Inesperadamente tú cap 10

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Devoré sus labios ávidamente, uniendo nuestras lenguas y sin intención ninguna de separarlas. Sus manos acariciaban mi espalda, abrazándome y apegándome a él, sin dejar pasar el aire por entre nuestros cuerpos desnudos. Mis manos vagaban libremente por su torso, bajando lentamente hasta encontrar su erección y empecé a acariciarla lentamente. Sus labios se acercaron a mi oído y entre suspiros ahogados, pude oír cómo me pedía más. Entré en él lentamente, y un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando sus uñas se clavaron en mi espalda y un gemido entre el dolor y el placer salía de sus labios.
Parecía irreal que algo tan excitante estuviera pasando.
Contemplé su rostro mientras nuestras caderas se movían al mismo ritmo. Sus ojos cerrados por el placer. Su frente perlada de sudor al igual que nuestros cuerpos. Sus labios entreabiertos, mientras le arrancaba suspiros, y entre ellos, mi nombre una y otra vez. Sus manos aferrándose en mi espalda, dispuestas a no soltarme nunca. Las embestidas cada vez más rápidas, los dos perdiendo el control…



Pip. Pip. Pip. Pip.
-Yoochun…no sé si puedes oírme, pero por favor…por favor…


Besé sus labios por enésima vez. Nunca me cansaba de aquel sabor dulce, de aquella parte de él que me volvía completamente loco.
Al igual que todo lo demás.
Mis suspiros se convirtieron en gemidos y sus gemidos gritos a medida que nuestros cuerpos alcanzaban el ritmo frenético del éxtasis…



Pip. Pip. Pip. Pip.
-Por favor, Yoochunnie…por favor… despiértate…te necesito.

Pip. Pip. Pip…


Me acerqué a besarle cuando acabamos, pero él ya no estaba ahí.
Todo era negro.
No había nada.
Aquella oscuridad me era familiar. Sí, era esa oscuridad en la que siempre había querido estar. En esa en la que quería quedarme porque no era necesario pensar en nada.
Pero allí no estaba él.
No, no estaba, no podía tenerlo a mi lado.
Entonces, ¿qué sentido tenía quedarme ahí?



…Pip. Pip. Pip. Pip.
-Park Yoochun, despiértate. Te lo suplico…


Otra vez la misma voz que me llamaba.
Otra vez su voz.
Quería correr hacia ella, quería verle con todas mis fuerzas. Pero, ¿dónde estaba?
¿Dónde estás? Yo también te necesito.



Pip. Pip. Pip…
-¡¿Yoochun?! ¡Hyung, se está despertando!
-¿Eh? ¡Changmin, corre, llama a la enfermera!
-¡Voy!

Lo primero que vi al abrir los ojos fue su rostro. Aquél rostro que tanto anhelaba ver y que ahora estaba preocupado. Alcé una mano lentamente para posarla en esas mejillas aún húmedas y sonreí débilmente.
-Te he encontrado…
Las lágrimas inundaron los ojos de aquel ángel y posó su mano sobre la mía, apretándola con fuerza.
-¡Eres idiota! ¿Sabes cómo nos has preocupado a todos?
Y entonces reparé en que no estábamos solos. Volví la mirada y recorrí con la vista la habitación en la que me encontraba. Sábanas, cortinas, paredes, todo lo que me rodeaba era de color blanco y azul celeste, por lo que deduje que estaba en el hospital. Cerca de la puerta de la habitación, me encontré con un rostro que, a pesar de haberlo visto no hacía mucho, era como si hubieran pasado meses desde que me miraba de aquella forma tan paternal.
-Yunho…
-Yoochun ah… – el alivio de su rostro y su sonrisa hicieron que recordara aquellos tiempos en los que todo iba bien.
-Lo siento, hyung…
-Ahora lo que importa es que estás bien – se acercó a la cama y se sentó al lado de Junsu, que me miraba aún con lágrimas en los ojos y nuestras manos entrelazadas –. Pensábamos que no ibas a despertar nunca.
Sus palabras me pillaron por sorpresa.
-¿Cuánto tiempo llevo…?
-Casi dos días.
El que respondió no fue ni Junsu ni Yunho. Jaejoong apareció con semblante serio seguido de la enfermera y de la mirada perdida de Changmin. La mujer me saludó educadamente y comenzó a examinarme y a hacerme preguntas rutinarias mientras miraba el monitor y tomaba notas en la ficha que colgaba a los pies de la cama.
Muy bien, Yoochun-san, sus constantes están bien. Pero aún sigue un poco débil. Deberá seguir en observación unos pocos días más, sólo por si acaso – la enfermera me miró preocupada, como si me conociera, y luego miró a los demás –. No se exijan demasiado. Ante todo deben mirar por su salud, así que está bien si no se exigen tanto. Buenas tardes.
Hizo una reverencia y se fue, así sin más, sumiendo la habitación en un incómodo silencio.
Silencio que sentía que debía romper.

-Siento…siento haberos preocupado.
-Casi nos matas de un susto – Jaejoong me miró con el ceño fruncido unos segundos y luego relajó la cara de nuevo –. Pero ya estás bien.
-Hyung, ni se te ocurra volver a hacer esto – Changmin me miró desde su altura y vi que le temblaban las manos. Empezó a caminar de un lado a otro de la habitación y comenzó a hablar tan rápido que nos costó trabajo poder entenderle –. No quiero que la única vez que te pueda ver fuera del trabajo sea en la cama de un hospital. No quiero que la única vez que me llame Jaejoong al móvil sea para decirme que se te está llevando una ambulancia – por fin se paró a mirarme de nuevo. Estaba llorando –. No quiero esto, así que no…vuelvas… a hacerlo.

Había visto a Changmin llorar muchas veces.
Le había visto llorar cuando ganamos aquel premio con Mirotic, no hacía tanto tiempo; cuando cantamos en el Tokio Dome en verano; cuando Junsu se comió el último plato del kimchi de Jaejoong delante de sus narices; cuando hablamos sobre levantar una demanda a la empresa y se negó a seguir o cuando nos fuimos del apartamento.
Sí, le había visto llorar montones de veces. Pero nunca de aquella forma tan dolorosa.
Porque se suponía que Changmin era el fuerte del grupo, el que lloraba sólo cuando consideraba que era estrictamente necesario.
Y ahora la fortaleza de Changmin había desaparecido y se había derrumbado delante de todos nosotros.
Porque todos sabíamos que aquella imagen, que podía haber resultado normal meses atrás, significaba dolor. Un dolor más allá de lo médico, más profundo y desgarrador de lo que nadie se pudiera imaginar.
Era el dolor de cinco hermanos que lloraban porque sabían que una vez fuera de aquellas cuatro paredes, la realidad volvería a aplastarlos y separarlos de nuevo.
Y los cinco hermanos tenían miedo.


-Hyung…
-Dime, Changmin ah – respondí distraído buscando algo de comer en la despensa.
-Gracias por ser mi compañero de banquetes nocturnos.
-¿Y eso a qué viene ahora?
Aparté la vista de la caja de galletas que acababa de coger y le miré, sorprendido por aquel repentino ataque de sinceridad.
-No sé. Sólo… me apetecía decírtelo.
Sonreí.
-No hay mejores compañeros de banquetes nocturnos que nosotros, ya lo sabes, ¿verdad?
-Claro.
-Bien, pues ahora come y calla. No querrás que Jaejoong se despierte y nos mate.



Pip. Pip. Pip…
Abrí los ojos y me deslumbró el sol de la mañana.
¿En qué momento me había quedado dormido?
Miré a mi alrededor confuso y no vi a nadie. Suspiré. Estaba mareado y me dolía la cabeza horrores. Aún seguía desorientado. No sabía qué había pasado antes de volverme a dormir; lo único que recordaba era haber visto a Changmin y a Yunho. Eso y el sueño que tuve mientras estaba inconsciente.
Cómo olvidarlo.
No me dio tiempo a pensar en nada más, porque la puerta de la habitación se abrió y alguien entró.
Hablando del rey de Roma…
-Buenos días – Junsu se acercó a la cama y se sentó en el borde, mirándome con una sonrisa.
¿No se daba cuenta de lo que provocaba sólo con ese gesto?
-¿Dónde están los demás? – pregunté incorporándome lentamente para no marearme.
-Jaejoong ha dormido en el hotel – Junsu bajó la mirada e hizo una mueca –. Y, bueno… Yunho y Changmin tuvieron que irse.
Así que había pasado la noche aquí. Conmigo. No pude evitar sonreír mentalmente.
El silencio volvió a apoderarse de nosotros, y de pronto recordé las palabras de Changmin y cómo nos afectaron a todos.
-¿Volverán?
-No lo sé.
Asentí y volví a suspirar.
Pensar en ellos me provocaba un enorme vacío, por lo que intentaba no hacerlo muy a menudo. Los últimos meses me había estado limitando a verlos como simples compañeros de trabajo, porque así sería menos doloroso. Sin embargo, después de lo que dijo Changmin, no pude evitar volver a permitirme echarlos de menos.
Y el dolor que tanto había luchado por evitar volvió todo de un golpe.

Nos volvimos a quedar en silencio unos minutos. Miré sin ver por la ventana, consciente de la mirada fija de Junsu sobre mí, pero opté por hacer que le ignoraba.
De pronto, noté su mano posándose sobre la mía y una serie de pensamientos asaltaron mi mente: la razón por la que había acabado en aquella cama; todo lo que pasó antes de desmayarme; el porqué no quería despertar.
Me atreví a mirarle y sus ojos me atravesaron como si estuvieran leyéndome el pensamiento.
¿Qué iba a decirle? Sabía que tenía que tomar una decisión, pero temía las consecuencias que conllevaba elegir a uno de los dos.

¿Qué voy a hacer?

-No sé qué fue lo que te dijo ella para que acabaras así – Junsu fue el que habló primero. Me preguntaba cómo sabía que había hablado con ella –. Pero te aseguro que yo nunca dejaría que te pasara nada.
Nos miramos en silencio. Los latidos de mi corazón resonaban en mis oídos y en el molesto monitor.
Pip. Pip. Pip. Pip.

Miré nuestras manos y entrelacé mis dedos con los suyos.
-Ella…ella sabe que tú… - parecía un completo inútil, pero me era imposible acabar la frase.
-Ya lo sé – interrumpió dándome un apretón en la mano –. Me llamó ayer, mientras tú aún estabas inconsciente.
-No quiero verme obligado a elegir, Junsu ah.
-No te estoy pidiendo que lo hagas – Junsu me acarició la mejilla y me alzó el rostro para que le mirara –. Pero los dos sabemos que esto no puede seguir así mucho tiempo más. Hagas lo que hagas yo siempre estaré aquí, Yoochun, no me cansaré de repetirlo.

Sus palabras sólo lograron confundirme más de lo que ya estaba. El contacto de su piel me quemaba, tanto que tenía la sensación de convertirme en cenizas de un momento a otro. Sin embargo, me había vuelto tan adicto a ese contacto que no me importaba si ardía en el mismo infierno solo por sentirlo.

Le miré y sostuve su mano en mi mejilla.
-Te quiero.
Sí. Le quería. No había mentira en mis palabras.
Le quería mucho.
-Lo sé.
-Ojalá supiera cuánto te quiero.
-Lo sabrás. Es cuestión de tiempo.
Me sonrió y se acercó a mí lentamente.
Tan lentamente que me resultó irritante.
Tan irritante que yo mismo me ocupé de acortar el poco espacio que separaban nuestros labios y besarle.

Sí, estaba en el infierno una vez más. Pero eso comenzaba a no importarme.


La vida está hecha para tomar decisiones.
Desde que nacemos hasta que morimos, vivimos eligiendo entre los diferentes caminos que se nos proponen.
Pero nadie nos dijo nunca que las decisiones fueran tan difíciles y dolorosas.
¿Qué haces si tu elección, sea la que sea, acaba haciendo daño a alguien a quien amas?

12 comentarios:

  1. Yoochun, a veces me desesperas...
    Esta super, espero el aiguiente capi

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  2. carotonkis6/30/2011

    Wow es la primera vez que leo esto y me pareció tan lindo y sincero no puedo creerlo que dura decisión tiene ahora pero tiene que decidir ya que si no vendrá lastimando a ambos pero bueno su relación con Junsu es tan ay no se espontaneo y romántico con un toque sensual que dios *o* ME ENCANTA!! Muero por saber que pasara ahora esperare con ansias la conti mis felicitaciones adoro en la forma en como lo relatas ^^

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  3. Yo los eguia en siuju y lo amabaaaaaaaaaaaaaaaaa!!! alla era yuuki ToT!! por el amor de diosss actua!!!!!!!!!!

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  4. yuukii~6/30/2011

    @kimmy_liN, sii es verdad que lo publicaba en sujuclan, pero como el foro cerró, lo dejé de lado a la espera que se vuelva a abrir... :( (por cierto, soy la misma autora, solo que en el foro tengo el nombre de yuukii ^v^)

    Y ggraaaaaaaaaaciaaas por leer! Intentaré poner al dia el fic despues de tanto tiempo :D !

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  5. neko-chan7/16/2011

    no pude evitarlo: las lágrimas se me salieron en la parte donde el homin va a visitar a chunnie TT^TT fué hermoso .... me encanta el fic .... muchas gracias por él y el esfuerzo que le pones

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  6. Escribes muy pero muy bien. No lo se, pero haces que parezca real que esas palabras provengan del mismo Yoochun. Continúa escribiendo, me gusta mucho la historia y me gusta aun mas la forma en la que escribes :) 5ting!

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  7. Cuanto va a tardar el siguiente capitulo!!!! Quiero saber que pasa!!!!

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  8. Anónimo9/02/2011

    continuala ...quieo saber que es lo que pasa...esta muy interesante... :)

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  9. Anónimo2/11/2012

    No puede evitar llorar en la parte de Min! ;///; y justo escuchaba ''W'' de JYJ :c solo quiero conti.. por favor.. >.< se necesita mucho! >:c

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  10. Anónimo9/10/2012

    pucha lo dejaste en lo mas interesante, y ahora cuando lo continuaras, te esperare igual que junsu espera yoochun! soy una masoquista sin remedio!

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  11. me gustaaaa
    ya me volvi fan de este fic y de quien lo escribe
    aaaiiii es cierto, yoochun a veces desespera con su indesicion pero es taaan lindo como junsu hace que pierda la cabeza por el, y como se aman <3 me gusta -repito- y me gusta mas ~ espero el siguiente cap pronto :D

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  12. Anónimo6/23/2015

    que no hay massss...... ayyyyyyyy desesperacion .... si alguien algun dia lo continua por dios avisenme ... esta tan genialllll...
    *ADRILOVEYOU*

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