Scut Hamsters - cap 3

4 comentarios
Advertencia: algunos WTF (qué rayos pasa) en los últimos capítulos
-----

La cosa es, que amo el color de la piel de Yoochun.

No es que odie a la gente morena (Beyonce me encanta, ¿okay?) pero cuando uno de ellos se aparece repentinamente frente a la puerta del baño como un reemplazo de mi Yoochun piel de leche, eso me friquea.

Quiero decir, allí es donde se supone voy a ver a Yoochun y a su hermoso cuello recorrido por gotas de agua precipitándose desde las puntas de su cabello recién lavado, y no a ese apestoso tipo forense quien me recuerda a un árbol reseco - flacucho, desgarbado y en resumen un pinchazo en el ojo, llevando unas gafas totalmente pasadas de moda y una camisa a cuadros.

Así que le lanzo un grito y una almohada, haciéndolo saltar de sorpresa y dejar caer la toalla de sus hombros.

"¿¿¿¡¡Por qué diablos estás aquí!!???" Vocifero de sorpresa y molestia, como si él fuera alguna especie de bacteria.

El tipo recoge tímidamente su toalla y la pasa por encima de su cabello mojado, asustado pero tratando de mirarme a los ojos como si no hubiera arruinado ya mi mañana. "S...soy tu nuevo compañero de cuarto..." su voz apenas y se escucha, y, comparada a la de Yoochun, es más aguda en su tono.

"¿¡Nuevo compañero de cuarto!? ¡¡Yo ya tengo un compañero de cuarto!!"

"Oh... “ Se ve perdido y confundido. “Pero la encargada de los cuartos-"

"¿¡No tienes tu propio cuarto!?”

"Lo tengo…pero está en renovación así que-"

"¡Ese no es asunto mío!” Simplemente no puedo dejar de cortarlo a mitad de una frase, mi emoción es lábil (No recuerdo haber tenido una emoción estable en realidad), detesto a la gente de reacciones lentas y su patética mirada no me hace sentir nada mejor. Supuestamente vería a Yoochun y no a él. “Mi amigo ya está aquí ¡y tú no vas a tomar su lugar como quieres!"

"P-pero...¿Dónde debería..."

Miro a mi alrededor y noto que ha desempacado algunas de sus pertenencias sacadas de alguna de las…uh…maletas que más parecen basura, e incluso se atreve a dejar su bata blanca (¡no me digan que fue la que usó ayer mientras hacía la autopsia!) encima de la almohada de Yoochun. ¡¡Sobre la almohada de Yoochun!! Okay, no exactamente la suya, ¡pero aún así!

"Vuelve a empacar tus cosas y ¡corre a hablar con la encargada por otra habitación!"

"Oh, está bien está bien..." Se precipita con pánico a hacer como le ordeno, pero de inmediato se detiene y frunce el entrecejo mientras observa fijamente el reloj de pared.

"¿¡Qué estás esperando!?"

"Uhm…¿no se te hace tarde para la hora de guardia?" Él me recuerda, inocentemente.

"¡¡Mierda!!" Salto de mi cama tan repentinamente, que olvido la resaca. Mi visión se nubla y siento como si me drenaran la sangre del cerebro, pero mi fuerza de voluntad y airada superación es todo lo que me obliga de camino hacia el baño.

"¡Oye! ¿Estás bien? Tengo aspirinas…" Se inquieta.

"No te preocupes por mí y solo empaca tus cosas, ¡que te irás a la hora del almuerzo!" Azoto la puerta del baño al cerrarla con rabia, solo para abrirla de golpe otra vez después de algunos nanosegundos. "¡Carajo! ¡El baño tiene tu asqueroso olor a rana podrida!”

"L-lo siento…allí está la ropa que usé ayer..."

“Es en serio, ¿¡no has tenido suficiente jodiéndome la paciencia!?"

Se dio prisa en traer una bolsa de plástico para envolver sus ropas, pareciendo un poco culpable. Enganché el lavador debajo del lavabo en mi dedo del pie y lo pateé en su dirección, apuntándolo con mi barbilla. “Allí, ponlas allí.”

“¿Eh?”

“¡Apresúrate!”

"Oh…Okay..." Él hace como le digo, poniendo sus malolientes ropas en el lavador.

¿¡Por qué es tan lento!? Con suerte no estará aquí por más de un día, porque no hay forma en la que yo sea capaz de habitar en esta especie de desastre cada maldito día. Además estoy bastante seguro de que otros scuts forenses no huelen tan mal, ¿por qué solo él?

Afortunadamente Yoochun es un hombre de medidas sanitarias, por lo que supongo; tiene una gran botella de cloro en nuestro baño para salvar el día. Así que agarro la botella y vierto su contenido generosamente (y con furia) por encima de las malolientes prendas.

"¡H-hyung! Debes diluirlo primero..."

"¡No hay necesidad! ¡Esa mierda es demasiado infecciosa!" ¿Por qué usa el honorífico de todos modos?

Ignorando su mirada sin esperanza hacia las ropas empapadas en cloro concentrado (¿qué hay de malo en ello? ¿¡no está bien ser desinfectado!?), busco mi perfume –el mío, a fin de asegurarme que huela de modo que yo lo apruebe, y le rocío todo el frasco al aire y a él. Él solo arruga la nariz sin protestar.

“Ahora vete, ¡necesito una ducha! Y no lo olvides, ¡para esta tarde no quiero verte aquí de nuevo!”

*
*

Al final terminé la presentación de mi caso a medias y tuve a toda la clase atacándome con sus insignificantes preguntas y objeciones, y lo único que pude hacer fue resoplar y proferir una contrariada disculpa como respuesta. Una contrariada disculpa significa, voltear los ojos o encoger los hombros mientras digo, “bueno lo siento, ¿¡cómo diablos se supone que lo sepa!?”

No sé cuánto me pusieron por tan terrible desempeño. Pero ¿a quién le importa? Ni siquiera puedo pensar en cómo seguir con mi vida por los siguientes 3 meses sin Yoochun.

Es tan solo el primer día y sin embargo ya me doy cuenta de lo terrible que es. Yo puedo venir aquí a despotricar acerca de las cosas que sucedieron entre algunos residentes, algunos pacientes y yo en la guardia de esta mañana, pero créanme, no son interesantes.

…okay les contaré algunas. El profesor nos arrastró a una discusión acerca de tumores óseos malignos y Yoochun no estaba allí para susurrarme algunas respuestas al oído, así que recibí más tarea como consecuencia de algunas estupideces. Olvidé traer una linterna y no pude tomar prestada la de Yoochun. Sigo fallando en extraer la sangre arterial, una enfermera gorda me gritó, yo lo devolví el grito, peleamos, la llamé ‘gordinflona’ y recibí una llamada de atención de un asesor además de 30 minutos de sesión de tutoría acerca de los modales de un doctor.

Quiero llorar.

Así que aquí estoy, en la cafetería, con la mirada fija perdida en cómo mi té con leche forma espirales cuando le doy vueltas, mientras apoyo la cabeza contra el codo.

“¡Jae!” un tipo me llama. No tengo que voltear para verle la cara, sabiendo exactamente a quién pertenece esa voz.

“Oye. Te ves terrible.” Comenta y se sienta frente a mí como sintiendo compasión hacia mi estado, abriendo los ojos por completo y de golpe, sonriendo como un cocker spaniel.

“De toda la gente que debo encontrarme hoy. Por. Qué. Tú. Junsu.“

Vuelvo la cabeza a un lado, evitando su empalagoso rostro que me destroza los nervios. Este tipo es amigo de Yoochun –okay él dijo que era mi amigo también pero yo simplemente no puedo admitirlo- y fuera de las cosas que ama, las dos principales son las telenovelas mexicanas y entrometerse en los asuntos de la gente.

“Oí que Shim Changmin terminó en tu habitación.” Dijo con entusiasmo.

“¿Te refieres al árbol reseco con olor a rana podrida?”

Soltó la carcajada en un irritante ‘eu kyang kyang’ mientras aplaudía eufóricamente como un mono de circo. Aparentemente mi metáfora lo entretiene tanto así.

“El sábado pasado se encargó él solo de la ración de pastosos huevos verdes que les tocaba a sus amigos, solo porque le pagaron y a los sunbaes no les importó. Si no me equivoco, tres cuerpos uno tras otro. No te extrañe que oliera tan mal después.”

Sorbí mi té con leche, mostrando un flagrante desinterés pero como esperaba él no podía captar mi lenguaje corporal.

“De todos modos, ¿sabes por lo que mis camaradas compañeros de psiquiatría estaban armando tanto lío?” Preguntó de nuevo.

“Nah.”

“Ellos estaban comparando tu personalidad a la suya ¡y predijeron que un evento alucinante tendría lugar este año!”

“Lo siento, no podrá ser, me desharé de él pronto.”

“Pero ¿por qué? ¡Recibirás infinidad de beneficios!” Se inclina hacia adelante y rápidamente me alejo de su tóxica mirada. “Incluso puedes pagarle para que haga tus deberes nocturnos, pero ten cuidado con los residentes…”

Se me cae la cabeza sobre la mesa, murmurando “Yo solo quiero a Yoochun.”

“Oh, es él. ¡¡¡Changmiiiinn!!!”

Bien. No he terminado mi té con leche. No estoy preparado para cierto olor.

Lo veo saludando alegremente a Junsu, con un pan en la mano. Él no se percata de mí al comienzo pero cuando lo hace, yo lo atravieso con la más hostil y penetrante mirada que puedo sacar de mi ya picado rostro.

Su alegre sonrisa decae en un instante y el pan se le resbala.

“¿¡Has hablado con la encargada de los dormitorios!?” Lo interrogo, amenazando mutilarlo con mis ojos.

“Uhm…” Se ve algo desconcertado como siempre. “La encargada de los dormitorios dijo…que no hay más cuartos…”

De alguna manera lo esperaba. Me quejo en voz alta, soltando toda mi frustración en él. “Entonces ¿¡por qué no puedes vivir en la calle o en algún otro lado!?”

Se estremece de nuevo. Bueno, se estremece bastante, ¿tengo un volumen tan chocante?

Recojo mis libros y dejo a los dos destructores de la paz, con dirección al área de los dormitorios. Habrán algunos debates con los profesores por las próximas horas pero siento que quiero saltármelos, después de todo no me siento como para poner una enorme y babosa sonrisa para lamerles el trasero, no hasta que tenga mi pacífico cuarto libre de cualquier extraño. Así que supongo debería hablarle a la encargada de los cuartos por mí mismo.

Toco la puerta de la encargada de los cuartos impacientemente, jadeando por correr directo de la cafetería del hospital. Una señora de mediana edad abre la puerta, mirándome por detrás de unas relucientes gafas con el disgusto dibujado en su rostro. Ahora que lo pienso, esta es la primera vez que veo a la encargada de nuestros dormitorios.

Ella me da una señal para entrar y yo la sigo, aún con la mano apoyada en mi cintura (otra vez, Yoochun no está aquí para decirme que eso no es cortés)

“¿Por qué tengo un chico nuevo en mi habitación?” Pregunto sin esperar por el ‘¿en qué puedo ayudarte?’ normal en este tipo de situaciones.

“Asumo que tú eres Kim Jaejoong, habitación 313.” Ella lo sabe. Supongo que el árbol reseco sí vino por otro cuarto.

“Sí.”

Ella toma un gran cuaderno y suelta un largo, y cansado suspiro.

“Escucha. Algunos chicos del edificio C están teniendo sus cuartos renovados, y estamos trasladándolos a los cuartos con un solo chico en ellos. Así que tú no eres el único que tiene un nuevo compañero. Algunos incluso tienen a dos personas.”

“¡Pero yo ya tengo un compañero!”

“Mis notas dicen que tu compañero, Park Yoochun, se estará yendo por 3 meses…”

“Sí, 3 meses, ¡no por siempre! ¿Qué pasará cuando vuelva?” Insisto.

“No te preocupes, ellos habrán terminado la renovación para entonces, él puede conseguir uno de aquellos cuartos.”

¡¡¡¡¡Nooooooooooooo!!!!!

“En serio, en serio ¿¿¿no hay ningún otro cuarto???”

“No. E incluso desde que fuiste ingresado a ese dormitorio, había ya una regla por la cual tú no puedes decidir tales cosas. Lo siento.”

Se me cae la mandíbula y camino pesadamente hasta la puerta de salida, los puños apretados, una secuencia de ‘OyePerraAndaYChúpaselaAUnChivo’ está en la punta de mi lengua. Ella me siguió por detrás, probablemente para asegurarse de que cierre la puerta apropiadamente.

“Ah, por cierto, ¿sabes por qué Shim Changmin terminó ahí?” Ella pregunta justo después que estoy completamente fuera de su cuarto. “Porque los otros chicos vinieron a mí y gritaron a todo pulmón acerca del infierno de ser colocados contigo.”

Y ella azota la puerta.

…¡¡¡ESA MALEDUCADA MUJERZUELA!!!

*

*

Me pasé el resto del día en la cafetería, la biblioteca, (Sí, estudio, ¡oye! Ahora puedo ir divagando acerca de los procedimientos quirúrgicos para aquellos quienes nacieron sin un agujero en el culo – atresia ani, uno de las más desastrosas minusvalías en la vida, me refiero a que…¿cómo diablos...?), echándole un vistazo a los chicos en la cancha de basquet, y terminé aquí, paseando por el jardín de los dormitorios con Fuwa, una gata amarilla que a menudo aparece por aquí de la nada. En una ocasión le regalé anchoas y desde entonces ella está emplastada a mí siempre, lo que me pone a pensar cuán pacífico sería el mundo si toda la gente se comportara como Fuwa, pudiendo ser fácilmente sobornada con anchoas.

“Fuwa...¿Yoochun volverá aquí antes de irse a Japón?”

“Miau.” Ella responde en un código tan antiguo que no puedo descifrarlo.

“Lo echo de menos…y este nuevo compañero de cuarto no me es de ninguna ayuda…”

“Miaauu.”

“Oh Fuwa. Tú eres la única que me ama en este maldito campus para Yetis…especialmente desde que sé que Yoochun no lo hace.”

“Miaauu.”

“¡¡Yoochun no me ama!! !!Yoochun me abandonó!! Entonces ¿¿por qué diablos sigo estando aquí?? ¿¿Para convertirme en Yeti?? ¡Te odio, Fuwa! ¡¡Eres una codiciosa y grandísima PERRA!!”

Aburrido de Fuwa, siento ganas de orinar, así que la despido lo más gentilmente que puedo (No quiero herir sus sentimientos. ¿O ya lo he hecho?) y vuelvo a mi habitación.

Para ver a la apestosa rana, en el baño, de cuclillas a un costado del lavador, examinando su bata blanca la que remojamos esta mañana…

…la cual se ha vuelto toda una masa amarilla.

Oops.

Ahora veo por qué dijo que el cloro debía ser diluido primero.

"Oh..." se ve algo sorprendido con mi repentina aparición, pero tratando de poner una sonrisa de bienvenida. "Acabaste temprano... " Talvez cree que puede hacerme cambiar de opinión por actuar todo clemencia y perdón. Bleh.

"Sal. Quiero orinar."

De inmediato levanta el lavador y hace como le digo. Mientras pasa a mi costado me percato de que no huele tan mal hoy, bueno en realidad nada nada mal…espera…¿usa perfume a la hora de dormir?

Fenómeno.

De cualquier modo, orinar le trae paz a mi mente, un poco. Quizás la tensión durante todo el día era de hecho ¿debido a mi vejiga? ¿Qué soy, una viejita?

Salgo del baño y arrastro mis zapatillas perezosamente hacia mi cama, al mismo tiempo que lanzo una mirada calcinante a su espalda en el camino. Desafortunadamente él está demasiado absorto en su laptop –una gruesa, pesada, y pasada de moda- tipeando algo.

Me asomo por encima de sus hombros y noto que está escribiendo algo acerca de los transtornos de personalidad.

"¿Así que analizas la personalidad de un cadáver?" Comento medio para humillarlo, sabiendo que debe estar haciendo el trabajo de otro.

"Ah, esto es-"

"No importa, no es mi asunto de todos modos."

Me decido por leer algo que me ayude a dormir, así que me acuesto en mi cama y hurgo entre las colecciones de libros de Yoochun junto a esta; estoy entre ‘Por qué los hombres aman a las cabronas’ de Sherry Argov y ‘Doctors’ por Erich Segal, Escojo ‘‘Por qué los hombres aman a las cabronas’.

"¿Hay algo que te moleste? Te ves algo tenso hoy..." Me preguntó de la nada por increíble que parezca.

Lanzo mi libro, mirándolo como estúpido. "¿¡TENSO!? Yo no estoy tenso, ¡¡Estoy furioso!! ¡Furioso y con el corazón roto! Me enamoré de mi BFF con beneficios solo para tener mi confesión rechazada y a él dejándome y a ti apareciéndote de la nada en su lugar, ¡¡APESTOSO!!”

Él queda sin palabras ante mi repentino arrebato por un buen rato, pero de alguna forma vuelve con otro intento de negociación. "Oh…tú…tú debes estar triste—“

“¡FURIOSO!”

“O-okay, furioso. Pero escucha, justo ahora acabo de buscar algunos chistes cortos para ti, talvez esto pueda animarte un poco. ¿Puedo leer este? Es realmente divertido.” Me lanza una mirada brillante, llena de esperanza.

Casi me desmayo ante su franqueza y atino solo a alzar la mano derrotado. “Léelo.”

“Una niña estaba llorando en una esquina. Un hombre decidió aproximársele, ‘Cariño, ¿por qué lloras?’ ‘Perdí a mi gato…’ ella responde, aún llorando. ‘¿Quieres que ponga un anuncio en el periódico?’ ‘No es necesario señor, mi gato no sabe leer.’”

…Le doy con el libro. Duro.

“¿¡LLAMAS A ESO UN CHISTE!?”

Por desgracia se las arregla para esquivar mi ataque; su rostro se muestra miserablemente aturdido. “¡T-todavía tengo otro!”

“¡Guárdatelo! ¡Prefiero dormir!”

“Hyung…” Él baja la mirada culpablemente, masajeando la punta de sus dedos. “Prometo que me mudare tan pronto la renovación termine."

Volteo los ojos, tiro de la cobija al nivel de mi barbilla y me doy la vuelta, dándole la espalda. “¿Llamas a la gente con honorífico?”

“Bueno, usualmente soy un año menor que la mayoría de gente del mismo año, Ingresé a la primaria antes que los otros.”

Por lo general los niños como este son muy inteligentes, ¿no? Talvez Junsu está en lo cierto, él no será tan inútil después de todo. Viendo mi falta de atención, él sigue tipeando. Es entonces que me percato de que su teclado hace unos perturbadores ruidos de clack clack.

"¿No puedes tipear más silenciosamente?"

"Oh...okay…"

clack clack clack clack clack Él tipea más lentamente, no más silenciosamente.

"Aún es ruidoso. No puedo dormir."

"Probaré con algo de música, okay." Una suave melodía es reproducida desde su laptop, Es una vieja canción J-pop, La escuché alguna vez hace mucho tiempo. "¿Puedes dormir con eso?"

"Mejor. ¿Quién es ése?"

"Spitz."

Afortunadamente, esa canción realmente me ayuda a descansar en paz.





Música: Spitz - tsumetai hoho

4 comentarios:

  1. JaeJoong es un bastardo!!!

    Awww lo amo -w- y... y... me sorprende un ChangMin tan, pero tan sumiso ._.

    Este fic est tan interesante y divertido xD moría de risa cada que Jae le gritaba a Min xDDDDDD

    Conti!! conti!! esta realmente bueno xDD

    YooChun no vuelvas ._.

    ResponderEliminar
  2. Wii conti que

    grosero es Jae

    pero va a terminar

    enamorandose de

    Changmin n.n esperare

    la conti sigue asi

    traduces muy bn n.n

    ResponderEliminar
  3. kdfmsñdkfvmkv ME ENCANTA
    Jae es un enojón !!pero me gusta esa actitud en el XD ... y Min tan amable que es <3
    ya me estoy imaginando asdasdasd el lemon (?) Jae todo bruto con Min *¬*
    CONTI LUEGO PLIS
    GRACIAS POR ESCRIBIR !! >.<

    ResponderEliminar
  4. Me gusta <3
    Pero no me gusta que ChangMin sea tan sumiso... siento que invirtieron papeles (?)
    Jae tiene la personalidad de ChangMIn y él la de Jae~

    ResponderEliminar

Deja tu comentario \(*O*)/ ♥ ♥
o más bien... deja tus pensamientos pervertidos grabados en esta entrada XD