Beautiful Thing

8 comentarios
Titulo: Beautiful Thing
Autor: s2Faye
Traductor: Irady
Pareja: MinSu
Género: Slash, Lemon
Extensión: Oneshot
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ChangMin's POV

Yunho se fue hace mucho. “Es hora de dormir” nos dijo, pero claro que él no tenía sueño, sólo estaba incómodo con los besos que Junsu y yo nos dábamos de vez en cuando. Eran más besos en la mejilla y suaves roces de labios, pero de todas formas Yunho se sintió incómodo. No es que me moleste que se haya ido, al contrario, ya estaba por botarlo de aquí porque quería pasar más tiempo a solas con mi recién estrenado novio. Pero desde que Yunho se fue, Junsu ni me mira, y cuando trato de acercarme más a él, se aleja. O sea, ¿qué rayos? Ahora que por fin estamos solos, me ignora. Suspiré.

—¿Te gusta la película que vemos, Changmin? —dijo con su linda vocecita, mirándome con sus ojos cautivadores, una ligera sonrisa curvando sus labios. Te diré lo que me gustaría ver ahora.

—Claro, es muy interesante —mentí y me giré a ver la pantalla. Es decir, aunque fuera la mejor película de la historia, no me importaría. Está sentado junto a mí, nos acabamos de confesar que nos gustábamos, y él sigue jugando con su cabello, pasando sus finos dedos a través de él, mostrando más de su perlada piel, separando los labios cada que ve algo interesante en la jodida película, lamiendo sensualmente la comisura de sus labios cuando no le parece interesante. ¡Por el amor de Dios! Sólo déjame besarte, por favor.

Necesitaba una estrategia. Así que fingí que bostezaba, levantando mis brazos, y como que no quiere la cosa, los puse en el respaldo del sofá. Lentamente los bajé para tomar sus hombros, mirándolo de reojo para ver si no quiere escapar. No lo hizo, de hecho se acercó a mí, presionándose contra mi cuerpo. ¡Ja, sabía que no tardaría mucho! Sonreí por eso.

Puse mis manos en sus hombros, y con suaves caricias recorrí todo el camino hasta su cuello, cerca de su oreja, y de nuevo hasta sus hombros. Pude sentir cómo se estremecía con mis caricias. Volteé a verlo, y lo miré expectante, es tan hermoso. Mis dedos rozaban su nuca, y de vuelta a sus hombros. Entrecerró sus párpados, mordiendo su labio inferior, y sólo cuando toqué su punto sensible en ese lugar, un suave gemido escapó de sus labios. Después de escucharlo supe que ya no me ignoraría más y lentamente me acerqué a él, su cara seguía girada hacia la televisión. Mis manos viajaron a sus brazos, bajando hasta sus manos, que estaban apoyadas en sus muslos, y las dejé ahí, justo sobre las suyas.

Olí su cabello, una suave fragancia a lavanda inundando mis sentidos. Seguí bajando, tocando su piel con la punta de la nariz. Me detuve en su oreja y soplé suavemente, se estremeció una vez más. Cerró los ojos disfrutando el momento. Lo besé justo en el lugar donde su oreja se une a su mandíbula, dejando que mi lengua tocara su piel, hasta llegar al lóbulo de su oreja, lamiéndolo suavemente para luego comenzar a succionarlo, logrando que otro gemido se le escapara.

Sentí cómo su mano, que estaba bajo la mía, apretaba fuertemente su pierna, su respiración se volvió trabajosa. Respiraba en su cuello, tentándolo, posando ligeramente mis labios en él, sosteniendo su mano con la mía, entrelazando nuestros dedos. Con la otra mano acariciaba su mejilla, lo tomé de la barbilla, girando su cara para poder verlo de frente. Sus ojos seguían cerrados, y me acerqué a su rostro hasta que mi nariz rozó la suya, y lo besé. Abrió los ojos y me miró fijamente, separó sus labios para profundizar el beso mientras cerraba de nuevo los ojos. Yo hice lo mismo, y solté su barbilla para llevar mi mano hasta su nuca, mis dedos rozaban ligeramente su piel.

Pasé mi lengua sobre sus labios para luego introducirla en su boca, jugando con la suya. Tenía un sabor tan dulce, así como me gustaba. Mientras seguíamos besándonos giró su cuerpo y rodeó mi cuello con sus brazos, deslizando sus manos bajo mi camisa para quitármela lentamente. Entonces se sentó sobre mí, puso las manos en mi pecho, acercó su cara a la mía y me miró fijamente a los ojos.

—No debo de tener miedo —dijo mientras acariciaba mi pecho con sus dedos—. Después de todo… Te amo.

Aunque entendí perfectamente de lo que estaba hablando, me quedé quieto, dejando que él hiciera lo que quisiera. Se inclinó y me besó. Ese beso no dejaba ver nada de ese lado inocente de él, al contrario, era salvaje. Succionó mi lengua, mordió mis labios reclamándolos como suyos, dejándome deseoso de más. Gemí fuerte en su boca cuando sus manos bajaron por mi abdomen, llegando a mi ombligo, sus manos jugando a acariciar mi piel, yendo cada vez más y más abajo.

Rompí el beso, quitándole la camisa rápidamente. Acaricié su espalda y volvimos a besarnos, nuestras manos moviéndose por todos lados. Cuando con uno de mis dedos rocé levemente su pezón, gimió fuertemente, y susurró mi nombre. Él mismo desabrochó sus pantalones, revelando su endurecida entrepierna. Tomó mi mano y la sostuvo, poniéndola en su vientre, casi mostrándome cómo quería que lo tocara. Entonces se acercó a mí, nuestros pechos casi se tocaban, y me susurró muy sensualmente al oído:

—Changmin-ah… Sé un buen chico y “juega” conmigo.

Sus palabras provocaron que una descarga eléctrica sacudiera todo mi cuerpo. Una sonrisa torcida curvó mis labios, mordí su cuello y, por supuesto, respondí a su deseo. Lo que siguió fue algo que nunca había experimentado antes, y después de varios minutos de tortuoso placer, caricias y besos que tentaban hasta mi alma, y gemidos y lloriqueos que se disolvían en mis oídos, discretamente encubiertos por el sonido de la televisión, me dejó tomarlo.

Lo preparé, y entré en él, empujando hacia adentro y hacia afuera al ritmo de nuestras respiraciones. Los frenéticos y eróticos sonidos que hacía, llevándome al límite, su maravillosa cara contraída de placer, sus hinchados y enrojecidos labios entreabiertos, sus párpados fuertemente cerrados… Observaba cada movimiento que hacía, bañándolo con algo más que besos, todo el tiempo, hasta que llegamos al clímax, juntos, con una deliciosa última embestida muy profundamente en sus estrechas paredes.

Se desplomó sobre mi pecho, nuestras pesadas respiraciones unidas en sinfonía. Pasé mis dedos por su espalda brillante, abrazándolo muy fuerte. Para mí, aún después de esto, él sigue siendo ese dulce e inocente niño, cuya risa puede iluminar el más oscuro de los días, y aquellos ojos que brillan sobre mí. Mi Junsu. Le besé la frente mientras él cerraba los ojos, lentamente sumergiéndose en un profundo sueño.

—Yo también te amo…

FIN

8 comentarios:

  1. Anónimo11/13/2009

    waooooo que porno me encantaaaaaaaa jajajaj de veras soy fina del yunjae pero me encantan todas las parejas posibles

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  2. ahhh~~!
    amo el minsu
    es lo mas cute d la vida!!
    t ame por escribirlo tan lemon i tn lindo ^^
    *rueda por toda la habitacion*

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  3. q monos
    me encanta minsu
    los dos angeles de dbsk juntos
    y junsu q tenia miedo y esquivaba a changmin, adorable verda

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  4. adroro el minsu es como dijeron lo mas cute de la vida........
    hermoso en verdad

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  5. me gusto mucho^^
    es genial el minsu^^

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  6. LatinCassiopeia4/16/2010

    waaa min!!!!!!!!!!!! como me gustaria hacer eso con mi principe min T______________________T soñar no cuesta nada(8) adoro esa cancion :D

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  7. Anónimo10/08/2011

    sadasada cada dia me encanta mas el MinSu...ame este fic, esta bien pornoseable :L xDD

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  8. Anónimo2/26/2012

    que.porñosoo!!!jajaja!!exelemmteeee!!!!!

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