Starless Night

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Titulo: Starless Night
Autora: Felina
Clasificación: NC-17
Parejas: YunhoSu, YooSu
Género: Angst- Romance
Sumario: Cuando es la familia quien sufre, existen los límites para la moral y el amor, o es una delgada línea, más bien invisible e inexistente?
Advertencia: Incesto, Lemon
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Un cielo oscuro chispeado por aquéllos puntos titilantes con luz propia y brillante al que llamamos estrellas… era la vista perfecta para él. Porque le recordaba la grandeza de lo inalcanzable, la pureza de los sueños, la puerta de los anhelos… el color de aquéllos profundos ojos, el resplandor de sus fulgurantes pupilas… la calidez que le inspiraba…

Demasiado hermosa para ser correcta…

Porque ahora se daba cuenta… de que lo que sentía era…

AMOR…

*************

**POV’S Junsu**

Hacía tiempo que la noticia había caído como bomba sobre nosotros. Mis padres habían llorado amargamente, apenas aquéllas terribles palabras terminaron de salir de boca de aquél Doctor que había estado revisando por semanas a mi hermano…

A Yunho… cuyos ojos seguían como perdidos, sin que ni una sola lágrima amenazara por salir bordeando sus párpados o pestañas… y no supe si era por que estaba en shock… o por que aquello de alguna forma ya lo tenía asimilado…

¡Pero Dios! Cómo podía asimilar una noticia de tal magnitud…

Yunho… mi hermano… mi gemelo…

Iba a morir…

Y solo ahora me doy cuenta de mi propio dolor… de los sollozos tan audibles que dejo escapar y que ahora arden en mi garganta… OH! pero como duelen las lágrimas…

Como duele ver a mi hyung aún con aquél temple que hasta ahora me asusta… porque no quiero pensar que lo ha asimilado… porque ello significaría que lo ha aceptado…

Y aceptarlo significa que no hará nada por su enfermedad…

Que le dejará consumirle…

Que me dejará SOLO…

Y soy apenas consciente de que me he aferrado a su cuerpo, cuando escucho la voz de mis padres llamándome y tratando de sembrar en mí una esperanza que ni siquiera veo en los ojos de mi gemelo…

Porque sus iris oscuras como el caoba, se mantienen fijas en mis ojos pero no consigo ver más que vacío en ellas…

**POV´S Yunho**

Sabía ya, lo que el Doctor le diría a mi familia… sabía que los resultados de los análisis no debían ser nada buenos como para haber insistido en que permitiera que mi familia estuviera presente…

Lo sabía… porque era yo quien lo estaba sufriendo…

A quien de pronto la vida se le comenzaba a agotar con increíble velocidad… claro que lo sabía…

Me estoy muriendo…

Consumido de a poco por un mal incurable que ni siquiera, los doctores pueden explicar cuál es su raíz…

Y la verdad ¡no me importa!

Qué más da eso ahora, si el hecho es que me muero… que pronto dejaré éste mundo… que dejaré a mi familia…

Que no podré vivir todo aquello que aún ni siquiera he soñado…

Y siento que se me parte el corazón cuando escucho el llanto de mis padres. Claro que les duele… ¡Dios! Soy su hijo, parte de ellos… y lamento no poder hacer nada, por evitarles éste sufrimiento…

Más cuando son tus brazos, hermano, los que me rodean en un tembloroso y fuerte abrazo… cuando mojas mi mejilla con tus lágrimas… cuando tus ojos llenos de angustia me miran… solo entonces es cuando siento que se me hiela el alma…

Y de pronto la idea de morir y no volverte a ver…

Es más oscura que la muerte misma…

*******************

Los Kim habían decidido, a petición de Yunho, mantener aquello en secreto. Y es que el gemelo había considerado más que suficiente ocasionarles este sufrimiento, a sus padres y a su hermano; como para soportar el de más parientes o amigos…

Y sin embargo, no podía evitar que sus pensamientos volaran lejos estos últimos días, para aterrizar casi en una repentina necesidad de amar… de amar con la fuerza de una tormenta, que fuera impetuosa mientras existiera, solo que con un final perecedero…

Anhelaba entonces, todos aquéllos momentos que Junsu le dedicaba para tratar de animarlo y hacer de sus días algo más ameno… para que dejara de pensar en los dolores físicos que no paraban y que solo se aplacaban gracias al tratamiento…

Ese montón de frascos con pastillas que descansaban sobre la mesita de noche y que con puntualidad sus padres y hermano se aseguraban que tomara…

- Insisto, para qué tomarlas si de todas formas me voy a morir… - frunció el ceño un poco cansado de ésa rutina… pero de todas maneras las tomo en la palma de su mano, viniendo de un sonriente Junsu que sabía estaba tan cansado y triste como él… pero que aún con todo, no dejaba de sonreírle…

- Entonces, porqué no tomarlas, no es como si te quitara mucho tiempo… - el chico de cabellos pelirrojos le extendió el vaso de agua a su gemelo… le dolía verle más delgado, pálido y con ojeras… estaba claro que se iba cansando más y más día a día…

Que como los doctores dijeron… la enfermedad le iba consumiendo…

- Pero a ustedes sí, tú en lugar de estar aquí deberías salir con tus amigos, sé que Yoochun te invitó a… - los dedos del pelirrojo sellando sus labios…

- Mi lugar ahora es aquí contigo, ellos pueden esperar… - sonrío dulcemente. No queriendo pensar en más nada que su hermano… apartó su mano y se recostó al lado de su gemelo, luego que éste hubo hecho lo mismo… y dejó entonces que su mano se enterrar en ésos mechones castaños oscuros que se sentían sedosos, pero que incluso habían perdido brillo…

Y comprendió… que todo en Yunho se iba apagando…

Pero al castaño poco le importaba la realidad en ésos momentos… porque recibir esos mimos de su hermano le relajaban más que el medicamento mismo, podía jurarlo…

Y aquello… era extraño…

Lo era… porque aparecían esas otras sensaciones que no podían ser normales… porque se perdía en aquéllas atenciones como sabe que lo haría ante caricias románticas… porque de un tiempo acá, las sonrisas del pelirrojo le habían causado sonrojos… porque cada vez que su mirada brillante y con pucheros infantiles cruzaban con sus ojos, él sentía cosquillas en el estómago…

Porque un día poco antes de saber que moría, había descubierto que Junsu era hermoso… que su belleza lo había cautivado de una manera que no debía… porque sus ojos habían recorrido con cierta lascivia el cuerpo de su gemelo…

Porque sin querer, había comenzado a molestarle la amistad que tenia con Yoochun…

Y tal vez, solo tal vez…

Morir era un castigo por ello…

Porque si se animaba a darle nombre a eso que sentía…

Tendría que llamarlo…

Enamoramiento…

Y no debía… Dios no podía permitirle haberse enamorado de su propio hermano… de su gemelo… Dios no podía…

Y sin embargo, Yunho lo había hecho…

Amaba a Junsu…

- Doble pecado… enamorado de otro chico… de mi propia sangre… - murmuró y sintió los brazos del pelirrojo rodeándole la cintura mientras le abrazaba más de cerca y parloteaba cosas sin sentido… profundamente dormido a su lado… como se había hecho costumbre hace no más de una semana… pero no importaron sus protestas… Junsu se había decidido a pasar tanto tiempo como pudiera con él…

Aún cuando aquél acto de hermandad solo alimentaba ése sentimiento insano e incestuoso de Yunho por Junsu…

*******************

Yoochun comenzaba a sentirse desesperado por la repentina evasión de Junsu hacia su persona…

Sabía que no había hecho nada para enfadar a su amigo, pero el hecho era que hace días que no lo veía, ya no contestaba sus llamadas y cuando lo hacia eran solo palabras rápidas… ahora era distante hasta en los mensajes de texto. Y temo haberme equivocado al sincerarse y abrirle mi corazón… pero es que no habría podido soportar más, guardar ese secreto en mi interior…

Porque cada día le había parecido más imposible, no dejar que sus ojos se quedaran prendados de cada movimiento y gesto que Junsu hacía estando con él… evitar no memorizar cada línea en las facciones del pelirrojo, cada detalle en sus cambios de humor… sumergirse en el marrón de sus pupilas tan brillantes como si en ellas habitaran estrellas… y anhelar entonces tomar su mano y abrazarle con fuerza antes de perderse en el sabor de sus labios… esas frutas suaves que solo podía observar y desear…

Pero tan prohibidos como el amor mismo que sentía por él…

**POV´S Yoochun**

Hará poco más de una semana de aquélla charla que mantuve con Junsu… cuando le confesé parte de éste secreto que me carcome lentamente por dentro… si he de ser sincero, no tenía pensado decirle nada, pero de pronto ya mi boca estaba hablando como si pudiera pensar por sí misma… era tal vez mi deseo inconsciente, que había tomado control de mis acciones por unos segundos, en ese momento se me olvido sonreír y en mi semblante se formo el rostro de la seriedad…

Y creo que solo me di cuenta de lo que había dicho cuando vi tu rostro sorprendido girándose hacia mí… cuando tus pupilas marrón se clavaron en mis ojos con inquietud... cuando tu risa desapareció…

Te había confesado… que era gay…

- No me vuelve mala persona, o sí?... – sonrío nerviosamente… quiero que cambies tu expresión y dibujes una sonrisa… pero solo sigues sentado junto a mí, con el semblante pasmado… sin pestañear siquiera… - dejaremos de ser amigos por eso, Junsu ah?

No podía cuestionarte, pero tu duda me había asustado de pronto y sentía que podría haber muerto en ese mismísimo instante… porque desde que me enamoré de ti he temido que te alejes de mi lado si llegabas a saberlo… y si con el solo hecho de haberte confesado que me atrae mi propio sexo me dejas de lado… ni siquiera podía pensar en lo que pasaría si te decía cuánto Te Amaba…

Te vi parpadear unos instantes, después de haberme empapado de aquél temor… abriste la boca varias veces pero ningún sonido salía de tus labios. Bajaste la mirada y parecía que te perdías en tus propios pensamientos… quisiera poder leer tu mente y saber lo que por ella pasa justo en estos momentos… veo una lágrima surcar tu mejilla y siento que se me desgarra el corazón…

- Su, yo no quise… - instintivamente llevo mi mano a tu rostro para limpiar esa lágrima… no niegas mi contacto y eso me alivia mucho… pero siento un vacío en el estómago, cuando veo en tus ojos un llanto contenido, de una tristeza que en vano has tratado de ocultarme éstos días… y me siento estúpido, ahora pues seguro solo te he dado más quebraderos de cabeza con mis tonterías… - Junsu ah, porqué no hablas conmigo?

Pero tú solo sonríes mientras mueves la cabeza en negación y pasas tu dorso de tus mangas por tus ojos. Respiras profundo tratando de tranquilizarte y ahuyentar ésa melancolía, de la cual desconozco su origen…

- No te vuelve una mala persona… - me susurras al fin… - y claro que no vamos a dejar de ser amigos, Chunnie tonto… - golpeas suave mi hombro y sonríes un poco más…

Seguimos hablando un rato más… pero no dejo de sentirme intranquilo y preocupado por esa tristeza que guardas en secreto para mí… y me doy cuenta de que hablas poco de tu familia… pero pasas incluso más tiempo que antes en tu casa… así que no sé si pensar que algo va mal con ellos…

Sólo sé que algo te pasa… y que al parecer nada puedo hacer yo por ayudarte. Porque ya han pasado días, y no solo no me has contado nada… sino que ahora casi no sé de ti…

*******************

Desde que su amigo le había confiado aquélla verdad, el pelirrojo se sentía ansioso y nervioso… y confundido… y un montón de cosas que no quería detenerse a analizar… porque le había quedado más que claro que había tenido cierto alivio al saber aquello… porque a él hace tiempo que Yoochun le atraía…

Y tal vez si todo esto de la enfermedad de Yunho no existiera, él podría darse ciertos lujos como vivir ese enamoramiento… hablar incluso de ello con su gemelo… pero cómo podía llegar ahora a platicar de aquellas cosas con el castaño cuando se veía más débil y temía lo peor en cualquier momento…

Sin embargo… era el propio Yunho quien abordaba esa temática cuando Junsu tanto intentaba evadirla…

- Yoochun me llamó… - soltó el castaño apenas el pelirrojo volvió de la ducha… con el cabello húmedo, la piel fresca y ropa algo holgada…

- Te… te llamó?... – este se ruborizo tenuemente y volteo hacia otro lado intentando que su hermano no se diera cuenta…

- Dice que has estado raro estos últimos días… distante… me preguntó si estás molesto con él o algo… - escuchó cómo su hermano suspiraba y algo se revolvió en su interior… - paso algo con Yoochun?... – el pelirrojo niega efusivamente con la cabeza… pero el castaño sabe que le miente… y por primera vez en mucho tiempo envidia al pelinegro… porque presiente que tiene algo que él desea… - Junsu… - llama y al instante el pelirrojo se sienta en el borde de la cama quedando frente a frente… - estás enamorado?

- Bobo, cómo me preguntas eso… - sonríe y termina acostándose a su lado, su rostro arde y sabe que se ha ruborizado como termostato…

- Quiero saber… - pero siente que su corazón late con furia… y que se detiene cuando su hermano ríe nerviosamente incapaz de decir nada… - ojalá me hubiera enamorado antes de enfermar…

- Hyung… - murmura inmediatamente el pelirrojo, sintiendo tristeza por su hermano… y se le forma un nudo en la garganta al encontrarse con aquélla mirada vacía que tanto le asusta… porque es casi como haberlo perdido…

- Pero supongo que de cualquier forma fue mejor así, no hubiera sabido cómo manejarlo si tuviera pareja, estuviera casado o con hijos… Dios es sabio e hizo lo que era mejor…

- Dios te arrebata de nuestro lado, Yunho!... – gimotea el pelirrojo abrazando a su hermano, apoyando con cuidado su rostro en el pecho del castaño… - Dios no debiera permitir lo que te está pasando…

- No debemos cuestionar los designios de Dios, Junsu… - acaricia la espalda de su hermano y sin querer se pierde en el aroma que desprende… - me hubiera gustado amar antes de morir, entregarme a la pasión romántica, hacer feliz a una persona en la intimidad… - confiesa casi sin pensar, sin darse cuenta de que ha comenzado a dejar caricias sobre la espalda desnuda de su hermano, habiendo pasado una de sus manos por debajo de la playera…

- Yunho… - susurra confundido… sintiendo escalofríos extraños ante el tacto de su gemelo… porque de alguna manera retorcida le gustaba… quería ser capaz de conseguir que su hermano hiciera realidad todos sus deseos, en los últimos días de vida que le quedaban… - ¡hyung!... – se sobresalta cuando una mano del castaño pasa por encima de su trasero, levantándose de golpe con las mejillas ruborizadas…

- Qué!... – parpadea tratando de recordar lo que había pasado… saliendo de su trance, de ésa ensoñación que se había apoderado de sus sentidos plagados del pelirrojo… - ¡ah! Lo siento, Junsu ah… - enrojece e intenta incorporarse como queriendo disculparse… pero la realidad es que su cuerpo está débil así que vuelve a caer sobre el colchón… - lo siento…

- No te esfuerces, hyung… - sonríe nervioso y aún confundido… pero más que nada preocupado por su gemelo… - está bien, no pasó nada…

- Si pasó… -replica… - Junsu, voy a morir y eso no va cambiar… - el pelirrojo abre la boca listo para contradecir, pero… - déjame hablar, por favor… - y su hermano asiente, inseguro de lo que va a escuchar… temeroso incluso… - voy a morir y mientras más pienso, más me doy cuenta de que hay muchas cosas que me hubiera gustado hacer y no podré… que hay sueños por los que ni siquiera pude luchar, y otros que ni siquiera pude construir… y te parecerá tonto e insignificante, pero morir sin haber estado con alguien en la intimidad me asusta…

- Yunho…

- No es que lo diga por el hecho de haber querido experimentar el sexo, eso es burdo y sin sentido… pero saber que nunca pude hacer el amor… no sé, es triste incluso… y lo es más porque he descubierto que de cualquier manera hubiera sido imposible…

- Imposible?...

- Estás enamorado de Yoochun, verdad?... – y por un instante el corazón del pelirrojo se paralizó al escuchar a su gemelo… ¿será posible que sienta eso por su amigo pelinegro? Y de solo pensar en ello el pecho le dolía… - prométeme que no dejarás pasar más tiempo, Junsu ah; porque sé cuán importante eres para él, no le apartes más por estar conmigo…

- Ya te dije que puedo…

- ¡No Su!... – interrumpe… - la espera puede ser traicionera, ama Junsu ah, que no es difícil enamorarse de ti…

- Qué cosas dices, hyung… - no puede evitar avergonzarse…

- Por eso era imposible para mí… - y los ojos marrón del pelirrojo se clavaron inquietos e interrogantes en los suyos… - sé que está mal, que es un pecado, que me iré al infierno por sentir esto por ti…

- Yunho, no digas esas cosas… - gimotea entre molesto, asustado y angustiado… y es que aquello es demasiado, simplemente demasiado para él… no puede ser que su hermano le esté tratando de decir lo que piensa…

- Me muero, hermano; y no quiero irme sin decirlo, aunque sea egoísta de mi parte y llegues a odiarme… Te Amo, Junsu, Te Amo como hombre…

**************

Yoochun esperaba ansioso a su amigo en aquélla banca del Parque… después de varios días, por fin lo volvería a ver… y eso simple y sencillamente lo tenía feliz, sonreía como el estúpido enamorado que es, viendo cada cinco segundos su reloj… había llegado demasiado temprano y ahora el tiempo iba demasiado lento para su gusto…

- Chunnie… - escucha su voz venir desde el lado derecho y voltea con una amplia sonrisa que casi se desvanece por completo al verle…

- Su, has estado enfermo?... – y es que le veía más delgado y pálido, y no resplandecía con aquélla luz alegre… y sus ojos habían perdido ése brillo singular que lo caracterizaban… - luces cansado… - susurra y sabe que no ha ocultado el tono preocupado de su voz…

- Estoy bien… - esboza una sonrisa y se sienta en la banca, el pelinegro se acomoda mejor para poder seguir viéndole casi como si estuvieran frente a frente… - tú como has estado?

- Junsu, porqué no quieres decirme lo que te pasa, no soy buen amigo acaso?... – termina por evadir la mirada y volver su vista al suelo, sentándose con el cuerpo ligeramente inclinado hacia el frente y las manos apoyadas en sus rodillas… No se dio cuenta de que sus palabras habían dolido profundamente al pelirrojo, que lo que menos quería era que pensara que le evitaba o alejaba…

- No es eso, Chunnie. Sé que he estado algo distante últimamente, pero no es por ti, es… - se tensa y sabe que hablar de aquello no será nada fácil…

- Dime Su, quiero ayudarte… no me gusta verte así y no poder hacer nada, ni siquiera sé qué puedo decirte… - un poco dubitativo alarga la mano y toma la del pelirrojo… ambos sienten un chispazo eléctrico cuando las entrelazan y el corazón se les acelera en el pecho…

- Yo… - recuerda a su gemelo y siente cómo se le estruja el corazón… - Yunho se muere, Chunnie… - susurra tan bajo que teme que el pelinegro no lo haya escuchado…

Pero Yoochun se había quedado paralizado por la noticia. Procesando la magnitud de sus palabras… entendiendo el comportamiento de su amigo pelirrojo, el no haber visto al castaño… el haber escuchado su voz débil al teléfono el día que se atrevió a llamarle para preguntar por Junsu… había sido tan ciego para no entender las señales…

- No tengo idea de qué decir, Junsu ah… - y le hubiese gustado darse un tiro por ser tan poco sensible…

- Abrázame… - solloza el pelirrojo y solo entonces el pelinegro se da cuenta de las lágrimas en sus castañas pupilas pugnando por salir…

El pelinegro lo abraza con fuerza dejándole liberar todo ése llanto, en el que desahoga tan solo un poco de todo el dolor y la tristeza que imagina debe estar pasando. Y lamenta no poder hacer otra cosa más que estar ahí para él en ése momento. Pasan minutos en ese abrazo interminable, sin importarles que las personas que caminaban por ahí los vieran y murmuran por lo bajo, seguro haciéndose ideas que no venían al caso…

- Gracias… - susurra el pelirrojo en su oído antes de separarse…

- Quisiera poder hacer más… - lleva sus manos a las mejillas del otro, limpiando con sus pulgares el rastro húmedo de sus lágrimas…

- Chunnie… - cierra los ojos unos instantes disfrutando de su tacto, suspirando involuntariamente al sentir un beso en su mejilla… - crees que es correcto estar dispuesto a lo que sea por la familia?... – interrogo de pronto, confundiendo al principio al pelinegro, éste no dudo en responder…

- Los límites son difíciles de definir tratándose de la familia, Junsu ah…

- Me besas, Chunnie… - pide de pronto, así sin más, con las mejillas a tope de carmesí y no muy seguro del porqué lo hace… consciente de que sea lo que sea que puede pasar… - quiero que mi primer beso sea con la persona que amo…

- Junsu… - murmura todo confundido… y sin duda emocionado… más ninguno se mueve y solo permanecen mirándose fijamente…

- Siento lo que dije… - pierde valor e intenta salir corriendo, pero el pelinegro le retiene por el brazo, jalándolo hasta él, provocando en la inercia del movimiento que Junsu quede sentado en sus caderas.

Sus rostros muy cerca, la respiración agitada y las mejillas arreboladas de carmesí… saben que aún hay mucho por decirse entre ellos, sentimientos por confesar…. Cosas por entender… pero solo un beso…

Solo el primer beso juntos…

Se acercan lentamente sin importar más nada alrededor, aún cuando están en pleno Parque a media tarde con el sol todavía resplandeciente en el cielo, sus alientos chocan y ellos solo pueden cerrar sus ojos esperando el momento en que sus bocas se unan en el beso esperado… un roce suave de labios que los hace suspirar aún antes de profundizar el beso, de volver a unir sus labios en movimientos dulces y lentos calzando sus bocas a la perfección. Y se probaron con calma varios segundos antes de ir más allá de sus labios y dejar que sus lenguas participaran del beso, encontrándose con cuidado, resbalando una contra la ora en un ritmo húmedo y tierno…

Suspirando extasiados al separarse todavía con los ojos cerrados y la respiración alterada por el beso… después de unos segundos el pelinegro fue el primero en abrir los ojos, contemplando el semblante sereno del pelirrojo…

- Te Amo, Junsu ah… - confiesa en un murmullo, sonriendo suavemente al sentir todavía el sabor de los labios del pelirrojo en su boca… ése chico que aún con los ojos cerrados se ruborizaba al límite, mientras el sonreía feliz al saber sus sentimientos eran correspondidos…

Aunque aún tenga que permanecer con Yunho…

**POV´S Yunho**

Desde que tuve la osadía de confesarle estos sentimientos incorrectos a mi hermano, dejó de dormir conmigo, más no de pasar tiempo a mi lado; de sonreír y bromear aún cuando ninguno siente realmente ánimo de nada… porque sé que puede sentir que el final está muy cerca… somos gemelos después de todo, con ese misterioso lazo que puede ser denominado como algo mágico o por el estilo, el que nos permite sentir lo mismo que el otro casi como si lo viviéramos en carne propia… - sonríe con tristeza incorporándose lo suficiente en su cama para quedar apoyado en el respaldo…- es casi patético estar en éstas condiciones, me duele hasta respirar… - y es que la enfermedad había ganado casi la batalla… - pero duele más darme cuenta de que no conocí amor de verdad… ya sé, ya sé ¿no se supone que acabo de decir que no hace mucho le confesé mi amor a Junsu? Bueno, lo que siento por él es lo más cercano al amor de pareja que puedo llegar a explicar… y sin embargo, pienso que tal vez pude haber llegado a conocer a alguien más y enamorarme de ese alguien sin pecados de por medio…

No lo sé…

Tal vez sea en lo que quiero creer para no sentirme tan sucio, tan pecador… tan inmerecidor del paraíso…

Saben lo que se dice, el humano es egoísta por naturaleza… y es normal en uno buscar culpables ajenos a nuestros propios deslices…

¿Parece que digo incoherencias o cosas sin sentido?... Tal vez sí, pero estoy seguro de que cualquiera que pudiera leer mis pensamientos, comprendería por lo menos un poco todo éste soliloquio…

A fin de cuentas lo único que sé… es que amo a Junsu y lo deseo como hombre… lo necesito como a una pareja…

**************

Junsu tomó una ducha de agua tibia muy larga… tenía más cosas en las que pensar de las que quería admitir… porque realmente se sentía entre la espada y la pared… porque estaban Yoochun y Yunho, pero solo uno de ellos es dueño de su corazón… el otro… es su hermano gemelo…

Y sin embargo… es quien muere… quien tiene muchos deseos por cumplir y que se llevará consigo para la eternidad… pero su cuerpo… Junsu sabe que puede entregarse a él… como solo anhela pertenecerle a Yoochun…

Pero… ¿cuál es el límite para estar dispuesto a lo que sea por su gemelo?

……………………………………

Aún con un lío hecho en la cabeza, el pelirrojo salió de la ducha y caminó a la habitación del castaño. Ya sus padres dormían profundamente, y afuera hacía un poco de frío por el temporal de lluvias, ése cielo nublado, sabia que no lo gusta al castaño; El clima era deprimente, provocando que su tristeza aumentara un poco más y hacer así mas hondo el dolor por la situación que estaban pasando. Una escena casi de película… demasiado oscura para detenerse a analizarla.

Junsu sabía que también Yunho dormía profundamente… era cerca de medianoche ya… pero aquélla sensación angustiante no salía de su pecho…

Presentía… que el destino fatal estaba demasiado cerca…

Y todavía con dudas, miedos e inseguridades, abrió la puerta y se metió a la cama de su gemelo, encendiendo las lámparas de noche para quedar a media luz, abrazándole inmediatamente provocando que se moviera entre sueños…

- Hyung, despierta… - susurra en su oído mientras le acaricia los cabellos y espera que abra sus ojos…

- Junsu… qué pasa… - cuestiona somnoliento, pero disfrutando del calor que desprende el pelirrojo… de su dulce aroma a jabón y shampo…

- Yunho… ésta noche quiero ser tuyo… - e intenta no darle tiempo a pensar…

Porque de ése modo él tampoco tendría que hacerlo más…

Le besa posando sus labios sobre los del gemelo, no sintiendo más que una suave tibieza al contacto… cerrando los ojos, luchando fuerte por no pensar en Yoochun, ni extrañar ese dulce sabor de su boca, o el cosquilleo que le estremeció… después de todo, era ahora la lengua de Yunho la que solicitaba entrar en su boca lamiendo quedamente sus labios instándole a darle acceso… acceso que no quiso negarle porque ya estaba tomada la decisión…

Inverosímil pero real…
Pecadora pero angelical…
Dolorosa pero aliviadora…

- Su, no deberíamos… - pero otra vez los labios de su gemelo probando los suyos haciéndole perder el control de su razón y sentidos…

Porque era demasiado dulce su sabor…
Demasiado tibio el calor de su cuerpo…
Demasiado hermoso para ser más que un sueño…

Las manos de Yunho se movieron seguras comenzando a sacarle el pijama, acariciando lentamente palmo a palmo cada rincón de su piel, suspirando contra ella cada vez que la tocaba, posa pequeños besos en los hombros de su hermano descendiendo lentamente por el suave pecho de este, notando cómo la temperatura de su cuerpo aumentaba rápidamente y su erección comenzaba a despertar, ahora que Junsu también participaba del acto despojándole una a una las prendas de su cuerpo…

Gimiendo ronco cuando sus cuerpos desnudos se rozaban, solo puedo cerrar los ojos esperando poder registrar cada sensación y grabarla en mi propia alma, para llevarme conmigo, ya que sé, que esta va a ser la más bella de mis experiencias. Me entrego a todo lo que Junsu me pueda llegar a hacer, porque aunque deseo participar más activamente, mis fuerzas han menguado y se torna difícil para mi llevar la batuta del concierto de susurros, jadeos y gemidos bajos que escapan de ambos…

Y aún bajo el cuerpo del pelirrojo, siento cómo éste baja con sus besos por todo mi pecho, dedicándole atención a cada centímetro de mi piel ardiente, lamiendo con cuidado mis pezones, siguiendo cuesta abajo su camino, haciéndome deliciosas cosquillas al jugar un poco en mi ombligo… arrancándome un gemido más que audible al tragar mi erección, llenándome de su cálida saliva, estremeciéndome más y más al sentir esa lengua tibia y rugosa que me acariciaba a lo largo…

Sentí apenas un poco de frío cuando esa boca dejo su trabajo… para inmediatamente sentir más peso sobre mis caderas, y una caliente cavidad rozar la punta de mi erección, antes de poder escuchar ese gemido incómodo, cuando Junsu comienzo a penetrarse sentándose despacio mi miembro… dolía mucho sentir su ano dilatándose a fuerza de empuje conforme aquél trozo de carne duro y caliente se iba perdiendo en su interior…

Y brotan las lágrimas producto del dolor físico y la tristeza emocional… porque quisiera sentir mucho más que solo el acto de entregarme a Yunho… desearía no ser su hermano y poder amarle más allá del lazo de sangre… ésa que lo había impulsado a llevar a cabo uno de los actos más grotescos del pensamiento humano… pero cálido y sincero al fin y al cabo… algo que solo quedaría en sus memorias y el silencio de las paredes de esa habitación que sabe nunca más nadie podrá ocupar… porque Yunho se ha quedado impregnado para siempre en cada detalle de su alcoba.

Comienza a moverse lentamente sintiendo todavía un doloroso ardor en su entrada al ocasionar con sus movimientos el roce del miembro del castaño entrando y saliendo de su intimidad… las lágrimas siguen fluyendo y no está seguro de qué las provoca, debe ser producto del tornado de emociones y sensaciones que estremecen su cuerpo…

- Lo siento… - susurra Yunho en su oído, tomándole las caderas instándole a parar. Tenía la respiración agitada porque sin duda estaba resultando placentero aquél contacto, pero se le estrujaba el corazón al escuchar esos sollozos entre gemidos y haber sentido algunas lágrimas cayendo sobre su torso…

- No… - traga hondo tratando de controlar su llanto… - no lo sientas… - se inclina sobre el cuerpo de su gemelo sintiendo otra punzada de dolor en su pasaje… - te lo ruego, Yunho, disfrútalo… me estoy entregando a ti… - alcanza sus labios dejándole besos cortos con sabor a sal…

La sal de sus lágrimas…

El castaño quiso decir muchas cosas… pero sabía que era poco más que palabras muertas (irónico), que sería como soltar tierra al viento, polvo que se iría volando con el tiempo. Así que prefirió callar y responder a uno de los tantos besos que le brindaba el pelirrojo, haciéndolo más largo y húmedo, acariciando con las yemas de sus dedos las caderas de Junsu, quien comenzaba a moverse otra vez, aumentando el ritmo de su vaivén haciendo las embestidas más rápidas y profundas.

Era un mar de emociones todo lo que estaba pasando… y en medio de la confusión, el miedo, el dolor y la tristeza se mezclaban… vestigios de placer físico se hicieron presentes recorriendo con calma el cuerpo de Junsu…. Y es que a fin de cuentas, Yunho había comenzado a estimularle con caricias por todo su cuerpo, dedicándole atención a su ya excitado miembro…

Las sensaciones se volvieron gratificantes y pronto alcanzaron un ritmo cadencioso que les perló la piel en sudor, arrancándoles roncos gemidos que iban muriendo en el silencio de la noche. Hasta que el éxtasis los envolvió y ambos se corrieron casi a la misma vez… Yunho podría jurar que vivió un orgasmo, porque derramar su semilla en el cálido pasaje de su hermano había sido la más maravillosa de las sensaciones… era como haber alcanzado la gloria antes de morir… Junsu sabia que había terminado más por estimulación física que por pasión romántica…

- Gracias… - murmura el castaño antes de sentir un casto beso sobre su mejilla y que el calor del cuerpo de su hermano lo abandonaba, este se puso de pie y comenzó a recoger sus prendas colocándoselas torpemente…

- Buenas noches, hyung… - para recostarse a su lado abrazándole con cariño…

Yunho había hecho el amor…

Mientras Junsu se había entregado a él por cariño de hermano… por ofrecerle un poco de felicidad…

**************

Hacía unas semanas que la inminente muerte de Kim Yunho había llegado, dejando en su familia un gran vacío y un pesar que con nada podía ser aligerado… pero sabiendo, que no podían más que seguir con sus vidas… aunque mirar atrás les significara traer recuerdos, de una pieza primordial de sus existencias, que ya no estaba en cuerpo presente con ellos…

El día del funeral hubo muchas personas acompañándolos en su dolor… amigos y más familiares de los que incluso, la noticia de la muerte de Yunho había sido una completa sorpresa… y había sido casi más una pesadilla de lo que muchos esperaban despertar…

Pero Junsu de alguna manera, tenía su conciencia tranquila… había hecho hasta lo increíble por ofrecerle alegrías hasta el último de sus días… le había concedido la oportunidad de hacerle el amor…

Entonces, más allá de la tristeza al saber que nunca más en vida volverá a ver a su gemelo ¿Pero porque sentía que la soledad lo absorbía lentamente?

- Pase… - accede cuando escucha que alguien llama a la puerta de su alcoba…

- Hola… - saluda el pelinegro sonriendo suavemente, entrando con las manos en los bolsillos de su pantalón… - ayer me quedé esperándote en el mall…

- Lo siento!... – se golpea la frente enrojeciendo al recordar apenas que había quedado de acompañarle a comprar el regalo de la Sra. Park por su cumpleaños próximo… - lo olvidé…

- Está bien… yo sé que todavía… bueno… - se queda de pie cerca de la puerta, no sabiendo cómo continuar… consciente de que desde que supiera que Yunho estaba enfermo, no había encontrado manera de abordar el tema… no cuando su tonta y necia mente se empecinaba en recordarle ése primer y único beso con Junsu…

- Sé que Yunho está con Dios ahora, por eso no me preocupo… pero lo extraño… éramos gemelos, Chunnie, y cuando se fue, una parte de mí murió con él… - el pelirrojo se dejó caer en la cama, mirando el techo…

- No creo ni siquiera poder imaginar lo duro que es perder a un hermano…

- Compartimos tanto… - suspira… - tal vez mucho más de lo aceptable…

- No creo que haya algo inaceptable por compartir entre hermanos, Junsu ah… - se deja caer en la cama al lado del pelirrojo, quien se muerde el labio y se estremece ante su cercanía… ante sus palabras…

Se quedan unos instantes en silencio sin saber qué decir… sumidos cada uno en sus pensamientos… Yoochun se pregunta si es que habrá un momento, que sienta oportuno para declararle nuevamente sus sentimientos al pelirrojo… Junsu se cuestiona qué tanto podría odiarle el pelinegro, si supiera que tuvo relaciones sexuales con su propio hermano… no es que fuera justamente necesario decírselo… pero lo ama, y teme guardarle un secreto así... sobre todo cuando hace días que viene recordando aquél primer beso, aquél “Te Amo” que le llenaba de aleteos el estómago… cuando pensaba en poder hacer el amor de verdad… con él…

- Chunnie… - susurra…

- Dime…

- Qué haría que dejaras de amar, qué error o pecado obtendría tu odio… - el pelinegro se gira quedando recostado de lado, apoyado en su brazo… el pelirrojo permanece con la vista fija en el techo…

- Nada que pudieras hacer me haría dejar de amarte, Junsu ah… - asegura con voz ronca, lleva una mano al mentón del pelirrojo girando su rostro para poder verle a los ojos… a esas castañas pupilas que no han vuelto a brillar con intensidad desde hace meses… desde que la fatal noticia sobre Yunho les fue dada…

- Cometí un grave pecado por amor a mi hermano, Chunnie… - gimotea, deseando que el pelinegro le abrace con fuerza y le haga olvidar esa congoja… - algo que seguro hará que me aborrezcas, que sientas asco por mí… y yo Te Amo, Chunnie, Te Amo de verdad… - se sienta y cubre su rostro con sus manos, llorando amargamente ante lo que considera su realidad…

Siente al pelinegro ponerse en pie, seguro de que saldrá de su casa antes incluso de preguntar nada… y se aterra todavía más… para saltar en su lugar al sentir las manos del pelinegro tomando las suyas apartándolas de su rostro…

- Nada de lo que digas puede producirme asco ni mucho menos que te odie, Junsu ah, Te Amo con absolutamente todos los errores y pecados que puedas cometer… - susurra dulcemente, limpiando sus lágrimas, dedicándole una suave sonrisa…

- Me entregué a él, Chunnie!... – gimotea, llorando temblorosamente… esperando el momento en que Yoochun se marche dejándole verdaderamente solo…

Decir que se quedó pasmado sería realmente nada para describir la expresión del pelinegro… fue inevitable que abriera los ojos desmesuradamente, que palideciera y le costara respirar… que apartara sus manos del rostro del pelirrojo haciéndole llorar más fuerte… sabía que lo había perdido antes de poder haber vivido siquiera su amor con él…

- Yo sé que cometí un pecado… solo quería que fuera feliz… se moría Chunnie… - gimoteaba, alargó su mano buscando acariciar la mejilla del pelinegro… caricia que no se le negó… - no me odies, Chunnie, por favor… - suplica y quiere abrazarlo… pero teme demasiado el rechazo del pelinegro…

Porque aún cuando no le ha apartado, tampoco ha salido del shock en el que ha terminado por sumirse…

Continúa ahí con una de sus manos en la mejilla de Yoochun, su llanto interminable fluyendo… solo aguardando ya por la sentencia del pelinegro, como si creyera que Dios le juzgaría a través de él…

**POV´S Yoochun**

No tenía idea… juro que no la tenía… que ni siquiera me pasó por la cabeza el que Junsu pudiera ser capaz de algo así… de hacer el amor con Yunho… ¡su hermano de sangre!... que… que pudiera cometer incesto…

Y veo sus lágrimas resbalando sin cesar, puedo jurar que el dolor que se reflejan en sus pupilas es inmenso, pues ha opacado el brillo indemne que alguna vez, no hace demasiado tiempo en ellas resplandecía… un ayer tan lejano que parece que ha transcurrido una eternidad…

No puedo decir que no me duele saberlo… que no… que no me causa un extraño sentimiento que no puedo explicar… es como estar enojado y triste, confundido y arrebatado, vacío y esperanzado… es solo que… desde el primer beso que nos dimos, desde que dijeras que querías tu primer beso con quien amabas, haciéndome sentir realmente feliz… creí… creí que todo en ti sería mío como esperaba ser tuyo…

La calidez de tu mano temblorosa apoyada en mi mejilla me mantiene cuerdo, anclado a la realidad… porque sí, enterarse de algo como… como lo que fuiste capaz de hacer por tu gemelo…. Perdóname, Junsu ah… pero no alcanzo a comprenderlo…

Y se me desgarra el corazón al escucharte suplicar que no te odie… que eras consciente de cuán mal estaba aquello… que solo querías que fuera feliz... porque moría… y me dreno el cerebro con la poca fuerza de voluntad que tengo para pensar, porque quiero entenderte… porque no puedo odiarte ni me puedes causar repulsión alguna… porque quiero amarte para no dar el mínimo espacio para las dudas o los reclamos… y trato de ponerme en tu lugar… en lo que estaría dispuesto a hacer por mi familia… por mi hermano si supiera que morirá demasiado pronto y que nada hay por hacer… y me descubro llorando en silencio por el dolor que ataca mi corazón de solo imaginarlo… de pensar en todo lo que tuviste que pasar y ni siquiera consideré, de las veces que lloraste en silencio y a solas… del amor incondicional que por la familia tenemos y nos hace olvidar la línea de los límites sociales, morales y hasta religiosos…

- Lo siento, Chunnie… no llores por mi causa… - te escucho decir entre sollozos, te tiemblan los labios y haces el amago de apartar tu mano de mi mejilla… pero te lo impido colocando la mía sobre la tuya al instante…

- No tienes nada que sentir, Junsu ah… - murmuro con la voz entrecortada…

- Yo sé que tal vez no puedes entender… que es un pecado mortal… que no puedas perdonarme por… - te escucho y por fin mi cuerpo reacciona. Me muevo y vuelvo a enmarcar tu rostro con mis manos haciéndote callar con mi movimiento…

- shh… - beso brevemente tus labios quedándome con el sabor salado de tu llanto mezclado con el mío… - no sé si puedo entenderlo con la magnitud adecuada, pero no puedo odiarte ni dejarte de lado, Junsu ah… si es un pecado mortal yo no soy quien para juzgarte ni tengo el valor… - deslizo mis dedos por tus mejillas limpiando un poco toda esa humedad salada… hipas entre sollozos y me miras con tus ojos suplicantes de cariño… de un amor que sé te puedo entregar… - yo solo… solo se que Te Amo… que quiero poder hacerte el amor y me lo hagas… que podamos seguir adelante juntos…

- En verdad? No… no sentirás asco… - te beso un poco más confiado negándome a escucharte decir aquélla palabra…

- Te Amo, Junsu ah… ¿tú me amas?

- Te Amo, Yoochun ah… - sonrió ampliamente y me inclino más sobre ti obligándote a recostarte sobre la cama… me acomodo sobre tu cuerpo y te beso de nuevo… procuro ser dulce y tierno, quiero que entiendas que no cambia lo que siento por ti… que solo quiero amarte…

Recuerdo que tus padres están en casa y sería incorrecto hacer más nada con ellos presentes… sé también que difícilmente habrán escuchado nuestra conversación pues estamos en el segundo piso de tu casa, y que aún habrá mucho por afrontar al respecto sabiendo que nos amamos siendo ambos chicos… pero ahora solo quiero sentirte y que me sientas…

Borrar tal vez un poco de tu tristeza con mi amor…

- Ven, quiero mostrarte un lugar… - te sonrojas y parpadeas dubitativo entre seguirme o no…

Tal vez te parezca que las cosas se arreglan demasiado fácil… o quizás sientas que es demasiado pronto para levantarte y dejar la tristeza atrás para ser feliz, después de todo la muerte de Yunho aún es fresca y reciente… pero quiero creer que él desde donde quiera que esté y amándote como te amaba, solo quiere que dejes de llorar y sumirte en la soledad… que puedas volver a sonreír y brillar con aquella luz que parecía robada de las estrellas…

**POV´S Junsu**

Tomo tu mano y siento mis mejillas arder de vergüenza… pero mi corazón late tan fuerte y tan vivo que solo puedo sentir el golpeteo rítmico de la felicidad contra mi pecho. No tengo idea de lo que pasó por la mente de mis padres al vernos aparecer en la sala con las manos entrelazadas… nos observan y te escucho decir rápidamente que me has convencido de salir a distraerme… intuyo que eso ha sido suficiente para que nos dejen ir sin preguntar nada encargándote mucho cuidar de mí y agradeciéndote el estar conmigo ahora…

Creo que entonces no pude evitar sonreír torpemente al pensar que nos estábamos marchando de mi casa, y solo te sigo en silencio completamente avergonzado… subo a tu auto y marchamos en silencio por largo tiempo… y en medio del cómodo silencio en que nos hemos sumido, me detengo a observar la puesta de sol en el horizonte… el tono nacarado del cielo y las nubes ir cubriéndose de la oscuridad de la noche… y aquéllas primeras estrellas brillar en lo alto… y pienso en ti, Yunho… porque alguna noche mientras permanecías en tu habitación, miraste el cielo a través de la ventana, ese día estaba nublado y las estrellas no aparecieron… sonreíste con tristeza y murmuraste…

- Nada más triste que una noche sin estrellas…

Porque desde entonces sabías, que dejarías demasiadas cosas en este mundo sin poder llegar a hacer… creo que fue esa la primera vez que estrujándose mi corazón, pensé que debía hacer hasta lo imposible para que pudieras ser por lo menos un poco feliz… sabes Yunho… – miro al cielo a través de la ventana del auto, una pizca de luna brillando tenuemente en lo alto, varias estrellas titilando en la bóveda celeste… - ésa noche… estaba nublado cuando entré a tu habitación… pero cuando terminamos, las estrellas comenzaban a vislumbrarse en el cielo… supongo que Dios quiso darte una noche con estrellas para que no vieras solo tristeza en medio de ésa realidad tan cruda que nos envolvía…

**************

El auto se detiene cuando han llegado a un claro cerca de un mirador… desde donde puede verse la ciudad en un armonioso contraste con el cielo ya atiborrado de estrellas que brillan y danzan resplandecientes…

- es un mirador clausurado, así que casi nadie viene por acá, es un buen lugar para pensar o simplemente estar… - dijo el pelinegro antes de salir y pasar a la cajuela de donde sacó una manta. Junsu salió también del auto, mirando detenidamente alrededor, hacía un poco de fresco y olía a naturaleza… - ven… - le tomó una mano y lo condujo un par de metros arriba hasta un árbol frondoso bajo el cual extendió la manta… - me senté aquí la primera vez que acepté mis sentimientos por ti… luego de ese día cada vez que sentía que ya no podía más, que me rebasaba éste amor por ti que debía guardar en silencio y que necesitaba pensar y relajarme; no dudaba en conducir hasta este lugar aún de madrugada… - relató mientras se sentaban uno a lado del otro y entrelazaban sus manos… era cálido estar así…

- No era eso un poco peligroso?... – recarga su cabeza en el hombro del pelinegro, suspirando con ésa sensación cada segundo más relajante…

- Me enloquecía pensar tanto en ti y no tener el valor de decirte nada… me asustaba demasiado perder tu amistad…

- Lo siento, Chunnie…

- No importa más, Su ah, solo que estamos aquí, juntos… quiero que éste sea nuestro lugar de ahora en adelante, ¿te gusta la idea?... – suelta su mano para pasarla por sus hombros y abrazarlo mejor, entrelazando otra vez sus dedos con su otra mano…

- Me gusta… - sonríe y se sonroja al alzar el rostro y perderse en los ojos del pelinegro… era casi perfecta la escena…

- Te Amo… - susurra dulcemente para luego alcanzar sus labios y comenzar a besarle despacio, con infinita ternura…

Y Junsu se estremece porque es una felicidad incomparable estar ahí con Yoochun compartiendo un beso… un primer beso en SU lugar… se separan por falta de aire pero el pelirrojo sigue extasiado con su sabor… sintiendo cómo un poco más de la melancolía y culpa se desvanecen ante su caricia…

- Ámame, Chunnie, por favor… - pero no necesita decir más, ya el pelinegro ha vuelto a sus labios besándole con ternura apasionada… - Te Amo… - murmura entre besos…

- Somos novios, Junsu ah?... – cuestiona cuando ya ha recostado al pelirrojo sobre la manta y él seguía repartiendo besos por su rostro…

- En verdad quieres?... – cuestiona tímido… el pelinegro asiente… - si quiero, Chunnie, quiero ser tu novio… todo tuyo…

El carmesí cubre sus rostros y vuelven a unirse en un beso suave y profundo, calzando sus labios con la perfección de un rompecabezas, enredando sus lenguas con lentitud, disfrutando de ese roce húmedo y la tibieza de sus salivas mezclándose dándoles un dulce sabor apasionado. Se detiene el tiempo y ya solo ahí espacio para ese estar juntos iniciando la danza de una entrega de amor…

No paran los besos ni los susurros de palabras dulces, mientras siguen disfrutando de su momento y comenzando a despojarse de sus ropas revelando poco a poco cada parte de sus cuerpos, palpando y besando cada centímetro de piel expuesta…

Junsu suspira una y otra vez, dándose cuenta de cuán difícil es cada segundo mantener los ojos abiertos… cuán placenteras son todas y cada una de las sensaciones que su novio le hace sentir al rozarle la piel con las yemas de sus dedos bordeando cada palmo, besándole o acariciando con sus labios aquí y allá, marcándolo poco a poco como suyo… se sonroja violentamente cuando siente la última prenda ser deslizada por sus piernas dejándole completamente desnudo… y solo entonces es consciente también de que el pelinegro todavía está vestido…

- Eres hermoso… - murmura embelesado al ver cómo la piel cubierta por sus besos con algunas perlas de sudor brilla por la luz de la luna y las estrellas…

El pelirrojo se cubre por instinto la entrepierna ya semidespierta por las caricias antes recibidas… y es que no puede evitar sentirse avergonzado ante esas orbes oscuras que le recorren de pies a cabeza con un brillo especial bailando en sus pupilas… era completamente diferente a haber estado con Yunho, porque el deseo era mutuo y rebosante… el pelinegro se volvió hacia él llevando sus manos hasta sus pies, pasando por sus pantorrillas, delineando lentamente sus muslos hasta pasar tanteando sus caderas, generándole unas cosquillas al parar un instante en sus costados, mientras se acomoda sobre su cuerpo y entre sus piernas antes de volver a besarle con mucha ternura…

Yoochun percibe las manos de su novio dirigiéndose por fin a su cuerpo, tomando su playera por los bordes inferiores… se separa del beso y se levanta solo un poco estirando sus manos para facilitarle al pelirrojo la labor de sacársela por sobre la cabeza y dejarla luego simplemente por ahí… se miran y se dan cuenta de que ambos se sienten avergonzados, pero que hacen aquello por amor infinito como el universo. El pelirrojo precede entonces a desabrocharle los pantalones escuchando un suave gemido venir del pelinegro cuando roza su miembro al bajar el zipper… y es el propio Yoochun quien termina quitándoselos junto con la ropa interior algo ansioso por sentir el roce de su cuerpo desnudo contra el de Junsu…

Gimen algo más fuerte cuando el pelinegro se acuesta y se rozan sus miembros erectos, un sonrojo más evidente aparece cuando Yoochun comienza a moverse frotándose suavemente contra Junsu, la excitación se vuelve notoria con sus virilidades irguiéndose más y más…

- Chunnie…

- Su…

Y solo pueden gemir el nombre del otro descubriendo ese agradable contacto que por instantes les hace olvidarse de todo a su alrededor. Hasta que sienten que de seguir así terminarán muy pronto y paran, fundiéndose en un tierno beso que dura poco pues el ritmo de respiración es demasiado intermitente, como lo es el de sus corazones…

Se miran en silencio antes de realizar movimiento alguno de nuevo. Junsu insta a su novio a invertir posiciones y es él quien se encuentra sobre Yoochun ésta vez, le besa despacio la boca y deja que sus manos resbalen por sus hombros bajando por su pecho hasta el duro y caliente miembro del pelinegro… apenas lo roza y ambos se estremecen gimiendo más audible y más entregados simplemente a ese momento…

Con las mejillas arrebatadas de carmesí, el pelirrojo desciende entonces con sus labios dejando su calidez por cada palmo, tal como lo hiciera antes el pelinegro con él, más él va más lejos cuando llega hasta su entrepierna, pasando los dedos por un lado bordeando la base y mandando corrientes eléctricas por la columna vertebral de su novio, quien a ojos cerrados gime más ronco pronunciando su nombre… mordiéndose el labio y arqueando ligeramente la espalda cuando es la lengua de Junsu la que pasa por toda su extensión llevándole casi en ese instante al cielo…

Todo avergonzado y excitado, y sobre todo, profundamente enamorado, el pelirrojo comienza a humedecer con su saliva la erección del pelinegro… pero para de pronto cuando Yoochun se impulsa sentándose y le toma el rostro con sus manos instándole a subir a su boca y besarle…

- Quiero sentirme dentro de ti antes de terminar y como sigas así me correré en segundos… - susurra contra sus labios, mientras sus manos le acarician con parsimonia los glúteos…

- Quiero sentirte… - acepta y es nuevamente recostado sobre la manta. Siente entonces el contraste del clima cuando un fresco viento sopla acariciándoles a ambos la ardiente piel… pero esa sensación es casi nula cuando otro beso arropa sus labios y su cuerpo es cubierto otra vez por el de su novio…

Yoochun lame gentilmente sus labios, antes de semi-incorporarse y dejar que Junsu humecte sus dedos lo suficiente para llevarlos a su entrada. No quiere lastimarlo pero sabe que el dolor de la preparación es inevitable… y por un segundo no puede evitar pensar que ya ese estrecho lugar fue profanado por alguien más, e inconscientemente titubea antes de hacer contacto con la intimidad de un pelirrojo que nota su indecisión y siente un vuelco en el estómago producto del temor…

- Está bien si no quieres seguir, Chunnie, lo entenderé… - pero sus ojos comienzan a cristalizarse y sabe que solo pronunciar una palabra más revelará el llanto que hace un nudo en su garganta…

- Si quiero… - murmura negando con la cabeza las palabras de su novio… - no pienses que… que no quiero hacerte el amor…. – se inclina para besarlo con paciencia, haciendo un esfuerzo por apartar de su mente cualquier otro pensamiento… - no quiero lastimarte, ni recordarte más nada, tal vez suene egoísta, pero quiero poder borrar de tu cuerpo cualquier indicio de tu primera vez…

- Chunnie… - le besa de nuevo y hace una plegaria interna rogando el perdón de su hermano, ya que ahora solo quería que su novio lo marcase y lo hiciera sentir completamente extasiado en la plenitud de su amor correspondido… - solo ámame… ámame y seamos uno…

Entonces el pelinegro finalmente accede a su intimidad introduciendo un primer dedo con lentitud, besando sin parar al pelirrojo, buscando confortarle en esa dolorosa incomodidad que le genera al prepararlo. Y uno a uno sus tres dedos van ocupando un poco más de espacio en su intimidad, notando en las facciones y gemidos de Junsu cómo poco a poco va acostumbrándose a esos intrusos que ahora permanecen dentro unos instantes antes de comenzar a moverlos en círculo y luego sacarlos y meterlos despacio…

- ya… ahh, Chunnie, ahh… te…te quiero sentir… - jadea todavía adolorido pero sintiéndose listo para recibirle…

- Te Amo con todo mi ser, Junsu ah… - perfila su cuerpo y comienza a penetrarlo muy lentamente, gozando de la sensación que sus paredes ejercen presionando cada trozo de su miembro que va albergándose en el interior de su novio… - mmhhh, Su, aahhh… - gimiendo ronco con cada oleada de placer, anclado a las caderas del pelirrojo, quien gime bajo y cierra con fuerza los ojos aguantando el dolor de la penetración… - estás bien?... – cuestiona entre jadeos apenas siente que ha tocado el tope…

- Sí… solo… espera un poco amor… - y sus mejillas se tiñen en un rubor más encendido al darse cuenta de la forma en que le ha dicho…

- Me gusta cómo se escucha… - sonríe el pelinegro… - me gusta que me digas “Chunnie”, “amor”… me gusta pensar que podemos hablarnos melosamente, cariño… - aprovecha un poco la situación y trata de bromear mientras se relaja y aguarda el momento de comenzar a moverse… y solo dios sabe cuánto duele, su erección necesitaba de más contacto apresado en ése estrecho, caliente y delicioso pasaje…

Junsu sonríe tocado en lo más profundo de su alma… porque no hay nada más maravilloso que ser uno con ése chico que no deja de acariciarle y besarle mientras permanecen unidos por sus partes más íntimas brindándoles un delicioso placer abnegado en la dulzura de su amor… en la tibieza de sus gruesos labios fundiéndose una y otra vez con los suyos en lentos besos que le embriagan de su sencillez…

Después de unos minutos Yoochun comienza con unos movimientos lentos y pausados dentro de su novio, detectando cada corriente eléctrica bañar de placer cada uno de sus sentidos extasiados en ese elixir que es el roce constante y profundo en el pasaje del pelirrojo… sumiéndose casi en delirio en las expresiones del otro al sentirle entrar y salir con ése ritmo acompasado en el que se acostumbran al contacto y la intromisión…

Para mutarlo luego a ese cadencioso vaivén de embestidas más seguros, rápidas y profundas en el que ambos gimen más alto y ronco; en el que las manos del pelirrojo se aferran a la espalda del pelinegro manteniéndole muy cerca de él, gimiendo en su oído a ojos cerrados, encontrándose de vez en cuando con los labios de su novio que no dudan en compartir su aliento errático como su respiración, en besos cortos que sin embargo son tan dulces y extasiantes como el más rico de los manjares… ése cadencioso vaivén en el que el pelinegro se entierra en lo más profundo de su cálida cavidad marcándole como suyo para toda una eternidad… para hacer de cada estocada una promesa inmortal del amor que por su novio siente…

Se siente libre como el viento y puede jurar que ha alcanzado a rozar las nubes con sus dedos por tan perfecta sincronía de movimientos, por esa sinfonía de gemidos y susurros que los hacen flotar en el paraíso… por esas piernas enredándose a su cintura y ése Junsu gimiendo su nombre con voz aguda y el rostro cubierto de sudor, con sus pelirrojos mechones pegándose a su frente y los labios rojos ardiendo de pasión…

Y pierden noción del tiempo y del espacio, resguardados en ése mundo donde solo ellos dos entregándose en cuerpo y alma tienen cabida… llevan sus cuerpos al límite de la excitación y saben que están por morir en el éxtasis para renacer en el orgasmo cuando todo ese placer se concentra en el bajo vientre y es como una bomba de calor que explota esparciendo su semilla, provocando ese último gemido que se confunde con el susurro de una ráfaga de viento que sopla desde el horizonte…

Yoochun sonríe perdido en el placer cuando siente su abdomen bañado por la caliente esencia de su novio…. Y Junsu solo puede temblar bajo el cuerpo del pelinegro al sentir su semilla ocupando su pasaje…

Eso era… hacer el AMOR…

- Estás bien?... – el pelinegro retira los mechones de la frente de su novio, viéndole con su carita bañada en sudor y ruborizado… - no te lastimé mucho?

- No… fue… hermoso, Chunnie… - aún busca regularizar su respiración, pero siente que algo explota en su interior al darse cuenta de cuán enamorado estaba Yoochun de él que se preocupaba hasta del mas mínimo detalle… - gracias, por concederme la plenitud del amor…

- Es algo que hicimos juntos, Junsu ah, de otro modo no habríamos hecho el amor… - le besa la mejilla y luego esa sonrisa en sus labios…

El pelinegro sale con cuidado de su interior, notando ese pequeño gesto de incomodidad cuando su miembro abandona su pasaje… sabe que más adelante seguirá doliendo pues es algo que exige un esfuerzo no acostumbrado de su cuerpo… pero como acaba de hacer, sabe que cada vez que sean uno, procurará el máximo cuidado y placer para con su novio…

Junsu siente cómo resbala la esencia de Yoochun de su entrada ahora que ha salido de él, y aunque arde un poco, es mayor la sensación de gozo y felicidad por ser suyo… completamente suyo… su novio se acuesta a su lado y se quedan un rato así solo mirando el cielo estrellado… hasta que la temperatura de su cuerpo comienza a templarse y siente un poco de frío…

- Espera… - dice el pelinegro cuando ve que su novio se sienta con la intención de comenzar a vestirse… se pone de pie aún desnudo y corre a su auto, saca una cobija de la cajuela y vuelve donde el pelirrojo… - podemos quedarnos un rato más?... – pregunta ligeramente sonrojado, admirando ése cuerpo desnudo que ahora incluso parece más iluminado por la luz de la luna y de las estrellas…

- De acuerdo… - sonríe y ve a su novio acostarse acomodando la cobija para cubrirlos a los dos… - puedo acostarme aquí?... – coloca su mano sobre el pecho del pelinegro…

- Claro que sí… - y envuelve entre sus brazos al pelirrojo, sintiendo todavía su piel tibia cubrir parte de su cuerpo…

Junsu se acomoda sobre su novio, dejando su mejilla apoyada en su pecho…. Ahí donde puede escuchar el ritmo acompasado de un corazón enamorado como el suyo. Y sonríe ampliamente moviéndose un poco para poder besar ahí donde escucha ése palpitar para volver a dejar su mejilla contra esa piel cálida. Yoochun también sonríe, no solo por el gesto del pelirrojo al besar a la altura de su corazón, sino por tenerle entre sus brazos, por todavía sentirle la piel… por saber que viven un amor mutuo que aunque los padres de ninguno puedan ver con buenos ojos, solo querrán vivir en plenitud como en ése instante.

Y mientras acaricia suavemente su espalda y sus hombros, y juega con los mechones de su pelo, el pelinegro piensa que a pesar de todo, del tiempo y la espera, de la muerte de Yunho y lo que por él, Junsu hizo… hoy era realmente feliz. Volvió su mirada a su novio, apartándola del cielo estrellado, viendo que el pelirrojo tenía los ojos cerrados y respiraba pausadamente… era que el armonioso palpitar del pelinegro le había arrullado y ahora se encontraba profundamente dormido… cual ángel que sin sus alas había caído a la tierra para convertirse en mortal…

- Duerme, Su… duerme y sueña con todo lo que aún tenemos por vivir juntos… - le besa la coronilla y lo abraza más cerca para que sea capaz de sentirlo aún por entre el mundo de Morfeo. Mira una vez más hacia el cielo y ve una estrella fugaz cruzar el firmamento… - te prometo, Yunho, que lo amaré como tal vez quisiste pero no pudiste… que le daré mi amor hasta el último suspiro… que no habrá más noches sin estrellas aún cuando esté nublado… que le amaré como me ama… porque es el brillo que ahora contemplo lágrimas y sonrisas que desde el cielo mandas… porque sé que puedes ver que es feliz y es eso lo que más deseamos por las personas que amamos… por Junsu…

Escucha murmurar palabras sin sentido al pelirrojo y los brazos de éste moverse por sus costados afianzando su abrazo… y aún dormido como está, se estira para topar con los labios de un pelinegro que no duda en besarlo despacio sonriendo por toda esa ternura que emana… y enredan sus piernas acomodándose de medio lado fuertemente abrazados y es así como el propio Yoochun duerme a lado del amor de su vida…

Sabiendo que aún en noches sin estrellas, el cielo brillará por el amor puro y sincero que Yunho dispersará por el firmamento…

Velando ambos siempre por la luz de Junsu…


FIN

5 comentarios:

  1. ooooh que hermoso TwT...
    me encanto aunque yunho muriera pero sino ubiera pasado eso yoochun no podria aver continuado con junsu XD
    y lo de las estrellas en el firmamento fue tan lindo :3

    buenisimo tiene 15 puntos de 10 XD

    saludos!!^^

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  2. esta presiosoo ! *--*

    casi muero de sobredosis de ternuraa <3

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  3. Anónimo1/04/2013

    HERMOOOOOOOOOOSO!! u//u ♥ ♥

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  4. Chunsadycta12/12/2014

    Dios mio te juro que me.has hecho llorar Mi Chunnie tan amorosooo Woooo lo amoooo Dime como no.sentir envidia de Junsu cuando existen.fics tan bellos como el tuyo

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  5. Tenía muchas ganas de leer este shot desde hace unos días, y creo que así lo lea diez y mil veces me va a hacer llorar y quedar toda conmovida por todo cuando dicen y hacen estos tres. En especial la promesa que Mi Chunnie hace a la memoria de Yunho. Suempre disfruto mucho releer tus fics pero extraño mucho leer cosas nuevas de tu inspiración Felina.

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