Love is a Force of Nature. Cap 20

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“Sigue tus Instintos”

Mi sangre quiere saludarte
Mi miedo está cálido por llegar dentro de ti
Mi alma está tan asustada de darse cuenta
Lo poco que queda de mí…
[The perfect drug, Nine Inch Nails]


Yunho retiró abruptamente las sabanas de su cuerpo, incapaz de conciliar el sueño. El calor latente que atacaba su cuerpo atormentándolo al punto que no podía dormir. Ya no faltaba mucho para la próxima luna llena…y su cuerpo estaba en llamas, desesperado por algo de liberación. Sus viscerales ansias vivas, casi a flor de piel, demandándole que fuese a buscar a Junsu y se enterrara en su calor...perdiendo completamente la noción del tiempo.

El sólo recuerdo de Junsu lo hizo endurecer, su erección pulsante despertando y al parecer...nada de lo que hiciera podría disminuir el fuego...nada a excepción de...

‘Esto no me puede estar pasando...’ pensó, lanzando un suspiro y maldiciéndose al observar su condición. Su miembro, rígido y completamente rebelde, rehusándose a cooperar...

Lanzó una mirada fugaz a su alrededor. En la madriguera todo estaba en silencio; su hermana dormía apaciblemente en el lecho de paja de al lado, envuelta en sabanas. Por suerte, no se había percatado que él ahora estaba despierto y eso...podría jugarle a su favor.

‘No, no puedo...es demasiado arriesgado’. Trató de auto convencerse, de decirse a si mismo que no iría a buscar a Junsu....pero el sólo hecho de pensar en él y en sus carnosos labios, junto con la sensación de su cuerpo presionado al suyo lo hicieron levantarse de su lecho, retirando sus pantalones del pijama y buscando silenciosamente los jeans, alerta a cualquier movimiento por parte de su hermana, que era de un sueño muy ligero...haciendo la tarea de Yunho mucho más exhaustiva.

Cuando finalmente se vistió, lanzó una última mirada al lecho de su hermana. Dormía, y no se había percatado de su ausencia. Yunho sonrió, victorioso, antes de transformarse en lobo. Si tenía suerte...tampoco lo percibirían al abandonar la madriguera y quizás, sólo quizás… podría volver antes del amanecer sin ser descubierto.



Lo único que Yunho ignoraba era que su hermana tenía los ojos abiertos… y ahora miraba pasmada como él abandonaba la madriguera en medio de la noche...



Se adentró en el bosque hasta que pudo sentir el débil rastro de la esencia de Junsu e inmediatamente la siguió, siendo conducido varios kilómetros al sur hasta que finalmente pudo ver la silueta de una gran mansión. Aminoró la marcha, concentrándose en sus alrededores y buscando la presencia de algún vampiro que patrullara cerca, pero al parecer nadie resguardaba el lugar ya que Yunho no pudo sentir nada.

Se acercó un poco más hasta que pudo visualizar perfectamente la entrada. Se notaba que la construcción era antigua, ya que tenía un estilo bastante medieval y sus largos ventanales estaban cubiertos de enredaderas, dándole un aspecto hasta de castillo.

Volvió a concentrarse, inhalando y buscando la esencia de Junsu. No tardó en percibirla, provenía con mucha más fuerza desde uno de los últimos ventanales. Inmediatamente caminó hasta el lugar, observando el largo ventanal. Había varios metros de altura desde el suelo pero Yunho podía trepar fácilmente por las enredaderas, por lo que llegar no sería ningún problema, el problema recaía en que si Junsu se encontraba solo o no...

Yunho regresó a su forma humana, buscando en sus alrededores algún guijarro o roca para poder lanzarle al ventanal. En caso de que se asomara otra persona, Yunho ya tenía todo planeado y desaparecía del lugar al instante. No por nada era un licántropo, debía recurrir a su velocidad...

Cuando ya tuvo los guijarros en mano se volvió a acercar, caminando hasta donde se encontraba el ventanal y lanzando con fuerza uno de ellos. El guijarro golpeó el ventanal, pero nadie se asomó.

Frustrado, Yunho volvió a lanzar otro. Lamentablemente no se sentía tan audaz como para llamarlo, eso sería demasiado arriesgado...si alguien lo escuchaba podrían hacerle una emboscada, y a pesar de que Yunho era fuerte, dudaba mucho que pudiera con más de tres vampiros a la vez…





xXx



Junsu se encontraba tendido sobre su cama, descansando finalmente luego de unas arduas horas de trabajo intenso en la cocina. Lo habían dejado ir antes porque Jaejoong estaba ocupado con los preparativos de la unión y prácticamente no dada muchas ordenes en la cocina, por lo que todos podían escabullirse antes sin ser reprochados.

En eso estaba, en una especie de letargo, cuando escuchó un golpe en su ventanal.

Sorprendido, abrió los ojos pero no se movió de la cama...quizás sólo había sido el viento que hizo golpear alguna rama en su ventana o algo por el estilo.

Lanzó un suspiro, volviendo a relajarse, pero no tardó en escuchar el sonido nuevamente y esta vez, no pasó mucho para que volviera a escuchar otro seguido...era como si algo le estuviese pegando reiteradamente a su ventanal.

Inmediatamente se levantó, caminando hasta el lugar y retirando las cortinas, mirando a su alrededor para ver qué era lo que estaba golpeando su ventana y quedando...completamente estupefacto al ver a Yunho parado debajo del ventanal.

“Yun...Yunho” logró articular, retirando el pestillo del ventanal y asomando su rostro para mirarlo.

“Hola Su...” le susurró, hablando en un tono cuidadosamente bajo y sonriendo.

“¿Qué estás haciendo aquí? ¿No sabes lo peligroso que es? ¡Podrían descubrirte!” exclamó, mirándolo con expresión aún sorprendida, pero Yunho al parecer no tenía intenciones de irse...

“Ya, ya...deja de reprocharme y sólo hazme espacio que voy a subir” casi al instante Junsu observó como Yunho tomaba impulso y saltaba al muro, llegando casi a la mitad de el y trepando con velocidad al ventanal, arribando a su lado en menos de un segundo...

Junsu retrocedió, dejándolo entrar mientras volvía a cerrar el ventanal y lo cubría con las cortinas, volteándose para mirar a Yunho que ya se paseaba por su alcoba como si le perteneciera.

“¿No estás feliz de verme?” Yunho le preguntó, parándose en seco y volviéndole a sonreír

“Si, por supuesto que estoy feliz de verte. Estos días han sido un infierno...” contestó, prácticamente corriendo a sus brazos y lanzando un suspiro al sentir los fuertes brazos de Yunho estrechándolo con fuerza.

“Dímelo a mí” Yunho apretó a Junsu contra su cuerpo, sus manos acariciando su espalda. “Necesitaba verte...”

Junsu inmediatamente retiró su rostro de su pecho para mirarlo. Los ojos de Yunho...brillaban y aún conservaban aquel fulgor dorado, aquel fulgor que lo hacia...perderse mirándolo a los ojos...

“Yunho” le susurró cuando él acercó sus labios a los suyos. “Te he extrañado tanto...”

“Estoy aquí ahora y no pienso irme tan pronto, así que...me tendrás contigo esta noche” Yunho mordió su labio inferior, atrayéndolo hacia sí mientras sus labios volvían a encontrarse luego de días de espera.

“L-La...puerta” fue lo único que pudo articular, se le hacía difícil pensar al sentir las cálidas manos de Yunho colándose bajo su larga túnica, acariciando su fría piel y haciendo movimientos circulares sobre su abdomen. Yunho lanzó un suspiro, realmente no quería ser interrumpido. Habían sido tortuosos días de espera para estar con Junsu y no quería que nada estropeara su momento. Abruptamente se volteó, caminando hacia la puerta y asegurándola, pero al volver a voltear se encontró con que Junsu había desaparecido...

“Más vale que aparezcas en este mismo instante si no quieres enfrentar las consecuencias...” Yunho le espetó, recorriendo la habitación con la mirada sólo para encontrarla desierta.

“Oh, vamos Yunho...no seas aguafiestas. ¿No quieres jugar a las escondidas conmigo?” Junsu lanzó una risita. Era evidente que Yunho quería acción y rápido, y pesar de que él también se estaba muriendo de ganas, decidió que lo haría un poco más interesante...

“Veo que has aprendido un nuevo truco” comentó mientras seguía el eco de su voz. Si continuaba hablando encontrar su presencia camuflada no sería difícil.

“Siempre he sabido este truco, sólo que nunca lo había utilizado contigo” Junsu se acercó a Yunho. Estaba usando las sombras del exterior para camuflar su presencia, ya que había advertido algunos días atrás que podía hacerlo, a pesar de que en su cuarto no hubiera nada de oscuridad. Ya estando bastante cerca de su rostro le susurró al oído.

“Vamos lobito...si me atrapas prometo recompensarte...” a Yunho se le puso la piel de gallina e inmediatamente se concentró, buscando de dónde provenía con más intensidad su esencia.

“Espero que tu recompensa sea buena, porque tu jueguito está siendo bastante tortuoso” cerró sus ojos, respirando hondo y focalizando su atención en la alcoba. Inmediatamente pudo sentir el cúmulo de su aroma concentrado en el centro de la habitación. Al parecer, él muy desgraciado estaba sentado en uno de los sillones de su alcoba, mirándolo y burlándose de él.

Antes de que pudiera percatarse de que había sido descubierto, Yunho prácticamente corrió hasta el sillón donde creía que se encontraba y extendió el brazo, tomando con éxito lo que parecía ser uno de sus hombros.

“¡Noo, no es justo!” protestó Junsu cuando la niebla se disipó de su cuerpo, apareciendo nuevamente ante sus ojos.

“Basta de juegos, eres mío ahora...” le susurró cuando se acercó al sillón, tomando su figura entre sus brazos y levantándolo en un sólo movimiento.

“De todas formas ya has ganado” Junsu acercó la boca a su cuello, dándole un suave beso mientras Yunho lo dejaba sobre la cama.

“Claro que gané...y pienso tomar mi premio ahora mismo” le dijo, abalanzándose sobre él y apoyándose sobre sus codos para así no aplastarlo y quedar mirándolo fijamente los ojos.

“Bueno, ¿y qué estás esperando?” Junsu lanzó una risita, rodeando los brazos alrededor de su cuello y apegando su cuerpo al suyo mientras sus labios volvían a encontrarse, besándose muy lentamente para luego pasar a la agresividad, a la desesperación. Habían sido días de ausencia y el tiempo...lamentablemente les jugaba en contra para lo mucho que se habían anhelado…

Azotaban sus labios desesperados, sus lenguas enredándose en una constante pelea por dominancia mientras las manos de Yunho peleaban con la túnica de Junsu, rasgando el borde de su túnica al ser incapaz de retirarla y abriéndola de un sólo tirón, sonriendo cuando pudo al fin deslizar sus manos por su frío pecho.

“Yunho...” gimió cuando él rompió el beso. Yunho lentamente descendió la cabeza hasta su pecho, besando cada rincón de su nívea piel, embriagado con su dulce esencia. Oh dios, cómo había extrañado su piel y sus besos. Su miembro, rígido y pulsante, comenzó a abultarse, dolorosamente despierto y rogando por liberación mientras la presión dentro de sus pantalones comenzaba a hacerse insoportable...

Junsu pudo sentir la rígida erección de Yunho rozándose contra su cuerpo mientras él continuaba con sus besos. Instintivamente uno de sus muslos se apegó a su entrepierna, rozándola y haciendo gemir a Yunho con el contacto. Junsu volvió a gemir; Yunho estaba tan duro y listo para penetrarlo…que el sólo hecho de sentirlo así lo hizo temblar, el deseo tomando rápidamente control de sus actos y la fiebre...comenzando a devorarlo. Sus manos inmediatamente se situaron en sus pantalones, desabrochándolos para liberar la prominente erección de Yunho y recorriéndola suavemente con sus dedos.

“¿Así te tengo...?” le preguntó, usando un tono bastante juguetón mientras su mano subía y bajaba por su larga erección, tentando la piel y sonriendo al ver que Yunho arqueaba las caderas hacia delante y mordía sus labios para reprimir un gemido.

“He pensado en ti todo el día y me has tenido...duro como una roca”

Junsu gimió ante sus palabras, buscando sus labios frenéticamente mientras Yunho se encargaba de despojarlo de sus pantalones, apegando su cuerpo al suyo e intencionalmente rozando sus miembros duros con el contacto, enloqueciendo aún más al sentir aquella deliciosa fricción entre sus hinchados miembros.

Cuando se separaron por falta de aire Junsu rápidamente revirtió sus posiciones, empujándolo hacia un costado y sorprendiendo a Yunho con la rapidez de sus actos.

“No me mires así...dije que te recompensaría y eso es lo que haré”

Junsu bajó la cabeza hasta su pecho, dejando una hilera de besos mientras descendía hasta su abdomen y su bajo vientre, delineando su ombligo con su lengua y yendo cada vez más abajo...deteniéndose justo a nivel de su zona púbica. Levantó su rostro sólo para ver que Yunho lo miraba con una mezcla de fascinación y deseo en el rostro...cosa que lo excitó aún más.

Su lengua tentativamente comenzó a lamer su erección y Yunho inmediatamente lanzó un gemido, arqueando sus caderas y buscando desesperado el contacto. Demonios, estaba muriendo por sentir a Junsu, pero al parecer él tenía otros planes...

No pudo seguir pensando, el sólo hecho de sentir la boca de Junsu lamiéndolo con más rapidez lo hizo perder toda la racionalidad que le quedaba y una de sus manos se aferró a sus cabellos, acariciándolo e incitándolo a que siguiera con sus atenciones.

Cuando Yunho volvió a arquear sus caderas Junsu lo envolvió por completo con su boca, siendo lo más cuidadoso posible de no lastimarlo con sus colmillos. Rodeando la cabeza de su miembro con su lengua y estableciendo un ritmo, yendo más rápido al sentir la mano de Yunho haciendo presión sobre su cráneo, excitándose aún más al escuchar los roncos gemidos que trataba de reprimir sin éxito.

Se separó sólo porque sintió algunas gotas de su semilla escapándose por su uretra e inmediatamente se sentó a horcajadas sobre él, ejerciendo presión contra su cuerpo.

“No quiero que acabe tan pronto...” le susurró al momento que Yunho se levantaba para volver a capturar sus labios en un beso hambriento.

“No me subestimes Su, esto...está recién comenzando” Yunho deslizó las manos por su cintura y estaba a punto de hacerlo caer cuando Junsu abruptamente lo volvió a empujar a la cama

“Aún no he terminado, estás a mí merced” volvió a sonreírle, esta vez maliciosamente, mientras su cabeza volvía a descender a su abdomen, lamiendo su ombligo y depositando suaves besos por su bajo vientre

“J-Junsu...” Yunho se retorcía debajo de su cuerpo, la espera lo estaba desesperando y realmente estaba considerando en tumbarlo de una vez por todas para así saciar el intenso deseo de posesión que sentía, pero decidió que lo iba a dejar continuar. Tal como él lo dijo estaba a su merced, esclavo de sus besos y su tacto...y no podía negarse a nada que él le pidiera.

Junsu continuó con sus besos hasta que encontró el punto sensible de Yunho que estaba buscando. Justo al llegar a su ingle, Junsu succionó un poco de su piel, siendo recompensado por un ronco y casi animalistico gemido. Sus colmillos se alargaron y ya no pudo seguir conteniendo las ganas de probar su sangre, la sed de sangre nuevamente tomando posesión de su cuerpo.

Le clavó los colmillos en un sólo movimiento; Yunho lanzó un grito, un intensa punzada de dolor atacando su cuerpo, mucho más desgarrante por la sensibilidad de la zona. Junsu pudo sentir su tensión ante el dolor y lentamente comenzó a acariciar sus muslos con sus manos, relajándolo mientras el elixir ardiente comenzaba a trastornarlo. Yunho lentamente comenzó a sentir los efectos sedantes de Junsu sobre su cuerpo; el dolor disminuyendo al sentir el cosquilleo adormecedor relajando su cuerpo. Lanzó un suspiro mientras Junsu continuaba alimentándose de su sangre, escuchándolo gemir de puro gusto al succionar con mucha más fuerza.

La sangre de Yunho fluía por sus venas en un avasallador torrente, nublando cada uno de sus pensamientos y encendiéndolo por completo, ya no queriendo esperar ni un segundo más para volver a sentirlo dentro de su cuerpo.

Se separó de la herida, lamiendo sus labios ensangrentados y lanzándole a Yunho una mirada cargada de deseo. Ya no podía aguantar más...la excitación lo estaba llevando al borde de locura y sentía que si Yunho no lo poseía moriría incinerado por el voraz torrente que atacaba sus venas…

Se sentó a horcajadas sobre él, posicionándose a nivel de su erección y no queriendo esperar más, pero Yunho inmediatamente aferró las manos a su cadera y lo detuvo.

“Junsu, espera...” le susurró de la manera más dulce que pudo. Sabía que estaba excitado, dios, él mismo estaba que moría de las ganas, pero aún así no quería lastimarlo.

“Déjame prepararte”

Junsu asintió, se había olvidado completamente del dolor...y observó en silencio como Yunho dirigía su mano hacia la herida de su ingle y empapaba sus dedos con su sangre para luego levantarlo e introducir uno dentro de su cuerpo.

Yunho lanzó un gemido al sentir lo estrecho y cálido que estaba...listo para recibirlo, y comenzó a apurar su movimiento, muriendo de ganas por irrumpir ya dentro de su cuerpo...

Introdujo otro de sus dedos, realizando movimientos circulares para estirarlo, y cuando Junsu comenzó a moverse junto con sus dedos supo que ya estaba listo, retirándolos de sopetón y posicionando su erección en su entrada.

“Yun...ho...” Junsu se retorcía al sentir la punta de su erección rozando tentativamente su entrada y luego de reposicionarla finalmente sintió el miembro de Yunho deslizándose hacia dentro de su cuerpo y lanzó un quejido, cerrando abruptamente sus ojos.

El dolor....volvía a ser horriblemente desgarrador, casi como si lo estuviesen partiendo en dos, a pesar de que Yunho se mantenía estático, evitando moverse más de lo necesario para darle tiempo.

Junsu comenzó a respirar hondo, relajándose y entrelazando sus manos con las de Yunho, quien lo miraba con infinita preocupación.

“Estoy bien, sólo dame tiempo...” le susurró, acercándose para darle un suave beso y sonriendo al sentir las manos de Yunho en su espalda, trazando lentos círculos con sus yemas para relajarlo.

Si bien dolía, los minutos que Yunho se mantuvo estático ayudaron a sus músculos a acostumbrarse a la sensación. Junsu los sintió ceder e inmediatamente comenzó a moverse sobre su regazo, experimentando con el dolor y sorprendiéndose al sentir que ya había disminuido. Yunho inmediatamente comenzó a mover sus caderas, siguiendo el ritmo de Junsu y arqueándolas para penetrarlo con más profundidad, golpeando aquel punto donde perdía la razón...

“A-Ah...Yun...ho...a-así...m-más r-rápido...” Junsu comenzó a balbucear entre jadeos, perdido completamente en el frenesí, sintiendo como su sangre prácticamente se incineraba con cada estocada que Yunho le proporcionaba.

Yunho aumentó el ritmo, sincronizando su movimiento de caderas con los de Junsu, siendo recompensando por los agudos gemidos de su amante.

“D-Dame más...Yunho... ¡D-Dios!…p-or f-favor…m-más f-fuerte…” le suplicó, gimiendo con desesperación al sentir el miembro de Yunho enterrándose hasta el fondo en un ardiente embiste

“Abajo” gruñó, y sin darle tiempo para protestar lo hizo caer de su regazo, volteándolo para quedar sobre él

“Te daré más, haré que pierdas la cabeza. Vas a gritar tan fuerte que van a venir a pedir que te calles”

Junsu gimió ante la dominancia de Yunho y lanzó un grito al sentir su miembro dentro de una sola estocada. Yunho inmediatamente estableció su ritmo, saliendo y entrando de su cuerpo y cada vez yendo mas rápido, ganando velocidad con cada salida de su cuerpo.

Junsu estaba completamente perdido; gritaba y gemía desesperado su nombre mientras Yunho continuaba con su intenso ritmo y fue ese momento que Junsu sintió los dientes de Yunho clavándose en sus hombros, abriendo una herida y comenzando a beber de la sangre que emanaba.

Pero esta vez Yunho sintió el rugido de su bestia, el sonido fue tan abrumante dentro que casi lo hizo detener sus movimientos. El rugido tronando por todo su sistema como una agobiadora sinfonía…rugiendo en protesta, rehusándose a cederle el control. Yunho la sintió en conflicto, removiéndose dentro, gruñendo; sus ojos dorados centellando, y tuvo que utilizar toda su fuerza interna para evitar que su bestia tomara el control y rechazara a Junsu. Esto…no había ocurrido la vez anterior, y entonces Yunho comprendió que su bestia no estaba aceptando a Junsu como unión, no estaba de acuerdo…su bestia le seguía reclamando por el lazo de antaño, pero a Yunho nada le importaba; tenía derecho a rehacer su vida, él sabía a quien quería…y su bestia no podría evitar nada. Sorbió de la herida de Junsu con fuerza mientras retomaba la velocidad, embistiéndolo y excitándose aún más cuando él gritaba su nombre…

Los agudos gemidos de Junsu aumentaron en volumen y él comenzó a gemir su nombre una y otra vez...tal como si fuese un mantra. Esto provocó que Yunho perdiera la cabeza, no pudiendo reprimir más su orgasmo. Colapsó violentamente dentro de su cuerpo, expulsando su semilla hasta el fondo mientras Junsu se estremecía al sentir el espasmo de placer, todo su cuerpo temblando al sentir el ardiente semen de Yunho escurriéndose por su cuerpo, e inmediatamente sintió su orgasmo nublar todos sus sentidos. Junsu gimió su nombre con fuerza, la espasmódica corriente de su orgasmo haciendo temblar todo su ser al expulsar su semilla sobre las sabanas.

Se desplomó sobre la cama, completamente exhausto y Yunho imitó sus acciones, desplomándose a su lado y girando su rostro para sonreírle.

“Yun...Yunho, eso fue...increíble” Junsu giró su rostro para mirarlo, reflejando su sonrisa

“Me has dejado...exhausto” susurró, lanzando un suspiro, y volviendo a sonreír al sentir a Junsu acomodando su cabeza sobre su pecho

“Extrañaba tanto estar así contigo” Junsu acarició su pecho con sus manos, suspirando al sentir una de las manos de Yunho recorriendo su espalda

“Yo también Su, de hecho...ya no aguantaba las ganas de verte, por eso me arriesgué y vine...a pesar que sabía de las consecuencias que podría acarrear si fuese descubierto”

“Yunho” Junsu levantó su cabeza de su torso para mirarlo. “Has vuelto a hacer que mi corazón se derrita con una sola frase de tu boca”

“Punto para el lobo” Yunho le sonrió, volviendo a atraerlo hacía sí.

“Te amo” Junsu le susurró al momento que sus labios volvían a estar sólo a centímetros

“Yo también”

Volvieron a besarse, dulce y suavemente...memorizando cada caricia que intercambiaban, porque ambos sabían que tenían el tiempo en contra y su próximo encuentro sería un completo incierto...



xXx



Cuando Yoochun retornó a la mansión después de un viaje de compras, inmediatamente pudo percibir algo distinto. Era...como un cúmulo de energía, algo fuerte y potente que emanaba desde el segundo piso, una atmosfera completamente distinta a la que él estaba acostumbrado a sentir.

Intrigado, rápidamente subió los escalones...sorprendiéndose al sentir que la energía provenía del cuarto de Junsu. Se aterró al sentir lo densa que se sentía...casi como una fuerza sobrenatural; una energía oscura y potente al punto de ser…bestial, irradiando desde adentro, Yoochun jamás había percibido algo así. Comenzó a caminar hasta su cuarto, y estaba a punto de llegar cuando sintió una voz interrumpirlo.

“Yoochun” la voz de Jaejoong lo sobresaltó y él inmediatamente volteó a mirarlo. Allí estaba, parado en la entrada de su cuarto mirándolo.

“¿Compraste lo que te pedí?”

“Si, está todo listo” contestó, caminando en su dirección. “¿Puedo preguntar para qué necesitas tanta sangre?” Yoochun arqueó una ceja, ladeando un poco su cabeza y Jaejoong suspiró; haciéndole una seña para que lo siguiera a su habitación. Yoochun asintió y se dirigió hacia él, avanzando por el largo corredor hasta llegar su cuarto.

“Es para celebrar mi unión con Junsu, los miembros de la orden me convocaron y me comunicaron que debo realizar una fiesta para conmemorar mi unión con él. ¿Puedes creerlo? ¡Cómo si mi unión fuese el evento del año!” exclamó con fastidio, lanzando un resoplido cuando Yoochun cerró la puerta.

Yoochun mordió su labio inferior. Después de su última conversación hace algunas semanas atrás, Jaejoong no había vuelto a él, ni él tampoco había intentado aproximarse…por miedo a que pudiesen terminar finalizando el vínculo. Tal como él le contó la vez anterior, Jaejoong sentía que la gente había comenzado a sospechar...y ser descubiertos era algo que no podía suceder, ya que las consecuencias...serían nefastas para ambos. Aun así, mantener lo que habían acordado no era fácil...y tener a Jaejoong tan cerca suyo, y en la intimidad de su cuarto hacia todo más difícil...

“Están contentos por ti...” murmuró, evitando mirarlo a toda costa. Jaejoong sólo llevaba una delicada bata de noche hecha de seda y Yoochun sabía que...con un sólo movimiento de su mano podría desgarrarla y revelar aquella nívea piel que tanto anhelaba tocar…

“Si, supongo que lo están. Todos están felices, todos excepto yo” musitó, volviendo a suspirar, dándole la espalda y caminando hasta su ventanal. Jaejoong podía sentir la sangre de Yoochun llamándolo y...sabía que tenía que ordenarle que se retirara, pero era incapaz de decirlo. La sola presencia de Yoochun lo hacía estar en calma...pero también lo torturaba, le carcomía tenerlo tan cerca y no...poder hacer nada al respecto.

“Sabes que hay otra opción” le dijo, caminando hasta él y deteniéndose a pasos de su cuerpo. “Si tú me liberaras...podría volver a mi verdadera forma y entonces...podría llevarte conmigo muy lejos, a donde nadie nos encontrará jamás” le susurró

“Nos encontrarían” replicó casi al instante. “Te olvidas que pertenezco a la orden y si se enteran de que me escapé con un demonio no descansarán hasta encontrarme y luego...nos matarán a ambos” Jaejoong mordió su labio inferior, incapaz de voltear a mirarlo. Escapar con Yoochun era lo que más deseaba...pero no podía abandonar su deseo de venganza, simplemente no podía.

“¿Hay otra razón, cierto?” lo cuestionó, causando que Jaejoong volteara a mirarlo con ojos sorprendidos.

“¿De qué estás hablando?” Jaejoong arqueó una ceja y Yoochun suspiró, dándole la espalda y comenzando a caminar por su cuarto con ritmo pausado.

“Hay otra razón por la que no quieres escapar conmigo, no es solamente por miedo. Tiene que ver con otra persona...no creas que no lo sé” le espetó, parándose en seco y girando su rostro para encararlo mientras Jaejoong abría sus ojos de par en par, estupefacto.

“Yoochun, yo no—”

“No te hagas el desentendido, Jaejoong. En todos estos años que llevo junto a ti jamás te he cuestionado, pero no olvides que yo llegué a tu lado cuando tu padre recién había sido asesinado y velaba tu sueño aquellas noches que tenías pesadillas y despertabas gritando el nombre de—”

“No te atrevas a seguir hablando” masculló, lanzándole dagas con la mirada. “Tú no sabes nada de mi vida”

“¡Porque tú te encierras en tu mundo y no me cuentas nada!” le espetó, ofuscado, acercándose rápidamente a su lado y tomándolo del brazo.

“Shim Changmin” bramó, apretándole el brazo. “¿Por qué Kim Jaejoong, miembro de la orden de vampiros, se despertaría gritando el nombre del líder de la comunidad de hombres lobo del bosque?” Yoochun lo miró fijamente a los ojos, escudriñándolo con la mirada. Jaejoong inmediatamente le hizo el quite, volteándose para nuevamente darle la espalda

“Es todo tú culpa...” masculló. “Tú complicaste todo lo que yo tenía planeado y ahora...estoy entre la espada y la pared”

“¿Y qué es lo que tenías planeado Jaejoong? ¿No crees que ya es hora que me cuentes lo que te ha perturbado todo este tiempo?”

“Si, tienes razón” susurró algo apenado, cansado de mantener la faceta de omnipotencia. Yoochun no se merecía ser aislado de su vida, no más…

“Creo que finalmente ha llegado la hora de contártelo. Tú más que nadie mereces saber, y espero que luego de escuchar mis razones me entiendas” Jaejoong se acercó más a la ventana, deslizando los dedos por el vidrio y fijando la vista en el bosque.

“Changmin y yo...tenemos un pasado”





-o-

A/N: ¡Chan-chan! Nos adentramos en tierra derecha y si, mis lectores el próximo capitulo será revelado el tan mencionado pasado JaeMin con el relato de Jaejoong, así que no me pueden abandonar e.e!

Espero no haber decepcionado con el lemon n.nU y otra cosa que no puedo dejar de mencionar…la reacción del lobo interno de Yunho contra Junsu es de suma, pero suma relevancia en la historia. Es otra de las aristas que luego más adelante en la historia será dilucidada pero no sé si ya notaron que esta no será una historia de amor color de rosa…así que atentos con eso y no olviden mis palabras :B

Y bueno, todos sus comentarios y reacciones son amor y me inspiran a seguir escribiendo para ustedes! Gracias nuevamente nwn

~Koiko.

3 comentarios:

  1. Ah!!!!

    Escritora! por que no hay mas capos ¬ ¬ kekekeke bueno en este momento deberia irme a dormir pero vi que habia actu y pense de aqui soy xD pero chica antes ponias 2 capos ahora solo uno u.u please actu lo mas pronto posible u.u kekekekeke es que esta muy picado tu fic y todavia se te ocurre dejarnos alli que uno dice nani!!! por que no hay mas capo >.<

    Bueno respecto al capo de hoy xD esta genial me gusto el lemon y mi ni me decepcionaste ^ ^ y bueno ya me asustaste con lo del el amor en rosa u.u aunk JaeMin suena interesante kekekeke

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  2. ahhhhhhhhhhhhh! cómo nos dejas con la incertidumbre DDD:
    xD
    Estuvo genial el capítulo *-*
    Ya quiero la conti :'D

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  3. *OOOOO*
    Dios se me nubló la vista @.@ que buen lemon! como que decepcionante nadaa estuvo hot hot hot pero que audacia de ambos hacerlo alli mismo ah xD! me dio risa ese detalle y ya quiero saber el pasado JaeMin tengo la impresion de que es algo muy malo para que se hayan odiado tanto :O contii porfavor la historia está demasiado interesanteee!

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