¿Cuándo?

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Título: ¿Cuándo?
Autor: DazedMik
Pareja: HoMin
Género: Angst, Lemon
Extensión: Oneshot.
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La habitación se encontraba en penumbras, apenas la luz de la ciudad alcanzaba a iluminar a los cuerpos que yacían recostados sobre la cama, aferrados uno al otro, con las sabanas cubriéndoles ya que la noche era helada, el cuerpo más alto se removió entre los brazos fuertes que le sostenían, lentamente fue levantando los parpados hasta quedar expuestos sus pupilas marrones, que a pesar de que parecían dormir no lo hacían, nuevamente no lo hacían. ¿Cuantos días llevaba con aquella rutina? Ya lo había olvidado, lo único que sabía era el dolor que se había instalado en su corazón y que sin quererlo se fue haciendo cada vez más grande hasta que ya le parecía imposible dormir. Suspiro largamente al ver el techo que cubría sus cabezas, apenas notaba el color blanco de este y aun así se mantenía observándolo fijamente, como su así comprendiera todo lo que pasaba en su cabeza, intentando comprender a su corazón. Giro el rostro a la izquierda encontrándose de inmediato con el rostro de su pareja, de su entrañable compañero; él dormía plácidamente, su respiración era acompasada y su pecho subía y bajaba, hasta casi creía poder escuchar los latidos de su tranquilo corazón. – Eres un tonto ChangMin…- Se dijo así mismo mientras apretaba los parpados, frunciendo el ceño al sentir como los bordes se iban humedeciendo lentamente, no comprendía porque dolía tanto, porque sin razón aparente sentía que su corazón gritaba desesperado por el dolor que solo hacía mas que oprimir su alma y sobre todo le hacía sufrir en silencio.

Movió la cabeza de lado a lado, negando los pensamientos que su mente le obligaba a procesar, sabía que eran infundados, conocía perfectamente al hombre que esa y todas las noches le sujetaba la cintura para dormir, que cada segundo antes de caer en los brazos de Morfeo le dedicaba unas dulces palabras y un tierno beso en los labios, y sin embargo aun así dudaba. Suspiro largamente levanto la diestra hasta posar su antebrazo sobre su frente, cubriendo lo rojos que se encontraban sus ojos, que aunque no se notarán en ese instante, sentía vergüenza de ellos. – Sé que me amas… Que para ti no hay nadie más que yo… Que no puedes vivir sin mí… Que soy tu todo… Que soy más importante que el grupo…- Murmuro apenas moviendo los labios, apretando en un fuerte puño la mano con la que se refugiaba.- YunHo… Me amas…-Musito para si mismo, sabiendo que esa era la pura verdad, que su compañero daría lo que fuera porque su relación se mantuviera fuerte, y aun así se sentía solo. Giro su cuerpo hasta quedar lo más próximo al de su amante, pudiendo observar detenidamente cada rasgo de su masculino rostro, la curva de su frente, que dormido se fruncía por las constantes preocupaciones que el trabajo y las responsabilidades le acarreaban. Su nariz por demás bella, perfilada de un modo singular, no era la más perfecta pero sin duda ChangMin la amaba casi tanto como a sus labios. Su boca entreabierta que a cada inhalar y exhalar hacia temblar a sus carnosos labios, ¿Cuanto tiempo había pasado desde que no disfrutaba de ese dulce sabor? ¿Cuántos días transcurridos ya tenía contados sin recibir más que unos roces? Suspiro nuevamente al cerrar los ojos mientras apoyaba la frente sobre el mentón de su pareja, sintiendo la calidez que su cuerpo manaba, percibiendo como por momentos esas manos, grandes y fuertes tiraban de la tela que le cubría, acercándole más al cuerpo que tanto deseaba, al alma que tanto amaba.

Permitió que las lagrimas mojaran la tersa piel, no podía creer como estas habían salido, ¿cómo habían osado en traicionar su confianza? ¿Cómo permitían que sin más, expulsara el miedo que todo su ser guardaba? Respiro profundamente al pasar el brazo derecho sobre el pecho del mayor, abrazándole sin mucha fuerza por temor a despertarlo, pero la suficiente como para poder sentirse seguro de que estaban juntos. –Eres un idiota ChangMin…- Volvió a recriminarse. Su cabeza era un caos, su corazón no latía con normalidad y su alma sufría de una fuerte desesperación. ¿Cuándo? Se preguntaba una y otra vez cada noche, cada momento que estaban juntos, pero YunHo realizaba otra actividad o charlaba con alguien más. -¿Cuándo te volviste tan importante…? ¿Cuándo marcaste mi corazón como tuyo? ¿Cuándo hiciste que te amara de este modo?-Musito apenas con los labios casi sin moverlos mas que en un tembloroso acto. Aun recordaba los inicios de su relación… Todo era perfecto, se amaban lo suficiente para estar juntos, pero sin llegar a ser necesarios él uno para él otro.

Entreabrió los parpados al sentir que ya no podía mojar más las sabanas, que las lágrimas habían cesado su guerra y YunHo aun se mantenía dormido. Se quedo en silencio unos minutos, escuchando únicamente las respiraciones del mayor, suspirando porque esas respiraciones fueran más rápidas, más agitadas, más eróticas… Más… Más de todo, pero menos de las de alguien durmiendo. Era su secreto, su más intimo secreto, nadie podía saber que era lo necesitaba, ni siquiera YunHo, él tenía que darse cuenta, él debía comprender cuanto extrañaba el ser una sola alma, pero al pasar delos días parecía que ese momento jamás iba a llegar. En sus primeras noches como pareja, ChangMin no tenía inhibición alguna por pedirle al más bajo que le hiciera el amor, aunque en esa época, no le llamaba de esa forma, sexo era la palabra correcta. Disfrutaba del miembro duro y erecto penetrando en su angosta cavidad, de como le sostenía con las manos sus caderas para propinarle las más gloriosas embestidas, que le permitían escuchar el claro sonido de los testículos golpearse con su trasero, y él en respuesta encogía sus paredes, tensaba los muslos para provocar intensos gritos con la voz de su amante. Gemidos en todos los rincones de su departamento, el sensual crujido de la cama al rebotar ambos cuerpos desnudos y sudados, emanando la esencia peculiar de sus cuerpos al realizar tan intimo acto. Y por último caer YunHo sobre el más alto, cansado, agitado y con unas piernas enredadas en su cadera aferradas por completo, un viscoso liquido brotando de la cavidad de quien acaba de someter aun largo orgasmo al tocar su zona más erógena. YunHo siempre suspiraba, besaba lentamente los carnosos labios de su novio hasta dejarlos mojados, como el menor solía dejar los vientres de ambos al expulsar todo el liquido blanquecino de su sexo. Esos días no estaban en el olvido, per cada día que pasaba parecían más lejanos, más borrosos.

No es que ChangMin deseara tener sexo o que solo quisiera a YunHo para satisfacer sus necesidades, no, el deseaba poder entregarse, demostrar cuando amaba al hombre que con el paso de los días había dominado todo su ser y se había vuelto indispensable en su vida. Besarle, tan siquiera, de una forma que pudiera tocar su alma, y sin embargo no era capas de decirlo cuando la razón de sus lagrimas estaba despierto. –YunHo…-Musito llamándole, implorando que se fijará un poco más, que se diera cuenta que decirle “Vamos a la cama” siendo temprano y sujetando su mano, en realidad era “cárgame, llévame a nuestra cama, bésame, toca mi cuerpo… No necesito que hagamos el amor, pero si que me digas cuanto me amas y deseas a cada instante”. ¿Cuándo ChangMin? ¿Desde cuando dependías de las atenciones de ese hombre? ¿En qué momento dejaste de ser el indiferente, el sarcástico, al que sólo le importaba el bien del grupo? ¿Desde cuando lloras si él no te hace caso…? ¿Si él no te besa o te dice cuanto te ama…? ¿ChangMin, hasta donde has llegado? ¿Qué tan profundo has caído? Suspiro largamente.- Alguien me dijo que a cada suspiro perdemos cinco segundos de vida, dime YunHo, ¿Cuántos suspiros me has robado? – Hablo en silencio, no esperando una respuesta, apretó los brazos alrededor de su pareja, del ser que amaba tan profundamente que hasta dolía. Cerró lentamente los ojos, cansando por esa noche de llorar en silencio, de sufrir por esas atenciones que sabía él mayor quería darle pero aun sin ofrecerlas. Poco a poco fue quedando dormido, agotado de amar pero sin poder dejar de hacerlo.

El silencio reinaba nuevamente en la habitación, las respiraciones de los dos cuerpos en la cama eran constantes. Unos parpados se fueron levantando hasta delatar a unos ojos silentes que observaban el cuerpo del pequeño al que amaban.- Tantos como tu me has robado…-Musito aferrando con mayor fuerza el cuerpo que minutos antes se encontraba despierto.- Te amo… No sabes cuando te amo… ChangMin te amo…- Susurro hundiendo el rostro en la curva entre el hombro y la cabeza del menor, respirando profundamente su dulce aroma, escuchando el cálido repique de su corazón hasta que nuevamente quedo dormido.

3 comentarios:

  1. amo los fic tiernos de mis bebes ^^gracias esta muy lindo !

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  2. Que dulce *___* Me gustó mucho, amo tanto a esta pareja... ¡Yunho no hagas llorar a Changminnie! ò0ó

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  3. un amor el homin es puro amor <3

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