Beyond Sky

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Título: Beyond Sky
Autor: Akasha Shim
Pareja: YooMin
Género: Slash, Fluff
Extensión: One Shot
Reseña: Yoochun se le ha declarado a Changmin y este no sabe que es lo que siente exactamente por él, sentirse como una piedra ser una piedra y únicamente no saber qué es lo que uno es capaz de sentir.
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Y  su madre volvió a mirarle con preocupación.
Changmin suspiró y se levantó sin decirle nada, despidiéndose con la mano de ella para salir por la puerta con la mochila al hombro, sus pasos seguros se volvieron lentos cuando llegó a la esquina, mirando el suelo gris mientras pensaba en como ordenar su cabeza.
Pateó una piedra, haciéndola saltar por el asfalto hasta llegar al centro de la acera, un auto pasó sobre ella y la piedra rodó un poco más lejos, Changmin la miró fijamente, sintiéndose como esa piedra, incapaz de sentir nada aun cuando seguía siendo presionada para dar una respuesta.
Se sentó al borde de la acera mirando la piedra con más intensidad, como si así esta pudiera responder o hacer algo más, los minutos iban pasando y él no tenía intensiones de moverse de ahí, pero si no lo hacía era obvio que pronto sería obligado por la lluvia que pronto caería.
El cielo parecía compartir su estado de ánimo y gracias a ello se sintió un poco reconfortado, levantándose volvió a retomar su camino hacia el instituto, al cual seguramente ya iba tarde, pero no le importaba.
Se sentía como si nada en su mundo le importara, como si nada fuese capaz de conmoverlo más o tener la gracia de llamar su atención por sobre el lío que ya estaba en su cabeza, cuando llegó al instituto se dio cuenta que seguramente su madre lo había despertado más temprano de lo usual porque sabía lo que podía pasar así que entró a tiempo a su salón donde sus compañeros charlaban alegres, ajenos al dolor de cabeza que se adueñaba de Changmin, ocupó su lugar dejando la mochila en la mesa, sin importarle mientras apoyaba su cabeza en una mano y miraba por la ventana.
“Te quiero”
¿Qué demonios significaba eso?
No es que no supiera, era cariño un sentimiento de afabilidad intensa hacia algo o hacia alguien pero…era como si él no se sintiera capaz de sentirlo, al menos no a la intensidad que todos querían lograr en él.
“Estoy enamorado de ti”
Escuchó los murmullos cesar así que volteó a ver al frente donde la maestra de matemáticas saludaba tranquilamente y procedía a iniciar su clase automáticamente.
Su vista volvió a la ventana por unos minutos hasta que la puerta volvió a abrirse.
“Otra vez llega tarde” Pensó mirando por el rabillo del ojo a la persona que empezaba a dar numerosas disculpas a la maestra que ni bien escuchó la puerta ya había empezado a protestar. “Por favor no me mires” Rogó, encogiéndose en su asiento, volviendo a mirar a la ventana.
Un calor extraño apoderándose de sus mejillas y un escozor en los ojos que le obligó a frotárselos antes de volver a esconder su rostro.
Escuchó su silla moverse y el silencio volvió a reinar junto al retome de la clase, intentando no parecer afectado sacó sus cosas de la mochila, sin querer mirando hacia su lugar donde él parecía totalmente tranquilo, al menos su espalda no parecía encorvarse como cuando parecía triste, ni siquiera parecía tener sueño hoy.
Miró hacia la pizarra, viendo como la maestra comenzaba a hacer las anotaciones de las fórmulas del día, pero hoy Changmin no tenía cabeza para las inecuaciones, su cabeza estaba apunto de explotarle y el dolor en su pecho se hacía cada vez más intenso.
Así pasaron los dos primeros periodos, su cerebro en cualquier otro lado y su cuaderno con no más de dos tristes formulas que eran las básicas de esa clase pero ninguna anotación importante como solía hacer o algún indicio de que de verdad hubiera prestado atención en la clase.
Los murmullos volvieron a iniciar a la salida de la profesora y volvió a encogerse en su asiento, rogando que el profesor de química llegara rápidamente y pudiera evitar que hiciera una estupidez.
Escuchó el sonido de pasos cerca así que se obligó a mirar hacia arriba, sorprendido de que no fuera él el que estaba en frente suyo sino más bien EunSoo, su compañera de clases.
—EunSoo noona… ¿Qué pasa? —La chica se mordió los labios, ladeando su bonito cabello castaño hacia su derecha mientras no dejaba de verlo fijamente y en sus manos sostenía una cajita celeste con un moño blanco
—Changmin…yo…quería darte esto…—la chica extendió el paquetito, Changmin lo recibió con una lacónica sonrisa, intentando ser amable con la muchacha que ya le habían advertido estaba interesada en él.
—Muchas gracias…EunSoo noona...—ella sonrió suavemente y se alejó de él a paso suave, Changmin miró el paquetito, antes le hubiera conmovido mucho que una chica profesara tales sentimientos por él, la hubiera rechazado de todas maneras pero se habría sentido feliz.
Pero ahora no le importaba, no le interesaba que nadie sintiera esos sentimientos por él, solo él.
El que ahora lo miraba con una expresión triste sin saber si acercarse o no.
“¿Por qué tenías que decirlo Yoochun?”
El profesor de química entró rápidamente al salón cuando notó que Yoochun se había decidido a acercarse a él y suspiró aliviado, no sabría como enfrentarse a Yoochun aun cuando le había pedido un par de días para pensarlo y a pesar de que se había estado comiéndose el cerebro pensándolo no había llegado a nada.
Solo había logrado confundirse más pensando tanto.
Primero había llegado a la firme conclusión de que no podía corresponder a Yoochun, pero cuando se preguntó el por qué, se dio cuenta que no lo sabía y todo el domingo se entretuvo intentando saber la razón sin acercarse siquiera al pensamiento de que quizá podría querer a Yoochun de otra manera.
Su madre preocupada por su actitud había adivinado parcialmente lo que le sucedía y le había dicho que solamente dejara a sus sentimientos surgir.
Pero Changmin no sabía que sentimiento debía hacer surgir, por amor de Dios no tenía ni idea de lo que estaba sintiendo en ese momento y para colmo debía buscar otro sentimiento.
Intentó incluso buscar consejos amorosos en el internet solo para que la maldita página le saliera con una estupidez como:
“Cuando el amor te llegue, tú sabrás reconocerlo, porque es un sentimiento único”
¿A quién carajos se le había ocurrido eso?
Saber reconocerlo, si supiera reconocerlo o si tuviera una puta idea de lo que sentía por Yoochun no estaría en esas circunstancias, no estaría reventándose el cráneo buscando una razón para lo que sentía o buscar soluciones a todos sus problemas.
El profesor habló sobre benceno y él miró hacia Yoochun preguntándose por qué le había dolido tanto cuando Yoochun se lo había dicho, porque sintió que algo en su interior se rompía en miles de fragmentos y sus lágrimas se hacían paso en sus ojos.
Nunca le había dolido tanto que alguien se le declarara, primero pensó que era porque se sentía culpable de rechazar a un amigo pero al analizarlo bien se dio cuenta que no era eso. Por que hace solo unos meses KyuHyun se le había declarado también y no le había dolido tanto como esto sí y eso que confiaba mucho en KyuHyun y lo conocía de más tiempo que a Yoochun.
¿Entonces por qué dolía?
Según las telenovelas cuando alguien a quien correspondías se te declaraba sentías una inmensa felicidad.
Pero el sintió como si su mundo se le viniera encima.
¿Era por qué eran hombres?
¿Por qué no sabía que reacción tendría su madre si se enterara?
¿Por qué…?
Copió automáticamente las cosas que el profesor escribía en la pizarra mientras su cerebro seguía divagando en preguntas sin respuesta y se hundía en una confusión más profunda que con la que había llegado al instituto.
La puerta se abrió en el medio periodo, mostrando a KyuHyun que tenía cara de cansado, después de entregar su escusa al profesor se tiró a su lado en el asiento.
— ¿Hola? —preguntó él mirándolo con curiosidad, Changmin solo torció la boca borrando por octava vez la forma de un benceno asimétrico cuando debería estar copiando el tolueno.
—Hola…—contestó, aburrido de que KyuHyun continuara mirándolo como si hubiera algo raro con él, bueno tendría razón si eso estuviera pensando pero no le gustaba que le miraran.
—Bien…por esa cara supongo que hay algo muy mal contigo y no fue solo porque me extrañaste—Changmin volvió a torcer la boca mientras suspiraba. Se sentía bien con que KyuHyun aun después de haber sido rechazado por él siguiera con él, siguiera siendo su amigo.
¿Por qué no podía ser así con Yoochun? ¿Por qué lo evitaba?
— ¿Qué es esto? —KyuHyun tomó la cajita que EunSoo le había dado y la abrió sin vergüenza alguna, sacando de ella un cursi chocolate en forma de corazón y una manilla tejida similar a la que Yoochun tenía en su mano izquierda.
Estrelló su cabeza contra el pupitre, mirando hacia KyuHyun que hizo un pequeño mohín y guardó las dos cosas en la caja de nuevo.
—Changmin…cuando me dijiste que Yoochun se te había declarado sabía que algo andaba mal pero creo que esto es exagerar…—el menor volvió a torcer la boca miró hacia el espaldar de la silla de Jeong JiSung— ¿Le dijiste que no?
—No le dije nada…solo…me quedé ahí parado como un estúpido, preguntándome que hacer mientras él me miraba…solo me quedé ahí y terminé pidiéndole un par de días para pensar
— ¿Para pensar en lo que te dijo?
—Ni siquiera sé para qué quería pensar…pero simplemente no pude rechazarlo…
— ¿Por qué es tu amigo? —Changmin cerró los ojos, no queriendo ver la expresión que de seguro KyuHyun estaba poniendo en ese momento, una expresión irónica—Ok, no es eso… ¿Entonces?
—No sé y por más que lo piense…no llego a absolutamente nada…—Un suspiro salió de la boca de KyuHyun y sintió como su mano subía y bajaba por su espalda, un gesto que debería tranquilizarlo pero por el contrario le hacía pensar en qué pensaría Yoochun si los viera así.
Como estaba con los ojos cerrados quizá ni siquiera sabía que ya los estaba mirando y se estaba sintiendo profundamente herido por su causa.
— ¿Te gusta? —Changmin suspiró, volviendo a abrir los ojos
—Si…como me gustas tú, o mi sándwich de pollo…—KyuHyun le dio un pequeño golpe
—Me refiero a si…te gusta…cosas así como cuando sonríe, cuando habla o canta…—Changmin hizo el mohín esta vez, pensando en que su sonrisa era preciosa, es decir todo el mundo alagaba a Yoochun por tener una sonrisa preciosa y él no podía negarlo porque en verdad la tenía, su voz era masculina, conciliadora y romántica al igual que cuando cantaba aunque en ese entonces su voz tomaba una suavidad que…
—Si…me gusta su sonrisa y eso…es alguien con muchas cosas a su favor, es atractivo y eso…
— ¿Y yo soy atractivo? —Changmin giró los ojos
—No puedo negar que tienes lo tuyo pero decirte que eres atractivo por favor…
— ¿Y entonces por qué Yoochun si lo es? —Changmin sintió sus mejillas arder así que se puso a mirar la ventana de nuevo, recordando la tarde del viernes otra vez.

Flash Black
— ¡¡Ah!! —Exclamó otra vez cuando Yoochun volvió a dar en el hueco dando por ganado el partido de hockey de mesa que estaban jugando.
—Perdiste otra vez…—dijo con sorna Yoochun levantando los brazos
—Que juego más absurdo
—No es absurdo, es solo que no soportas perder…—Yoochun tomó entre su dedo índice y pulgar la mejilla de Changmin estirándola mientras lo miraba con esa expresión que ponía cuando un padre estaba entreteniendo a su bebé.
Odiaba sentirse como un bebé, así que golpeó su mano, masajeándose la mejilla lastimada.
—Animal…mis mejillas no son de plastilina…—Yoochun volvió a reír y tomó su brazo jalándolo fuera de la sala de juegos— ¿A dónde vamos?
—A ver la película ya va a empezar y es mejor tener buenos lugares—Changmin asintió y se dejó llevar por el mayor hacia el piso de abajo donde estaban las salas de cine, la fila era relativamente corta así que entraron rápido y consiguieron un buen lugar al medio de la sala ocho.
Las luces se apagaron justo cuando se acomodaron en sus asientos y las previas a otras películas empezaron.
— ¿No crees que deberíamos venir a ver una de terror? —Changmin se estremeció y negó fervientemente con la cabeza mientras tomaba un sorbo de su gaseosa, no quería ver ninguna película de terror hasta que se olvidara de la última que había visto—Por favor, te prometo que te abrazaré si te asustas, pero realmente quiero ver esa de la casa embrujada
—Olvídalo, sabes que me asusto, además prefiero olvidarme de la última que vi y recién lo reconsideraré—Yoochun hizo un puchero y le robó un poco de sus palomitas de maíz con extra mantequilla— ¡Oye! Tú tienes las tuyas…
—Si, pero las mías tienen queso, las tuyas mantequilla—Changmin estiró su brazo quitándole un puñado de palomitas y se lo metió a la boca, atragantándose con ellas en solo unos segundos, Yoochun le golpeó la espalda varias veces hasta que pudo tragar—Eso te pasa por no convidar…
—Púdrete…—Yoochun rió con ganas para después señalar la pantalla, la película estaba empezando.
Cuando la película terminó salieron riendo por los pasillos del gran edificio mientras continuaban comiendo las palomitas que no habían acabado mientras veían la película.
—Creo que deberíamos venir más seguido solo los dos a ver una película…—mencionó Yoochun
—Tienes razón, creo que fue una suerte que Junsu no viniera a fastidiarnos la película con sus chillidos…—ambos rieron y chocaron palmas mientras salían del lugar y caminaban por la calle sin dejar de charlar
—Jaejoong me robaría tu atención así que tampoco lo incluyamos a él…—Changmin rio y continuaron caminando hasta la parada de buses y se sentaron a esperar—Oye…
— ¿Qué? —Yoochun miró al cielo y Changmin lo imitó, viendo a la bella luna llena que ocupaba el cielo adornada de estrellas a su alrededor y unas cuantas nubes débiles que cruzaban el cielo con un sutil gris. La misma luna estaba reflejada en los ojos de Yoochun y por alguna extraña razón le pareció bonito verla reflejada ahí, se veía más brillante.
Yoochun soltó una risita y el menor sintió que su corazón se estrujaba en su pecho y no sabía por qué, miró al mayor que ahora lo miraba a él fijamente.
—Te ves lindo cuando te distraes…
—Soy un hombre…—dijo haciendo un puchero, Yoochun volvió a reír pero su sonrisa se apagó de nuevo en sus labios
—No importa si eres hombre…—Changmin lo miró con curiosidad, ahora que lo recordaba Yoochun había dicho que tenía algo importante que decirle hace tiempo pero siempre sucedía algo que lo evitaba, aunque Jaejoong había hecho la insinuación de que ya se lo había dicho pero que a él tenían que explicárselo con manzanas para que lo entendiera.
— ¿Qué me ibas a decir? —Yoochun sonrió de nuevo, pero su sonrisa no concordaba con su mirada que más bien tenía un tinte distinto.
Sintió la mano del mayor ponerse en su pierna y su mirada se transformó de nuevo, mirándolo directamente a los ojos mientras tomaba aire y soltaba un par de palabras que él tardó en procesar.
—Te quiero…—Changmin sonrió
—También te quiero…—dijo pero Yoochun negó con la cabeza con calma, apretando un poco sus dedos sobre su muslo derecho, bajó la mirada y la volvió a subir, tomando aire de nuevo, pero esta vez una bocanada profunda
—Te quiero…mucho…demasiado…—Changmin se quedó callado, sosteniendo la mirada en sus ojos aunque no tenía idea si era correcto hacerlo, porque sencillamente su cerebro estaba procesando lentamente—Es…es más que un te quiero Changmin…yo…—soltó un vago suspiro y la mano sobre su pierna se quitó de ahí, sintiendo un inexplicable frío en el lugar—Estoy enamorado de ti…
Los labios de Changmin se separaron formando una pequeña mueca de sorpresa pero nada pudo salir de su boca y aún si de verdad hubiera podido salir algo aún así no lo hubiera hecho porque sencillamente no tenía palabras a lo que acababa de escuchar.
Los ojos de Yoochun continuaban fijos en los suyos y el menor no sabía cuanto más podía sostener esa mirada que intentaba sonsacar información desde lo más profundo de su interior.
Sus ojos comenzaron a escocerle cuando intentó abrir la boca para decirle que no y algo en su pecho se estrujó con tanta fuerza que sintió un profundo nudo en la garganta y estaba seguro de que si intentaba hablar nada entendible saldría de su boca.
Abrió y cerró la boca varias veces pero solo lograba que su respiración se agitara y la mirada de Yoochun continuaba ansiosa de respuesta pero no había más que silencio en su boca, no había más que confusión en su cabeza.
—Y-Yoochun…—murmuró a duras penas, el mayor miró hacia abajo preparado para un rechazo pero las palabras de Changmin eran tan confusas como su propia cabeza—Yo no debo…digo…
—Minnie…—salió de la boca de Yoochun, en un suave susurró, triste
—Dame unos días…—dijo de repente Changmin, mirando hacia otro lado—Necesito pensar…—se levantó de la banqueta justo cuando el bus se detenía frente a ellos y lo recibía en su interior.
Dejó a Yoochun ahí, mirando hacia el bus que partía pero aún así no sabía como se estaba sintiendo en ese momento.
Una lágrima bajó por su mejilla pero la secó rápidamente, preguntándose por qué tenía tanto dolor en el pecho.

Flash Black End

—No lo sé…—dijo con suavidad, después de su suave susurro la campana de receso sonó y se levantó rápidamente, guardando sus cosas en su mochila y saliendo disparado del salón, sin esperar a KyuHyun.
Corrió por los pasillos que poco a poco iban llenándose de estudiantes de los otros salones, se escondió entre ellos, pensando en algún lugar donde Yoochun no podría encontrarle pero no se le ocurrió nada, vio a Junsu saludándole desde uno de los pasillos pero lo ignoró olímpicamente, corriendo con más ganas, no quería que nadie lo encontrara, así que cuando perdió de vista a personas conocidas subió por la escalera opuesta hacia la azotea que en el primer receso permanecía vacía.
Cerró la puerta tras sus espaldas y se sentó en el suelo sin importarle que su mochila que no había cerrado luego de guardar sus cosas, ahora tirada en el suelo desparramara sus cosas por el suelo gris.
Abrazó sus rodillas, preguntándose por qué demonios le dolía tanto.
Ni siquiera podía imaginarse a si mismo diciéndole que no sentía lo mismo que él, porque había intentado decirlo pero sus ojos se habían llenado de lágrimas y el nudo en su garganta le había impedido hablar, y cuando se lo imaginaba solo empezaba a llorar.
¿Por qué decirle que no a Yoochun era tan difícil?
¿Era por que le correspondía? ¿O era por qué no podía hacerlo?
Ni siquiera podía pensar en comparar esa situación con otra por que como había pensado en la mañana.
Era como una maldita roca que no sentía nada, se sentía incapaz de sentir amor y por eso no había tenido novia hasta ahora cuando todos sus amigos, incluido Yoochun ya habían tenido hasta cinco. Jamás se había sentido atraído hacia alguien románticamente, al menos no que él recordara por lo cual hacía esto más difícil aún.
Jamás se había sentido tan dolido tampoco, pero ni siquiera sabía por qué sentía dolor.
Abrazó sus piernas con más fuerza, entonces se dio cuenta que el dolor de cabeza era cada vez más intenso. Estiró las piernas y dejó su cabeza chocar contra la puerta mientras el barullo del patio de descanso llegaba hasta sus oídos.
—Si…si yo le dijera que si a Yoochun…aunque…el no me pidió que fuera nada suyo, solo…solo me dijo que…—ladeó su cabeza mirando hacia los edificios que circundaban su instituto, viendo a lo lejos las personas que trabajaban.
El cielo parecía tener amenaza de lluvia, pero ahora a Changmin no le gustaba, siempre le había gustado el brillo gris que tenía un día nublado y también le gustaba mucho la lluvia pero como hoy se sentía tan mal y el clima parecía igualar su humor no le gustaba nada.
Las nubes se mantenían estáticas y luciendo rellenas, esperando el momento adecuado para soltar su carga y mojar el frío pavimento convirtiéndolo en un gris casi negro.
Escuchó a alguien subir por las escaleras fuera de la azotea y se tensó, rezando porque no hicieran fuerza a la puerta hasta que escuchó la voz de KyuHyun.
—Sé que estas ahí dentro Min…ábreme, te tengo algo de comer…—de mala gana Changmin le cedió espacio a KyuHyun para salir a la azotea—Bien…mejor levanta tus cosas del suelo—el menor obedeció guardando de mala gana los lapiceros que habían caído al suelo y el cuaderno de apuntes
KyuHyun se sentó a su lado pasándole un sándwich de pollo que era su única comida favorita de la cafetería del instituto, lo tomó y dio un mordisco intentando ahogar sus pensamientos en mares de comida.
—Supongo que aunque sigas pensando jamás llegarás a una conclusión
—Que alentador que eres…—dijo con suavidad, dándole otro mordisco al sándwich, KyuHyun también le dio otra mordida al suyo
—Estás enamorado de él…—dijo con la boca llena
—No digas estupideces…y mastica primero…
— ¿Entonces por qué te pones así? Si no lo quisieras...lo hubieras rechazado como a mi o como a otros muchos…—Changmin ladeo la cara, no le gustaba que KyuHyun le hiciera recuerdo sobre lo que había pasado entre ellos—Sé sincero Changmin…cuando te dijo lo que sentía te sentiste mal, pero por que pensaste que no podías corresponderle, pero cuando le quisiste decir eso no pudiste y eso…el querer decirle que no…te dolió más
—Pero eso no se puede significar que yo lo quiera de la misma forma
— ¿Entonces que significa? —Changmin soltó un suspiro, de repente el sándwich no sabía a nada y su estomago se estrujaba en su interior con fuerza, queriendo darle la razón a KyuHyun—Changmin, comprendo que no hayas sentido algo así nunca, no te ofendas por lo que voy a decir, no lo hago para hacerte sentir culpable ni nada, solo lo hago para que te des cuenta de lo que sientes, pero cuando yo me di cuenta que me sentía más que como un amigo para ti…no sabía si sentirme bien o mal, primero me sentí terriblemente mal porque por un lado sabía que no ibas a corresponderme pero por otro temía perder tu amistad si te lo decía y de paso pensé en que pasaba si te forzabas a corresponderme y solo terminábamos odiándonos, me sentí tan confundido que sufrí por varias semanas hasta que me di cuenta que pensaba demasiado en que te quería más que un amigo pero cuando intentaba hablar de ello lo negaba. Es lo mismo que estas haciendo tú ahora, estoy casi seguro que muchas veces durante todo este fin de semana has pensado en que estas enamorado de Yoochun pero no lo has admitido verdaderamente y cuando intentas sacarlo en palabras continuas negándolo, admitiste que para ti él es atractivo y se llevan de maravilla, comparten muchas cosas juntos y…lo quieres…
—No es…
—Si es así…ponte a pensar…qué sentirías si bajas ahora al patio de receso y vez a Yoochun besando a una chica…—Changmin frunció el ceño molesto, volteando a ver a KyuHyun que le mostro una expresión de “ves”—Pero…ahora piensa en cuando yo te dije lo que sentía…aún si hubiera besado una chica justo después de decírtelo no te hubiera importado mucho porque no sientes nada más allá que amistad por mí—el menor apretó los labios, entre molesto y más confundido—sientes celos de solo pensarlo y eso es porque le quieres, eso no determina del todo que estés enamorado de él pero es un inicio, ahora piensa en qué pasa si no le das una respuesta a Yoochun y mañana temprano te enteras de qué el se irá… ¿Cómo te sentirías? —Changmin miró hacia el cielo, las nubes parecían no querer aguantar más.
Pensó en lo que Kyu le acababa de decir y se dio cuenta de que si eso pasaba se sentiría devastado, aun solo pensarlo acrecentaba su dolor y su corazón incluso parecía querer detenerse.
—Sentirías desolación, inmensas ganas de llorar y perdida… ¿Verdad? —Changmin asintió—Entonces…a mi parecer eso confirma como te sientes por él…
Changmin sonrió, una sonrisa no falsa pero definitivamente no era sincera tampoco.
—Si yo te dijera que me voy…no sentirías lo mismo, te sentirías…triste sí, pero no será tan intenso como como cuando piensas en Yoochun marchándose…—Changmin asintió volviendo a encoger sus rodillas contra su pecho, viendo como las primeras gotas de lluvia caían y empezaban a mojar el piso—Vámonos, antes de que la lluvia empeore, además ya va a tocar la campana
Changmin asintió y se paró, tomando su mochila y abriendo la puerta, KyuHyun salió primero, en silencio ambos bajaron las escaleras hasta el pasillo que conectaba a su salón al otro extremo.
— ¿Estas preparado para hablar con él? —Changmin negó con la cabeza—Supongo que aun es demasiada información para ti y el acostumbrarte te tomará tiempo, pero creo que ahora muchas dudas se han acabado…—el menor asintió esta vez, soltando un suspiro—Bien, supongo que te ayudaré a huir de él por hoy, pero mañana deberás afrontarlo
—De acuerdo…—soltó un suspiro nuevamente, viendo hacia el frente donde Jaejoong lo esperaba con los brazos cruzados
— ¿Quieres hablar con Jaejoong? —Changmin asintió calmadamente, dejando a KyuHyun atrás mientras se acercaba a su hyung que lo recibió con una sonrisa un poco cansada
—Hola Minnie…
—Hola hyung…—Jaejoong acomodó su mochila sobre sus hombros y soltó un suspiro
—Yoochun piensa que lo has rechazado tajantemente y que no lo quieres volver a ver en la vida y por eso te escondes de él…
—Eso no es cierto
— ¿No lo rechazaste? —Changmin negó con la cabeza, su hyung volvió a suspirar y elevó los brazos—pues él cree que sí porque le pediste tiempo para pensar y tuviste ese tiempo pero no le dijiste nada…
—Hyung…tú mejor que nadie sabes que…que no sé…yo…diablos, creí que ya lo sabía…—su espalda se deslizó por la pared hasta volver a caer sentado en el suelo, cubrió su cara con sus manos, sintiendo la mano de su hyung en su espalda
—Ya sé como te sientes Min…ya sé que no puedes comprender lo que sientes hacia Yoochun, de lo contrario ya lo hubieras dicho…
—Lo sé…ya comprendo lo que siento…pero…pero…
—Te es difícil decirlo…por que aún no lo asimilas…—Changmin apoyó la cabeza en el hombro de Jaejoong—Es mejor que se lo digas y él te ayude a asimilarlo porque sino te juro que Yoochun pronto va a caer en depresión y creo que contigo es suficiente
—Es que…
—Él fue lo suficientemente valiente para decírtelo muchas veces que no notaste y se atrevió a decírtelo más seriamente…es justo que se lo digas, se ha sentido agobiado más tiempo que tú y tanto tú como yo sabemos que es mejor que hablen ahora…la siguiente clase es deportes, le diré al maestro que estas en la enfermería, Yoochun está en la sala de música, así que mejor ve a buscarlo ya
Changmin asintió, levantándose del suelo bajando rápidamente al último piso donde estaba la sala de música y el piano que él creía había sido más tocado por Yoochun que por el mismo maestro.
Se detuvo antes de abrir la puerta viendo a Yoochun sentado frente al piano, preparando sus dedos para empezar a tocar.
Con la gracia de un maestro sus dedos se movieron  sobre las teclas grácilmente en una melodía suave y melancólica.
Los nocturnos de Chopin Opus 9 número 2
Y ahora que lo pensaba, había escuchado a Yoochun tantas veces tocar el piano que se había aprendido todas las melodías que Yoochun sabía tocar de memoria, no importaba cuantas fueran pero podía reconocerlas con facilidad.
Esta y claro de luna eran las que le gustaba tocar cuando se sentía triste pero a Changmin le gustaban especialmente esas y por eso Yoochun se las tocaba a él.
Los dedos de Yoochun se detuvieron pero pronto volvieron a recomenzar.
El inconfundible inicio de Claro de luna le hizo abrir los ojos, volviendo a buscar por entre la puerta entreabierta a Yoochun que ahora presionaba las teclas del piano con fuerza y en este momento la melodía a Changmin ya no le parecía tan hermosa, ahora parecía pisotear su corazón de la manera más cruel así que sin esperar más empujó la puerta y cortó a Yoochun en media melodía con la sorpresa de su entrada.
—Min…—susurró el mayor, dejando descansar sus manos sobre sus muslos sin dejar de mirarlo y él ni siquiera sabía que decir ahora, sentía que todo lo que quería decir se atoraba en su garganta y en lugar de decir lo que quería dijo otra cosa
—Toca otra canción…una…una feliz…
—N-no se me ocurre ninguna...—le contestó, Changmin sonrió
—Entonces toca esa de X-Japan…
— ¿Crucify my love? —Changmin asintió y Yoochun con una suave sonrisa elevó sus manos y volvió a tocar el piano empezando a cantar también, el menor lo siguió después de un rato, sentándose a su lado, viendo atentamente como tocaba la melodía y como las voces de ambos seguían al piano.
Cuando la canción terminó Changmin se apoyó en su hombro.
—Lo siento…—dijo suavemente, Yoochun soltó un suspiro de nuevo sin saber que decir exactamente—Creo que soy demasiado torpe para estas cosas y no supe ver a tiempo no solo lo que tú sentías por mi…sino también lo que yo sentía por ti
—No…no es necesario que te fuerces a nada Min…no quiero presionarte…es mejor que lo olvides
—Es que no puedo…no me exigiste una respuesta, pero tu mirada así lo hizo y yo también me forcé a mi mismo a intentar comprender por qué no podía decirte que no te correspondía, entonces descubrí que…no puedo decirte que no te correspondo porque no es cierto
— ¿Ah?
—Yo…—Changmin mordió sus labios, sintiendo como una pequeña herida se abría en ellos, consecuencia de tanto morder sus resecos labios que no habían aguantado y ahora se estaban partiendo. Lamió la sangre y volvió a hablar—Yo…yo también estoy enamorado de ti…
Yoochun se quedó quieto, sin decir nada, mirando solamente hacia las blancas teclas del piano, su cerebro procesando lentamente la información que acababa de recibir.
No podía dudar de las palabras de Changmin porque sabía cuan difícil era para él el expresar sus sentimientos, el que el le dijera eso no era por hacerlo sentir bien, Changmin no era esa clase de personas así que su corazón solo pudo saltar de alegría cuando al fin pudo voltear a verlo y vio el brillo de sus ojos.
Sonrió tomando con una mano su rostro.
—A veces pienso por qué me tuve que enamorar de ti de entre tantas personas en el planeta, pero cuando veo la claridad de tus ojos…me doy cuenta que no podría enamorarme de nadie más
—Lo poético se te sale inesperadamente…
—Y a ti los insultos cuando estás nervioso…—Changmin rio y dejó que la mano de Yoochun acariciara su mejilla, era tan relajante permanecer así.
La otra mano de Yoochun fue a parar a su nuca y supo qué era lo que iba a hacer así que solo esperó a que pasara, esperando a cerrar los ojos cuando Yoochun se acercara más.
Y así lo hizo, lentamente hasta que sus narices chocaron y ambos cerraron los ojos.


Dicen que cuando el amor llega, uno se da cuenta porque es especial, porque es un sentimiento único.
Changmin sigue diciendo que eso es una reverenda estupidez y Yoochun cree fervientemente que a pesar de ser un sentimiento único es un poco costoso identificarlo.
— ¡Saca tus manos! —exclamó el menor, quitándole las palomitas que Yoochun acababa de sacar. El mayor no cedió y se las metió a la boca— ¡Oye!
Yoochun terminó de tragar y le sacó la lengua.
—Estaban ricas
—Pero eran MIS palomitas…—el mayor soltó una risa. Las luces se apagaron, el menor automáticamente saltó en su silla viendo como comenzaban los avances
—Bueno…creo que no fue buena idea después de todo venir a ver esta película…
—Ringu*  es la película que más miedo me ha dado hasta ahora, esta no será nada…—dijo el menor negando con la cabeza, Yoochun soltó una risa, ya estaría contento cuando el menor saltara a sus brazos.
—La siguiente vengamos a ver una familiar—Changmin rió pero no dijo nada. La mano de Yoochun se posó sobre la suya y ambos sonrieron, el logo de la empresa productora de la película apareció y todo el mundo se puso en expectación.
La película al final terminó con Yoochun prendido a Changmin que a pesar de asustarse de vez en cuando no dejaba de prestar atención.
— ¡¡¡Por todos los cielos!!! —exclamó el mayor tapándose los ojos con las manos cuando el personaje principal vio tras suyo a alguien correr tras él.
—Ya…cálmate…—susurró Changmin sin despegar su vista de la pantalla, palmeando su espalda
—Lo va a matar…va a matarlo…—Changmin soltó un suspiro y se acercó a Yoochun, mientras ahora era este el que no podía despegar los ojos de la pantalla, sintiéndose tan nervioso como si fuera él el que estaba siendo perseguido por esa cosa— ¡¡Lo en…!!
Su grito fue callado de repente por los labios de Changmin que taparon su boca justo a tiempo.
Entonces a Yoochun le valió un reverendo pepino el hecho de que el personaje de la película acabara siendo agarrado por su cazador y todo el mundo en la sala estuviera gritando del susto al ver como moría.
Las luces se prendieron y Changmin se alejó de él, con una sonrisa.
—Me ahorré el escucharte gritar en mi oído—Yoochun sonrió como idiota, a pesar de que no había sido el comentario más romántico del año, es más Changmin era un perfecto mata pasiones pero no importaba.
Si no fuera así él no lo querría.
— ¿Nos vamos a casa? —Changmin asintió y se tomaron de las manos saliendo del edificio mientras charlaban tranquilamente.
A Yoochun le encantaba eso, que a pesar de que ahora estaban juntos no habían dejado de charlar como los inseparables amigos de siempre, se escuchaban se comprendían, seguían siendo mejores amigos, que compartían besos y palabras más serias que eso.
Así siempre debería ser el amor. Pensó Yoochun mientras se sentaban en la banca, en la misma que se le había declarado a Changmin hace cuatro meses.
Quizá por eso los matrimonios fallaban, o los novios terminaban tan mal.
Por que no eran capaces de verse como amigos, tu mejor amigo que amas más que solo un amigo, el que puedes besar y no concibes la vida sin él pero a su vez confías en él, lo quieres, hablan, juegan, se enojan, se golpean, siguen jugando.
Tomó la mano de Changmin.
Quizá el mundo todavía no estaba preparado para entender esa clase de amores porque no veían el amor como un sentimiento más allá de lo físico o lo que solían llamar la química, si ven a alguien hermoso se consideran enamorados, si se llevan un poco bien son perfectos el uno para el otro, pero no confían en el otro.
Yoochun no sabía cuando iba a durar su relación con Changmin, pero sabía firmemente que lo amaba con todas sus fuerzas en este momento y rogaba al cielo que ese sentimiento nunca se acabara porque jamás había sentido por nadie algo tan intenso como ahora.
Abrazó al menor por el hombro y apoyó su cabeza en él, tarareando una canción que se le había pegado mientras caminaban a la parada, el menor miraba al cielo con una pequeña sonrisa dibujada en su rostro.
—Sabes…cuando miré el cielo esa vez…antes de que me lo dijeras, creo que ya sabía lo que sentía por ti
— ¿Por qué?
—Por que estaba pensando en cursilerías…como que…—la voz del menor se fue apagando, una sonrisa salió de los labios de Yoochun y presionó con su mano la del menor para incitarle a hablar—la luna se veía más bonita esa noche…reflejada en tus ojos—la sonrisa del mayor fue inevitable
—Es lindo cuando tu lado cursi sale a flote
—Pues deberás disfrutarlo cada vez que salga porque no será muy seguido
—Lo sé y…—se quedó callado de repente mirando al menor con una boba sonrisa
— ¿Y…? —el menor lo miró con una linda expresión de curiosidad
—Y eso es quizá lo que más me gusta de ti…quiero decir, no dices que quieres a las personas muy seguido, no dices cosas así a la ligera…por eso cuando lo dices es sumamente especial—El menor sonrió, sonrojándose sin querer—Minnie…
— ¿Hmmm…?
—Te quiero…
—Yo también…
—Estoy enamorado de ti…
—Yo también…


Fin

4 comentarios:

  1. Anónimo7/26/2013

    Aaaa que lindo fic que bueno que le abrieron los ojos a min y acepto a chunie. Que hermosa pareja. ñ_ñ

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  2. Anónimo7/27/2013

    Hermoso!! :) ME GUSTO MUCHO!! gracias no sabes como amo el YooMIn

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  3. Anónimo9/20/2013

    Fue hermoso, en serio ;3; Uno de los mejores fics slash Yoomin que he leído, de hecho, el mejor de todos si no me equivoco.
    En serio, la historia y la forma en la que narraste su relación me encantó, y más aun que no fue necesario escribir lemon para atraparnos como lectores :)
    De verdad una historia muy hermosa, te felicito :D

    Megu~

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  4. Qué bonito ♥
    Te juro que me recordó a las escenas de Sakura Card Captor -no sé por qué-
    Hermoso hermoso ♥ Creo que voy a hacer un dibujo de esto. ;3
    Gracias

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