Micky y Minnie

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Título: Micky y Minnie.
Pareja: Kiss (YooMin/MinChun).
Autor: Aemin
Género: Slash, Lemon
Extensión: Oneshot
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Todo empezó el día que lo transfirieron. Estábamos en clase, el profesor apenas había llegado y ya nuestro líder del grupo había dicho la tradicional frase de bienvenida seguida por el saludo del resto del grupo, de pie y con una ligera inclinación corporal. Acomodé mis lentes y volví a sentarme. El profesor escribía en el pizarrón las instrucciones de la nueva lección cuando el sub director tocó la puerta, llamó al profesor, le explicó la situación y poco después volvió al salón con la noticia:

-Estudiantes, el sub-director acaba de venir a informarme que tendrán un nuevo compañero de clases. Acaba de llegar desde los Estados Unidos. Pasa por favor.

Yo esperaba al típico alumno transferido gringo, de cabello pelirrojo o rubio, ojos claros y cara de idiota. No fue así. El chico que entró tenía facciones de la nacionalidad coreana, el cabello oscuro revuelto, la camisa sin fajar y una sonrisa burlona que me desagradó en el acto. Lo único que si atiné de él era su cara de idiota.

-Preséntate – le indicó el profesor.

-Buenos días – dijo, su voz más grave de lo normal mientras se inclinaba un poco hacia delante, - soy Micky Park.

¿Micky? Por favor. Si había algo peor para mí que un alumno llegado de Estados Unidos, era uno que todavía se creía nacional de ese país cuando ni siquiera lo parecía.

-En realidad me llamo Yoochun, pero pueden llamarme Micky. Como prefieran. Un placer conocerlos, por favor trátenme bien.

-Bien, Park, siéntese ahí, en ese asiento – el profesor señaló justo la banca a mi derecha. Estaba separada de la mía por un metro que funcionaba de paso entre las bancas, pero de todas formas algo me decía que a partir de ese día todo sería un caos para mí.

Y a la fecha así ha sido. Estamos sentados en el salón de clases, la lección inició hace como una hora. A mi lado puedo escuchar los molestos ronquidos de Park, quien como siempre se quedó dormido, lo más probable debido a que anoche salió hasta tarde con una chica o un grupo de ellas y por lo tanto a duras penas llegó a tiempo a la escuela en la mañana. Yo ya estoy acostumbrado a escucharlo, pero el resto de nuestros compañero parece que no. Y mucho menos el profesor.

Ya el resto de la clase empezaba a dirigirle furtivas miradas, algunos, como yo, esperando el momento. Pronto el profesor notó el molesto ronroneo proveniente de la mitad del salón, además de que un cuarto de sus alumnos habían dejado de prestarle atención para admirar al “bello durmiente”. Entonces el profesor tomó entre sus manos el borrador, lo levantó detrás de su cabeza y lo lanzó con fuerza. El borrador voló como proyectil hasta estrellarse en la cabeza morena de Park Yoochun. Éste dio un salto en cuanto sintió el impacto, miró alrededor, se frotó la cara con las manos y miró al frente.

-Park, preferiría que me prestara atención y dejara de distraer mi clase con sus ronquidos – dijo el profesor. Me sorprende que todavía le perdone estos detalles de falta de atención y se limite a regañarlo y lanzarle cosas. Park asintió.

-Si profesor. Disculpe, profesor.

Era mi momento. Me giré, lo miré con mi expresión favorita de “apestas”, me incliné, recogí el borrador, me levanté y fui a dejarlo en el escritorio del profesor.

-Gracias, Shim.

Luego volví a mi asiento. Las clases siguieron su ritmo normal y pronto llegó el receso, de escasos 15 minutos. En cuanto el profesor cerró la puerta tras de sí al salir del salón, empezaron los chismes. Saqué mi libro favorito del momento y me dispuse a adentrarme en otro universo. A mi izquierda, Park apiló sus libros y volvió a dormirse usándolos como una durísima almohada. Algunas chicas a su alrededor suspiraron, embelesadas. Lo miré de reojo, haciendo que un ligero movimiento de mis lentes causara una pequeña luz en ellos, sonreí y volví a mi lectura. Estúpido, había algo que me divertía más que ver al profesor lanzarle cosas, y estaba a punto de hacerlo. Tomé una de mis libretas más delgadas entre mis manos, la alcé sobre su cabeza y estaba a punto de golpear su inflada y vacía cabezota cuando la puerta se abrió y el profesor regresó al salón. Todos los que estaban sentados sobre las mesas volvieron a sus sillas y guardaron absoluto silencio. El profesor ni siquiera llegó a su escritorio, simplemente llamó desde el umbral de la puerta.

-Shim, Park, ¿pueden venir a la oficina de maestros unos minutos?

***

-Claro, profesor – Changmin respondió por ambos. Una vez cerró la puerta otra vez, golpeó la cabezota de Park con la libreta. De inmediato volvió a saltar, esta vez sobándose la cabeza y mirando hacia el escritorio, algo aturdido. Min sonreía con cinismo cuando lo volteó a ver.

-¿Qué te pasa, cuatro ojos? – le preguntó.

-El profesor nos llamó a ambos a la sala de maestros. Levántate y vamos ya, Milky Way (Vía Láctea).

-No me presiones…-Yoochun se levantó de su silla mientras Changmin salía del salón, - estúpido poste – añadió en voz baja.

***

Salimos del salón de clases. El profesor nos había llamado a Shim y a mí, y no entendía por qué. Quizás me regañarían por dormirme en clase o algo. Pero, ¿a Shim por qué? Pasamos al lado de unas sexys porristas y las salude con mi mejor sonrisa; ellas me respondieron el saludo unos segundos pero se detuvieron al notar al lado de quién iba caminando. Miré a Shim y suspiré. Llegamos a la oficina de maestros, Shim tocó la puerta, la voz del profesor dijo “adelante” desde su interior y entramos, yo detrás del jirafón.

-Supongo que se imaginarán para qué los he llamado.


No, la verdad no. Ni idea.

-No estoy muy seguro, profesor – dijo Shim.

-No, señor – dije yo.

-Los he llamado porque son el alumno más brillante y el más distraído del salón de segundo de preparatoria.

Claro…eso ambos lo sabíamos.

-Además, el señor Park está repitiendo año por petición de la escuela de Estados Unidos de la que lo transfirieron. Por lo tanto es preocupante que se siga durmiendo en clases, faltando con tareas y con bajas calificaciones en los exámenes parciales. Así que…

Ésas últimas dos palabras no me gustaron nada.

-La mejor solución es que Park tenga un tutor. Alguien que le ayude en las tareas y además esté al pendiente de que cumpla durante las clases con los ejercicios y de que ponga atención.

-Por supuesto, profesor. Ésa es una idea excelente – dijo Shim, con un evidente tono sarcástico en la voz así como con una sonrisa cínica. Odioso cerebrito.

-Qué bueno que esté de acuerdo, señor Shim, porque usted será su tutor.

No sé la boca de quién se abrió más grande.

-¿Es en serio? – preguntó Shim, quitándose los lentes. Nunca lo había visto sin ellos. Por alguna extraña razón mi corazón se saltó uno o dos latidos en ese momento, hasta que volvió a ponerse los lentes sobre la nariz.

-Por supuesto, por eso lo llamé a usted también a esta oficina. No tengo nada malo que decir sobre usted y es por eso que le pido este favor. ¿De acuerdo?

-De acuerdo – murmuró Shim.

-¿De acuerdo, señor Park?

-De acuerdo – me resigné yo.

-Bien. Entonces, señor Shim, no debe despegarse del señor Park. Asegúrese de que apruebe todas las materias y que deje de dormirse en clases. Pueden retirarse.

Y salimos de la oficina.

***

-Así que ahora eres mi tutor- dijo Yoochun, nada convencido de la situación.

-Eso parece – Changmin movió sus lentes, - así que más te vale estudiar mucho, ¿eh? Más te vale estar más atento.

Llegaron frente a la puerta

-Espera, ¿no me vas a ayudar?

-Eso intentaré, pero dudo mucho que quepa algo en tu cabeza, está demasiado llena de aire.

-¿Aire? Pues tú….tú eres…Shim, eres como…

-¿Vas a terminar alguna de tus frases? Bueno, da igual, a nadie le interesa lo que digas – y Min entró al salón.

-¿Qué? Soy popular, a todos les importa lo que yo diga…-respondió Yoochun a la puerta, - no, claro que no – se dijo a sí mismo y entró también al salón.

Pasaron las horas, las clases. Llegó la hora de la tutoría.

-Vamos, Park, a la biblioteca – dijo Changmin, guardando sus libros en la mochila.

-Si – suspiró Yoochun, guardando también sus cosas.

-Vaya vaya – dijo uno de sus compañeros, con cara de piedra- ¿así que el más popular va a reunirse con el más listo de la clase?

-Sí, ¿y? – les respondió Yoochun.

Changmin acomodó sus lentes, intentando ignorarlos.

-Quizás se aburrió de las chicas, ¿no? – dijo otro, con el cabello teñido de rubio, - quiere decir que Micky va a ir con Minnie.

-¿Minnie? – le preguntó uno más, con los ojos tan rasgados que parecía que los tenía cerrados.

-Sí, por Changmin, Min, Minnie – explicó otro, con una gorrita de lado.

-¡Cierto! – los tres chocaron palmas.

Changmin apretó los puños y Yoochun dejó caer su mochila.

-¡No es lo que están pensado! –gritó Yoochun, y se sorprendió al escuchar la voz de Changmin al mismo tiempo que la suya.

-Hasta hablan al mismo tiempo, aaww – se burló el rubio.

- Están sincronizados – añadió el de cara de piedra.

-¡No lo estamos! – de nuevo ambas voces.

-Perfectos el uno para el otro. Lo que a uno le falta de color al otro le falta de popularidad, y lo que al otro le sobra de inteligencia al otro le sobra de blancura.

-¡Que no lo somos!

-¡Ya deja de repetir lo que yo digo, estúpido Don Juan fallido!

-¡Tú eres el que está repitiendo lo que yo digo, cuatro ojos!

-¡Cállate, lechoso!

-¡Tú cállate, poste de luz!

-¡Deberías de salir a tomar el sol!

-¡Y tú deberías de pararte bajo un ventilador para que te recorte tallas!

-¡Tu si te paras frente a la pared blanca desapareces!

-¡Y tú si vas al zoológico te encierran en la jaula de las jirafas!

-¡Al menos yo aprobaré año!– Changmin tomó su mochila, -¡Y olvídate de que te ayudaré, Park! – salió del salón.

-Awww…no hubo golpes. Ni una cachetada – rió el rubio.

-Así o más gays – Yoochun no supo quién de los otros dos dijo eso último.

***

Eso era malo. Sin la ayuda de Shim no podría aprobar, y lo sabía. Por más que intentaba esforzarme estudiando siempre aparecía algo que me distraía: mi piano o alguna chica o alguna fiesta. La mayoría de las veces eran las chicas. Necesitaba aprobar el año y pasar a tercero o me a este paso me graduaría a los 30. A esa edad ya todos tienen un empleo estable y están en el futuro que siempre soñaron. No quería quedarme atrás. Otra vez. Ni modo, si tenía que rogarle al jirafón, lo haría. Tomé mi mochila y salí hacia la biblioteca con la esperanza de encontrarlo ahí.

***

Cuando Yoochun llegó Changmin ya estaba ahí, en uno de los salones de la biblioteca, sentado frente al escritorio con los ojos clavados en uno de sus libros.

-¿Puedo pasar, Shim? – le preguntó.

- Si puedes doblar tus ligamentos medios colaterales y poner un talón frente al otro, no creo que tengas problema –respondió Changmin sin despegar los ojos del libro. Y añadió mientras Yoochun entraba y se sentaba:

- Aunque si el periódico de la escuela publicara este suceso su titular diría “Pequeño cerebro entra al salón”.

Yoochun dejó caer sus libros sobre el escritorio y lo miró, molesto.

-¿Me crees estúpido, verdad?

-No lo creo, podría comprobarlo –respondió Changmin, volteando a verlo.

- A veces olvido lo joven que eres, Changmin; crees que debes ser un mamón para que las cosas se hagan a tu manera, y crees que es una nueva idea. Me he encontrado con personas más arrogantes que tú en mi vida y créeme, no tienen el éxito que pensaron.

-Al menos tienen algún tipo de éxito, ¿no? Porque, a decir verdad, suponiendo que nosotros dos fuéramos abogados o algo así, cualquiera preferiría irse con el abogado preparado aunque sea un arrogante presumido a irme con el abogado que seguramente se acostará con mi esposa. Inclusive tú vendrías a mí y no a alguien como tú. Este no es un juego, yo sí quiero ser alguien.

-Yo también quiero ser alguien –suspiró Yoochun, - ¿sabes qué? Tienes razón, te necesito más de lo que tú a mí. Ayúdame, por favor. Necesito aprobar. Si vuelvo a reprobar quizás me cambien de escuela otra vez y…seguiré atrasándome y atrasándome. No quiero eso. Quiero tener buenas calificaciones, pero…estudiar no es lo mío. Simplemente no se me da, por más que lo intento. En cambio tú….

-Lo sé, lo sé. Soy bueno estudiando. En realidad sólo en eso soy bueno…te ayudaré. Pero deberás hacer lo que yo diga y a mi manera, ¿de acuerdo?

Yoochun sonrió.

-De acuerdo.

-Empecemos.

Ambos abrieron sus libros y empezaron con la tarea. Changmin tuvo mucha paciencia para explicarle paso a paso cada uno de los procedimientos aritméticos para resolver complejas ecuaciones. Prosiguieron con la gramática y luego Yoochun le ayudó a Changmin en la única materia en la que era experto, aparte de salir con hermosas chicas: inglés. De repente empezaron a conversar de otra cosa. Al día siguiente las tareas de Yoochun fueron calificadas con excelencia, igual que las de Changmin, y éste se aseguró de mantener despierto a su “alumno” pateando de vez en cuando su banca, lanzándole el borrador de migajón o bolas de papel o lo que tuviera a mano que no tuviera posibilidades de romperle la cabeza. También lo mantenía puntual al llamarle una hora y media antes de la entrada a la escuela para que despertara y se alistara. A su vez Yoochun procuró mostrarse agradecido defendiendo a Changmin una vez que uno de sus compañeros de equipo le dio un balonazo y se burló de él llamándolo poste. Por supuesto el ya clásico “Micky y Minnie” no se hizo esperar pero ambos hicieron caso omiso.

Pasaron días, semanas. Llegaron los exámenes parciales y Yoochun estaba más que nervioso, parado frente al corcho de su salón, esperando que el profesor pusiera la hoja de calificaciones.

- Changmin ¡Changmin! ¿Dónde estás? – lo llamó, desesperado.

-Estoy aquí – dijo secamente el menor, justo al lado de él.

-Ah, ahí estás, Min. Estoy nervioso… ¿y si de nuevo reprobé?

-Cálmate, Yoochun. Repasamos horas y horas en la biblioteca y luego en tu casa para estos exámenes. Estoy seguro de que aprobaste.

-¿En serio?

-Completamente.

-¿Les estorbo, señor Shim? – dijo de repente el profesor.

-Eh, no, profesor – respondió Min.

-Pues ustedes a mí sí, con permiso – dijo él, pasó entre ellos y colocó la esperada hoja de calificaciones en el corcho. Changmin rastreó la hoja con la mirada y encontró su calificación: 98, excelente. Esperaba un 100 pero por ayudarle a Yoochun no había dormido lo suficiente, así que se conformaba con eso. Acomodó sus lentes y miró a Yoochun buscar su calificación con el dedo.

-No puede ser…

-¿Qué es?

- ¿Ya viste? ¡Mira bien! – exclamó Yoochun, señalando su calificación, - Es un 88. ¡Un ochenta y ocho! ¡Pasé!

-Te lo dije – sonrió Min.

-¿Sabes algo, Changmin?

-¿Qué cosa?

-Ya que tú me ayudaste tanto, yo te ayudaré a ti.

-¿Eh?

-Sip, te ayudaré a ser más popular.

-Oh, no. No, me niego.

-Oh sí. Hoy en mi casa en lugar de repasar te transformaré.

-¡No!

-Yo creo que sí… ¡vámonos ya! Pediremos tu comida favorita…-las cejas de Yoochun se alzaron y bajaron varias veces, se hacía el interesante.

-Iré a tu casa, pero a estudiar, ¿entendido?

-Claro, claro. Siento haberte hecho esa broma. Estudiaremos, ¿sí? – sonrió, cruzando los dedos detrás de su espalda.

Salieron juntos de clases, tomaron el autobús y llegaron a casa de Yoochun. Tal como Micky prometió, pidieron la comida favorita de Minnie, por montones. Afortunadamente no era muy cara y de todas formas la dueña ya les hacía descuentos. Terminaron de comer y…

-Estoy satisfecho, ¿tú?

-También.

-Perfecto, entonces, ¿estás listo?

-Obviamente – Changmin tomó su mochila y empezó a sacar sus libros.

-No. No para eso.

-¿Entonces…? Oh, no, deja de sonreír así, Yoochun.

Changmin se levantó e intentó huir. Yoochun lo persiguió por la sala hasta que se tropezó con la pata de la mesa, perdió el equilibrio y calló, derribando a Changmin también, delante de él.

-Auch, lo siento, Min… ¿Changmin?

Los lentes de Min habían salido volando a alguna parte detrás del sofá. Yoochun miró su rostro sin lentes y se petrificó.

-Ay, sigues siendo un torpe y un estúpido, Yoochun…-Min se quejó sobándose la cabeza.

-Changmin….tenemos otro problema…

-¿Cuál?

Yoochun gateó hasta quedar de frente con Changmin. Éste lo miraba con su cara favorita de sarcasmo y de “no eres digno de mirarme”.

-¿Qué?

-Me gustas más sin lentes.

¿Me gustas? ¿MÁS? ¿Changmin escuchó bien? Estaba por cuestionarle esto cuando los labios del mayor le robaron las palabras. Usando la fuerza de sus brazos lo alejó de sí mismo de un empellón y saltó para ponerse en pie.

-No hagas eso, Yoochun. Apenas y somos amigos, ¿cómo te atreves a hacerme eso? ¿Qué pretendes? – sin decir nada más salió corriendo a refugiarse a la cocina, atorando la puerta con una silla, dejando atrás a un Yoochun algo adolorido y aturdido.

***

¿Por qué me beso? ¿Qué le pasa? Además dijo que yo le gustaba más sin lentes. ¡Que le gustaba! Eso no puede ser posible, él es hombre, y yo también lo soy. Ha salido con cientos de chicas hermosas, sexys. ¿Qué podría ver en mí de todas formas? Quería que lo ayudara a pasar, a tener mejores calificaciones y cumplir con las tareas para obtener una calificación aprobatoria y lo consiguió. ¿Qué más quería? Dejé de dar vueltas entre el refrigerador y la pared unos minutos. ¿Qué voy a hacer ahora? Si regreso ahí seguramente volverá a acosarme. O quizás no, vamos, no tengo porqué ser tan pesimista. Ya sé, iré y le diré que pidamos algo de postre, que me quedé con hambre y que si él quiere postre también. ¿O me quiere a mí? Ok, eso me asustó a mí mismo….

***

¿Qué hice? Cierto, desde que nos reunió el profesor en la oficina de maestros para que Changmin fuera mi tutor, algo en mí se removió. Sobre todo cuando se quitó los lentes, aún recuerdo esa sensación. Fue extraño, pero no más que lo que acabo de hacer. ¡Besé a un chico! Aunque se sintió bien…No. No debe ser así. Como el dijo, apenas y somos amigos, hace casi un mes nos odiábamos. Creo que me disculparé. Es lo mejor.

***

Cuando Changmin volvió de la cocina Yoochun estaba sentado en el sillón, mirando los libros en la mesa.

-Yoochun – se sentó a su lado, guardando distancia.

-Lo siento. No debí hacer eso. Lo siento – murmuró sin mirarlo.

-No te preocupes – Changmin también miró los libros, - ¿sabes? He estado pensando, y recordé lo que nos dicen en la escuela.

-¿Micky y Minnie? – Yoochun volteó a verlo.

-Eso.

-He pensado que quizás no somos tan distintos a como dicen los demás. Quizás si nos complementamos. Un poco. ¿No crees? – Min volteó a verlo también.

-Sí, tal vez. Tú eres más alto y más inteligente.

-Y tú más sociable, tienes más carisma.

Ambos asintieron.

-Quizás…podríamos…

-¿Eh?

-No sé, no me hagas caso, estoy confundido y es tu culpa.

-Entonces lo siento-sonrió pícaramente- Por segunda vez.

-¿Segunda? Solo me besaste una…

Yoochun tomó su brazo y tiró de él, atrayéndolo hacia sí y volvió a poner sus labios sobre los suyos. Pasó un brazo por su espalda y el otro por su cintura. Sólo tenía los labios sobre los de Changmin, esperando. Poco a poco, sin embargo, los labios del menor se separaron un poco y Yoochun pudo besarlo con más intensidad, un beso con el que derretía a las chicas. Con sus manos acarició sus mejillas, delineando sus huesos con sus dedos mientras introducía su lengua, saboreando su boca con inquietud. Changmin se estremeció pero no se apartó. Faltándole el aliento, Micky alejó sus labios de los de Minnie y prosiguió a besar su cuello, desabrochando el chaleco y desatando la corbata.

-Ah…Yoochun…-Min volvió a estremecerse.

-No tengas miedo. No te haré daño. Me detendré si quieres. Pero sólo ahora, no podré detenerme después….

-¿Sabes lo que haces, para empezar? – le espetó Min, deteniendo su mano antes de que terminara de desabrochar sus botones.

-Por supuesto.

Minnie no lo veía muy convencido.

-Bueno, sí y no. Lo he hecho con chicas… creo que esto debe ser algo parecido.

-¿Sólo con chicas? ¿Soy el primer hombre con el que lo haces?

-Eh…sí…

-¿Cómo estás tan seguro de hacerlo, entonces? – Min se enderezó.

-No lo sé, sólo quiero. Y tú también. Ven…

Tomó su rostro con sus manos y volvió a besarlo, acercándose más a él, cuerpo a cuerpo, volviendo a recostarlo en el sillón. Al principio Min apretó con fuerza los cojines del sillón, pero poco a poco se relajó, dejándose acariciar pronto por las manos blancas y expertas que ya le habían descubierto el torso mientras besaban sus labios. Sin embargo casi vuelve a sentarse cuando sintió la mano desabrocharle el cinturón.

-Está bien, esto puede esperar un poco más.

-Yoochun…

-Confía en mí, Changmin. Es mejor que hacerlo solo. ¿O qué, nunca te has tocado?

Ah, jaque mate.

-Sólo…ve despacio, ¿sí? Me pones nervioso…

Yoochun rió y mejor se entretuvo con el azúcar morena de su pecho, besándolo todo y divirtiéndose con sus pezones, succionándolos con sus gruesos labios hasta que Min gritó de placer.

-Creo…que ya es tiempo…de esto – las manos del mayor volvieron al pantalón, terminando de desabrocharlo.

-Espera – Min lo detuvo con sus manos, - déjame hacer algo primero.

Yoochun parpadeó, sorprendido. Se recargó en el otro extremo del sillón y esperó. Changmin se apresuró a desabrocharle el chaleco, la camisa y quitarle la corbata con manos temblorosas. El orgulloso Changmin estaba tan nervioso que dudaba. Era tierno. Lo siguiente fue besar el cuello blanco como Chun le había hecho, dejando los labios unos segundos sobre la piel, mojándola y siguiendo un camino horizontal hacia abajo. Continuó por su pecho y besó sus pezones.

-Min…ah…

-¿Sí?

-Me estás provocando demasiado…-se abalanzó sobre él, besándolo de nuevo e introduciendo su lengua, ansioso. Sacó su hombría y la de Min y las acercó con sus manos, comprobando que estaban igual de excitados. Bueno, quizás Min un poquito más por la inexperiencia. Rozándolas una con la otra mientras se besaban provocó que el sudor empezara a perlar sus pieles. Min, por su parte, se dejó hacer todo, besándolo con la misma intensidad y moviendo su lengua contra la de él. Sólo cuando Yoochun lo recostó del todo en el sillón y con las piernas separadas volvió a estremecerse y a intentar apartarlo.

-¿Qué pasa?

-Cuidado…he oído que duele.

-Tranquilo…te lubricaré bien…

-M-más…te vale…

Changmin lo miraba, mordiéndose los labios, mientras Yoochun besaba su abdomen y descendía; gimió cuando besó la punta de su excitación y cerró los ojos, sintiendo de repente algo húmedo acariciar su entrada. Siguió gimiendo.

-Chun…Micky….aah…¿qué…es…? ¡Ah! ¡Duele! ¡Estúpido!

-Te estoy dilatando, Minnie. Así…dolerá mucho menos.

-Aaah…aah…

-Estás listo…

Yoochun sacó sus dedos. Por alguna razón Changmin sintió algo de extrañeza al sentir el vacío. El mayor volvió a su nivel y besó sus labios, acomodándose entre sus piernas y colocando su miembro en la entrada. Para su sorpresa encontró una de las manos de Min ahí abajo también.

-Yo lo meto…-dijo, sujetando su erección y apretándola, arrancándole un ronco gemido.
-Minnie…eres…cruel a veces…

-Y me encanta serlo – volvió a apretar su miembro varias veces – esto es por pervertirme y lo peor, por hacer que me guste tanto…

Guiado por la mano de Changmin, Yoochun se adentró en él, despacio. Min volvió a apretar el sillón con fuerza. Yoochun puso sus manos sobre las suyas y las tomó, esperando a que se acostumbrara para moverse, besando su cuello y luego sus labios, usando su lengua.

-¿Ya? – le preguntó después de unos segundos que para él parecían horas.

-Y-ya…

Empezó a embestirlo. Era tan estrecho…temía no aguantar mucho.

-S-separa más tus piernas, Min…aah…

-Yoochun…no…no soy de goma…

Las manos blancas sujetaron su trasero y lo levantaron, apretándolo un poco.

-¡Ah! Sigue….sigue así…

Min subió una de sus largas piernas al respaldo del sillón y Chun continuó su labor, de lado.

-Más…dale…más….

-Sucio…calla…

Yoochun besó sus labios, desesperado, acallando las palabras sucias que no sabía que Changmin podía decir. Tomó la pierna que Min había subido y volvió a la posición inicial, abrazando su cintura y besándolo con pasión. Poco después sintió el líquido caliente de Min entre sus abdómenes y eso lo llevó también a su clímax.

-Yoochun…-murmuró Min un rato después.

-¿Si?

-Aunque me gustó…sigues siendo un idiota.

Ambos rieron.

-¿Lo repetiremos…Micky?

-Quizás…si tú quieres, Minnie…

FIN

17 comentarios:

  1. Anónimo7/25/2010

    ahhh.... me gusto... jejejeje hasta para hacerlo discutian...
    gracias!!

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  2. waaaaaaaaaaaaa adore este yoomin me hacia falta una porcion asi *0* escribes geniaaaaaaaaaal, pero mi corazon pide amsssssssss ToT muy corto waa y demaciado bueno!!!!!!!!!!!!1 xD!!!!!!!!!! micky y minnie aaaaaaw apuesto k el del gorrito era jae, el rubio yunho y el de los ojos casi cerrados estilo bruke*amigo de ash pokemon xD* era Junsu jajajaja, ame la pelea entre "micky y minnie" jaja waaaaaaaaaaaa mas quiero mas xD

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  3. Jejejeje gracias chicas n.n espero haber obtenido algun lugar jeje... *esperando los resultados desde hace un mes...*

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  4. omg fue genial

    me encantó
    te felicito

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  5. GdRaGoN7/26/2010

    OMG!!!!!!! XDDD aaaaaaaaaa q bonito bonito!!!! umma!!! ya te extraño!!! u.u siempre siempre foreva voy a amar todos tus fikis...eres mi idola!!!! *w* ya sabes q amo el Yoomin XD min sucio ....ojala hay una continuacion *¬*

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  6. minnie7/26/2010

    Otra vez!!! repetición! repetición!
    El público quiere mássss (y CH también ~)

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  7. Uff, qué Hot! xDD
    Me ha gustado, sobre todo el desarrollo de su relación, ver como primero se odiaban y luego se transforma en una extraña amistad para convertirse luego en algo más...
    Y el lemon... ufff xDDDD
    Pero desde luego, sin lugar a dudas me quedo con lo de 'Micky y Minnie'. Una no puede evitar añadir el 'Mouse' tras los nombres xDDDDD

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  8. moneiba7/26/2010

    que puedeod ecir perfecto
    me encanto este par jajajajaja

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  9. QUE BUEN FIC...REALMENTE MERECE UN PREMIO XD ES MI FAVORITO DE TODO EL CONCURSO XD OMEDETOU!!!

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  10. Anónimo7/29/2010

    Susy:

    Haaa.. que manera dehacerlo no??

    No paraban de hablar!!! jaja
    genial!!!!

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  11. queremos más yoomin D:!!

    amo esta pareja.. anda hyung.. escribe más XD!!

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  12. a OMG sucio no solo min sino micky tambien a por dios ke genial estubo ke HOTTTTTTTTTTTT ke pornosida jejejejjeejje arigatoooooooooooo!!!

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  13. waaaaaaa
    io kiero segunda parte
    io kiero io kiero
    e_e me encanto

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  14. siiiii yomin o.O por el lemon bravo!!!!
    me gusta mucho su relación de odio-amor
    y al final si son micky y minnie

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  15. jajaaj yo tmb kiero
    muy bueno
    suciasos estos dos
    pero asi se adoran!
    gracias aemin!

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  16. Chunnina11/26/2011

    Lo ame me encantoo asdad bien acertadas sus personalidades

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