2Sides

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Titulo: 2Sides
Autor: Rose
Pareja: SuHo (Junho) - SuJae - SuMin
Género: Lemon
Extensión: Oneshot
Advertencia: Incesto
Secuela: The third Side
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He sido condenado a poblar las filas del infierno, mi mente pecadora incesante de pensamientos incorrectos que serían imperdonables para cualquier sociedad. Ese deseo que quema mi cuerpo y arde sin control solo ayudará a empujarme y a dejarme vencer por estos sentimientos. Dios ha abandonado por completo a esta persona que desea algo que simplemente le es imposible poseer:

- Estaremos fuera una semana completa, mamá y yo esperamos que no salgas y estés a cargo de tu hermano- exclama papá.

- *esta situación es demasiado riesgosa* Me quedaré en casa de los chicos, JunHo ya puede cuidarse solo- respondo, tratando de parecer molesto con la noticia.

- Mira que eres desapegado, ¡No es una sugerencia jovencito, es una orden! – me grita mamá.

- Es un fastidio

*si supieran la realidad... *

- Bien –golpea la mesa- ¡Si tanto te fastidio me iré con mamá y papá! – grita JunHo.

*de aquellos incontables pensamientos y sentimientos que me fuerzo en ocultar...*

-... mira lo que le haces decir a tu hermano, Junsu, ¡¿desde cuando es que se llevan así de mal?! Cielos ¡son gemelos recuerdan! *maldigo el día en que sobre mis hombros fue colocada tal carga...*

- ¡Que sea su gemelo no me hace querer estar pegado como chicle a él! *No puedo controlarme si sé que estaré completamente solo con él... desconozco mis propios alcances * ¡Ya dejen de tratarnos igual que cuando estábamos pequeños!

-¿por qué? –menciona- ¡¿Por qué me odias tanto?! –Se levanta y sube hacia su habitación-

-¡JunHo!... muy bien, este es el final, no saldrás de aquí en toda la semana Kim Junsu ¡Me encargaré de castigarte cuando regresemos!

*por mi autocontrol, debo actuar de esta forma... así he sobrevivido todos estos años* - No me interesa –se levanta de la mesa en dirección a su cuarto.

Mamá y papá... los he decepcionado, aceptaré cada reprimenda si con eso logro saciar esta culpa que me carcome cada día, porque alguien como yo no merece ninguna clase de consideración.

Entro a la habitación, recostándome en mi cama que esta separada de la de JunHo solo por una mesita de noche. Puedo escuchar los sollozos de mi hermano; a la vez siento como se me quiebra el alma, pero si no quiero perderlo debo seguir con este teatro.
Mis padres inconscientes de mis deseos ocultos siguen insistiendo en que el y yo, como hermanos gemelos, compartamos habitación. Me he forzado a mi mismo a despertar primero o dormirme primero, evitar contactos peligrosos como verlo cambiándose, acostarme dándole la espalda, cualquier estrategia que se me venga para evitar saltarle encima en cualquier momento. Ya nada queda de aquel amor inocente que teníamos de pequeños que cualquiera podía llamar “complejo de hermano” pero que para mí, aun en esa inocente edad ya era amor, amor del que sientes por una “persona” y no por un “hermano” y que entrado en mi adolescencia se había transformado en un deseo impasible que amenaza en cualquier momento en quebrar mi hasta ahora voluntad de hierro.

Siento como sus sollozos parecen cesar, eso me calma un poco, mientras cierro los ojos tratando de conciliar el sueño, aquellos sueños que hacen posibles los deseos encarnados en mi mente [...]

Un movimiento ligero en mi cama me hace despertar, mientras busco en la oscuridad la pequeña lámpara de la mesa de noche y así conocer que es aquello que siento se mueve a mi lado. Me sorprendo al ver a JunHo sobre mí, e inmediatamente reacciono tratando rápidamente de apartarlo y quitármelo de encima:

-¡¿Qué haces?! Bájate, ¡quítate! –hago movimientos bruscos, lo que causa un ligero roce, si esto continúa estaré en graves problemas... Siento como sus manos toman mis muñecas, con esto, detengo mis movimientos mientras su cara poco a poco se acerca a mí...

-¿Qué es lo... que... pretendes JunHo? Bájate... tú...– logro decir muy nervioso, mientras siento como el calor de mi cuerpo sube.

- Te deseo hermano –dice, mientras su mirada se clava penetrante en la mía.

-Eh?! Que tonterías dices... *es increíble que aun tenga tanta voluntad* ¡¿acaso estas dormido?!

-... Ya estoy cansado de que me rechaces – dice, mientras una sus manos libera una de mis muñecas y rápidamente se escurre por debajo de mis pijamas.

-¡ah! – mi cuerpo tiembla al sentir semejante contacto, aun sabiendo lo peligroso que puede ser, con mis padres a tan solo una habitación de ahí – JunHo... ah! Para, nues... tros papás...
Parece no escucharme, mientras finalmente sus manos me liberan, desvistiéndome y bajando hábilmente a través de mi pecho *¡¿hace cuanto que es experto en esto?!* Sus movimientos se intensifican mientras mi boca no puede mantener silencio, lanzando sonoros gemidos que delatan mi situación.

Escucho pasos venir hacia la habitación, pero cegado por el placer no hago movimientos de escape, aun sabiendo quienes venían. El sonido de la puerta y la luz del pasillo... mi corazón late a reventar mientras nuestros padres miran atónitos aquella escena que para cualquier persona normal sería espeluznante... vergüenza... placer y dolor... no se que hacer más que mirar desesperado la cara de desprecio de mis progenitores, obviamente asqueados por ese acto... mis lágrimas se escurren mientras espero paciente el grito de desaprobación:

-¡Junsuuuuu! ¡JunHooo! ¡Levántense de una vez! –grita mamá, me levanto apresurado descubriendo que aquello había sido un sueño. Me quedo sentado en la cama, mientras miro a un lado divisando a JunHo aun dormido, suspiro aliviado mientras, inmóvil, descubro que mi cama ha sido manchada con mi semilla. – rayos... que idiota... – susurro mientras hábilmente retiro la sabana y me cambio de pijamas para bajar a desayunar.

-vaya, son como osos... ¿que pasó con JunHo? – pregunta papá, dejando las maletas de su viaje cerca de la puerta.

-Sigue dormido – respondo, evitando mirar a papá, aun recuerdo el sueño y me siento avergonzado.

- Y que esperas... ¡sube a despertarlo! Nos tenemos que ir en una hora – responde mamá desde la cocina.

Sin ánimos de discutir con mamá tan temprano, subo a la habitación, mientras intento desde la puerta llamar a JunHo, quien sigue tumbado en la cama sin moverse. Me acerco un poco y le doy ligeros golpecitos pero sigue sin reaccionar; preocupado, trato de moverlo y escucho como su respiración es lenta y dificultosa... toco su frente y noto lo caliente que está. El muy tonto durmió descubierto. Sus mejillas rosadas por la fiebre y algo humedecidas por lo mucho que estuvo llorando ayer –tal vez es solo un resfriado –suspiro- su delicada imagen me hace olvidar mi autocontrol mientras me inclino para tocar sus labios, seguro de que ya no se trata de un sueño, muy cerca de mi objetivo me detengo al darme cuenta de sus ojos fijos en mi.

-ehm... ¿estas despierto? ¿Te sientes bien? – pregunto tratando de esquivar la acción que estaba por cometer. Su respuesta es una sonrisa inocente.

-menos mal –sonríe- quédate en cama un rato, les diré a mamá y papá. JunHo asiente ligeramente mientras le ofrezco una manta para cubrirse, lo hace y apresurado salgo de la habitación; ya fuera de ella no puedo evitar sonrojarme hasta las orejas por la cálida imagen de mi débil y violable hermano *solo Dios sabe cuantas cosas pensé en hacerle*

Bajo las escaleras y les explico porqué JunHo aun no bajaba, mamá sube a confirmar mientras papá me sirve el desayuno:

-Debes ser mas delicado con tu hermano, aun siendo el mayor JunHo es mucho mas sensible y enfermizo que tú.

- sé eso perfectamente papá –puchero- Y solo es mayor por dos minutos así que no es importante.

-uhm... bueno aunque lo niegues cuando se trata de JunHo eres increíblemente protector –risa- al parecer el complejo no ha desaparecido... son idénticos después de todo.

*papá se equivoca, JunHo es perfecto, inocente y puro, mientras yo no soy mas que un miserable que está por cometer un incesto*

-bueno, no es nada grave, se le pasará con un tiempo en cama y algo de medicina –dice mamá- Querido vámonos, ya se nos hizo tarde. Junsu cuida a tu hermano, tengo el celular todo el


tiempo encendido, llamaré todos los días dos veces. Nada de fiestas o algo así –beso en la frente-

Veo partir a mis padres, con la esperanza de que algo se les quede y deban regresar antes, con JunHo en esas condiciones y completamente solos no estoy seguro de mis alcances.

Entro a la casa nuevamente mientras busco distraerme, enciendo la televisión pasando los canales y así ver volar el tiempo. Con algo de hambre voy al refrigerador y encuentro una nota de mamá diciendo que debo dar la medicina a JunHo a las 3:00, veo en el reloj que es hora, así que subo las escaleras nuevamente:

-JunHo, toma esto, es tu medicina –susurro ligeramente mientras checo su temperatura una vez más y le doy el vaso con agua y las medicinas. -¿te sientes mejor?

-Si, gracias hermano –sonríe. JunHo se inclina un poco hacia mi hombro y con una de sus manos me empuja haciéndome quedar acostado a su lado.

-¿Qué haces? –pregunto.

-Quiero dormir con mi hermano, como cuando éramos niños –susurra

- Olvídalo, estas enfermo, me vas a contagiar –digo, tratando de levantarme

-¿Por qué eres tan esquivo conmigo últimamente? –Mira fijamente- ¿ya no me quieres hermano?

Su contacto me esta haciendo sentir extraño de nuevo, su piel pálida y sus mejillas y labios rojos por la fiebre, no puedo evitar sentirme atraído. –Es mejor así –respondo- me odiarías si te muestro lo que en verdad quiero -susurra-

-Quiero tenerte cerca otra vez... por favor –agarra- haré lo que me pidas.

Sus palabras encienden mi interior mientras trato de mantener la calma, respirar profundo... pensar en conejos *si, incluso eso* pero su mirada sigue, rogándome atención... ya roto el sello de mi control me abalanzo hacia a él besándolo; su cuerpo se mueve debajo de mi oponiendo resistencia y poco a poco va cediendo ante mi agarre.

Mi conciencia esta matándome, pero aun así mi propio cuerpo no tiene control ¿es posible eso?, los golpes de mi culpa mezclados con el placer de saber que he cumplido una de mis incontables fantasías. Finalmente libero su boca completamente agitado luego de prácticamente succionarle el aire, mi rostro lo suficientemente rojo y mi corazón casi por romper mi pecho, mientras el rostro atónito de mi pobre gemelo aumenta la miserable imagen de mi propio ser.

Incapaz de que mi cerebro procese una palabra, empiezo a reír como idiota... es mi culpa por no pensar lo que hago:

-Pfttt--- lo---lo siento –risa escandalosa- no...Quise hacer...lo Jajaja

-¿por...por qué te ríes? –Pregunta preocupado - no es gracioso... ¡para ya!

-Es que jajá... tienes una cara de... espanto jajá

- cualquiera se sorprende de que lo besen así... no soy de hierro –puchero- y mas si es tu hermano.

- lo siento, soy un idiota –se levanta- será mejor que sigas descansando, tu boca estaba muy caliente –sonroja- esa no es una buena señal.

-Hermano –agarra- no evites el tema... tu... –suspira- ¿estabas burlándote de mí, cierto?

- ¿Por... qué crees... eso?

-parece como si mi presencia te fastidiara, solo puedo pensar que mi hermano me odia, porque siempre es esquivo y algo... cruel –mira hacia un lado- realmente amo al Junsu que era dulce y sobreprotector.

*¿Amo? ¿Amor? ¿JunHo me ama? No, no, no el debe referirse a amor de hermano no es lo mismo que yo siento* - Es solo que he madurado un poco, ya no somos niños, así que, no necesitamos...

-¡Dijiste que siempre estarías conmigo! ¡Incondicionalmente! ¡Dijiste que me amarías por siempre y que escaparíamos juntos a un lugar donde nadie pudiera reconocernos! ¡¿Por qué has roto tu promesa?! –Solloza- ¡¿Por qué Junsu ya no me quiere?! ¡¿Acaso ya no te gusto?!

-Cuando me besaste creí que... tu –mira fijamente- volvías a quererme. Haré lo que sea por tener nuevamente tu atención.

*JunHo es completamente inconsciente de los efectos que sus palabras causan en mí* -JunHo... *realmente espero que no se arrepienta por lo que acaba de decir* –empuja hacia la cama- realmente no me importa que estés enfermo, así que no me culpes luego si empeoras...

Su respuesta a mi muy obvia insinuación solo fue una leve sonrisa, que me dio a entender que no iría solo al inframundo, porque aquel puro y dulce gemelo del que siempre estuve enamorado ahora caía preso de mis caricias, completamente gobernado por los deseos que llevo reprimidos desde hace tanto. Sin importarnos absolutamente nada en el mundo exterior nos olvidamos del irrompible lazo de sangre que nos une:

Su piel tan frágil y cálida sazonada con el salino sabor de su sudor, las pocas palabras que nos pudimos haber dicho, no hubo detenimiento, solo deseo:

Con sus manos aruñando mi espalda, mientras mi boca se encarga de recorrer aquellos lugares que para mí eran intocables, dejando marcas para asegurarme que fui yo quien recorrió su cuerpo. Su ronca voz provocada por sus constantes gemidos y el malestar de su resfriado; Y mi impaciencia por adentrarme a ese lugar donde solo pude llegar en mis sucios sueños. Con mis dedos planeo abrirme paso, JunHo no parece adolorido o incomodo, aun así cegado e hipnotizado por la lujuria no pienso en nada más que en poseerlo.

Acerco una de mis manos a su rostro tratando de alzar mi mirada hacia el y contemplar ese rostro como si se tratara de mi propio reflejo, mientras mis caderas chocan con las suyas, en un movimiento rápido, ingresando hacia su cavidad. Sus piernas tiemblan al igual que mis


rodillas, él aprieta sus labios tratando de amenizar el dolor, mientras baja su cabeza a mi pecho para evitar que le mire. Me quedo paralizado mientras soy aprisionado incapaz de contenerme por mucho tiempo, aun sin siquiera haberme movido. Nuestras respiraciones agitadas, mientras aun no logro moverme, su boca rosa mi piel, y solo este pequeño movimiento basta para que pierda el control nuevamente. Empiezo lento, asegurándome de causar el menor dolor posible, mientras escucho su respiración entrecortada. Estoy Dispuesto a parar preocupado por su salud *aunque había dicho que no me importaba* pero son sus brazos los que ahora se aferran a mi cuello, lo que me incita a seguir adelante. No me percato de que su temperatura esta aumentando, pues mi mente esta comenzando a quedarse en blanco. Me abrazo a su cuerpo para terminar finalmente, mientras veo como cae igual a una roca sobre la cama.

Trato de normalizar mi respiración, mientras el cuerpo de JunHo sigue inmóvil debajo del mío, totalmente atemorizado me acerco a el, tratando de escuchar su dificultosa respiración, mientras trato de moverlo buscando una reacción de su parte:

-JunHo... reacciona ¡JunHo!

Me levanto rápidamente mientras bajo a la cocina y preparo unas compresas y las coloco sobre su frente, su temperatura esta muy alta... espero unos minutos pero sigue sin reaccionar. Finalmente lo cargo sobre mi espalda y lo llevo a la ducha, el agua nos cubre y veo como nuevamente abre sus ojos. Me abrazo a él y lo saco de la ducha luego de un corto tiempo; procedo a vestirlo para dirigirnos inmediatamente al hospital:

-es...toy... bien... Junsu... –pronuncia JunHo tan despacio que es inaudible.

-¡Guarda silencio! –Solloza- debiste... frenarme si te sentías mal ¡Si algo malo te pasa por mi culpa... yo...!

Incapaz de contener las lágrimas por lo asustado que estaba, aun sigo caminando bajando las escaleras hacia la puerta en busca de un taxi, mi conciencia remordiéndome a tal punto que siento como si fueran a salir las palabras de culpa por mi boca.

Un taxi para, y rápidamente el conductor me ayuda a subir a mi hermano –que llevo a mis espaldas- llegamos al hospital donde una camilla se lo lleva y una enfermera no me permite la entrada a la sala a la que es ingresado. Tomo asiento en una de las bancas de la sala de espera, coloco mis manos en mi cabeza y apoyo mis codos sobre mis piernas, las lágrimas fluyen libremente como una forma de liberarme de la presión que siento. Tomo el celular que está en mi bolsillo, mientras me debato en si llamar o no a mis padres, si ellos se enteran de la razón por la cual JunHo se encuentra así no me lo perdonarían jamás. Dejo el celular a un lado mientras intranquilo sigo esperando noticias de mi hermano, llorando como imbécil sobre la leche derramada:

-¿eres familiar del jovencito que acaba de ingresar? –pregunta una enfermera

-¡si! ¡¿Cómo está mi hermano?! –pregunto apresurado.

-el se encuentra estable, su temperatura subió mucho lo que causó que todo su cuerpo se debilitara, además de que al parecer no había probado alimentos. Deberá quedarse aquí unas horas más para finalizar los chequeos y podrá irse a casa. Mientras tanto llena este formulario y llévala a recepción.

-Si, gracias enfermera.

No puedo evitar sentirme terriblemente culpable por el estado de mi hermano, no solo lo forcé a hacerlo mientras estaba enfermo, si no que también había olvidado que no había comido nada desde la mañana. Asombrado descubro como coloqué mi deseo de poseerlo por encima de mi amor mismo... me pregunto si mas que amor, es una obsesión que no logro sacarme de la cabeza.

Mi celular suena repentinamente, trago un poco al ver en la pantalla que se trata de mi mama *me pregunto si seré capaz de mentirle* con la voz temblorosa mostrando mis nervios contesto, encontrándome con un grito por parte de ella:

-¡¿Dónde demonios estas?! ¡Hace dos horas que llamo a casa y no responden! ¡¿Se te ha ocurrido dejar a tu hermano solo?!

-ma...má –respondo notablemente asustado

-¡si no me dices donde estas ahora mismo, tomo un vuelo y cuando regresemos...

-¡Estoy en el hospital! –suelto, incapaz de ocultarlo.

-¡¿Qué?! ¡¿Qué pasó?! ¡Contesta Junsu!-grita angustiada

-JunHo... yo... no... Él –balbuceo, incapaz de encontrar palabras que expliquen lo sucedido.

-¡Salgo para allá inmediatamente! ¡No te muevas del hospital! –Cuelga-

Las horas pasan y las enfermeras caminan a mi alrededor, mientras sigo esperando que los chequeos terminen o que aparezcan mis padres ¿seré capaz de mirarlos a los ojos? Me pregunta incesantemente mi conciencia mientras desesperado camino de un lado a otro esperando al menos poder ver a JunHo:

-puedes pasar si quieres, hemos terminado los chequeos –dice la enfermera mientras me da paso a la habitación.

-gracias –logro decirle, mientras camino rápido hacia la habitación.

Entro y me encuentro con JunHo totalmente pálido y con una intravenosa, el doctor quien va saliendo de la habitación me toca el hombro y sonríe, aunque no lo entiendo. Corro hacia la cama y me abalanzo sobre mi él mientras toda mi preocupación se escapa en forma de lágrimas, las enfermeras se sorprenden mientras tratan de persuadirme de no estrujar tanto a mi hermano:

-ya, ya tranquilo, puede que este mejor pero no deberías tratarlo así –dice una de las enfermeras mientras desliza una mano sobre mi espalda, acariciándola levemente.

-por favor, no lo toque – menciona JunHo, con su voz algo ronca, mientras retira la mano de la enfermera de mi espalda.

Ella se ofende, mientras sale de la habitación dejándonos a mí y a JunHo solos. Levanto mi rostro hacia él, mientras percatándome de que no haya nadie, deposito un beso en su boca y le sonrió para luego hablarle:

-¿Tienes idea del susto que me hiciste pasar? –baja la mirada- me sentí tan miserable y culpable.

-No es tu culpa, realmente no quería parar –Mira serio- pero, después de todo estaba enfermo –sonríe- realmente me perdí en mi mismo.

-JunHo... –pega su frente a la de él- no tienes idea lo feliz que me haces.

-Tose- Disculpen... ese tipo de espectáculos no son permitidos en un hospital –menciona el doctor que acababa de salir. Noto la mirada algo impaciente de este, mientras se nos acerca sonriendo.

-Si realmente, no me lo imaginara, estuviera sorprendido y más sabiendo que son hermanos –sonrisa picara- pero, no dejes tantos indicios a la próxima muchacho –sonríe- te ganaras muchos problemas.

-De... de que está hablando doctor–pregunto, mientras miro JunHo quien está igual de confundido que yo-

-Bueno, cuando me trajeron a tu hermano inconsciente no te algunas mmm ¿Cómo lo digo? “marcas de territorio”, estaba totalmente rojo y no especialmente por la fiebre... y...repentinamente lanzo un gemido cuando lo toque –risa escandalosa- además de que note otras cosas –se tapa la boca-

-No... no es lo que se imagina ehm... yo... –nervioso- nosotros no...

-ya, ya... no los voy a acusar o algo por el estilo, pero hacer ese tipo de cosas cuando uno está enfermo trae muchas malas consecuencias... además del hecho de que si alguien además de mi supiera esto... sería un escándalo así que...sean mas cuidadosos.

-Gra... gracias doctor hmmm –mira la paca en su bata- Shim...chaning

-Changmin---sonríe- te daré de alta en unos minutos así que puedes cambiarte, y tú –señala a junsu- ven tienes que llenar otros papeles.

-si, señor...

Camino intranquilo a través de algunas puertas y pasillos, cuando finalmente llegamos a una oficina, donde el doctor se sienta y me pide que me siente también, con algo de timidez lo hago mientras evito mirarlo directamente:

-sabes que está mal ¿no? –me pregunta mientras me entrega unos papeles para que los firme.

-Si, realmente esta es... la –respondo sin poder terminar de hablar, mientras me concentro en los papeles.

-¿primera vez?- pregunta- aun así, realmente tendrán muchos problemas si siguen con esto.

-lo sé, pero no puedo evitarlo.

-¿no es un capricho?

- ¡No lo sé! – Me levanto y miro directamente a sus ojos –Yo... – me sorprendo mucho al ver la juventud del doctor, al igual que lo bien parecido que era.

- Si no estas seguro, no debiste a haber comprometido a tu gemelo, puedes hacer que te odie sabes.

- Yo sé que el no lo hace porque se sienta así conmigo... se que fue algo forzado por mí... y no entiendo porque, si es mi hermano...

-Si lo sabes, entonces no lo fuerces más, hazle pensar que fue un simple juego...

-pero, yo lo... –sonroja-

-¡¿eh?! ¡Tu eres el activo! creí que tú...

-¡¿Tengo cara de uke?! –pregunto molesto

-si te soy sincero sí... eres tan pequeño y mono... que jamás se me pasó por la cabeza que fueras...

-pero usted dijo que vio los mordiscos...

-Bueno los tomé en otro sentido... –risa- vaya que las cosas cambian-susurra-

-Ya termine –se levanta- ¿puedo irme? –pregunto agitado.

-Tranquilo, las enfermeras deben estar terminando de ayudar a tu hermano, así que podemos conversar otro rato – sonríe-

-mmm eso creo... –se sienta nuevamente-

-¿eh? ¿No estas celoso o algo así? –pregunta extrañado.

-¿Por qué lo dice?

-Las enfermeras pueden estar manoseándolo sabes... y tu hermano frágil y enfermo no lo puede evitar-sonrisa pícara-

-Realmente no me siento así... no es que desconfíe de JunHo... y tampoco me molesta, si no quiere el no se dejará.

- uhmmmm... ya que obtuviste lo que querías, perdiste el interés... eres de los de una noche-murmura-

-¡¿Qué demonios dice?! –Enojado- ¡¿Cómo se atreve a hablarme de tal manera?!

-cálmate niño –se acerca- realmente me estoy inclinando a pensar que tu gemelito no es más que una obsesión.

El doctor me toma por la camisa mientras me acerca a él, mi cara se enciende mientras trato de retroceder, tropezando con uno de los sillones y cayendo al piso.

-auh... ¿Qué rayos le pasa? ¿Esta demente o algo así?

-Si realmente no sientes nada por tu hermano, no vuelvas a tocarlo, sería faltarle al respeto –responde serio- ahora levántate, ya debe estar esperando a que vayas por él.

-si...

Me apresuro a volver, mientras confundido por las acciones del doctor maniaco sigo pensando en sus palabras, llego a la habitación donde mis papás están junto a JunHo quien sonríe al verme. Saludo a mis papás mientras mi mamá responde el saludo con un regaño por no haberle avisado a tiempo lo que había pasado:

-Pasó muy rápido, casi no tuve tiempo de pensar.

-bien, ya no queda caso, volvamos a casa.

Regresamos, mientras ayudé a JunHo a subir y les avisé a mis papás que no bajaría a cenar, me recosté en la cama totalmente agotado y con la cara del doctor incrustada en mis recuerdos... realmente me desconcertó la forma tan extraña y bipolar en la que reaccionaba. Recordé entonces que JunHo había reaccionado de forma extraña al momento en que la enfermera me tocó:

-¿porqué dijiste eso a la enfermera?

-Era demasiado aprovechada, ¿Qué no viste la forma en como te miró desde que entraste? realmente me dio desconfianza.

-¿Eran celos...?

-No, solo mala espina –dijo totalmente desinteresado, mientras revisaba una revista.

-Y... el doctor... ¿no sentiste lo mismo con el?

-No, de hecho me pareció muy comprensivo dada la situación. Se podría decir que hasta me cayó bien.-sonrisa amplia-

-*si que tienen una mala forma de juzgar a las personas* uh –mira- sobre lo que pasó... lo siento, no quise forzarte...

-Ey... no me forzaste... –sonríe- no te tortures por eso...

-Aun así...

-Ey... ¿Qué pasó en el hospital? hace unas horas parecías decidido y sin miedo a remordimientos Jajaja

-Ni yo mismo lo entiendo.

Las palabras de esa persona siguen en mi cabeza, y aun sigo sin poder conciliar el sueño a pesar de lo tarde que es. Muchas cosas han pasado, la actitud de JunHo es una de las principales, Jamás pensé que luego de hacerlo con él actuaria de forma tan natural y despreocupada. Y menos que pudiera moverse aun después de...

*Un momento... puede que JunHo ya... lo haya hecho antes... pero, ¿Cuándo?, ¿con quien?*

-¿Revisión medica? yo no soy el enfermo –exclamo.

-pues si, pero eso no quiere decir que un chequeo no sea conveniente, lo de JunHo era solo un resfriado y termino en un hospital.

-*la razón de eso es otra* pero... yo no quiero, ya tenía planes

-No hay excusas, solo serán dos horas ¿Qué puedes perder?

-esta bien, déjame llamar a alguien y nos vamos...

-OK, mamá entiende la indirecta –se retira.

Tengo un leve mal presentimiento de esto, y es que nada ha salido como yo esperaba que fuera... aún así... no puedo calmarme si se trata de JunHo

- ¿diga?

- Hola, cambio de planes, no iré a verte hoy.

-¿algo malo pasó?

-¿Por qué lo dices?

-Bueno, no vienes hace mucho, me estoy preocupando...

-Tengo otro compromiso hoy, iré a verte apenas pueda.

-Ok, estaré disponible aquí para hacerte compañía. Bye.

-si... adiós... *mi cabeza esta dando vueltas...*

-¿novia? –susurra JunHo en mi oído.

-Gyaaa –grita- ¡¿desde cuando estas aquí?!

-uhmmmm... desde hace un rato, ¿Por qué no me habías dicho de tu novia?

-no es mi novia...

-Novio entonces...

-¡cierra la boca! no es nada de eso...

-No me molesta, en verdad puedes contarme –sonríe- soy feliz si eres feliz

La actitud de JunHo hacia mis sentimientos me molesta. Si realmente no piensa corresponderme... porque el... actúa como si nada ¿Qué le pasa?

-¡¿DE TANTOS LUGARES PORQUE ESTE HOSPITAL?! –grito.

-¡¿Por qué gritas?! Es el que queda más cerca de casa. Además que tiene de malo, ya has venido aquí antes.

-*no me molestaba antes de conocer a ese psicópata bipolar* Es que...

-Cada día eres más fastidioso Junsu... dios.

Entré a fuerzas al hospital, mientras cruzaba hasta los dedos que no tengo para que de los ciento veintitrés doctores que hay en dicho hospital no me tocara él-

-Entren a la sala de espera, los atenderá el doc. Changmin *Maldición*

-oh, el que atendió a JunHo que suerte –sonrisa.

-mamá eres una ignorante –murmura- *por favor, un incendio, un accidente, una explosión... lo que sea, no quiero ver a ese tipo...*

-Kim Junsu sigue por favor...

-Mama... ven conmigo... –mira con ojos de cachorro-

- JAJAJA –risa escandalosa- ¿Qué? eres un niño o que... madura Junsu, entra sé un hombre Jajaja ¿puede creerlo señorita?

-¡bien! no formes un escándalo por eso –sonroja-

Entro con cautela, y al abrir la puerta me encuentro con una sonrisa deslumbrante, que en lugar de alegrarme, me asusta. En realidad, no puedo predecir lo que puede hacerme este hombre.

-Bien, a que debo tú hermosa visita el día de hoy gemelo maligno. –Risa-

- ¿ma... maligno? oiga, déjeme...

-ya, hoy no soy tu consejero, soy tu doctor... así que recuéstate sobre la camilla –señala- vamos, vamos!

-si... –camina y se recuesta-

-Así que, ¿has sufrido de algún tipo de enfermedad crónica? –Toca-

-N-no –sonroja- no suelo enfermarme...

-uh, pareces muy sano –toca- y eres muy lindo... –se acerca- demasiado lindo.

-es-espere... estamos en su oficina –nervioso- si alguien entra y lo ve...

-bueno, no me dijiste no lo haga así que –besa- cometiste el error de no rechazarme

-espe... mmm

El doctor toma mis muñecas por un momento mientras intento resistirme, y las suelta luego para ocupar sus manos en otra cosa. Su lengua se introduce en mi boca mientras me esfuerzo por separarme de él, pero simplemente estoy inmóvil. Es la primera vez que este tipo de sensaciones me invaden, ni siquiera con JunHo:

-ah ah ahhh... *la puerta puede abrirse en cualquier momento...*

-Nadie entra al consultorio a menos que yo le avise a la enfermera... así que no tienes que preocuparte por ello –susurra-

-mmh ah ah... *Llevamos mucho tiempo aquí... mi madre puede entrar...*

-Tranquilízate, no quedaras expuesto... solo disfrútalo.

*Hacer este tipo de cosas, en un lugar como este... esta persona...*

-ahhh ah mmn ah... *¡¿Por qué me gusta?!*

-Realmente... eres muy lindo –sonrisa.

*Yo... estoy siendo manipulado... por este maniaco*

-¡ah! –Jadeo- [...] ¡Maldición! ¡¿Cómo se atreve?! –Respira entrecortado- ¡Pervertido!

-no hice nada que no quisieras –risa- ¡Bien! terminamos el chequeo por hoy ¿nos vemos en otra oportunidad? –Risa coqueta-

-¡Ni lo crea! ¡Doctor psicópata pervertido!

-Jajaja

*Lo odio... Odio a ese tipo... ¡¿Cómo se atrevió a manosearme así?!... y lo mas importante ¡¿Por qué no lo detuve?!*

-Vaya, tardaste siglos...

-¡Ya cumplí con la estúpida cita! ahora me voy...

-¿A dónde?

-¡No te interesa! –sale corriendo-

-¡JUNSU!

Quiero escapar de este calor... me esta quemando, la sensación de sus manos sobre mi piel me quema. ¡No permitiré! no dejaré que esa persona me manipule... no...

Quitare esta sensación de mi cuerpo...

- Oye... ¿Qué haces aquí? creí que no...

-Te necesito –mira- así que no hagas preguntas –abraza-

-esta bien, vamos dentro.

Esta piel que recorro con mis manos, ya la he recorrido antes. Estos labios que ahora devoro, ya los he besado antes. Las veces he que estado con esta persona... son incontables. Aun así, la sensación de cada vez... es siempre la misma:

-ah... –gemido- Junsu despacio... –gemido- me lastimas ah... ¡ah!

*no puedo borrarla*

- Jun-Junsu *la sensación no desaparece... mi mente está en otro lugar... no puedo*

-Hmmm ¡ah! *ni siquiera con el cuerpo de otra persona puedo...* ah –jadea-

*quitar esta extraña sensación*

-respira hondo- lo lamento... hyung. –Hunde su cabeza en la almohada- te explicaré luego, solo déjame un poco... –suspira- solo un poco.

-tranquilo –acaricia su pelo- desahógate luego...

El suave movimiento de sus dedos en mi pelo, y el ligero olor a cigarrillo que hace presencia en la habitación... a pesar de todo... la única forma que tengo para desalojar mi mente es a través de esta persona. Aunque la única forma de hacerlo es por medio del sexo, de alguna forma luego de que la adrenalina baja... puedo liberarme a través de mis palabras:

-odio que fumes en mi presencia... Jaejoong hyung.

-que quieres que haga, es mi costumbre. Después de que estamos juntos siempre lo hago, aunque nunca te das cuenta *...No somos amantes*

-Aun así... déjalo por favor *tampoco amigos con derecho...*

-bien, ¡suéltalo muchacho! *El no me ama, ni yo lo amo... el único sentimiento que nos une... es nuestra amistad* -¿Qué pasó esta vez? *Y que poseemos un triste amor sin esperanzas*

-Primero apagaré el cel, no quiero que mi mamá moleste –se levanta- y prepárate... es una larga historia.

-Toma un baño, iré a preparar la cena y hablaremos de ello –se levanta y se viste-

Creí que como todas las veces, lograría despejar mi mente luego de acostarme con Jaejoong pero... aun con el agua no puedo liberarme, de la imagen del doctor, y su mirada mientras me prestaba servicio:

-¡No! ya basta ¡Junsu ya basta! *como quisiera devolver el tiempo, y evitar estar con JunHo, y no conocer al doctor... tal vez ahora, no estaría de esta manera*

-Bien, comamos... ¡Buen provecho!

-me acosté con JunHo...

-escupe la comida- ¡¿Qué?! ¡Imposible! ¡¿Te aceptó?!

-No tengo idea, ni siquiera se quejó o me hizo una reprimenda... solo se dejó... y ese no es el final de la historia. Estaba enfermo, mis papás no estaban, así que lo estaba cuidando y simplemente me descontrole... y cuando termine se desmayó; lo llevé al hospital y allí conocí a este tipo, nos descubrió. Mi mamá volvió, luego me llevó al hospital y de alguna forma... –sonroja- ese tipo... ¡así que vine a poner las cosas en orden!... pero sus manos, aun siento eso en mi cuerpo...

- bien... fue una linda y resumida forma de explicarme todo –risa incomoda- empecemos con este tipo... ¿te dejaste tocas así no más...? *Es increíble que me haya entendido*

-Bueno, cuando lo conocí, reaccionaba de distintas formas; Pero de alguna manera, cuando me estaba chequeando simplemente se me arrojo encima y no pude ¡No pude!... y lo peor es que, yo estuve con JunHo y no sentí lo mismo. Esto me está matando.

-vaya –suspira- tal vez, lo que sientes por JunHo no sea lo que piensas, ahora que lo has hecho con el deberían ser claros tus sentimientos.

-Pero entonces... por qué me lastimó tanto que actuara de forma tan natural, como si lo que hicimos hubiera sido un juego. Aun me siento celoso y siento que lo deseo.

-Junsu, es tu orgullo... no conseguiste el resultado que querías y estas insatisfecho *entonces ¿por qué...* y no es bueno que JunHo simplemente te siga la corriente, los dos se terminaran lastimando *me duele pensar que JunHo ya le perteneció a otra persona?*

-tal vez sea verdad...

-Ahora, el caso del doctor, creo que te gusta...

-¡Imposible! ¡Mis ojos solo son para JunHo! –exclamo Además ese psicópata se aprovecho de mi...

-Tú te encerraste en esa idea, y no le diste oportunidad a ninguna otra persona. Pero el simplemente te deslumbró. Normalmente cuando una persona es atacada lucha hasta escapar, y si no lo hace no disfruta para nada el momento. Pero tú viniste aquí porque te preocupa conocer a otra persona más que JunHo, no quieres aceptar que el doctor rompió la barrera que existía entre tú y tu gemelo.

-Entonces ¡¿Por qué me atormenta saber que mi gemelo no me toma en serio?! ¡¿Por qué siento esta angustia al saber que alguien mas es dueño de su cuerpo...? –Solloza-! Porque siento como si me hubieran robado...!

-Junsu –abraza- es momento de que dejes la raíz que te mantiene atado a tu hermano... fuiste creado como su hermano, entonces el no es para ti... la naturaleza lo indica así.

-No puedo... –abraza fuerte- No puedo –solloza- si no es el... *Si dejo a JunHo... ¿Quién estará a mi lado?*

-Debes entender... que tu y el, algún día deberán escoger su propio camino... *tengo miedo de perder este sentimiento* es mejor ahora, que perderlo definitivamente... como el hombre que amas... y como tu hermano.

Finalmente regresé a casa al caer la noche, fui recibido con una enorme reprimenda y un castigo. Aún así, luego de haberme desahogado, solo me quedaba una larga noche de sueño.
Encendí mi celular, e inmediatamente el tono me dio avisó de una llamada de un número desconocido. Respondí y por unos segundos no recibí respuesta:

-¿Hola? ¿Hay alguien ahí?

-¡Yo! espero no haber interrumpido nada –risa- espero reconozcas esta voz

-U-usted... *¡¿Cómo consiguió mi numero?!* ¿Por qué me llama? ¿Esta loco?

- Ser un doctor trae muchas ventajas –risa- los papeles que firmaste sirvieron para algo mas que para archivarse. Debes tener más cuidado en no llenar los campos no obligatorios la próxima vez Jajaja

-De-déjeme en paz, esto se llama acoso sabe, puedo denunciarlo.

-Lastimosamente... Me gustas.

-¡¿Qué?! –Latido- ¿de que esta hablando? no lleva ni dos días conociéndome...

-Eso es lo que piensas... –silencio- Quiero verte mañana, a las 8 en el hotel que queda cerca del hospital. Dirígete a la habitación 205

-¡No!... –Sonroja- Estoy castigado, no puedo salir y aun si no lo estuviera no me iría a ver a un loco pervertido. Yo no...

-Te estaré esperando –cuelga-

-Esta persona, es lo mas incompresible que conocí en mi vida... aun así no pienso ir a verle ¡Bajo ninguna circunstancia! yo... –sonroja-

“Me gustas” *no puedo olvidar esas dos palabras, Resuenan en mi cabeza de forma insistente*

-se abre la puerta- ¿Junsu?

-Si. –Sorprendido- ¿Qué sucede?

-oye... no piensas contarme con quien te escapaste... –Se arroja en su cama- es la persona de esta mañana ¿no?

-¿de que hablas? no me escape con nadie...

-Aun así, viste al doc. Changmin, ¿Cómo reaccionó?

-El... –Recuerda- ¡No quiero que te acerques a ese tipo! ¿Entendido?

-Jajaja, ¿Qué podría hacerme?.. Oh, por cierto papá y mamá viajaran en unas horas... ya que estoy bien, retomaran su viaje.

-menos mal, mañana debo buscar algunos libros, y ya que no me dejan salir pensaba en que hacer.
-jajaja... bueno, yo te cubriré.

La verdad deseo despejarme, y pensar en algo diferente de JunHo y el estúpido doctor Changmin... Lo menos que quiero hacer es verle de nuevo. Luego, al regresar a casa, aclararé todo con JunHo y trataré de hacer lo mejor para los dos. Aceptaré la respuesta que el pueda darme.

Al regresar, noto el increíble silencio del primer nivel. Intuyo que JunHo se encuentra arriba, así que me preparo para encararlo y por fin aclarar nuestra relación. Pero al llegar a nuestra habitación, noto sonidos extraños. Y al entrar percibo una escena típica de aquellos melodramas, en los que al protagonista siempre le rompe el corazón:

-Ah ahhh ah –gemido fuerte- *no quiero creer que... esa persona que ahora parece disfrutar tranquilamente... en la cama en que yo estuve con él, sea mi hermano*

-Jun-JunHo...

JunHo levanta su cara completamente sonrojada para mirarme, y sonreír como si tratara de cualquier otra cosa en el mundo, con una de sus manos me hace señas para que me retire... anonadado, no puedo hacer mas que quedarme parado en la puerta como un idiota; mientras el vuelve a envolverse con el cuerpo de esa otra persona, ignorando por completo mi existencia.

Mis lágrimas comienzan a fluir a medida que me volteo y empiezo la huída de ese lugar. Mi pecho se desgarra.

Camino por las calles, sin poder aun contener esta tristeza que me carcome... veo caer la noche, mientras mis pies me arrastran sin tener conciencia a que rumbo me dirijo.

Tal vez el destino, o la mala suerte me lleva a la entrada de aquel hospital... camino un poco más, esta vez con claridad de a que lugar iba llegar. Tomo el ascensor y llego al pasillo adornado con rosas rojas y cortinas doradas, mientras me quedo de pie frente a la puerta 205, suspiro y toco la puerta solo un poco. No me importa lo que quiera esta persona de mí... quiero que alguien reconozca... mi existencia que ha sido ignorada:

La puerta se abre, dejando salir al doctor, sonrío ligeramente al verle, aun sin siquiera haber dejado de llorar:

-aquí estoy –llora- Soy todo tuyo –sonríe falsamente-

Sus brazos me envuelven mientras me da paso a la habitación, se lo que quiere, así que me quito mi abrigo y poco a poco desabotono la camisa que llevo puesta:

-Detente, no te he pedido que hagas eso.

-Es lo que quieres ¿no? –Solloza- no me importa, hazlo.
-sonríe- Quien seria capaz de tocarte cuando vienes con ese tipo de tristeza. No seré el reemplazo temporal de tu gemelo –se acerca- será quien lo saque de aquí –toca su pecho-

*tal vez, solo tal vez... dentro de mi... solo deseo alguien que acepte mis sentimientos*

-ven –abre sus brazos- tienes derecho a llorar todo lo que quieras –sonrisa amplia-

Me dirijo hacia él, y ya atrapado por sus brazos, libero mis lágrimas, mientras me aferro fuertemente a su espalda. La presencia de esta persona es cálida, y ameniza todos esos sentimientos de rechazo que ahora tengo dentro.

-sabes algo... te conozco desde hace mucho tiempo... cuando estábamos en la escuela.

-¿de que hablas? ya tu eres doctor... como puedes tener mi edad.

-de hecho soy menor –sonríe- es solo que logre créditos y conseguí mi título mientras iba a la escuela y ahora solo soy residente ¿no es genial? Jajaja.

-¡¿eh?! –Exclamo- las personas así existen –susurro

-Yo siempre te observaba, a ti y a tu hermano... y siempre decía que me sentía celoso de JunHo pues el tenía toda tu atención. Ahí me di cuenta que estaba enamorado de ti. Pero, el día en que me confesé:

Flash Back

-¿para que querías verme?

-Debo, decirle algo muy importante.

-¿uh? pues dilo...

-¡Me gustas! ¡Sal conmigo por favor!

-mmm lo haría –acaricia su pelo- pero solo aceptaré salir con la persona que me cautive...

-yo... haré lo que sea... por Junsu hyung ¡Yo lo haré!

-¿a si?.. Bueno, eres menor...

-Lo sé, pero aún así.

-Bien, Convierte en doctor, antes que yo me gradué... los doctores son geniales, así que si te conviertes en uno, definitivamente saldré contigo –sonrisa amplia-

-Yo... ¡definitivamente lo lograré!

-¡bien esfuérzate pequeño! –sonríe-

Fin Flash Back

-Así que tome clases extras y empecé la universidad en la escuela... pero, lo siento... aun me faltan unos meses para obtener el titulo... así que cuando te vi en el hospital, quise verme guay, pero aun seguías enamorado de JunHo así que sería un problema del que me encargaría luego... ves recién no te conozco.

-Yo... ¿dije todo eso?

-Si, lo dijiste –asiente seguro- por eso... no te forzaré –mira tiernamente- cuando cures tu corazón, yo estaré ahí para ayudarte. Así que ámame cuando sea el momento por favor.

*Yo siempre quise sentir, que era ser importante para una persona... saber que tu existencia... es reconocida por alguien más... a tal punto de ser asfixiante*

-Lo intentaré –sonríe-

*Quiero sentir esta sensación a fondo...*

Me acerco a el para besarle, mientras nuestros ojos se encuentran a medida que nuestras respiraciones se cortan entre sí. Me adelanto un poco, dándome paso a través de esa boca que una ocasión me había aprisionado. Me acomodo encima de él, mientras desabotono su camisa, y con mi boca, liberando la suya, me encargo de recorrer aquella piel. Siento su respiración entrecortada, y veo que sus ojos están cerrados, asegurándome que aquella confesión no era mentira y que realmente, esta persona me desea. Bajo hasta llegar a sus pantalones, en donde me detengo para quitar el cinturón y deshacerme de ellos. Tomo su intimidad entre mis manos, para luego introducirla en mi boca, sin perder rastro de la expresión perdida de mi amante ahora envuelto completamente por el placer.

-Ah... –gemido- Pa-para... voy ha...

-tranquilo –chupa- hazlo –succiona-

Retiro mis labios de su miembro mientras lo tomo entre mis manos, para dejar que termine. Me dirijo a su cuello donde dejo pequeños chupones a medida que deslizo mis dedos en su entrada un pequeño gemido de dolor sale de su boca, mientras continuo esta vez besando su boca.

-Me... –respiración lenta- me... arrepiento de decir que... no parecías...

-shhh no tienes que hablar.

Luego de haberle preparado, me introduzco en él, haciendo estocadas lentas a medida que me concentro en cada una de sus expresiones. Es diferente, el calor que sentía cuando el me tocaba, lo siento igual ahora, a pesar de los cambios de situación... creo que mi hyung, acertaba al decir que mis sentimientos no habían sido confirmados hasta ahora.

Siento como mi mente se pone en blanco. Mientras me poso en el pecho de Changmin y dejo que mi semilla viaje a través de su entrada. Me abrazo fuerte a su cuerpo y caigo vencido por el cansancio... Las lágrimas ya pararon, y el dolor se disipó. Pero algo nuevo esta brotando, como si redescubriera todo... y resurgieran mis sentimientos de las cenizas.

-Gracias, hyung –suspira- me esforzaré de ahora en adelante...

-hazlo –bosteza- recibiré... todo lo que venga de ti...

Finalmente me di por vencido, Aunque las heridas están abiertas... ya tengo un doctor cerca de mi, que puede cerrarlas fácilmente... aquel loco, psicópata, pervertido y bipolar, que vio la importancia en mi existir.

FIN

13 comentarios:

  1. omg Ame el fic. Porfavor sigue escribiendo historias como esta. Estubo muy entretenida, los sentimientos confusos de Junsu engancharon. Me gusto el sueño que tubo al principio, por que yo pense que sucedia de verdad. WOW.
    Yo tambien quiero a ese doctor psicópata y pervertido que es Changmin ♥
    Debo reconocer que me encanta el JunSu X Junho, me gustaria mas sobre ellos (Me encanto el momento en el que se puso tan enfermo *o*).
    Se me hizo corto el SuJae. Que consejos da Jae ♥
    Hermoso el SuMin, el final fue tan bonito. Changmin no era tan pervertido al final, si no que tenia sus sentimientos hacia Junsu.
    Todo genial.
    Sigue asi.
    (Si, me e extendido mucho en mi opinion XD)

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  2. jajaja personalmente no me gusto el fic (si, no me gusto) ni siquiera queria mandarlo ya que siento que estaba incompleto por todos lados... y me sorprende que alguien entienda la idea de lo que quise plasmar... ya que no queria que junsu solo se quedara con su hermano y el SuJae fue corto por que fue algo de ultimo momento, ya que no tenia intencion de que fuera tan corto, aun asi se me hizo largo y dificil... pero, gracias es lindo sentir que no quedo tan mal jejeje

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  3. ahora sigue el turno de Jae para relatar [?]
    porqe dijiste qe no correspondian sus sentimientos u.ú y asi ewe...

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  4. haha ¿quieres una secuela?... puedo hacerlo xD... si quieren me animo, si es de jae me sale fácil jajaja

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  5. Anónimo6/16/2010

    sisisisissiiii!! secuela de jaeee!!!!

    puede ser un yunjae??? o soulmate???

    xq no kiero q estuviera enamorado de alguno de los personajes anteriores >.<

    kontiii ♥

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  6. Yes! Yo tambien quiero secuela *o*

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  7. ok, trabajaré en ella, muchas gracias por sus comentarios n_n me alentaron mucho, prometo hacer un mejor trabajo la proxima xD

    muchas gracias...!

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  8. sii aqui~ yo.. la qe pidio primeramente secuela(?)
    viene a decirte qe... anda :3 conti conti! x3!! -por si te faltan aun los animos(?)-

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  9. O_O..
    muy interesante el fic..ta bueno!!

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  10. esta ermoso al principio pense que junho si habia querido con junsu hasta qe se desperto pero luego se puso bueno y termino con CHANGMIN yo tambien quiero un doctor que cure mis heridas y se de cuenta de que existo y si es changmin mejor jajaja!! kiero a mi doctor MIN!! jajaja gracias por el fanfic esta ermozoo

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  11. sinceramente, me gustó mucho el fic. Creí que terminaría JunsuxJunho, pero en medio de la historia, me puse del lado de Changmin. Me gustó que Junsu tuviese esa confusión de sentimientos, lo hizo muy real.
    La historia de Changmin para con Junsu fue adorable, y el JaeSu fue reconfortante XD
    el final estuvo perfecto.
    Espero poder leer más fics tuyos! Lo disfruté mucho!
    Besos!

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  12. xochiquetzal11/12/2010

    Incesto y SuMin... xD k emoción.
    Dios, que alguien diga donde està el consultorio del doctor Changmin, necesito un chequeo jiji ♥♥♥
    Ah, nada como el incesto, es lo màs hermoso pero... Ah, Junho ya tenìa a alguien, entonces nada más lo hizo para que Junsu volviera a ser lindo con él, ¿verdad? Pero, ¿y el nùmero que le montó diciendo que si ya no le gustaba? Mm...
    Weno, de todas formas Junsu no se quedò solo, le quedò el perver de Changmin

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  13. ame con todo mi ser tu perfecto fic
    es hermosos y justo estan mis parejas preferidas,
    pero es solo una sugerencia, no, mas bien
    es cuestion de gustos, me gusta mas junsu
    de uke, con chanming y junho, en realidad me gusta de uke con todos ya que lo veo como un angelito blanco jejeje
    grax por darte el tiempo de escribir este fic lo ame enserio

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