Abstract. Cap. 2

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Muy abstracto

Junsu no era fiel.

Tenía diecinueve años, era bien parecido, era atractivo. No era un santo.

A veces, todo lo que quería era olvidar que Yoochun alguna vez existió y seguir con su vida como cualquier otro estudiante normal. Quería gente normal a su alrededor, gente que pudiera decirle lo que estaba pensando sin que el tuviera que presionarlos, sin que tuviera que reformular la pregunta cinco veces para obtener la respuesta correcta. Se arrepentía de haberlo conocido, se arrepentía de haberse enamorado tan fuertemente de sé arrepentía de todo.



“¿Sabes lo que es un novio?”

“Si. Es el chico que le gusta a una chica y cuando a él también le gusta ella, es su novio y ella es la novia, y cuando ellos se siguen gustando después de un largo tiempo, se casan y tienen hijos y entonces son una familia.”

“¿Quién te dijo eso?”

“Mi terapeuta”

“¿Te dijo algo acerca de lo que pasa cuando dos chicos se gustan?”

“No”

“Bueno, es lo mismo.”

“Pero dos hombres no pueden tener hijos.”

“Excepto por eso, es lo mismo”

“¿Eso significa que eres mi novio?”

“Si. Y cuando tienes un novio, no puedes tener sexo con nadie más. ¿Te dijo eso tu terapeuta?”

“Monogamia”

“Exactamente. Entonces ¿No tendrás sexo con nadie mas?”

“No me gusta que me toquen”

“Cierto, entonces, supongo que no lo harás”

“No”

Claro que no lo haría. Yoochun no iba a lugares concurridos como al centro comercial, ni siquiera al supermercado que estaba a unas calles de su casa porque había mucha gente y las oportunidades de que lo tocaran eran grandes”.

“¿tu lo harás?” Preguntó Yoochun.

“No” dijo Junsu “Solo te amo a ti” y así fue como se jodió completamente.

Había tres cosas que podían hacer a Yoochun callarse y retraerse completamente. Una era el cambio. Junsu tiño su cabello hace algún tiempo y Yoochun no dijo ni una sola palabra por cinco semanas. Junsu quiso volver a teñirlo pero el terapeuta de Yoochun le dijo que no lo hiciera, porque Yoochun debía acostumbrarse. Eso fue hace seis meses, y desde entonces Junsu había retocado su cabello cada dos meses incluso cuando estaba harto del color y quería su cabello negro de regreso. No quería un Yoochun silencioso por otras cinco semanas.

La segunda cosa que podía molestar a Yoochun era el contacto. Junsu podía sostener su mano, podía besarlo, podía tocar su pene. Nunca podían abrazarse o recostarse juntos.

Y la tercera cosa, la cosa en la que Junsu se jodía una y otra vez, era que Yoochun no podía manejar las mentiras. Llamar al color azul, rojo, podía hacerlo dejar de hablar por dos días. Nunca veía el canal del clima, porque si se equivocaban, Yoochun se callaba. No hablaba, no comía, no nada. Todo lo que hacia era resolver problemas matemáticos en su habitación. Su terapeuta dijo que hacia eso para volver al sentido fáctico. Yoochun necesitaba hechos. Cosas que eran reales. Las mentiras no eran reales, ellas negaban la realidad. Las mentiras eran inesperadas, Yoochun no podía manejar eso.

Junsu era un mentiroso. Él le dijo a Yoochun que iría a casa cuando en realidad fue a un club, le dijo a Yoochun que era fiel, cuando se había acostado por allí más de una vez. Encontraba el calor que Yoochun nunca le podía dar en otros. El sexo anal no era una opción con Yoochun; Junsu tenía que obtener eso de otras personas. Era un bastardo, lo sabía.

Si Yoochun alguna vez lo supiera, Junsu estaba absolutamente convencido de que se callaría completamente. No porque lo hubiera engañado, sino porque había mentido.
Junsu dudaba que a Yoochun le importara si Junsu cogía con otros si por lo menos fuera honesto. Yoochun no conocía los celos.

“Yoochun”

“Si”

“¿Me amas?”

“No lo sé”

“Pero te gusto”

Cuando no obtuvo una respuesta, pregunto “¿y bien?

“No formulaste una pregunta”

“¿Te gusto?” preguntó Junsu.

“Si” respondió Yoochun.

“¿Por qué te gusto?”

“Porque no haces cosas que no me gustan, y porque no mientes”



Junsu necesitaba salir de esto. Por su propia salud mental, necesitaba olvidarse de este chico quien nunca entendería el mundo y nunca se sentiría del mismo modo que Junsu se sentía. Sus “te amo” nunca fueron reconocidos, sus tacto era rechazado, y el intentaba, intentaba tan fuerte de hacer que Yoochun se diera cuenta. Pero eso no iba a pasar, él lo sabía.



“Hola” dijo Yoochun cuando salió de la oficina del terapeuta “Hola Junsu”

“Hola, Hola Yoochun” Junsu sonrió y trato de sacudirse el sentimiento de cansancio que tenia en sus miembros. No había dormido esa noche “¿Cómo estuvo hoy?”

“Estuvo bien” respondió Yoochun.

“Entonces ¿Qué quieres hacer hoy?”

“Quiero ir a casa”

Junsu dio un paso al frente, y Yoochun visiblemente se congelo “¿Qué pasa?” Pregunto Junsu y Yoochun tomó un paso hacia atrás.

“Hueles diferente” dijo Yoochun “No me gusta”

Atrapado

“No, no es así” dijo Junsu “Sigo oliendo como roció de la mañana y violetas”

“Hueles como loción para después de afeitarse y cerveza”

Atrapado

“¿huelo así?”

“Si”

“Lo siento. Iré a casa y tomaré una ducha”

Yoochun no dijo nada. Solo se dio la vuelta y se dirigió hacia la salida del edificio. Yoochun no le habló a nadie por una semana y Junsu tiño su cabello de negro otra vez.



“¿Vas a seguir ignorándome? Ya ha sido casi un mes ¿sabes? Te eh extrañado. Eh estado pensando en ti todo el tiempo. Eh tratado de mantenerme lejos de ti pero no puedo. Te amo demasiado para dejarte. Apuesto que solo me olvidarás ¿cierto? Seguirás con tu vida, viviendo cada día igual, olvidando que alguna vez existí. Desearía poder hacer eso.” Junsu sintió como si le estuviera hablando a la pared. Yoochun estaba sentado dándole la espalda, encorvado sobre un libro de algebra. Garabateando.

“Desearía poder olvidarte” continúo. “Desearía poder odiarte, Desearía poder ser tan frío como tu. No tener sentimientos.”

Yoochun dejo de escribir y se dio la vuelta. Su mirada era dura, y no parpadeaba. “Ser autista no significa no tener sentimientos, significa que no sabes que nombre darle a esos sentimientos. Se lo que es el odio, y se lo que es el dolor. Creo que me heriste al decir que querías odiarme.”

Junsu se quedo sin palabras. Era la primera vez en un mes que escuchaba la voz del chico autista. “Lo siento”

Yoochun se dio la vuelta, volvió a sus números.

“Yoochun, lo siento” repitió, y puso una mano en su hombro. Yoochun inmediatamente se congelo y Junsu rápidamente retiro su mano.

“No me gusta que me toquen” dijo Yoochun “Por favor vete.”

“Lo olvide” dijo Junsu y se odio a si mismo por sonar tan miserable. “Lo siento, por favor, perdóname”

“Por favor vete” dijo Yoochun.

“Yoochun por favor…”

“Por favor vete”

“¿y si me voy y nunca vuelvo? ¿Es eso lo que quieres?”

“Por favor vete”

Junsu quería decir algo pero su garganta se cerró y dejo la habitación de Yoochun lo más rápido que pudo.

“Creo que me heriste al decir que querías odiarme”

“No me gusta que me toquen”

“Por favor vete”

“Por favor vete”

“Por favor vete”

8 comentarios:

  1. Anónimo4/09/2012

    woahh esta muy interesante!!!!!

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  2. esta muy interesante ;___; por qué quierop seguir leyendo ToT

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. basntante interesante mmm estare al pendiente de las actualizaciones porque creeme que suena divertido e interesante al mismo tiempo

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  5. Me gusta...no se, es muy diferente a otros fics, muy interesante. Espero una actualizacion..kiero seguir leyendo este fic >w<

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  6. Me gusta...no se, es muy diferente a otros fics, muy interesante. Espero una actualizacion..kiero seguir leyendo este fic >w<

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  7. ay no! junsu hirió a chun :( seguiré leyendo nomás pido q el final del fic no sea triste!!!!

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  8. Anónimo5/26/2012

    Muy bueno e interesante pero te digo una cosa......Los autistas no hablan, una persona autista se comunica con su entorno atravez de dibujos, numeros, sonidos y escribiendo, pero no hablan, para resumir, es como si no tuvieran voz

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