Frisson - Cap. 6

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Kim Jaejoong

Esta es la tercera vez esta semana que aparezco por el edificio de ensayo. Estoy a solas en el vestuario que Yunho comparte con Changmin, apretando los dientes por tener esta conducta tan evidente. Cierto que manager Kim me encargó secretamente que “supervisara” la relación entre Yunho y Changmin para ver si funcionaba bien, como hermano mayor que soy. Pero desde hacía un par de semanas, desde que salimos juntos la primera vez, me lo estoy tomando demasiado en serio.

Esforzándome tanto en una tarea propia de líder de grupo, en uno que en realidad aún no existe. Yunho aún no sabe que este proyecto de juntarle con Changmin en un grupo es la primera fase de algo más serio, mas grande, y mucho más ambicioso.

Desde la silla en la que estaba sentado, como me aburría e impacientaba, le pegaba pataditas con la punta de la zapatilla a una de las patas de la silla que tenía en frente, mientas trasteaba con mi teléfono móvil, sin prestar atención realmente a lo que hacía.

Quería haber buscado una escusa para estar aquí de nuevo, aunque realmente no necesitase ninguna, y como empleado del lugar tuviese cientas….. en realidad yo necesitaba sentir que tenia una en concreto.

Esa una que era incapaz de inventarme ahora mismo.

Porque la que no podía apartar de mi cabeza, no me atrevía ni a pensarla a propósito.

Simplemente no se me iba de la cabeza.

Changmin.

Ese chico educado, tímido y callado, con cara de no haber roto nunca un plato.

A su lado me sentía de algún modo vulnerable, perturbado por su presencia en todo momento.

Y es que resultaba difícil no mirarle. Prestar atención a cada uno de sus gestos, tus ojos perseguían sin querer su sonrisa. Algo en tu interior se removía cuando sus ojos se torcían muy levemente al reír con ganas. La adorable manera en la que encogía sus hombros al hacerlo. Cómo se abrían sus ojos cuando algo le sorprendía.

Era algo de lo que simplemente no podía cansarme. Alguien a quien me gustaría tener muy cerca. Moría de curiosidad por saber qué opinaría de cada cosa que yo veía. Seguro sería tan diferente a la mía, que me sorprendería.

Y sin embargo…..¿Qué pensaría él de mi?

Sentía que podía ver a través de mi y de todas las barreras que ponía y me leía como un libro abierto. Cosas que los demás solo conseguían saber de mi, con el tiempo, el parecía percibirlas sin esfuerzo.

A pesar de la diferencia de edad y de experiencia en la vida, parecía que siempre tenía una lección que darme.

Sobretodo, desde que estuvimos en ese club, y , a pesar de que me propuse mantenerme lo mas sobrio posible para estar atento del pequeño, me hizo desear estar completamente borracho y ser incapaz de recordar nada sobre esa noche.

Todo iba según lo planeado hasta que él hizo eso.

Todo era divertido, todo era entre nosotros, hasta que él hizo eso.

Y al verlo desde fuera, me hizo recordar la forma en la que noches atrás, sus dientes apretaban sus labios. Su completa expresión de dulzura reprimida. Sus grandes ojos fijos en mi, con esa mirada de sincera mentira.

Y recordé el sabor de la piel de sus labios, el sabor del zumo que bebía en su boca.

Recordé el tacto de su lengua, la sensación de su cálido aliento sobre el borde de mi nariz cuando no le estaba dejando respirar apropiadamente.

La sensación del calor que desprendía su cuerpo aún por encima de la ropa, cuando mi pecho al descubierto estaba tan cerca del suyo.

Si cerraba los ojos, aún podía notar las cosquillas que las finas hebras de su pelo me hacían en los párpados cerrados mientras le besaba.

Si, porque ese beso que le di no fue para nada como el que se dejó dar por esa estúpida chica, por nuestro estúpido reto, en ese estúpido, estúpido club.

Dejándome a mi con esa completa cara de estúpido durante días.

Cada vez que mi mente no podía evitar vagar por las sensaciones que había compartido con él aquella noche en la que bebí el triple de lo que hubiese debido, me había emocionado el hecho de pensar… que con ese beso improvisado, poco a poco había deshecho sus defensas  y a los dos se nos había escapado de las manos.

Porque si, todos cuando nos podíamos borrachos, nos poníamos cariñosos y..
Bueno, ok puede ser que yo más de lo normal, vale.

…y…. puede que a algunos nos diese por ir besando a los amigos en la boca, a todos ellos! Quizá.

Pero todos esos besos involuntarios de borrachera, habían resultado hasta el momento, tan insípidos y superficiales como el de la pequeña Suyong.

No como….

No como cuando intentas morder la esquinita de la tableta de chocolate para degustarlo, pero acabas teniendo que parar cuando ya te has comido media tableta a puros bocados, porque su sabor ha resultado tan exquisito que has perdido por completo el control.

Después su sabor quedará presente en tu boca, obligándote a rememorar las sensaciones sin descanso, hasta el momento en que puedas comerlo otra vez.

Pero Kim Jaejoong. Ni siquiera tu propio pensamiento tolera tales ideas.

Y yo….

Ni siquiera sabía que demonios estaba haciendo.

La puerta se abrió sin más, y yo me sobresalté.

Sólo Yunho entró por la puerta.

-Joongie, qué haces aquí?- Preguntó cerrando la puerta tras de si.

Mierda, sabía que iba a preguntar eso.

-No tengo nada mejor que hacer hasta dentro de unas horas. – No era capaz de mentir a Yunho.

Sonrió de medio lado, y dijo “ya”.

Sabía que estaba aquí por Changmin. Pero no imaginabas la verdadera razón. De hecho no la tenía clara ni yo.

-Changmin se ha ofrecido ir a por la comida. La verdad es que cuando va él, las noonas le dan de todo. Ellas ya se saben todos mis trucos para sacarles mas comida.

-Y ellas se la dan a él porque encima les dirá que no la quiere cuando se la ofrecen.- Comenté distraída.

Cuando le miré de vuelta, Yunho me miraba entre divertido y sorprendido.

-Exacto.- Hizo una pausa y se sentó a mi lado, bebiendo una bebida energética.- Dime, Joongie, conoces a Changmin de algo que yo no sepa….?

-Em, no.. le conocí poco antes que tu, en la fiesta del repackage de mi disco.- Comenté pasando un dedo por un lado de mi nariz, un gesto nervioso.

Yunho se quedó pensativo y siguió bebiendo. Parece que Changmin se estaba haciendo valer delante de Yunho, realmente no necesitaba mi patrocinio en esto. ¿A quién podría no gustarle Changmin?

En ese momento el mencionado entró por la puerta.

-Hey, hyung, mira, me han dado tres postres hoy!- Dijo mientras entraba. Al verme se detuvo y su sonrisa se relajó lentamente.

-Que dices!? Jajaja y le darás un poco a tu hyung, verdad?- Comentó YUnho levantándose de la silla para recibir su almuerzo.

Changmin sonriendo dulcemente, se sentó en una silla próxima a la mía y me miró, como siempre a los ojos.

-Hey.- Dijo. Yo solo hice un gesto con la cabeza.

-Bueno chicos, para cuando salimos de nuevo? Yoochun me ha enviado un mensaje hoy.- Comentó Yunho sobresaltándonos.

-En serio?- me sorprendí.

-Si, ya ha vuelto de Japón.

Yo tuve que desviar la mirada de Changmin. Aunque había venido principalmente para verle de nuevo, una vez aquí, sentí deseos de salir corriendo. Podría estar en millones de lugar ahora mismo, pero había decidido estar aquí, y ahora mismo, estaba buscando una excusa para irme.

-Changminnie,- Dijo Yunho. Cuánta confianza en tan poco tiempo.- Hoy los hyungs me han dicho que te deje escapar pronto.- Ambos sonrieron como si entendiesen una broma entre los dos.- Mañana tenemos una reunión con ellos que por lo visto tienen previsto que vaya a durar más de 6 horas.

-Al fin.- Murmuró Changmin .- Será para hablar por fin sobre el concepto del grupo.

Yunho asintió. Yo ya sabía de que iba la cosa.

-Joongie, donde vas después?- me preguntó de improviso, sobresaltándome.

-Ah, bueno, solo tengo preparativos para la gira en Japón .- Contesté. Odiaba tener tiempo libre, en realidad.

- asi que, está confirmado? Preguntó Yunho. Ya había sido de nuevo un bocazas, se me había olvidado que aún no quería decir nada. Changmin me miraba muy interesado por mi respuesta, yo tuve que apartar los ojos de su inquisitiva mirada de nuevo.

-Si, hace ya una semana, están trabajando en ello pero.. parece que vana  intentar llenar el Dome… -Dije en voz baja.

Yunho dejó de masticar. Changmin dijo “wow”.

-pero no hablemos de esto, no quiero pensarlo hasta que no esté todo decidido. – En realidad era porque no podía ni dormir porque era incapaz de pensar en otra cosa.


-bueno, Yunho hyung me está enseñando una nueva coreografía de Usher que me encanta.- Confesó Changmin como si me hubiese leído el pensamiento, para cambiar de tema.

-¿Cuál?- le pregunté a Yunho.

-La de caught up.- contestó él.

-La de que? – pregunté riéndome.

- Ya sabes cual, cierra el pico. Te preguntaba para donde ibas, para que lleves al Changmin a casa, como me han dicho que terminásemos pronto, lo vamos a dejar aquí por hoy.- Dijo Yunho.

Changmin pareció sorprendido y súbitamente mas nervioso.

-De veras? – Preguntó Changmin algo contrariado. Yunho parecía curioso sobre la reacción de Changmin.

-No contabas con tiempo libre, eh? Puedes quejarte por una vez si quieres.- Le dijo Yunho, y luego me miró a mi.- Me pone malo este chico, no ha sido capaz de quejarse por absolutamente nada en todo este tiempo.

Changmin sonrió de medio lado y me miró fugazmente para ver mi cara al escuchar eso. No se por qué no me sorprendía.

-bueno, yo iba a dar una vuelta por el centro, aún tengo algunas horas con las que no contaba tampoco…- comencé a decirle sin atreverme a mirarle aún.


Me regañé mentalmente por tener de nuevo la boca tan grande. ¿ no quería irme?

Por alguna razón el impulso de pasar más tiempo a solas con Changmin era irrefrenable. Auqnue no pareciese capaz ni de sostenerle la mirada.

Él me miraba a los ojos y yo era incapaz de decir nada más, y mientras estábamos así, Yunho se despidió y salió por la puerta y solo el ruido nos sacó de aquello.

-          Bueno… si no te importa… no quisiera molestar solo porque Yunho hyung… puedo ir a casa.

-          Bueno, nos vamos a ver bastante a menudo próximamente….- le dije, sin poder reprimir contarle lo que sabía. Me puse en pie.-si vienes conmigo te contaré de qué vais a hablar en la reunión de mañana.

Pareció muy sorprendido de escuchar mis palabras, pero recogió sus cosas y me siguió hasta el aparcamiento, donde entramos en mi coche. Si le impresionó, no dijo absolutamente nada.

-Donde vamos? – preguntó una vez estuvimos fuera.

-A un sitio que quizá te guste, y además podamos pasar desapercibidos. Iba a ir de compras, pero si tengo compañía, podemos ir a divertirnos- Le dije. Conduje hasta una zona alejada del centro.

Alli había un bar familiar donde nunca se preocupaban mucho de las celebridades como yo. Era un lugar un poco cutre, pero allí todo el mundo iba a sus propios asuntos, y el alcohol era de lo mejor.

-¿te gusta?- Le pregunté cuando entramos finalmente. Él solo se encogió de hombros.- Supongo que te preguntarás de que hablaréis mañana….- le dije al fin, mientras nos acomodaban en una mesa donde nos sentaban en el suelo.

-Se trata de lo que hablamos el otro día en la fiesta? Lo del grupo de los 5?- Yo asentí y ordené cervezas para los dos y algo de comer.- pero.. Junsu y Yoochun hyung estarán de acuerdo? Después de todo ellos tienen sus carreras por otro lado y entrar en un grupo….

-Tienes buena cabeza, pero al fin y al cabo es la compañía la que decide. Se han adelantado los ensayos en conjunto porque ninguno de nosotros tiene experiencia cantando en grupos aún, y se requiere de nosotros que seamos un grupo a capella y eso requiere mucha práctica.- Changmin asentía muy concentrado en lo que yo estaba diciendo.

Me sentía a gusto a su lado, aunque perturbase mis pensamientos de ese modo. Finalmente nos trajeron la bebida y nos serví las copas.

-Por vuestro nuevo grupo, y el que será nuestro en breve.- Le dije.
Él sonrió de nuevo con esa encantadora y tímida sonrisa y se me hacía imposible recordarle haciendo otra cosa.

-          ¿te sientes a gusto con Yunho?- le pregunté. Él asintió.- El dice que has progresado mucho.- Comenté despreocupadamente.

-          Tengo que esforzarme, porque si como dices comenzaremos a ensayar canto todos, tendré menos tiempo para lo demás.- Dijo, sin dejar de beber. Chico calculador.

Por más que le miraba, desde luego esa mente trabajadora no le iba con esa cara tan dulce, me resultaba chocante. De pronto me fijé en que estaba un poco rojo. Comenzamos a hablar de nuestros grupos favoritos de música y una apasionante crítica a lo que llevaban puesto, donde Changmin  no perdía detalle de cada uno de mis comentarios. En un momento dado, a pesar de que yo sabía que era gracioso, vi que se partía de risa por todo.

Sus ojitos se torcian un poco, y encogía los hombros. Realmente encantador.

-          Estas bien?- le terminé preguntando. Él seguía riendo sin parar.

-          Creo que voy un poquiiito borracho, quizá.- Dijo sin dejar de reír.
Me acerqué a él, rodeando la mesa.

-          Después de todo, en la fiesta fue la primera vez en mi vida que bebía.- Comentó.

-          Y cuanto bebiste? – pregunté, con cautela.

-          Pues.. unas 4 botellas de esa cosa dulce roja de las botellas.- Contestó él.

-          Eso?? Pero si eso apenas tiene alcohol! Te emborrachaste con eso???- Le pregunté alarmado.- Deja de beber esto! Tiene 3 veces mas alcohol!- le dije quitándole el vaso.

-          Demasiado tarde, hyung.- Me dijo. Me llamó hyung? Al extender la mano para alcanzar el vaso que le estaba alejando, se acercó demasiado a mi, y yo no supe reaccionar.- Trae, tengo que aumentar mi resistencia a esto pronto, si va a haber muchas reuniones como esta y como las del otro día.

Y delante de mi, se bebió lo que quedaba del vaso.

-          O- oye!- le dije, absurdamente incapaz de impedírselo.

-          Va a ser duro cantar con Hyung….- Dijo de pronto. ¿Se refería a mi?- Con esa voz… y yo que tengo tan poca experiencia…..

-          Pero que dices, sonaba estupendamente.- Le dije poniéndole una mano en el hombro. Para mi sorpresa se me echó encima y me abrazó con ambos brazos. Mi espalda se tensó como una estaca.

-          Pero… Junsu hyung también estará ahí… él… el es una leyenda… la manera en la que maneja su voz… hyung, voy a hacer el ridículo… de quien es la broma pesada de querer juntarme con vosotros para cantar a capella?- Me preguntó, con voz llorosa.

Era el verdadero Changmin así de dulce? Me preguntaba qué pensaba sobre todo esto hasta ahora… pero por supuesto que todo esto era abrumador. Quise reconfortarle. Le abracé de vuelta, y al notarlo, el me estrechó un poco más.

-Changminnie.- me atreví a decirle, y él no dijo nada.- Manager Kim sabe lo que se hace. Yo te he escuchado en esas cintas… tienes una voz muy especial. Manager Kim y yo lo hemos estado hablando, tienes una voz demasiado potente como para que sea tan fácil controlarla, te llevará esfuerzo pero…- Intenté levantarle, sujeté su carita enrojecida entre mis manos para mirarle. - ..estoy seguro de que lo conseguirás, y les dejarás a todos con la boca abierta.


Y al terminar la frase me arrepentí inmediatamente de dejarle estar tan cerca.

Tenía los ojos brillantes por las lágrimas que no terminaban de salir, y sus mejillas rojas con ese gesto compungido.

¿En realidad este chico tenía ya 17 años? Era la viva imagen de la dulzura.

Le aparté un poco los mechones del flequillo que se habían pegado a su frente por el calor. Adoraba sentir el calor de su cuerpo junto al mio. Estaba demasiado como con su cercanía. El aroma de su cuerpo era simplemente embriagador.

Changmin se intentó poner de nuevo sobre sus rodillas, y hacer el mejor de sus esfuerzos por controlar sus lágrimas.

-¿De verdad hablasteis eso?- Preguntó en un tono adorable. ¿Se podía comer a una persona como aquél que se come un pedazo de pastel? Porque como me dijese algo más en ese dulce tono de voz, lo comprobaría.

Asentí.

-Venga, será mejor que te lleve a casa.- Le dije mientras pedía la cuenta.

-¿Qué? Hyung, no puedo volver a casa en este estado, mis padres me matarían, además mira que tarde…- Me dijo, preocupado.

-Pero.. si se hacía tarde, porque no me has dicho nada?- le dije, completamente sorprendido.

-Pues porque a mis padres les vale la excusa de que estoy ensayando, si me quedo a dormir en las habitaciones de la compañía.- Me confesó.

-Pequeño estafador….- dije entre dientes.- Ok, levanta, iremos a mi casa.

Él se intentó levantar, pero en seguida se tambaleó y le tuve que sujetar. El se agarró de mi y mirándome me dijo:

-¿Tienes vino, hyung?

Conseguimos llegar hasta mi coche considerablemente bien, y gracias al garaje de mi casa que daba directamente a mi puerta, conseguimos llegar hasta el interior sin  ser vistos. Me iban a matar en la compañía si nos veían juntos antes de que el grupo estuviese formado y comenzasen los rumores.

Dejé a changmin en el medio del salón, para ir a cerrar todas las cortinas.
Changmin se acercó tambaleante al bar que tenía en el salón y escuché cristal chocar.

-Changmin! Ten cuidado, qué haces?- Le pregunté alarmado.

-Voy a abrir el vino, hyung.- Me dijo, con la lengua enredada.

- no pensarás seguir bebiendo? – le pregunté casi riendo.

-Aún tenemos mucho que celebrar! No solo voy a debutar! Sino que probablemente consigas tu gira por Japón, y llenes el Dome! Y además, comenzaremos a ensayar todos juntos!  Es estupendo.- dijo, haciéndome reír.

De verdad, Changmin estaba emocionado por todo esto como yo lo estaba?
No quería parecer como el niño de primaria que él estaba pareciendo ahora mismo, pero sentía la misma emoción en mi interior.

-          No pasa nada, hyung, me repitió mientras llenaba torpemente dos de mis copas de vino tinto, ambos sentados sobre la alfombra frente a mi cama. – Total, si no voy a volver a casa, y no tenemos que conducir más, podemos beber!

A mi me encantaba beber, pero por alguna razón me sentía mal incitando a beber a alguien que normalmente no lo hacía.

-          Ok, pero solo esta botella eh?- le dije, brindando con él. Pero al verle beber cambié de idea, estaba dejando escurrir la mitad de la copa.- Oye oye! Creo que he cambiado de idea, que digo de botella! No puedes ni beber unas cervecas como te vas a beber media de vino…. No puede ser.

-          Bueno, solo tendrás que beber mas- Me dijo riendo.

-          Calla, listillo.- Le dije, riendo yo también.

-          Vamos a cantar, hyung, cantemos all alone juntos.- Me propuso. E inmediatamente comenzó. Yo estaba mucho más pendiente de él y de lo que bebía y solo acompañaba. Pero él la cantaba de un modo algo distinto a mi versión. Pero al llegar al estribillo. Me quedé impresionado

No usaba falsete. Mierda.

Pedazo de tenor. Como podía llegar a esos agudos de esa forma….? Me parece que ya entendía a lo que se refería Manager Hyung. No sabía si desafinaba porque iba borracho, pero desafinadas o no, esas notas eran imposibles de dar incluso para Junsu.

-No me mires asi, por eso tengo que practicar!- me dijo, apretando los labios en un puchero.  Yo me reí, y le di un fugaz beso cariñoso en los labios para quitarle ese puchero.

Pero él no se reía.

Tampoco estaba enfadado.

¿qué pasa?


-          Te estás mareando?- Le pregunté acercándome a él para cogerle de la frente. Volví a sujetar su cara con mis manos para mirarle bien.- No se te ocurra vomitar sobre mi alfombra, ok? Es muy cara. Solo dime si….

Su mirada fue cambiando poco a poco frente a mis ojos, a una casi dolida. Con sus manos sujetó mis muñecas. Parecía a punto de decirme algo…

-Hyung….- susurró. Sus ojos brillaron de nuevo, estaba radiante. Quise apartarme entonces, pero él con sus manos no me dejo.- Tienes que hacerte responsable.

-¿Qué?- pregunté yo, tras unos segundos.

Sus manos fueron desde mis muñecas hasta mi nuca. Mis manos se deslizaron de sus mejillas, pero el con ambas manos, se sujetó de mi nuca para recorrer los escasos centímentros que aún nos separaban. Nuestras bocas estaban a un aliento de distancia y yo aún me estaba preguntando qué es lo que pretendía hacer.

-Changmmm- Dije, cuando sus labios se interpusieron sobre los míos. No suficiente como para besarme, tampoco dejándome libre para pronunciar nada con claridad.

Yo le miraba perplejo mientras se alejaba un poco.

¿Se acababa de caer hacia delante? Intentaba decir algo?

Mirandole a los ojos aún sorprendido le vi acercarse un poco de nuevo. Tan lentamente que no sabía si alguna vez iba a llegar a alcanzarme. Pero lo hizo.

Su nariz se rozó con la mía y nuestros labios se chocaron suavemente.

Sus manos entonces se movieron por mi pelo hasta mi cuello, y el suspiro de nerviosismo que salió de sus labios se coló por mi boca entreabierta.

Por qué no estoy haciendo nada por evitarlo?

Me pregunté.

¿réalmente, el….?

Me preguntaba cuando le vi cerrar los ojos. Incluso entonces. No tenía claro…lo que pretendía realmente.

Ni siquiera entonces pude creerlo.

Cuando de nuevo presionó sus labios contra los míos. Los movió, hasta que notó donde podían encajar. Abrió un poco su boca entonces, inclinándose sobre mí.

¿Quieres….besarme?

Quise decir, con los labios ocupados.

“Changmin” murmuré contra ellos. “Changmin”

Noté el borde de su lengua tímidamente rozar mis labios. Me estremecí involuntariamente por la sensación. Y eso le hizo apartarse.

Para aquel entonces a mi me faltaba el aire.

-¿Changmin, qué haces?- Pregunté en un susurro. Ahora mismo… yo estaba más borracho que él.

-Tu.. tienes que hacerte responsable-. Balbuceó susurrando de nuevo.- Me robaste mi primer beso….

Dijo.

-          Y… ahora.. deberías…..- se acercó de nuevo, hasta que sus labios estaban sobre los míos mientras hablaba.- Mostrarme.. cómo …se hace realmente…

Para aquél momento yo ya estaba en mi límite. Abrí la boca frente a sus labios y él cerro los ojos.


No hagas eso.

Le decía en mi mente.

No sabes lo que haces.

Mi boca abierta teminó por atrapar la suya. Mis brazos estaban apoyados en el suelo, pero él se sujetaba a mi de tal forma, que por mucho ímpetu con el que arrasé su boca, seguimos unidos.

Sólo era un beso.

Pero a diferencia de la última vez, su lengua respondió a la mía cuando se encontraron. Sus labios se cerraban sobre los míos con igual fuerza. Sentía que tenía que aprovechar cada segundo de esta situación porque tenía la impresión de que en el momento en el que cualquiera de los dos fuéramos un gramo mas conscientes de lo que estábamos haciendo, nos detendríamos, y no quería perder esta sensación todavía.

No quería perder la suavidad de sus labios sobre los míos, el sabor del vino en su boca… sentí que se acercó un poco más y se inclinó sobre mí, hasta hacerme ceder terreno. Mi espalda terminó dando contra el borde de mi cama y después a un lado, para terminar el uno sobre el otro en la alfombra.

Gemí sin querer cuando noté su cuerpo sobre el mio. Mis manos instintivamente fueron hacia él para apartarle, pero me detuve, no podía moverme. Me escuchaba gemir por encima de la respiración agitada de ambos, y de  los indecentes sonidos de mi boca succionando sus labios, incansable.

Me incorporé en contra de los impulsos de mi propio cuerpo, y me arranqué literalmente de sus labios, sin querer hacerlo ni un poco si quiera. Me puse de rodillas y al separarnos Changmin abrió los ojos y se ecnontró con  los míos que le miraban asustados. Me incorporé casi de un salto, y le miré ahí abajo, aun de rodillas, con las mejillas rojas como el vino que ahora manchaba mi alfombra, con las manos abiertas al verme lejos de ellas, con el borde de los labios rojo por mis besos.

¿Qué demonios?

¿Pero qué demonios?

Pregunté no se si en alto o gritando en mi cabeza.

Mi sangre bombeaba tan deprisa que no era capaz de notar la diferencia.

-Hyung…- le escuché susurrar de nuevo, como si hablase para sí mismo, mas que llamándome.

Yo comencé a caminar en círculos por la habitación presa de una agitación indescriptible.

Poco a poco Changmin se puso de pie mientras me observaba andar de un lado para otro, y le vi servirse una copa de vino, con una mirada de incredulidad sobre mi.

Como si no pudiese creerme, creerse, o creer lo que estaba pasando.

Bebió de la copa sin dejar de mirarme.

-P-para con eso.- Le dije sujetándole de la muñeca para detenerle.

-No, en serio hyung, debo beber un poco mm-as..- me dijo casi con miedo.

Pero mi mano no se despegaba de su muñeca, y cuando nuestros ojos se encontraron, ambos contuvimos el aliento. Y changmin estuvo a punto de contener un sollozo, justo cuando le sujeté de la nuca para besarle de nuevo.

Al momento de sentir mis labios de nuevo, sus manos se agarraron a mi con una fuerza excesiva y por un momento pensé que era para apartarme. Pero jamás lo hizo.

Al ver que no lo hacía. Paré de nuevo, separándome apenas un centímetro.

Ni siquiera voy borracho, maldita sea. ¿Y tu no lo sabes?

¿por qué haces esto?

-Changmin, yo…- Pero no me dejaste hablar. Me besaste de nuevo. No me dejaste decirte la verdad. Y te lo agradecí mil veces en mi mente los segundos siguientes.

Lo único que quería en ese momento era no pensar en lo que estaba pasando, y realmente, ni siquiera podía.

Me diste uno de los mejores besos que me han dado en mi vida. Uno lleno del calor de tus mejillas, del sabor de tus labios, y de tu mirada al borde de las lágrimas. De pie, frente contra frente, a centímetros del otro, sin mirarnos a los ojos, besándonos en silencio, de pronto vi tus lágrimas caer.

Tenía que haber parado hace rato.

Te sujeté con mis manos de las mejillas, ardían bajo mis dedos. No me mirabas a los ojos. Así que te besé una última vez, intentando cansarme de una vez y dejar de hacerlo. Pero me separé por última vez de tus labios teniendo las mismas ganas que al comenzar.

-          No llores.- Te dije susurrando absurdamente de nuevo. – Lo siento. Perdóname… no sabía que era tu primer beso…. Yo…


Yo.. y qué demonios podía decir??


-          Vamos a dormir, has bebido demasiado .- te dije, guiándote hasta la cama.


Te ayudé a quitarte algo de ropa, porque no te tenías de pie por ti mismo.

Cuando notaste que mis manos te dejaban, una vez estuviste en la cama, me sujetaste con fuerza.

-No hyung, por favor, no te vayas.- Me suplicaste.

-Estas mareado?- Le pregunté.

Él negaba con la cabeza, y siguió negando hasta que hundió su cara en mi pecho.

Lo siento. Pensé.

¿Se puede ser más aprovechado?

Me pregunté mientras acariciaba tu pelo.

-Tengo muchísimo sueño, hyung.- Me dijo con la boca sobre mi pecho. - ¿ por qué tengo tanto sueño?

Me preguntó. Yo también lo tenía, pero tenía la cabeza demasiado aturullada, los sentidos intoxicados por tu mera presencia. Quise escabullirme de allí para beber un poco más y dejar de pensar….. pero justo cuando alcancé la botella, tus brazos me rodearon y no me dejaste ir.

-Hyung…- me llamaste de nuevo, mientras yo en silencio bebía de la botella. – no te irás, verdad? Todo da muchas vueltas. Asi que no te vayas.

-No, estoy aquí Changmin. Duerme.- Le dije, acariciando su pelo de nuevo.
Cerré los ojos, mientras dejaba caer la botella. Quizá estaba mas borracho de lo que yo me pensaba, mucho más.

La visión de mis dedos enredados en su pelo castaño me tenía hipnotizado.

Las crudas sensaciones que me habían provocado esos besos, me habían despertado los sentidos de tal modo, que casi me estaba pensando que no estaba borracho.

No me sentía asi.

Sólo me mareaba ese delicioso olor. Solo veía las cosas moverse por la increíble presión a la que la sangre corría por mis venas. Por eso me estallaba la cabeza.

Por eso cada sensación al tocarle me hacía estremecer. Por eso el calor de su cuerpo me estaba haciendo sudar y me estaba entrando aún más sueño del que tenía.

Estoy aquí, Changmin. No estás solo.

Yo…estoy aquí. Para lo que tu quieras. Seguiré aquí mañana cuando despiertes y no recordemos nada de esto.


No me iré.

Pase lo que pase esta y las noches que están por venir, yo siempre.

¿me oyes?

De cualquier modo…..

Estaré siempre aquí.

Si he sido el primero…. No dejaré que nadie, jamás, se ponga por delante.


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