. De verdad que no.

E ignorando mi cara de sorpresa desencajada, te acercaste tanto, hasta casi besarme. Y castigaste mis labios con tus dientes un poco, ahora ya no me preguntaba si me provocabas.

Lo hacías.

Besaste la comisura de mis labios. Lamiste el borde. Sólo un poco. Y ya no estabas sonriendo. Rozaste tu boca contra mi labio superior, presionaste, y te detuviste de nuevo.


¿Sabías que me lanzaría a tu boca así?


¿Que inclinaría la cabeza y te daría todo lo que me pedías sin contención ninguna?

Y mis besos eran húmedos. Porque yo no podía contenerme como tú lo hacías. No tenía ese tipo de control sobre mis sentimientos. Me desbordaban. No sabía como dártelos. Como ocultarlos de ti. Ni como finjirlos.

Ni como sentirme. Ni si había algo detrás de ellos en realidad, si eran míos si quiera.

Fuiste tú primero, el que desabrochó mi pantalón. Ya no quería saber lo que había sido de mi pobre camiseta, ahora 3 tallas más grande.

Me acariciaste por encima de la ropa interior,

¿Querías provocarme aún más?

No me tenías miedo, eh?

Pues yo si.

Así que no te toqué. Pero notaba tu erección contra mi muslo.

Mientras aún devoraba tus labios, sin darte a penas tiempo de respirar, metiste tu mano por dentro.

- Déjame hacerlo.- Me pediste en un segundo libre de mis labios.

Ignoré por completo tus palabras. Pero mi cuerpo empezaba ya a temblar de excitación por tus caricias.

Cuando notaste eso, sacaste la mano de la ropa, y tiraste de ella hacia ti. De un fuerte tirón, raspando mi piel al hacerlo con la tela del vaquero. El tirón fue tan enérgico, que escuché romperse algunas costuras.


Y mi sexo quedó expuesto al aire. Me estremecí.


- Déjame hacerlo.- Pediste una segunda vez.


Mi voluntad se terminaba, como la arena de un reloj que lenta, pero inexorablemente, cae por su propio peso.


Al ver que te ignoraba de nuevo, pero mis brazos seguían rodeando tu cuello, sin romper el beso incansable, empuñaste mi miembro, y moviste la mano, despacio despacio.

Mi cuerpo aunque yo creía cansado por el trabajo de las ultimas semanas, respondía de una manera que me sorprendía. El movimiento de tu mano aliviaba la presión de mi erección, transformándolo en exquisito placer. Y comencé a gemir sin medida.


-Déjame hacerlo.- La tercera vez, no era una petición. Con tu mano derecha tapaste mis ojos.

Y te inclinaste sobre mí, supongo. Yo murmuré un “No”. O al menos en mi mente creí haberlo hecho.

Porque si lo dije fue tan bajo que ni siquiera me escuché. Noté algo húmedo. Solo un instante.


Tu mano sobre mis ojos, presionaba mi cabeza contra el frío cristal del espejo. Yo respiraba con la boca abierta, buscando un aire que tenía a mi alrededor, pero que me costaba coger.

Te oí suspirar y acercarte de nuevo. Mi mano derecha buscó tu hombro, y lo apreté al encontrarlo. Intenté alejarte. Pero era tarde, tu mano izquierda colocó mi miembro en vertical y volví a notar algo húmedo en mi lugar mas sensible.


-Aaah- se me escapó, con voz temblorosa.

No estaba preparado. Pero seguido de eso comencé a notar esa sensación húmeda una y otra vez, como un bombardeo de sensaciones, sin darme tiempo a asimilarlo.

Mis piernas temblaron sobre la mesa del tocador. Y apreté con aún mas fuerza tu hombro.

No me daba tiempo a gemir.

-mmmmhh- se me escapó de nuevo.


Y note tu aliento, inclinaste la cabeza hacia un lado, y noté de nuevo esa sensación estremecedora de un lado a otro, lentamente. A mi me era suficiente con respirar.

Notaba como la presión de tu mano sobre mis ojos y mi cabeza aumentaba.

Volviste a hacer lo mismo al terminar. Notaba mi cuerpo algo frío por la falta de ropa, la ausencia de tu calor. Pero el centro de mi cuerpo ardía.

Sólo me tocabas en un punto, y sentía el resto de mi cuerpo mas
desnudo que nunca.

Un gemido ronco se me escapó esta vez cuando volviste a hacer lo mismo, pero presionando un poco más. Dejaste húmeda mi piel.


Cuando el sonido del latido desenfrenado de mi propio corazón, me lo permitió, al fin te escuché jadear. La presión de tu mano en mi cabeza, sujetándome contra el cristal era demasiado firme, casi dolía. Pero yo apenas lo notaba.

Moviste la mano, y entonces acercaste tus labios. Noté el roce, pero paraste.

Te escuché jadear más abiertamente. Y luego silencio.

Noté algo completamente distinto a lo anterior. Toda tu boca, su interior, parte de tus dientes, y más calidez, calidez….

Gemí demasiado alto. Te retiraste pronto, mientras yo cogía aire.

Quería decir mil cosas, pero no podía decir nada. Tampoco se me ocurría como decirlo.

Y lo noté de nuevo. Ésta vez fueron tus labios, y la tremenda sensación de humedad me invadió. Gemí aún mas alto. MI mano en tu hombro te hizo daño esta vez, porque te quejaste al retirarte de nuevo.

Yo tenía mil y mil dudas en mi cabeza. El silencio que nos rodeaba, el frío cristal tras de mí, mi cuerpo descubierto bajo la luz, expuesto, la oscuridad en mis ojos.

Humedecí mis labios. Y comenzaste de nuevo. Cerraste la boca mucho más y noté menos el roce de los dientes, noté más presión, más humedad, gemi, gemi y gemí. Y no lo habías repetido más de 3 veces. Tampoco era tan rápido. Pero yo me sentía terminar a cada instante.

Al escucharme, bombardeaste de nuevo mi sexo hasta dejarlo húmedo por completo.

Y noté esas húmedas caricias en aquél lugar en lo alto tan, tan sensible, que el notarlo me hizo que me temblaran las piernas de nuevo. Y mis rodillas rozaron tu pecho.

¿Estabas sentado?

No me dabas tiempo de pensar.

No te veía, pero sabía que no podría soportar tu mirada en ese momento.

Apartaste un poco la mano con la que la mantenías sujeta, y aumentaste el recorrido de las sensaciones que me provocabas.

¿Era yo tu campo de experimentos?

Me estabas matando poco a poco. Y me gustaba.

Abrí la boca un poco más, como si eso fuera a hacerme respirar mejor.

Dejaste lo que estabas haciendo.

¿Acaso me mirabas?

Volviste a hacer aquello…volviste a acariciar mi miembro de una manera tan íntima, tan placentera que me aturdía. Y ya no te retiraste mas.

Esperaba una tregua, pero no te detenías, notaba a veces tu paladar, un roce duro contra mi piel, pero era tu respiración y la presión de tus labios lo que me quitaba la razón, aumentando la temperatura de todo mi cuerpo.

Mi piel seguía estando fría, pero no mi interior.

Pero me gustaba, tanto tanto tanto, que mi cadera se movió hacia ti.

Así con mi cabeza inclinada hacia atrás como me mantenías, mi cadera se movió hacia ti otra y otra vez.

Buscando un ritmo en aquellas caricias que tu aún no tenías, que no podías saber, pero mis gemidos sonaban como nunca lo habían hecho.

Mis piernas se tensaron, este roce que no quería, ahora moría porque no me abandonara hasta el final.

Incluso la sensación fría del cristal en la parte alta de mi espalda me excitaba,

el roce de mi lengua en mis labios al humedecerlos, me excitaba también.

La mano de Changmin sobre mis párpados también.

Notar como respirabas a través de mi sexo, también,

todas esas tan cálidas y húmedas sensaciones allí, gemía de manera tan abierta que por primera vez me avergonzaba de ello.

Pero ya lo pensaría después…. Cuando pudiera.

Cuando dejara de luchar porque no se me escapara un grito con tu nombre de mis labios. No quería, pero cada vez se hacía más y más difícil evitarlo.


Más y más difícil….



Mmmmmh….. aaaahh…. Changmin ah~ ahhhhhh…………




~Changmin~


Contrariamente a todas mis expectativas me excitaba y me excitaba aún más.

Intentaba respirar mientras marcaba con mi saliva esa parte de tu cuerpo igual a la mia, que sin haberlo sospechado deseaba tanto.

Y escuché los mejores sonidos que había escuchado de ti. Eso era lo que más me excitaba de todo.

Tu manera descarada de mover las caderas, aquellos sonidos….

Hasta que escuché mi nombre.

Mi nombre de tus labios, claro y alto, desesperado y en un tono irreconocible de tu voz. Te miré. No podía creerlo y esta vez sin querer gemí yo.

Si esta era mi recompensa, no quería parar.

Con mis ojos cerrados, como los tuyos, me concentraba en no perder esta nueva costumbre con la que complacerte.

Muy rápidamente llego el momento, precedido por tus sonidos de siempre, solo que más desesperados.

Pero oh no, ésta vez no intentaste reprimir nada, esa respiración entre dientes no llegó.
Llegaron quejidos crecientes, con mi nombre.

SI, mi nombre.

Ese fue mi regalo por mis nuevas caricias. Escuchar mi nombre de tus labios de aquella manera.

Por eso me pilló por completo de sorpresa. Tu miembro entre mis labios, sin previo aviso se tensó al máximo, creció, se hinchó un instante, y me atraganté.

Cerré los labios y me alejé de ti, mientras tu cuerpo seguía convulsionando por el placer que sentías.

Te miré e intenté no toser. Pero no aparté mi mano de tus ojos. No estaba seguro de querer que me vieras así.

Relamí y limpié mi boca y mis labios, te miré, deshecho, semidesnudo frente a mí, brillando bajo la luz....aquello era un desastre…

Pero Tu ya sabías donde estaban las cajas con clínex para limpiar el maquillaje y a tientas con una mano, buscaste en aquel cajón bajo la mesa.

Decidí que era momento entonces de destapar tus ojos, y, algo aturdido te enderezaste, ya con unos pañuelos en la mano, y clavaste tus oscuros y redondos ojos en mi. Mientras yo tenía los dedos aún sobre mis labios.

No me perdiste de vista mientras intentabas acomodarte la ropa. Como si no pudieras creer que yo había participado en lo que acababa de ocurrir.


Aún jadeabas mientras te levantabas de la mesa, apartabas algunos mechones de tu flequillo, que volvía a estar rubio de nuevo.

Yo no había tenido suficiente, y te atrapé entre mis brazos, antes si quiera de que abotonaras por completo tus pantalones.

Besé tu hombro, tu pecho, mientras suspirabas….

~Ahh no te dejaría ir jamás…

-Changmin…. ¿ya está bien asi?- Preguntaste confundido, entre suspiros.

-Si.- Respondí sin dejar de besarte. Sabía que notabas mi erección contra una de tus piernas mientras te abrazaba, pero decía la verdad.

Lo que había pasado, había satisfecho en realidad una parte de mi cuerpo que no estaba a la vista.

Una parte que no podrías tocar. Ni estimular de ningún otro modo.

Aún así, noté tu mano presionando sobre mi pantalón, cuando ambos notamos una vibración: Era mi teléfono móvil.


8 Comentarios:

  1. soy buena verdad? XD jajajaja
    espero no llegar tan pronto a la parte en donde va este fic o se quedaran con las ganas un bueeeeeeeeen tiempo XD

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  2. Anónimo8/22/2009

    es que cada capitulo me deja peor que el otro... y no puedo dejar de pedir el siguiente...

    ahhhh lejos el mejor que he leído...

    gracias por seguir subiéndolos... en qué cap va?

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  3. eres tan buena como todas las panaderías de latinoamerica ^^

    más buena que un pastel de cumpleaños XDDDD

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  4. Anónimo8/22/2009

    ahhhhhhhhhhhhhh!
    me encanta este fic!
    el proximo capitulo pronto!!!!!!
    me encanta!
    gracias ^^

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  5. jajajaja Yóu no te pases XD
    ahora viene el chantaje! .>=B si no cambian su voto no publico mas!! muajajaja
    broma broma si de todas formas me da igual si salgo elegida -.- feliz si saliera otra pero que se le va hacer
    a matar las neuronas nomas para pensar en algo
    mmmmm no se cuantos capitulos tiene pero aun tiene para rato este fic osea en donde va creo que ma Yumeme pronto le pondra el final pero nooo!! ;O; aun no!!

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  6. Anónimo1/27/2010

    de poquito a poquito es mejor ... paso a paso la historia es más interesante pero ... POR QUÉ TIENEN QUE INTERRUMPIRLOOOS??!!!

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  7. "Porque no quiero que nadie me “salve”

    yo no soy tu víctima.

    Ni tu prisionero.

    Soy tu amante."

    wuauuhhhhhhhh me qede asi O.O
    esta buenasa

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  8. Anónimo10/26/2011

    buena?
    tu?
    por dioxxx eres
    BUENIOSIMA¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
    YUUKI
    (K-EDE)

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