Rosa de invierno. Cap. 7

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La oscuridad de aquel callejón no me impedía ver como los ojos decididos de aquel chico me pedían que lo besase sin más.

¿Como era posible que ni siquiera en mis sueños pudiera conseguir darle un beso con tanta facilidad?

- ¿Que... haga qué?

Estaba flipando directamente, quería volverle a escuchar decirme que lo besara, necesitaba escuchar que lo que mis oídos oyeran era cierto.

- Sé que estoy abusando de tu amabilidad... sé que es asqueroso besar a uno de tu propio sexo... pero... estoy desesperado... si me reconocen me machacarán y no sólo a mí... te propinarán una paliza a ti también y te meteré en todo esto...

Me agarró de la ropa por la espalda y levantó un poco la cara para acercarse a mis labios mientas me apretaba a él.

-Solo finge... ayúdame por favor... bésame...-decía susurrando- bésame por favor... hazlo...

Me incitaba no sólo con sus susurros, con sus labios acercándose peligrosamente a mi boca y la excitación del peligro me ponía alerta con todo. Sentía un subidón un tanto extraño al ver que podía llegar a besarlo.

Y no lo dudé más.


Mientras sus manos me apretaban contra su cuerpo, sus ojos de corderito degollado se movían implorando que me compadeciera de él, que hiciera lo que me pedía ya que solo mostraban miedo de lo que pudiera pasar.

Bajé mi cabeza dando un torpe paso pegando nuestros cuerpos si más cabía y fui acortando poco a poco la distancia haciendo que los alientos chocasen provocando que mi boca se hiciera agua por besar eses labios jugosos

Abrí mis labios levemente y comencé a sentir su jugosidad contra la mía al solo hecho de rozarlos. Los junté con los de él despacio y los apreté un poco más recibiendo respuesta por su parte.

Me separé lentamente para volverlo a mirar a los ojos. Él me miró y bajó su mirada a mi boca mientras subía sus manos por mi espalda y acercaba su rostro al mío volviendo a juntar nuestros labios lentamente. Cada beso era pausado, con temor de saborearnos mutuamente.

Hasta que noté como rozaba su lengua humedeciéndome la comisura de los labios.

Nos apartamos de nuevo dejando un hilillo de saliva entre los dos y me miró sonriendo.

- Si no me besas de forma menos cohibida nos verán y entonces se armará gorda, procura ser más convincente, intenta besarme de verdad...

Movía mis ojos intentando comprender porqué me hacía esto, porqué me obligaba a soltarme y demostrar como de verdad quería besarlo.

- Te tendré que estimular entonces para que me beses con pasión.

Abrí mis ojos como platos cuando noté como sus manos bajaban y me agarraban el trasero con tanta fuerza que me sobresalté. Entonces fue cuando comenzó mi martirio personal con aquél chico.


Al mismo momento que apretó mis nalgas, sentí su lengua recorrer mi mentón de forma lasciva. Tanto que de la impresión consiguió que empezase a endurecerme la zona de mi cuerpo que tenía un segundo cerebro.

- Muerte... esto... ah... estamos en la calle...- apoyé una de mis manos en la pared y bajé la cabeza apoyándola en su hombro.

Pronto sus magreos empezaron a pillar más intensidad. Sus manos no dejaban de acariciar mi cuerpo y su maldita lengua lasciva no paraba de erizarme la piel por dondequiera que pasara.

Iba a estallar y si estallaba sería más que creíble, porque terminaría por violarlo allí mismo.

Pero aquel simple rozamiento, aquella simple caricia que sentí por el pantalón me cegó completamente. Estaba tan falto de sexo que no hacía más que reavivármelo constantemente.

Me cegué.

Sus manos por encima de mi pantalón acariciando mi miembro activaran el botón que me hacía perder la conciencia de donde me encontraba. Solo sabía reaccionar y responder a aquellos impulsos que como respuesta a su ahínco por desatarme de las cuerdas que tenían atada mi conciencia con varios nudos marineros.

Mi lengua comenzó a recorrer su cuello y me posicioné delante de cu cara como nada. Bajé mi rostro y le lamí la comisura de los labios, sorbí un poco de ellos e introduje mi lengua en su boca para disfrutar de su sabor.

Me urgía, tenía prisas y todas las ganas del mundo. Estaba empezando a estar fuera de sí solo actuando como el ser primitivo que tenía dentro me pedía que lo hiciese.

Agarré su cuello con mi mano y mentón con mis labios y lo estampé en la pared notando como él mismo ni se esperaba recibir tal contraataque. Noté como se descolocaba solo y sus manos perdían el control de donde se encontraban terminando por agarrarse a mi sudadera para no caer desmayado.

Apreté mi cuerpo contra el suyo y fui bajando una de mis manos por su costado hasta pasar el brazo por la cintura y apretarlo más a mí.

Estaba desesperado, necesitado y solo quería sentir, dejarme llevar. Tanto que ya no podía ocultar la excitación en mi rostro ni en mis gemidos.

Mi boca no dejaba de morderle los labios y de tirar de ellos a la vez que los succionaba y me los comía literalmente. Era como un torbellino que nadie podía parar y no quería que así fuese.

Movía mi cabeza de un lado a otro atrapándolo sin dejarlo respirar, solo dejándolo descansar cada vez que mis labios se separaban creando chasquidos entre beso y beso.

Era como el lobo que desesperadamente se come a su caperucita. Gruñí e introduje mi mano por su pantalón para apretar aquellas nalgas. Quería estar dentro de él.


Fue así que me di cuenta de que Muerte mismo me estaba dando golpes y separándonos porque me había excedido pasionalmente.


O quizás era por el policía que nos estaba pitando y llamando la atención....


El sonido de un silbato entró en mi cabeza al ver como el chico me apartaba a toda prisa de él empujándome y agarrando las bolsas de la compra.

No reaccionaba y fue entonces cuando sentí su empujón de nuevo y el agarre de este que me hizo correr con aquella tienda de campaña puesta en medio de las piernas.



El resto del día me encontré extraño a su lado, me había excedido en mi muestra de afecto y lo peor era que él parecía no inmutarse.

Ya eran pasadas las 2 am y yo estaba en el sofá con los ojos como platos. Realmente no sabía como habíamos llegado a aquello pero así era y fuera tan extraño que todavía temblaba al recordar como me puse y lo poco que me faltó para violarlo.

Daba vueltas sin parar en el sofá recordando cada momento y haciéndoseme la boca agua. Fuera realmente algo que jamás se me habría imaginado en sueños con anterioridad.

La situación, el peligro de ser encontrado, la sensualidad de aquel encuentro entre ambos en la pared apretándonos cada vez más dejando que apenas el aire pasase por el cuerpo.

La manera de tocarme y como jugaba con su lengua por mi cuello me hacían sentir todavía escalofríos.

Realmente estaba perdido, quería terminar lo empezado. Necesitaba terminarlo o de verdad explotaría de vez.

Cerré mis ojos y deslicé mi mano dentro de mi pijama. Abrí un ojo y esperé por si notaba algo y comencé a tocarme.

Llevaba demasiado acumulado desde que llegó a mi piso y si en unas horas me tenía así, no quería imaginarme que pasaría si estuviera durante una semana.

Comencé a tocarme y a reaccionar solo a eses impulsos. Estaba deseoso de cariño de otra persona pero después de lo pasado no me lo encontraría dispuesto a usar su boca para darme alivio.

Aunque era una delicia pensar en ello.


Me dejé llevar solo por el movimiento de mi mano hasta que escuché un susurro en la oscuridad.

- ¿Tu tampoco puedes dormir?...


Me quedé helado al momento abriendo mis ojos al máximo y viendo como el techo se iluminaba de una luz tenue q provenía del cuarto.

No respondí ni dije nada. Y entonces volví a escuchar un susurro por su parte.

- La verdad es que soy incapaz de dormir... hoy te he pedido demasiado... me siento culpable por lo sucedido antes...


Me dejé de tocar y atendí a lo que me decía. Por suerte no estaba demasiado extasiado y podía respirar con tranquilidad.

Pasaron unos minutos después de que dijera eso y di por entendido que se había dormido. Pero la luz seguía encendida. Me calmé y esperé un poco más para ir al cuarto y apagar la luz.



Al rato de sentirme más relajado y con el amigo calmado, decidí levantarme e ir al cuarto a apagar la luz de la mesilla. Me levanté y fui rascando mi cabeza hasta que llegué al cuarto. Lo vi encima de la cama tumbado en pelota picada y con solo las sábanas tapando su parte viril.

Tenía una pierna encogida y la otra estirada. Miraba al techo y sus brazos estaban detrás de su cabeza pos sus manos apoyadas en la nuca.

Pero... ¿por qué estaba desnudo?


Me quedé perplejo en el marco de la puerta mientras lo miraba en esa pose. Entonces me vio y me sonrió.

- Lo siento es que no quería tener que usar otra prenda tuya mañana... no quería manchar esa durante toda la noche y que me tuvieras que dar otra.... espero que no te importe que esté completamente desnudo en tu cama...

Las pelotas me iban a reventar.


Que mas daba ya... si lo tenía a huevo... lo violaba y tan feliz me quedaba...



Negué con mi cabeza y sin saber porqué busqué entre mi ropa en la cómoda un pijama que darle. Y se lo dejé a los pies de la cama.

- Póntelo... si necesitas ropa no dudes en pedírmelo o pillarla tu mismo... pero no te preocupes por la ropa... hay lavadora... acuérdate de apagar la luz cuando te vayas a dormir por favor....

Le dije eso y me fui directo a la puerta para intentar dormir, y sobretodo para no saltarle encima.

- No te he dado ninguna explicación de porqué te he pedido que me dejaras estar en tu casa...

Me paré antes de llegar al marco de la puerta y giré un poco mi cabeza mirándolo

- Ni tampoco te he dado las gracias por lo que has echo por mí... - se irguió en la cama y estiró el brazo llamándome.

Mi corazón se quedó paralizado. El echo de que estuviera desnudo en mi cama y llamándome, contando lo rápido que funcionaba el segundo cerebro; era como una tortura...


Mi cabeza decía que me fuese, que no me acercase. Pero mi cuerpo reaccionó solo a su llamada y le di la mano sentándome en el borde de la cama apoyando mi pierna derecha completamente encima medio doblada mientras me miraba y se acercaba sensualmente.

- Siento también... el haberte magreado de esa manera...- seguía acercándose sin lograr dejar ver su intimidad, hasta llegar a tocar mi muslo y mirarme a los ojos mientras comenzaba a susurrar-.... no sabía que llevabas tiempo sin follar.... si lo hubiese sabido... sólo te habría pedido que me abrazases... lo siento de verdad...

Movía sus párpados hipnotizándome con esa mirada que se posaba fija en mis ojos. Estaba tan atónito con ellos que no noté su mano deslizarse y subir hasta mi entrepierna.

- Aunque no soy gay... si quieres... puedo terminar de excitarte... como un pago por lo bien que me has tratado sin siquiera conocerme...- se lamió los labios- nunca he comido una polla pero... estoy seguro que no será diferente a un helado de hielo largo y gordo...

Esa sonrisa pervertida después de decir todo aquello me la puso aún más dura. Se me erizó la piel y un escalofrío recorrió mi espalda cuando apretó mis partes y solté un gemido.

Todavía estaba excitado.


Acto seguido sentí como sus labios aprisionaban los míos y me empujaba con su cuerpo para caer en la cama rebotando con la intensidad en la que me había echo caer. Sin dudarlo se subió a caballito encima de mí y comenzó a introducir sus manos por dentro de mi camiseta levantándola y atacando mis pezones sin piedad con sus dedos pellizcándolos.

Su lengua se introducía rápidamente dentro de mi boca.

Ahora se habían cambiado las tornas, el que parecía querer ser el lobo era él. Notaba tanta desesperación en sus actos que me sentía descolocado. Era imposible que una persona que decía no ser gay me estuviera magreando de aquella manera.

Deslizó mi camiseta hasta sacármela por la fuerza quedando solo mi pantalón con un prominente bulto fruto de tanto sobeteo.

Entonces comenzó el delirio.

Comenzó a moverse encima de mí como si de un jinete se tratase haciendo un vaivén de sus caderas estimulando más ese bulto bajo mi finísimo pantalón del pijama.

Mi cabeza se iba sola, estaba en el punto de ser consciente de que aquello estaba mal, pero tan extasiado que no me quejaba ni lo impedía.

Solo dolía.

Dolía tanto que deseaba que se ocupase de él lo antes posible.


Entonces como si leyera mi mente. Bajó mis pantalones y comenzó a masajearlo.

- ¿Como tiene que ser... notar esto dentro de uno hm?... siento envidia... la tienes tan... grande... y gorda...

Su voz susurrante me entraba en la cabeza y ayudaba a mis sentidos a sentir más y a querer sentir mucho más.


Tal era el nivel de excitación que no distinguí cuando su lengua comenzó a lamerme la punta. Solo fui completamente consciente de lo que pasaba cuando sentí toda su humedad rodear el largo de mi pene.

La primera chupada que me habían dado en mucho tiempo.

Cerré mis ojos con fuerza y agarré las sábanas al sentir como me rascara con los dientes levemente la punta.

- Lo siento... como te dije... no me he comido nunca una.

Levanté mi cabeza y negué hasta luego desplomarme de nuevo.

- Da igual...- decía con la voz entrecortada mientras tragaba saliva- sigue... sigue...

Prosiguió dándome placer con su boca mientras yo como podía procuraba no dejar que mis gemidos despertasen a los vecinos.



¿Pero desde cuando dejaba que alguien me pagara con sexo por algo que yo había echo sólo por que quería hacer?

Estaba deseoso y falto de sexo, evidentemente...

Pero...

No quería que mi primera vez con él se convirtiese en un pago por la amabilidad.

No quería que el sexo que estábamos teniendo solo significase eso, sexo.


Me moría por hacerle el amor... demostrarle lo que yo le quería, lo que le había querido siempre y esa no era la manera.


De ninguna manera era la manera....



Agarré su cabeza apartándola de mi miembro lentamente pillándolo por sorpresa. Accedió a separarse de mí mirándome a los ojos esperando una explicación.

Me aparté sentándome de espaldas a él recolocándome la ropa mientras apoyaba mis codos en las rodillas y mis manos en mi cabeza.


Se hizo el silencio durante un rato y volví a notarlo abrazarme por la espalda mientras acariciaba mi pecho e iba a mi oreja para morderla.

Pero lo aparté...

- No... no hagas eso...

El silencio incómodo volvió de nuevo pero esta vez escuché su voz en vez de sus caricias.

- ¿Que es lo que pasa?... ¿no te estaba gustando?...-se notaba su enfado creciendo por medio de su voz- ¿o es que te da asco que te lo haga un albino?

Al no ver respuesta de mí, se creyó lo peor seguramente y comenzó a empujarme repitiendo la última pregunta una y otra vez.

- ¿Te doy asco, es eso?... ¿es eso verdad?- me zarandeaba sin parar hasta que cansado de escuchar le respondí.

- No es eso...

Esa respuesta se la tomó como la típica escusa a lo que él realmente creía. No pude aguantar por más tiempo y al final me declaré de la forma que jamás había pensado.

Me di la vuelta y agarré sus muñecas, doblegándolo y haciendo que cayese en la cama conmigo encima. Me miraba y forcejeaba, usando palabras soeces a la vez que me pedía que lo liberase y fue ahí donde no pude aguantar más.

Le besé en los labios apasionadamente dejando que mi lengua se introdujese completamente rozando la suya y haciéndola mía de nuevo a la fuerza y con fiereza, queriéndole arrancar eses labios y hacerlos míos.

Nos seguimos besando disminuyendo la intensidad que se volvía cada vez más pausada y delicada, hasta que me separé y acariciando su mejilla con mis labios, me abracé a él y le susurré al oído.

- Estoy enamorado de ti....

7 comentarios:

  1. oh DIOSSS !! SIGUE aww me encanta tanta tu redaccion, tienes qe segurla JODER >_<' ese albino anda con todo x) ohhh dios!

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  3. ahhh...!!! morí con todo eso! >///<,te juro que amé esos 7 capitulos! XD, los leí de un tirón *-*.

    Hahahah... (ahora más tranquila) la historia no deja de ser interesante, provoca seguir leyéndola.. es tan realista, pareciera que leo una novela ñ.ñ.

    A esperar por la conti!~

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  4. Ains! *------------------------*
    No entiendo porque hay dos Junsu´s (?) O bueno, quien es el albino xDDDDDDDDD
    Yo quiero SuJae! No JaeSu! D<
    Bueno.. ya, me callo u_u
    Está bien interesante <3 *O*
    Quiero el siguiente capítulo pronto! ;_;

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  5. Anónimo4/21/2012

    Muerte
    (Que nombre mas perfecto le buscastes a Junsu xD)
    porque me dejastes con las ganas de saber mas?????????????????????
    continualo por favor!!!!!!!!!!

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  6. wowww mash porfiss no se si pido mucho pero de verdad esta bueno kiero mas ME MUERO!!! chingada!! no nos dejes ais con la duda vuelve a la pc XD actuu

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  7. Alexiel Lawvientier4/26/2012

    Hola^^ soy la autora xD Me alegra ver que hay comentarios *-*

    La verdad tenía miedo de que no lo leyese la gente ya que no es un fanfic convencional... Es una pareja nueva y pensaba que quizás no lo leería nadie por ese motivo xDD

    Los capítulos del 8-10 han sido enviados ya a Lala :) En realidad ya estoy terminando el fanfic xD pero como lo estoy actualizando a la vez en varias páginas, los llevo todos en orden^^

    Espero que os siga gustando!^^ y me dejéis comentarios para saber vuestras opiniones al respecto xDD

    Gracias de verdad por leerlo *_*

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