Cuéntame la leyenda del Conde y su sirviente - Cap. 22

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Luego de un tiempo, en el mismo burdel.

- Luego no se que paso… - dijo el hombre, llamando la atención de los chicos, que ya llevaban más de una hora escuchándolo.
- ¿Qué no sabe? Pfff… ¿Qué tiene de leyenda eso entonces? Prometió que me explicaría quien es el Conde hoy en día… me detallaría la muerte de Yunho Jung y me revelaría el paradero de Jaejoong y la niña… entonces, ¿Cómo que no sabe nada más? – interrumpió la señorita Ji Min furiosa… pero ni Junsu o Yoochun la detuvieron, ya que tenía razón.
- Oiga… no me ha dejado terminar…
- Explíquese.
- No se que ocurrió muy bien en esos días en el castillo mientras el Conde se fue…pero si se lo que ocurrió en la guerra y cuando él volvió.
- Ja – Ja – Ja – se rió Yoochun, definitivamente algo había encontrado para decir. – No me diga que no sabe porque… ¡No tiene testigos!
- Puede parecer gracioso joven… pero realmente no los tengo. Le contaré con detalle las otras cosas…
- Díganos entonces, soy una mujer impaciente… mis apuntes como historiadora, se ven amenazados con tus dichos…
- Así que la historia cuenta algo que no es verdad…
- Pues solo algo es verdad aquí… o tu leyenda, o mis apuntes.
- Coméntame.
- “Al finalizar la guerra, grandes fueron las perdidas sufridas por ambas partes… pero sin dudas Japón se llevo lo peor. Aunque se quedaron con tierras y piedras preciosas, el nivel intelectual de los caídos iba a causar molestia en el pueblo japonés en general. En cuanto a los Condes… en aquella época eran sumamente necesarios, ya que eran guardianes de los límites problemáticos entre vecinos. Con la desaparición del más importante, dado por muerto, y los cambios inevitables de títulos que sufrió la región… la gente dejo de darles tanto crédito y solo fueron conocidos más por sus castillos y riquezas, que por su valentía y lucha. Todo lo había echado a perder un pacto, que comenzó hipócritamente pero, con el paso de los años se consolidó. Aunque todos sabían de la serie de silencios que guardó el ejército japonés… nadie jamás dijo nada. El Conde Yunho Jung, ganador de tantas batallas en su momento, sufrió junto a su territorio y aliados el último ataque, el que cierra con la gran lista de enfrentamientos desarrollados. Su límite de jurisdicción, al igual que sus piedras y/o pertenencias, fueron en manos de su sucesor Typhoon. Changmin no fue reconocido por el Gran Señor y la heredera no fue calificada para el puesto. Más tarde  no se iba a poder rechazar a otro joven con el mismo apellido al anterior Conde, cuando este general fue asesinado misteriosamente y sus tierras pedían a un representante urgente. Hoy en día son muchos los datos omitidos en cada texto que intenta hablar sobre el fin de la guerra y el comienzo de esta paz. Los condes ya no son más que políticos con tierras e incluso el Gran Señor, no es más que un militar que debe cumplir las leyes implantadas por las grandes asambleas civiles, formadas por todos aquellos ciudadanos que sobrevivieron a la guerra”
- Oh pero… ¡Cuanta información cierta, y cuanta omitida señorita!
- Para usted… ¿No es falsa del todo?
- Claro que no… ¿Tiene algo más para leer? – Ji Min miró sus apuntes y negó con la cabeza. Los 3 lo miraron expectante – Permítame entonces agregar a eso sus… “partes salteadas u/o omitidas”.
- Se lo agradecería.

Para este entonces… la gente en el local ya no disimulaba el intento por oír la historia del hombre caminante. A Junsu, Ji Min y Yoochun sinceramente no les importa. Se mantienen los ruidos y corridas fuera del lugar, pero todos parecen ignorarlos.
Los meseros empiezan a interrumpir sus actividades, y algunos que otros “bailarines” hacen su aparición, pero sin subir al escenario y sin bailar.
El joven rubio de la barra suelta aquellas telas que impiden ver su rostro por completo y gira en dirección a la mesa que se encontraba “detallando la leyenda”.
El hombre de espaldas.
La mujer en silencio.
Los otros dos chicos se quedan inmóviles cuando observan al muchacho caminar hacia ellos.
Sin embargo el “historiador” avanza con su historia.

- No mientes en lo más mínimo… pero yo,  puedo aclarar muchas de tus dudas. Para comenzar, el Conde Jung no está muerto. Está demasiado vivo… - la gente enmudeció por completo en el lugar, y algunos solo reían… admirando más y más al hombre mientras hablaba – “El gran Señor”, hoy en día un militar corrupto bien juzgado por el pueblo… no hizo más que traicionar a quien era su mejor estratega en la guerra… todo, por rencor a la muerte de su hija. Fue fácil hablar con Typhoon y otorgarle el permiso para dispararle a Yunho en medio de una batalla contra los coreanos. Así, en la última batalla… el general atacó al Conde y lo dio por muerto. Nadie iba a recriminar nada, después de todo, son “problemas y errores” que ocurren durante la guerra ¿Verdad? No fue como si Typhoon haya querido matarlo. El motivo fue simple… el odio por Jung de ambos, el enamoramiento por el sirviente, la ambición de poder y riquezas. – Ya todos en la habitación habían empezado a pararse y susurrar bajito. Ninguno de los 3 viajeros podía creer lo que oían… era casi como una película aquella historia en donde el amor arruinaba todo, incluso el futuro de un país – solo faltaba en una última noche, atacar al territorio de Yunho… y tomar su castillo, a sus sirvientes, a su familia y… a Jaejoong. – el muchacho rubio que hace un instante se mantenía en la barra, ya se encontraba detrás del relator, sonriendo y afirmando con la cabeza. – Todo esto, por supuesto, lo hicieron a escondidas del pueblo… ya que no hubiesen aceptado la destitución del Conde actual en aquellos tiempos. Confiaban en él y en su hija para encontrar sucesores. Cual mejor excusa que decir “fueron coreanos quienes atacaron el castillo, luego de eso… y con semejante perdida, no nos quedó más opción que exigir un pacto y ver un nuevo futuro en Japón”.

[…]
[…]

- Pero… pero…Ty…Typhoon… - Ji Min respondió entre líneas, ya que se encontraba muy sorprendida y por algún motivo asustada.
- ¿Typhoon? ¡Oh él! Él se quedó con todo… pero olvidó el arma de doble filo que había creado sin darse cuenta… aún era bastante idiota y enamoradizo, al igual que el Conde. Pudo tomar todo, pero no el corazón del “sirviente” o al menos eso creo yo…
- ¿Tiene eso que ver con su muerte?
- Yo creo que sí… si no, no existiría motivos para el pedido de captura de Kim Jaejoong ante su desaparición. Pero eso sí que tampoco podré comprobarlo… si en verdad fue él quién lo mató.
- ¡Déjame responderte Yunho! – el hombre empalideció de golpe frente a todos en aquel lugar. El rubio acarició su hombro y le sonreía maliciosamente a quién se atreviera a mirarlo a los ojos. Los 3 viajeros se quedaron en silencio debido a la sorpresa… - Sí Yunho… ¿Me dejarás responderte? O acaso… ¿No recordabas cuál fue la última persona que te llamó por tu nombre? – se agachó para susurrarle al oído y por fin las luces se apagaron.
- Tiempo sin verte… Jaejoong. – respondió el moreno al oler el perfume de su sirviente y así saberlo vivo, luego de tanto años.

Al final las luces del salón se apagaron, y el joven rubio desapareció.
Los tres viajeros enmudecieron…  ¿Habían estado hablando nada más ni nada menos que con…Yunho?

Yunho Jung, el ex Conde, el desaparecido, el dado por muerto, el Señor, el famoso Conde de la muerte.
Y no solo eso, el placer de haberse cruzado con Kim Jaejoong, el amante… el tan buscado, el codisiado, y del que tanto se hablo y dudo de su existencia.

Ji Min empezó a respirar desesperada, sosteniendo el brazo de su novio con felicidad, Junsu no era capaz de encontrar movilidad y Yoochun quería creer que todo se trataba de una broma…

Pero era imposible, más aún de ver la belleza del bailarin, del sirviente protagonista de la historia.

- Y Buenas noches damas y caballeros, sean cordiales con nuestros bailerines… en el primer y último número de la velada… estén orgullosos de contar con la presencia de…
- ¡Un asesino! – gritó horrorizada una de las mujeres alli dentro, mientras que su amiga le tapaba la boca y continuaba con otro grito - ¡De un ángel maldición! ¡Él es Kim Jaejoong, y ahí está el Conde, no puedo creerlo, es como un sueño!
- ¡Yunho Jung está vivo! Eso significa que… Typhoong, Changmin, la Heredera, puede ser que también lo estén… - agregaba otro muchacho entre el descontrol de la sala…

El rubio apareció en el escenario, pasados los años y con la luz en el rostro, parecía como si el tiempo se hubiese olvidado de jugar con él… solo sus cicatrices podían confirmar que se hablaba de un ser humano real, y no de una ilusión…

- La leyenda…
- La leyenda, déjeme terminar señorita… - agregó el ya descubierto Conde, sin sombrero y pañuelo – es más que cierta.

Yoochun y Junsu se levantaron de la mesa asustados, en cambio Ji Min no tuvo la mínima intensión de hacerlo. Se quedó eclipsada por la mirada del moreno y totalmente sorprendida… dejando caer su carpeta, con aquellos apuntes que en verdad tan incompletos estaban.
Era como conocer a una criatura mitologica, ver a un fantasma, viajar en el tiempo, en un un encuentro con ese Conde deborador de vidas.
Ignoró el llamado de atención de su novio y al comenzar la música, incluso pudo revivir el día....
El diá en que amo y sirviente se conocieron… tal y como se lo habían contado en la leyenda.

[…]

- ¡Estamos siendo atacados!
- Pero… pero… - los cinco sirvientes entraron en un shock devido a su escasa experiencia… incluso las lágrimas salían de los ojos del más pequeño.
- Al cuarto de  la heredera, luego al cuarto de Jaejoong, luego los carruajes, la caja fuerte, luego nosotros… rápido, ¡es la última orden!

Changmin gritaba, mientras llegaba corriendo al castillo, mojado y con una herida de bala en el hombro izquierdo… sí, habían sido traicionados, la familia Jung había caído en una trampa.
Los guardias habían desaparecido, cuando en realidad tendrían que haberse mantenido en los alrededores… incluso sus caballos no estaban en los establos, eso solo podía tener una explicación: una persona de su propio ejército había dado la orden de abandonarlos.
Pero… ¿Por qué?
Si se suponía que luego de casi 6 meses la guerra llegaba a su fin y aún algo mejor, con victoria japonesa…

Las corridas empezaron a oírse por toda la mansión…
Jaejoong y Hyunah fueron llevados a la pieza más alta, donde se suponía encontrarían el modo de bajar y huír si era necesario. Esperarían la vuelta del Conde, este descubriría quién fue el traicionero y todo se solucionaría… o eso es lo que el morocho quería creer.

Pero todo fue fuego, caos, lucha, sangre y destrucción… entre las primeras gotas y los relámpagos que iban a tapar los gritos de la niña aquella noche.


3 comentarios:

  1. Dios que cojones no entendi lo primero ese futuro enredado y este pasado tan nublado me han atolondrado xD

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  2. Dejame me pongo de pie, aplausos para la autora¡¡¡¡ ay dios que ya me la esperava que el narrador era Yunho pero la sorpresa de Jae en la barra del bar, el reencuentro fue dioooos te juro que me quede impactada y anviosa por que ese apagar de luces y el susuro juraba que habría un beso oculto ahí. Me encatoooooo¡¡¡ y la pregunta es ¿Donde esta el resto??? La niña, TaeMin y Mi ChangMin?? Jajaj cama mi amadicimo Yoosu Yunho no se los va a comer. (^.<)

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  3. Dejame me pongo de pie, aplausos para la autora¡¡¡¡ ay dios que ya me la esperava que el narrador era Yunho pero la sorpresa de Jae en la barra del bar, el reencuentro fue dioooos te juro que me quede impactada y anviosa por que ese apagar de luces y el susuro juraba que habría un beso oculto ahí. Me encatoooooo¡¡¡ y la pregunta es ¿Donde esta el resto??? La niña, TaeMin y Mi ChangMin?? Jajaj cama mi amadicimo Yoosu Yunho no se los va a comer. (^.<)

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