Circo de Monstruos - Cap. 1

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Estoy a punto de dar un gran paso en mi carrera, hace un tiempo me informaron de una seudo institución de espionaje secreto, me volví loco buscando indicios de su existencias o contactos que me llevaran a ella sin resultados, ya me encontraba convencido de que solo habían sido maquinaciones mías cuando una noche solo abriendo la puerta de mi casa comenzó a sonar el teléfono, corrí a contestar y escuche una voz robótica al otro lado de la línea.

- Te hemos estado vigilando y sabemos lo que con tanto ímpetu buscas pero no encuentras –

Guarde silencio por miedo a cometer algún error que hiciera a mi interlocutor colgar.

- Sabe las consecuencias que trae unirse a nuestra organización, como por ejemplo dejar de ser el ciudadano coreano Shin Changmin y pasar a no existir en este planeta.

- Correré el riesgo – respondí firme, aguante la respiración a la espera que la voz siguiera hablando.

- Excelente respuesta – me dijo la voz robótica – no puedes abrir la boca, en caso contrario la sellaremos para siempre, mañana a las 8 am pasaremos a buscarlo a la entrada de su casa.

- ¿Qué debo vestir? – pregunte dudoso

- Eso es lo que menos importa, no haga equipaje solo junte su cedula de identidad y pasaporte –

- ¿y dinero? – volví a preguntar

- Solo debe traer lo que acabo de decir, le responderemos y expondremos lo que la organización espera de usted cuando se encuentre en nuestras dependencias, que tenga una buena noche –

Se corto la línea, me quede un momento inmóvil con el auricular en mi oreja, no podía creer que la misma organización hubiera contactado conmigo, se que sería difícil dejar mi vida de civil como mi familia, amigos y costumbres, pero estaba como dije dispuesto a correr el riesgo.

Cuando me recupere de la impresión del llamado camine hasta mi mini bar y me serví un vaso con más de la cantidad normal de licor que suelo beber, me sentía eufórico pero sobre todo ansioso. Una vez me lo bebí todo comencé a caminar hasta el baño, mientras lo hacía iba tirando mi ropa al suelo, me metí bajo el agua tibia de la regadera y comencé a restregar mi cuerpo con jabón no podía dejar de pensar en la llamaba telefónica, en la voz de robot, en lo que me esperaba mañana.

< 7 am >

Suena el despertador de mi celular avisándome que debo despertar, la verdad es que desde las 6 am que lo estoy, quien en su sano juicio puede dormir sabiendo que el día traería el termino del mismo. Pues bien… yo no pude, con calma volví al baño cepille mis dientes y me volví a dar una ducha esta vez de agua fría, junte los documentos que la extraña voz me pidiera, prepare un desayuno frugal y me senté en mi sillón preferido a esperar a la gente que vendría a buscarme.

En algún momento de la espera me dormí, estaba soñando incoherencias como era ya mi costumbre cuando sentí golpes en la puerta, al instante mi corazón latió con fuerza y comenzaron a sudarme las manos, respire profundamente varias veces antes de abrirla. Cuando lo hice me sorprendió lo que vi, ¿Qué esperaba yo? Unos hombres altos al estilo “hombres de negro” que me esperaran dentro de una camioneta negra como en las películas de acción, pero me encontré con dos adolescentes que me sonreían como posesos.

- Hemos venido por ti – dijo el que parecía ser el más joven

- ¿Ustedes? – no me pude contener

- Nosotros – dijo el mayor alzando la voz – Estas listo, no tenemos todo el día para esperarte, el jefe quiere conocerte lo antes posible.

- Claro, siento mi reacción es que son más jóvenes y menos gorilas de lo que me imagine – dije con pesar y camine hasta el sillón en busca de los documentos.

- No te disculpes – me dijo el menor – todos tuvimos una reacción parecida cuando pasamos el proceso de iniciación, las películas de acción alimentan la imaginación de las personas de forma increíble.

- Dejen de cuchichear no tenemos tiempo – el mayor de los agentes camino hacia un increíble deportivo rojo último modelo estacionado fuera de la casa.

Me subí en silencio en el asiento trasero, el auto olía a cuero y me mareaba, comenzamos a movernos mi mirada se dirigió a la que había sido mi hogar, Xiah (así era como se llamaba el menor, lo sé, porque en algún momento el otro muchacho lo llamo de esa manera) tomo su celular, solo dijo “Esta hecho” y termino la llamada. El otro más serio piso a fondo el acelerador y salimos disparados hacia la carretera, no manejo mucho cuando en un semáforo le ordeno al otro a que me vendara los ojos.

- No debes memorizar el recorrido, no cuando todavía eres un ciudadano – le dijo el menor extendiéndome una venda, la cual puse sobre mis ojos como me lo ordenasen.

El viaje se me hizo eterno, trate de agudizar el oído para captar algún sonido que me dijera más o menos para donde me dirigía pero solo escuchaba el ir y venir propios de la cuidad. En algún momento los ruidos se atenuaron y pude captar el eco que hacia el auto, mi conciencia me dijo “estacionamiento”. Cuando me saque la venda con permiso de mis guías me di cuenta que no estaba equivocado, descendí del auto e instantáneamente recorrí el lugar con la mirada ideando algún plan por si las cosas no salían como yo esperaba. En silencio los tres caminamos hasta un ascensor, el mayor de los chicos tecleo un código y luego se acerco un poco al comando que se encontraba en un extremo.

- Escaneo de retina – me informo Xiah – nunca se sabe cuando pueda entrar algún intruso, aunque eso es imposible, moriría antes de poder llegar al primer piso – dijo con una sonrisa siniestra, como podía este chico con cara de ángel reír de esa manera.

Tome con ellos el ascensor, nos detuvimos en el quinto piso el lugar era normal, de hecho era un edificio de oficinas NORMALES. Donde estaba mi base secreta detectivesca llena de computadoras y científicos creando armas especiales (Si, ¿Veo mucha televisión?), la cosa es que entramos a una oficina a la orden de una voz del interior.

- Este es el sujeto U-Know – le dijo el mayor de voz ronca, Xiah por su parte tomo asiento en un sillón de cuero que se encontraba dentro de la oficina.

- Gracias Micky – así que se llama como Mikcky Mouse pensé, moví la cabeza alterado de que se me ocurrieran este tipo de cosas en estas circunstancias. Salí detrás del ratón y me presente - Sé quién eres, leí tu expediente – me dijo U-Know estirándome una carpeta – toma asiento – cuando la abrí me di cuenta que mi vida en su totalidad esta descrita en unos cuantos papeles – Yo soy el jefe de esta sección y entreno a los nuevos en combate cuerpo a cuerpo – comenzó a decir – trabajamos en parejas, pero a pesar de ocupar este método somos un equipo por ejemplo Micky – apunto al chico quien me hizo una seña con la cabeza – es especialista en computadoras, redes de seguridad etc., Xiah – dijo, este me sonrió cuando lo mire – es especialista en venenos y médico de urgencias; y Hero – dijo buscando a un tercero en la habitación - ¿Dónde está? – le pregunto a los otros dos que se encogieron de hombros – Ya arreglare cuentas con él, es nuestro especialista en armas.

- ¿Y yo seré? – me atreví a preguntar, todos tenían una habilidad que los hacían únicos pero yo un simple detective que recién empezaba a ascender ¿Qué tenia de especial?

- Serás el que ideara los planes y el chico bomba de ahora en adelante – se me secaba la boca a medida que el jefe pronunciaba las palabras. Debo haber puesto una cara de completo asombro por qué enseguida me explico – como ya dije, leí tus expedientes no me hagas explicártelo con manzanas, solo diré que lo de las bombas se aprende aquí y además piensas rápido, eso es lo que necesito en mi equipo alguien que piense un plan más sutil que envenenar o disparar a todo el que se le cruce por delante – no estaba convencido para nada de lo que el tipo me decía – se que ahora suena imposible pero con el tiempo te acostumbraras – me dijo dándome unas palmaditas en el hombro - ¿Cómo te decían en el trabajo? ¿Tu apodo? –

- Max – susurre bajo, todavía estaba en shock con eso del niño de los planes

- Bien ese será tu nombre de ahora en adelante, olvida tu anterior personaje en este mismo instante, sobre todo cuando estés en misiones o compartas con otros equipos, aquí, bajo estas cuatro paredes pueden decirse como quieran… entendido – asentí con un movimiento de cabeza - ¿Alguna pregunta?

- Si unas cuantas, ¿Qué haremos con mi ropa? Solo traigo lo puesto –

- Bueno, te daremos una tarjeta con dinero ilimitado donde compraras todo lo que necesites en cuanto a ropa, zapatos, accesorios y lo que puedas necesitar. Te recomiendo compres ropa deportiva mañana empieza tu entrenamiento en combate eso en la mañana y en la tarde tienes armas con Hero, Xiah – dijo mirando al susodicho – puedes darle algunas clases de primeros auxilios y antídotos.

- OK – dijo guiñándome un ojo y levantando ambos pulgares

- Bien, entonces después de armas tienes clases con Xiah, ahora el problema es la clase de explosivos, debo hablar con Rain, se que suena duro pero tendrás que soportar el ritmo si quieres sobrevivir, ¿Dónde mierda esta Hero? Llámalo - le ordeno a Micky - ¿Qué mas necesitas saber? – me pregunto

- ¿Dónde me quedare? –

- Ya te dije que trabajamos en equipo cierto – asentí – bien, Xiah trabaja con Micky ellos comparten habitación y tú te quedaras con Hero eso significa que también será tu compañero de labores – no note cuando mis compañeros se miraron e hicieron como que se cortaban la garganta con un cuchillo invisible – otro punto en este tema del compañerismo, está estrictamente prohibido tener relaciones amorosas con gente del personal como civiles y todo lo que eso implique – mire a Xiah que se hacia el embarazado, reí ante su estupidez – Tu paga será …. – no termino de explicarse cuando entro una belleza a la oficina, piel blanca, ojos grandes, labios rojos y cuerpo fibroso, la mire embobado – Hero donde mierda estabas, te dije que llegaras temprano por que llegaría el nuevo recluta – espera este es el famoso Hero.

- ¿Eres un hombre? – pregunte sin poder contenerme, la oficina quedo en silencio que solo fue interrumpido por las risas divertidas de Micky y Xiah

- ¿Quieres notar que lo soy? – dijo y con un movimiento rápido llevo mi mano a su entrepierna al instante pude notar el bulto detrás de sus apretados pantalones, me puse rojo y aparte la mano muerto de vergüenza.

U-Know suspiro cansado, se acerco donde yo me encontraba sentado y Hero se mantuvo en pie muy cerca de donde yo me encontraba, con una mirada poderosa hizo callar las risas de su equipo.

- Hero este es Max, pero lo sabrías si hubieras llegado temprano – le dijo alzando cada vez más la voz y apretándole una oreja.

- Deja de hacer eso – dijo el joven sobándosela.

- Desde ahora en adelante compartirás habitación con el – el muchacho trato de replicar pero el jefe no lo dejo pronunciar palabra – debes llevarlo de compras, no quiero quejas, es una orden, además desde mañana después del almuerzo debes enseñarle a usar algún arma, averigua en cual es bueno y entrénalo en esa – el muchacho de piel blanca se cruzo de brazos y se fue a sentar a un lugar apartado, pero a pesar de la distancia podía sentir como me mataba de diferentes formas con la mirada – Creo que eso es todo, si tienes alguna una duda pregúntale a los chicos – suspiro cansado – Bienvenido a Tohoshinki desayunamos a las 8, almorzamos a las 2 y cenamos a las 8 – dijo rápido y sin respirar – quedan libre de acción, hagan lo que quieran – dijo metiendo las manos en los bolsillos del pantalón – ah~ se me olvidaba – se acerco a su escritorio y trajo un sobre que me extendió – dentro, esta la tarjeta de crédito y tu credencial de acceso, Micky ingrésalo al sistema, eso del ojo y las demás cosas de seguridad – mientras hablaba hacia la mímica de lo que decía – y Hero enséñale el lugar, ahora si hagan lo que quieran lo que es yo me iré a dormir – dio un gran bostezo y abandono el lugar.

¿Cómo me sentía? examinado, odiado, sobre todo solo, de pronto vi una mano en mi rostro era Xiah que sonreía de pie al frente mío, era un chico bien perecido cabello rubio con un gran trasero, su rostro era angelical pero sabía que por dentro era un desquiciado, eso lo comprobé con el tiempo.

- Soy Kim Junsu, mi nombre clave es Xiah pero tu llámame como quieras – cuando le extendí mi mano la atrapo en el aire y comenzó a moverla con ánimo – el que está sentado ahí – indico donde antes estaba sentado – es mi compañero Park Yoochun nombre clave Micky y el que esta haya matándonos con la mirada es Kim Jaejoong nombre clave Princesa – miro al susodicho y le saco la lengua – digo Hero y el holgazán varonil que se acaba de ir de Jung Yunho nombre clave U-Know … pero no le digas que te dije –

- Yo soy Shin Changmin y ahora Max, espero serles de ayuda – hice una pequeña reverencia

- Basta de presentaciones … Tu sígueme – dijo Jae

Salimos de la oficina y nos volvimos a meter en el ascensor, marco el número 2 del tablero al instante la maquina comenzó su descenso, llegamos a destino y caminamos por un largo pasillo, en el encontramos a parte del personal de la agencia haciendo sus deberes pero se detenían un segundo a observarme y luego seguían con lo suyo.

- Este es el casino – me informo amablemente Hero, noten el tono irónico en mi voz al tacharlo de amable.

Era un lugar amplio con ventanales polarizados seguramente anti-balas, en estos momentos se encontraba vacío porque la hora del desayuno ya había pasado.

- Cada equipo está relacionado a un color, el nuestro es el rojo, por orden de la organización debemos llevar a la vista algún distintivo con el color, para identificarnos y diferenciarnos con los otros equipos, por eso nuestra mesa es la que tiene el banderín rojo – me explicaba rápido y sin ganas, su actitud me estaba comenzando a asquear.

Comenzó a caminar rápidamente hasta que llegamos a las escaleras de emergencias, subimos hasta el tercer piso este estaba adecuado como un gimnasio, en ese momento el jefe de otro equipo enseñaba defensa personal a su grupo.

- Mañana debes venir aquí después del desayuno a entrenar con el líder – dijo Jae, de pronto se escucho que alguien gritaba “Hero estas de niñera” y risas por montones.

El como una diva de televisión los ignoro de forma monumental y siguió su camino nuevamente hacia las escaleras donde volvimos a ascender un piso. Entramos a una habitación oscura, Jae camino hacia donde seguramente estaban los interruptores y dio la luz.

- Esta es la sala de tiro, esta insonorizada y recubierta a su alrededor por una gruesa capa de hierro que no deja escapar las balas de grueso calibre, trabajaras conmigo aquí después de almuerzo – dijo apagando la luz y saliendo de la habitación. Caminamos nuevamente pero esta vez hasta el ascensor, mientras lo esperábamos siguió hablando – seguridad es en el primer piso, debes ir y preguntar por Micky por lo del sistema, el quinto piso como lo notaste es de los jefes, desde el sexto hasta el noveno son las habitaciones, la nuestra esta en el séptimo piso – llego el ascensor y lo abordamos.

Me sorprendió ver que por cada piso había cuatro equipos, dos a la derecha del pasillo y los otros dos a la izquierda, además cada pared estaba pintada la mitad de un color y la mitad de otro así se podía distinguir claramente a que equipo correspondía cada habitación. La mía, quiero decir la nuestra resulto ser la primera de las puertas correspondientes a nuestro color. Antes de entrar mi acompañante volvió a hablarme.

- A Xiah lo puedes encontrar en el invernadero o en el laboratorio del decimo piso – entramos a la habitación, volví a sorprenderme, era como una casa en miniatura tenía hasta un segundo piso, es que me equivoque de organización y había entrado a Howgarts y esto era un hechizo de ampliación, este mini palacio no tenia comparación con mi antigua pero humilde casa. Subimos hasta el segundo piso – mi habitación es la de la derecha la tuya la de la izquierda, advertencias, no toques ni mis armas ni mis cosas y sobre todo no entres a mi habitación o no dudare en meterte una bala entremedio de la cejas cuando duermas – Jae miro su reloj 11 am – anda donde Micky y haz lo de la seguridad, a las 12 en el estacionamiento, no llegues tarde o te mueres – sonrió divertido con la idea y entro a su habitación.

Sin más preámbulo tome el pomo de la puerta de mi habitación y lo gire, me quede boquiabierto era un cuarto amplio como el comedor de mi casa, con una cama y un ropero de grandes proporciones, un televisor plasma de esos que son del porte de una ventana y un escritorio con un computador. Guarde mi IP y mi pasaporte en un cajón del velador y salí rumbo al primer piso a encontrarme con Micky.

Varios jóvenes me saludaron al pasar, llegue al primer piso sin problema no era que me fuera a perder dentro del ascensor, golpeé la puerta que me indicara otro funcionario cuando le pregunte por la sala de seguridad.

- Busco a Micky –

- Ratón te buscan – grito el muchacho que me abriera la puerta

Pocos minutos después apareció haciéndome una seña para que entrara, estaba jugando en el computador con Junsu.

- Vengo por lo de la seguridad –

- Dame tu tarjeta de acceso para activarla - le quito el computador a Xiah el cual le hizo un puchero y simulo que lloraba – solo un segundo y sigues jugando – le dijo desordenándole la rubia cabellera. Yoochun tecleo a una velocidad impresionante sobre el teclado – Bien ingresa tu clave de acceso, son cuatro dígitos numéricos esta demás decir que no debes revelarla a nadie –

- Lo sé – es que acaso era un niño que tenían que decirle que hacer y que no

- Ahora siéntate aquí – me indico un asiento enfrente de una maquina oftalmológica – esta bebe hace el escaneado de retina, este proceso más la clave te abren las puertas a este lugar, pon tu mentón sobre el soporte del frente… bien quédate quieto – una luz verde salió de la maquina que paso de arriba abajo por mi ojo derecho - Listo – se volvió a acercar a la computadora – entonces solo nos queda juntar lo de la retina y la clave y BINGO!! – dijo Micky devolviéndome el pase – la entrada es por el ascensor que tomamos cuando llegamos, la del frente del edificio es solo camuflaje para los civiles – dijo abriendo un cajón del escritorio – Tu nuevo celular – me extendió un Iphone 4G - en la memoria están los números de todo el equipo, además tiene un sistema de rastreo y conectividad directa con el cuartel –

- ¿Qué pasa si se me pierde o roban? – pregunte

- Te mueres… broma, broma – dijo riendo – en el interior tiene una micro bomba que en caso de robo o pérdida se hace estallar, esto hace que se quemen los circuitos dentro y quede inservible - Mire mi reloj para cerciorarme de la hora, eran pasado las 12.

- Debo irme tengo que ir a comprar con Hero – dije caminando hacia la salida

- Mi más sentido pésame – me dijo Micky desde la puerta, se quedo mirándome hasta que tome el ascensor.

Cuando llegue al estacionamiento “La Princesa” ya estaba ahí completamente vestido de negro sentado en el capo de un maravilloso BMW gris.

-Llegas tarde – dijo incorporándose y caminando hacia la puerta del conductor – sube, no tengo todo el día – me monte en el auto el cual arranco a toda velocidad hasta la superficie.



Llevo más de 5 años en esta organización todos los que trabajamos aquí somos personas recogidas, peligros para la sociedad, recuperadas para un fin común que es destruir a los enemigos de la nación, esto me importa bien poco con tal que me dejen disparar y luchar de vez en cuando.

U-Know me salvo como al resto del equipo, él es como Peter Pan rescatando niños perdidos y llevándolos al país de nunca jamás, a los 15 años mis padres me vendieron a una organización de narcotraficantes, partí como vendedor de drogas de alto calibre, comencé a consumir pequeñas dosis que fueron aumentado a medida que los meses pasaron, llame la atención del jefe el cual me convirtió en su concubina y guardaespaldas personal, él fue el primero que me dio un arma y me enseño a usarla.

Era una 9 mm automática de color negro, pesada al contacto con mis débiles manos, mate y herí a mucha gente, adversarios de mi jefe narco o deudores, no me importaba ni me importa dejar familias sin padres, esposos o hermanos eso es parte de lo que soy. Como iba diciendo Yunho me encontró cuando en una misión de incautación de drogas llego hasta nuestra base en los suburbios podres de Seúl, aniquilaron tan silenciosamente a los guardias del frente que no nos dimos cuenta hasta que ya estaban dentro del galpón.

Entraron disparando no lo hicieron a ciegas, sabían a quienes debían matar, corrí a resguardarme detrás de unas cajas, comenzó una balacera entrecruzada con los agentes y los soldados que quedábamos vivos (así llaman a la guerrilla de los narcos), el sonido de nuestras armas fueron disminuyendo en cosa de segundos creo que mate a tres agentes, de pronto sentí que la piel me quemaba a la altura del estomago, el disparo y el consumo de las drogas me tenían en un estado lamentable, dentro de mi inconsciencia escuche las ordenes de Yunho a sus subordinado como que no me mataran y que me llevaran al cuartel por tratamiento. Cuando desperté estaba en una sala inmaculada, rodeado maquinas de todos los tamaños que hacían diferentes sonidos, me encontraba amarrado de pies y manos, además sudaba como si no hubiera un final.

- Buenos días – me dijo Yunho cuando desperté

- ¿Por qué no me mataste? – pregunte casi sin voz

- Te deje vivir solo porque lograste matar a parte de mis agentes y fuiste el único en quedar vivo entre tus camaradas, eso es un gran logro para un chico tan joven como tú – me miro un momento - además sabes ocupar un armar y no dudas al usarla –

- ¿Y eso qué? Cualquiera sabe hacerlo – me sentía adormilado

- En estos momentos estoy formando un equipo de fuerzas especiales y te quiero en el -

- ¿Por qué tengo que obedecerte? –

- Porque si no lo haces te mueres ¿Dame tu respuesta ahora? – me miro con lastima y espero a que contestara

- No tengo nada que perder, además no sé nada más que disparar y sobrevivir – el líder me apretó la muñeca y salió de mi campo visual, pero aun pude escuchar su voz diciéndole a los médicos que me desintoxicaran y me alimentaran como la gente.

Cuando estuve limpio comenzó mi entrenamiento, aprendí a pelear con los puños, me perfeccione en el uso de armas de fuego y comencé con armas blancas. Mientras estudiaba y ejercitaba mi cuerpo me juraba a mi mismo no volver a ser el miserable chico que un día fui, en ese entonces recuerdo que Xiah ya estaba reclutado, constantemente nos topábamos en clases, como tres años después de eso llego Micky, hackeo la base de datos de la Casa Azul y coloco una imagen de su trasero en todos los computadores del lugar, esto fue el plus para que U-Know se fijara en él y lo trajera antes que se lo llevaran los del servicio secreto nacional.

La mañana que ingreso el nuevo, sinceramente no quise presenciar su ruina, lo había espiado antes de su admisión y tenia familia, un trabajo y una casa donde llegar cada noche ¿Qué mierda pasaba con este tipo? Para querer renunciar a todo de manera tan fácil y querer reclutarse en este circo, nosotros ya éramos monstros cuando nos atraparon en sus redes pero él era un simple civil.

Hice acto de presencia cuando todo estaba hecho, le enseñe el lugar como me había ordenado Yunho, cuando llegamos a la habitación que compartiríamos le aclare que si tocaba mis cosas moriría joven, lo cite a las 12 en el estacionamiento del edificio para salir a comprar su ropa nueva. Después de indicarle los pasos a seguir me metí en mi cuarto y espere a sentir la puerta principal cerrarse para tomar una ducha, el baño era compartido, la abrí y espere a que el agua tibia recorriera mi cuerpo y me calmara. Además tenía cosas más importantes que pensar que en el chico nuevo y su ropa, esa noche tenía una misión, debía matar de forma sutil a un proxeneta que extorsionaba a un ministro con relevar información de sus aventuras con las prostitutas del local, pero como podía ser sutil cuando se trataba de matar a alguien, me gustaba que rogaran clemencia y cuando los tenia convencido que si la tenían… BANG, les disparada en la cabeza, este fetiche no le gustaba a Yunho pero que importan mis métodos cuando la misión era completada con éxito.

Volví a subir a mi habitación y me vestí de un pulcro negro, me mire al espejo notando mi atractivo “Yo una mujer… que estupidez” pensé aludiendo al hecho de que el nuevo así lo creyera, tome el ascensor y descendí hasta el subterráneo me subí a mi BMW gris y lo estacione cerca para que el otro lo viera cuando llegara, mi reloj marcaba más de las 12, me baje y me senté en el capo del auto a esperarlo.

-Llegas tarde – lo mire por sobre mis lentes de sol y camine hacia la puerta del conductor – sube, no tengo todo el día – Max se monto en el asiento del copiloto y arranque el auto, conduje alrededor de 45 min hasta llegar a las tiendas de marca.

Estacione el auto a un costado de la calle a la sombra de un gran árbol, quite mi cinturón de seguridad y volteé a verlo - No me caes bien y lo sabes, hagamos esto rápido, debo preparar mi misión de esta noche – me baje del auto y me dirigí a la tienda Armani del frente de la calle, escogí unas cuantas tenidas que iba dejando sobre los brazos de Max luego de tener alrededor de 10 trajes de costura de distinto diseño, el doble de camisas y corbatas lo deje irse a los probadores. Me sentía como Richard Gere en la película “Mujer Bonita”, sonreí bajo esta ocurrencia y me enfoque en la revista de la colección de este año de la casa de moda. Cuando Max salió con el 1º traje la asistente chillo a mi lado lo que quería decir que mi elección había sido correcta pero por dios si hasta un mendigo se ve bien en un Armani.

- No te pruebes mas – dije poniéndome de pie

- Pero… - contesto el otro – aun me quedan trajes

Hero no le hizo caso y saco la tarjeta con dinero ilimitado que previamente su pupilo le había entregado.

- Nos vamos a llevar todo… empáquelo por favor – ordeno Jae a la dependiente – Tu, no te saques el traje te lo llevaras puesto – se dirigió al nuevo – las ropas que el traía tirelas a la basura – dice mirando otra vez a la chica.

La tarde transcurrió entre tiendas de zapatos, accesorios, ropa deportiva, electrónica etc. Para terminar en una automotora para la compra del nuevo auto de Changmin.

- Elige el que más te guste – le informo al moreno que lo miraba como pidiendo permiso para salir a jugar – que esperas que lo escoja yo – le increpo y el otro salió corriendo.

Después de probar unos cuantos se decidió por un Jaguar azul, con asientos de cuero y más caballos de fuerza que los que transitaban a esa hora por Seúl, por cosa de tramites el auto se lo entregarían al día siguiente, mire mi reloj eran cerca de las 8 pm nos perderíamos la cena en la organización aunque manejara a toda velocidad, volvimos a subirnos a mi auto y maneje hasta un restaurant de pastas.

- Tendremos que comer aquí, a no ser que quieras morir de hambre – luego de decir esto salí del vehículo e ingrese al local, a los pocos minutos Max se sentó al frente mío – dos órdenes de pasta con salsa de camarón y dos jugos naturales – dije al mozo.

- Siempre eres así – lo cuestiono el moreno

- ¿Cómo? –

- Tan antisocial –

- Soy un agente, mato personas todas las noches, no necesito ser social ni menos agradable – respondí secamente, el otro suspiro resignado.

- ¿Cuántos años tienes? – me pregunto

- Mas que tu –

- ¿Cómo llegaste a la organización?

Antes de poder contestar su pregunta llego el mozo con los platos, que sacaba con guardar silencio si tarde o temprano Xiah abriría su boca de delfín.

- Fui soldado de un narcotraficante, Yunho me recluto después de una redada solo por el hecho de matar a alguno de sus agentes y mantenerme vivo lo suficiente… Ahora quieres callarte y comer.

El resto de la cena transcurrió en silencio, cuando termine mi plato llame por la cuenta, pague y me fui, el otro corrió tras de mí al auto. Llegamos a la organización pasada las 9:30 baje abriendo la cajuela.

- Saca tus cosas y nos vemos mañana en el entrenamiento – le dije a Max desapareciendo por el ascensor. Me dirigí a la oficina de Yunho a afinar los últimos detalles de esta noche e informarle que las compras estaban hechas – Yunho está todo hecho –

- Bien Hero, está claro lo que debes hacer esta noche – me senté en el sillón del despacho al frente del jefe – esta vez debes ser silencioso – iba a abrir la boca para refutar pero me detuvo con un movimiento de su mano – se que te gusta hacer de las misiones una fiesta pero esta vez no puedes –

- ¿Por qué? -

- Esta misión la retrasmitiremos a la oficina para que Max la vea – le informo el líder

- Pero Yunho – reclame – solo déjalo ver una película de acción

- Eso no basta, quiero que lo antes posible sea consciente de lo que se trata una misión de verdad, eres uno de mis mejores agentes no te hagas de rogar y solo hazlo.

- Está bien… está bien – dije algo resignado – iré a prepararme.

Llevaba meses infiltrado de mozo en el prostíbulo donde se llevaría a cabo la misión, Micky había instalado una micro cámara en unos de mis aros que retransmitía a la oficina de Yunho en directo, el proxeneta en cuestión había comenzado a poner su atención en mi ya que mucho de los políticos que visitaban el lugar habían preguntado si me encontraba disponible para darles placer.

La misión era sencilla solo debía aceptar una de las insinuaciones del dueño del local, el jefe tenía por costumbre probar la mercancía antes ofrecerla al público, esto me hacía más fácil la tarea de matarlo, puesto que me ahorraría tiempo en buscarlo. Durante el mes había escondido en el techo del baño de empleados las piezas que formaban mi arma, de haberla llevado lista me la hubieran confiscado en la entrada y metido un disparo por el culo los que le cubrían la espalda al tipo. Esa noche mientras me ponía el uniforme saque con cuidado mi hermosa 9 mm del techo y me la escondí lo mejor que pude entre la ropa. Luego salí tímidamente, los que me rodeaban creían que me veía obligado a trabajar ahí porque tenía una madre enferma o hermanos que mantener. Camine despacio por el prostíbulo con una bandeja con licor hasta la oficina del jefe, los que lo cuidaban estaban en un rincón aspirando cocaína solo me miraron un momento y siguieron con lo suyo, para ellos yo era un ser insignificante.

- Jefe le mandan el licor que pidió – dije contra la puerta para hacerme escuchar

- Pasa – entre a la oficina – pero si es mi diamante en bruto, ¿Has pensado lo que te propuse? – le deje el trago sobre el escritorio frente a el

- Si – comencé a decir jugando con la toalla para limpiar que me colgaba del delantal a un costado de la cintura – no sé si tenga lo que usted busca, pero me encuentro en una situación desesperada, mi familia está a punto de perderlo todo y usted me ofrece mayores ingresos, aunque eso signifique venderme – dije algo más decidido.

- No te preocupes, la experiencia te la da el tiempo – dijo Dong Ju, levantándose del escritorio y caminando hacia donde me encontraba, me sostuvo por los hombros- sabes que debo probarte primero – asentí algo avergonzado – sácate la ropa y deja examinarte.

Comencé despacio primero la chaqueta y la camisa para terminar con los pantalones y la ropa interior.

- Date la vuelta… despacio – hice lo que él me pedía, el arma seguía escondida entre el montón de ropa a mis pies - hermoso cuerpo, no sabía que estabas tatuado.

- Suelo ocultarlos – dije mirando el suelo

- Te dolieron – dijo tocando el que tenía en mi pecho

- Un poco, pero el dolor desaparece después de un tiempo –

- Bien dicho… recuéstate en el escritorio y abre las piernas – me dirigía ahí cuando recordé el arma, si la recogía después eso significaba que tendría que enfrentarlo cuerpo a cuerpo y no sería producente, debía matarlo rápido y sin jaleo.

- Puedo tomar mi chaqueta y ocuparla de almohada – sugerí

- Una petición extraña pero adelante princesa – sonreí algo obligado, le reventaría las bolas solo por haberme dicho de esa manera, tome la chaqueta y la acomode en el escritorio de manera que la 9 mm me quedara al alcance de la mano. Luego me tumbe y le expuse mi sexo.

- Eres virgen – asentí

- Podre sacarte más dividendos por un tiempo si decimos que eres virgen – tomo mi pene como si fuera lo más normal – lindo falo – me ruborice y él lo lamio despacio “el maldito sabe chuparla” pensé gimiendo bajo – buen chico… buen chico – me dijo aprobando mi reacción, en eso recordé que estarían los 4 pegados en la pantalla de la oficina, ellos querían una película de detectives yo les daría una para adultos, por lo mismo me apoye en los codos y comencé a mirar como el tipo me acariciaba, ya podía escuchar los gritos de Yunho, Junsu ruborizado mirando sin querer ver, Micky todo divertido y el nuevo… no lo sé, pero imaginar sus caras de impacto me excito mas – Ya estas duro.

- Lo siento – le tartamudee

- No te disculpes, el que reacciones rápido es bueno para ti, a los clientes les suele gustar eso – esta vez tomo mis testículos y comenzó a jugar con ellos – ahora veremos cuanto duras - El jefe volvió su atención a mi miembro - ¿Te masturbas?

- De vez en cuando

- Di que nunca lo has hecho eso lo calentara mas, recuerda un cliente satisfecho es uno que vuelve – asentí – Te enseñare como se hace el sexo oral, lo mejor, es que lo experimentes antes de colocarte en el mercado, en cuanto a tu lindo trasero se lo dejaremos al mejor postor –

Dong Ju guardo silencio un momento, el cual, aproveche para observarlo con detalle no era mal parecido labios gruesos, cuerpo tonificado, mirada directa y penetrante… para ser un proxeneta no estaba nada mal, si supiera que lo dejaba vivir un poco mas solo porque sabía trabajar con su boca. Al estar prohibidas las relaciones entre el personal debía aprovechar estas instancias para saciar mi libido, esta prohibición aunque letal si te descubrían no era totalmente cumplida por algunos miembros, siempre se creaban nuevos trucos para poder dar rienda suelta al placer mientras la institución hacia oídos sordos.

Como iba diciendo el tipo termino de contemplarme y comenzó a recorrer la extensión de mi miembro con la yema de sus dedos, salió un poco de liquido pre seminal del glande lo tomo con la palma de su mano derecha y comenzó a aplicármelo con movimientos verticales apretando de vez en cuando para lubricarme. Mientras hacía todo eso comencé a suspirar más fuerte y abrí las piernas descaradamente.

- Te gusta – asentí, seguía masturbándome con la mano – primero debes comenzar a jugar con tu cliente… cachondearlo, que te ruegue por mas. La segunda fase es comenzar lentamente a incorporar tu boca y lengua a la acción… así -

Detuvo los movimientos de la mano en mi miembro, para cambiarlos por besos y lamidas por tramos irregulares, se detuvo un segundo para seguir hablando.

- Si lo haces de esta manera vuelves a lubricar el miembro de tu cliente, eso si el liquido pre seminal no fuera suficiente – me miro un momento – por ultimo debes trabajar con tu boca de esta manera – engullo mi miembro por completo, Dong Ju me sujeto de las caderas para darse apoyo, sentía cada apretar de labios y lengua sobre la piel sensible de mi miembro, en completo éxtasis y ajeno a las acciones de mi propio cuerpo comencé a mover las caderas al son de sus succiones.

Mi papel era de un joven inexperto que gozaba con su primera mamada y lo estaba haciendo a la perfección. Cuando sentí hormigueos incesantes en mi bajo vientre supe que me correría, no demore mucho en vaciarme en su boca, en ese momento eche la cabeza para atrás y gemí otro poco disfrutando del orgasmo.

El tipo escupió mi semen en una servilleta la cual tiro a un basurero cercano, se levanto de donde se encontraba y me dio la espalda dispuesto a lavarse la boca en un lava manos que se encontraba a su espalda, ese simple movimiento basto para que pasara de putita recién estrenada a un agente de Tohoshinki.

Me baje del escritorio posicionándome detrás del sujeto, con un movimiento rápido tome su cabeza con mi mano y la impulse sobre el marco del lava manos, no me preocupaba el sonido que pudiera provocar esta acción ya que la música estaba a todo volumen, Dong Ju cayo inconsciente a mis pies, un pequeño hilo de sangre comenzó a salir de donde había recibido el golpe cuando lo levante.

Lo senté en la silla de su oficina, primero le amarre las muñecas detrás del respaldo de esta con su chaqueta, luego los pies con sus pantalones y por último lo amordace con mi toalla para limpiar.

Comencé a vestirme ya que en cualquier momento empezaría la fiesta y seria descortés de mi parte seguir desnudo. Dong Ju demoro algo de 10 minutos en volver en sí, sus guarda espaldas debían suponer que su jefe estaba estrenando putita nueva por lo que no interferirían, además estaban demasiado drogados como para pensar que algo fuera de lo normal ocurría dentro de la oficina. Camine despacio hacia el proxeneta y me senté sobre sus piernas, el al instante comenzó a forcejear bajo el peso de mi cuerpo.

- Buenas noches Dong Ju – lo abrace por el cuello soltando el amarre de su boca

- ¿Quién mierda eres tú? – me grito

- Soy un regalo del Diputado Lee Jun Ki – sonreí

- Ese maldito ¿Quiere dinero? ¿Quiere más drogas… más mujeres? ¿Qué es lo que busca?

- Tu silencio, si hablas de lo que él hace aquí su reputación bajaría en las encuestas ciudadanas y bla bla bla… eso es lo que menos me interesa, solo vine a jugar contigo – me acerque a su cuello y lo lamí despacio. El proxeneta sospechando mis intenciones guardo silencio pero soltó de pronto.

- Me callare… lo juro – me separe y saque mi arma paseándola como una serpiente hipnotizadora sobre su rostro

- Sé que lo harás – me levante un poco de donde estaba sentado y volví a colocarle la toalla en la boca, saque del bolsillo de mi pantalón el silenciador de mi arma atornillándolo hasta que quedo fijo – lamentablemente mis órdenes son silenciarte para siempre – le bese una mejilla al tiempo que me separaba un poco de su cuerpo tome con el dedo índice de la mano izquierda el borde de su ropa interior exponiendo a mi vista su sexo – esto es por llamarme princesa – el silencioso disparo fue directo a su miembro fláccido por la tensión, pedazos de carne y sangre volaron directo a mi cara.

Me levante de encima del pobre tipo que tenía los ojos muy abiertos y cubiertos de lágrimas, la sangre salía entusiasta por la herida, me separe tres pasos largos hacia atrás, se me había ocurrido mostrar mis habilidades con un disparo certero entremedio de los ojos del pobre Dong Ju. Apreté el gatillo seguro de que daría en el blanco, el tipo suponiendo su hora cerró los ojos, la bala paso limpiamente rompiendo el cráneo e insertándose al otro lado en la pared de concreto, la que quedo cubierta de sesos y sangre.

Me acerque al espejo sobre el lava manos, mi reflejo me devolvió a un ángel demoniaco cubierto de sangre, tanto la camisa que antaño fuera blanca y mi cara se encontraban cubiertos de pequeñas gotitas del mismo liquido rojo que bañaba tanto el suelo como las paredes de la oficina. Abrí la llave metiendo la cabeza bajo el chorro de agua fría, con la toalla que estaba a un costado seque mis manos y rostro, camine hacia mi chaqueta de mesero y me la coloque, ya que, cubría en parte las manchas de sangre. Me saque el aro con la cámara y lo guarde en un bolsillo, lo último que me quedaba por hacer antes de irme era cerciorarme de no haber dejado rastros que facilitaran mi posible hallazgo, pero como siempre eso era imposible.

Camine tranquilamente hacia la puerta, cuando estuve en el exterior los gorilas de la puerta me vieron salir, ambos cuchichearon por lo bajo mientras reían y me lanzaban miradas lascivas. A mitad de camino comencé a caminar mas rápido los guardias me llamaron pero ya no importaba, la misión estaba hecha. Mire hacia el cielo, estaba a punto de amanecer subí a mi auto y apreté el acelerador a fondo, abrí la ventana del conductor dejando que el viento jugara con mi pelo. Como a esa hora del día transitaban pocos autos por Seúl llegue en un tiempo record a la organización, sabía que debía presentarme en la oficina de Yunho a dar un informe de los hechos, pero para que, si lo habían visto todo en vivo.

- Como notaste la misión se llevo a cabo sin contratiempo – dije a mi teléfono cuando el líder contesto – me iré directo a la habitación, manda a los demás a dormir – colgué antes que pudiera siquiera reclamar y apague el celular.

La habitación estaba a oscuras y desierta, el nuevo seguramente se encontraba aun en la oficina, de a poco comencé a desnudarme y a tirar la ropa por ahí, en la mañana me aseguraría de quemarla junto con mi identidad inventada para la misión. Estaba saliendo del baño cubierto solo con un bóxer negro cuando entro Max a la habitación, lo mire de reojo por sobre mi hombro mientras me disponía a subir las escaleras.

- Espera – me detuve y volteé a verlo

- ¿Qué quieres?-

- Preguntarte algo – dijo algo tímido, yo solo guarde silencio - ¿Cómo puedes estar tan tranquilo… cuando acabas de matar a alguien? – como un gato baje los pocos peldaños que había alcanzado a subir y despacio me acerque a él, que me miraba embobado - ¿Cuan… Cuando?-

- Cuando tome el arma – dije apuntándole directo al corazón con ella – Nunca ando desarmado – podía escuchar su corazón latir frenético por la escena – Mato gente porque soy un monstruo, no me importan las personas ni yo les importo a ellas – dije acercándome a su oído – Vete a casa muchacho – me separe rápidamente y comencé a caminar hacia las escaleras –

- NO… NO ME IRE!! – me grito cuando alcanzaba los últimos peldaños

- Entonces, Bienvenido al Circo de Monstruos – dije sin voltearme entrando a mi habitación.


CONTINUARA....

4 comentarios:

  1. woooow esto si que se pone bueno!!! Es Jaemin......pero porque changmin decidio pertenecer a este grupo?! juju y hero es todo un asesino y waaaa me encanta quiero otro cP!!!

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  2. Aaaaaaaahhhhh!!! Pero que buena trama!! Misterio, acción!!, aventuras y shinkis!! Pura perfección en esta historia! Que interesante la vida de jae... Me encantaría saber la vida de los demás! Gracias por conpartir este fic con nosotras ;)

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  3. O_O wauuhh...que trama...
    Wsjajaja min le dijo mujer??.
    eJeje...ohh pordeos!! Amo a ese jae que tiene el toque sexy y a la vez agresivo...uuhh ya quiero seguir leyendo en siguiente cap...

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  4. LIAEFUDSHFFASDFBDSHFDSGAS
    NECESITO MÁS ;;

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