Cuéntame la leyenda del Conde y su sirviente - Cap. 12

3 comentarios
“Acomplejados”

El general, tomó su vaso de vino e invitó a las señoritas a entrar a la habitación. Nada extraño, sin  dobles intenciones.
Ellas estaban asustadas y sin dudas no sabían porqué habían sido citadas ahí.
Typhoon sonrió…

- Sus nombres… verdaderos, se que son coreanas, después de todo, yo las encarcelé.
- Soy Kim Su Young y ella es… Song Ji Hyo.
- “Song”… ¿es tu verdadero nombre o lo has cambiado?
- Es mi verdadero nombre.
- Entonces, no eres lo que busco. – la jovencita se echó hacia atrás y se quedó observando. El hombre le daba miedo e irradiaba superioridad con solo tenerlo cerca – ¿Y tu?
- Yo…
- Tú eres… Kim Su Young. ¿Realmente?
- Así es.
- Tienes un hermano.
- No lo veo hace años.
- Lo sé.
- ¿Qué hay de él?
- Dime su nombre.
- No voy a hacerlo… por su culpa estoy aquí, no piense que sacrificaré a mi pequeño hermano…
- Mujer, ¡dime su nombre si no quieres perder un poco más aún la dignidad! – Typhoon no iba a dejarse ningunear… y mucho menos por una mujer ordinaria. Sabía ahora que, la prepotencia venía de familia. La sujetó del cuello y le dio otra oportunidad… - la última vez que te lo repito…
- Kim… Kim Jaejoong. ¡Ese es el nombre de mi hermano!
- Perfecto. Agradéceme… podrás verlo en poco tiempo.

¿Eso era real? Empezando por el dicho de su atacante… su pequeño hermano ¿aún estaba vivo? Todo le llamaba la atención y no podía dejar de lado el hecho de que, sea el gran General Typhoon, nada más ni nada menos, el que viniese a hablarle de él.

[…]

Cuando el amor se convierte en una batalla…
Se derrama más sangre que en una guerra completa.

Eso era el castillo, y eso, debían tolerar Changmin y todos los sirvientes.

Yunho corriendo de habitación en habitación… una condesa frustrada… un joven que no se lograba definir que lugar cumplía allí.

El tiempo pasaba y Bo Ah no tenía intensiones de partir. Ella se había hecho una promesa: darle un heredero al Conde, lo cual derivaría en un amor sincero e inesperado.
Sonaba descabellado pero para ella, que ya estaba un poco consumida por culpa de su esposo, era algo que podría lograrse casi rutinalmente.

Acerca de la escena que presenció de su esposo junto a Jaejoong… no dijo nunca nada.

“… tal vez, era de imaginarse… tan perfecto, femenino… Yunho sin dudas no traería a un hombre así  a la casa. Pero, en parte me humilla. No puedo darle a mi esposo todo lo que el quiere, no sabía que sus gustos superaban esos límites”

Changmin solo la miró desconfiado… ¿Acaso estaba loca?
Ella estaba dispuesta a tener un bebé junto a un hombre que mantenía relaciones con su sirviente. Si si, sirviente… hombre.

- Cuñada… creo que… si tú también lo sospechas…
- Sospechar… ¿Qué?
- La relación… mira, no quiero entrar en detalles.
- ¿Qué relación cuñado?
- ¡Vamos!
- Dime, ¿Qué relación?

Era imposible hablar con ella. Sus mentiras, solían parecer verdades cada vez que hablaba. Y, según sus deducciones… Jaejoong era un sirviente eficaz, por eso el Conde lo consentía… a diario… en su habitación…y toda la noche. Pero, solo eso. No había una cuestión personal.

Linda mentira.

A su vez, del otro lado del castillo… se encontraba el rubio con sus inseguridades.

Sabía todo lo bueno que él tenía pero a la vez no olvidaba que su oponente era… una mujer.

“… yo aquí, peleando y pensando en una mujer… Bo Ah Kwon, y no solo eso, por un hombre que a pesar de darme todo, me ha amenazado, golpeado, acosado, torturado mentalmente y… esclavizado. ¿Qué anda mal en mí?
Lo sé… soy perfecto y merezco algo aún más perfecto que yo. Tardé en encontrarlo, pero lo supe. Su frialdad, fuerza, presencia me reflejaban superioridad. Aunque al principio quisiera escupirlo y matarlo en cuanto tuviera la oportunidad.
Fui un ambicioso del poder y comprobé… que él lo tenía”

Esta vez, era Taemin quién escuchaba la historia.
Tan ingenuo y aún menor… tenía que soportar los comentarios desubicados del pueblo, las peleas del castillo y las historias de Jaejoong.

- Señor… ¿Por qué usted y la Condesa no se hablan? Yo veo que usted es sociable con todos… menos con ella.
- Ella me odia.
- ¿Por qué?
- Por que te enredas en sábanas ajenas bandido… debería darte vergüenza. – Changmin gritó desde el otro lado de la fuente y Jaejoong… puso mala cara.
- ¿Enredarse en sábanas?
- No lo escuches y… si encuentras algo extraño en mi habitación… ven y pregúntame a mí que es exactamente. No a Changmin… el solo exagera las cosas – respondió recordando la escena donde el pequeño encontraba aquel gel lubricante mientras ordenaba.
- De acuerdo.

Pasaban las 8 de la noche y aún, podía verse el último rayo de sol.
Es que ya empezaba el verano y la primavera se iba yendo.
Los sirvientes querían salir a festejar y… ¿Por qué no? Si estaba la condesa para cubrir aprietos de último momento referidos a Yunho.

- Nos vamos todos señor. Son las 9:00… si usted quiere, a las 5:30 estaremos aquí.
- Bien. Espero esté todo reluciente y haya comida por si me da hambre en la noche.
- Así es señor… Key la ha preparado para usted.
- De acuerdo Jonghyun, cuida de ellos.

Bo Ah los miró desconfiada… había algo más… algo que no le habían dicho y que, probablemente, iba a traer muchos problemas.
Cuando el sirviente se alejó y se unió a los demás… se acercó el más pequeño…
Ahí lo entendió… juego sucio.

- Señor Conde…
- ¿Que ocurre Taemin?… Dijeron de salir, los dejé.
- Una última pregunta.
- Bien.
- Jaejoong… ¿Pue… - y ni siquiera lo dejó terminar, apoyó el vaso de vino que estaba tomando sobre la mesa y aniquiló con la mirada a los otros mas grandes.
- Jaejoong se queda aquí.
- Pero… él es uno de nosotros también…
- Se queda AQUÍ.
- Un momento Yunho… ¿Cuál es el problema? Planeas dejar a Jaejoong encerrado… ¿Con qué motivo? – interrumpió molesta la condesa. No porque el rubio le importara, si no por la reacción del moreno al escucharlo nombrar.
- Se ha portado mal… como siempre. – respondió enojado y sin fundamentos, ya que el desempeño del menor, sin dudas había sido sensacional el día de hoy.
- Yo pienso que exageras… déjalo ir.
- NO.
- ¡Vamos, mejor si el castillo está solo esta noche!

Ante lo gritos de la condesa, el tan nombrado apareció por la puerta y miró a Yunho, esperando una respuesta.
Ya se encontraba vestido, con una de esas mudas que le habían comprado…
Tal y como el quería, siempre obteniendo los caprichos que se cruzaban por su camino y más, si eran materiales.
Estaba hermoso… más de lo normal.
Y todos allí lo notaron. El Conde por supuesto.

- ¿Vas a dejar que yo vaya Yunho? Así el castillo se queda solo… es lo que buscas hace ya bastante tiempo.
- Dije que no.
- ¿Por qué no? Me vengo portando bien todas las noches… - la cara de Bo Ah se transformó, al igual que la de todos los sirvientes… menos Taemin por supuesto, que fue incapaz de entender la doble intensión.
- No me provoques. ¡Siempre faltándome el respeto!
- No lo estoy haciendo… estoy intentando convencerte, solo eso.
- ¿Para qué demonios quieres ir eh? No te es suficiente cada vez que los soldados vienen a casa… te paseas por ahí intentando llamar la atención…
- ¿No será que llamo la atención sin poder evitarlo? Yo solo camino… y… los otros me ven.
- Todos sabemos cuales son tus intensiones…
- ¿Y cuál sería el problema si planeo enamorar a un general eh?
- Basta, ¡te vas a tu habitación!
- No soy tu hijo sabes. Ni mucho menos tu pareja. Compórtate delante de tu esposa… y explícale porque le estás haciendo una escena de celos a tu sirviente…
- ¡Te dije que ya no dijeras más nada!
- ¡Ya basta Yunho! – la condesa gritó haciendo temblar a todos. Menos al Conde, por supuesto. – ¿no te es suficiente todo esto? Jaejoong saldrá junto a sus compañeros y Changmin… y tú te quedarás aquí… conmigo.
- Yo soy su dueño, no tu.
- ¿Acaso quieres que llame a mi padre y diga que te niegas a dar un heredero? ¿Que le diga también que… me has humillado, gritado, golpeado y que por eso me fui de este castillo?

Yunho ardió internamente… pero no, en la superficie nadie lo notó. El padre de su esposa tenía gran prestigio político… así fue como rápidamente llegó a ser aceptado como Conde y así de rápido también podía ser destituido gracias a él.

Se paró de su asiento y tomó la botella de vino. No lo pensó dos veces al pasar junto a Jaejoong… lo sujetó del brazo y le susurró al oído:

“Por lo menos ten la dignidad de no hacerlo por dinero, cuando vuelvas… lo notaré al instante…”

“…Basura. Eres una basura”

“Shh…aún sea la más diminuta marca… sabes que lo notaré,… y te lo haré con el triple de fuerza y no habrá de esa piedad que últimamente tengo contigo”.

Empujándolo, siguió su camino. Bo Ah simplemente lo persiguió a donde fuese que vaya.

Los sirvientes sabían que la noche, recién empezaba para ellos.

- ¿Llevaremos a Jaejoong al burdel de aquí? Ustedes… ¿Están seguros? – la ingenuidad de Taemin otra vez presente. Tal vez pensaba que el rubio no conocía esos lugares o que… podría salir afectado.
- Por favor nene… hablas como si fuese su primera vez allí. – Minho le respondió con mala cara… intentando usar toda la ironía posible.
- Es mi primera vez… en este burdel, claro. – respondió entre sonrisas mientras esperaban a Changmin… quien iba a acompañarlos.

Lo pensó.
Portarse bien o… jugar un poco.
El Conde se enteraría y ya le había advertido… “te lo haré con el triple de fuerza”

“Muy bien Yunho, hoy saldré a divertirme”. Pensó.

3 comentarios:

  1. que se piensa portar mal jae para que yunho lo castigue :) aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah niño malo

    ResponderEliminar
  2. Ahhhhh yunho ya no puede disimularlo y menos controlarlo es inevitable y se ve demasiado obvio cada vez que mira a jaejoong esta super celoso y es muy posesivo, por otro lado jaejoong qiere provocarlo y el. Igual esta celoso e.e

    ResponderEliminar
  3. Ay Jae esa estrategia de jugar al provocador no es mas que los celos saliendote por los poros. Creo que al flaquto ya le anda por dejarle en claro a Boah que nomás sus encangos le puesen a Yunho y en una de esas si Boah lo desquicia le va a soltar que Jae lo vuelve loco y lo que le sigue.¡¡¡¡¡

    ResponderEliminar

Deja tu comentario \(*O*)/ ♥ ♥
o más bien... deja tus pensamientos pervertidos grabados en esta entrada XD