Embarazado de Jaejoong

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Titulo: Embarazado de Jaejoong
Autor: Rose
Pareja: JaeMin
Género: Lime, MPreg
Extensión: Oneshot
Precuela:Embarazando a Changmin
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El crujir de su cuerpo sobre el mio, caliente y pesado me hizo sentir asfixiado, me desperté en la madrugada con el mundo dándome vueltas como un trompo bailando sobre la arena. Me levante a zancadas deshaciendo en un fuerte empujón su abrazo y abrí paso en el baño como en una estampida, casi arrancando la puerta y prácticamente me arroje sobre el wc, la comida de todo un día se me atasco en la garganta y salió expulsada de mi cuerpo por mi boca… y temblé, agarrándome la cabeza, con las piernas y el cuerpo temblando, respirando dificultoso.


Le sentí entrar al baño tímidamente y acariciarme la espalda susurrándome y preguntándome si estaba bien, se había colocado los pantalones de algodón que tenia de costumbre traer consigo cada que venia a “visitarme” y juro por dios que creo que los tiene escondidos en alguna parte de la casa, pues siempre terminaba viéndoselos a la mañana siguiente. Me miraba con cara de total preocupación aun con los ojos ligeramente cerrados… lo asuste seguramente, pues prácticamente lo bote de la cama cuando me levante.

-Tal vez comí algo que me hizo daño –le respondí, levantándome con lentitud sintiendo el escozor del frio de la madrugada en mi cuerpo desnudo- vuelve a la cama.

Me sonrió con gentileza y me alcanzo la frente, presionando sus labios levemente y dejando un beso en ella, sentí el corazón removerme el interior cuando me abrazo y me arrastro junto a él de regreso a la habitación, acomodándome de regreso a su lado en la cama, aplastándome con sus brazos:

-No se dormir si no te tengo abrazado –dijo con un tono infantil que me saco una sonrisa-

-Bien, pero si terminas de chupa* contra el piso si me levanto de nuevo, no me culpes [*boca]

Escuche su risa floja mientras me apretujaba mas contra su pecho y acariciaba mi cabeza con la yema de sus dedos… incluso eso sabia… cuanto me relajaban sus caricias y como me ayudaban a dormir mas rápido, me sorprendí, cuanto conocía de mi, cuanto le había entregado yo… y solo teníamos un par de meses juntos.

-Changmin -me llamo en un susurro-

-¿hmm?-respondí, prácticamente dormido-

-Te amo…

Sentí el calor de sus palabras subirme por la columna vertebral y estrellarse en algún punto de mi cerebro, abrí los ojos en par desvaneciendo la relajada sensación que hace unos segundos sentía, quedándome tieso, con el corazón bombeando acelerado… me acaba de decir que me amaba ¿verdad?... y casi suspire por la sorpresa, y para mi sorpresa ya se había dormido cuando intente abrir la boca para decirle algo.

Era la primera vez que hacia esto, casi durmiendo a diario con la misma persona, contestando cada una de sus llamadas, atendiendo sus citas, yendo y viniendo entre su departamento y el mio, e incluso le había entregado las llaves del mio. Jamás había sucedido que me había involucrado tanto con alguien, y el percatarme de ello me hacia sentir ligeramente asustado. Pero esa sensación desapareció cuando mire su rostro pasmado y tranquilo, con los labios entreabiertos respirando a un compas lento, roce su mejilla con mis dedos suavemente, sintiendo como hormigueaban mis dedos… era una sensación de paz infinita… de plenitud… y termine inclinándome hacia su rostro y depositando un beso en sus labios, percibiendo como regresaba a envolverme en sus brazos.

¿Como llegue a perderme tanto por alguien? y de repente un gorgoton de recuerdos se me agolparon en la cabeza y le dieron la vuelta olímpica a mi cerebro, pasando como diapositivas antes mis ojos, el primero de ellos, cuando le vi por primera vez, con su actitud de playboy de fiesta, tirándoseme encima desde que le toque la mano como forma de saludo, comiéndome con la mirada prácticamente, tan obvio y descarado que me hacia gracia. No podía negársele, era tal vez el ser humano mas precioso que haya visto, y se cuan consiente estaba en si mismo de su belleza, pues hasta la chica mas sexy de aquel pub se quedaba corta a su lado, aplastada como un puerco bicho en la pared. Me sonrió, me invito a bailar y termino restregándose contra mi cuerpo, besándome como solo un hombre podía besar, sucio y sin remordimientos… ni siquiera llevábamos mas de dos horas de interacción y ya me había comido la boca y toqueteado por encima de la ropa. Me sorprendí de su salvaje forma de atraer, pero algo había en el, algo que me volvió loco, y termine accediendo a ir a cada fiestecita de parche que mis desocupados amigos planeaban, aun cuando fuese conocido como un perfecto antisocial y en cada fiesta, terminábamos igual, apartados en algún rincón oscuro, besándonos como si la vida dependiera de ello. Una noche llevo a otra, y había tanta atracción que no tardamos mucho en dormir juntos, claro que solo paso cuando totalmente borracho me vi forzado a llevarlo a casa, aun sin tener la puta idea de donde vivía, y termine metiéndolo en un hotel de la zona, y lo hicimos como solo dos perros salvajes se aparean.

No conocía esa faceta mía, pero los dos habíamos tenido suficiente experiencia en el campo como para pasar por inocentes, y no puedo negar que tener sexo con el, es simplemente la gloria. Cada lugar que tocaba, besaba o lamia, punzaba y ardía al día siguiente, tenía un aguante tremendo, al tiempo de agotarme hasta los huesos. Y luego, cuando todo el calor y la pasión terminaban, me mostraba otra de sus caras, tal vez la más dulce, siempre me abrazaba, me envolvía y me acurrucaba, y en sus brazos dormía plácidamente hasta el día siguiente.

¿Cuándo se volvió de esta forma?

[…]

Me desperté con el delicioso olor de los huevos fritos, pero por extraño que parezca, esa mañana por primera vez en mi vida, ese olor que me hubiera echo poner de pie al momento, hoy me hacia querer vomitar. Sentí la cabeza reventarme, irritado, molesto, jodido y me levante desganado bebiendo una gran cantidad de agua mientras el se volteaba y me sonreía con dulzura:

-¿Te sientes bien? –Me pregunto, moviendo al tiempo la espátula contra el sartén- te ves pálido…

-Tal vez me pille algún virus, me siento del asco –respondí con saña revolviéndome el cabello con la mano, arrugando la nariz, sintiendo el mundo darme vueltas de nuevo-

-¿Te apetece? –me pregunto, moviéndose para dejarme ver la sartén con los deliciosos huevos al punto, justo como me encantaban… pero en verdad solo verlos me revolvía la vida-

Negué con la cabeza, y contrario a como pensaba, le vi sonreír suavemente, dejando la sartén a un lado para tirarse sobre mi y abrazarme, dejando besos repartidos por toda mi cara. Me olfateo de la forma mas rara y me mostro otra sonrisa tonta, parecía feliz aun cuando yo tenia la peor cara de este mundo. Me agarro el rostro y termino besándome con delicadeza, sin dejar de sonreír:

-¿Por qué estas tan cariñoso? –le pregunte con el seño fruncido, limpiándome la boca, me había babeado- me empalagas.

-¿Quieres algo especifico para comer? –Me pregunto con los ojos brillantes, sin quitar la mano de mi mejilla-

Le mire y luego lo pensé por unos minutos, solo se me veía la mente la imagen de un rico pastel de fresa rebordeado de nata de vainilla y algo de café negro cargado. Me mordí labio inconscientemente, al imaginarme aquello las ganas de comerlo crecieron, y volví la mirada a mi amante, que parecía feliz con mi cara de antojo:

-Pastel –les respondí- con fresas y nata, y café negro…

Aquella respuesta reventó su pegajosidad y volvió a besuquearme la cara y a abrazarme casi aplastándome el pecho, se reía como un total loco, como si supiera algo, algo que ni yo mismo sabía:

-¡Suéltame! –Le grite irritado- me vas a hacer vomitar, estoy mareado….

Me dejo espacio y me ordeno que me cambiara, le mire con molestia y me dirigí a la habitación, apartando la ropa que nos habíamos quitado anoche y que había terminado esparramada por lugares extraños, encontré los Jeans y busque otra camiseta en el cajón de ropa cerca a la cama, apartando la ropa tirada en el piso con el pie, cuando sentí su grito escandaloso a mi espalda y me voltee alterado a verlo:

-¡No pisotees mi ropa! ¡Es mi favorita! –me grito y le devolví la muestra con una mala cara-

-¡¿Para que la dejas tirada?! ¡Recógela cuando te levantes! –Le grite- eres un jodido desordenado y vienes a reclamarme -refunfuñe cuando me estaba enganchando la camiseta- ¡Me revienta la cabeza, no me grites!

Escuche su suspiro al escuchar mí grito, seguidamente se acerco y me obligo a levantar los brazos y luego me deslizo la camiseta que me había colocado, me voltee a verlo inmediatamente con los ojos entornados:

-Es muy temprano, me siento del asco como para hacerlo- le recalque indignado, lo que el respondió con un resoplido, igual de indignado que yo-

-No pienso tocarte, no soy tan bestia –me hizo un puchero dulce e infantil- te la pusiste al revés –menciono acercándome la camiseta y volvió a besarme la frente- deja el mal humor, te espero en el auto.

Le vi desaparecer por la puerta y suspire, volviendo a colocarme la camiseta frente al espejo, arreglado un poco mi cabello, y viendo como mi cara lucia tan demacrada y pálida, parecía un enfermo desahuciado con alguna peste letal. Me volví y tome las llaves y la cartera metiéndola en mi bolsillo, y me dirigí al aparcamiento donde Jaejoong me esperaba con el auto encendido.
Se mantuvo todo el trayecto de mi apartamento hasta el super con esa sonrisa de satisfacción estúpida que me ponía de punta. ¿Por qué estaba tan feliz? ¿Acaso era feliz viéndome pálido y desganado con un terrible humor?

Llegamos al super al cabo de cinco minutos, y bajamos con lentitud ya que sentía ganas de vomitar de nuevo y me demore en la puerta del auto tratando de vomitar, pero nada me salía, después de todo tenia el estomago vacío. Finalmente, entramos al enorme lugar donde buscamos con la vista la sección de postres. Estaba al final del super, así que decidimos hacer un atajo por la zona donde vendían ropa y cosas del hogar, yo miraba desesperado buscando las neveras que contenían las tartas, hasta que note como Jaejoong había desaparecido y torne los ojos buscándolo, hasta que lo vi de pie, sonriendo observando pasmado las cosas de la sección infantil y de bebes.

-¡Muévete! –le dije fuerte halándolo del brazo- tengo hambre…

Sus ojos no se despegaron de la cuna frente a sus ojos, una bonita cerquilla de madera que tenia tallados en la cabecera dos elefantes haciendo un corazón con la trompa, una acolchada superficie también de elefantes con ojos brillantes típicos de los comerciales japoneses y una araña de los mismos elefantes… era probablemente la cuna mas cursi de todas las que estaban expuestas, pero el parecía hechizado viéndola con atención, y juro que si no le doy un golpe en la nuca para sacarlo de su embobo se hubiera puesto a llorar allí mismo.

Me miro con los ojos aguados, no se si del golpe o de la emoción por la tonta cuna y yo le lance una mirada de profunda ira, pues estaba desesperado por comer. El suspiro, y sonrió mientras me paso el brazo por los hombros y caminamos hasta las neveras, donde vi mi tarta brillando con luz propia ante mis ojos, y esta vez, era yo al que casi se le salían las lagrimas de la emoción y me lance hacia el lugar casi dándome un golpe con la mesa del mostrador. El empleado me miro con cara de susto mientras yo agarre el postre sin pagar y fue Jaejoong quien se acerco y cancelo mientras yo me atragantaba con la primera cucharada de dulce en la boca.

-¿Te traigo el café? –Me pregunto con una brillante sonrisa, viendo mi cara completamente llena de nata, como un escolar-

-¿y qfe efsperas? –conteste con al boca llena, causando otra risa ahogada salir de el-

-Dame un minuto entonces…

Justo entonces regreso con el café, una para el y uno para mi, me miraba fijo y extasiado al verme comer con tanta ansia y beber a sorbos grandes, y sonriendo como si fuera el idiota mas feliz de la tierra. Termine en un parpadeo y el me acerco una servilleta mientras me ayudaba a limpiar mi rostro que había de alguna forma recuperado el color y la vida. Sonreí, con toda la amargura que cargaba encima esfumada y sentí sus labios acercarse a los míos en un leve descuido, pero se detuvo, cuando vio a mas de la mitad de los que estaban comprando voltearse a vernos dar el espectáculo gay de la historia.

-estamos dando un showsito, cálmate –le replique, y me levante de la silla, pasando la mirada de regreso a las cosas dulces. Tome otros dos para llevar a casa y nuevamente Jaejoong los pago, parecía muy complaciente esa mañana, por lo que lo deje consentirme un poco.

Caminamos por el lugar otro poco y luego regresamos a casa, ambos teníamos trabajo que hacer. Llagamos a mi apartamento y subió a buscar las cosas que había dejado para luego marcharse, antes de salir me beso unas cinco veces y se demoro cinco minutos mas de lo habitual en despedirse.

-No te extralimites con el trabajo ¿eh? Si te sigues sintiendo mal regresa a casa.

-Si, mama –le mire con una sonrisa sarcástica en el rostro- ve a casa…

-Vendré esta noche ¿si? –Deposita el sexto beso- mándame un mail diciéndome lo que quieres cenar, te lo preparare.

Le di como respuesta un beso hasta que finalmente salió del apartamento, suspire un poco, viéndolo así, parecíamos una vieja pareja de casados. Torne los ojos al imaginarme la imagen de un Jaejoong viviendo conmigo todos los días, aunque bien nos veíamos a diario, esta imagen de compromiso y familia me hizo sentir extraño.

[…]

Un par de días mas y ya mis síntomas me estaban alterando, tenia unas zafadas de humor terribles y mi apetito era una montaña rusa, seguía regalando al drenaje todo lo que comía, y mi amante y yo terminamos desvelándonos cada día con mis maratones al baño, siempre paciente, a mi lado, había terminado por dormir dos noches en mi casa, preocupado con que terminara de cabeza en la tina por lo débil que estaba…

Algo me lo decía, en mi interior sabia lo que estaba pasando, pero me negaba a imaginarlo… y empecé por aquella tarde que me ausente del trabajo a sacar conclusiones, y todas mis hipótesis me remitían a aquella noche en la que termine haciéndolo con Jaejoong sin protección, y ni siquiera tenia claro cuantas veces fueron… también cuando desperté con el interior lleno, aunque aquella vez había sido un accidente… ese accidente ahora podría…

Moví la cabeza en negativa, y me lleve las manos a los labios algo alterado, ¿y si era verdad?, si todos los síntomas que tenia se remitían a eso… nervioso movía las manos, ya no estaba tan dudoso, de echo podía decir que estaba casi seguro de lo que trataba… entonces, mi amante entro por la puerta con su propia llave y me miro a los ojos, le mire preocupado, con los ojos entornados y las ojeras enmarcando lo poco que había dormido:

-Creo que deberías ir a la farmacia y conseguir algo para mi –le dije serio-

-¿Qué sucede? ¿Estas enfermo? –Me miro preocupado- ¿quieres que vayamos a urgencias?

-No –afirme tenso- ve a conseguirme… una… -dude en hablar-

-¿Changmin?

-Una prueba –dije en un resoplido- de embarazo –le mira- Creo que estoy en estado…

Mire su rostro, creí que iba a encontrar algo de sorpresa, pero todo lo que vi fue como se esforzaba por no sonreír, por no gritar de felicidad. Se me tiro encima plantándome un beso, y luego salió apresurado de mi apartamento, e incluso pude escuchar su risa aun a través de la puerta… me quede pasmado… y por un momento pensé que el ya se debía estar imaginando lo que pasaba aquí, después de todo dormía conmigo, y ya le había advertido con anterioridad de mi habilidad para engendrar.

Llego cerca de media hora después aguardaba por el ansioso, casi comiéndome las uñas, y abrí los ojos de par en par al verlo cargando no una sino DOS BOLSAS de pruebas de embarazo, con la sonrisa de oreja a oreja. Ni siquiera quise detenerme a pensar en como lo habían mirado los empleados de la farmacia o los clientes y me acerque tomando solo dos de las pruebas al azar, en cerrándome en el baño.

Las use, y los cinco minutos de espera fueron tal vez los mas largos en toda mi existencia hasta entonces, di vueltas alrededor del baño hasta que el cronometro en mi celular marco el tiempo y me acerque a las dos baritas de plástico tapándolas con cuidado, respirando profundamente y finalmente observe el resultado, saliendo del baño de inmediato:

-¡Falsa alarma! –Dije emocionado- ¡No estoy embarazado!

La sonrisa de Jaejoong se esfumo inmediatamente, me miro con seriedad, decepción y mucha tristeza, me asuste y mi sonrisa termino por borrarse también:

-¿Fue negativa? –me miro con total congoja en sus ojos- Que tal si esa no es correcta –insistió- prueba con la otra…

-La probé –le respondi enseguida- también fue negativa…

De repente me acerco las bolsas, pero yo le mire serio, negando con la cabeza, era inútil, yo no estaba embarazado:

-Jae… pero ¿Qué es lo que tienes? –Le mira- ¿Tanto te ilusiono?

Lo vi empezar a sollozar y finalmente se rompió en lagrimas ante mis ojos, casi se me sale el corazón de la angustia, era la primera vez que lo veía llorar, tan triste tan angustiado. Me acerque e intente abrazarlo, pero me rechazo, lo intente una vez más y se alejo, llorando tan penosamente que a mi mismo se me aguaron los ojos:

-T-Tu no entiendes –musita entre sollozos- Yo quería tener un hijo… tu hijo… ¿sabes todo lo que hice para que esto pasara? –Llora- ¡No puede ser verdad!

-¿De que me hablas? –le mire confundido-

-Tu vas a dejarme –le afirmo- si no hacia esto, ibas a dejarme…

-¿Qué demo…? ¡¿Qué te hizo pensar tal barbaridad?!

-T-Todos lo dicen –le mira- tengo miedo, no quiero… ¡Te amo! No puedes dejarme… tenia que retenerte como sea, así que intente por todos los medios que quedaras embarazado…

Resople, ¿me embarazo? ¿El hizo todo lo posible por embarazarme? Y entonces todas las imágenes de los últimos días me lo aclararon, el sexo continuo, el condón fallido, sexo sin protección, su meloseria excesiva con mis antojos y al final su apego hacia los objetos para bebes… así que era todo eso, el supuso que ya estaba embarazo y por eso su fastidiosa felicidad.

¿Qué había hecho a mi amante plantearse semejante cosa para retenerme? Cuando era por más de seguro que prácticamente estábamos viviendo juntos a menos de tres meses de relación…

Y entonces, vino a mi mente, como una declaración, gritándome “esta es la razón”, y le mire, con los ojos entornados, me acerque y lo abrace, y finalmente me correspondió aun hundido en sollozos:

-¿la regla de los tres meses? –Pregunte, acariciando su cabeza-

-S-si… -respondió en un puchero-

-No seas tan bestia… -le reclame enojado- Eso lo hacia cuando era un adolecente, ya soy un hombre adulto, por Dios ¿Qué hice para que creyeras que iba a dejarte?

-¿No lo harás? –me miro, como un niño mira asustado a sus padres antes de que lo dejen en la escuela por primera vez-

-¡Claro que no! –Le tome el rostro- ¡Eres lo mejor que me ha pasado en la puta vida! ¿Cómo podría dejarte?... Soy malo para mostrar mis sentimientos, pero eres la primera persona a la que dejo dormir en mi apartamento, al que presento a todos mis amigos y al que le doy las llaves… ¡Es obvio que he ido en serio desde el principio!

-P-Pero ellos me dijeron…

-¡Tsk…! ¡La mitad de esos bastardos estaban detrás de ti y nunca les prestaste atención! ¡Usaron eso para hacer que te conformaras y me dejaras! –Molesto- ¡Les arrancare los $%&# a esos infelices!

Me abrazo en respuesta, fuerte y volvió a sollozar, pero menos angustiado, sinceramente aliviado:

-Te amo, idiota –le susurra- aunque no lo diga a menudo deberías saberlo… se que no eres muy listo, pero deberías al menos saber eso…

-Lo siento –llora- en verdad lo siento…

-Esta bien, deja de llorar… no eres nada Sexy… -sonríe-

[…]

Los días siguientes mis síntomas empeoraron, Jaejoong estaba muy preocupado, si no estaba embarazado no era normal que anduviera sin apetito y con nauseas y tan pálido como un muerto. Me obligo a ir con un medico, y sin ganas de replicarle, fui al consultorio una mañana.

Me realizaron varios exámenes, me extrajeron sangre y tuve que esperar un poco hasta que los resultados estuvieran listos. Al entar de regreso al consultorio, el medico parecía satisfecho y hasta alegre, me sonrió y me senté frente a él correspondiendo el gesto, me miro y luego, sin querer resumir la historia me lo soltó:

-¡Felicidades! ¡Estas embarazado!

Aun no podía creerlo, escuche los ecos de las frases en mi cabeza y tarde mas de lo normal en asimilarlas, mi reacción inmediata fue pedir que repitiera lo que dijo, cuando lo volví a escuchar le pedí los exámenes y me los dio… la palabra EMBARAZO estaba resaltada en rojo, en grande en medio de la hoja de papel blanco… no había duda alguna…

-P-Pero yo… -le mire incrédulo- me hice la casera… dos veces…

-Bueno, en el caso de los hombres es poco posible detectarlos con pruebas caseras –me menciono- solo una prueba de sangre hace efectivo el resultado…

-¿No hay error? –pregunte-

-No… es 99.9% segura… esperas a tu primer hijo. ¿Hay algo malo con eso?

Baje la mirada, y de repente sentí el gozo y la felicidad inundar mi interior, lleve las manos a mi vientre y sin más, naturalmente… sonreí:

-Para nada, es mi hijo, estoy dichoso…-sonreí- pero habrá alguien mucho mas dichoso que yo –anuncie- y seguro gritara de la alegría…

-Me alegro por usted, y felicidades por traer una nueva vida a este mundo…

Salí del consultorio con mucha felicidad contenida en el pecho, siempre que me imagine una forma de sentirme en este momento pensé en reacciones más dramáticas a esta. Pero, tal vez la reacción de mi amante me había sacado todas las fuerzas, y solo deseaba darle la noticia para verlo explotar de felicidad, le textee y de inmediato recibi una llamada de su parte:

-¿Esta todo bien? –Pregunto aquella voz familiar en la otra línea-

-Si, todo esta perfecto… pero me entraron ganas de ir de compras ¿Me acompañas?

-Si quieres… ¿te recojo?

-No, dirígete al departamento de bebes del centro comercial de la avenida 53…

-¿Eh? ¿Departamento de bebes?

-Sip, alégrate, vas a ser papa –dijo despreocupado-

Se escucho un silencio en la otra línea, y sonrei al escuchar el sonido del Bip bip bip, imagine lo que pasaría, así que aguarde en una banca cerca del consultorio vi el auto estacionarse en menos de tres minutos de su llamada, y Jaejoong vestido en pijama de elefantes rositas salió del auto, a pies descalzos, con el cabello desordenado y corriendo hacia mi, me quedo mirando con cara de estupefacción y ansiedad y sin mas le sonreí, como solía hacerlo:

-El padre de mi hijo esta ahora dando el espectáculo mas bochornoso de su vida, gracias a Dios aun no ha nacido para ver esto.

Se quedo quieto y luego, como un loco exasperado me levanto de la banca, gritando y riendo de felicidad, me zarandeo y me estrujo para luego regresarme al piso y besarme, con toda la fuerza, siendo observado por los transeúntes de la calle, y termino quitando ¡Voy a ser papa! Al viento, mientras yo solo podía reír ante su exagerada reacción.

Cumplió mi palabra y terminamos en el centro comercial, lo primero que se aseguro de comprar fue la cuna que lo tenía embobado, le mire algo preocupado, era algo demasiado rosita y no quería a un niño sintiéndose como niña:

-¿Y si es un niño? –le pregunte y el me miro con los ojos brillantes-

-Sera niña, no puedo equivocarme –menciono emocionado- mi corazón de papa me lo dice….-entono golpeándose el pecho-

Lo deje ser, y salto de la felicidad, parecía el mucho mas encantado con la cuna que su hijo, aunque claro no había nacido aun. Después de todo, si era varón, solo tenía que devolver el pedazo de algodón de azúcar que había comprado. Las compras siguieron por esa tarde, prácticamente no escogí nada, pues el se encargaba de meter al carrito lo que quería, y yo sinceramente estaba mas preocupado por conseguirle una beca estudiantil y por su universidad que por lo que fuera a vestir durante su primer año de vida, cabe notar que mi feto aun no tenia ni dos semanas.

Lo siguiente fue avisar a las familias, decidimos hacer una reunión familiar con sus familiares y los míos y un bonche de amigos que habían participado en la formación de mi relación con el. La noticia no tomo de sorpresa a nadie, cabe decir que pesar del corto tiempo Jaejoong era muy abierto respecto a sus relaciones, y mis padres conocían mi habilidad por lo que solo hubo felicidad y buenos deseos.

Entonces, en mitad de la fiesta de celebración un muchacho se me acerco tímidamente, era muy apuesto, con una presencia tan encantadora como la de Jaejoong y una sonrisa de 10 mil dólares, el me miro con algo de simpatía y seguidamente, mi amante lo prenso por el cuello amistosamente y lo llevo directamente hacia mí:

-Le debo todo a este tipo –dijo, dejándole un beso en la mejilla- el es Yoochun, el es el mejor aliado que he podido tener.

-Mucho gusto –dije sonriendo- he escuchado un poco de ti, por fin veo tu cara.

-Lo mismo digo –sonrió ampliamente- aunque yo había visto tu cara ya, Jaejoong carga muchas fotos tuyas y no dudo en mostrármelas o mas bien alardear a boca suelta sobre su guapísimo novio.

Sonreí inconsciente, no me sorprendía, incluso estando yo presente mí amante alardeaba mucho sobre mi ante sus amigos, que seguían apostando que cortaríamos algún día, cabe decir lo excesivamente posesivo y celoso que es aun cuando la gente solo me mira.

-¡El será el padrino de mi Byeol! –Anuncio con orgullo-

Ya estaba algo tomado así que no le preste atención, ni siquiera cuando vociferaba que iba atener una niña y que la llamaría Byeol y con respecto al padrino estaba de acuerdo, Yoochun era totalmente agradable y cabe decir que converse con él ampliamente toda la noche mientras Jaejoong alardeaba a mis amigos que ya era suyo y que habían perdido.

Finalmente, todos se marcharon, estaba molido por el ajetreo de toda la noche y el día, Jaejoong me abrazo por la cintura y me llevo a la cama, mientras repartía besos por mi cuello y mis labios, provocándome, aunque sinceramente no tuviera energía para moverme:

-¿Por qué será que estas mas hermoso hoy que nunca?-me pregunto al oído con su tono de voz de seducción- quiero darle un poco de amor al papa de mi Byeol…

Sonreí al sentir la palma de su mano contra la piel de mi abdomen, dulcemente acariciando la zona donde creía estaba su “hija”, mientras seguía besándome guiándome a ciegas hasta la cama, donde caímos al tiempo, mirándonos a los ojos por un segundo:

-¿No te da vergüenza? –le pregunte, jugando con su labio un poco- tu hija nos esta viendo…

Sentí su risilla contra la piel de mi pecho cuando paso los labios por allí, mientras mordisqueaba suavemente mis pezones y empezaba a desabotonar la camisa que traía puesta:

- Esta bien, aun no tiene ojos ni odios, así que no vera o escuchara a sus papas haciendo cosas vergonzosas.

Esta vez fui yo quien me reí a carcajadas, sobre todo por que su pelo contra mi piel expuesta me hacia cosquillas, rápidamente me libero de los pantalones y los bóxer para luego tomar mi miembro entre sus dedos, suavemente acariciándolo:

-Papa Changmin luce cansado pero esta muy caliente –sonrió. Levando la punta a sus labios y besándola suavemente- Papa Jaejoong se encargara de hacerlo sentir bien.

Engullo mi extremidad haciéndome gruñir del puro placer de su lengua contra mi miembro, termine colgando mis piernas a sus hombros dejando el trasero al aire, esa extremadamente vergonzoso, pero estaba tan entregado a su toque que solo quería que me tocara mas, mucho mas.

Profundizo la felación, ayudándose no solo con su lengua sino con su mano, dejándome invadido por la locura cuando empecé a mover mis caderas a lo loco sobre sus dedos, sintiendo el fondo de su garganta, y retrocedí cuando lo sentí torcerse y alejarse un poco, tosiendo:

-¿Estas bien? –le pregunte agitado-

-Lo estoy, casi me ahogas, pero estoy bien –dijo en un tonito de burla que me tranquilizo y volvió a su magnifico trabajo.

Estaba cansado, sin duda, pero aun tenía energías como para gemir ronco y revolverme pidiendo más atención, hasta que sentí las estrellitas y la llegada del climax y descanse cuando sentí su lengua en mi boca y me vine en su mano, sintiéndome liberado.

Aquel beso, fue largo, y fue lo último que sentí antes de que me acomodara en la cama y me abrazara, acariciando esta vez mi abdomen suavemente con su mano y de esa forma, con su suave aliento cálido sobre mi oreja, su abrazo y su mano en mi vientre, me quede dormido, completamente agotado.

8 meses y 2 semanas después

Sentí el ruido de las personas correr de aquí para acá, yo estaba calmado y hasta leía una revista entretenido esperando al medico en la sala de urgencias, mi amante, le había echo un hueco al piso del lugar de tanto patalear, dar vueltas, sentarse y ya me tenía agotado:

-Soy yo el que va a tenerla –le dije molesto- me estas cansando, tranquilízate. Ven y siéntate.

El me miro con ojos de cachorro ante mi regaño, y poso la cabeza de forma tierna sobre mi vientre abultado, acercando su oído y luego levanto un poco la bata y empezó a besarlo:

-Ven con papa sana y salva, mi Byeol. Y cuídame a tu papi Changmin. Por fin vamos a conocernos.
Le mire con ternura cuando volvió a besar mi vientre, y le alcance la mejilla para acercarlo y darle un beso.

Los últimos meses había tenido que sufrir mi mal humor, mis tonterías, mis antojos a las cinco de la mañana, como conseguir un bistec en salsa de Champiñones, el había echo todo por mi, y se veía en su rostro que los últimos habían sido los mas agotantes. Cuando se entero que en verdad íbamos a tener una niña, puedo decir claramente que lloro de felicidad, jamás había visto un padre tan dedicado y amoroso, al punto de que ya sentía escozor si su mano no estaba en mi vientre, o si no hablaba o gritaba de emoción cuando “Byeol” me pateaba al escuchar su voz.

El medio se acerco a nosotros y tomo el mando de la silla de ruedas, mi mano y la de Jaejoong permanecían unidas y antes de dejarme para entrar a la sala de cirugía, nos besamos ampliamente:

-Pronto conoceremos a nuestro bebe –le dije con ternura- espérame tranquilo y no llores hasta que la tengas en tus brazos.

Me miro de nuevo con ojos de cachorro y asintió con las lagrimas guantadas pobremente en sus pupilas, le sonreí y la puerta se abrió y suspire, feliz de que luego de tantas espera la tendría en mis brazos.

1 hora 2 minutos, 35 segundos y 4 milésimas después

Escuche el sonido de su llanto inundar la sala, estaba algo atontado por la anestesia y escuchaba paulatinamente el aplauso de las enfermeras, celebrando. No tarde en ver a Jaejoong entrar en la sala y pude ver sus lagrimas desbordarse cuando le entregaron a la bebe, la beso y le dijo “hola” de la forma mas linda, pues su voz se quebró totalmente saliendo débil…

La acerco hacia mi, y no pude evitar llorar también de felicidad al verla, tan pequeña y linda. Acerque mi dedo a su boquita y lo mordió un poco y la puso en mis brazos donde pude acariciarla y apreciarla, le devolví la mirada a mi amante, nos miramos con profunda ternura y compartimos otro beso antes de que el resto de las personas entraran a conocer a Kim Byeol, nacida en un hermoso 28 de marzo…

Mi vida entonces estuvo completa, la felicidad de formar una familia llena de tanto amor me hacia sentir pleno… y entonces me di cuenta de cuan amada seria esta pequeña, nacida del profundo amor que nos teníamos…

Y ahora lo puedo decir con todo orgullo...

-Feliz cumpleaños, mi quería Byeol…

Fin

4 comentarios:

  1. Precioso precioso precioso T________T

    Lo he amado tanto!! Casi muero de la risa por culpa del fic pero a la vez es tan dulce <33 No me canso de releerlo~ *___*

    Gracias por publicar este fic~ <3

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  2. Te juro que no me acordaba de haberlo leído y he terminado llorando de la emoción... otra vez xD

    Aigoo que amor de fic T___T

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  3. PRECIOSO *****llore buuu no se me imagine q era real me gusto mucho LEI EL PRIMERO Y ME ENCANTO ENTONCES LEI MAS ABAJITO EN LA LISTA Y DECIA EMBARAZADO DE JAEJOONG Y YO Q? Y ERA LA OTRA PARTE WAAA MUY LINDO BUEN TRABAJO MUY MY LINDO ....llore mas pensando en q alguna vez ellos tendran sus bebes y lo felices q seriamos las fan al enterarnos de la noticia

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  4. Lo volvere a repetir....
    Lo ame...y lo amo...q bueno q lo hayas hecho a la perpectiva d min...

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