Tea for Two cap 22

1 comentarios
Gritando al viento.


Todos los días me siento aquí, esperando que algo cambie, que todo vuelva a ser como lo desee años atrás, pero… todos los días parecen tan largos, que incluso ese odio que sentía en mi corazón se ha ido esfumando poco a poco dejando sólo un alma que vaga sin dueño por este camino, que es la vida. Nada nuevo, no hay ningún día que tenga algo nuevo y por más que me esfuerzo por intentar encontrar una esperanza, algo, algo que me diga que aguante, no hay nada que cambie… te necesito… te necesito, lo siento, siento ser tan egoísta y no valorar lo que ahora tengo, pero te necesito, tan sólo sé, que te necesito a ti…

…………..



-Key no te olvides de entregar el pedido para el Jueves ¿vale?

-Tranquilo, que lo tengo bien apuntado en mi cabeza…

-Ya, claro… y esto me lo dices mientras le andas mirando el culo a tu novio ¿no?
– dijo Yunho arqueando una ceja.

-Eh… a ver, yo no tengo la culpa de que tenga un culo tan bien puesto.

-No, tú tienes la culpa de no centrarte en tu trabajo por estar mirándole.

-Joder Yunho, antes te reías de estás cosas en vez de reñirme
– le reprochó.

-Antes no era este Yunho.

-Pues que sepas, que este Yunho no me gusta nada… a ver si vas bajando los humos
– Key chasqueó sus dedos como gesto de despreció y se fue a seguir con su trabajo.


Yunho llevaba varios días muy irritado por ningún motivo en especial, tan sólo había días que se sentía harto de todo y como siempre, lo pagaba con quien menos se merecía, con la gente que tanto quería ayudarle. Ya ni siquiera podía conciliar el sueño preguntándose que es lo que había echo mal, sí había algo en su mano que el pudiera dar para poder devolver todo aquello al lugar que merecía… pero no recibía ninguna respuesta y ya solo le quedaba despertar, hacer su trabajo, vivir su día a día como siempre, para después volverse a acostar.

Después de verlo varios días así, Jaejoong decidió un viernes cualquiera, preparar una cita especial en casa para Yunho. Había llevado al pequeño Yoogeum con sus padres para que todo estuviera tranquilo, y con detalle preparo todo para darle la sorpresa a este después de trabajar. Cocinó como nunca lo había echo en su vida, aunque a decir verdad era algo que se le daba maravillosamente bien y con sumo cuidado colocó cada uno de los detalles por toda la casa. Iba a ser una comida perfecta pero también tenía preparado algo para por la noche, quería tener un día perfecto y estaba dispuesto a hacer todo para conseguirlo.

-Ya estoy en casa cariño – dijo Yunho nada más entrar por la puerta – Vaya… que… ¿Qué es todo esto?

-Es una sorpresa para ti mi amor.

-¿Una sorpresa? Pero ¿por qué? Si no es un día especial.

-¿Y por qué debería de serlo? Simplemente quería tener un detalle contigo, últimamente te he notado muy apagado
– y Jaejoong se abrazó a su marido.

-Lo sé, no he tenido muy buenos días, lo siento.

-No te preocupes, ahora, tan sólo disfruta.

-Lo haré, gracias mi amor.


Durante unas horas, Yunho se sintió libre de toda pena, disfruto de su comida con Jae entre risas y charlas. Todo aquello que le había perturbado en esos días desapareció como la arena que se pierden en el desierto ante una tormenta. Se sentía en paz, al menos por unas horas, esa sensación inundaba toda su alma y todo su corazón, algo que no creyó sentir en mucho tiempo. Aún así, no podía evitar que una parte de el, estuviera pensando en Changmin, como siempre, durante cada minuto de cada hora de cada día, siempre, lo tenía presente, y se preocupaba por si pasaría algo, por si estaría bien atendido mientras el no estuviera en el hospital… y como siempre, esperó porque llegara la hora de ir como cada día a hacerle compañía, a cuidar de el y a estar pendiente de que tuviera todo aunque el en realidad no pidiera nada.

-Gracias por esta maravillosa comida Jae – dijo Yunho.

-No tienes que darme las gracias, tan sólo… me preocupo por ti.

-Lo sé, siempre tomándote tantas molestias cuando en realidad tengo yo la culpa.

-Acuérdate, para lo bueno y para lo malo mi amor…

-Me acuerdo, y sé que siempre voy a poder contar contigo.

-Claro que sí
– y Jae le sonrió – siempre me vas a tener a tu lado para lo que necesites. Ahora, tan sólo, hoy, disfruta, relájate y espera a recibir una tarde y una noche maravillosas.

-Bueno…
- comenzó a decir Yunho – dentro de un rato tengo que ir al hospital, hoy tengo que afeitar a Changmin.

-No, no tienes que hacerlo.

-¿Cómo que no?

-No, hoy no hará falta ni siquiera que vayas, he preparado este día exclusivamente para ti, ya me he encargado de eso en el hospital también.

-¡¿Qué?!


…………..


Rabia, esa es la palabra. Ahora mismo en mi interior sólo hay rabia por dentro, rabia y odio. ¿Cómo alguien puede atreverse a quitarme lo único del día que puedo disfrutar de ti? Aunque sea el mínimo detalle, tengo que ser yo quien se ocupe de ello. Es un cargo que me toca a mí y no a otra persona. Por mí estas en esa cama y jamás he permitido a nadie que me quite ese peso, porque es un peso que tengo que llevar, que siempre llevaré en mi alma y en mi corazón, jamás podre olvidar todo lo que te hice pasar y porque estás ahí y el… Jaejoong, el hombre en quien yo confiaba, también quiere quitarme eso… lo siento, pero no puedo permitirlo, fui injusto al pensar que cambiarían las cosas, que mi vida cambiaria si me unía a el, si cada día estaba y despertaba a su lado. Pero en realidad, cada vez que me sonríe, cada vez que hacemos el amor apasionadamente, yo… yo sólo puedo pensar en que eres tu, volviendo a mí, y en mi mente no cabe el pensamiento de que ni siquiera pueda aportarte esto cuando lo que te debería de haber dado es mi vida, mi vida en lugar de la tuya, mi cuerpo en lugar del tuyo, mi alma… todo, todo lo mío tendría que estar postrado en esa cama y no tú…

…………..


-¡¿Por qué has hecho eso Jaejoong?! – comenzó a gritar - ¿Por qué?

-Como que ¿por qué?
– Respondió – porque te mereces tener un día tranquilo en tu vida Yunho, ¿o no lo ves? Lo único que haces es hundirte cada vez más y ya es hora de que dejes tu pasado en el lugar que corresponde.

-¿Pero es que no te das cuenta que mi tranquilidad estará el día que Changmin despierte de?

-¡Hazte a la idea de una vez Yunho! ¡Changmin no va a despertar nunca!

-¡¡Cállate!!
– Y Yunho dio una bofetada a Jaejoong – Él tiene que despertar, y si tengo que dar mi vida a cambio de la suya, créeme que lo haré, porque el esta ahí por mi culpa.

-¿Por tu culpa? Nadie tiene la culpa de lo que pasó aquel día, paso porque tuvo que pasar, si así estaba escrito fue por algo, acéptalo de una vez
– le respondió enfurecido con una mano en su cara por el dolor de aquella bofetada.

-Jamás vas a entenderlo, Jaejoong, jamás…


Yunho cogió su chaqueta y corriendo se fue de casa para ir a ver a Changmin. Aunque ese detalle había sido una tontería, en su mente no cabía que otra persona se ocupara de algo que el creía que tenía que hacer. Para el, martirizarse de esa forma era la penitencia que tenía que pasar por todos los actos que había echo en el pasado. Actos que quizás para nadie serían tan terribles, pero en el, no se concebía el pensamiento de que todo lo que había causado era dolor, dolor por haber aparecido en la vida de Changmin y haber tenido ese fatal final.

Llegó al hospital llorando y fue corriendo hacia la habitación de este, allí vio que efectivamente estaba muy bien cuidado, que lo que había dicho Jaejoong era verdad, pero le daba igual, le daba igual porque definitivamente su alma se había roto por dentro, el último pedacito que quedaba dentro de el, se esfumo como el vapor cuando se junta con las nubes, ya no le quedaba nada, ni siquiera el dolor era tan fuerte para que pudiera sentir como desgarraba su corazón.

-Changmin – comenzó a decir entre lágrimas lleno de desesperación - ¡Changmin! Por Dios, despierta, ¡despierta de una vez! – Y con sus manos agarró fuertemente el pijama del chico - ¿Es que no ves que estoy roto por dentro? ¿Qué no se que voy a hacer si no vuelves a mi lado? Yo… yo siento que me estoy asfixiando… y es… es tu aire el que me falta, lo sé, y ni siquiera puedo moverme, pensé… pensé que podría seguir adelante, pero sin ti, no puedo ¿Qué más puedo hacer? Ya ni siquiera sé que hacer… - sin darse cuenta dio un puñetazo en el pecho del chico, Yunho ya no podía más… - ¡Despierta!


Flashback…

23 años atrás…


-¡Yunho! ¡Yunho! – gritaba un niño llegando al parque donde había quedado con su amigo.

-¡Changmin! Brrr ¿Por qué has tardado tanto ah? Tengo frío… sabes que yo me congelo enseguida.

-Perdona Yunho… es que yo…

-¿Qué pasa?

-No, no es nada… vamos a jugar, luego te lo cuento… toma mis manoplas, así tendrás las manos calentitas.

-¡Gracias!


Y ambos niños, estuvieron jugando en aquel parque, prácticamente hasta que llegó el anochecer hasta Seúl…

-Yunho, tengo que decirte una cosa… - y la expresión feliz de aquel niño de repente cambió.

-¿Qué pasa? – preguntó el chico que estaba sentado a su lado en las escaleras de aquel parque.

-A mí papá le han ofrecido un puesto en Japón… nos vamos a mudar…

-¿Qué? Pero… no puedes irte Changmin, eres mi mejor amigo… no quiero que te vayas
– y Yunho se puso a llorar.

-Yo tampoco quiero irme, pero… lo siento mucho.

-…

-Tranquilo Yunho, te voy a prometer una cosa… te prometo que nos volveremos a encontrar, y el día que lo hagamos, te juro que jamás me alejaré de tu lado, y si lo vuelvo a hacer, volveré, siempre volveré a tu lado, ¡TE LO PROMETO!


Y antes de marcharse corriendo, el pequeño Changmin le regaló a Yunho sus manoplas, le abrzó y se fue a su casa.

Fin del flashback…

…………..


Ahora lo recuerdo, lo más importante que tenía que recordar era… era esa promesa que te hice cuando éramos pequeños. Pero… ¿por qué no me acordaba que tú eras ese Yunho, mi amigo del alma, aquel al que le hice esa promesa? “Porque en el destino estaba escrito que ambos os olvidarais, para que os volvierais a conocer y supierais que el uno para el otro eráis el amor de vuestras vidas”… sí, Yunho es el amor de mi vida, aunque no fuera consciente en esa época, se que siempre he estado esperando por el, y ahora, ahora tengo que cumplir mi promesa, le prometí volver siempre a su lado, y ahora… es tiempo de cumplir. Mi amor, ya voy, ya puedo ver tu luz, puedo ver como tu mano coge la mía, puedo verte a ti, sentir tu alma y sentir tu corazón, ya voy…


…………..


Y mientras Yunho lloraba echado sobre el pecho de Changmin, este, poco a poco, abrió sus ojos…

-Yunho…

1 comentarios:

  1. Anónimo8/05/2012

    waaaaaaaa T_T quiero llorar
    continuacion no lo pueden dejar asi lloro sufro pliss conti conti *.*

    ResponderEliminar

Deja tu comentario \(*O*)/ ♥ ♥
o más bien... deja tus pensamientos pervertidos grabados en esta entrada XD