Rosa de invierno. Cap. 4

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La ducha fría no aliviara mis pensamientos en un solo instante. Todo lo sucedido aquel día era como algo irreal. No solo me encontrara con el típico imbécil hijo de papá sino un completo conquistador.

Aquellos cambios de actitud, primero joderme, luego parecer con toda la cara intentar ligar conmigo y después tratarme delicadamente y seducirme era algo que escapaba fuera de mi entendimiento.

Me secaba el pelo con el secador mientras pasaba mi mano por el espejo, quedándome atontado al mirar mi nudillo y recordar todo lo que había pasado.


-Flash back-


- Mi nombre es Kim Junsu... encantado de conocerte...

Diciendo eso agarró con suavidad mi mano y la llevó a sus labios besándolas con ternura como si de un caballero se tratase.

Ni pestañeé, ni me moví, solo lo miré con la boca abierta de par en par mientras me fijaba en como la esponjosidad de sus labios lentamente me besaba aquella zona.

Separó sus labios de mi piel y sonrió mirando mi mano y volviendo a besarla de esta vez algo más lujuriosa usando su lengua para lamer entre los dedos mientras levantaba su mirada y con una sonrisa maligna succionaba mi piel.

Abrí mis ojos como platos y mi cara se puso completamente roja como un tomate. Solté un quejido medio gemido por los que me estaba haciendo y moví mi mano para intentar que me soltara.

-Aaahhh... ¡que haces joder!- dije todo alterado- ¡no soy una mujer hostia!, ¡eres un depravado! ¡ya está bien con la bromita!, le agradezco que tuviera buenas intenciones, ¡pero esto es ya pasarse!... ¡deje de usarme como nuevo juguete con el que jugar!. No me iré de esta empresa hasta que su padre me eche y no haya más remedio... ¡deje de molestarme!

Él ni se inmutó solo intentó sonreír y me miró poniendo sus manos en mi cadera y se acercó para darme un beso en la mejilla.

Pero esta vez fui rápido y le tapé la boca con mi otra mano.

Estaba sofocado del susto, con razón no quería estar cerca de él, era un depravado sexual. Había cambiado el chip como si le hubieran apretado el botón de "Porno Mode ON".

Lo miré a los ojos y tenía los suyos clavados en los míos mientras levantaba una ceja y pude sentir como una humedad mojaba mi mano.

Me asqueé y lo solté. Él se echó para atrás riendo a carcajadas ¿estaba mal de la cabeza?

Lo miré todo rojo y con cara de no saber que hacer ya y volviendo a mirar la puerta salí corriendo a mi despacho cerrando la puerta tras de mí.

Me apoyé en ella hasta que mi corazón se calmase y mirando mi mano todavía húmeda me la limpié contra los pantalones.

Estaba tentado a salir a lavar mis manos con jabón al baño, pero si estaba todavía ese individuo allí no me apetecía para nada verlo.

¿Porqué me alteraba tanto? si con una leche bien dada lo estampaba contra la pared...

Miré a la puerta una vez me alejé y no vi movimiento ni nadie que llamaba, suspiré y me fui a terminar lo que tenía pendiente, era mucho más importante que preocuparme por un niño de papá.

Esas eran ya mis últimas horas para estar oficialmente de vacaciones.


-Fin del Flash Back-



Me había terminado por sentar en la taza del váter dándole vueltas una y otra vez a aquella lengua. Como sus labios succionaban y lo sensual que era. Como sus manos agarraron fuertemente mi cintura y sus ojos negros me penetraban completamente como si pareciese que me atravesara de lleno leyendo mi mente.

Pero entonces recordé su blanca y brillante piel cubierta por el sudor y como se encontraba sensualmente sentado en mi escritorio. Como me miraba fijamente desde ese mismo momento y como siempre se acercó a mí con esa aura misteriosa.

Abrí los ojos como platos y me revolví el pelo.

-Debes de estar demente... ¿como te puedes fijar en un tiparraco así?...

Suspiré y eché mi cabeza para atrás pensando en él de nuevo, mi chico flor.

- ¿Donde estarás?


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Aunque consideraba la salida del trabajo ya como vacaciones, aquella mañana era el primer día oficial que yo estaba de descanso.

Me encontraba en la cama echado con una camiseta de tirantes y mis calzoncillos de abuelo, como yo los llamaba, para dormir. Las sábanas estaban revueltas y mi pelo también. Tenía los pies destapados notando el frío del aire acondicionado y como de calentito me encontraba bajo aquella sábana polar.

Era un día para holgazanear oficialmente y no me encontraba con gana ninguna de moverme de donde estaba.

Hasta que mi móvil sonó.

- Un mensaje... de verdad tengo que salir de este lugar para ir a por ti.... ahh que coñazo...

Decía bajo mis sábanas con el pelo asomándose un poco.

Otro mensaje.

Suspiré y me revolví en cama quedándome boca abajo.

Estaba ya oficialmente dormido de nuevo. Tenía la boca abierta y notaba como me resbalaba aquél líquido que mi boca acumulaba de más anunciándome unas llagas a punto de formarse en mi lengua.

Me encontraba en ese momento de somnolencia cuando notas lo que pasa a tu alrededor pero aún así no te mueves porque tu cuerpo está medio dormido y ya no responde lo que tu cerebro le ordena y te quedas como congelado.

Podía escuchar como otro mensaje era recibido a mi móvil.

Pero no movía una pestaña, ni siquiera mis globos oculares se movían bajo los parpados que me mantenían los ojos húmedos y a salvo de la luz.

Volví a dormirme por completo entre aquellas sábanas.


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Me había pasado casi toda la mañana durmiendo en aquella cama. Mis ojos se abrieron al escuchar como el móvil sonaba y pestañeando un par de veces al reconocer la melodía me sobresalté ya que era una llamada del Señor Kim.

Sabía que era mi primer día de descanso pero aún así me apresuré a coger la llamada dando un salto en la cama y sentándome en un lateral agarré el móvil y lo descolgué antes de que colgase.

- Dígame señor!... perdón por tardar tanto en coger la llamada pero estaba... eh... ocupado y lo escuché tarde... ¿dígame que puedo ayudarle?- decía apurado y acalorado.

Pero no escuché respuesta...

Mire el móvil por si había colgado pero la llamada seguía activa hasta que escuché algo y acerqué el móvil a mi oreja para escuchar lo que tenía que decirme.

Sin embargo, para mi sorpresa, no fue una voz lo que escuché sino un gemido, lo que me hizo ponerme rojo al instante.

Seguían sonando gemidos un tanto roncos desde el otro lado del teléfono y no me atreví a decirle nada quizás el móvil se había marcado solo y sin querer.

Colgué y bajé mis manos hasta mi regazo perplejo de lo que acabara de escuchar.

Entonces sonó el móvil de nuevo viendo que volvía a ser el mismo Señor Kim quien me llamaba de nuevo.

Mi corazón dio un vuelco, no sabía si de vergüenza mía o de vergüenza ajena. ¿como era posible que volviese a marcarse el número?

Esta vez contesté con miedo y bajito por si me regañaba o algo. Pero lo que escuché fue muy diferente.

-Hmmmm... Jae.... Jooong...

Me puse como un tomate y mi corazón comenzó a latir muy rápido. Esa voz sonaba extasiada, como si el Señor Kim estuviera masturbándose con mi nombre.

-¿Se... Señor Kim?...

La vergüenza me comía por dentro estrujándomelo todo y fue ahí cuando al escuchar más de su voz comprendí que Señor Kim era...

- Jaejoong-a~... porque tardaste tanto hmmm.. En descolgar... no quiero correrme sin escuchar tu voz ah...

El hijo del señor Kim, quien me acosara el día anterior se estaba masturbando y lo peor es que se estaba excitando el solo con sólo escucharme.

Me quedé petrificado.

Sus gemidos empezaron a aumentar la intensidad y al escuchar todo aquello con cara de circunstancia notaba como a mí también se me estaba animando. Miré a mis calzoncillos algo abultados y sin pensarlo colgué rápidamente antes de escuchar como llegaba al clímax.

Lancé el móvil a un lado de la cama asustado de lo que estaba pasando y sobretodo de lo que me estaba sucediendo. Me levanté nervioso de aquella cama y comencé a sudar en frío de la impresión.

En realidad no estaba acostumbrado a mucha emoción sexual, o más bien hacía mucho tiempo que estaba en sequía y aquella llamada había despertado mi miembro sediento de sexo dormido. Estaba tenso y duro.

Recordé que había recibido mensajes y agarré el móvil con miedo a que ese tipo volviera a llamar, pero si así lo hacía le colgaría y santas pascuas.

Le di al botón para acceder a la pantalla de inactivo y deslizando el dedo la desbloqueé apareciendo mi pantalla de inicio donde me salía un aviso de 5 mensajes de texto.

Abrí mi bandeja de entrada.

Todos los 5 mensajes eran del Señor Kim. Me dio miedo saber que decía, pero fui abriéndolo uno por uno.

Sr. Kim 11:00am
"Soy Junsu... siento lo de ayer... no sé que me pasó..."

Sr. Kim 11:02am
"Lo siento, pero me es imposible no dejar de pensar en ello... me atraes Jaejoong"

Sr. Kim 14:37pm
"Necesito hablar contigo... oír tu voz..."

Sr. Kim 15:24pm
"Me siento sucio... solo pienso en usar mi mano pensando en ti..."

Sr. Kim 15:56pm
"He comenzado a masturbarme pensando en ti... si lo aceptas y quieres darme placer... descuelga el teléfono..."


Sonó de nuevo el móvil y viendo quien era de nuevo lo aparté de mí tirándolo de nuevo en la cama y me aparté sintiéndome asqueado.

- Por dios... si hubiese leído los sms antes no habría tenido que escuchar esa asquerosidad... pero que cerdo... que asco...


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El resto del día pasó así. Yo tirado en cama recibiendo una y otra vez llamadas a cada instante de él y se las colgaba sin pensarlo. No paró de llamar hasta que se hizo de noche entonces porfin paró.

Me encontraba mirando la ciudad desde mi piso. Ahora que me había despertado las ansias por querer echar un polvo me debatía el salir.

El problema era ¿A donde?

Desde que había comenzado a trabajar solo me dedicaba a ello sin descanso y los pocos amigos que me llamaban para tomar una copa o dos fueran poco a poco dejando de llamarme ya que siempre les decía que no.

-Has estado encerrado demasiado tiempo en aquellas cuatro paredes sin nadie con quien dar un paseo y ahora estás más salido que un pico de una plancha porque un niñato acosador te ha puesto burro... muy bien Kim Jaejoong...

Me regañaba mentalmente y en alto a mi mismo, ya que parecía que causaba mucho más efecto cuando me regañaba en alto, como si escuchar una voz me hiciera concienciarme más de las cosas y tenerlas más en cuenta por si de nuevo sucedían.

El teléfono sonó de nuevo y como era lógico no lo descolgué.

- Anda y que te den por saco niñito de papá... ya puedes estar llamando toda tu vida que no te pienso pillar el teléfono... nop...

Decía todo aquello chulito y mirando la calle llena de coches y gente que pasaban por la acera del centro.

Entonces, otra vez, ese pesado llamó de nuevo y ya con las pelotas hinchadas descolgué el móvil y le pegué un grito.

- ¡Ya está bien cojones! ¡Puta manía de acosarme que tienes! ¿No tienes vida niño rico? pues yo no pienso ser tu juguete de diversión esta vez así que ve buscándote a otro al que joder la existencia. ¡Deja que respire estos quince días que tengo de vacaciones o te denunciaré por acoso sexual!

El silencio se hizo y una voz nueva completamente diferente me habló.

- ¿Ja... Ja-ejoong?

Abrí mis ojos estupefactos de escucharle, hacía tanto tiempo que no sabía de él que sentí vergüenza al instante de reconocerle.

- Hostia tío... Hyun Joong... perdona... no sabía que eras tú...

El silencio se hizo de nuevo y solo me respondió con una pregunta.

- ¿Te acosan en el trabajo?... ¿Está buenorra?

Las risas de Hyun Joong me perforaron el oído y yo no le vi gracia ninguna.

- Oye mierda, no te rías...

El seguía riéndose hasta que paró y recuperó algo la voz normal.

- Ahh Jaejoong-a... ¿que es tan importante que no puedes quedar conmigo para dar un garbeo?... y como es eso de quince días de vacaciones...no pensabas decírmelo... ¿ya es difícil quedar simplemente para comer que cuando te dan vacaciones te sigues aislando? hijo de la gran puta... ¿y te llamas amigo?... suerte que te conozco más que nadie sino iba ahí y te reventaba la cara por desgraciado... ni a tu mejor amigo lo llamas para quedar con él...

Bajé mi cabeza y me disculpé.

- Lo siento tío... pensaba que después de tanto rechazar el salir y tal que no me llamarías y me daba palo después de tanto... no sabía si me dirías que sí o que no... perdóname..

Las risas de Hyun Joong se escucharon de nuevo y me hizo sonreír cuando me contestó.

- Gilipollas... acaso tu no me aguantaste todo aquello en la universidad... ¿como podría darte de lado ahora y más sabiendo que te acosan?... sabes que me encantan los cotilleos gracias a mi madre... así que te recojo en casa... ¡hoy nos vamos de marcha!


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Después de tiempo el estar con Hyun Joong y ver que no había cambiado nuestra relación un ápice incluso con tanto tiempo entre medias que no nos habíamos vuelto a hablar fue reconfortante. Me sentía tan liberado hablando de mis problemas mientras bebíamos cerveza que sentí como desconectar de lo que me había pasado en la mañana y olvidarlo completamente.

Ya eran las 3am cuando saliéramos de aquella cervecería y nos íbamos a otra los dos con los hombros entrelazados, y nos paramos en mitad del camino mientras pedía un cigarrillo a Hyun Joon y lo encendía. Entonces me miró de una forma rara y sonrió.

-Sabes... no hace falta que lo ocultes más... sé perfectamente que eres gay... ¿porqué insistes en engañarte a ti mismo?

Levanté mi mirada con el cigarro entre los labios, aspirando un poco bajé la mirada y me saqué el cigarro de la boca expirando el humo.

- Jae... siempre lo supe... ¿porqué te crees que siempre te robaba las novias?... no te gustan las chirlas admítelo...-decía riendo mientras apoyaba su mano en mi hombro- eh... venga... cuéntamelo... ¿quien es él?

Suspiré y cuando levanté la mirada escuchábamos un revuelo en el callejón cercano a nosotros. Miré a Hyun Joong y devolviendo mi cigarro a la boca volví a aspirarlo y nos asomamos a ver que era lo que pasaba.

Un par de matones habían estampado a un chico contra un contenedor de basura y lo agarraban mientras lo amenazaban con un cuchillo.

Mi amigo y yo nos apresuramos y mientras él buscaba una aplicación en el móvil y yo tiraba el cigarro sonó un disparo procedente del móvil de Hyun Joong.

- ¡ALTO POLICIA!

Los matones escaparon corriendo dejando a su pobre víctima y al verlo caer desplomado en el suelo mi amigo y yo nos acercamos corriendo. Miré a Hyun Joong buscándole una explicación a lo que había pasado y echándose a reír me dijo.

-Aplicación de armas, ese era el sonido más parecido al de las pistolas de la policía.

Me extrañé por la nueva tecnología que poseía mi amigo y me puse a reír mientras nos acercábamos al chico que estaba tirado. Mi amigo se agachó mientras yo sorprendido veía como los matones escapaban como si de ello dependiera su vida,

-¿Chico estás bien?...

Cuando miré al agredido me quedé de piedra. Después de tantos años. Mi rosa de invierno se encontraba en el suelo magullado e inconsciente.

3 comentarios:

  1. Anónimo4/10/2012

    Que fic mas porno!!!!
    Esas llamadas me mataron!!!!!!
    Xq no me llamas a mi??? xD
    Espero conti pronto!!!!!!!!

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  2. Osea... ¿Son dos? DDDDDDDDDDD: Porque el JunSu que acosa a Jae es diferente... ¿no? e_e
    nsjakbsahd ¡QUIERO MÄS <3

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  3. Anónimo4/20/2012

    Kiero mas :B amo este fic ♥

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