Existencias Entrelazadas. Cap. 7

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“¿Novios?”

(Narrado x Jae)
Aquel beso que había despertado tantas cosas en mi interior, no sabía como llamar a todo esto, ya había pasado una semana desde lo sucedido, me encontraba en el salón de clase en una de nuestras horas libres mirando un punto a lo lejos de no sé qué.

-¿Te encuentras bien Jae?- pregunto Eddie, sacándome de mis pensamientos

Lo mire por un largo tiempo tratando de poner en orden mis pensamientos.

-Jae, si sigues viéndome así creeré que te gusto- se burlo

Sentí una mirada penetrante a mis espaldas, voltee y pude observar a ChangMin, el cual mantenía su vista fija en nosotros, al parecer había escuchado el comentario de Eddie y lo había molestado.

-Al parecer tu novio se enojó- murmuro a mi oído
-¡Novio!... ¿Qué es eso?- pregunte
-NO JUEGES, DE QUE MUNDO VIENES JAE, NO SABES QUE ES UN NOVIO- grito llamando la atención de los otros tres
-No grites cabeza hueca, no sé qué quieres decir con eso, de donde soy no se escucha eso- dije avergonzado
-Jae, un novio es una persona que quieres mucho y siempre está a tu lado- me explico YunHo acercándose a mi
-Entonces, tu eres mi novio, ya que siempre estamos juntos- dije confundido
-No, Jae mira un novio son dos personas que como te lo explico…- YunHo rasco su nuca nervioso
-Mira niñato los novios son aquellos que se besan, acarician sus cuerpos y terminan teniendo sexo punto- hablo Eddie con una sonrisa que lo caracterizaba
-Eddie no seas brusco con eso, los novios también se acompañan en las buenas y las malas, se complementan y se hacen feliz uno al otro no solo sirven para hacer eso- dijo YunHo sonrojado y molesto

YunHo y Eddie empezaron a discutir, mientras yo pensaba en todo lo que habían dicho. ChangMin y yo nos habíamos besado, mi ángel siempre estaba a mi lado, cuando estaba con él me sentía completo y estos sentimientos que me hacían sentir confundidos pero bien, esto quería decir que ChangMin y yo éramos novios.

-Oigan ustedes par de tontos, alguno de ustedes se han puesto a pensar que hablan de que es tener un novio y no una novia- hablo MinHo

Todos voltearon a verlo, YunHo y Eddie se quedaron mudos mientras ChangMin y yo lo veíamos confundidos.

-Yo me largo creo que lo estúpido se me está pegando- bramo Eddie saliendo del salón
-MinHo, me acompañas por el almuerzo- pidió YunHo a lo cual el chico asintió
-Chicos ustedes quieren algo-
-Yo quiero pizza y te- hablo por primera vez ChangMin
-Y tu Jae- me miro YunHo
-Nada gracias- respondí
-Bueno ahorita regresamos-

Los dos chicos salieron dejándonos solos, ChangMin leía un libro sobre la música contemporánea, el silencio me estaba desesperando, me levante de mi lugar, tenía que salir por un cigarrillo para poder despejar mi mente, cuando sentí su mano tomándome del brazo.

-¿A dónde vas Jae?- murmuro ChangMin

Lo mire, su rostro era perfecto, como podía escapar de esa mirada que me atrapaba en ese cálido sentimiento que recorría mi cuerpo haciendo que un dulce calor se apoderara de él.

-Voy por un cigarrillo- respondí aun perdido en sus ojos
-No quiero quedarme aquí solo- hizo un puchero que no me quedo más opción que sentarme a su lado

Y de nuevo ese silencio que me estaba desesperando.

-Jae ¿somos novios?- pregunto tímidamente mi ángel
-No lo sé ChangMin, ¿Por qué lo preguntas?-
-Pues….- agacho su mirada ocultándome esos hermosos ojos
-Por lo del beso…-

No sabía que responder, y ChangMin cada vez que ese silencio se prolongaba más podría ver en su rostro que aquella mueca de tristeza se iba apoderando.

Me levante del asiento y lo tome por los hombros jalándolo para que también se pusiera de pie, cosa que hizo, el era mas alto que yo pero eso no me intimido para tomarlo entre mis brazos y hacer que esa mueca de tristeza se borrara de su rostro no quería que mi ángel estuviera triste y menos por mi culpa.

ChangMin tardo pero poco a poco fue correspondiendo mi abrazo perdiéndonos en ese calor que nuestros cuerpos emanaban, pero no solo era eso, ese sentimiento que hacía que mi corazón palpitara rápidamente como si quisiera salirse de mi pecho, daría todo porque nunca desapareciera me hacía sentir bien, completo, único.

Levante mi mirada para encontrarme con la de el pero ese conocido aroma hizo que me alarmara, esa maldita aura de odio y maldad invadió el salón, un demonio estaba cerca y YunHo corría peligro y ChangMin lo sabía ya que se separo de mi mirando hacia el lugar donde provenía esa aura, sin decir palabra alguna salimos corriendo lo más rápido del salón, esta vez no podría usar mis poderes era hora del descanso y todos rondaban por los pasillos y más.

Corrimos hasta llegar a la cafetería, donde YunHo se encontraba con MinHo hablando tranquilamente, mientras esperaban ser atendidos.

-Es mejor buscar al demonio antes de que se acerque a YunHo- dijo ChangMin mirando a todos lados

No dije nada, solo camine aprisa por uno de los pasillos que daban hacia la salida de la facultad, sabía que el maldito demonio estaba cerca podía olerlo y si no fuera poco también podía escuchar sus pensamientos, era lo malo de ser un demonio de rango alto, podía escuchar los pensamientos de los demonios de rango bajo como el que tenía en esos instantes frente a él en forma de una linda chica.

-Mira que tenemos aquí una linda chica demoniaca- me burle

El demonio voltio a verme con esa mirada que cualquier humano hubiera quedado encerrado en un abismo de dolor, pero eso no me asustaba asta que ese maldito demonio se atrevió a mirar de esa manera a mi ángel, el cual permanecía detrás de mí.

-Deja de míralo y mejor vete antes que te regrese al inframundo- sentencie molesto
-No tengo que llegar a ese humano-
-No te lo permitiremos – grito ChangMin
-No podrán hacer nada-

Sin más palabras aquella careta de chica indefensa se vino abajo cuando el demonio tomo su verdadera forma, sabía que ChangMin ya no se sorprendería al verlo pero, estaba en un error ya que no solo ChangMin se sorprendió si no yo también, este maldito demonio no era de clase baja como el antiguo si no era uno de rango medio y lo podría ver con su apariencia, aun así teníamos que hacer algo para exterminarlo.

A lo lejos se empezó a escuchar las voces de los alumnos que se acercaban hacia nosotros el receso había terminado, no sabía qué hacer si los humanos vieran a esta monstruosidad en el pasillo se armaría una buena, mire a ChangMin.

-No te preocupes yo me encargo de esto- sonrió ampliamente

Los alumnos no tardaron en llenar el pasillo pero ninguno nos miraba, pasaban por nuestro lado hablando harmoniosamente, sin ni siquiera notar la presencia del demonio.

Mire nuevamente a ChangMin interrogativamente.

-No nos pueden ver, ni escuchar- hablo sonriéndome de nuevo
-Eso me parece genial, ahora si maldito estas jodido- mire al demonio el cual solo se carcajeaba
-No me hagas reír Jae, sabes que no podrás vencerme tan fácilmente, los poderes de tu mente no bastaran para acabarme- se burlo
-Sabes que como demonio de alto rango cuento con más armas que solo mi mente- sonreí victorioso
-Eso lo quiero ver-

Sin previo aviso el demonio se lanzó contra mí, sacando de sus ropas una espada con la cual empezó a atacarme, esquive sus ataques fácilmente pero para mi desgracia uno de sus ataques fue demasiado rápido y rasgo mi brazo izquierdo.

-JAE…- grito ChangMin
-Tranquilo estoy…-

No pude terminar la frase ya que ChangMin paso a un lado mío velozmente alzando una de sus manos al cielo murmurando unas palabras en un antiguo idioma y de la nada un rayo de luz dejo ver una hermosa catana plateada que bajaba por el rayo de luz. ChangMin la tomo y ataco al demonio mientras yo como estúpido los observaba pelear.

El rostro de ChangMin había cambiado por completo, esa inocencia se borro por minutos y su rostro se volvió serio, su mirada era fría y no sé porque me hacía sentir extraño, ese no era mi ángel de mirada cálida, ese era un ChangMin diferente.

La pelea era pareja, ninguno de los dos bajaba la guardia y el sonido de las espadas al hacer contacto era ensordecedor, pero el ángel no se intimidaba por el demonio y eso lo podía ver a simple vista en la forma en que ChangMin atacaba furiosamente, pero todo terminaría, ChangMin hizo un movimiento que ni yo vi venir y el demonio se encontraba en el suelo herido, con la punta de la catana de ChangMin sobre su cuello, mientras este lo miraba.

-No puedes matarme angelito, tu naturaleza no te lo permite- se burlo el demonio que permanecía en el suelo herido

-Si es necesario olvidare que soy un ángel e iré contra mi propia naturaleza pero ten por seguro que tu regresaras al inframundo- la voz de ChangMin era dura

Lo mire, aun estaba ese ChangMin que era todo lo contrario a mi ángel, tenía que hacer algo no quería que mi ángel se manchara las manos de sangre aunque fuera un demonio, no permitiría que ChangMin callera en el juego de este y que corrompiera su naturaleza, el era puro y así seguiría siendo.
Me acerque lentamente a él, apoye mi mano en su hombro para llamar su atención.

-Yo me algo cargo de el Mi ángel, no quiero que te manches tus hermosas manos- susurre en su oído

ChangMin me miro y yo solo sonreí, así como aquella expresión fría había aparecido en su rostro se marcho, dejándome observar esos ojos cálidos de mi ángel.
Tome la espada del demonio y se la encaje en el hombro para que no escapara. ChangMin se alego de él con la catana en mano.

-Jae sabes que para acabar conmigo tendrás que revelar tu verdadera identidad y no creo que después de eso ese ángel quiera estar cerca de ti- Sonreí ante las palabras del demonio

Mire a mi ángel el cual me observaba preocupado.

-ChangMin cierra tus ojos y pase lo que pase no los abras hasta que yo te diga-
-Pero Jae…-
-No te preocupes confía en mi- sonreí

ChangMin cerró sus ojos lentamente y se quedo inmóvil en su lugar, mire nuevamente al demonio y sin dudar deje este disfraz de humano para dejar ver el demonio que soy.

-Venite ad me in manus gladii wringing, brindame tua potestas age sitiens sasi- invoque

El suelo se abrió dejando escuchar un estruendo, y dejando ver aquellas llamas que caracterizaban el inframundo dándole paso a una espada de grandes proporciones, la tome y el suelo volvió a cerrase me acerque al demonio el cual me veía asustado.

-La espada de los lamentos- dijo sorprendido

Solo sonreí y con un simple movimiento corte al demonio el cual fue desapareciendo lentamente.
Todo había acabado, el ambiente regreso a ser el mismo.
ChangMin permanecía con los ojos cerrados en su lugar, me acerque a él regresando a mi forma humano mientras la espada desaparecía al igual que la catana de ChangMin, al llegar frente a él tome su rostro entre mis manos y bese sus labios lentamente.

-Ya puedes abrir los ojos- susurre

Lentamente abrió sus ojos y su mirada se clavó en la mía, sus mejillas tomaron un hermoso color rojo.

-Ya termino- pregunto nervioso

Asentí y me aleje de él, aun seguíamos en el pasillo aunque los alumnos ya se habían ido a sus salones y nadie nos miraba sabía que no era correcto mi acercamiento a el ángel el cual aun me miraba.

-Es mejor ir a clases- hablo mi ángel

Dio media vuelta y camino lentamente, no sé por qué pero sabía que en la forma que me aleje de su cuerpo le había dolido al igual que a mí.

-ChangMin, si tu quieres podemos ser novios- hable fuerte pero no lo suficiente como para que los demás me escucharan solo quería que él me oyera.

ChangMin detuvo sus pasos, y me miro de reojo.

-¿Tu quieres serlo?- pregunto
-No estoy muy seguro del verdadero significado de esa palabra y no sé si quiero ser tu novio, pero de lo que estoy seguro es que quiero estar a tu lado, protegerte y sentir esto en el pecho que me gusta demasiado, ChangMin yo no sé amar ya que para nosotros los demonio está prohibido, pero quiero que me enseñes a amar, quiero amarte Min- respondí sinceramente.

- Oh… yo no entiendo bien esto Jae, pero quiero lo mismo, estar a tu lado, protegerte, cuidarte, el amor es algo que había sentido pero no de esta forma, me agrada y solo tú puedes hacer que lo sienta… aprenderemos juntos… a amarnos.

Me acerque a él y lo tome de la mano, el me sonreía ampliamente y caminamos hacia el salón de clases.

-Jae, ¿somos novios?- pregunto sonriente
-Si Min somos novios aunque no conozcamos el significado exacto de la palabra- respondí besando su mejilla.


“Tú y yo.”


(Narrado x Min)
No podía apartar mi vista de el, simplemente quería verlo, deseaba que se volteara hacia mí, me sonriera, sería feliz con tan solo eso, de hecho con solo imaginármelo sentía que mi corazón se aceleraba y una emoción recorriera tan fuerte todo mi cuerpo.

Sentía esa emoción y recordaba aquel beso que le había dado a mi Jae, ya hace una semana, no podía evitar sonrojarme con tan solo recordarlo, pero antes de que llegara ese liquido rojo a mis mejillas y les pusiera color un comentario me saco de mis pensamientos.

- ¿Te encuentras bien Jae?

Pregunto Eddie, de inmediato le puse atención a ambos y a la realidad, me sentía extraño ante la cercanía de Eddie hacia Jae y peor cuando Jae solo se le quedaba viendo, me empecé a sentir molesto.

- Jae, si sigues viéndome así, creeré que te gusto.

No pude evitar sentir más enojo, ¿Qué creía? ¿Qué le pasaba a ese? Porque tenía que decirle justo a él, los miraba fijamente, apenas pude controlar mi enojo cuando vi que se le acercaba a su oído.

- Al parecer tu novio se enojo.

Murmuro Eddie en su oído, pero pude oírlo tan fácil como si estuviera a mi lado, la frase me sorprendió pero sabía que lo decía por mí, no entendí muy bien a qué se refería con eso.

- ¡novio!... ¿Qué es eso? – pregunto Jae.
- NO JUEGUES, DE QUE MUNDO VIENES JAE, ¿NO SABES QUE ES UN NOVIO? – grito Eddie, haciendo que todos pusieran atención a la plática de ellos.
- No grites cabeza hueca, no sé qué quieres decir con eso, de donde soy no se escucha eso – contesto Jae algo avergonzado.

No dejaba de sentirme molesto pero poco a poco se iba el sentimiento, por la curiosidad de saber qué era eso de “novios”.

- Jae, un novio es una persona que quieres mucho y siempre está a tu lado.
Contesto YunHo, así que eso era, un novio es alguien a quien se le quiere y se está a su lado, de inmediato pensé en Jae, yo lo quería o al menos eso quería y siempre me la pasaba a su lado, eso podría ser, que Jae era mi novio, ¿pero? ¿Solo así?

- Entonces, tú eres mi novio ya que siempre estamos juntos.
Dijo Jae, eso me hizo sentir extraño, recordaba algo de esa palabra en un libro que había leído hace tiempo, pero…

- No Jae, mira un novio son dos personas… como te lo explico – decía YunHo, rascándose su nuca.
- Mira niñato los novios son aquellos que se besan, acarician sus cuerpos y terminan teniendo sexo, punto – contesto Eddie con la sonrisa que tanto le caracteriza.

La respuesta de Eddie me hizo pensar más en Jae, nosotros nos habíamos besado y casi acariciado… oh y aquel día me menciono que me alejara si no… terminaría violándome… ósea teniendo sexo, estaba sorprendido.

- Eddie no seas brusco con eso, los novios también se acompañan en las buenas y en las mañas, se complementan y se hacen feliz el uno al otro, no solo sirven para hacer eso.

Apenas escuche a YunHo contestarle a Eddie un poco sonrojado y molesto, ellos empezaron hablar sobre ese tema, mientras yo no podía salir de ese espiral de pensamientos en el cual en el centro de todo eso, se encontraba Jae, al analizar el comentario de YunHo, entendí un poco más, me sentía feliz estando con Jae y sobre todo completo, de pronto MinHo interrumpe todo.

- Oigan ustedes par de tontos, alguno de ustedes se ha dado puesto a pensar que hablan de que es tener un novio y no una novia.
Voltee a verlo, no comprendía a que se refería, no muy bien de hecho, ¿Qué tenia de malo?

- Yo me largo creo que lo estúpido se me está pegando – dijo Eddie saliendo del salón.
- MinHo, me acompañas por el almuerzo.
Le pidió YunHo y el acepto.
- ¿Chicos ustedes quieren algo?
- Yo quiero pizza y té.
Conteste de inmediato, tenía mucha hambre.

- ¿Y tu Jae?
Miro YunHo a Jae, el cual solo respondió.
- Nada, gracias.
- Bueno, ahorita regresamos.

Los vi salir, distrayéndome completamente de la plática que hace un momento había sucedido, tome mi libro de música contemporánea y comencé a leer.

El movimiento de Jae me distrajo, girándome a verlo, me levante y lo seguí no quería quedarme solo así que lo tome del brazo y lo detuve.

- ¿A dónde vas Jae?
Se giro mirándome, no podía apartar la vista de el, era tan hermoso, sentía como esa calidez de nuevo recorría todo mi cuerpo, apunto de hacerme estremecer.

- Voy por un cigarrillo.
No quería que fumara y sobre todo no me quería quedar solo.
- No quiero quedarme aquí solo.

Le dije, haciendo un puchero, vi como se sentaba y me senté de nuevo pero esta vez junto a él, quedándome en silencio y pensativo, habían vuelto esos comentarios y pensamientos que había tenido antes, tenía una pregunta y estaba deseoso de saber la respuesta.

- Jae… ¿somos novios?
Pregunte tímido y nervioso.
- No lo sé ChangMin, ¿Por qué lo preguntas?
- Pues…
Vi hacia el suelo, estaba nervioso y solo pude decir.
- Por… lo del beso…

Esperaba la respuesta, pero no decía nada, me sentía cada vez más triste, ¿Por qué no me contestaba? ¿no sentía lo mismo que yo? Sentía unas fuertes ganas de llorar en ese momento, seguía sin decirme algo, de pronto se levanto no quería levantar la vista sentía que se iría y no quería verlo, pero… me tomo por los hombros, jalándome suavemente poniéndome de pie, de pronto me abrazo, me sorprendió aun sentía un poco de esa tristeza al no contestarme, pero algo me decía que ese abrazo era su respuesta así que poco a poco lo abrase pegándome a él, me miro, nuestras miradas se cruzaron.

Un horrible olor llego hasta nosotros, era imposible que no lo identificara, ese escalofrió recorrió mi cuerpo, un demonio… y YunHo estaba solo, lejos de nosotros, me aleje de él, mirando de donde provenía ese aroma, comenzamos a correr casi en sincronía en busca de YunHo, se encontraba en la cafetería con MinHo, en una casi interminable fila, mas valía prevenir así que le dije a Jae.

- Es mejor buscar al demonio antes de que se acerque a YunHo.
Mire hacia todos lados, el solo comenzó a andar por uno de los pasillos, el sabia mejor que yo donde se encontraba ese demonio ya que él era uno, entonces frente a nosotros ahí se encontraba, una bella joven.

- Mira que tenemos aquí una linda chica demoniaca.
Se burlo Jae de la joven, ella lo miro horriblemente, pero Jae no se inmuto y la joven ahora me miro a mi, no podía mostrar nada ante ella, pero aun así su mirada hizo que sintiera frio en toda mi espalda.

- Deja de mirarlo y mejor vete antes que te regrese al inframundo – le dijo Jae.
- No, tengo que llegar a ese humano.
- No te lo permitiremos – le grite a esa demonio.
- No podrán hacer nada.

Ella no dijo mas pero de pronto ella tomo la forma de su verdadero ser, la verdad pensé que no me sorprendería, no esta vez, creía que me acostumbraba y sinceramente eso no me gusta, pero la vi, era realmente peor que el anterior demonio, me sorprendí pero no fui el único, al igual que yo Jae se sorprendió.
Empecé a oír las voces de los demás alumnos que se acercaban hacia nosotros el descanso había terminado, vi al demonio y después a Jae el miro algo ¿confundido? Creo que no sabía qué hacer, pero yo sí.

- No te preocupes, yo me encargo de esto.

Le sonríe y con tan solo pensarlo, nos encontrábamos entre la tierra y un universo paralelo, parecido en el cual los arcángeles miraban a los humanos.
Los demás llegaron en donde nosotros estábamos, sin notarnos ahí, sonreí al ver como Jae me miraba con una muda pregunta.

- No nos pueden ver, ni escuchar.
- Eso me parece genial… ahora si maldito demonio estas jodido.
Mire hacia el demonio el cual se carcajeaba.

- No me hagas reír Jae, sabes que no podrás vencerme tan fácilmente, los poderes de tu mente no bastaran para acabarme – se burlo el demonio.
- Sabes que como demonio de alto rango cuanto con más armas que solo mi mente – Jae sonreía.
- Eso lo quiero ver.

Fue la simple respuesta del demonio y se dirigió en contra de Jae con una espada de sus manos, la cual ni vi de donde apareció, Jae se defendía y esquivaba cada ataque, pero no se qué paso y uno de sus movimientos del demonio rasgo el brazo de Jae.

- JAE…

No pude evitar soltar su nombre en grito, de inmediato quise defenderlo y un fuerte sentimiento se apodero de mi, corrí enfrente del, alce mis manos hacia el cielo y murmure.

- Deus, praesidium meum obsequium offero tibi, da fortitudinem tuam ante faciem tuam.

Se abrió literalmente el cielo, mostrando un rayo de luz dejando ver mi katana plateada, bajando por el rayo de luz, la tome y me enfrente al demonio.

Al tocar mi katana me sentía diferente, sabía que era el poder del Divino corriendo por mí, asiéndome más seguro, firme en mis movimientos, concentrado en mí ataque.

Solo se escucha el sonido de las espadas al chocar una contra otra, en ningún momento bajamos el ritmo de la pelea, me defendía y atacaba cuando podía, trataba de darle por todas partes y lo más rápido que podía, un simple movimiento lento por parte de mi contrincante y logre darle sobre un costado, haciendo que cayera, coloque la katana sobre su cuello, dispuesto a terminar, el demonio solo me miraba.

- No puedes matarme angelito, tu naturaleza no te lo permite.

Escuche como se burlaba permaneciendo en el suelo, lo que no sabe es que dé tras de ser un ángel guardián y protector del cielo no solo significaba cuidar las puertas del cielo, si no pelear y matar a todo aquel demonio o ser inmundo que quisiera entrar en él, tengo el consentimiento de acabar con cualquiera de estos seres.

- Si es necesario olvidare que soy un ángel e iré en contra de mi propia naturaleza pero ten por seguro que tu regresarías al inframundo.

Hable lo más firme y duro que pude, no podía revelar que podía terminar con el demonio muy fácilmente, claro no sin ciertas consecuencias.
Solo la mano de Jae hizo que dejara de poner atención en el demonio.

- Yo me hago cargo de él, mi ángel no quiero que te manches tus hermosas manos.
Susurro en mi oído, lo mire y le sonreí, desconcentrándome y dejándolo hacerse cargo. Jae tomo la espada del demonio y se la encajo en el hombro, yo solo me hice para atrás aun con mi katana en mano.

- Jae sabes que para acabar conmigo tendrás que revelar tu verdadera identidad y no creo que después de eso ese ángel quiera estar cerca de ti.

Mire a Jae curioso ya había visto a dos demonios en su forma natural y quería ver como era el, pero las palabras del demonio me dieron algo de miedo, ¿si lo veía y me daba miedo? ¿y si no quisiera verlo después?... estaba preocupado no podía negarlo ¿y si el demonio tenía razón?

Jae se giro mirando, no oculte mi preocupación.
- ChangMin cierra tus ojos y pase lo que pase no los abras hasta que yo te diga.
- Pero Jae… - lo quería ver sin importar que pasara.
- No te preocupes, confía en mí.

Me sonrió y cerré mis ojos quedándome quieto, solo escuchando lo que estaba pasando.
Unas palabras en lengua antigua que sin duda Jae las había mencionado, un terrible estruendo, algo de calor y un comentario “la espada de los lamentos”.

De pronto no se oyó mas, todo se calmo, al parecer había terminado, la desaparición de mi Katana me lo confirmo, todo término.
Unas manos sobre mis mejillas y unos labios sobre los míos.

- Ya puedes abrir los ojos – susurro.
Con calma abrí los ojos, me sentía apenado y completamente rojo.

- ¿ya termino? – pregunte, no sabía que decir.
El asintió y se alejo de mí, sentí cierto desconcierto ante eso, lo miraba, pero era mejor irnos.

- Es mejor ir a clases.
Dije, dando media vuelta caminando despacio, la forma en que se alejo aparte del desconcierto hizo que algo dentro de mi doliera y no quería sentirlo.

- ChangMin, si tu quisieras podemos ser novios.
Hablo Jae un poco fuerte, no esperaba que dijera algo, me tomo por sorpresa haciendo que me detuviera, lo mire de reojo.

- ¿tú quieres serlo?
- No estoy muy seguro del verdadero significado de esa palabra y no sé si quiero ser tu novio, pero lo que estoy seguro es que quiero estar a tu lado, protegerte y sentir esto en el pecho que me gusta demasiado, ChangMin yo no sé amar ya que para nosotros los demonios está prohibido, pero quiero que me enseñes a amar, quiero amarte Min.
Valla que su respuesta me descoloco un poco, lo sentí sincero y quise serlo yo también.

- Oh… yo no entiendo bien esto Jae, pero quiero lo mismo, estar a tu lado, protegerte, cuidarte, el amor es algo que había sentido pero no de esta forma, me agrada y solo tú puedes hacer que lo sienta… aprenderemos juntos… a amarnos.
Sonreía, no podía negar que me sentía completamente feliz, se acerco a mí y me tomo la mano, caminando hacia el salón de clases, tenía aun cierta duda, así que pregunte.

- Jae… ¿somos novios?
- Si Min, somos novios aunque no conozcamos el significado exacto de la palabra.

Sonreí más ampliamente al escucharlo, el se acerco un poco mas y me beso la mejilla.

1 comentarios:

  1. que amor!!!!esta terrible wena XD
    ya quiero saber como se ve jae en su forma natural jejej

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