Thinking about the sunset

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Titulo: Thinking about the sunset
Autor: DarkSide
Pareja: YooSu
Género: Drama, Romace, Lime
Extensión: One-shot
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Resguardar un secreto en el corazón es una de las cosas más difíciles que una persona como tu puede pasar.
Callar el nombre de la persona amada es un martirio que se puede extender hasta la eternidad.
No mirar con desesperación su grácil figura cada vez que lo vez pasar en una agonía lenta que te mata el alma y te consume por dentro.
No besarlo cuando lo vez borracho o deprimido, cuando sabes que sería tan fácil poseerlo es una prueba de fuego para ti.

El conocer todos sus secretos, todos sus amantes, todas sus penas y felicidades es una carga que día a día se hace más pesada.
Pero por sobre todas las cosas lo que más marchita a tu pobre corazón es escuchar de sus labios todos los días un “Te amo” que no significa más que la amistad que hay entre ustedes dos.

A veces comienzas a pensar en lo patético de la situación y lo irónico de la vida, tuviste a las mujeres que quisiste durante toda tu vida, aborreciste a aquellos homosexuales que veías en las calles y despreciaste siempre el verdadero amor, ya que nunca creíste en el.
Y ahora mientras te miras en el espejo ¿Qué es lo que ves?
Un hombre cansado de los años, con su mirada de tonto enamorado, de uno sufrido y humillado, tu sonrisa ya no tiene el mismo brillo que antes, haz perdido peso y te sientes decepcionado de la vida, a veces, solo a veces quisieras volver a Estados Unidos y olvidar todo, olvidar todos los momentos que viviste siendo una celebridad, no, esa es una mentira, solo quisieras olvidar los sentimientos que te atan a Corea , aquellos sentimientos hacia tu mejor amigo que te consumen por dentro, porque sabes que no puedes decirle nada a Junsu… además ¿Qué sacarías con que lo hicieras? Nada, absolutamente nada, porque probablemente Junsu actuaria como si nada nunca hubiese ocurrido y te seguiría tratando como su infalible amigo…
Un martirio, un suplicio porque al menos en las condiciones que te encuentras ahora el saber que él no conoce tus sentimientos te da la falsa esperanza de que si quizás tu le dijeras la verdad el te aceptaría… si, engañarse a si mismo era una de las cosas en las cuales Park Yoochun se estaba volviendo experto.

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Era un día común en sus días, estabas cansado y te acurrucaste en tu cama y no pudiste evitar soñar con lo que en la realidad siempre se te es negado, al menor aquello te da una ilusión, un motivo por el cual seguir viviendo.
-Junsu, no me olvides jamás- murmuraste entre sueños mientras te revolvías en las cobijas de tu cama, no queriendo volver a la agotadora realidad. Y el susodicho que iba pasando por el pasillo escucho aquel débil murmullo y se acerco hasta ti, se sentó a tu lado y te acaricio la cabeza con delicadeza

-Jamás te olvidaría, bobo ratón- te hablo suavemente. Te removiste inquieto y apoyaste tu cabeza sobre los muslos de Junsu, inconscientemente el delfín tenso su cuerpo pero al final solo sonrió ante tan inesperada acción.
-Me pregunto cuánto más podrás soportar Yoochun, porque yo ya no aguanto más- susurro levemente mientras miraba tu pálido rostro que se encontraba relajado

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Te podía jactar de muchas cosas, pero de tu paciencia era algo de lo que ni siquiera era bueno hablar y en esos momentos solo deseabas que aquel infernal día terminara lo antes posible para que pudieras llegar a dormir y ver televisión así que cuando el manager dio por terminada la reunión de aquel día, fuiste el primero en salir de aquella agobiante habitación chocando por accidente con una de las populares SNSD, la cual si no te equivocabas se llamaba Jessica, una preciosidad rubia que traía loco a cualquier hombre que se le atravesara…

-Disculpa, no te vi- hablaste caballerosamente mientras ayudaba a la SNSD a levantarse del suelo. Jessica se te quedo viendo un segundo asombrada por tu trato y clase, era cierto que ustedes ya se habían visto antes, pero nunca tan de cerca como ahora y realmente podía decir que Park Yoochun era sumamente apuesto.
-No, el error fue mío, si me disculpan llevo prisa- y así Jessica salió a trompicones de ahí, dejándote perplejo

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¿Cómo es que se encontraba en esta situación? Besar a Jessica en los camerinos a hurtadillas de las personas jamás fue algo que hubiese soñado o imaginado y a juzgar por el lugar por la cual se estaban yendo las manos de la rubia, no solo un simple beso era a lo que llegarían…

Estabas indeciso, tus manos estaban temblorosas sobre la cintura de la rubia. Y por un instante deseaste que los cálidos y suaves labios de aquella muchacha fueran los de Junsu, pero fuiste realista por un momento… El jamás seria tuyo, así que tener alguna relación o siquiera un simple encuentro con aquella muchacha no tenía nada de malo.
Tan enfrascado estabas en tus pensamientos que no te diste cuenta de que la puerta del camerino se abrió abruptamente, solo dirigiste tu vista hacia la entrada de la habitación cuando Jessica se separo de ti
Y ahí, estático frente a ustedes dos se encontraba tu sueño/pesadilla y mejor amigo
-Junsu- solo fuiste capaz de pronunciar. Empujaste un tanto brusco a la muchacha a tu lado y tuviste la necesidad de explicar la situación mientras Junsu forzaba una sonrisa y una carcajada

-Opps, disculpen ¡Yoochun al menos la hubiese invitado a un restaurant, ratón maleducado! En fin, lo lamento Jessica- y sin decir ni una palabra salió rápidamente de aquel lugar.
Te sentiste culpable… aunque ¿culpable de qué? Que tú amaras a Junsu no significaba que solo tuvieses que tenerle ojos a e, él ni siquiera sabía de tus sentimientos

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Llegaste al departamento que compartías con tus compañeros, cansado, más de lo usual y luego de saludar a los demás dioses nacientes del este fuiste a tu habitación a dormir…
-Yoochun- un suave murmullo te saco de tus cavilaciones, volteaste tu mirada y apreciaste la figura de Junsu delante de su habitación. Era tu imaginación ¿o se veía más apuesto de lo usual?…- Yo… necesito hablar contigo- termino dudoso la oración. Le sonreíste y entraste con él a su habitación
Junsu estaba tenso y eso solo podía significar que se encontraba nervioso, aunque probablemente no tanto como tu
-¿Qué pasa?- preguntaste para cortar el silencio. Te sentaste en su cama, apoyándote con las manos, palpando el suave cobertor que tenia impregnado su aroma, delicioso.
Junsu no dijo nada y solo se te quedo mirando. Comenzó a acercarse a ti
- Junsu ah…- susurraste aturdido. Todo sucedió muy rápido, en un segundo pudiste apreciar sus ojos de aquel hermoso castaño oscuro y en el otro tus labios eran ocupados por unos ajenos. El labio superior de Junsu acariciaba armoniosamente tu labio inferior, pudiendo así sentir su dulce aliento.

Y así tan rápido como comenzó, termino.
Las mejillas del delfín estaban sonrosadas y tú aun no salías de tu estupor, así que solo atinaste a llevarte los dedos a tus labios, sin poder creerlo aun…
-¿Qué?

-¿Estas saliendo con Jessica?- desvió tu pregunta y te sentiste aun mas confundido así que solo negaste suavemente con la cabeza – Ella… ella ¿te gusta?- volviste a negar con la cabeza- Entonces ¿Por qué la besaste?
-Ella me beso primero y yo solo me deje llevar… - respondiste con sinceridad
-Entonces ¿En este beso también te dejaste llevar?- te acorralo con su pregunta y te quedaste dudando

-Junsu yo…- no supiste que mas podrías decirle. Jamás imaginaste el momento en el que le confesarías tus sentimientos, porque jamás lo planificaste, jamás pensaste que serias capaz de tocar los labios de Junsu porque ellos solo están en tus sueños pero por sobre todo… jamás pensaste en que le dirías cuando él estuviera celoso por una chica.- No puedes comparar una cosa con otra, un beso con una chica linda no puede significar lo mismo que un extraño beso con mi mejor amigo- quisiste morderte la lengua por decir tantas mentiras.
-¿Cuál… cual de los dos besos significo mas para ti?- pregunto con miedo. Y miraste sus ojos, tan inocentes, tan sinceros, tan… hermosos y supiste que debías mentirle, ustedes no podían estar juntos, era algo imposible aunque… aunque era maravilloso que el también tuviese sentimientos hacia ti- Yoochun
-Jessica, el de Jessica significo más para mí, por cierto…-“Vamos Yoochun, tu puedes mentir”- no vuelvas a besarme-
Te levantaste de la cama de Junsu lo más rápido que pudiste, no lo miraste a la cara y decidiste salir de allí sin vacilar hasta que su mano te detuvo y desmorono la poca valentía que habías podido reunir.

-No mientas, por favor no lo hagas Yoochun, ya ha pasado demasiado tiempo mintiéndonos, yo… yo te quiero y sé que tu también lo haces, ¿Qué de malo hay en que nos amemos? ¿Por qué no lo puedes aceptar?... Por favor Yoochun- miraste como de los ojos que tanto amabas, con los que siempre soñabas, sin cesar pequeños cristales salados inundaban sus ojos y caían por sus mejillas. Junsu estaba suplicando, rogando por amor y tu estaba consciente de ello, pero… ¡Dios, aquello no podía ser real! Tu amor no era correspondido, que tú amaras a otro hombre era un pecado, era imposible

-Junsu, yo…- la voz te comenzó a temblar y tosiste para tratar de aclararte la garganta- Dime que esto no es cierto, dime que esto no es más que un de mis sueños, uno de los tantos que siempre tengo contigo.- Viste como sus ojos te miraban, sorprendido. Te arrodillaste a su lado, sintiendo su calor y su fragancia, tocando el frio suelo con las rodillas.- No me hagas esto Junsu, no digas aquello que durante tanto tiempo he callado, el simple hecho de que lo digas me llena de alegría, tanta alegría que no puedo expresar en palabras, pero… no es correcto ¡No es correcto, maldita sea! – la vista comenzó a ser borrosa, cada palabra que salía de tus labios te quemaba la garganta, no deberías estar diciendo aquello pero aun así lo estabas haciendo.
Sentiste como todo a tu alrededor comenzaba a desaparecer y luego reaparecía al compas de tus lagrimas cayendo, gemidos de dolor e impotencia inundaron la habitación y miraste el suelo, estrujaste tus manos contra el piso y el cabello te rozo las orejas. Te sentías perdido, pero él jamás dejaría que tú cayeras al menos no solo.

Con la delicadeza que solo una persona que ama puede dar Junsu tomo tu rostro, lo levanto e hizo que lo miraras a los ojos. Sus ojos aun estaban rojos y sus lágrimas aun no se secaban pero aun seguía siendo hermoso a tus ojos.
-Chunnie- susurro con su melodiosa voz. No te atreviste a hablar ni siquiera a respirar
Los labios de Junsu se contrajeron, mostrando sus dientes, iluminando su rostro sin que sus lágrimas cesaran pero aun así viéndose radiante. Era una escena totalmente extraña
- “Desde que el ultimo resplandor se desvanezca voy a acercarme a ti, te voy a abrazar… Mírame te amo, tonto eres hermoso para mi… Te voy a mantener a salvo por todo lo que has esperado por mí… Este corazón de ensueño, más que el aire que respiro”- tarareo su hermosa voz, inundando tus mejillas de lagrimas. Te desmoronaste y lo apresaste entre tus brazos, hundiendo tu cabeza en el cuello de Junsu.

-Tenia tanto miedo, durante tantos años yo… perdóname Junsu soy un cobarde si tu no hubieses dicho esto jamás, nosotros jamás- los sollozos no te permitían hablar con claridad pero Junsu te entendió, el siempre lo hizo, comprendió tu corazón mucho antes que tú mismo lo hicieras.
-Park Yoochun mírame- te ordeno cálido como siempre, levantaste tu mirada y él beso tus mejillas- Saranghe… Aishiteru… I love you- susurro entre besos- Te amo

Lo miraste sin comprender que fue lo que hiciste para merecer tanto amor y aprovechaste que su rostro estuviera tan cerca del tuyo para besarlo en los labios. Un tímido beso fue el principio que te supo a dolor mas el segundo más apasionado solo significo pasión, una pasión que jamás te sentiste acreedor. Tocaste su cintura con pudor uno que mediante los besos fueron aumentando comenzó a quedar en algún rincón de la habitación mientras lo recostabas en la cama.

Gemidos de felicidad llenaron la habitación y pudiste palpar la suave piel del abdomen de Junsu al colar tu mano en su camisa, pero te detuviste aun no tenias el permiso de Junsu
-Su ¿estás seguro de esto?- preguntaste dudoso pero no tuviste tiempo de escuchar una respuesta porque sus labios volvieron a atraparte.

Las manos se volvieron más hábiles sin que las bocas se separaran, la ropa hecha jirones en algún lugar de la habitación. Jamás pensaste disfrutar el tacto de alguien como ahora, el calor que sentía en su cuerpo más que incomodo era glorioso y aquella presión sobre su vientre lo hacía sonreír orgulloso. ¿Incomodidad, vergüenza? En estos momentos no conocías su significado. Dudaste un momento pero luego adentraste tu mano en su pantalón y tocaste algo demasiado blando y cálido. Junsu pego un salto

-Chicos iré a buscar a… eh- la puerta de la habitación se abrió y ambos cayeron de la cama por la sorpresa cubriendo así con tu cuerpo la desnudes de Junsu- Me alegra que hayan solucionado sus problemas pero creo que mis ojos me están quemando, así que los dejo solo- la sonrisa de Changmin era muy notoria.

La puerta se cerro y ambos rieron consientes de su travesura.

-Te amo Junsu- y fuiste sincero ningún sentimiento de culpa llego a ti. Junsu rio rebosante de felicidad.
-Al igual como yo te amo

Puede que después de todo el sufrir demasiado por amar a alguien hace que luego cuando el amor es reciproco se disfrute mas.

3 comentarios:

  1. Lindo ♥ lo ame ..
    ñ_ñ kero otro asi me encantan cuando NO son universo alterno , es decir se basan en la realidad.. por k ? simple te adentaras mas a la realidad. ♥
    *ADRILOVEYOU*

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