Once Again: cap 2

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A lo lejos pudo escuchar el molesto sonido del teléfono llamándolo, pero aun con pereza y sin ánimo alguno de levantarse, se dio media vuelta en la cama aprovechando para frotar su helada nariz contra la tibia almohada que aun olía Dae, al instante sintió todo el frío de la mañana caer sobre su espalda desnuda.

Estuvo tentado a jalar un poco mas las sabanas hacia él y arremolinarse por lo menos una hora más entre lo cálido de la cama y el sopor que mantenía, pero el olor a café negro proveniente de la cocina logró despertarlo casi por completo, una vuelta mas entre las cobijas y quedaría satisfecho.

Aun somnoliento, se levantó para buscar sus pantalones que de alguna cósmica manera había terminado debajo del mueble de la televisión y decidió ir al baño a acicalares un poco antes de compartir ese, de seguro, delicioso desayuno.

Al parecer Daehyun se había bañado ya por que como cada vez que eso pasaba el piso terminaba tal charco, como si en realidad él se bañara afuera de la ducha y no donde debía hacerlo y se enojó sintiendo como su pantalón de pijama absorbía cual trapeado todo aquel desastre, si tan solo fuera mas cuidadoso...

Sin otro remedio decidió ir en calzoncillos al comedor, sentía como su estomago resentía ya la falta de comida y el frío precia un obsoleto impedimento para llegar antes hacia lo preciados alimentos.

Como siempre que se quedaba a dormir en el departamento de Dae los desayunos eran descomunales, grandes platos llenos de toda la comida nutritiva que a alguien se le podía ocurrir y para terminar el banquete el siempre típico e inconfundible vaso de jugo de naranja.

Recordó la primera vez que había desayuno en el departamento de Daehyun, había tenido que negarse reiteradas veces diciendo que su estomago no aguantaría tal festín pero había terminado repleto y casi sin poder moverse, él, que estaba acostumbrado a las tazas de cafe acompañadas con un pedazo de pan y con un poco de suerte un pequeño embutido.

Sonriendo se acercó a su novio que seguía friendo algo en el sartén, seguramente algo que no terminaría comiendo y alzándose de puntillas lo besó en la nuca, el mal humor parecía haberse disipado.

-Buenos días - cantarrujió

-buenos días - un pequeño besó y regresó a sus tareas culinarias - siéntate

-Dae, debes dejar de hacer esto, - renegó aun así sentándose como se lo había pedido - estoy pensando que tus verdaderas intenciones son engordarme.

-Me descubriste - habló desde la refrigeradora, casi dentro de ella - estas muy flaco y a mi me gustan gorditos - dijo sonriendo poniendo el ultimo alimento en la mesa, aquel jugo de naranja - oh en calzoncillos, muy sexy, muy sexy acaso intentas provocarme

-no, intento no morir agripado - se quejó - prometo que por tu cumpleaños te regalarte el manual de la ducha, comienzo a sospechar que nunca aprendiste en realidad como a usarla.
-oh! lo siento, es como un impulso salvaje - dijo sentándose frente a el - soy algo así como un perrito sin entrenamiento, es inevitable en mi

-créeme lo sé y es bastante molesto también - esta vez el reproche sonó mas duro y Dae miró atento, luego sonrió suavemente.

-mm... mal humor ¿eh?

-no, es solo...

-y yo que pensé que luego de una alocada noche de sexo no podrías estar enojado - y no pudo evitar sonreír, Daehyun tenía ese don conciliador que no le permitía enojarse mas de la cuenta con él.

***

Pudo sentir el peso de alguien mas en la cama y aun somnoliento regresó su mirar hacia un bastante alegre Jae, uno aun en pijama y con el cabello desordenado, parecía mas delgado y femenino de lo normal, eso en él aparentemente no había cambiado y contento lo arrastró a la cama consigo.

-Buenos días!

-días... -bostezando se preguntó desde cuando Jaejoong había adoptado el habito de levantaba tan temprano en la mañana, que él recordara tenía la irrefrenable costumbre de dormir tarde debido a su vida nocturna y levantarse bien avanzado el día, quizás había sentado cabeza o simplemente lo había hecho por él.

-ya hice el desayuno así que levanta tu inexistente trasero y vamos a comer - el castaño se soltó de él y luego de pegarle en la pierna salió de la habitación corriendo.

Era extraño que luego de tres años sin verse, de la nada aun podían mantener el mismo tipo de relación de cuando eran compañeros de cuarto, la incomodidad y la diplomacia, nada de eso servia entre ellos y se sentía dichoso de tener alguien como Jaejoong de su lado, sabía que nadie mas podría jamas surtirlo de lo mismo que Jae le daba, ese calor confortable de amigo y cómplice.

Se estiró en la cama una vez mas sintiendo la tensión de sus músculos aflojarse en el proceso y se levantó recibiendo todo el frío de la mañana, nada mejor para despabilar que tus pies congelándose contra el piso de madera, él que estaba ya acostumbrado a la alfombra de su departamento.

En la cocina Jae había preparado un gran desayuno que solo de mirarlo había abierto su apetito, adoraba la cocina de Jaejoong, era lo que mas había extrañado al irse de Corea... claro... luego de Junsu.

De nuevo ese estrecho dolor en su pecho, ese miedo y esa ansiedad.

-Yunho esta en camino - anunció su amigo desde la mesa algo emocionado - tienes que verlo, está tan diferente - le dio una sonrisa mas y tomó un sorbo de cafe, no mencionó nada al respecto y se sentó frente a Jae.

No sabía como tomar el tema de Yunho, al fin y al cabo no habían quedado en buenos términos con él. De todas maneras iba a tentar suerte, tenía de su lado el hecho de que aparentemente Yunho se mostraba igual que siempre por el correo, por otro lado sabía que esos tipos de encontrones iban a matarle los nervios en cualquier momento y esa navidades pronosticaba estar llenos de ellos.

Como si por un asomo Jaejoong pudiera leer su mente acotó

- el no está enojado contigo, pasó un tiempo en el que quería asesinarte e inventaba heroicas proezas donde el volaba a Estados Unidos y te traía de vuelta a Corea - el castaño sonrío con ternura - pero entre todos tratamos de hacerle entender... que... que tu tomaste esa decisión por que pensaste que era lo correcto... a todos nos faltaba madurar mucho en ese entonces.

Y “en ese entonces” sonaba tan lejano ahora a pesar de que los errores de ese tiempo increíblemente se notaban mas palpables ahora que en los dos últimos años, quizás era por que por fin lo enfrentaba cara a cara, ese lugar obscuro que había evitado.

No tenía ya nada de lo que había dejado atrás, por que había perdido años lejos de su hogar, de sus amigos, del que a corta y novelesca perspectiva parecía ser el amor de su vida y todo por la humana y reprochable actitud del miedo, por huir y no enfrentarlo, la perdida, el nunca jamas.

Y así comenzaba su segunda mañana en Corea, con mas reproches que adjudicarse, un buen desayuno y el frió de la mañana de diciembre, vaya diciembre. También estaba esa ansiedad expectante que se extendía mientras corría el reloj, preguntándose si Junsu se presentaría ese día... Si se presentaría con su novio.

***

-uuummm...- protesto una vez mas de nuevo en la cama

-si no quieres no vayas, no es necesario que fuerces las cosas - Dae sonaba demasiado lógico en esos momentos y negando de nuevo esperó que lo tratara con menos objetividad y se portara como cualquier novio cavernícola lo haría, prohibiéndole rotundamente ir a encontrarse con su ex.

De nuevo abrió el teléfono celular y leyó el último mensaje que le había llegado de Jae creando en su cabeza una ya convincente excusa para no ir, podría decir cualquier cosa, sabía que Jaejoong de todos modos lo cubriría.

Pero cuales eran las probabilidades de que Jae lo cubriera sabiendo que Yoochun estaba con él, ellos que siempre habían sido como una fuerza inseparable en la que él se había inmiscuido y de todas maneras si faltaba serian obvias sus razones.

Sopesando la situación trato de idear un plan donde el porcentaje de incomodidad, si es que se presentaba a la casa de Jae, fuera mínimo, llevar consigo a Dae sonaba bien si es que pretendía en un lugar seguro para apoyarse si algo terminaba mal, por otro lado el hecho de que Dae fuera con él haría todo aun más incómodo.

Quizás si se presentaba tarde habría menos oportunidades de que ocurriera algún episodio, todos ya estarían relajados entre ellos y el tiempo restante antes de irse seria mínimo y así mismo, como cada idea que se le ocurría terminaba en una negación, porque si llegaba tarde él sería el incomodo.

***

Yunho lo abrazaba fuertemente mientras le hacía constantes preguntas a la que ninguna pudo responder, tres fuertes golpes en su espalda y de nuevo estaba libre de aquellos fuertes brazos ¿Desde cuándo Yunho tenía músculos?

-Estas cambiado - lo viró de los hombros de un lado al otro mirándolo de arriba hacia abajo y sonrió mas notoriamente - espera a que te vea - y soltó una fuerte carcajada.

-a qué...? - iba a preguntar pero miró negar con la cabeza a Jaejoong y comprendió de quien hablaba, sintió un calorcito agradable en el pecho, saber que tenía un aliado, que alguien lo apoyaba, pero ¿para qué? de que servía, el no quería inmiscuirse en la vida de Junsu, no tenía ningún derecho.

-Ya ya celestina - Jae lo empujó a un lado para que entrara definitivamente al departamento y Yunho sonriendo se fue hacia la sala como quien fuera por su propia casa, él solo lo siguió aun con ese alivio y la felicidad en su cuerpo

Era cierto que estaba cambiando, su ropa, antes funcional y cómoda, habían sido remplazadas por ropa aparentemente de diseñador, su cabello, liso y largo en su adolescencia ahora era corto y desordenado y sus facciones antes redondas y suaves habían progresado en un rostro fuerte y definido.

- a Yunnie no le agrada Dae... - el moreno bufó sentando en el sillón y agitó su mano restando credibilidad - En realidad no le gusta nadie para Junsu - acotó Jae acomodándose en el reposa brazos a lado de Yunho.

-No tengo nada contra Dae boo

-solo que no es Yoochun - y el castaño le dio una significativa mirada para luego acariciar el hombro del moreno.

-...yo - Y no sabía que decir, no había esperado más que hostilidad de parte de Yunho y este le estaba llenando de la seguridad que se había preparado para no recibir, era contradictoria todo a lo que se había imaginado, a cada uno de los escenarios imaginativos que se había hecho pero no se quejaba... para nada

-Odie lo que hiciste, irte fue tan estúpido de tu parte y quise matarte cuando me enteré, cuando oí llorar a Junsu me entraban ganas de buscarte y traerte de vuelta, pero luego - y su mano cayó en el delgado muslo de Jae - me imagine como deberías haberte sentido, lo que te debió haber llevado a tomar esa decisión

-...

-Pero jamás hubiera deseado que terminaran - y el castaño a su lado asintió suavemente.

-...yo deseaba lo mismo - y un nudo duro en su garganta dolió, pasó su mano por su nuca y levantó la vista para mira a Yunho sonriéndole con sinceridad - gracias... yo... siento tanto haberme ido

-No me digas eso a mi...

-...qué sentido tendría, decírselo ahora, es inútil - su voz se quebró y sus ojos escocieron - cielos...- y no pudo detenerse de llorar, un segundo después Jaejoong estaba a su lado acariciándole la espalda.

***

El agridulce olor proveniente de olla grande pronosticaba un satisfactorio almuerzo y su apetito creció mientras picaba la pimienta a orden de Jae, a su lado, este cantarrujiaba al ritmo de la música de la radio, música que el no había escuchado jamás, por asomo había reconocido una melodía que no pudo identificar a primera y recordó que en una de sus conversaciones por correo Jaejoong le había pasado el video musical de dicha canción.

Yunho había salido, obligado y a regañadientes a comprar bebidas y vio la oportunidad perfecta

-Tienes algo con Yunho -directo, seco y Jae pareció alterarse

-¿qué? - lo miró sonriendo incomodo pero fue tarde, lo sabía

-no sé, tu dime - atacó ladino y rió bajito

-que bobo...

Y no hacía falta entendimiento alguno más allá que esas dos palabras, por que él sabía que ya lo sabía, porque así es como se comunicaban, antes, ahora y seguramente para siempre.

La puerta principal sonó en ese momento y la alta voz de Yunho llego hasta la cocina.

-Miren a quien he encontrado en el camino - Y seguramente su corazón se detuvo pero él no logro sentir nada, porque todo se detuvo en una presión fuerte, y luego reaccionó pensando en quien podría ser, en si era él y casi rígido fue detrás de él castaño hacia la sala, desanimándose a él mismo en el proceso, de seguro no era Junsu, de seguro ni siquiera vendría y trato de tranquilizarse pensado en eso.

Y cuando lo primero que vio fue una alta y flacucha figura supo que no se había equivocado, delante de ellos un sonriente Changmin los saludaba.

***

Contrario a todas las negativas que había dado ese día ahora mismo estaba caminando calle abajo entre los ya conocidos edificios mientras su corazón hacia una carrera individual en su cuerpo, una bastante rápida y nervioso se preguntada si sería correcto regresar sobre sus pasos a un lugar mas seguro para sus nervios.

Pero luego recordaba que se lo debía a él mismo, él que había acusado a Yoochun de cobarde y con nuevos ímpetus se acercaba más a su destino imaginándose una tras otra quimérica situación en la que de una u otra manera él salía airoso si un rasguño pero que probabilidades había de conseguir eso en un ambiente hostil como en el que iba a estar.

¿Hostil? se preguntó si estaría exagerando, al fin y al cabo ver a tu ex novio no era una proeza de inimaginables circunstancias, pero supuso que si tu ex había sido la mitad de significativo de lo que había sido Yoochun en si vida era excusable estar así de paranoico como él estaba.

Y tomando una gran bocanada de aire presionó el ya conocido botoncito blanco

***

Changmin no dejaba de abrir la olla de vez en cuando y tomar una cuchara mas del contenido de esta y se preguntó si es que esa comida duraría hasta la hora del almuerzo o terminaría toda en el amplio estomago de su amigo al que Jae reprendía cada cuanto escuchaba la tapa de la olla chocando contra ella.

Changmin solo reía y seguía conversando con él, preguntando sobre su vida en Estados Unidos, su trabajo, sus anécdotas y como le había ido en el viaje, esa era justamente la ventaja de Minnie, su total neutralidad en el asunto, el hablar con él como si se hubiera ido a un viaje de negocios y nada hubiera pasado en realidad.

Luego de otra cuchara robada de comida, el alto preguntó si es que le había traído su merecido regalo y escusados había ido a su cuarto por ración de dulces que le había traído esperando que el habito alimenticio de ChangMin no hubiera cambiado, cosa que ya había comprobado pensando en el camino lo peligroso que podría ser dejar a su amigo solo en la cocina y con la olla a mitad de comer.

Pero en medio camino de la cocina a su cuarto Jae lo miró significativamente desde la ventana y ni un segundo después el timbre de la caso sonó, lo supo de inmediato, no necesito más que la nerviosa mirada de su castaño amigo y se preguntó si sería sensato mostrarse así de emocionado como estaba.

No pudo evitar pasar una mano por su cabello mientras Jaejoong hablaba por el sitófono. La mirada atenta de los tres sobre su persona no hizo más que anticipara con terror el sonido de la puerta y esperó con la vista fija en el portón.

Ahí con una sonrisa tímida y las mejillas algo coloreadas apareció Junsu y excusándose en vos baja se adentró al departamento aun sonriendo.

¿Como diablos iba a aguantar aquello?


Continuara...

2 comentarios:

  1. T______________T Maysuuu! reapareciste D:
    pensé que dejarías tus historias ;_;
    Que emoción soy feliz!!!!

    -rueda (?)- Amoooo como escribes *--* y espero actu prontito *0*

    <3 <3

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  2. neko-chan10/18/2012

    Tan bellamente divino ;A; muchas gracias por el fic!

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