Desear

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Título: Desear
Autor: Ietsuna
Pareja: Yoosu
Género: Slash, Drama, Lemon
Extensión: OneShot
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Con solo desear las cosas no es suficiente para conseguirla, ni obtenerlas menos poseerlas, cuando se desea algo también se tiene que luchas por ello, Yoochun se había dado cuenta de ello cuando conoció a Junsu, aunque ya ni recordaba exactamente cómo fue su primer encuentro quien de los dos hablo primero al otro, ni como se fue estableciendo con cada día su relación de amistad.

Al principio se intereso por su brillante manera de sonreír , no tenia comparación alguna, luego su envidiable manera de ser, esa facilidad que tenia para llevarse bien con quienes cruzara palabras y casi instantáneamente entablar una amistad y al final vino su cuerpo, ese que ya le atraía y sin querer le hacía suspirar cuando llevaba pantalones más ajustado de lo permitido, pero lo que definitivamente lo dejo embobado fue cuando por error abrió la puerta de la regadera donde se encontraba Junsu bañándose completamente desnudo luego de haber terminado la clase de gimnasia, se había quedado como estatua mirándole, mientras sin su permiso su propio cuerpo comenzó a elevar temperatura tan solo salió de su letargo cuando un pequeño grito llego a sus odios provenientes de la voz de Junsu, no supo qué hacer más que pedir disculpas avergonzado y encerrase en otra de las regaderas, esta vez no tan solo para quitar el sudor de su piel, si no que para bajar la temperatura de su cuerpo…

Desde aquel entonces su mente y sobre todo su corazón comenzaron a ver de otra forma a Junsu, comenzó a desearlo… solo para él, que sus bellas sonrisas solo fueran dedicadas para él, que su personalidad y atención estuvieran solo para él y qué decir de su cuerpo que ni siquiera tenía palabras para definir como lo deseaba, y aunque haya comenzado todo a primeras por un deseo que satisfaces, pues mientras más lejano lo sentía, mas lo deseaba, a punto de darse cuenta de que ya no era solo deseo… no, se había enamorado completamente de Junsu, y aun siendo buenos amigos no le era suficiente, deseaba que fuera su novio, su vida, su todo, pero en vez de intentar algo sin darse cuenta se terminaba alejando de Junsu, y se sentía algo frustrado, cada vez que Junsu le pedía que fueran pareja para algún trabajo en la escuela, o salir a dar una vuelta algún día que estuvieran libre de responsabilidad, este lo rechazaba más que nada por miedo a hacer algo indebido y hasta quizás terminar violándolo, Yoochun en vez de luchar huía, tenía miedo que fuera Junsu quien lo rechace, que solo lo viera como todos esos rumores que circulan hacia su persona sobre ser un Casanova ligador, tenía miedo de que Junsu sufriera a causa de su pasado de todos esos rumores que tenían mucho de verdad y pensara que el seria uno más en su lista… termino alejándose tanto al punto que el mismo Junsu se comenzó a dar cuenta que cada que lo invitada este lo rechazaba con burdas explicaciones

-Emm… Yoochun-ah… estoy es para ti –Junsu le extiende un pequeño paquetito envuelto lindamente –es a modo de despedida –baja su rostro evitando la mirada de su interlocutor –me he dado cuenta… y quizás ni siquiera te agrades… pero si es así puedes regalarlo… o incluso botarlo –sus manos se aprietan un poco más al paquetito

-Eh… que estás diciendo? – abre mucho los ojos al escucharle decir todo aquello, en primer lugar como es eso de que se va, luego que le da un regalo que quizás no era de su agrada, y si así fuera lo último que haría seria botarlo, porque ni loco regalaba algo que él, que precisamente EL le estaba regalando eso jamás podría pasar

-No tienes que fingir mas Yoochun, ya no será necesario –su voz comenzaba a escucharse un tanto quebrada –si… si simplemente te molestaba mi presencia o no querías ser mas mi amigo solo tenias que decirlo, no hacía falta rechazarme cada que te invitaba a algún lugar o hacer los trabajos como en un principio –y cae de sus ojos esa primera lagrima rebelde, limpiándola rápidamente…

-Junsu espera, de que va todo esto? –se sentía mas que confundido por la repentina actitud de Junsu, pero sin duda quedo sorprendido cuando escuchar aquello de no ser amigos y que lo rechazaba… o es que acaso lo que él pensaba que hacia bien al alejarse de Junsu lo lastimaba y el muy tonto jamás de dio cuenta de aquello y solo ahora que le veía derramas esas silenciosas lagrimas entiende lo tonto que ha sido

-No finjas Chun –era triste escucharlo decir aquellas palabras con un tono de voz tan apagado, tan diferente a que esta normalmente a escuchar –crees que no me daba cuenta… cada vez que te invitaba a salir a algún lugar o te pedía que hiciéramos algún trabajo para la escuela juntos, ponías una mueca casi de fastidio para luego rechazarme con un rotundo no, o un ahora no puedo o ya tengo con quien… pero no es tu culpa sabes… yo fui el tonto por insistir tanto aunque me daba cuenta… quería creer… que… que solo eran pensamientos míos que nada tenía que ver con lo que tu realmente pensabas… pero me equivoque –un pequeño suspiro triste escapa de sus labios… Yoochun sin saber que decir… se sentía el ser más miserable de la tierra al hacerle creer ese tipo de cosas a Junsu, las cuales estabas muy lejos de ser realidad –pero eso ya no importa… ya no tendrás que preocuparte de inventar ninguna excusa para mantenerme alejado… pues me cambio de cuidad, por ende también tengo que cambiar de escuela y casa… así que ahora tampoco viviremos en la misma ciudad, no tendrás que preocuparte de si nos topamos en la calle

-Como! Como que te cambias! –sin querer había alzado la voz, al escuchar que no lo vería mas definitivamente eso lo último que él deseaba –No… no te puedes ir Junsu… tú no puedes… –pero no tenía derecho alguno a reclamarle al final fue el mismo quien lo alejaba, esos pensamientos que ahora están dentro de Junsu él mismo los había provocado al creer que al mantenerse alejado no le haría daño, pero resulto todo lo contrario termino hiriéndolo, haciendo que tuviera ideas erróneas…

-Por qué no puedo? Porque actúas ahora así, como si realmente te importara deberías de estar feliz en vez de comportarte de una manera que me confunde –reclama con un tono de frustración –olvídalo… –suspira avanzando unos pasos cerca de Yoochun, tomando una de sus manos depositando lentamente aquel presente, queriendo hacer perdurar lo mas que pudiera ese último suave contacto –Adiós Yoochun… –se despide soltando su mano intentando sonreírle al mirarlo, retrocediendo unos paso para luego salir corriendo dejando a ese Yoochun todo perplejo

-Junsu!? –murmura a los pocos segundos de darse cuenta de todo lo que estaba pasando y el sin hacer nada, aprieta suavemente entre sus manos el regalo de Junsu y de inmediato lo guarda en el bolsillo de su pantalón para ponerse a correr en la misma dirección que saliera el castaño segundos antes –Junsu… –susurro que se escapa de sus labios corriendo aun mas fuerte al recordarle y recordar lo tonto que ha sido todo ese tiempo pasado creyendo que si se mantenía lejos no le haría daño a Junsu, pero termino sucediendo todo lo contrario, provocando que se hiciera ideas erróneas acerca de lo que realmente pensaba hacia su persona… todo por miedo, todo por no luchar por él, todo para no ser rechazado y sentir que su orgullo del chico coqueto jamás rechazado –Tonto, tonto y mil veces tonto! –se dice a si mismo…

Se le ilumina el rostro al divisarlo unos cuantos metros de él acelerando el paso para dale alcance, deseaba gritarle que le esperara, pero también podía suceder el caso contraria y comenzara a correr, el mejor que nadie sabe que Junsu es un gran atleta y hacer que vuelva a correr seria en definitiva su perdición, ya a escasos centímetros de él en silencio le toma una de sus muñecas

-Junsu –le llama aun algo falto de aliento, este lo mira con demasiado asombro a la vez que intenta zafarse de aquel agarre –no te vayas –es lo primero que se le viene a la mente es lo único en que puede pensar, que no lo deje –por favor…

-Yoo… Yoochun –no sabe que mas decir aun esta demasía asombrado, una parte de él se sentía tremendamente feliz, otra demasiado confundido la extraña actitud de Yoochun su personalidad algo contradictoria, sus palabras sus acciones su todo… –lo siento –murmura bajando su rostro –eso es algo que yo no puedo decidir, además ya está hecho todo el traslado de la casa… no te entiendo Yoochun –le dice de repente, Yoochun le mira extrañado –Me Confundes! –comienza a respirar agitadamente –tu maldita actitud me confunden! –ya no puede mas y termina explotando, sacando a fuera toda la frustración acumulada durante todo ese tiempo –me haces creer o pensar cosas que de seguro están muy lejos de ser reales…muy lejos de gustarte un hombre –susurra entre dientes lo ultimo asiendo inaudibles esas palabras para Yoochun

-Me Gustas! –y alza la voz no pudiendo contenerse mas, olvidándose de todos los parámetros para dar una buena declaración, ni siquiera un poco de delicadeza ni mucho menos romanticismo, una confesión orillada por el miedo y la desesperación –lo siento… –se disculpa –no se que hacer Junsu… me he enamorado de ti no se siquiera como comportarme… y termine alejándote, haciéndote creer cosas que jamás se me han pasado por la mente… no quiero de que vallas, si es así ya no podré verte, no tendré un buen día si no veo tu sonrisa… de verdad lo siento… ha de ser incomodo incluso asqueroso escuchar estas palabras de otro hombre…

Junsu se había quedado completamente en shock, como reaccionar a aquellas palabras a esa confesión, su mente no esta preparado para ello, tenia todo un lió una confusión tremenda no sabia como comenzar a aclararse

-No… no juegues –murmura, sus ojos llenándose de lagrimas que sin aviso alguno comenzaron a salir, no sabia exactamente la razón

-Lo siento Junsu… por favor no llores –no duda en abrazarlo, estrechándolo entre sus brazos –no llores por favor… si quieres grítame, golpéame… no se… pero por favor no llores… Junsu… Su…

-Tonto! Tonto, tonto!! –Comienza gritándole, llevando luego ambas manos a los hombre de Yoochun comenzado a golpearlo con las manos en puño, eran golpes soportables para su cuerpo –me confundías… desde la primera vez que te conocí me sentí atraído hacia ti, luego comenzaste a gustarme –no dejaba de darle golpe aunque cada vez mas leves –comencé a creer que quizás tu sentías lo mismo que yo, después del accidente en las duchas… la expresión de tu rostro… la forma en la que te comportabas, el sonrojo en tu cara… pero cuando comenzaste a alejarte comencé a creer otras cosas… como que yo era tan notorio con mis sentimiento hacia ti que te diste cuanta por eso te alejabas… pensé… pensé –ya no había golpes ni gritos, solamente mas lagrimas cayendo de sus ojos, siendo abrazado aun mas fuerte por Yoochun

-Lo se… perdóname, he sido un completo imbecil todo este tiempo, tenia miedo a lastimarte, de que me rechazaras… he sido un cobarde y me arrepiento tanto de no haber luchado mientras te tenia cerca… donde… a donde marchas? – le pregunta sin soltarse ni un poco

-Es lejos Yoochun… poco mas de 2 horas de aquí –sonríe de primeras al saber que le interesa, pero luego su sonrisa es de desilusión al saber lo lejos que quedaba, Yoochun no aguantaría viajes tan largos solo para verlo a el, al final no son nada… solo amigos y eso… -Ya es tarde… tengo que marchar –haciendo que le suelte lentamente a pensar de que entre sus brazos de sentía demasiado bien –quizás algún día nos volvamos a ver –antes de que de que pidiera dar media vuelta y marchar Yoochun le toma del rostro con ambas vamos y le besa, suave y lentamente algo temeroso al principio pero toma mas confianza al sentir como su beso es correspondido, su primer y ultimo beso se hace un caricia extremadamente dulce, no queriendo separarse pero aun así no podían continuar, lentamente distancias sus rostros –Gracias Yoochun –dice con una sonrisa sincera soltándose finalmente

-Junsu, yo… -pero no puede decir más nada, es detenido por uno de los dedos de Junsu que se posa sobre sus labios

-Nos volveremos a ver Yoochun –y esa sonrisa cristalina indica que no miente, le da esperanza –nos vemos –le ve marchar rápidamente, pero esta vez ya no le sigue el paso mientras saca de su bolsillo el regalo que le diera antes, observa el envoltorio por ambos lados para encontrar la abertura no lo quería romper y sonríe extremadamente feliz al ver aquel bello dije de color plata en forma de sol y estrella y en centro llevaba grabado con linda letra la palabra “Saranghe” y una pequeña nota en un papel de color pastel

-Que tonto –se dice a si mismo sonriendo contento a pesar de la situación toca sus labios con uno de sus dedos, con la otra guarda la nota y el dije en su bolsillo dando media vuelta para regresar a su hogar, tenia que consultar muchos cosas con su almohada aquella noche…





Meses después…




Era sabido que odia tomar el auto bus por las mañanas, mas que nada odia la gran cantidad de flujo de la gente se llenaba mas que en vacaciones, pues no solo la abordaban quienes iban a trabajo, si no también los escolares, el era uno de ellos, aunque sabia que todo ese ajetreo matutino lo valía, lleva su mano hasta tu cuello donde descansa el bello dijo que le diera antes de su partida, sin duda todo ese tiempo se le había hecho eterno, aun se sigue diciendo lo tonto que es y ha sido con el tiempo de ha dado cuenta las cosas pasan por algo, en primeras instancias no aprovecho cuando lo tenia cerca y hoy lucha por tenerlo a su lado aunque muchas veces las llamadas telefónicas no alcanzan para cubrir ni un gramo de lo mucho que lo extraña y como cada mañana toma su móvil para llamarle y dedicarle los buenos días

-Chunnie!! –su voz suena alegre como cada mañana que lo llama antes de ir a la escuela –has llamado temprano, eh

-Tu crees –le responde con una sonrisa al escuchar ese tono feliz –como has amanecido mi precioso? –le pregunta con un tono muy dulce

-Pues ya sabes, con los gritos de mi mama como siempre –se larga a reír así como cada día que le pregunta y el responde cualquier cosa sin sentido –y tu, que tal?

-Yo… pues pensando en ti –y aunque no le viera sabia que las mejillas de Junsu tenia un leve sonroja –aun estas en casa o ya has partido al colegio? –pregunta cambiando de tema a la vez que baja del autobús y comienza a caminar rápidamente

-Ya casi, he terminado de desayunar ahora termino de arreglar mi cabello, porque preguntas? –se mira al espejo una vez mas y de paso mirando en su cuello aquel collar que de diera Yoochun hace mas de un mes atrás, parecido al que el le diera antes de partir a su nuevo hogar, pero que a sus ojos era mucho mas bello y fino que el que él le regalase grabado también con un “Saranghe” pero además tenia un “Mi Precioso” y como todas las mañana le daba un pequeño beso como si fuera Yoochun a quien se lo estuviera dando

-Ah ya veo y como en cuantos minutos crees demorarte? –le pregunta acelerando aun mas el paso, al escuchar ese “como uno 5 minutos mas” –ya veo, entonces te dejo para que termines de alistarte, te llamare en la tarde, nos vemos mi Precioso –sin mas cuelga la llamada para así echarse a correr rápidamente y poder llegar a tiempo

-A si -.dice pero la llamada ya estaba colgada, sin duda se extraño un poco, la verdad es que mucho, Yoochun nunca llegaba y cortaba ni mucho menos sin decirles aquel te amo, te quiero o te extraño mucho, tan solo colgó y el que quería preguntarle si se podían juntar, de verdad le extrañaba mucho, hace una semana que no se veían solo se hablaban por teléfono, pasaban largar horas incluso en las mañana. Un poco mas desanimado termina de ordenar sus cosas y salir finalmente de su casa en dirección a la escuela, iba bien en hora así que no se preocuparía de ir en bicicleta, prefería caminar…

…..

-Maldición!! –exclama viendo la hora ya habían pasado un poco mas de 5 minutos desde que colgara la llamada, se detiene mirando aquella casa no se escucha ningún ruido aquello quiere decir que ya todos incluyendo Junsu la habían dejado para ir a sus respectivas labore, sus padres trabajar y el ir a estudiar. Se hecha a correr nuevamente por aquel camino que conoce de memoria y aunque se sentía cansado no se detuvo aquello valía la pena, sonríe al divisarle la espalda dejando de correr para caminar a paso rápido y respirando profundamente para regular su respiración

-Yoochun tonto –y se sentía deprimido, mil y una cosa se le pasaban por la mente, quizás la distancia era mas fuerte que sus sentimiento y los de Yoochun, quizás su amor se estaba marchitando así como una flor con el paso del tiempo…

-En la mañana no te escuchabas tan deprimido –silenciosamente lo abraza por la espalda susurrando aquellas palabras en el oído de Junsu

-Ahh! –grito asustándose al ser sacado de sus pensamientos tan abruptamente, para luego relajarse un tanto sorprendido –Yoo…Yoochun tonto!… que hacer aquí? –exclama, luego le pregunta un tanto mas calmado pero sobretodo sorprendido

-No me llamas tonto, te he extrañado mucho –hace un puchero –demasiado a decir verdad, no aguantabas mas un día sin verte, aunque salí temprano no fue lo suficiente para esperarte fuera de tu casa –besa cariñosamente su mejilla –tuve que correr muy rápido para poder darte alcance ya que aunque sea solo caminando lo hacer muy rápido

-Yo pensé… no, tu tonto me hiciste pensar que ya no me querías mas, donde colgaste sin siquiera decirme un te quiero o extraño, nada… nada –y de un momento a otro siente ganas de llorar

-Lo siento –detiene sus paso haciendo que Junsu también se detenga poniéndose delante de el –no fue mi intención que pensaras aquellos, pero me di cuenta de que llegaba tarde me puse a correr rápidamente, aun así ya habías salido de casa, no llores, si? –y toma su rostro acariciando levemente sus mejillas –golpéame si así te sientes mejor –esa era una de sus técnicas, siempre resultaba para que Junsu dejara de estar molesto con el, pero esta vez Junsu niega con la cabeza

-No quiero… yo… bésame… –susurra suavemente que Yoochun apenas y logro escucharlo, sin duda se sorprendido un tanto de que no le golpeara, pero Junsu así tanto como el lo extrañaba una semana sin verse era demasiado tiempo, demasiado ya que desde que se mudara no pasaron mas de 3 días que Yoochun apareció por su casa, un tanto nervio después de todo había valido la pena dejarle aquella notita con su dirección, aunque Junsu creía que se aparecería después de un mes y antes de eso lo llamaría, pero se equivoco, no se aguanto las ganas Yoochun ya le extrañaba demasiado y así se estaban viendo a los menos 3 a 4 días por semana la mayoría de las veces Yoochun llegaba a la casa de Junsu, otras juntas las planeaban para juntarse en algún punto medio a decisión de Junsu pues sabia que el viaje es demasiado largo y otra porque Yoochun no quería que Junsu recorriera tan larga distancia, eso quedaba para él

-Te amo –susurra sobre sus labios para terminar besándolo suavemente con esos tintes de necesidad de que ambos se habían extrañado mucho, se hubiesen quedando por mas tiempo besándose, pero la falta de aire de los impidió – vamos o llegaras tarde a clases

-No, ya no quiero ir a clases –dice un puchero –quiero estar contigo

-No puedes, no debes faltar, pero te acompañare y te esperare, te acompañare en los recreos y en la hora de almuerzo y te mandare un mensaje cada 1 hora, que dices?

-Esta bien, pero al final de clases me invitaras un helado –comienzan a retomar el camino hacia la escuela de Junsu

-Es un trato –y besa una última vez su mejilla, tomando su mano y entrelazando sus dedos al comenzar a caminar…

Mientra caminaban Junsu le hacia un y mil preguntas, enterneciendo cada que escuchabas las palabras de Yoochun al contarle lo temprano que había despertado, ya que era bien sabido lo mucho que le gustaba dormir al pelinegro, pero hacia ese tipo de sacrificios solo por su bello novio, y también de que como es que aguanto el gran trafico de gente por las mañanas todo eso y mas…

Llegan a la escuela unos 10 minutos antes del toque de campana que no lo desaprovechan para nada, al escuchar la campana Junsu no quería ir clases de no ser porque Yoochun lo obliga a aquello, acompañándolo hasta su aula marchándose de que el profesor ya estaba en ella así se aseguraba de que Junsu no escaparía, al salir al patio sonríe feliz por muchas razones, la mejor de ellas Junsu era su novio después de muchas cosas pasadas, después de sentir que casi lo pierde… pero hoy como nunca antes luchas por tenerlo cada día mas cerca a pesar de la distancia… que solo era una distancia física pues su corazones estaban mas unidos que nunca… programa su móvil para que suene casa una hora para mandarle los mensajes prometidos, siendo el primero un “no te desconcentres, toma mucha atención, te quiero” y así siguió con todos los otros durante la jornada escolar, y los recreos los pasaban juntos tan solo disfrutando de la compañía del otro, siempre era así, pues luego pasaran varios días antes poder volver a verse, aunque fueran solo dos días, para ambos eran eternos

-Chunnie!!! Vamos por mi helado! –se lanza a sus brazos cuando al fin terminaron todas sus clases –oye, ahora que me pregunto, tus padre no saben que no fuiste a clases? –le pregunta saliendo de aquel establecimiento

-Bueno mas o menos, cuando ellos salen de casa yo aun duermo, esta vez yo salí primero que ellos, no creo que haya mucha diferencia –sonríe a modo de culpabilidad –en fin vamos por tu helado –termina arrastrándolo hacia aquella heladería que se había convertido en su preferida cada vez que se juntaban siempre podían probar un nuevo sabor de helado ya esa casi como clientes vip…

La tarde sin que ellos quisieran paso demasiado rápido, el manto nocturno ya cubría por completo la ciudad adornado de bellas estrellas y esa luna a medias que brillaba radiantemente, y aunque ninguno de los dos quería despedirse, pero aquella llamada del padre de Junsu pues simplemente no les dejo otra alternativa que despedirse, aunque fuera gracioso la forma de hablar de padre acerca de Yoochun los padres de ambos tanto de Junsu como de Yoochun conocían a la perfección su relación, los apoyaban aunque al principio fuera algo extraño e incomodo pero nunca desagradable

-Me llamas cuando llegue, si?, si no quedo preocupado ya es tarde y el viaje es largo –dice despidiéndose fuera de su casa, si por Junsu fuera lo acompañaba por ultimo hasta la estación de bus, pero Yoochun jamás se lo permitía

-Claro que si, sabes que siempre te llamo –besa su frente –has todas tus tareas si no quieres que tus padres se enojen, de acuerdo? –acaricia sus mejillas con ambos pulgares antes de besarle castamente los labios con aquel puchero que pusiera ante aquello

-Junsu ya deja que se valla o no llegara nunca a casa! – exclama su padre desde dentro de la casa a modo de burla pues sin mentir ya llevaban mas de 45 minutos despidiéndose –además tenemos una conversación pendiente tu y yo

-Ya lo se, déjanos vez que no se cuando nos veremos de nuevo –lo siento Chunnie, es mejor que ya entre o nos seguirá molestando

-Esta bien, le mandas saludos a tu madre, pórtate bien, nos vemos mi precioso –lo besa una ultima vez antes de partir –te quiero –le dice él responde de la misma manera y ya cuando Yoochun desaparece al doblar en la esquina al fin se entra a su casa, a terminar aquella charla pendiente con su padre…

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Los días seguían pasando iban aumentando en semanas para terminar siendo meses, meses de los cuales se seguían viendo quizás un poco menos ya no eran 3 o 4 días por semanas, ahora con suerte y llegaban a ser 1 o 2 días por semanas o semanas completas sin poder verse, pero no era algo que ellos no quisieran las circunstancias no le permitían verse mas seguido no cuando los padres de ambos se pusieran de acuerdo en restringirles un poco las salidas, no por el hecho de que les molestaras que estuvieran juntos, si no por el bien propio, ya estaban a finales de año y ambos sabían que debían salir bien, sobre todo Junsu después de la conversación con su padre, se esforzaba por tener buenas calificación, sabia que salir bien seria algo bueno, sabia que todos aquellos días sin poder verse serian recompensados. Eso si no dejaban de hablarse ni un solo día, se llamaban de mañana y noche o cuando se extrañaran mucho…

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Junsu venia saliendo de su ultimo examen de la escuela iba con una sonrisa de mucha satisfacción, llego a su casa contándole la grata noticia a sus padre, pero ni siquiera espero a que ellos lo felicitaran cuando salio en dirección a su habitación a cambiarse de ropas hoy será un gran día

-Y tu donde vas? –le pregunta su padre al verlo arreglado y muy dispuesto a salir

-A ver a Yoochun –dice solo sonrisa, feliz mas que nada –es viernes así que no me esperen porque no regresare, nos vemos –si decir nada mas sale corriendo de su casa sin esperar la negativa o aprobación de sus padres, el solo quería ver pronto a Yoochun ya que las ultimas dos semanas solo se habían hablado a trabes del teléfono pero no se habían podido ver ni siquiera un misero día y sabia que al igual que el Yoochun lo extrañaba a mares

Corre lo mas rápido para alcanzar el bus que estaba a punto de marchar, pues de no tomarlo ahora tendría que esperar 30 minutos mas, minutos que eran demasiado preciados para el… y ya siendo cerca de las 7 de la tarde al fin llega a la casa de Yoochun, siendo esta la primera vez que el va a su casa desde que se mudara pues el pelinegro no le dejaba hacer tan largo viaje, esta vez tenia un buen motivo, aunque no le haya avisado a Yoochun de su visita no importaba pues todo seria sorpresa, algo nervioso toca el timbre de esa bella casa en espera que alguien abriese

-Oh Junsu, tanto tiempo –le dice la madre de Yoochun al abrir la puerta son un calida sonrisa –ven entra, Yoochun salio a comprar ya debe de estar por llegar –le sonríe aun mas –si no me equivoco has salido bien de todos tus exámenes verdad? –le dice esta vez con una sonrisa cómplice

-Si, al fin pude terminar todo bien, valió el sacrificio –le sonríe de igual manera –Yoochun aun no sabe nada verdad? –le preguntas pues era el quien quería darle la sorpresa

-No te preocupes el no sabe nada, así que tendrás el privilegio de decirle…

-Decirme que, eh? –pregunta al llegar a su casa luego de terminar de comprar las cosas que su propia madre le había mandado a comprar

-Bueno yo saldré un momento no hagan nada malo –dice un tono pícaro en su voz para luego salir de casa dejando sola a la pareja

-Que tienes que decirme, Su –dice dejando las cosa en la mesa, Junsu se levanta del sillón y le sigue el paso

-Te extrañe mucho Chunnie!! –le abraza por la espalda –como has salido con los exámenes? –le pregunta luego

-Bien –girándose para poder abrazarle también –que tal tu? –le dice besando suavemente sus labios
-Excelente, por eso estoy aquí tontito –dice con un pucho tierno

-Felicitaciones mi precioso –le dice contento –es verdad, porque estas aquí, llegaste hace mucho, no quieres descansar un poco debes de estar agotado de tan largo viaje –le acaricia suavemente las mejillas como le gustaba hacerlo

-Solo si tú te vienes a descansar conmigo –le pone como condición

-Y quieres que te cargue también –sonríe aun mas tomándolo en brazos y de dirige a su habitación, recostando suavemente Junsu sobre la cama, tumbándose él luego de cerrar la puerta de su habitación –y no me eso que tienes que decirme, que tanto secreto se traen tus padres y los míos contigo, eh? –le hace morritos con la cara al sentirse el único en no saber nada de nada entre tanto secretillo

-La verdad, es que no es nada malo –se recuesta mejor en su pecho, siendo conciente que esta es una de las muy pocas veces que ha podido tener ese tipo de intimidad, pero sabia que ya no mas –sabes todo este tiempo que no nos hemos podido ver, después de todo ha valido la pena…

-Así, tu crees, para mi ha sido eterno menos mas que ya hemos terminado, ahora si quiero podré verte todos los días sin preocuparme de las clases o de tener que llegar a casa

-Ya no será necesario que hagas aquellos viajes tan largos Chunnie –acaricia su pecho por sobre aquella camisa

-Ah no?, Qué! lo no quieres que te visite mas? –pregunta medio preocupado… si Junsu ya no lo quería, no, no, no nade de eso se decía mentalmente, ahora mismo estaba en su casa, Junsu no había viajado desde tan lejos solo para cortar con el vedad

-Claro que no, tontito, no es nada de eso así que puede despejar cualquier cosa tonta que este pasando por tu cabeza tonto –sonríe al ver la expresión de Yoochun y sabiendo que por su cabeza pasaban un montos de pensamiento que estaban demasiado lejos de ser ciertos –recuerdas aquella vez que fuiste temprano?... cuando nos despedíamos y mi padre me grita que tenias una conversación pendiente? –Yoochun hace memoria luego asintiendo no interrumpiéndolo y esperando a que continuara –bueno el dijo que si salía bien de todos los exámenes, que sabia que seria difícil para mi pero que nos viéramos un poco menos y que me concentrara mas en los estudios cuando terminara todos y me gradúe en unos pocos días mas… –sonríe como un idiota al sentirse tan feliz, a la vez que Yoochun esas palabras le sonaban tan familiares, mismas que sus padres usaran con el pero con amenazas de quitarle muchas cosas sobre todos los permisos para salir con Junsu, y si pasaban todas las materias ya le darían un buen premio, solo que era secreto – mi padre ha dicho que puedo… que puedo volver –levanta su rostro para mirar a Yoochun a los ojos –volveré a vivir aquí, cerca de ti Yoochun, se acabaran los viajes largos, estas feliz? –le pregunta acercándose a su rostro mirando pues aun no decía nada de nada

-Que si estoy feliz?... no te imaginas lo contento que me hace escuchar, ahora si puedo decir que todo lo pasado tuvo su recompensa –lo abraza fuertemente de la cintura, besando sus labios demasiado contento con aquella noticia, ya no tendría que soporta el gran fluyo que gente ni las larga distancia, ahora lo tendría a su lado cuando el quisiere –te amo, te amo no sabes como –de un momento a otro se encuentro sobre el cuerpo de Junsu besando todo su rostro con un hambre contenida como si fueran año que no se veían –te deseo como no tienes idea –esta sin dura era la primera vez que tenia la privacidad para por amarse, cuando se juntaban siempre era en un parque o en la casa de Junsu pero siempre con sus padre…

-Yo también –susurra avergonzado, dejándose besa, querer y amar por Yoochun, haciendo su propia labor al llevar sus manos debajo de la camisa de este y poder retirarla entre suaves caricias.

Así como Yoochun despojaba a Junsu tiernamente de sus propias prendas, quedando ambos desnudos entre largos besos que caricias que solo le aumentaban el calor de sus cuerpos, esos besos que decencia a lo largo de pecho de Junsu tan solo para alterarle un poco mas la respiración, esas manos que se apretaban a la espalda del pelinegro dándole a entender que iba por buen camino, esos jadeos excitados que solo llamaban a mas atención por parte del otro, besos que cada vez se hacían mas húmedos para aminorar la molestia o el dolor de la preparación aquel pasaje intimo de Junsu que se delataba con cada caricia y susurros cargados de amor

-Ahh.... Chu…Chunnie –se aferra a su espalda al sentir como Yoochun esta completamente dentro de el y espera largos minutos antes de comenzar a moverse tan solo en espera de que Junsu se acostumbre a su intromisión, mientras le distrae entre besos y largas caricias en todo su cuerpo –Ya…mmh… Chun –le da el pase para que comience a moverse, también quería sentirlo aun mas parte del el

-Te amo –declara besándole los labios a la vez que comienza a moverse lentamente, en espera de que este completamente acostumbrado, aumentando la velocidad cuando lo siente mas relajado y sus jadeos ya son gemidos de placer, mismo que suelta el cada que el interior de Junsu le aprisiona deliciosamente, el vaivén de caderas cada vez era mas rápido el calor aumentaba considerablemente, sus cuerpos estaban completamente sudados –Ahh… hmm Junsu!! –gime entrecortadamente al sentir como Junsu le aprisiona fuertemente al tocar aquel punto donde desata la locura en Junsu hacinado que llegue a su orgasmos con un grito manchando el estomago de ambos y provocando que el pelinegro terminara en su interior

-Mmh… Chunnie…ahh.. –termina aferrado completamente a su cuerpo, tratando de cómo puede se recuperar el aire que le faltaba, aun así no se negó cuando Yoochun busco sus labios para besarlo tierno, solo como el sabe, son de esos besos que lo llevaba a la luna y le dejaba con la mejor de las sensación, sentirse querido… amado

-Yo pensé que estabas agotado por el largo viaje –bromea saliendo suavemente de su interior acostándose al lado de Junsu dejando que apoye el rostro en su pecho donde su corazón aun golpeaba fuerte

-Ya!, no te burle, ahora si me has dejado tu agotado –le dice con un puchero que Yoochun no duda en besar

-Entonces ahora si puedes descansar –besa su frente, tapándose a ambos con esas ahora sabanas desordenadas cayendo de inmediato en una agradable sueño…


----La mañana Siguiente—

-Chunnie… –le despierta moviéndole pues sabia mejor que nadie lo pesado que era el su sueño

-Mm… que pasa precioso –murmura aun somnoliento besando sus labios a modo de buenos días

-Chunnie… –y hace un puchero lindo –quiero ir al baño –y por nada quita ese puchero

-Para eso me despertar, no necesitas pedirme permiso a mi para eso –dice un tanto contrariado

-Tonto .>_<. que no puedo moverme, me duele mi traserito y es tu culpa pervertido –le dice golpeando su hombro

-Oh, lo siento, lo siento tanto mi precioso –dice apenado al no darse cuenta, llevando una de sus manos al trasero de Junsu acariciándolo suavemente –bien te llevare al baño, lo siento de verdad –sonríe y besa sus labios levantándose de la cama aun desnudos no importándole, tomando a Junsu entre sus brazos llevándolo hasta el baño bajándolo con cuidado, llena de paso la bañera así poder limpiarse, aunque si fuera por el no se bañaba para conservar las caricias de Junsu pero sabia que las podría volver a repetir y ahora con muchas mas facilidad, terminan el baño con mas caricias de las necesarias pero no les importabas se sentías felices así, Yoochun hacia todo por Junsu le lavaba con cuidado y le secaba con cariño, de la misma forma en como le llevo al baño lo regresa a la habitación vistiéndolo con ropas suyas que sin duda le quedaban grandes de arriba y algo apretada en la parte de sus caderas mas que nada, ya vestidos bajan a tomar desayuno, Yoochun ayudándolo para que fuera con cuidado, en lo único que no podía ayudarlo era en esa incomoda sensación al tener sentarse por eso lo hacia lentamente

-Como han dormido? –pregunta la madre de Yoochun con esa sonrisa picara, dando a entender su doble sentido a la pregunto

-Bien –responden ambos al vez, Junsu rojo, Yoochun despreocupado pues estaba acostumbrado, el mismo había sacado ese parte del carácter a su madre

-Junsu ya te dio la noticia verdad? –el pelinegro afirma feliz –bueno ahora te daré yo la otra noticia, y para que ya vallan aprendiendo yo no pienso lavar las sabanas, eso esa su trabajo – sin duda el rostro de ambos enrojeció furiosamente ante aquellas palabras –Vivieran Junsu –termina por confesar con una sonrisa de completa satisfacción


Yoochun sabia que ahora mas que nunca tenia que luchas, ya no porque deseaba a Junsu, ahora tenia que luchas por mantenerlo a su lado y si fuera por el toda una eternidad por que a decir verdad eso esa algo que ambos deseaban…


Fin.

5 comentarios:

  1. neko-chan1/21/2011

    kiiiiaaa está todo lindo...me encantó la mamá de chunnie (igual de pervertida que él >.<)...gracias por el fic ^^

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  2. viva el yoosu por siempre jojojoo si ya se todo se parece a su dueño bueno su madre

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  3. paraamory1/27/2011

    jajaja estas linda la historia de yoosu me encanta....

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  4. Anónimo3/21/2013

    Lo ame Jaja la madre - yo no pienso lavar las sabanas jajaja Q genial los dejo solos para q lo hicieran :). Viva el YooSu siii

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  5. Anónimo9/16/2013

    Ahhhhh mi Yoochun es tan lindo tan atento con Junsu, envidia verdadera envidia me da cuando leo todo lo que mi hermoso Chun es capaz de hacer por Jun y contrario a la idea de muchas Mi Yoochun es mas hermoso y sexy que Xia.

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