Promesa

2 comentarios
Título: Promesa
Autor: Hina Uchiha
Pareja: SuJae
Género: Slash/ Lemon
Extensión: Oneshot
Nota: Los personajes me salieron OCC! xD y es mi primer lemon Dx!

-------

Miro de nuevo sus ojos, aquellos que le habían gustado desde tiempo atrás, cuando aún eran pequeños y sólo tenían 10 años de edad… aún lo recordaba bien, era y siempre fue su único y primer amigo.

FLASH BACK

Era una tarde común y corriente, el joven príncipe practicaba la flecha y arco en el patio de su castillo, dejando impresionados a unos cuantos sirvientes que pasaban por ahí.
-Señorito –un viejo sirviente le detuvo antes de que lanzara la última flecha–, señorito –le dijo de nuevo y por fin se digno a observarlo.
-Ya te había dicho que no me dijeras así. Me has criado desde que nací y ¿aún no puedes decirme por mi nombre?, recuérdalo soy JunSu –reclamó el niño y le observó haciendo un pequeño berrinche.
-Lo sé joven amo, he estado con usted por más de 10 años, pero esa es la ley de la servidumbre de este castillo –dio un pequeño suspiro y volvió a hablar–. Su padre dejó mencionado que fuera a la sala de estar –al pequeño niño se le iluminaron los ojos.
-¿Pa… padre está aquí? –su padre era el rey de ese país, había comenzado la guerra en ese tiempo así que como rey tenía que supervisar todo, el tiempo que pasaba con su hijo era muy poco, la madre del joven príncipe había muerto al dar a luz al pequeño niño, dejándolo solo… con la servidumbre.
-Joven amo… -JunSu comenzó a correr hasta llegar a la sala principal, con el sirviente corriendo tras de él.
-¡Padre! –Llegó, pero miró a todas partes y no le vio, bajó su mirada y sus ojos comenzaron a llenarse de lagrimas-. No… no está.
-Joven amo… no me dejó terminar –llegó el sirviente y le tomó de los hombros–, venga aquí, le presentaré a alguien –el niño comenzó a sollozar con la mirada fija en el suelo-. No llore por favor… mire, el es JaeJoong –el niño miró hacia enfrente y vio una niña muy bonita o eso creía él–. Él se quedará unos cuantos meses aquí… hasta que llegue de nuevo su padre, bien, les dejaré solos para que se conozcan.
La persona que tenía enfrente simplemente era hermosa, el cabello más largo de lo normal, piel blanca y labios muy rosados.
-¡Hola! Mi nombre es JunSu –puso su mano detrás de la cabeza y sonrió.
-Yo soy JaeJoong, joven amo –JunSu hizo una mueca.
-¡No! No me digas así. Tú dime JunSu o Su, una de las dos formas.
-Pero…
-¡Sin peros! –Sonrió más y el chico que tenía al lado también lo hizo–. Eres muy bonita -el chico le miró sorprendido para después bajar la mirada.
-Yo… yo soy un chico –dio una leve sonrisa haciendo que JunSu le mirara perplejo.
-¡Wa! ¡Lo siento! Es que de veras pareces niña –se sonrojó al instante y mordió su lengua.
-No te preocupes… los errores suceden –empezó a buscar algo en su bolsillo y de el sacó un pañuelo para después extendérselo a JunSu–, toma… y lamento no ser tu padre –el chico lo tomó y comenzó a sacarse las lágrimas con el.
-Gracias –su corazón comenzó a latir y sentía pequeñas mariposas en su estómago, mientras se secaba las lágrimas podía ver a Jae sonreír, haciendo que sus mejillas se sonrojaran un poco.

FIN FLASH BACK

Después de unos días ambos eran inseparables, JunSu había descubierto que Jaejoong tenía 8 hermanas y que el rey había comprado a Jaejoong, este ni se había molestado, ya que, a su temprana edad sabía que el dinero lo necesitaban sus padres y que antes trabajaba para ayudar a su familia, eso le impresionaba a JunSu. Un tiempo después supieron que el padre de Su había mandado a alguien a que se llevaran a Jae, Su estaba demasiado triste cuando le dieron la noticia, así que sólo corrió hacia el patio trasero y Jae le siguió. El príncipe tropezó, haciendo que Jae callera arriba suyo y fue ahí donde hicieron su promesa…

FLASH BACK

-¡Aww! –se quejó JunSu y Jae rápidamente se alejó de él.
-¡Su! ¿Estás bien? –Le ayudó a levantarse cuando vio que tenía un raspón en su rodilla– ¡Su estás herido!
-Tranquilo Jae, sólo es un simple raspón, con una curita y rápido sanará –sonrió el chico.
-Bueno… -Jae se le acercó y de su pantalón sacó una curita y se la puso en la pequeña herida–, ya está -JunSu le miró con tristeza-. ¿Qué ocurre?
-Te extrañaré… -bajó la mirada y entonces ambos escucharon la voz del sirviente, seguro que ya había llegado aquel hombre que los separaría.
-¡Jae! ¡Hagamos una promesa! –Jae le miró y el prosiguió–, cuando regreses… siempre estarás a mi lado, ¿sí? ¡Pase lo que pase lo harás! –Jae le sonrió y afirmó con la cabeza.
-Pero… ¿Cómo sellamos la promesa? –preguntó Jae viendo a su amigo.
-¡Ya sé! –JunSu se le acercó y depósito un suave beso en los labios de Jae, haciendo que ambos se sonrojaran–, una vez me habían dicho que cuando hicieran una promesa de volverse a ver dos personas que se querían mucho… lo sellaban con un beso. –Jae sonrió tímidamente y en eso llegó el sirviente, llevándose a Jaejoong.

FIN FLASH BACK

Sonrió con melancolía, estaba sentado entre toda esa gente… y ahí estaba Jae, a unos cuantos pasos de distancia… ¿El por qué no estaba al lado suyo como en los viejos tiempos?... por el simple hecho de que JaeJoong lo había olvidado… no porque él quería, si no porque cuando se fue hacia donde estaba su padre, vivió la guerra… para sobrevivir tuvieron que huir y él se golpeó la cabeza con una roca al caer para salvar su vida, un soldado se lo llevó en la espalda y así pudo sobrevivir… dejando atrás todos sus recuerdos, según le dijo su sirviente.
Avanzó hasta tenerle enfrente de él, hizo una pequeña reverencia a la cual Jae también hizo y se sonrieron.
-¿Cómo está príncipe? –Preguntó Jae tomando un poco de vino.
-Bien ¿y tú, mi querido JaeJoong? -Jae le miró un poco confundido y en eso prosiguió–, supe que fuiste el último que quedó de aquella trágica batalla hace ocho años atrás -sonrió con melancolía y el pelinegro se sonrojo.
-Sí, varias personas murieron en esa batalla –su mirada bajó y para JunSu ese acto le resulto adorable, mantuvieron una conversación de alrededor de quince minutos.
-Me la he pasado muy bien esta noche contigo Jaejoong “como en los viejos tiempos” –dijo JunSu con una sonrisa.
-Sí… yo también príncipe –dio una pequeña reverencia con las mejillas un poco sonrojadas.
-Vamos Jae, deja de formalidades, llámame JunSu.
-Aunque quisiera príncipe… no se me permitiría –Jun puso una mueca de desagrado y entonces prosiguió.
-En ese caso… no me rechazara la oferta de tomar el té mañana por la tarde, ¿cierto? –Sonrió coqueto mientras se acercaba lentamente haciendo sonrojar de nuevo a Jae.
-No… yo... iré mañana a su castillo –una voz se escuchó a la lejanía llamando a Jae–, disculpe príncipe… me llaman –se alejó entre la multitud y JunSu sonrió… eso sería muy difícil después de todo, pero ya tenía su plan hecho y no daría vuelta atrás tan fácilmente.

Esa noche no durmió, espero todo el tiempo a que su Jae llegara…
Se levantó de aquella silla en la que tomaría el té y sacó un frasco con un líquido rojizo, sonrió para sus adentros y tomó la tetera en la que tomarían, vertió todo el líquido y esperó unos minutos para mezclarlo.
Tocaron la puerta, seguramente su sirviente…
-Pase -dijo para después sonreír complacido al ver a aquel chico que le traía loco desde pequeño cruzar aquella puerta.
-Lo… lo siento, un mayordomo me dijo que pasara hasta acá y que aquí usted me estaría esperando –Jae bajó la mirada un poco sonrojado mientras hacía una pequeña reverencia.
-No importa, toma asiento –el chico le tomó la palabra y se sentó, JunSu empezó a servir el té.
-¿Por qué…?
-Pedí que nos dejaran solos, así estaríamos más a gusto, ¿no crees? –Jae sonrió tiernamente para después tomar un poco de la taza.
-“Es una trampa muy sencilla y simple” –pensó JunSu… esa droga servía para dormir a las personas en cierto punto, podrían pensar, pero no mover su cuerpo, eso le facilitaba demasiado sus planes.
Sonrió más al ver que su tierno amigo tomaba todo el líquido de aquella taza sin preocupaciones.
-¿Y dime Jae… hace cuánto que estás aquí? –empezó la plática, la droga serviría en aproximadamente 10 minutos más, tendría que charlar hasta que empezara a dar efecto, hablaron de muchos temas, desde lo más sencillo hasta historia, a JunSu le fascinaba, el seguía siendo igual que antes, era fácil de hablar con él y ahora nadie lo separaría de él.
-Yo… no me siento bien… -dijo Jae levantándose de su silla-. ¿Me prestas tu baño?
JunSu sonrió para sus adentros y se paró–. Te guiaré –Jae sonrió y JunSu empezó a caminar hasta quedar donde estaba él, al llegar Jae cayó y sus ojos comenzaron a cerrarse.
Él le atrapó antes de que cayera al suelo, inspiró todo el aroma que emanaba del cuello de Jae y se acercó a sus labios para besarlos, lo tomó estilo novia y comenzó a caminar hasta su cuarto, lo dejó en su cama y se acostó arriba de él, besándole sus mejillas, sus ojos, su boca, empezó a descender hasta su cuello, besando toda la piel que estaba al descubierto.
Le quitó lentamente aquel saco que llevaba puesto para después aventarlo a algún lugar de la habitación, desabrochó aquella camisa blanca que llevaba puesta Jae debajo de aquel saco, cuando terminó de quitársela la dejó caer hacia un lado de la cama, después devoró de nuevo sus labios y empezó a quitarse el mismo su ropa, quedando sólo con el pantalón desabrochado.
Comenzó a dar besos y lengüetazos por todo el cuello del chico debajo de él, escuchó un gemido y se sobresaltó, mirando que el chico comenzaba a despertarse, no sabía qué hacer… se suponía que aquella droga duraría por más de 3 horas según lo acordado con aquella persona que se la había vendido.
Sintió los brazos de Jae sobre su cuello y le miró a los ojos, estaba despierto y su mirada era de… deseo, Jae lo empujó hacia atrás y se sentó arriba de él, empezó a moverse lentamente arriba de él sacando un gemido de JunSu, sintió la mano del mayor tocar todo su torso, tomó su cabeza y se la acercó para comenzar a besarle.
-Jae… -invirtió papeles y comenzó a besarle de nuevo el cuello, le quitó la última prenda que tenía y comenzó a masajear su miembro mientras él se desabrochaba el pantalón.
-Ah… más… más rápido –escuchar los gemidos de aquel que tenía debajo suyo era demasiado excitante, no aguantó más y le penetró, escuchando el grito de dolor de Jae, se sentía tan bien estando ahí adentro… se contuvo unos minutos hasta que sintió que el de abajo suyo movía sus caderas dándole señal de que podía continuar, comenzó con embestidas suaves hasta hacerlas más fuertes, masajeó de nuevo el miembro de Jae, él se vino primero entre su mano y después de unos segundos Su se vino adentro de él, cayó rendido acostándose a su lado.
-Gracias… -escuchó la voz de Jae jadeante y volteó a verle, observó que tenía una sonrisa en los labios–, por ayudarme a seguir con mi promesa, Su.
JunSu le miró sorprendido–. ¿Me… recuerdas?
-Recordé todo cuando desperté… Su yo… te amo –dijo eso para después pasar su brazo por sus ojos, Su se apoyó en su codo para quitarle el brazo a Jae con su otra mano, se acercó lo suficiente para comenzar a besarlo.
-Yo te amo también JaeJoong… Desde que te conocí, por favor… mantén tu promesa y quédate toda la vida junto a mí.
-Sí Su… tú tampoco me abandones –ambos se abrazaron y después de unos minutos quedaron dormidos.


Fin

2 comentarios:

  1. moneiba6/18/2010

    ahhhh un sujae biennnnnnnnnnn que tiernossss lo ame

    ResponderEliminar
  2. ♥u♥ hermoso~!
    No tengo palabras...
    "una vez me habían dicho que cuando hicieran una promesa de volverse a ver dos personas que se querían mucho… lo sellaban con un beso" Muy tierno >_<

    ResponderEliminar

Deja tu comentario \(*O*)/ ♥ ♥
o más bien... deja tus pensamientos pervertidos grabados en esta entrada XD