Love is a Force of Nature. Cap 19

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“Paranoia”
Paranoia
En la cual pienso que no estoy tan seguro…
 [When a dead man walks, Lacuna Coil]

Yunho emprendió con rapidez el camino de vuelta a la colonia, deteniéndose en el lago para bañarse y quitarse la esencia de Junsu del cuerpo. Los hombres lobo, por naturaleza, son muy sensibles a los cambios de esencia, y Yunho…tenía mucho miedo de ser descubierto. Estaba jugando con fuego y tenía que ser cuidadoso…de lo contrario le podría ir muy mal.
Cuando terminó inmediatamente retomó la marcha, llegando en un tiempo record a la colonia.

Tal como suponía, el lugar era un verdadero caos. Se transformó a su forma humana e inmediatamente fue llamado a la madriguera de Changmin. Era evidente que ya habían encontrado los cuerpos…
“Señor…” susurró al llegar, asomando sólo la cabeza por la entrada de la madriguera.
“¡¿DÓNDE DIABLOS HAS ESTADO?!”  Changmin bramó apenas lo vio entrar, levantándose de su asiento y perforándolo con la mirada. Tenía todo el cabello enmarañado y sus ojos oscuros se clavaron en su figura, la mirada escudriñante incrementándose al verlo entrar finalmente.
“En el bosque, estaba patrullando” Yunho le contestó en voz baja, moviéndose dentro de la madriguera para así aminorar en algo la sensación de nerviosismo que lo atacaba.
“¿Patrullando?” Changmin arqueó una ceja, lanzando un resoplido. “Si mal no recuerdo, a ti no te tocaba patrullaje hoy”
“Soy el macho alpha de la colonia, puedo salir a patrullar cuando se me antoje” Yunho le contrarrestó con altanería, mirándolo con expresión desafiante.
“En eso te equivocas. Muy macho alpha serás, pero no te olvides que yo soy tu superior y me debes obediencia” Changmin le espetó, acercándose lentamente a él; su rostro estoico comprimido y el ceño fruncido en evidente señal de frustración.
“Supongo que estás enterado del brutal asesinato que hubo en el bosque”
“Si, estoy enterado. Lamentablemente yo estaba muy lejos del lugar y no pude llegar a tiempo”
“Mm… ¿Sabes? Es curioso…” Changmin susurró en un tono sugestivo. “Muy curioso que justo la noche en que tú saliste a patrullar ocurrieran dos asesinatos. Y si mal no recuerdo, Kaze y Hoshi fueron los que te dieron problemas la vez anterior, tú mismo los viniste a denunciar conmigo”
“¿Qué estás insinuando?” Yunho lo cuestionó, arqueando una ceja.
“Que tú lo has hecho” masculló, mirándolo fijamente a los ojos y lanzándole dagas con la mirada, ojos resplandeciendo al contemplarlo.
“Pruébalo” Yunho lo miró con la misma altanería, algo sorprendido ante lo distinto que se sentía. De hecho, se sentía invencible…cargado de energía, y hasta sentía que no tendría ningún problema en vencer a Changmin si él lo desafiaba…
“Ese es el problema, no puedo probarlo” lanzó un suspiro, sin dejar de mirarlo. “Son heridas hechas con plata, pero no sé por qué no puedo quitarme de la cabeza la idea de que tú lo has hecho”
“Es irrelevante. No tienes pruebas y encuentro insólito que pienses que yo lo hice siendo que sabes que velar por la comunidad es uno de mis labores” Yunho bufó y luego se volteó, cansado ya de perder su tiempo, y estaba a punto caminar hacia la salida cuando sintió el brazo de Changmin aferrarse al suyo, reteniéndolo.
“Todo lo que no sé, Yunho…” le dijo, prácticamente rechinando los dientes; el tono chorreando ácido. “Todas las cosas que haces y no las sé…podrían llegar a matarte si me enterara” Changmin apretó su brazo con fuerza, sus ojos resplandeciendo pero ésta vez con malicia.
“¿Qué más quieres de mí, Changmin?” Yunho lo encaró, haciéndole el quite bruscamente. “Voy aceptar mi destino y me uniré a ti, a pesar de que sé que no me quieres… ¿Acaso eso no es suficiente? ¿Qué, acaso no quieres que salga ahora? ¡¿No te basta con tenerme atado a este lugar?!” exclamó, alzando la voz y sorprendiendo a Changmin con sus palabras. Él…nunca lo había visto reaccionar de esta manera e inmediatamente dio un paso hacia atrás.
“Y-Yunho” Changmin murmuró, perplejo ante sus palabras. “Yo si te quiero, te quiero mucho…” su voz se suavizó y Changmin lentamente se acercó a él, llevando una de sus manos hasta su rostro pero Yunho le hizo el quite, golpeando su mano para así evitar que lo alcanzara.
“No me mientas, estoy cansado de que juegues con mis sentimientos. Ambos sabemos la realidad de nuestra relación” le espetó, apretando los puños. A pesar de que estaba en conflicto a Yunho le dolía…le dolía la situación porque en algún momento llegó a pensar que podría haber llegado a querer a Changmin si él no hubiese sido tan malditamente altanero con respecto a sus sentimientos. Pero ahora estaba decidido y esta vez…no cedería.
“Nunca te mentí… ¿Qué no ves que me altera saber de tu rechazo? Que por más que me esfuerce tú pareciera que no valoras nada, ni siquiera valoras lo importante que es tu puesto aquí en la comunidad” Yunho abrió los ojos al escucharlo, por un momento pudo jurar que vio a Changmin quebrarse y aquel…maldito bichito de la culpa comenzó a molestarlo…
“Changmin…” susurró, subiendo la vista para observar su rostro comprimido. “No es eso, de verdad— “
“¿Tanto me odias?” lo interrumpió, sulfurándose al ver el rechazo en Yunho. “¿Tanto odias tu naturaleza, tanto odias respetar nuestras tradiciones?”
“No digas estupideces” Yunho lanzó un suspiro de agobio, cansado ya de la discusión…
“Entonces demuéstramelo” sus ojos brillaron con determinación. “Estoy seguro que podríamos arreglar las cosas…” el tono de voz de Changmin se tornó más tentativo mientras lentamente reducía la distancia que lo separaba de Yunho y rodeaba los brazos alrededor de su cuello, enredando los dedos en su cabellera. Yunho inmediatamente se tensó al escucharlo susurrarle.
“No me gusta pelear contigo, Yunho. ¿Por qué no puedes ver que te adoro…?” Changmin dirigió la cabeza hasta el nivel de su cuello, jugando con su lóbulo con la punta de su lengua para luego comenzar a darle suaves besos en el cuello. Yunho apretó los puños, abrumado por la situación, y por el bicho de la culpa revolviéndole el estómago. 

Pensó en Junsu…y se maldijo a si mismo al ser incapaz de negarle a Changmin lo que quería. Para él…todo se arreglaba con esto; y Yunho lo embistió con furia, sacando el placer más enfermo que podía de ello al sentirlo retorciéndose debajo de su cuerpo y rogándole por más. Lamentablemente Yunho no tenía otra alternativa y tenía que mantener las apariencias, tenía que hacerle creer que todo estaba bien y no podía darse el lujo de levantar sospechas. Mantendría la pantalla con Changmin para ganar tiempo y poder concretar finalmente lo que su corazón anhelaba….

Una semana después y con la aparición de la luna en su fase cuarto creciente, todo en la colonia era un alboroto. Por tradición, cada luna llena se celebraba el aullido colectivo de toda la comunidad de licántropos del bosque, junto con la famosa ‘corrida de sangre’. Este evento, practicado solamente en el bosque, era el favorito de Changmin y el más…sanguinario de todos. De forma excepcional cambiarían la fecha de la cacería, ya que para la luna llena Changmin y Yunho debían unir sus sangres y eso...era una ocasión sagrada, algo que no podía ser interrumpido.

Yunho lanzó un suspiro, cruzándose de brazos mientras terminaban de tatuar con henna los tribales que adornarían su torso al dar inicio a la corrida. Por ser la futura unión de Changmin, tendría el ‘honor’ de inaugurar la tan esperada actividad, pero él no estaba nada contento. Jamás le había gustado matar y sinceramente…encontraba toda esa festividad una verdadera estupidez, pero claro…decir lo que pensaba sobre ello no era una opción, porque probablemente sólo le provocaría más problemas de los que ya tenía. Changmin se había comportado bastante arisco con él y provocar  aún más problemas era un lujo que no podía darse.

Unos golpes en la pared interrumpieron la labor de su tatuadora y él inmediatamente ordenó que entraran.
“Oppa, ¿ya estás listo? El jefe está vuelto loco, dice que sólo faltas tú” Ji Hae entró a la madriguera, saludando con la cabeza a la mujer lobo que ahora guardaba las tinturas
“Si, creo que ya ha terminado. Gracias” le hizo un gesto con la mano y la mujer lobo sonrió, abandonando con rapidez la madriguera
“Bueno, vamos entonces...hay bastante concurrencia para esta corrida”
“Odio esta maldita fecha” Yunho lanzó un suspiro y se transformó en lobo, abandonando la madriguera junto con su hermana que no tardó en llegar a su lado. Ambos corrieron hacia las afueras de la colonia, dirigiéndose a las planicies verdes del bosque, al noreste del gran lago.

Cuando llegaron, en efecto había gran concurrencia. Yunho pudo distinguir a toda la colonia del bosque reunida, sorprendiéndose ante lo mucho que había crecido con los años. Se transformaron casi al instante, abriéndose paso entre la multitud y llegando a donde estaba Changmin. Una larga capa de piel de oso adornaba sus hombros y estaba parado sobre una tarima hecha de troncos de árbol. Ji Hae se quedó en la primera fila mientras Yunho se acercaba a su lado, arrodillándose en saludo ante toda la gente. Changmin le hizo un gesto para que se levantara y luego prosiguió a comenzar con su discurso.
“Bueno, ahora que estamos todos podemos comenzar” sonrió, y todos los murmullos cesaron. “Cachorros míos, hijos del bosque, es para mí un gran honor tenerlos aquí en esta fecha tan especial, donde celebramos nuestra naturaleza” Alzó la voz, comenzando a pasearse de un lado a otro por la tarima con aire ostentoso mientras seguía hablando.
“Por siglos, los hombres lobo hemos vivido al lado de los humanos, camuflando nuestra existencia y asegurando su seguridad, a pesar de que somos presentados ante ellos como criaturas temibles, sanguinarias y voraces, que es obviamente todo lo contrario. Lo que el humano desconoce es que la mente siempre está sobre la bestia. Aún así, y a pesar de todo, no olvidemos nunca, hermanos, que nosotros somos también humanos, en parte, y eso es lo que nos diferencia de aquellas horribles sanguijuelas” Changmin proclamó, lanzando un suspiro. Los lobos del bosque escuchaban en silencio sus palabras; el discurso del líder era ley entre los pares y Changmin ejercía la máxima hegemonía al estar al mando de la colonia del bosque, poseyendo a su vez el control de las otras dos colonias de hombres lobo que yacían junto con la del bosque.
“El tratado que ha asegurado nuestra convivencia con los vampiros debe ser estrictamente supervisado, y es gracias a nuestro perfecto trabajo en la tierra de los mortales que no se han registrado asesinatos en humanos en ya casi tres siglos, cosa que a mí, como líder de la comunidad del bosque, me llena de alegría. Ser hombre lobo es un don, un privilegio, algo que se nos fue otorgado para un fin, y ese fin es estrictamente proteger a la raza humana...porque estoy seguro que a ninguno de ustedes les gustaría tener a su familia desangrada a manos de un chupasangre.... ¿O si?”

Los murmullos inmediatamente comenzaron, pero Changmin hizo un gesto con la mano y continuó.
“Las personas que creen que se puede entablar una amistad entre un vampiro y un hombre lobo me causan risa, ¿Saben por qué? Les diré por qué: No se puede domesticar a una cobra, si tiene colmillos te morderá. Un vampiro jamás dejará de ser un chupasangre, jamás. Están condenados, malditos, y a pesar de que aparentan ser una perfecta imitación de un mortal no lo son. Son sólo una cáscara, ya que por dentro...están putrefactos y siempre buscarán la manera de desangrarlos, es por eso que los lazos entre vampiros y licántropos no deben existir. Ellos personifican todo lo contrario a nuestra misión, ellos consideran a los humanos como comida y no dudarán ni un sólo segundo antes de desangrarlos. Ustedes saben, hermanos, que si fuera por mí la guerra no se hubiese acabado, pero como la mayoría está en contra de las manifestaciones preferí aceptar el tratado, después de todo es algo”
Changmin volvió a suspirar e hizo un gesto a dos licántropos que se encontraban a la orilla de la tarima. Ellos inmediatamente se dirigieron a los matorrales, volviendo luego de un rato con un bulto encadenado y cubierto con una manta.
“Volviendo al tema de los lazos, hay algo que me desconcierta más que la amistad entre un vampiro y un licántropo, y eso...es el hibridaje” Yunho abrió los ojos de par en par al escucharlo. Jamás, en todas las reuniones que habían tenido, Changmin había tocado ese tema...y él comenzó a inquietarse. Estaba seguro de que se había quitado la esencia de Junsu del cuerpo, pero aún así…
“No puede haber algo más bajo que mezclar tu sangre con la de un vampiro. Es...inconcebible, es pasar por alto todas nuestras creencias y tradiciones y corromper tu propia naturaleza, transformándote en una aberración...y es por eso, hermanos, que ésta noche...y después de meses y meses de persecución...pongo ante ustedes a uno de ellos, un demonio de ojos plateados”

Uno de los licántropos retiró la manta y todos los presentes exclamaron en asombro, pero más que nada porque realmente no era diferente. Parecía un simple mortal encadenado y con su cuerpo lleno de sangre, solamente sus resplandecientes ojos plateados advertían que no era nada parecido a un humano común y corriente.

“Contémplenlo, pero no se dejen engañar por su mortal apariencia, ya que cuando lo observen convertirse en un lobo verán...lo distinto que es de nosotros, lo horriblemente sobrenatural que es su nueva naturaleza”
El híbrido lanzó una risotada, zamarreando sus cadenas de plata. Su piel...no parecía quemarse como se quemaría la piel de un licántropo normal ante la exposición a la plata y aquello...era lo que más asombraba a toda la audiencia.

“Hipócrita” masculló el híbrido y fue inmediatamente azotado por uno de los licántropos
“¡Cómo te atreves a hablarle a nuestro líder así! exclamó el licántropo que lo azotó y luego lo volvió a azotar, pero el híbrido lanzó un resoplido
“Ven acá Changmin, acércate... ¿Qué, acaso me tienes miedo? ¡Libérame de estas cadenas y pelea como el gran licántropo que dices ser!”
“A ti no tengo que probarte nada...tú dejaste de existir para nosotros” masculló, caminando pausadamente hacia donde se encontraba el híbrido
“Sigues siendo un hipócrita. No creas que allá, en la tribu de ojos plateados, no se habla de ti...hay gente que te conoce, que conoce tu pasado”

Los murmullos se hicieron más intensos. Yunho estaba completamente impactado al ver finalmente a un híbrido ante sus ojos. Changmin le lanzó dagas con la mirada y exigió que le pasaran un látigo curado con fibras de plata.

“Tú...no sabes nada de mi vida” azotó el látigo contra la piel de su rostro y el híbrido lanzó un grito de dolor, la sangre brotando con fuerza desde las heridas cercenadas de su mejilla, pero luego volvió a sonreír
“Tú lo único que quieres es erradicarnos sólo por el hecho de que no tuviste el valor para hacer lo mismo. No creas…que no se comenta el pasado que tuviste con K—“ no pudo seguir hablando, un gutural grito escapó de sus labios al sentir que ambos licántropos le habían ensartado dos dagas de plata en sus brazos, atravesando su piel.
“¡Yunho!” exclamó Changmin, volteándose para mirarlo. “Ven aquí, vas a dar comienzo a la corrida” Yunho estaba perplejo. Las palabras del híbrido resonando una y otra vez dentro de su cabeza, pero no parecían tener sentido. ¿Acaso...Changmin se había enamorado de un vampiro? ¿Podría ese vampiro, ser realmente Kim Jaejoong...? ¿Acaso ese era el pasado del que Changmin le había hablado?
Changmin lanzó  un resoplido y él inmediatamente se acercó al híbrido, inseguro de cómo proceder.
“Las reglas son bastante simples. Si llegas al otro extremo del lago podrás conservar tu vida, pero te advierto...que nadie nunca ha llegado al otro extremo” Changmin masculló, sacando una llave de sus ropajes y entregándosela a Yunho.
“Deséale suerte y...libéralo de sus cadenas”

Yunho asintió, mordiendo su labio inferior y acercándose al cuerpo del híbrido. Se tensó al sentirlo lanzar una risita mientras él abría el candado de una de las cadenas aferrada a su brazo. Estaba...seguro de que el híbrido podía sentir la esencia de Junsu emanando desde sus venas. Después de todo, su percepción era el doble de la de un licántropo normal y sólo...rogó que no lo delatara...

Cuando ya sólo le quedaba una última cadena, el híbrido acercó su rostro a su oído y le susurró.
“Si logras terminarlo...tus instintos te llevarán a nosotros...” Yunho se congeló al escuchar sus palabras y miró de reojo a Changmin. Al parecer no lo había escuchado, ya que sólo lo miraba con una expresión de impaciencia en el rostro. Finalmente Yunho lo liberó de la última cadena y le dijo.
“Buena suerte...”
El híbrido se echó a correr, pero los grilletes que aún poseía en sus pies y muñecas disminuyeron considerablemente su velocidad, por lo que al momento que desapareció entre los matorrales ya tenía un centenar de lobos tras su rastro...
“Corre conmigo, querido Yunho” Changmin le susurró, mirándolo intensamente, y Yunho lanzó un suspiro.
“No me gusta matar” dijo, pero al instante Changmin tomó la daga ensangrentada del suelo, deslizando sus dedos por la vaina y llevándolos hasta sus labios. Yunho se estremeció al sentir las gotas de sangre sobre su boca y, sin poder contenerse, deslizó su lengua por ellos. Changmin aprovechó la instancia para serpentear una mano hasta su nuca, acercándolo a su nivel para capturar sus labios, probando la sangre en el beso y sonriendo internamente al sentir la lengua de Yunho enredándose a la suya en la lujuria por sangre y un gruñido escapar de sus labios. Yunho sintió la fiebre de la cacería nublar todos sus sentidos y su lobo interno despertó, tornando sus ojos completamente dorados al sentir el instinto asesino aflorar por todas sus venas. Aquel instinto con el cual se nace y aquella misión del licántropo de la que Changmin tanto hablaba. El lobo...debe matar al vampiro, y el híbrido es...mitad vampiro...

Changmin abruptamente rompió el beso, sonriendo al ver que Yunho ya había reaccionado, y se transformó, seguido casi al instante por él. El rastro del híbrido se hizo mucho más nítido y ambos corrieron hacia el bosque, cegados por el instinto de sangre y envueltos en la cacería...

Al finalizar la cacería Yunho regresó exhausto a su madriguera. La sangre de Junsu fluyendo por sus venas le había proporcionado una gran ventaja en velocidad, ya que él fue el primero en alcanzar la forma lobuna del híbrido, que prácticamente era el doble de grande que su figura. Los grilletes que aprisionaban sus patas disminuyeron su sobrenatural velocidad y desgarrar su cuello fue fácil. Luego de propinarle la primera mordida Changmin llegó a su lado junto con la congregación de lobos, todos acercándose a desmembrar el cuerpo del hibrido, llenándose con su sangre y aullando a la luna, extasiados al sentir la victoria sobre la criatura.
Las festividades continuaron por dos días seguidos hasta que finalmente el frenesí de la cacería quedó atrás mientras la fatídica fecha de la unión entre Yunho y Changmin se aproximaba con aterradora velocidad...

xXx

La metrópolis, cómo amaba Jaejoong la metrópolis. Era como la Sodoma y Gomorra mencionada en la Biblia, pero atestada de criaturas y donde podías hacer y deshacer, sin reglas ni reproches ni nadie que te controlara. Edificada desde los comienzos producto de la llegada de los demonios a la dimensión paralela, siendo el reflejo de cualquier ciudadela de las leyendas y prueba de cómo habían cambiado los tiempos. Cuando el padre de Jaejoong llegó a estas tierras, sólo había unas cuantas edificaciones y ahora estaba plagada de grandes construcciones de piedra y comercio por doquier.

Mientras caminaba hacia la sede de la orden de vampiros Jaejoong se percató de que era observado, pero observado sólo por una clase de criatura en especial.
Siguió con su recorrido, evitando sentirse paranoico, hasta que pasó por una de las casonas donde solían trabajar demonios. Uno de ellos estaba parado afuera de la puerta y cuando Jaejoong pasó por su lado él lanzó un resoplido, clavando los ojos en su figura. Jaejoong inmediatamente se paró en seco y volteó a mirarlo.
“¿Qué es lo que estás mirando?” lo encaró, perforándolo con la mirada. El demonio le devolvió la mirada y lanzó una risita.
“A ti, por supuesto…eres el gran Kim Jaejoong” le dijo en un tono satírico, sonriéndole ampliamente. “Todos los vampiros de la metrópolis están hablando de ti, dicen que te unirás a otro vampiro y quieren que seas su líder” Jaejoong arqueó una ceja. El demonio bufó y luego continuó. “Yo me pregunto...qué dirían si se enterarán que tu amante…no es nada más ni nada menos que uno de nosotros” abrió los ojos de par en par al escuchar sus palabras, completamente estupefacto...
“No tengo idea de lo que hablas” masculló, desviando la mirada y evitando parecer sorprendido, pero el demonio lanzó una risotada, provocando con éxito que él volviera a mirarlo.
“Tienes suerte, los vampiros no son capaces de percibir los cambios…porque si pudieran, quedarían completamente consternados al sentir la demoníaca energía que chorrea hasta por tus poros. Parece que…te gusta la sangre de demonio…”
“Escúchame bien, porque no lo repetiré” Jaejoong le lanzó una mirada asesina, rápidamente perdiendo el control y perforándolo con la mirada. “Sabes perfectamente quien soy, y mi lugar en esta sociedad. Puedo hacer que te exilien de estas tierras y a todos tus trabajadores con un sólo movimiento de mi mano, así que ándate con cuidado…porque si llegas a comentar algo de lo que me has dicho yo—”
“Tranquilo, yo no voy a decir nada” el demonio le sonrió de oreja a oreja, sus ojos color jade brillando. “Sólo quería que confirmarás mis sospechas”
“¡Vete al infierno!” bramó, dándole la espalda y continuando con su rumbo. Ofuscado consigo mismo al haber caído en la trampa de aquel engendro.
“¡Si alguna vez te aburres de él puedes buscar consuelo conmigo! ¡Encantado te daré mi sangre si me consigues un puesto en la orden como intermediario!” Jaejoong escuchó sus carcajadas y se sintió enfermo, apresurando considerablemente la marcha. Esto estaba mal, muy mal…el vínculo que había establecido con Yoochun se estaba haciendo evidente y eso sólo podría traerle problemas. Por suerte…los vampiros no tenían la percepción suficiente para notarlo, pero aún así…debía dejar de jugar con fuego. Ya era hora de ordenar sus prioridades y lamentablemente…para él y Yoochun no había ningún futuro.

Regresó de su visita a la orden de vampiros sintiéndose más paranoico que nunca. Podía jurar que todos lo miraban con desconfianza…como si supieran que había intercambiado sangre con un demonio y eso sólo lo hizo sentir aún más miedo. Tenía que ponerle un alto a esto, las cosas ya estaban demasiado mal y él simplemente no podía correr el riesgo de ser descubierto, así que…alejaría a Yoochun de su mente y de su corazón, estrictamente remitiéndose a su relación profesional.
Cuando estaba próximo el amanecer y Jaejoong se preparaba para el letargo, le ordenó que lo visitara. Casi al instante lo escuchó golpear su puerta, asomando sólo la cabeza al entrar.
“Pasa” le dijo, haciéndole una señal con la mano. Jaejoong estaba sentado en su cama y sólo se encontraba con un pijama de seda, ni siquiera había terminado de abrocharlo cuando Yoochun entró en su alcoba.
Él inmediatamente desvió la mirada de su cuerpo, sus ojos violetas evitando el contacto visual mientras se acercaba a su lado.
“¿Necesitas algo?” le preguntó, mordiendo su labio inferior.
“Si, necesito hablar contigo acerca de…lo que hemos hecho” le susurró y Yoochun inmediatamente subió la mirada hasta encontrarse con sus ojos.
“¿Lo que…hemos hecho?”
“Tú sabes Yoochun, sé que puedes sentirlo. El lazo…”
“Si, por supuesto que lo siento” replicó casi al instante, sus ojos escudriñándolo con la mirada mientras lo contemplaba. “Lo siento atormentándome cada vez que estas así de cerca y no puedo hacer nada…” lanzó un suspiro, agachando la mirada. Jaejoong se levantó de la cama y caminó en su dirección, llegando a su figura y posando una mano sobre su mentón, forzándolo a que lo mirara.
“También lo siento. ¡Diablos! No sabes cómo me carcome…y es que tu sangre me llama Yoochun. Siento tu sangre fresca fluir con fuerza dentro de tus venas, es como si tú me transmitieras tu fuerza, pero…tengo miedo” susurró y sintió una de las manos de Yoochun posarse sobre la suya.
“¿Miedo de qué?”
“De no poder controlarme y dejar que terminemos el lazo, porque últimamente es en lo único que pienso” agachó la mirada y esta vez fue Yoochun el que lo forzó a mirarlo, poniendo la mano sobre su mentón y lentamente acercando sus labios a los suyos. Jaejoong inconscientemente cerró sus ojos al sentir los cálidos labios de Yoochun sobre los suyos y sintió todos sus muros derrumbarse al besarlo. Inmediatamente rodeó los brazos alrededor de su cuello para mayor cercanía mientras abría la boca y dejaba que su aterciopelada lengua recorriera hasta el último rincón dentro.
“C-Chunnie” murmuró, jadeante, cuando Yoochun se separó de sus labios y lentamente los acercó a su cuello, apenas rozándolos por su piel. “No me hagas esto…”
“Puedes elegir” le dijo, dándole un suave beso casi al nivel de su clavícula. “Yo sé que tú quieres ser mío Jaejoong, puedo sentir como tu sangre se enciende cuando estoy cerca…” le susurró, succionando un poco de la piel y sonriendo cuando Jaejoong lanzó un suspiro ante ello.
“E-Están…comenzando a sospechar” al escuchar sus palabras Yoochun se separó de su cuello y lo miró, extrañado.
“¿Quiénes?”
“Un demonio…me dijo que tu energía irradiaba hasta por mis poros” Jaejoong se dio la media vuelta, dándole la espalda y caminando hasta su cama, sentándose nuevamente al borde de ella y rogando porque Yoochun no lo siguiera a ella, porque a estas alturas dudaba hasta de su propio autocontrol…
“Es porque los demonios son sensibles a los cambios. Él sabe que tú has estado conmigo…puede sentir mi energía marcada sobre tu piel, pero para un vampiro percibirlo es imposible”
“No lo sé, Chunnie” suspiró, evitando mirarlo. “A veces siento que en la orden todos me miran con desconfianza y repulsión…como si lo supieran”
“Estás siendo paranoico” le espetó.
“Tengo que serlo, es por nuestra propia seguridad”
“¿Bueno y cuál es tu solución?” Yoochun le contrarrestó, comenzando a sulfurarse al estar consciente de que volvían a tener el mismo tipo de discusión nuevamente…
“Me temo que la que terminará por destruirme. Tendremos que remitirnos a nuestra relación de amo-sirviente y esta vez…hablo en serio” Jaejoong lanzó un suspiro, sintiendo una profunda opresión en el pecho al saber que tendría que renunciar al amor que sentía por Yoochun.
“De acuerdo” le dijo, y sin mirarlo comenzó a caminar hasta la puerta.
“Yoochun, yo—”
 “No te molestes en seguir explicándote, yo…simplemente ya lo acepté”
Y fue el portazo más doloroso de toda su vida, Jaejoong jamás se había sentido tan vacío…

3 comentarios:

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  2. Primerazz!

    Ah! no tengo palabras para este capo xD heavens! es que mas espero de actu >.< hoy este capo estuvo fascinante y mas HoMin y men! puedo imaginarme la cara de sorpresa que puedo tener Jae con el demonio kekekekeke y el demonio de “Sólo quería que confirmarás mis sospechas” Aigo!~ que capo >.<

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  3. Me encantó el cap! la trama se mueve y uwaa! el hibrido o_O me sorprendió la matanza y Yunho...debo admitirlo pero bueno supongo que no tuvo alternativa tiene que mantener la pantalla y ser alpha, pero presiento que pronto todo se irá al diablo! aish ojalá se unan antees ><!
    Jaejoong es un cobarde que no lucha por Yoochun u-u! deberia encontrar su coraje ya y mandar al diablo todo y quedarse con el xD! ya quiero la actuuu

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