Quédate conmigo - Cap. 1

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- Lo siento pero.. ya no puedo continuar con esto – confesé mientras que Junsu me miraba algo confundido.
- ¿a que te refieres? – se levantaba desde su asiento para acercarse pero me aleje para impedir que se acercara.
- me refiero a que… tu y yo no podemos seguir estando juntos – trate de decirlo sin que mi voz sonora quebrada, pero fue lo contrario.
- ¿Por qué?... ¿porque me estas diciendo esto? – preguntaba desesperado.
- ya no lo soporto… me acosan demasiado, ¿sabes lo que es sentirse observada todo el tiempo?
- te comprendo.. lo se, ¿crees que yo no lo soy? – su ceño se miraba frustrado, estaba frustrado.
- no estoy hablando de acosos con cámaras o gente que quiere acercarte a ti, me refiero a las constantes amenazas que he recibido y no te lo he querido decir para que no te preocuparas, si solo con vivir aquí me siento como un arrimada ahora que lidiaras con esto – giraba mi cuerpo para comenzar a caminar por toda la sala, no podía estarme quieta.
- ¿amenazas? ¿Qué clases de amenazas?... – solo me quedaba viendo al vacío, quería alejarme aunque fuera en contra de mi voluntad - ¡habla por dios!
- ¡amenazas de todo tipo! – grite exaltada – no sabes con el miedo que me cargo de las pocas veces que salgo – enfaticé - de que alguien en algún momento te pueda raptar o peor.. que simplemente te disparen.
- entonces.. ¿Por qué no me lo dijiste? – me tomo por los hombros zarandeándome - ¡habla!
- ¡porque no! No… no quiero ser una carga mas Junsu – me tome la cabeza echándome para atrás - no quiero que te preocupes y para que esto acabe es necesario… es necesario finalizar lo nuestro.
- ¡no!
- Junsu por fav..
- ¡dije que no! De mi lado no te iras ¿entendiste? – me tomo del brazo para apretarme fuertemente de la cintura, pegándome a su cuerpo, sus ojos se movían buscando alguna respuesta.
- ¿pretendes tenerme en contra de mi voluntad? – interpele viendo sus ojos un tanto fieros, nunca me han gustado esos ojos enojados.
- sabes que eso no es verdad… deseas estar conmigo tanto como yo – sonreía de lado ¿tan seguro se sentía?
- pueda ser… pero sin embargo no puedo seguir con esto, lo siento – trate de serlo mas directa y alejarme antes de que mi fuerza flaquee ante él.
- de aquí no te mueves, arreglaremos esto ¿de acuerdo? – se acerco mas tranquilo para acomodar mis cabellos y depositar un beso en ellos – vayámonos a dormir ¿si?
- Junsu no es fácil para mi, por favor compréndelo, ya no quiero… soporte demasiado, además… - trague saliva – a veces es agobiante tener que pasar todo el tiempo aquí encerrada, no poder salir, yo quiero hacerlo, no estamos casados como para vivir juntos aun.
- no oficialmente, pero algun dia… yo de verdad quiero… quiero unir mi vida contigo.
- pero yo no – era increíble que yo hubiera dicho eso. Un débil “que” se escucho del pelirrojo – yo necesito una relacion en la que si me atiendan, y no exactamente para aliviar las “urgencias” todas las noches. Necesito a una pareja que al menos éste conmigo la parte del tiempo, porque… ¿Cuántas veces nos vemos? Son contadas y ¿así piensas contraer matrimonio? Claro que no, sabia que en un principio tu trabajo se interpondría pero ¿sabes? Eso tampoco ya no lo tolero – su cara se desfiguró, me dolía el alma pero no tenia otra opción. Preferiría vivir con su desprecio y decepción a que esto se complique y su vida también pueda estar en riesgo.
- no.. no no no tu estas mintiendo, nosotros hablamos respecto a esto cuando iniciamos la relación, me dijiste que no importaba, que me esperarías – hablaba tan rápido, que sus palabras salían torpes.
- pues ya no, me enfade. Me enfade de esta vida… fue lindo lo que duro pero lo siento, ya no mas – trate de parecer lo mas insensible que podía, era casi imposible sostener este teatro pero debía hacerlo, es de a fuerza.
- ¿estas jugando cierto?
- ¡exacto! Solo estaba “jugando” pero contigo lindo… ya conseguí lo que quería en un principio y fue esto – su cara volvió a ponerse totalmente desorientado – vivir rodeada de lujos, tener sexo por las noches con dotante famoso de la música, pero todo llega hasta un cierto limite y así es – su cabeza simplemente negaba.
- tu… no puedes estar hablando en serio, ¡crees poder deshacerte de mi de esa forma pero no! Se lo que sientes por mi, me lo has demostrado.. tu me quieres, ¡me amas! – una carcajada inundo todo el espacio.
- ¡iluso! Eso es lo que eres… ¿de verdad me creíste? – hablaba entre risas – amor, si algo debes de saber de las mujeres, es que podemos manipular a nuestro antojo y claro.. también la actuación se nos da perfectamente – ahora era yo quien se acercaba a mi hermoso muñeco de porcelana.
- y que… y que hay de lo que me decías y gritabas en la cama – esa mirada, joder quería retroceder.
- solo fueron arranques de placer, obviamente uno no esta en sus cabales en ese tipo de actos, aunque digamos que no fuiste lo “suficiente” como para hacerme perder la noción – me acerque su oído – aquí entre nos.. fingí cada uno de los orgasmos que supuestamente me hacías llegar porque… seamos sinceros, los asiáticos no son dotados en “eso” – escuche un leve crujido, sus mandíbulas estaban fuertemente cerradas – tenia que recordar a “alguien” para poder gemir.

Sus brazos me prensaron, sentía que me destrozarían los míos, solo gemí de dolor, me lo merecía, y mucho mas por estar diciéndole todo esto, ahora tenia miedo y mucho.

- tu.. ¡¿fuiste capaz de hacer eso?! – su voz resonaba fuertemente en mi cabeza.
- ¿Qué mas quieres que te diga?... ¡no me sirves como hombre! ¿Sabes lo aburrido que puedes ser en la cama? Si las fans supieran lo insuficiente que eres, de seguro tu.. – de seguro me quedarían moretones en los brazos al dia siguiente.
- ¡cállate!... cierra la boca.
- ¿Qué? ¿te duele que te digan la verdad? Podrás ser todo “un dios naciente del este” pero eres un total fracaso como amante – mentía… mentía con toda mi lengua, yo podría excitarme tan solo verlo. Era para mi un monumento sublime.
- ¿sabes? No te creo ni media palabra, puedo jurar que gemías como nunca… - bufó – colapsabas totalmente en mis brazos cuando terminábamos. Podrás hablar todo lo que quieras.. pero tu cuerpo no miente.
- talvez… pero repito, no puedes asegurar el 100% en que yo me entregaba, en que verdad gemia por ti, porque… tenia que cerrar mis ojos para poder concentrarme en alguien mas – cerrar mis ojos era la perdición mas placentera que pude haber tenido en toda mi existencia – podre haberme desgarrado la garganta pero nunca.. nunca llegue a gemir por ti.
- ¿pensabas en alguien mas? ¿me fuiste infiel todo este tiempo? – ahora era él quien se tomaba esos rebeldes cabellos.
- Junsu no me vengas con esas escenitas ahora… te vez realmente patético, y esto no estuviera sucediendo si no fuera por tus estúpidas admiradoras que comenzaron a estropear “la hermosa relación” que teníamos con sus celos ¡pero que infantiles! Dime.. ¿crees que alguna chica quiera estar así contigo? es un infierno a tu lado.
- sal.. ¡sal de aquí de una puta vez! – era la primera vez que escuchaba hablar así a Junsu, un nudo se me formo en la garganta – no te quiero volver a ver… desaparece de mi vista.
- cariño.. ¿no quieres una despedida? – completamente imperdonable lo que le estoy haciendo a este chico, lo siento Junsu de verdad pero… es lo mejor, mucho mejor.
- ¡descarada! ¡lárgate de una vez de aquí si no quieres que te saque yo mismo! – fuego.. eso es lo que habia en sus ojos.
- j-junsu – tape mi boca, cerré mis ojos no debía mostrarme débil.
- jugaste conmigo… compartí mi intimidad contigo e incluso… - sus ojos brillantes, su voz ya quebrada, agitado y decaído… tomándose su pecho justamente donde albergaba su corazón – yo te entregue mi corazón, me sentí inmensamente feliz al pensar que al fin mi vida estaba completa – se incorporaba lentamente restregando sus ojos en su muñeca, quería llorar, tenia que salir de allí lo mas rápido – Nunca en mi vida me había sentido tan desesperado de llegar a casa, porque lo único que quería era.. estar ¡mandaste a la mierda todos los sacrificios que hice por ti!
- s-sacri – carraspeé mi garganta, temblaba junto con mi cuerpo - ¿sacrificios dices?
- si… aunque para ti no lo pareciera, he cancelado muchos eventos para poder tener tiempo, estoy arriesgando también mi trabajo ¿lo sabias? ¡Incluso rechacé un papel el Brodway! – no quería verle a los ojos, no tenia cara con que verlo ahora.
- n-no debiste.. de haberlo echo – mis fosas nasales estaban taponadas, hablaba cuando uno tiene gripe – ¡no tenias porque haberlo echo! Habias… habias esperado tanto para eso.
- ¿ahora no me digas que te importa? ¿nunca te importo o si? – a Junsu le encantaba participar y a mi observarlo, era perfecto, incluso aun sentía que nada de esto era real. Y ahora mas que nunca deseaba con todo que no lo fuera.
- yo.. tenia pensado que si tu aceptarías ese papel, mi país me quedaría mas cerca y podría haberme tirado a la fuga pero, creí que eso seria muy cobarde asi que preferí decírtelo directamente – jugueteaba nervosamente con mis pulgares. No hayaba la hora en que esto terminara.
- vaya… pues gracias. Al menos te dignaste a decírmelo todo – caminaba en pasos grandes hacia a mi, resoplando frustrado – ¿Por qué no me miras a los ojos mh? ¿a caso es por lastima? ¿te molesta verme? O será que ¿no soy digno de ser visto por ti?

Tomo mi mentón fuertemente, aplico bastante fuerza en ella y sin piedad comenzó a morderme los labios, los chupaba como si fuera algún dulce queriendo sacar su centro liquido, jadié y aprovecho para adentrarse, recorría con ferocidad toda la cavidad, ni siquiera podía corresponderle a su salvaje beso, mordió fuertemente mi lengua que lo empuje.

- ¿tratas de arrancarme la lengua? – le replique
- eso te mereces y mucho mas – lo se Junsu, lo se…

Mi teléfono vibró pero cuando vi de quien se trataba me puse mas que nerviosa.

- ¿Por qué no contestas? ¿no soy alguien como para impedirte una llamada o si? – mirarle con desprecio, es lo que podía hacer. El maldito celular no dejaba de sonar así que tome la llamada al borde de mi colapsó.
- ¡deja de estar jodiendo! ¡estoy en ello maldita mísera arrastrada! ¡tu y tu enfermo grupo por mi se pueden ir a la mierda!– colgué y por un segundo quería aventar todo a mi paso pero no… auto control, voluntad – idiotas.

Como una ráfaga me dirigi al cuarto donde tenia mis cosas ya empacadas, no tenia tiempo para seguir pensando, mientras mas rapido pasara mejor.

No veia nada a mi paso, todo se veía turbio, mis lagrimas caían con fuerza, un dolor insoportable invadía todo mi pecho, sentía que en cualquier momento me caería, mordía mis labios. Habia llego a la puerta de aquel hogar pero un cuerpo me lo impedía, trate de apartarlo pero mi fuerza no se comparaba, tomo de mi cara de la misma manera pero yo seguia luchando para que me dejara, solo lo complicaba mas.

- ¿ellas son? – solo negaba no quería que el se involucrara en esto - ¡responde! no te dejare ir si no me dices quienes fueron los que te llamaron.
- ¡deja de meterte con lo mío! ¿crees poder hacerlo todo? no querido… ahora ¡apártate! – lo empuje con la poca fuerza que me quedaba estrellándolo contra el marco, volví a sentirme enormemente culpable. El solo quería ayudar pero no debía saber nada.

Aun después de lo sucedido y dicho, el seguía aferrado tras de mi, aumentaba mi agonía. Antes de que pudiera alcanzar el portón de su residencia, me tomo de la cintura pegándome, comencé a forcejarme de su agarre, su aliento golpeaba con mi nuca causándome escalofríos. Me giro y me estampo contra el muro, me observo por un momento, se acerco para repartir besos por todo el rostro.

- basta.. basta Junsu – ladeaba mi cabeza de un lado a otro para que detuviera su acción.

“te quiero” susurro mientras descendía hasta el cuello, acariciaba con cautela como si no qusiera cometer algun error. Lo tomaba por los hombros tratando de apartarlo pero era al revez, mas se pegaba.

- sueltame… - seguia presionándome mas contra aquel mural - ¡que me sueltes! – Junsu tropezo con unas de las piedas que adornaban en camino, cayendo de espaldas – no.. ¡no quiero que te me vuelvas a acercar! – mire su rostro, sus ojos.. ¡dios sus ojos! Quería correr a abrazarlo y besarlo, se veía tan vulnerable. Mordí con todas mis fuerzas mis labios para no sollozar pero mis lagrimas descendieron con violencia.

Su labio inferior levemente temblando, sus ojos notablemente cristalinos, una delgada línea de agua que amenazaba por salir de sus lagrimales, su pecho subiendo y bajando rápido, tragando ruidosamente… de seguro era para poder pasar aquel conocido nudo que a todos se nos hace cuando estamos frustrados a punto de llorar.

- tu.. ¿Qué hiciste con ella? – chillo mientras se incorporaba de nuevo - ¡devuélvemela!
- ¿de que demonios hablas fosforito? – pregunte totalmente desorientada
- donde.. ¿Dónde quedo de aquella chica? – ahora susurraba con tanto suplicio
- no tengo la menor idea de que hablas kim Junsu.
- de aquella… de la que me enamore – estaba cabizbajo mientras veía como sus nudillos notablemente blancos por la fuerza que ejercia con el puño
- ¿hablas de mi? Querido… ella – trague saliva dificultosamente – simplemente fue una fantasia digamos…
- entonces… ¿Por qué? ¿¡porque!? – vociferaba mi hermoso muñeco, sus mejillas totalmente brillantes por sus lagrimas – dime.. ¿Qué hice… que hice para merecerme esto?

Algo quebró dentro de mi.. su pregunta volvía a mi mente, ¡y era cierto! ¿Qué había echo él para merecerlo? Definitivamente tenia que ser castigada cruelmente por hacerle esto. Lo unico que el hacia desde entonces es estar atento, cuando se encontraba en su labor siempre… no habia dia en el que no recibiera un mensaje de él diciéndome lo afortunado y feliz que se sentía. Si viera como me sentia en esos momentos. Me sentia como en mi propia historia, en mi mas anhelado sueño y tenia la dicha de poder estarlo viviendo y ahora… estaba todo tan sobrio.

Sus sollozos ya incontrolables me hicieron perder la poca defensa que tenia, lo había herido grave y cobardemente, ¿pero era para su seguridad no? O ¿será que esta no era la solución?. Me encontraba en un delirio entre lo bien o mal, aumentaba mi desesperación, la amargura en la que se habia convertido todo esto.

- jun.. junsu – habia decidido decirle lo que pasaba.
- vete…
- ¿Qué?
- dije… que te fueras.. ¡anda que esperas! – grito, ahora con odio.. si eso busque desde el principio ahora lo habia tenido, ¡oh pero que destino!
- yo.. no espera yo quis..
- ¡largate! ¡no quiero volverte a ver! … - mi muñeco… ¿esta seria nuestra despedida? ¿asi?
- Junsu por favor… te pido que por favor escuches – ahora era yo quien rogaba
- ya he escuchado bastante… ahora te pido que te marches.

Trate de tomar su mano pero al ver mi intento la retiro, no me dirijia su mirada. Ya no quise contradecirle.. esto es lo que busque desde el principio ahora que lo habia conseguido no estaba segura, ¿Cómo me atrevería a verlo a los ojos después de lo que le dije? Aunque fuese mentiras de todos modos ya el daño era echo. Estaba tan dispuesta a sacrificar mi felicidad, aunque llorara lagrimas de sangre, me prometí que lo haría… yo no queria ver como era arrebatado frente a mis ojos así que preferí crear mis “verdaderas” intenciones hacia él.

Di la media vuelta, tomando de nuevo mis pertenencias y emprendí mi camino, un silencio que fue roto por los coches pasar, el canto de los grillos. Trate de no voltear hacia atrás, solo tenia que caminar, y caminar, hasta perderme, ya no me importaba… ¡al diablo! Si moría, ahora eso seria mi dicha.


….

Junho, había tomado la decisión de ir a visitar a su hermano por un momento pero vaya sorpresa que se llevo al ver algunas cosas rotas, regadas por toda su casa pero.. ¿Qué es lo que había pasado? ¿un asalto?

El joven comenzó a llamarle alterado, mientras revisaba varias estancias de su casa, hasta que fue a su recamara para encontrarlo en la cama boca arriba y su intimidad en el aire ¿Qué habia pasado?



“¡aahh!” gritaba a todo pulmón mientras comenzaba a tirar cualquier cosa a su alrededor, sin importarle ya nada. Miles de emociones lo invadían, llego hasta su recamara para arrojarse a su cama, su corazón palpitaba muy rápido. Tomo su celular para encenderlo y encontrarse con una fotografía de ambos. Recorría con la mirada el rostro, pasando a sus labios y recordar como se sentía besarlos y como otras partes de su cuerpo besaba. Su cuerpo se encendió al hecho de pensar en aquellas noches, sus manos recorrieron su cuerpo imaginándose que eran las de ella, desabrocho su pantalón para escabullir su mano y comenzar a masajearlo. Gemidos lastimeros salían de sus labios ya hinchados por tanto morderse, “te amo.. aah te amo” suaves gimoteos resonaban en su cabeza mientras movía sus caderas simulando embestidas, las sabanas rozaban a su erguido miembro, enviándoles corrientes eléctricas placenteras, abrió los ojos por un momento para volver a encontrarse con esa foto, gimió al instante. Se coloco boca arriba, elevando sus caderas e incrementando sus masajes hasta que llego al éxtasis, gritando.

Lloro toda la noche hasta que no pudo mas para quedarse fundido en los sueños.




-¡Junsu! ¡hermano! ¿estas bien? despierta – zangoloteaba el débil cuerpo del pelirrojo
- mmh.. no yo no.. – hablaba incoherentemente mientras abría sus ojos.
- ¿Qué ha pasado aquí? ¿porque estas en este estado? – desesperado por una respuesta tomo de la cara a su hermano para hacerlo razonar.

El pelirrojo algo desconcertado fue abriendo sus ojos uno por uno, se encontraba en una clase de transe, sus ojos miraban hacia la nada, una mirada sin vida como si su alma había abandonado aquel cuerpo. Las pocas reservas de lagrimas que contenían sus ojos lo abandonaban, acariciando su mejilla hasta llegar a su cuello.

- ¿Qué te paso Junsu? Habla por favor.. – ver al chico en aquel estado lo puso demasiado alarmante.
- e-ella.. ella no – tragaba a grandes bocanadas – creí que era una pasadilla una… pesadilla – mordió sus labios para contenerse de nuevo pero estaba tan débil que no podía retener nada.

No quiso seguir preguntando así que solo opto por abrazarlo y dejar que se desahogara, dolía ver a su hermano de ese modo, Junsu es una persona con grandes sentimientos ¿Qué pudo haberle provocado todo eso?

Paso alrededor de una hora, Junho trataba de hacer sentir mejor a su hermano pero este se negaba a todo, sabía que lidiar con este tipo de actitudes no era para nada fácil, solo se dedicaba a mimarlo, abrazarlo, nada mas hasta que su hermano se animara a hablar.

- ¿estas mejor? ¿seguro que no quieres nada? Vamos pide lo que quieras ¿si? – insistía
- no Junho gracias.. yo no quiero nada – deshacía el abrazo para apoyar su cuerpo en la extensión del respaldo de su sillón.
- bien.. pero comerás ¿cierto? Estas algo delgado ¿Qué paso con mi hermano que tenia algo de relleno? – Junsu soltó una risa floja, suficiente para poner a Junho tranquilo y feliz.
- comeré… si mi hyung me lo pide, lo haré – Junho sonrió ampliamente.

Aun sin que Junsu le dijera nada, tenia una idea de lo que pudo haber pasado. Ella no se encontraba, por lo que tenia esa duda… de seguro habían discutido pero ¿hasta que tal grado para poner a Junsu así? Tenia ciertas dudas, jamás imagino que esto pasaría.

- aigo.. Junsu de verdad que pensé que te habian secuestrado o robado algo – Junho se dedicaba a levantar unas cuantas cosas ya que la mayoría estaban rotas en pedazos.
- hubiera preferido que me robaran…
- ¿uh? ¿Por qué? – interpelo algo nervioso
- porque así yo pudiera de nuevo sin problemas remplazar las cosas pero… hay cosas que se rompen y no puede volver hacer lo mismo – Junho se fue acercando hasta sentarse junto a él.
- ¿todo esto es debido a ella? – Junsu bajo la cabeza por unos instantes pero se incorporo.
- me engaño… lo único que quería de mi era dinero, lujos, buen trato – hablo amargamente – jugó con mis sentimientos, jamás pude ver sus intenciones. Esto pasa cuando crees en una persona ciegamente.
- ¿interesada?..
- si… ella me lo dijo, incluso que… yo… no le servia como hombre – Junho levanto sus cejas sorprendido, tratando de recrear la escena
- esto de verdad… es poco creíble ¿Cómo esa chica pudo haberse cercado a ti por interés cuando ni ella te permitía comprarle algún regalo? – rasco su cabeza algo confundido - ¿recuerdas aquella vez que fuimos de compras? Se quedo mirando un vestido por varios minutos, se le notaba su cara que lo quería pero sin embargo aun cuando le ofreciste comprárselo para su aniversario te lo negó. Pienso que… al menos varias cosas cotosas te hubiera sacado si en verdad hubiera querido aprovecharse de ti.

Junsu fruncía el ceño tratando de encontrar algo coherente a lo que decía. ¿Por qué nunca quiso que le comprara ropa, calzado..? Lo único que aceptaba eran los detalles que le obsequiaba, tímidamente aceptaba algo que Junsu le compraba cuando salían a comprar.

- eso no tiene sentido, entonces porque ella..
- lo puso como excusa talvez – Junsu comenzo a caminar de lado a lado tratando de encontrar una explicación cuando cayo en cuenta.

Flash back
- ya no lo soporto… me acosan demasiado, ¿sabes lo que es sentirse observada todo el tiempo?
- te comprendo.. lo se, ¿crees que yo no lo soy? – su ceño se miraba frustrado, estaba frustrado.
- no estoy hablando de acosos con cámaras o gente que quiere acercarte a ti, me refiero a las constantes amenazas que he recibido…



- ¿Por qué no contestas? ¿no soy alguien como para impedirte una llamada o si? – el chico se tomaba de la cintura, mientras que ella tomaba la llamada
- ¡deja de estar jodiendo! ¡estoy en ello maldita mísera arrastrada! ¡tu y tu enfermo grupo por mi se pueden ir a la mierda!

Fin de flash back

- me dijo que recibía amenazas pero después todo se complico y me dijo todo aquello…

El desperado pelirrojo tomo las llaves del auto y salio disparado mientras que Junho iba tras él.

- ¿pero a donde demonios vas?.. ¿sabes donde se encuentra ella? – Junsu freno en seco “¿A dónde pudo haber ido?” pensó.
- no… pero.. ¡ah! – grito de molestia, si no hubiera sido tan estúpido para haber creído todo aquello aun estaría con ella.

Ambos se encontraban en el auto sin rumbo alguno, pensando en donde pudo haberse hospedado para pasar la noche, pero existían muchas partes, Seúl era muy grande, en cualquier parte podría estar.

- ¡JUNSU! – un grito lo saco de sus pensamientos, el carro se giro con violencia estrellándose contra el poste con gran fuerza. Había reaccionado a tiempo antes de que se llevara una persona.

Gran susto se habían llevado, se golpeo mentalmente por la estupidez que pudo haber cometido si Junho no lo hubiera vuelto en si. Gente de los alrededores se acercaban para aserciorarse que ellos estaban bien, la ambulancia no tardo en llegar.

Junsu se negó ser trasladado a el hospital, insistían los paramédicos que era necesario hacerle un chequeo para verificar que todo estaba bien. Por mas urgencia que tuviera de seguir con la búsqueda no tenia como moverse, el auto había sufrido grandes daños.

Caminaba de un lado al otro, preguntándose en donde podría encontrarse, había tenido la idea de tratar de comunicarse pero tenia la impresión que si lo hacia, desviara su llamada, de todos modos decidió intentarlo.

“El numero que usted marco esta fuera de servicio”

“Mierda” pensó ¿Cómo podría localizarla? La única salida que tenia era… la tarjeta que le había otorgado para que comprase lo que quisiese pero ¿la abra usado? Al menos para comprar algo de comer o pagar hospedaje en alguna parte, ya que nunca la utilizó cuando vivía en su residencia.

Junsu sin pensarlo dos veces se subió a un taxi para poder averiguar, esa seria la ultima esperanza. Tomo su celular mientras trataba de despabilar su mente…


¿Dónde estas?


- ¿Junsu? ¿Dónde te metiste? Los oficiales no tardan en llegar ¿piensas dejarme con todo a mi? – “me lleva…” había olvidado por completo sobre el accidente que acababa de pasar.
- oh hyung lo siento.. de verdad lo siento, sabes que estoy desesperado, no puedo pensar las cosas claramente perdón – un suspiro se escucho del otro lado de la línea.
- esta bien… me encargare de todo, pero por favor… trata de mantenerte calmado ¿de acuerdo? Tampoco no es el fin del mundo – para el talvez no.. pero para Junsu se le paso la idea de que si no la encontrara mas, seria el fin de su propio mundo que ya estaba construyendo.

“por favor” se repetía otra vez mientras ingresaba al banco para hacer el intento de conseguir alguna localización. Junsu se mostraba agobiado. Tan pronto supiera donde se encontraba iría a buscar aunque no sabia exactamente que iba a decirle, solo quería ir a su encuentro.

- joven.. la tarjeta de crédito solo me marca que la persona compro un boleto en el Aeropuerto de Incheon.

Los ojos del pelirrojo se abrieron “¿se iría?” se pregunto, la desesperación y adrenalina se expandían en todo su cuerpo. Salio disparado de aquel lugar volviendo a tomar el taxi rumbo al aeropuerto, su corazón latía mas rapido de lo normal, miles de emociones se centraban en su pecho pero mas la angustia.


“por favor, no te vayas”


El auto no terminaba de pararse cuando Junsu se bajo, le pago al taxista sin esperar la feria, era lo que menos le importaba. Corrió tratando de llenarse positivamente que aun se encontraba allí. Llego a la recepción preguntando si alguien la había visto, incluso pidió que la vocearan para asi lograr que apareciera pero fue en vano. Al preguntar cual fue el destino a donde había comprado el boleto estaba despegando justamente en ese instante. Sentía que el corazón se les saldría, y mas fue su sofoco cuando la gente comenzó a reconocerlo. Todo había pasado tan rápido que ni tomarse el detalle de cubrir su rostro había tomado en cuenta.

Pidió, rogó que se detuviera ese vuelo pero no se podía, ya estaba en la autopista si es que ya había despegado. Corrio inútilmente a una de esas grandes ventanales viendo a el avion partir. Sus lagrimas se hicieron presentes, sus manos abriendo y cerrando rasgando el vidrio, estaba teniendo una crisis. Todo daba vueltas mientras se lamentaba, veía constantes flashes, gritos, susurros…

“¿te vas?... ¿ya no volverás?.. amor regresa por favor… te lo pido… te amo”


“Junsu… mi muñeco… aah ¿Por qué eres asi uh? Te he dicho que no insistas en comprarme cosas caras… no pienses que con eso me compraras”
“¿Qué es lo que quieres entonces amor?”
“mmhh.. a ti.. con eso basta”
“¿no quieres cosas caras pero me quieres a mi?.. ¿Cuánto valgo entonces?”
“no eres un material tonto… eres preciado para mi, no abria precio alguno”


Sonrió en sus adentros para dejarse llevar por uno de tantos recuerdos.



Luzy: Continuara? De echo el final no era exactamente ese porque tenia pensado uno mas feliz :) pero a medida que lo iba escribiendo mis ideas cambiaron un poco. Tengo pensado hacer la segunda parte… tal vez, convertilo en un Two-shot que probablemente lo subiria primero mi blog, ya que a veces se me olvida mandarlo a Lala por las “desesperadas” que quieren seguir continuando la historia

My blog ~> http://luzjiim-musiclife.blogspot.mx/
Por las interesadas en seguir, repito a veces se me olvida x3 Que se la pasen EXCELENTE! Besos:*

6 comentarios:

  1. U.U contiii soy fiel seguidora asi que EXIJO MI CONTI!! XD ok esperare y estare bien alerta

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  2. ohhh!! no puedo esperar a leer la continuacion!! quedo genial!!!

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  3. Dios yo no podría hacerle eso a mi susu... si es tan hermoso >.< ♥

    bueno imaginarme los besos de Junsu y y bue ewe! ♥ lindo!!!!!

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  4. OMFG!!! Contiii!!! ><
    Amé la historia, está muy emocionante la trama

    Autora fighting :D!!!!!

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  5. Anónimo9/14/2012

    wnnnnnnn!!! sufriaaa en verdad me imagina a junsu
    asi de herido emocionalmete y me superaba todo!!
    la situacion fue horrible

    primera vez que leo este tipo de fic
    y me encanto ;;

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  6. hola!! necesito a la autora de este fic!! yo la seguia en su blog pero ahora no me deja entrar pliss agregame amo tus fics !!!

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