Rosa de invierno. Cap. 24

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Después de un largo día de trabajo sin apenas comer me dirigí a la salida. Tenía la cabeza tan abombada que sinceramente no me apetecía nada de nada ir a ningún sitio.

Lo único que quería era comer y beber para sentirme relajado. Pero en mi casa, no quería salir a ningún lado y sobretodo quería estar solo.

Sin embargo, allí estaba Changmin, apoyado en su flamante BMW sonriéndome de oreja a oreja esperando a que saliese del trabajo.

Me acerqué a él desganado y le saludé exhausto. Lo miré y sonreí con una mueca bajando mi cabeza acto seguido.

Él miró a un lado y a otro para cerciorarse de no montar un escándalo público y sin más se acercó a mí y me abrazó contra su pecho mientras besaba mi pelo.

Me hubiera quedado en sus brazos pero solamente por lo confortable que se sentía sentirse abrazado por alguien.

Y de nuevo esa sensación de pesadez y culpabilidad volvió a azotarme.


No había podido siquiera tener un momento de tranquilidad, y lo que menos me apetecía ahora era hacerle la cena a Changmin. Sabía que faltaría a mi promesa matutina. Pero estaba demasiado cansado.

Me soltó al rato y me besó los labios después. Yo lo miré suspirando y puse una mueca de pena.

- Lo siento... me encuentro tan exhausto que la cena tendrá que quedar para otro día...

Me acarició el pelo y negando con su cabeza me abrió la puerta del coche y yo entré casi tumbándome en ella.

Entró por la puerta del piloto y condujo hasta casa.

Al llegar dejó el coche aparcado y me acompañó entrando después.

¿De verdad se iba a quedar?...

No sabía como decirle que por favor me dejase solo, que quería dormir. Pero eso quizás no era suficiente, ya que yo me había quedado muchas veces en su casa a dormir y no había pasado nada.

Pero tenía una razón más que me pasaba que el estar solo; y era llamar a Junsu...

Con Changmin sería imposible...

Dejó su mochila con su cartera. Miré aquella mochila, había venido con intenciones claras de quedarse.

La verdad, casi nunca viniera él a mi casa a dormir, siempre fuera yo a donde lo tenía alquilado, y aunque se me hacía un poco raro que Changmin se preocupase tanto de vernos tanto todos los días, cuando antes si nos veíamos una vez durante los días de trabajo era mucho.

De pasar de un extremo a otro era lo que más raro se me hacía.

Aunque mi cabeza sólo podía pensar una cosa... la aparición de Junsu en ni vida fue el causante de su comportamiento actual.

Changmin estaba más que celoso.

Y era perceptible con solo ver sus actos.

Al dejar las cosas me miró y me ayudó a colgar mi chaqueta. Le di mi cartera y el la colgó junto con el resto de las cosas.

Me sonrió acto seguido y se acercó a mí abrazándome y besándome por la cara.

Cerré mis ojos y dejé que hiciera lo que quisiera, realmente estaba molido, tanto que me dolía la espalda de estar sentado.

Al separarse me vio mostrar quejas y removerme por el dolor de espalda y me rodeó preocupado por esa molestia.

- Ufff..... Estás muy tenso... necesitas relajarte...- dijo tocándome- ¿Que tal si nos bañamos en tu bañera con las esencias esas que tienes mientras te doy un masajito?- si voz sonaba medio excitada al instante de acercarse a mi oreja, pellizcándola con los dientes.

Era lo que menos quería ahora, pasar por eso para que quisiera sesión de sexo...

- No pasa nada... está bien así, solo necesito descansar...

Pero esa mirada y esa forma de hacerme caer con solo mostrar un poco de su piel, y yo con lo falto que estaba de cariño; cedí... y en menos de unos minutos nos encontrábamos desnudándonos en el cuarto de baño. Changmin ya había encendido el agua caliente y la bañera ya se estaba llenando. Vi como echaba sales en el agua y como esta formaba espuma.

Me miró y me ayudó a sacarme el calzoncillo, quedando desnudo como él. Sonrió al tenerme completamente como dios me trajo al mundo. Se fue acercando a mí y me acarició los brazos abrazándome y levantando mi mentón para que lo besase.

Me besó y yo fui reaccionando a sus caricias. Con un adonis como él... no era de piedra... ¡Claro que me ponía!, mucho, aunque luego en el momento de la acción fuese la peor madraza que me encontrara en mi vida... pero, que estuviera bueno no le quitaba a mi miembro que se excitara aunque no tuviera ganas.

Al sentir como algo tenía vida propia, miró abajo y sonrió pícaramente.

- ¿No decías que estabas cansado?

Suspiré y mirándolo asentí. Intenté convencerlo para que lo dejara pasar, ya que no estaba de ánimos aunque mi segundo cerebro estuviera centrado en que sí.

Me hizo un puchero y no paró de magrearme hasta que nos metimos en la bañera. El entró primero indicándome que me pusiera de espaldas a él.

No tardé en entrar y tan pronto me senté, comenzó a masajearme los hombros, cosa de la cual sentí alivio. Me dejé hacer por él todo lo que quiso y más.

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Cuando terminamos de bañarnos nos pusimos el albornoz y nos fuimos secando el pelo mutuamente. Changmin tenía sin duda alguna un pelo precioso y con mucha cantidad.

Me miraba sonriendo fijamente mientras le secaba con el secador y sentía como sus manos no dejaban de acariciar mi cintura. Era extraño, de verdad parecía interesarse por que nuestra relación avanzase. Realmente se le notaba.

- No te di las gracias por obligarme al baño...- dije cortado al tener semejante ejemplar delante de mí.- sabes... mi tía dice que eres muy guapo... y que tengo mucha suerte de haberte encontrado...

Apagué el secador y lo miré fijamente. Él no se esperaba eso y me sonrió sin decirme nada. Sólo me abrazó contra él fuertemente. Apoyé mi cara en su hombro. Realmente no sabía que hacer, yo en el fondo quería que nos fuera bien como pareja, ya que las intenciones de Changmin no eran malas y me demostraba que aun estando celoso, por la situación de haberme encontrado con mi ex; quería arreglar las cosas con ambos y que fuera adelante la relación.

Estaba tan liado que no sabía que hacer.

Quería estar bien con Changmin, pero al mismo tiempo no lo quería cerca de mí porque era consciente de que no lo amaba, de que amaba a otro, y de que por mucho que él lo intentase volvería a sentirme poco satisfecho.

Y lo que más me frenaba de seguir con nuestra relación no era otro que Junsu, al volver a mí de nuevo avivara todo, y cuando lo viera llorar, mi corazón se partiera en dos.

Mi dulce y amada Muerte, aquella persona que se molestó tanto en desquiciarme, por alguna jodida retorcida razón que no le dejara explicar y por la cual me sentía tan culpable. La misma que no podía dejar de añorar y tener presente hasta en mis sueños más íntimos.

Me dolía tanto el interior que ese abrazo tan intenso con Changmin hacía que mi corazón estallase como el cristal y poco a poco, con cada abrazo y cada muestra de cariño que me proporcionaba, me hacían sentir romper en trocitos diminutos.

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Después de cenar, ponernos el pijama y compartir el resto de la noche juntos, decidimos irnos a dormir. Y no fuera decisión unánime. Changmin se ocupó de llevarme a la cama ya que quedara completamente rendido en el sofá. No le había mentido, fuera un día que me había consumido al máximo. Me había quedado al instante en que me relajé viendo la tele.

Pasaron, 2 o 3 horas y fue en plena madrugada cuando algo me hizo despertar.

Esa ansiedad que me diera aquel sueño fuera demasiado real. No entendía y a cada rato que despertaba más recordaba menos. Sólo sabía que Junsu estaba en peligro y yo corría para avisarlo de que se escondiera, de que viniera conmigo y nos escondiéramos juntos bajo mis sábanas, un sitio donde en mi mente era el refugio más seguro de todos.

Me llevé la mano a la cabeza. Me iba a reventar. Esa pesadilla fuera tan real que sudara como si hubiese ido a correr una maratón.

Me giré asustado, sobresaltado, mirando que era lo que se movía a mi lado y allí estaba el cuerpo de Changmin. Durmiendo plácidamente.

Fijé mi mirada en él durante unos minutos y me cercioré de que estaba dormido. Lo estaba.


Suspiré y sentí que tanto calor no era bueno, me levanté de cama a oscuras y fui directo a la cocina. Al llegar abrí la nevera y el brillo cegador de la luz interior me hizo cerrar casi los ojos de la molestia de la luz artificial.

Agarré una botella de agua. Estaba sediento y tenía la boca pastosa de haber dormido con ella abierta.

Fui a la alacena y pillé un vaso, el primero que estaba a mano, vertí una cantidad considerable de agua y volviendo a cerrar la botella con su tapón; me apoyé contra la encimera de aquella cocina mientras bebía y llenaba mi boca con agua que al instante entraría por mi garganta destino mi estómago para refrescarme por dentro.

El silencio me envolvía completamente mientras miraba ese vaso de agua cristalina. Mis dedos notaban esa humedad del vaso cuando se enfría por el agua y al contacto con el ambiente forma una película condensada pegada al cristal por el contraste.

Y fue mirando aquel sudor del vaso que un pensamiento me llevó a otro llegando a dar con aquel personaje al que aquella condensación tenía tanto en común.

Levanté mi vista lentamente al acordarme de su número de teléfono y fue ahí cuando a toda prisa sin dejar el vaso en la encimera, fui directo a mi cartera a por su número.

Al ver la cartera colgada en el perchero y mi mano ocupada con el vaso lo dejé en el mueble de la entrada ya que me molestaba para hacer aquello sigilosamente.

No sabía en que momento aquello me había convertido en un caco que tenía intenciones de robar en aquella casa, pero cualquiera pensaría que tenía esas intenciones al encontrarme un una pose casi de delincuente.

Había descolgado mi cartera tan sigilosamente como un gato y la había posado en el sofá, el sitio más blandito en aquella estancia.

Fui desabrochando la cartera lentamente para sacarle la tapa. Acto seguido fui abriendo la cremallera intentando hacer el menor ruido posible.

Mi cara estaba más que concentrada y mi labio inferior apresado entre mis dientes para no soltar o emitir ningún sonido.

Logré abrir mi cartera y fui introduciendo mi mano a oscuras para intentar dar con aquella hojita. Me estaba impacientando, movía mi mano y no encontraba aquella precisamente.

No quedaba más remedio que sacar todo.

Encontré mi móvil entre aquellos papeles y lo utilicé de linterna tan pronto como lo vi caer.

Al fin aquel papel estaba ahí, mi tesoro de ahora en adelante.


Guardé todos los números en mi agenda con el nombre de Junsu y al lado un número diferenciando un teléfono de otro.

Esa hoja... ¿Donde podría meterla?... ahora tenía miedo de que se pudiera traspapelar y lo único que se me vino a la cabeza fue colocarla bajo un jarrón de diseño que tenía en el mueble de la televisión. Y fue segundos más tarde después de ir caminando sigilosamente que lo dejé debajo. Era el único sitio que se me ocurría que estaría a salvo.

Entonces, era la hora, estaba decidido, sí... tenía que llamar a Junsu. ¿Pero donde me escondería para poder hablar con él?... Siendo las 3 de la mañana tenía que tener cuidado de no ser escuchado o de despertar a Changmin, ya que de aquella si que me sería dificilísimo disimular.

La cocina estaba cerca del cuarto, el baño no tenía cobertura y sólo quedaba el cuarto oscuro de la lavadora y el salón.

Otra opción era salir de casa por el balcón de la cocina, pero estábamos en las mismas. Cerca del cuarto...


La única cosa que se me ocurrió fue, esconderme en el cuarto de la lavadora y abriendo el móvil de nuevo vi que estaba a más mitad de batería y respiré aliviado. Parecía un ritual, abría la tapa, miraba la carga, buscaba la agenda, todo despacito y mirando bien los nombres.

Le di al número que me dijera el Señor Kim que utilizaba y curiosamente, no estaba pinchado...

Todavía no entendía porqué tendrían que tenérselo pinchado...

Le di a llamar y comencé a sentirme nervioso. Tragaba saliva mientras veía la pared medio iluminarse por el destello del móvil y luego apagarse y quedar a oscuras.

Temblé al escuchar como sonaba el primer tono.

Me había puesto más nervioso de lo normal... Pero... era Junsu... temía que me colgase.

Sentí como descolgaba y con voz adormecida preguntaba quien era.

Mi mente pronto se imaginó como se encontraba en eses momentos tirando en una cama, quizás con un pijama y poniendo su mano en la cara mientras la otra sujetaba el teléfono y me hablaba.

Suspiraba al ver que nadie contestaba y pronto preguntó de nuevo quien era y que le contestase.

Entonces cuando iba a articular una palabra colgué rápidamente.

Al mirar el móvil y al darme cuenta de lo que había hecho me di con toda la mano en la frente. Qué estúpido había sido.

Ahora si que me daba más miedo llamarle, pero lo volví a hacer.


- A ver... ¿Quien puñetas me quiere dar por saco a las tantas?... ¿Es que no sabéis respetar el horario de sueño de vuestro jefe?...

Me puse nervioso al escuchar la voz autoritaria de Junsu y como alzaba la voz, tan alto que tuve que apartarla de mi oído y tapar el auricular con mi mano para que los gritos no se escuchasen más de ese cuarto.

Cuando dejó de jurar y de llamarme "Ineptos subordinados que solo sabéis joder cuando menos oportuno es" volví a poner mi oído en el auricular y de esta vez si pronuncié palabra

- Yo... no soy ningún subordinado... Junsu...

Se hizo el silencio entre ambos y volví a sentirme incómodo de nuevo. Me había reconocido y esperaba que me empezase a chillar como un poseso. Pero en vez de eso, colgó. Simplemente, colgó....

Volví a llamarlo pero su móvil estaba "Apagado o fuera de cobertura"...

Fruncí mi ceño y me enfadé. ¿Tan pocas ganas tenía de saber de mí?... Pues ahora por mis cojones cuadrados que me hablaba.

Empecé a llamarlo a todos los números y cada uno que descolgaba me colgaba y lo apagaba.

Pero estaba decidido a que no me dejaría vencer por que simplemente me colgase.


Volví a llamar a todos y cada uno de los móviles hasta que me cansé. Eran ya las 5am, me había pasado dos horas llamando a números que estaban "apagados o fuera de cobertura". Y fue a las 6am, cuando volviendo a llamar al primero de todos, descolgó y en un tono rudo y poco amigable me contestó nada más ponerse al auricular.

- ¿Que cojones quieres?

Sonreí, al fin me hacía caso, pero volví a fruncir el ceño al ver como me hablaba en ese tono.

- Más respeto que soy mayor que tu...

Junsu acto seguido se echó a reír.

- Mira... no se te ocurra llamarme más... ¿estamos de acuerdo? ocúpate de tu vida y déjame en paz soplapollas...

Me colgó de nuevo y yo sonreí, no estaría dispuesto a dejarme vencer.


Me quedé en aquel cuarto ya maquinando y dejando que respirase Junsu de mi acoso por un tiempo breve. Sabía que siendo el único móvil no pinchado no tendría más remedio que atender mi llamada tarde o temprano.

Abrí la puerta del cuarto oscuro y fui directo a la ducha sin siquiera pararme a ver si Changmin estaba durmiendo o no. Necesitaba estar despierto para hablar con Junsu, me daba igual, lo iba a acosar hasta que se rindiese.

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Después de ducharme y afeitarme los pelos de la barba mínima que tenía, me eché el aftershave y acicalé mi rubio pelo sintiéndome genial conmigo mismo mientras me sonreía al espejo. Y fui a la cocina para hacerme el desayuno. Vi como Changmin estaba de pié con el pijama y los pelos revueltos frente a la encimera mientras iba agitando la leche con descafeinado, y sin saber porqué sentí un impulso, un raro impulso que me llevó a abrazarlo y a besarle la nuca de lo contento y eufórico que estaba de haber podido hablar con Junsu unos mini-segundos.

Se giró y sin más le planté un buen morreo en los labios. Era como si necesitase sacar esa energía que Junsu me había dado al cabrearme tanto.

Changmin se extrañó y luego sonrió al verme tan animado.

- Vaya parece que debiste de dormir genial, hacía tiempo... o mejor dicho, jamás te he visto así...

Lamí mis labios mientras lo miraba como jamás lo había mirado. Me sentía arder, caliente por dentro y lo pagué con Changmin mientras lo volvía a besar haciendo que dejase esa taza torpemente en la encimera para que sólo me atendiera a mí.

Mis manos viajaran a su trasero, que buen culito tenía.

Le mordí los labios soltando un gemido y le lamí la punta de la nariz. Yo mismo alucinaba en ver como me había puesto con aquello.

Changmin me miró con ojos como platos y tragó saliva. Parecía algo colorado por cómo lo miraba fijamente sin decirle nada y él pronto rompió el hielo.

- Uy... pero que tarde es... tenemos que ir a trabajar.

Lo acorralé entre mis brazos impidiéndole que se moviera. Y oliendo su pelo, me puse en su oreja.

- Quiero follar...

La cara de Changmin era indescriptible y me miraba a los ojos, ahora sí, buscando qué me había pasado para estar tan caliente.

- O me follas tú o te follo yo, pero una de dos... no saldremos de casa sin mojar...

Me miró como si no entendiera nada y estuviera asustado por ese pronto que me diera que lo pillara por sorpresa.

Pero al ver que no contestaba, decidí por los dos.

- Nunca te follé ¿verdad?... pues ahora es el momento, estoy caliente y no seré compasivo, lo siento...

Agarré con toda mis fuerzas a Changmin y lo estampé al otro lado de la cocina, en la pared libre.

Me pegué como un poseso, agarrándole los brazos y lamiendo su cuello y cara, toda piel que se me pusiera en frente.

Mi fuerza se había multiplicado, se podían percibir las venas a punto de estallar en mis brazos y manos. Estaba tan, tan de subidón, notaba como el pantalón ya lo tenía a reventar y como con mi cuerpo bloqueaba el de Changmin como si lo quisiera aplastar como una mosca. Espachurrarlo de la fuerza que ejercía sobre él.

Empezó a reaccionar contra mi fuerza impuesta sobre él al sentir como le bajaba los pantalones y como mi miembro amenazaba debajo de los míos, que se encontraba pegado sin dejar que el aire se pasara entre ambos.

Lo magreaba, le mordía, le lamía con mi lengua y gemía como un poseso. Y solo una palabra se repetía en mi mente, seguido sin parar.

"Junsu, Junsu, Junsu..."

En una de las mordidas le clavé tanto los dientes que fue Changmin el que gritó como un loco a aquellas horas tempranas de la mañana.

- ¡PARA JODER ME HACES DAÑO!

Ese chillido me ensordeció los oídos y se coló en mi cabeza superponiéndose encima de la palabra "Junsu".

Abrí mis ojos como platos y me aparté. Changmin se giró y lo único que alcanzó a hacer, además de forcejear, fue propinarme un manotazo en toda la cara después.

Fue tan fuerte el golpe que me hizo perder el equilibrio y casi caer encima de la mesa. Pero me apoyé con mis manos y quedé allí parado mirando y pensando lo que había estado apunto de hacer. Abría mis ojos como platos y presionaba mis labios.

Y fue en ese momento que sentí a Changmin tomar el mando de la situación, ponerse detrás de mí y bajarme los pantalones, mientras notaba como se bombeaba el miembro.

Lo metió rápido, de una estocada seca e hizo tumbar mi cuerpo empujándome bruscamente sobre la mesa de la cocina. Agarró mi cintura y me propinó estocadas duras como castigo por haberle hecho aquello.

Era asqueroso como se sentía y desagradable, muy desagradable. Fuera lo que merecía por ese arranque. Yo mismo me martirizaba por haber pensando siquiera por un momento que se trataba de Junsu y que recibiría la misma respuesta apasionada y sensual que yo esperaba recibir.

Pero fue en ese mismo instante cuando estaba siendo forzado y castigado por Changmin cuando me di cuenta de una cosa. Él no era Junsu, por mucho que lo quisiera intentar, no tenía ese ímpetu, no tenía eso que hacía que mi sangre se alterase tanto que me llevase al punto de la locura, igual que me derretía por su ternura, no tenía su delicadeza y dureza que eran propios de una persona. De Junsu.

Me asqueaba de mí mismo al sentirme casi violado por algo que yo mismo buscara o provocara en Changmin.

Al terminar, simplemente se fue enfadado, me dejó allí después de correrse en mi interior. Dejándome magullado no solo ese recoveco, sino mi corazón.

Me había merecido todo aquello.

Primero de todo, había idealizado tanto mi idea de mi querida y amada Muerte que me había llegado a obsesionar tanto que yo mismo me montara la película de mi vida. Después descubro una treta de él mismo, el mismo que se llamaba Junsu, haciéndose pasar por dos personalidades diferentes... ¿Pero porqué razón?, esa misma que no le dejara explicar y la que me hacía sentirme un mierda por solamente tratarlo como un objeto cuando estuviéramos juntos y no querer escucharlo en el momento de la verdad. Aunque era él mismo quien era dueño de la relación de ambos, era yo el que no mostraba síntomas de amar, ni de saber amarlo, ni de comprenderlo, sino de idolatrarlo, de ser un juego, de ser algo pasajero, no algo verdadero.

Y cuando lo pierdo y encuentro otra persona en su lugar, me hace darme cuenta de que lo amé de verdad, de que amaba a Junsu de verdad, de que sin él no podía respirar, ni ver la vida del mismo color, y vivirla con esa misma intensidad que sin saberlo me había hecho saber como era vivirla hasta el límite.

Intentaba que mi relación fuese algo real con Changmin, pero era imposible, aunque yo tuviera la iniciativa, no había ese fuego. Aunque intentara inconscientemente pensar en él como Junsu al hacerlo, me sentía la peor basura.

No aguantaba más...

Mis lágrimas amargas bajaban por mi cara mojando aquella mesa. Me sentía tan sucio por todo que era imposible sostener aquello por mucho más.

Se me pasaba por mente todo lo que aconteciera a escasos momentos y me incorporé mirando la mesa mojada. Pasé mi mano por ella eliminando las lágrimas y me apoyé en la pared mientras agarraba mis pantalones arrugados del forcejeo.

Tenía que parar aquello, tenía que poner todo en orden con Junsu y sobretodo cortar de una maldita vez mi relación con Changmin.

Aunque fuese rechazado por Junsu, aunque hiriese los sentimientos de Changmin, primero era arreglar todo y luego, Dios, Alá, Buda, lo que hubiese allí arriba; o el simple destino que estaba escrito en las estrellas, decidiera que hacer con este inmundo ser que vagaba por las penumbras de la vida sin encontrar su sino.

3 comentarios:

  1. DIOS DIOOOOOSSS! escribes tu hisotria es FENOMENAL! me encantaaa, Jaejoongg casi muriendose por tener sexo con Junsu xD' DIOS! de verdad qe tus redacciones me ENCANTAN.. WAAA qiero mas MIS FELICITACIONES ^^' n_n'
    Changmin de violador? :B I like it HAHAHA!
    Repitoo GRACIAS por esta enxcantadora historia :B espero que Jae consiga por fin tener Sexo salvaje con Junsu xD'

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  2. U.U espere esta actu con desesperacion gracias!!! contii porrr favorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr Y.Y me matas!!!!!!! esta super genial amo el jaemin y el sumin y ahora me has echo combinarlos XD esta fenomenal gracias ^.^

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  3. Me encanta la historia! estaba esperando que lo actualices! lo haces genial!

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