The Sunlight in Winter

6 comentarios

Título: The Sunlight in Winter
Autor: Yóu! [Ceres.Astrea]
Pareja: JaeMin
Género: Slash
Extensión: Oneshot
Trama: Muchas situaciones simplemente suceden, pero si no estamos dispuestos a hablar ¿podrán los demás escucharnos?

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Aquella era una de esas raras tardes donde el sol brillaba luminoso a pesar de la nieve acumulada en los senderos y en la copa de los árboles. Se encontraban en un parque, bastante alejados de la céntrica ciudad. El auto estacionado en la calzada y ellos sentados en una solitaria banca con vista a un yermo campo cubierto de blanco.

El vaho de sus alientos se escapaba en efímeras nubes. A pesar de todo, sus respiraciones eran tranquilas.

Jaejoong le había llamado temprano, y él accedió para encontrarse después de terminar su escasa agenda. Se enfundó en un abrigo y tomó su bufanda y un gorro antes de salir. Jae le esperaba en el estacionamiento subterráneo del edificio de apartamentos con café caliente comprado en el camino.

Subió al auto y no dijo nada. Ninguno.

Sólo una intensa mirada a los ojos, antes de que el mayor la esquivara y pusiera el auto en marcha. Y así habían hecho el recorrido hasta ese lugar.

El viento estaba en calma, pero el ambiente era terriblemente frío. La piel que quedaba al descubierto de sus rostros estaba pálida y al punto de la congelación. Exagerado, pero así parecía ser desde el punto de vista de uno de ellos.

Los labios de Jaejoong destacaban rojos en el matiz congelado de su tez.

La piel tostada del menor era un quimérico bálsamo de calidez contra el ambiente.


-¿No crees... -habló finalmente el mayor-, que todas las cosas pasan por una razón justa? -Su mirada se concentraba en sus rodillas, tal vez divisando el punto blanco entre ellas.

Changmin volteó a verlo, ligeramente, con la suavidad que caracterizaba su interacción con el espacio personal ajeno. Sostenía el vaso de café con las dos manos, pero no le había dado ningún trago. A lo lejos graznaron algunos cuervos que revoloteaban en las copadas y secas ramas.

-Si así fuera viviríamos en una utopía hyung -respondió finalmente, en un murmullo sutil y distante.

-¿Entonces cómo son las cosas? -Jaejoong preguntaba, su cabeza se hundía más entre sus hombros, su mirada se anclaba al suelo. Parecía soportar más ideas en la cabeza de las que podía procesar. Más culpa.

-Son como son. Ni más ni menos. -Changmin no estaba de humor como para responder alentadoramente-. No esperes nada más. Afronta lo que has decidido y por favor... levanta la cabeza.

Jaejoong sollozó. Este asunto no era como lo había idealizado en su mente. Pensaba que encontraría un poquito más de comprensión.

-Tienes razón Changmin-ah, ¡las cosas son como son!... ¿pero por qué estás actuando tú así? -Volvió la cara para mirar directo a la del menor.

Las lágrimas surcaban su rostro y su llanto rompía la apacibilidad del entorno, cortando con su devastación la poca esperanza de la escena.

-¿Sabes?... Creí que si te lo decía a ti primero podría evitar todo esto. -Changmin ni siquiera le miraba en ese instante, ahora le tocaba a él mirar el vaso entre sus manos, como si fuera la cosa más interesante del mundo, mientras se empeñaba con toda la fuerza de su voluntad en evitar el contrito rostro del ser humano que se dirigía a él-. Pero tú no estás poniéndome las cosas ni fáciles ni difíciles. ¿Dime qué es lo que esperas? ¿Qué es lo que quieres o necesitas o qué sé yo, para que dejes de ignorarme, para que pueda dejar de sentirme tan miserable como me siento?

El nudo en su garganta se hacía espeso, como si alguien se la estuviera oprimiendo, y entonces pensó, que probablemente ya no sería capaz de cantar más, porque de repente le habían extraído la voz.

Así que lágrimas silenciosas recorrieron sus mejillas, inexorables, hasta detenerse en el borde la blanca bufanda que llevaba al cuello.

Sin embargo no quería mirar a Jaejoong. Por nada quería mirarlo. Eso le derrumbaría.

No obstante el mayor le miraba con cierto asombro, sin atreverse a acercar.

Le interrumpió el pálido sol que iluminaba la escena. Se volvió a verlo. Fulguraban sus últimos rayos, amenazando con ocultarse en ese vacío ocaso, dejando la oscuridad a su paso.

Y de pronto sintió la cabeza ligera y se le olvidó como llorar. No era momento para eso.

Mientras el cielo terrible del invierno se chispeaba con el último fruto de ese astro inmaduro, Jaejoong se giró hacia Changmin.

Sus manos volaron raudas a las mejillas empapadas del menor, para sostener y levantar su cabeza, para encontrarse con esa nublada mirada. Se escurrieron por los hombros de este hasta alcanzar su espalda, y entonces Jaejoong ya le estaba abrazando. Su respiración era fuego contra el rostro helado del menor y sus labios estaban más rojos y brillantes, como capullo de flor recién abierto.


Le besó.


Y Changmin se aferró a su espalda.


El café era una mancha oscura en la nieve blanca.


-Lo siento mucho Minnie...


Las lágrimas del menor eran cosa del pasado mientras su vista estaba prendida al rostro del mayor.


-Pase lo que pase no te dejaré...


Era todo lo que necesitaba.


Fin

6 comentarios:

  1. minnie7/14/2010

    Que hermoso ~ *en la nube*
    Siempre juntos como debe de ser <3

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  2. kyaaa k bello me encanto wiiii

    siempre juntos wiiiii

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  3. ;o;
    JaeMin Fighting~~(L)

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  4. Pochyy7/19/2010

    T.T me encanto
    ke viva el Jaemin

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  5. T.T
    ke liiiiindoooo
    el JaeMin por eso lo amooo
    waaaa me mataste x.X
    puedo morir feliz

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  6. Cony-chan3/21/2011

    hermosooooooo!!!
    simplemente hermosooo!!

    me encanto
    escribes muy bn n_n
    ojala escribas mas jaemin

    ♥♥Viva el Jaemin!!!♥♥

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