La 42ª sinfonía

12 comentarios

Titulo: La 42ª sinfonía
Autora: Kim Eunha
Parejas: Yoosu, se menciona YunJae
Genero: Slash, Lime
Extensión: Oneshot
Sumario: Junsu hace de Mozart...
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Había dado lo mejor de sí. Había cantado con fuerza, con potencia. No había desafinado, aunque su voz quebrara un poco al final debido al esfuerzo que había hecho.

Pero estaba contento. Siempre supo que él no era perfecto, y cometía fallos, pero mientras diera todo de sí, se podría sentir orgulloso y satisfecho con su trabajo.
Había venido mucha gente, pero entre ellos estaban dos de sus amigos, lo que le ponía en parte más nervioso. Porque era la primera vez que participaba en un musical, si no contaba aquella vez que participó en el Gag concert...pero eso no se podía contar como musical, no?

Un ruido le distrajo de sus pensamientos. Tocaban a la puerta.

- ¿Si? -dijo desde su asiento. La puerta se abrió, y el director pasó a la habitación.

- Has estado increíble! Espectacular! Sabía que no me equivoqué cuando te elegí -se acercaba a Junsu con una gran sonrisa en los labios.

- No exagere señor director -alargó su mano para agarrar la que el director tenía extendida- Sólo he hecho lo que tenía que hacer, es mi trabajo.

- Y además humilde. No te imaginas con cuantos creídos he tenido que lidiar. Sin exagerar, Junsu, eres una joya. Es genial trabajar contigo.

- Me va a hacer sonrojar -de hecho, ya lo estaba- Muchas gracias, seguiré esforzándome -se inclinó respetuosamente.

- Eso espero -e inesperadamente, el director hizo lo mismo- Nos vemos en los ensayos de nuevo, Junsu.

- Si. -fue su respuesta.

Una vez que el director ya salió, Junsu procedió a seguir con lo que se proponía a hacer antes de esa pequeña interrupción. El vestuario era muy pesado y estrecho, así que era mejor que esperara a quitárselo con la ayuda de la estilista. Así que empezó a quitarse el maquillaje, intentando eliminar sin éxito esas líneas negras en sus ojos.

- ¿Porqué inventarían los lápices "guaterrpruuf"? -se quejó Junsu en su perfecto inglés- No hay manera de quitarlos...

- Te ayudo? -se ofreció una voz sugestiva.

Al girarse hacia la puerta, la figura de Yoochun apareció. Y Junsu no pudo evitar ponerse MUY nervioso...

- ¿Es que no sabes picar a la puerta? -frunció el ceño y se dio la vuelta de nuevo, en dirección al espejo de su tocador.

Y es que desde aquél día, la presencia del pelinegro le dejaba como un flan. Ese día en el que Yoochun le expresó que no podía continuar con todo aquello, que estaba agotado emocionalmente, que quería acabar con esa situación en la que estaban con su compañía ya.
Y Junsu le contestó desde el corazón, que si Yoochun no podía sólo, él aguantaría por los dos. Esa respuesta era sincera, pero no esperaba la contestación que a su vez le dio Yoochun.

Un beso.

Un beso como pocas veces le habían dado. No un beso de madre, ni de hermano...ni siquiera de amigo. Un beso de esos que vulgarmente se dice "de verdad".

Y no es que no le hubiera gustado. Oh, no!
El problema era justo lo contrario. Ese beso le hizo revivir sentimientos que había olvidado, cuando le dio muy fuerte por Yoochun, pero el mayor seguía saliendo con chicas y se auto-obligó a olvidarse de él.
Y lo consiguió...o eso creía hasta ese día.
Por eso ahora su interior temblaba cuando estaba con Yoochun cerca y a solas. Esa era una combinación peligrosa...

- Piqué, pero no contestaste.

- Picarías flojo -seguía "enfurruñado" falsamente.

- Piqué con el puño, Junsu, es imposible picar flojo con el puño cerrado...

- No es imposible, te lo puedo demostrar...

- ¿Vamos a discutir por esto?... -interrumpió con una sonrisa el pelinegro. Una sonrisa que no había dejado sus labios desde que Junsu le regañó por no picar. Porque Yoochun estaba encontrando divertida la actitud esquiva de Junsu, quizás porque sabía o se imaginaba la razón por la que el menor estaba así.

- Has comenzado tú -replicó con un puchero.

- No he comenzado yo, tú estabas discutiendo por una tontería -rió un poco más fuerte.

- Pero tú continuas!! -le miró a los ojos un poco más molesto.

- Vale, ya está bien!! -y esta vez el mayor se puso un poco serio.

- Pues no me provoques...

- Junsu!!

-..... -y de repente se hizo el silencio en el camerino. Y Junsu casi deseo volver a iniciar una pelea, porque en el silencio escuchaba la respiración de Yoochun, y eso también le ponía nervioso.

- ¿Porque estás así?

- Déjalo...son los nervios del musical...

- Ah...-musitó.

- ¿Y Jaejoong?¿Dónde está? Pensé que iba a venir...-dijo un poco triste.

- Ha venido. Pero ha recibido una llamada y...se ha tenido que marchar...

- ¿Yunho? -preguntó.

- Sí -contestó el pelinegro con una tímida sonrisa, como si le hubieran atrapado en una pequeña travesura...

- ... ¿Cuanto crees que aguantarán viéndose en secreto? Personalmente creo que se les nota demasiado -rió.

- Yo también, pero hasta que las cosas no se calmen deben ser prudentes. Si les pilla la empresa...

- Lo sé... -le interrumpió el castaño, que aún llevaba la peluca puesta...

- ¿Te han dicho que te pareces a Jack Sparrow? -se burló el mayor.

- JA JA -Junsu hizo un puchero- Me tienes envidia...

- Sip, mucha...déjame que me la pruebe -dijo quitándole la peluca, dándole un tirón- Oops, lo siento.

- Auch! Bruto!!...-se quejó, sobándose la cabeza.

- Cómo me queda? -dijo posando orgullosamente.

- Horrible -se rió Junsu.

- Gracioso -espetó, quitándose la peluca.

Agarró un asiento y lo acercó al de Junsu, que dio un salto ante la proximidad del otro joven. E intentó no mirarle a los ojos, así que desvió su mirada hacia otro lado de la habitación.

- Junsu...-empezó el mayor.

Oh-oh. Eso pintaba mal...ese tono no le gustaba...

- Junsu, yo...-silencio. Feo, que no se callara, el silencio era malo, porque notaba sus propios latidos- Creo que estás así conmigo desde aquel día -No!! No lo menciones- que te besé.

-............ -ojos como platos, mejillas sonrojadas, respiración agitada...

- Yo...si te ha molestado, te pido perdón, no lo hice con mala intención...pero no me arrepiento.

- ...¿Qué? -atinó a decir.

- Que no me arrepiento Junsu. Es lo que sentí en ese momento y es lo que hice. Igual que te besaría ahora. -le miró con esa sonrisa de nuevo, y Junsu se puso más rojo.

- ........

- Creo que es hora de decir las verdades. Me gustas desde hace un tiempo, estoy enamorado de ti. Y no quiero obligarte a darme una respuesta. Si tienes claro que no quieres nada conmigo, puedes decirlo ahora y lo respetaré. Pero si necesitas pensarlo porque estás confundido también lo respetaré. Te esperaré, Junsu, sólo...-y no pudo seguir, porque los labios del menor tapaban su boca.

Porque al oír esas palabras del pelinegro, se sintió aliviado. Se dio cuenta de que no era el único que se sentía así, y los nervios desaparecieron. Pero Yoochun no se callaba para dejarle hablar, así que tomó la iniciativa de ese modo.
Cuando pasó un rato se separó del mayor, que estaba sorprendido por aquello, y a la vez feliz.

Feliz...y...y extrañamente....excitado?
No estaba seguro, sólo sabia que de un momento a otro, estaba devorando la boca del menor e intentando quitarle esa maldita casaca que antes le gustaba tanto como se veía en Junsu, y que ahora deseaba romper en dos.

Las cremas y otros utensilios que se encontraban encima del tocador, cayeron desparramados por el suelo cuando Yoochun empotró al menor contra el mismo.
Sus manos no paraban de tocar todo lo que podían, eso si, por encima de la MALDITA ropa.

Mosqueado por verse vencido por una casaca roja, decidió dejarla estar y concentrarse en la camiseta, que al menos podía levantar.
Así que la levantó, colando primero sus tibias manos por debajo, haciendo que el menor se estremeciera al contacto. La curiosidad de Yoochun le hizo pensar que si la reacción a sus manos era esa, qué pasaría si el contacto fuera con su lengua?
No lo pensó dos veces y levantó todo lo que pudo esa camiseta, pasando su lengua por el pecho del menor. Y la respuesta fue igual de buena o mejor: Junsu arqueó su espalda de manera no muy...ergonómica (?)

Por su parte Junsu ya no pensaba y solo sentía...y qué bien lo sentía! Su cerebro se había quedado sin alimentación y ahora estaba hibernando. Y en oposición a esto, su tacto, olfato, gusto, oído...habían aumentado un 180%. Todo menos su vista, porque tenía los ojos cerrados.

Yoochun hizo un último esfuerzo con esa casaca del mal, y con la ayuda de un Junsu zombi, consiguió quitarla de su cuerpo, tirándola por el camerino de cualquier manera. A Yoochun no le importaba la maldita prenda, y Junsu sí que lo sintió un poco por ella, pero en seguida se olvidó cuando notó una mordida en su cuello, y gimió de manera sonora.

A todo esto, la gente del staff aún no se había ido, y Junsu lo notó porque en ese momento oyó unas risas afuera del camerino. Deseó que no le hubieran oído, aunque la pequeña parte de razón que aún estaba medio despierta le decía que eso era imposible. Que le habían oído hasta en la SM.

Pero pronto Junsu mandó a paseo a su parte racional, con ayuda de Yoochun, que ahora había pasado a lamer más abajo de su cuello, en esas zonas tan sensibles de su pecho.
Y gimió más, porque, Dios!! Le gustaba, le encantaba lo que Yoochun le hacía con la lengua, y se estaba volviendo loco!!. Y quería gemir y punto!! Le daba igual si le escuchaban o no, si les veían o no.

Yoochun disfrutaba a su antojo de la piel del pequeño. Esto aunado al morbo que le daba el hecho de estar en el camerino de Junsu, sin el seguro puesto, con la gente rondando aún por allí, y con el menor haciendo semejante concierto de jadeos y gemidos, estaban haciendo que perdiera la noción de todo aquello que no era Junsu y sus gemidos, y toda su sangre se concentrara en cierto lugar.

Decidió dar un paso más allá y empezó a desabrochar los pantalones del castaño. Su camiseta ya estaba fuera, sólo le dejó en la parte superior esa fría cruz que, en contacto con su piel, erizó más sus pezones.

Se paró a mirar la expresión de Junsu, sonrojado, jadeante, expectante. Junsu esperaba algo de él, y por Dios que él se lo iba a dar en ese instante. Siguió retirando los pantalones, y una vez hecho esto, su mano se apoyó "casualmente" en la ropa interior del otro, que volvió a gemir.
Yoochun sonrió ampliamente: no sabía que Junsu fuera tan hipersensible. Pero le encantaba. Una idea cruzó su mente, idea que le hizo reír más, y que hizo que el castaño pusiera una mueca de confusión en su rostro.
Yoochun sólo lo miró pícaramente y se acercó a su oído:

- Junsu -susurró/jadeó a su oído, haciendo que Junsu "reprochara" con otro jadeo- Voy a conseguir que Mozart componga hoy su sinfonía número cuarenta y dos.

Dicho esto, se alejó con un gesto de maldad en su cara, y su cabeza empezó a bajar a la intimidad de Junsu...

- ¿Hay alguien ahí?¿Junsu? -alguien habló tras la puerta.

- Aaaaaah! -se asustó Junsu.

- Mierda!! -murmuró Yoochun, agarrando a Junsu de la cintura y escondiéndose ambos detrás de un biombo que había en el camerino, justo cuando la puerta se abría.

- Oh!...parece que no hay nadie. Había escuchado ruidos -se extrañó la estilista- Oh! Pobre Junsu, se ha tenido que quitar la casaca solo...pero no había razón para ser tan descuidado y dejarla tirada por ahí. La tiene que usar más veces -Yoochun rió en silencio, mientras que Junsu le dio un suave golpe a puño cerrado. Lo suficiente para que le doliera sin hacer ruido.

Por fin la puerta se cerró, y ambos dejaron escapar el aire retenido en esos momentos de tensión. En especial Junsu.

- Deberíamos salir. Vámonos, Yoochun -medio suplicó el pequeño. No que no quisiera ser atendido, pero prefería un lugar más cómodo y menos arriesgado.

- ¿Estás de broma? ¿Sabes el morbo que me está dando esto? -dijo de manera lasciva, acercándose de nuevo al cuello del castaño.

- Pervertido! -se quejó, pero dejándose hacer por esos labios de nuevo.

Cómo le gustaba a Junsu su camerino!
Y que hermosa sinfonía que compuso esa noche el Mozart personal de Yoochun!




FIN

12 comentarios:

  1. Anónimo1/05/2010

    Me ha encantado
    !! Ahhhh!! Ahhh es que me parece tan real ese par :D

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  2. aahhh me encanto! no hay otra forma de decirlo xD

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  3. Xiahzart~~~~~~~ <3
    Y como ando loca por ver a Su así de rojo @@ Me encantó~! Yoochun debería ser más lanzado (?) Aunque ya así estuvo bien ;D

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  4. Anónimo1/29/2010

    muajajajaja me encantooooooooo.........
    GRACIAS POR ESCRIBIR @.@

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  5. hhaha que pervetidos los Dos YooSu por siempre!

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  6. Anónimo4/29/2010

    fascinante!

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  7. OMGGG
    ame el fic ;O;!!
    no hay nada mas fuerte en este mundo que un yoochun pervertido xD

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  8. OMG! Que bonito, Yoosu, me encanta, Chun cuando es pervertido, y Junsu cuando esta de Mozart
    Muy bonito, me encanto

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  9. Anónimo1/16/2011

    OMG!!!!!!!! ME FASCINOOOOOOOOOOO!!! amo el yoosu es lo maximo! -aunqe nomas q el yunjaexD-geniaaal!

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  10. MarLLy4/08/2011

    jajaj por favor 'anónimo' el yunjae no importa aqui!! xD
    he visto el musical de mozart y despues de leer esto....! waaa lo veo tan real!! jejeje e__e
    nada ni nadie detiene a mi raton.... en su "labor"!! u.u (:D)
    te quedo lindoooo~

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  11. jajajaja ya debia imaginarme yo k algo asi signficaria lo de la sinfonia xDDDDD

    aii chunie eres todo un pervertido xDD

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  12. Anónimo10/12/2012

    waa me hubiera gustado que fuera lemon XD lo siento, yo y mi mente pervertida :s te quedo genial n.n

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