Sintiéndote cap 2

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Acto II: Soy yo


.Un mes antes-

-El cielo está triste, me pregunto el motivo.
Un joven, de aproximados los veinte, descendía del vehículo que lo había transportado hasta su ahora nuevo hogar: Un edificio en el centro de la ciudad con diez pisos de alto y un opaco color como fachada. No es que lo hubiera querido pero tenía que ser así; las relaciones con su familia nunca mejorarían por más que pusiera de su parte.
Volvió a posar su vista en el edificio. Viviría en el quinto piso.

<.Que lindo.>
Intentó acomodar y cargar su escaso equipaje hasta dentro una vez hubo suspirado fuerte. Ésta sería toda una aventura excitante, pues no conocía a nadie en esta nueva ciudad y porque también estaría por primera vez en su vida...

<.Libre.>
Una gran sonrisa adornó sus labios. Ése era él.
Emprendió el rumbo por fin y se adentró al edificio. Un hombre de edad era el recepcionista.
-Buenos días- saludó respetuosamente- Hice una reservación hace unos días atrás
-Hmm déjeme ver- el hombre se puso unas gruesas gafas y luego colocó sobre el mostrador un gran libro algo antiguo- Cómo se llama- preguntó pasando su índice sobre las páginas
-Kim Junsu...
-¡Oh! Aquí está- satisfecho se quitó las gafas- Firme en las líneas punteadas- señaló en donde decía precisamente su nombre y le dio la espalda un instante.
Junsu lo hizo.
-Aquí tiene, habitación 520- le entregó la sarta, exagerada, como para una sola llave.
-Gracias.
De nueva cuenta cogió su equipaje y se encaminó a subir las escaleras.
Con el tiempo que tuvo escogió este lugar al azar; al parecer era un lugar espacioso, limpio, seguro...y acogedor.
-Puede subir por el ascensor- el recepcionista señaló justo a su izquierda una vez Junsu se disponía a subir las escaleras.
-¿Hn?- sonrió fijándose el lugar indicado- Gracias, pero prefiero caminar.
El castaño siguió su camino y cuatro pisos más arriba ya se encontraba de pie frente a “su” habitación.

<.Debiste tomar el ascensor.>
-¿Y que se descomponga? No gracias.
Tiró su maleta al suelo y encajó su llave en la cerradura. Ajustó sin problemas.

<.Hogar dulce hogar.>
El interior era... cómo decirlo... ¿decente?... Sí. Oscuro, hostil, pequeño, pero al fin y al cabo decente. Con un poco de pintura y cortinas blancas se vería mejor; al parecer aquel muchacho de cabello castaño tendría mucho trabajo a partir de hoy.O tal vez más que eso.
Se echó sobre lo primero que vio: su nueva cama.
Junsu era un tipo demasiado inquieto, pero eso sí, ordenado. Le gustaba mucho la libertad, volar sin alas era su anhelo... y para ello necesitaba alejarse de su opresiva familia; la típica que te tiene atado en todos los aspectos.Peleó fuerte emocionalmente para llenarse de valor y darle una vuelta importante a la página de su libro; ese en donde escribe aún su historia.

<.Mamá, quiero ser bailarín profesional.>
<.¿Qué? Pensé que habíamos decido que serias médico.>
<.Pero a mí no... .>
<.Debes pensar en nuestro futuro. Además ser esa cosa que dijiste solo lo hacen los amanerados.>

No necesitó escuchar nada más.
En donde vivía, con su familia, no se sentía querido ni mucho menos apreciado.
Al día siguiente tendría que dar el examen para ingresar a la universidad, sin embargo en lugar de eso se escapó de su casa.
Nadie, por más que opriman, quiere separarse de su familia. Pero si la relación se vuelve tóxica en vez de brindarte reposo, es mejor decir adiós.
Y le costó; de veras que sí.

<.Ya se me pasara.> se repetía constantemente una vez hubo dado un pie fuera de su hogar.
Desapareció solo el uno por ciento de su preocupación.
A partir de ahora tendría que buscar trabajo para mantenerse, alimentarse, vestirse; tendría que arreglárselas como pudiera. El dinero que había ahorrado nole iba a durar toda la vida, y eso lo sabia muy bien, por ello su próxima meta sería coger un empleo... de lo que sea.

<.Quien rayos contratará a un inexperto para enseñar.>
Una semana después se daría cuenta que “inexperto” era lo que menos lo definía.

-Bueno ya, es hora de prepararme.
Junsu se levantó de donde hasta ahora reposaba y se dirigió a desempacar; cabe resaltar que pasó toda la tarde en ello. Se distrajo también recordando algunas cosas mientras aseaba el entorno porque ni bien se dio cuenta ya era alrededor de las once de la noche, y no había ingerido nada de nada.
Su estómago empezó a “sonar” indicándole la falta de alimentos.
Junsu terminó solo de arreglar lo último que le faltaba, cambiarle de sábanas a su cama porque las que ya tenía no daban buen aspecto. Cogió sus ahora llaves y salió de su apartamento; no sin antes haberse puesto una gorra, puesto que se había acostumbrado a usarlas.
Cuando estaba ya en el umbral, se percató de que había una linda señorita parada justo en la puerta de su vecino de enfrente. Junsu desvió la mirada y siguió su camino sin restarle importancia. Cuando iba a tomar el ascensor, las puertas de este se abrieron, dejando a la vista a un joven apuesto... pero sobretodo, alto. El castaño le miró de reojo, intimidado por primera vez en su vida, mientras el otro siguió de largo su camino sin siquiera mirarle. Se veía petulante. Con todo ese revoltijo en su cabeza y cosas por demás, el Kim entró rápido al ascensor para dirigirse a su destino.

-Muchachito eh por qué tan tarde
Volteó su mirada y observó al recepcionista. Ya estaba por salir del edificio.
-Ah me distraje un poco. Iré a ver si encuentro algo de comida
-Hay muchos lugares cercanos por aquí, ¡la comida es buena! No regreses muy tarde
-Gracias.
Junsu salió sin más del inmueble.
Caminó largas cuadras, cabe resaltar, hasta encontrar un bendito lugar para dignarse a cenar. La mayoría de lugares estaban cerrados; al fin y al cabo ya era algo tarde.Sin embargo, luego de excesivos pasos más adelante, encontró un lugar aceptable dentro de los tantos que había visto.
Cogió una silla y se sentó.
Llamó a quien atendía y ordenó algo ligero, menos mal que la mesera era una mujer muy amable.
Alrededor de quince minutos pasaron para que, luego de digerir su cena, se encaminará de nuevo a su residencia. No le gustaba estar en la calle por mucho tiempo.

-¿Y cenó?- preguntó al instante una vez hubo visto al Kim ingresar.
-Sí, gracias señor- agachó la cabeza en son de aprobación- Buenas noches
-Buenas noches joven- sonrió mientras le veía subir las escaleras.
Tenía que aceptarlo, el portero era un señor agradable y sincero. Lo sabía por la forma de su mirada... tan cálida.
Entró a su cuarto.
Se quitó las zapatillas que traía puestas y, tirándose a su cama, cerró los ojos para dormir por primera vez en un lugar desconocido. Mañana buscaría un empleo.

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-Buenos días muchacho
-Buenos días señor- inclinò levemente la cabeza
- ¿Irás a desayunar?
-Sí- sonrìo un poco.
-El lugar de la esquina es bueno, barato y con buen servicio
-Le agradezco el dato- sonrió- Con su permiso.
Salió del edificio.
Tenía un dolor de cabeza horrible; no pudo dormir en toda la noche.
Siguió su camino y antes de ir al lugar que le indicó el portero, se detuvo en el puesto de diarios que estaba cerca. Compró uno.
-Buenos días, ¿desea ver el menú?
Apenas se hubo sentado, una linda señorita lo abordó.
-Café por favor. Solo eso
La señorita le miró por última vez y luego desapareció.
Junsu abrió el periódico y echó una ojeada. Pasaba hoja por hoja hasta llegar a algún punto que le interesara.
Hasta que lo encontró.

“Aviso: Se requiere joven con experiencia para academia de baile. Contáctenos en los siguientes números. Trato directo.”

-Aquí tiene su caf—
-¿Tienes un lapicero?
-Cla-claro- la muchacha le entregó lo que pidió.
-Gracias.
Junsu anotó el número en la palma de su mano tan rápido como pudo.
-Aquí tienes- se paró.
- ¡Eh! ¿Y su café?
-Lo lamento- se disculpó y empezó a caminar apurado. No había tiempo qué perder, sus provisiones se acababan tan rápido como dices pedritoclavóunclavito, y eso era peligroso si sabías recitar trabalenguas.
Al Kim le importó un bledo la palabra con experiencia e igual se apresuró a llegar al lugar... bueno, trató, pues no conocía muy bien las calles que digamos.
Un taxi sería buena idea.
-¿Señor me lleva a esta dirección?- ni bien observó al primer carro estacionado al lado de la pista se apresuró a entrar al vehículo y sin reparos le mostró la palma de su mano.
-Joven, eso queda a tres cuadras de donde estamos- volteó a mirarlo con un toque de molestia. Era la hora del desayuno del taxista, por eso se había estacionado.
-¿En serio?- preguntó apenado por su estrepitosa acción.
-Sí –dio un sorbo a la taza de café que sostenía entre sus manos.
-Oh, entonces caminaré- se disculpó respetuosamente- Muchas gracias.
Junsu bajó del vehículo tan rápido como lo abordó y empezó a caminar.
Miraba a todos lados para encontrar el lugar, estaba algo difícil pues no conocía las calles, sin embargo al fin llegó. Era un recinto regular de tamaño. La fachada estaba decorada con graffiti.

Junsu sin temor ni nada ingresó al lugar, pues a pesar de ser el correcto, no aparentaba ser una agencia en busca de trainers, mas bien parecía una simple casa.

-Vengo por el puesto de trabajo- dijo apenas entró y observó a una señorita sentada en un improvisado escritorio.
-¿Tiene currículo?- preguntó mirándolo de pies a cabeza.
-¿Curri qué?- en su vida había escuchado tal término.
-Venga conmigo- la mujer recepcionista suspiró y le guió hasta un cuarto separado del resto. Era la décima persona que no sabía qué era un simple currículo. Increíble. - Entra, te harán una prueba.
Dentro del cuarto había tres hombres. La mujer le dijo algo a uno de ellos y luego se fue.
-¿Y bien? Muéstranos qué sabes hacer- una voz ronca habló seriamente. El cuarto estaba un poco alumbrado por luz natural. El suelo era loza resbaladiza, ideal para movimientos fuertes. De repente música de tipo breakdance y electro house empezó a sonar. Los pies de Junsu se movieron al son de la melodía y solo se dejó llevar, siguiendo el ritmo suavemente, parecía tan liviano como una pluma, pero a la vez fuerte en su propio estilo. De verdad que el baile era su pasión. Luego de minutos terminó la melodía.
-¿Integras algún grupo de baile?- preguntó el más alto. Las tres personas, que habían estado observando detalladamente a Junsu desde una distancia prudente, se le acercaron sin vacilación.
-No- dijo sin titubeos.
-Pues tienes talento- sonrió el rubio alivianando el ambiente algo cargado por diferentes motivos. Las tres personas observaban detenidamente al castaño. Murmuraron algo entre ellos, luego de eso el tipo pelirrojo dio un paso al frente.
-Tienes el trabajo
-¿En serio?- no se lo podía creer. No mostró ninguna reacción física.
-Sí. Empiezas hoy
-¿Hoy?- aún no era momento para alegrarse, ¿y si lo estaban engañando?
-¿Tienes algo qué hacer hoy?- interrogó el alto.
-No para nada- sonrió a más no poder. Ahora sus nervios lo estaban traicionando.
-Pues entonces a trabajar hijo
El castaño asintió.
-¿Eh y cómo te llamas?
-Kim Junsu- se apresuró a decir.
-Mucho gusto Junsu. Yo soy ChangSeo, RP en este ambiente; él es SungnWon, pero le decimos SuOn- señaló al alto- y él es JiHoo-- señaló al tipo rubio.
-¡Guz! RP ¡GUZ! Por qué no recuerdas- increpó el rubio con ademán de fastidio.
-Lo siento, recién te pusiste ese sobrenombre la semana pasada; ya me acostumbré a tu nombre real.
-Pues desacostúmbrate
-Como sea- se sobó la sien- Junsu, ellos son trainers, al igual que tú lo serás. Somos algo nuevos en el negocio de esto, por lo que tendremos que trabajar duro, ¿entendido?
-Claro, daré mi mejor esfuerzo- hizo una reverencia.
-Pues bien entonces, a trabajar- los tres estaban dispuestos a retirarse pero la voz del castaño se dejó escuchar.
-Solo una pregunta, ¿Por qué me eligieron tan rápido?
-Si no te has mirado a un espejo no entenderías- sonrió el rubio.
-Vamos, tienen que dictar clase- dijo empezando a caminar SuOn.
-¿Cla-clase? Pero...
-Tú dictas mañana- replicó el pelirrojo- Ji... Guz te enseñará nuestro método. Hoy es tu día de práctica.
-Oh claro
-Nos vemos dentro de un rato –se despidieron los dos mientras caminaban a la salida.
El silencio se hizo presente, algo incómodo.
RP era un muchacho no mayor de veinte, tenía el cabello pelirrojo corto. Aparentemente era el líder de la agrupación.
SuOn tenía alrededor de los veintiocho, era bastante alto, tenía una figura de temer. Era algo serio.
Y los que nos lleva a Guz.
-¿Listo para empezar?
-¿Hn?
Él fácil tenía veinte años, se le veía muy joven, atlético, el más bajo de los otros dos... algo locuaz...
-Que si quieres empezar- replicó Guz caminando hasta su iPod; ese que había puesto en el suelo y conectado a parlantes para hacerle el examen al castaño.
-Ah sí claro- sonrío torpemente.
La música empezó a sonar.
-Te mueves bien- soltó así de natural.
-Ah... gracias.
-¿Lo tomaste como cumplido?- sonrió parándose justo delante del castaño.
-Ah... lo siento, yo cr-
-Tranquilo –sonrió- Era un cumplido. Eres el primero de semanas de búsqueda que nos sorprendió.
-¿En serio?
-Si, eres bueno en lo que haces. Tienes talento
-Gracias
-Eres mi principal competencia también –susurró estirando sus brazos.- Por eso te mantendré vigilado.
-¿Por qué lo harías si ya tienes el trabajo?
-Hay que prevenir antes de lamentar; me enseñaron eso.
Junsu se quedó en silencio.
Era en vano seguir esa rara conversación, no quería decir ni pensar nada. Se limitaría a escuchar sus indicaciones para hacer un buen trabajo el día de mañana, y dictar clases por lo visto.
Estaba feliz.
Cumpliendo lo que siempre quiso y encima que otras personas le dijeran que tenía talento, eso era insuperable. Estaba en el cielo. Se movía al compás de la música, Guz le indicaba sus movimientos y el ritmo de las clases. Era muy bueno en lo que hacía también. Lo dejó impresionado, bueno, tampoco conocía mucha gente que se interesara en el baile. Aquí se sentía como “pez en el agua”.
-Lo estás haciendo mal
-Lo siento.
En una de las tantas piruetas que practican hasta ahora, había una en especial que no le salía al castaño. Lo intentaba pero igual no le salía.
-¿Cuál es tu problema? Lo estabas haciendo bien- rezondró un sudado pelirrojo.
Las prácticas eran intensas, ambos estaban jadeando en pocos minutos.

<.Es ese paso que haces, con la pierna y ese doble giro...
El pelirrojo hizo el movimiento.
-Tienes que girar el tobillo cuando tengas las piernas separadas y luego impulsarte para caer de rodillas y deslizarte, pararte con los talones darte vuelta—
-Detente un momento, hablas demasiado –empezó a toser- Yo también lo hago pero- la tos se hizo más fuerte y empezó a respirar dificultosamente- Ra...rayos.

<.¿Hey estás bien?
Junsu metió su mano derecha al bolsillo de su pantalón y sacó un extraño objeto, lo metió a su boca y respiro del envase.
Guz mantuvo su distancia, el miedo se veía en sus ojos... tal vez lo había forzado demasiado.
Luego de unos breves momentos la respiración del castaño se regularizó y guardó de nuevo el objeto.
-¿Te encuentras bien?- susurró el pelirrojo acercándosele. Junsu volteó a mirarle.
-Lo lamento- se inclinó un poco. Era justo lo que odiaba que pasara, su impedimento para esforzarse un poco más de la cuenta, esa falta de aire tan surreal y real a la vez. Siempre le tuvo miedo, ahora mucho más.
-¿Por qué te disculpas? ¿Estás bien?- Le tocó el hombro una vez estuvo cerca. La expresión del castaño le intrigó en demasía.
-Sí, estoy bien…- trató de sonreír, pero la dura mirada de Guz hizo que se detuviera.
-Ahora somos compañeros, no trates de ocultar nada. Puedes decirme.
El castaño mordió sus labios. ¿Confiar? Esa era una palabra tan ajena a su vocabulario. Confió en sus padres y le dieron la espalda, justo cuando él más los necesitaba; y ahora viene un extraño tratando de ganarse aquello que perdió… ¿Confiaría?
Bueno, no es que sea algo tan personal que digamos, pero sí una molesta traba que odiaba poseer.
-Yo tengo asma.
Los ojos del pelirrojo se abrieron de par en par, sorprendido, y no pasaron más de cinco segundos para encontrarlo riendo.
Junsu se sorprendió también, luego arrugó el entrecejo.
-Lo siento lo siento- apoyó ambas manos en sus rodillas tratando de recuperar el aire expulsado.- En serio lo siento
-No comprendo por qué te ríes- tenía la mirada seria.
Guz se incorporó al ver la mirada del castaño. Sabía que había hecho mal.
-Lo siento, pero me sentí aliviado al escuchar tu respuesta. Al ver a tu cuerpo estremecerse y falto de oxígeno… no sabía qué hacer, pensé que te había forzado demasiado… yo me asusté por primera vez en mi vida.
El castaño no sabía qué decir. ¿Por qué alguien que te conoce hace poco… se preocupa de tu estado?
-El asma me impide hacer muchas cosas, inclusive bailar, pero yo no me detengo por solo eso, por eso sigo y doy lo mejor de mí para tratar de minimizarlo. Por eso también no se los dije puesto que es una traba en el trabajo y… tuve temor también de lo que fueran a decir.
-La salud es lo primero ¿sabes?
-Lo lamento
Guz suspiró.
-Tomemos un descanso, luego retomaremos en donde nos quedamos, ¿de acuerdo?
-Está bien- susurró un alicaído castaño.
-Ah, y si te sobreesfuerzo me avisas, que a veces no me mido- sonrió. Fue tan sincero que impulsó al mismo Junsu a devolverle el gesto.
Sin lugar a dudas era una buena persona.

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Llegó tarde de la entrevista de trabajo a la que fue temprano en la mañana. Al principio dudó un poco pues requerían personal con experiencia; sin embargo, pese a todo, al fin consiguió el puesto. Era increíble, a menos de dos días de haber llegado y ya tenía un empleo; su carisma contribuyó también.
Tenía claro que tenía que esforzarse, pero cuidándose al mismo tiempo puesto que “la salud es primero”, sinceras palabras de Guz. Era cierto que exigía demasiado, pero lo hacía porque veía potencial en la persona. “Lo veo en ti” le había dicho luego de retomar el descanso e ir a almorzar a un cercano restaurant de por ahí con los otros dos trainers. El lugar se llamaba “Ancestral”, lo recordaría por la rica comida que allí vendían… y que él no pudo comer puesto que andaba corto de presupuesto. “Almorcé antes de venir” fue la mentira que dijo para no quedar mal y gracias a todo lo que es puro sus compañeros le creyeron. “Y dinos Junsu, ya pensaste en tu sobrenombre” preguntó RP una vez tuvo su plato de comida enfrente. Sus demás compañeros se quedaron mirando a Junsu intrigados. “Pero qué nombre va a pensar en el tiempo que estuvo con Guz si este ni debe de haberle dado un respiro” bromeó SuOn palmeando la espalda del mencionado. Se echaron a reír.
De hecho Junsu sí había pensado en un nombre artístico cuando practicaba lo pasos de moda en la soledad de su cuarto. Se miraba al espejo y gritaba…
“Xiah” sus compañeros le miraron de nuevo. “¿Y por qué ese nombre?” preguntó Guz mirándole fijamente. “Porque quiero ser el mejor bailarín de toda Asia” convincente soltó en un pausado compás, firme, sin titubeos, con decisión. “Es un buen nombre, y el significado mucho mejor” susurró la persona que se encontraba a su lado. “Bueno, a partir de ahora con mucho gusto te llamaremos Xiah” esbozó RP levantando la mano. “Una ronda de Soju” todos se miraron entre sí “Celebraremos un miembro más del grupo” todos sonrieron, incluido Junsu.
¿Habría encontrado una familia en ellos?

<<. Guz… .>>
<<. Fuera del trabajo solo dime JiHoo.>>
<<. Me prometes… .>>
<<. No les diré nada… aún .>>

Contento, y con un poco de hambre también, se echó a descansar; mañana tendría que madrugar. Sin embargo por más que trató no podía dormir, estaba demasiado ansioso... y hambriento.
Un tazón de ramen aguardaba aún en su estómago.

PSD: Lo siento por dejar incompleto este precioso fanfic. Trataré de actualizarlo seguido querid@s lector@s!!!

5 comentarios:

  1. haaaaaaaaaaaaaa me encanta, pobre Junsu que no se lleva con su familia, ahora veo que conocia desde antes a changmin creo XDDDD por lo menos lo habia visto
    ojala que sigas pronto el proximo capo, quiero leer mas!!! gracias por tu esfuerzo de seguirlo

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  2. Yo llorar de felicidad despues de tanto tiempo por esperar una actualizacion de este fic!!!
    No lo abandones, tu dejar picada a muchas chicas que leyeron esta historia incluyendo a mi
    No importar si tomarte demasiado tiempo yo esperar como aguila por continuacion!!!!!!!!!

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  3. me creerias que lo he leido de nuevo, fue hermoso, pero quiero el proximo capitulo porfissssssssssss
    quiero saber como reacciona changmin despues de lo que q hicieron en el ascensor y qn es el q esta enamorado de junsu o.o, se me hace q es guz xDDD
    GRAX POR LOS CAPOS Y REALMENTE ESPERO ANSIOSA UNA CONTII <3

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  4. Anónimo12/28/2012

    Contii c:

    Amo los fics MinSu Sobre todo cuando Changmin es Seme y Junsu Uke *-*

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  5. Que sortudo este Junsu, a la primera y ya tiene traajo. Quien como él.

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