En el amor hay que perdonar - primera parte

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Es que simplemente no lo puedo creer ¿Cómo se atreve después de años aparecerse y ahora encerrarme? ¿con que derecho cree él que puede privarme de mi libertad?


- Minnie – su voz se escucho al entrar de la puerta.

- que es lo que quieres – respondí seco, estaba tan enojado.

- Minnie.. quiero pasar la noche contigo – trato de acercarse pero simplemente niegue colocando mis brazos enfrente imponiendo una distancia.

- ni te atrevas a tocarme ¿no tienes vergüenza? – desde la ultima vez que lo habia visto, ahora era tan distinto.. seguía igual de hermoso, pero mucho mas varonil.

- No, no la tengo y jamás la tendré cuando se trate de ti.. – insistió en acercarse pero seguía imponiendo distancia.

- ¿Qué pretendes con esto? ¿crees que encerrándome aquí se solucionara todo? o ¿es que a caso quieres que me revuelque contigo para poder salir? Me das asco Jaejoong, ahora entiendo es así como consigues las cosas ¿no? – su ceño se frunció, su mirada se hizo como una fiera, me hizo tragar duro.

- No me quieras comparar con una prostituta porque no lo soy.

- aaah ¿y tu si quieres que me comporte como una no? Vaya.. – no sabia a donde se iria esta situación.



Se acerco a paso violento contra mi ignorando mi barrera con los brazos, ahora era mucho mas fuerte, nada que ver con el Jaejoong de antes.



- Minnie.. no has cambiado en nada, oh no es asi.. te has puesto mas bello.. me encantas pequeño – trato de besarme pero yo solo me gire dándole la espalda pero seguía sin soltarme.

- Suéltame… no quiero que me toques – trate de forcejear su agarre pero era inútil ¿de donde salía tanta fuerza?

- Jamás pequeño jamás.. ya no lo haré.

- ¿a que te refieres con eso? ¿ya no lo harás? Si mas no comprendo el que huyo, el que se fue sin decir nada fuiste tu.. asi que no me vengas con eso – sus caricias se detuvieron resoplando en mi nuca. Sus brazos fueron aflojándose y cuando estaba apunto de separarme me volvió a tomar y agarrarme quedando a centímetros de su rostro.

- se que es lo que hice pero tuve mis motivos..

- mmh tus motivos.. claro entonces yo también tengo motivos para decirte que me dejes, que no quiero nada porque simplemente no quiero estar con una persona que me hizo daño y si.. ahora que te veo, no se exactamente como me siento… todo lo que sufrí y ore por ti.. todo se fue a la basura- trate de retener mis lagrimas, lagrimas de coraje y dolor – o bueno talvez no todo.. al menos, ya se que te encuentras vivo pero sin embargo por lo que tanto estuve luchando para que tu tuvieras una vida mejor, volviste a lo mismo, echando a la basura todo el sacrificio que yo hice por ti.

- minnie~

- ¡cállate! Déjame en paz ¿Qué es lo que quieres? ¿Por qué de pronto apareces y me haces esto?

- Porque me haces falta, me haces mucha pero mucha falta mi minnie, no sabes por lo que tuve que pasar.. no te voy a mentir que estuve con mujeres pero.. nada, nadie se comparaba contigo a pesar de que ellas tenían experiencia y sabían exactamente que hacer, simplemente no había comparación como nuestra primera noche de amor.. solo tu y yo. Esa era la diferencia… había amor minnie amor.

- no me hables de amor Kim.. que justamente eso te la pasaste por el arca del triunfo. Cuando sentí que por fin todo aquel maleficio había pasado, que creí que al fin podríamos estar felices.. desapareciste así.. como si nada, importándote una mierda.

- amor.. no hables así, no te vez nada bonito hablando de esa manera – trató de acariciar mi rostro pero seguía rechazándolo.

- hablare como se me pegue mi gana, no eres nadie para decirme como hablar ni mucho menos para tenerme aquí como tu prisionero porque eso quiero que te quede claro Kim.. yo no soy nada tuyo y y no quiero serlo y nunca seré.

- no – soltó una risa que hizo que mi coraje creciera mas – no minnie, eso jamás, tu serás mió pequeño siempre, fuiste mío recuérdalo o ¿es que a caso alguien mas se atrevió a tocarte? Porque si es así, en estos instantes iré a rafaguiarle.

- es increíble que es asi como ahora solucionas las cosas… yo no tengo porque estarte soportando Kim, yo no quiero desgraciarme la vida como tu, yo quiero superarme en la vida, hacer las cosas como se me dictan y como yo quiero.

- pues eso no pensarías cuando te ves atentado a tener que escoger la única opción y sea justamente desgraciarte la vida y si eso implica por la persona que mas anhelas e idolatras en la vida ¿o tu no lo harías? – pregunto alzando sus cejas.

- hasta la pregunta ofende Kim, al parecer no lo recuerdas ¿cierto?

- claro claro… perdóname bebe – insistía acercarse mas de lo debido pero seguía sin cederle ¿Cuánto tiempo mas estaré así?

- basta Kim no me toques mas, no quiero tenerte encima de mi – no creí que hiciera caso pero decidió separarse.

- es tarde, deberíamos dormir, aunque quisiera no hacerlo esta noche por estar haciéndote el amor minnie, si solo tu

- ni te atrevas, quiero que escuches bien Kim.. yo no volveré a tus brazos, y si así lo hiciera, solo seria por conveniencia. Solo eso.

- te has vuelto tan duro minnie.. mucho mas testarudo pero aun asi no podías negarte – el muy desgraciado me robaba un beso. Solo frunci el ceño, todo le parecía gracia, estaba que me reventaba del coraje.

- suéltame, no quiero que me toques…

- minnie te necesito, te he buscado por tanto tiempo que lo único que quiero es que estés conmigo, trate te juro que trate de olvidarte pero no pude, asi que tuve que hacer tantas cosas y buscarte por todas partes para encontrarte..

- ¿y quien te hizo creer que yo te esperaría? ¿ah? me dejaste Kim, te fuiste como sin nada sin importarte lo que me hubiese pasado, me deshice buscándote, metiéndome en lugares donde pudiera haber sido asesinado pero tu ni luces y ahora que al fin te había superado apareces.

- ¿superarme? Entonces dime como lo has hecho porque yo no pude ni podré, y ahora que te tengo enfrente minnie no quiero dejarte ir, simplemente no puedo hacerlo porque te amo y te necesito a mi lado, entiéndelo – sus orbes negras se me veían sin cesar por todo mi rostro desesperado por una respuesta.

- no lo se y es lo que menos me importa, así que te exijo que me dejes salir de tu prisión y me dejes libre, no quiero que mi futuro sea afectado por tus idioteces – un sonido seco resonó aun lado de mi, mi mirada se desvió al pulo que se encontraba a centímetros de mi cara, oyendo crujir uno que otro hueso que talvez se fracturo por ese fuerte golpe.

- ¿idioteces dices? Hablas sin saber nada changmin, te he protegido este tiempo o al menos una parte de ella, si me fui sin decirte nada fue por lo mismo, fui amenazado.



Su oración fue interrumpida por el toque desesperado en la puerta, avisando que en el lugar donde nos encontrábamos estaba rodeado, mire a Jaejoong a los ojos y pude ver ese miedo en sus ojos. Tomo de mi mano y me jalo hasta la puerta, desesperada mente tratando de insertar la llave que abría la puerta hasta lograrlo, salimos de la recamara para recorrer los pasillos que parecían pasadizos, se escuchaban como las balas liberaban un estruendo al chocar contra el concreto de la pared, estaba tan nervioso, preguntándome una y otra vez de cómo saldríamos de esta. De tan solo pensar que Jaejoong se la a vivido en estos tipos de acontecimientos se me comprimía el corazón ¿tuvo que arriesgar su vida por la mía? Yo juzgándolo mientras el desviviéndose la vida.



Me sentí impotente y las lagrimas se salieron con fuerza, la estaba pasando mal pero también me debatía en mi interior me sentía tan mal, frustrado, asustado.. muchas emociones me atacaron oprimiéndome el pecho. Apreté la mano de Jae mientras me tomaba el pecho con la otra mano, Jae paro en seco volteándome a ver. “Saldremos bien de aquí amor” para darme un beso corto, dejándome la calidez de sus labios.



- Jefe, nos tienen rodeado pero podemos cubrirlo a usted y acompañante para que lleguen a salvo a el auto que los esta esperando.

- llévate a Changmin yo tengo que ajustar cuentas aun..

- pero jefe

- dije que te lo lleves, es una orden y mas vale que llegue sin ningún rasguño porque acataran las consecuencias

- no ¡no! No me ire.. Jaejoong no pienso irme con estas personas o te vienes conmigo

-¿estas dándome ordenes? No es tiempo de ponerte caprichoso Changmin se trata de tu vida..

- y de la tuya también.

- basta.. llévenselo – otro hombre mas grande me tomo del brazo.

- ¡jaejoong! – mientras me alejaba la silueta de Jaejoong se perdía en la oscuridad, el miedo de no volverlo a ver y ser esa la ultima vez me carcomía.



Mi desesperación aumentó cuando alguien en la lejanía grito ‘el blanco ha caído’ escuchando como un chisequeo salía del conductor, me puse mucho mas nervioso volteando y tratar de ver inútilmente por los vidrios polarizados saliéndome el nombre de aquel ser en un gimoteo ahogado. Mi mente se nublo, el solo pensar que Jaejoong, mi hyung había caído no, simplemente no me cabía en la cabeza pensando el porque ahora tenían que haber atacado o a caso ¿hubiera sido mejor no saber cuando Jaejoong algún día caería? Por que es de saber que las personas dedicadas a este tipo de “trabajo” la vida siempre les da duro, y tienen que pagar, a pesar de no saber que clases de cosas pudo haber realizado Jae en su ausencia.



Llegamos a otro locación, no tome en cuenta los detalles solo seguia entranse caminando por donde me guiaran.


- aquí pasara la noche… - la voz ronca de aquella persona doblandome casi la altura. Solo asenti y entre a la recamara.


Me la pase dando vueltas, escuchando como ruedas de autos entraban y salían, murmuros muy lejanos a donde yo estaban se escuchaban, no lograba como calmarme pensar una y otra vez si Jaejoong estaría bien, o si en realidad no se referían a él no sabia nada, la duda me estaba matando. Me recoste tratando de conciliar el sueño, pero solo lograba hacerme mas ideas, dandme vuelta una y otra vez por esa amplia cama, mordiendo la almohada, aclamando el nombre de Jae. No se en que momento paso que quede dormido pero de pronto me levante, aun seguia oscuro todo, rasque mi cabeza para acercarme a la puerta. Me sorprendí que no tuviera seguro asi que Sali cautelosamente del lugar, el silencio reinaba en ese lugar aun así trate de no hacer nada de ruido acercándome a la salida principal, trate silenciosamente para darle vuelta a la perilla y aserciorarme que nadie estaba afuera, no había nada en la intemperie pareciera ser una casa alojada en medio de la nada, seguro era uno de los mas escondites de Jae, aun así trate de irme a la parte trasera pero al final del camino se podía ver las luces de un caro entrando, si regresaba podrían verme así que corrí hasta los arbustos que estaban cerca tirándome pecho tierra. Venían mas rápido de lo que se veía, en ese momento sentí como me daba un calambre en la pierna, tapando con la otra mano mis quejidos “porque ahora” me decía tratando de relajar el entumecimiento divise una Yukon estacionándose atrás, varios hombres se bajaron por ambas puertas dirigiéndose a la parte trasera de la Yukon. Entrecerré los ojos tratando de logar ver algo y entre los dos bajaron algo largo envuelto..



- ¿Dónde lo ponemos?

- llevémoslo al cuarto, de seguro querrá verlo…



Los hombres abrieron la parte trasera de la casa adentrándose con aquella cosa envuelta pareciera como si estuvieran cargando con un cuerpo. Se me helo todo completamente, no podia tratarse de él ¿cierto? No podía serlo…


Mi respiración se hizo irregular, no sabia que pensar, estaba tan atareado ¿debía quedarme aquí toda la noche? Como podría ingresar a la casa de nuevo pero mas tenia la curiosidad de saber de que se trataba aquello, y al estarme debatiendo uno de ellos salió de nuevo subiéndose al carro para tomar marcha. “Tendré que jugármela” me levante y eche un vistazo para ver si el carro al fin se había ido, hasta que las luces traseras desparecieron corrí hasta la puerta, contando para después meterme. Al dar tres pasos la silueta del hombre salía de aquel cuarto muy oscuro hablando por teléfono, me escondí de tras de una diminuto barrote que estaba ahí, los pasos se acercaron pero tomaron otro camino hacia dentro de la casa, volví a echar un vistazo y al ver que ya no estaba corrí de puntas hasta la puerta dándole vuelta a la perilla para adentrarme pero todo estaba oscuro, por suerte traía el celular y serviría de linterna.


Trate de alumbrar a mi paso, el cuarto no era muy grande, trate de buscar aquel bulto y ahí estaba, colocado en la esquina.. quería encender la luz pero podría ser descubierto pero en fin si se trataba de Jaejoong ¿tendría que enterarme no? Solté un suspiro tratando de hallar con que encender la luz, no hayaba ningún interruptor, ilumine hacia arriba y una cadena diminuta colgaba, jale de ella y todo se ilumino.


Volví a exhalar para acercarme, mis manos me temblaban el celular casi caía al piso así que lo guarde en el pantalón, me acerque a uno de los extremos de aquello y pude ver como se veían cabellos, me acerque mas y lo que había sospechado era cierto, había un cuerpo envuelto ahí, cerré los ojos tratando de calmarme. Me acerque mas y era cabello lacio y negro “como el de Jaejoong” me dije así mismo respire verías veces mas, observando el techo para volver a observar el bulto. Tome con las dos manos el vulto para colocarlo en el centro y asi desenvolverlo, tome del extremo de lo que lo envolvia y lo jale logrando safar un brazo, me acerque a el, era blanco tenia algunos anillos pero tenia una esclava en su muñeca “como los que usa Jaejoong” seguí desenvolviéndolo empuje y empuje y hasta llegar casi el final escuché a alguien fuera ‘el jefe a caído’ apreté mis nudillos la puerta se abrió y yo termine de desenvolver el cuerpo que había quedado bocabajo con la ropa desgarrada con casi nada, tome de su aun calido hombro para girarlo y al haberlo hecho todo se hico negro, me habían bloqueado la vista.


- ¡suéltame! – me forceje sintiendo como me jalaba - ¡dejenme verlo!


Con el codo le di a la persona que me tenia aprensada, corrí hacia el cuarto tratando de adentrarme pero me detuvieron, use toda la fuerza que tenia para empujar a uno de ellos contra la pared y dando una patada en la espinilla del otro cuando entre al cuarto un grito desaforado de escucho


-¡ Changmin! - y ver al cuerpo en toda su extensión que en blanco para volver a ver negro mientras me retiraban de ese cuarto de nuevo.

1 comentarios:

  1. Que interesante, espero que el cuerpo no sea el de Jaejoong.

    Esperaré la segunda parte:)

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