Componiendo el corazón: cap 5

3 comentarios

N/A: Perdon por mi lapso sin inspiracion y lleno de trabajo, he encontrado el momento de poder escribir y espero lo disfruten leyendo tanto como yo disfruté escribiendo.
les dejo dos capitulos por la demora TOT sorry )3(


NO HAY MÁS PALABRAS TE AMO

El pelinegro intentó encender el auto y llegar a los dormitorios, pero no encendía, molesto y frustrado abrió el capó y lo cerró al momento, sabía mucho de autos pero nada de cómo arreglarlos en caso de emergencia.

-Chun ¿está todo bien?- preguntó el rubio saliendo del auto, al ver al pelinegro recargado en el capó.

-No enciende, tendremos que caminar Su- dijo frustrado.

-No es muy lejos, si lo cierras bien, mañana podrás contratar alguna grúa o mecanico, o ambos- dijo sonriendo brillantemente, lo que tranquilizó a Yoochun, como últimamente solo él lograba.

-Ven, vamos antes de que comience a llover- dijo Yoochun extendiéndole la mano al rubio.

Poniendo la alarma y los seguros al auto, comenzaron a caminar, habían caminado apenas una cuadra y faltaban 7 más para llegar al campus, cuando pequeñas gotas de lluvia comenzaron a caer, el pelinegro gruño estresado, comenzó a caminar más rápido, buscando algún sitio para resguardarse, Junsu  tomo su mano y jalándolo ligeramente quedaron frente a frente.

-Sé que nada está saliendo como quisieras, sé que tienes muchas cosas en la cabeza y que estas frustrado porque eres un controlador y ahora nada está en tus manos, cierra los ojos y dime que escuchas- Ordenó el rubio, mientras un desorientado Pelinegro hacía lo que le mandaba.

-No escucho nada y tengo frio Su- dijo en tono hostil.

-Esfuérzate más Chunnie y buscaremos un taxi- dijo calmadamente obteniendo un sonoro suspiro del pelinegro.

-Escucho el agua golpetear contra el suelo, escucho tu respiración y la mia, puedo escuchar tenuemente el ritmo de mi corazón-

-¡Bien! Ahora respira profundo y dime que sientes- dijo Junsu viéndolo intensamente.

-Siento tu mirada sobre mi- Yoochun sonrió mientras el rubio agradecía el agua fría que golpeaba en su rostro y disminuía un poco esa temperatura que había subido con el comentario del pelinegro.

-Chun- dijo en tono de reproche, haciendo sonreír nuevamente a Yoochun.

-Siento Paz, tranquilidad, me siento pleno y menos estresado que hace un rato, aunque aun tengo frio- Dijo sonriendo, aún con los ojos cerrados.

-¡Park Yoochun!- dijo golpeando su brazo, Yoochun jalo de su brazo y lo sostuvo en un fuerte abrazo.

-Gracias Su, por estar aquí, por hacerme ver cosas que no soy capaz de ver, por confiar en mi a pesar de mis medias verdades, gracias por ser tan calido y soportarme, Susu…-

-Gracias a ti Chun, te quiero- dijo el rubio apretando el cuerpo del pelinegro, mientras el agua seguía cayendo sobre ellos, en ese mágico y romántico momento del que fueron presos por ese sentimiento que ambos se aferraban  a negar, pero que cada vez era más difícil ocultar.

Caminaron sin prisas bajo la lluvia, bromeando y rememorando algunas cosas de la fiesta, como quienes eran sus padres, o cual era su bebida favorita, donde había jugado cuando era un niño.
Se estaban conociendo más y esa sensación sobre sus pechos de estar completos estando juntos los estaba dejando sobre la línea entre ser mejores amigos y aceptar que estaban enamorados.

Al llegar Yoochun mando a Junsu a tomar un baño primero, una vez que el rubio salió Yoochun entro a bañarse, tenia una sonrisa estúpida imposible de borrar, Junsu le había dicho que lo quería,  lo había aceptado, a él, no a la fortuna de sus padres, después de  un tiempo solo debajo de la regadera, salió y vio a Junsu completamente dormido, se veía adorable a sus ojos, lo cubrió con su manta y se recostó en su cama, cayendo dormido al instante también.

Cerca de las 2 de la mañana Junsu comenzó a quejarse quedito, Yoochun despertó y se movió a la cama del rubio rápidamente.

-Su, despierta, ¿te sientes bien?- preguntó el pelinegro descubriendo el cuerpo de Junsu, el rubio solo seguía quejándose.

-Ten toma esto, ayudará a que la fiebre baje un poco- Dijo Yoochun entregando una píldora y un vaso de agua, una vez que Junsu tomó la píldora, Yoochun cubría su frente con paños húmedos para bajar la temperatura del rubio.

-Chunnie… tengo mucho frio- susurró el rubio, pues Yoochun le había quitado la manta.

-No es conveniente que te cubra Su, la fiebre podría no bajar- el rubio hizo un puchero pero no insistió más.

-Ven, no creo que sea bueno tampoco, pero al menos puedo darme cuenta si empeora- Dijo el pelinegro enternecido, llevando al rubio a sus brazos, cambiando también el paño mojado.

Y así Yoochun cuidó de Junsu hasta que la fiebre bajó y con el rubio en sus brazos, durmió placenteramente, perdiéndose en el sueño más profundo  que ha tenido en años.

-Chunnie levántate, tenías que ver a tu amigo hace 15 minutos en el café- dijo la congestionada voz del rubio

-Susu 5 minutos más- dijo Yoochun jalándolo y abrazándolo nuevamente, pero se dio cuenta de lo que hacía y lo soltó rápidamente, corría a cambiarse y se detuvo a penas para sentarse en frente de él y verlo directamente a los ojos.

-¿Cómo te sientes?- preguntó el pelinegro viendo en sus ojos algo que no podía reconocer.

-Tengo la nariz tapada pero estoy bien, ahora vete o tu amigo se enojará- dijo aventando a Yoochun para que se levantara y se fuera. Haciendo puchero porque según él lo corría,  y cuando estaba de pie en la puerta a punto de cerrarla el rubio se levantó.

-Gracias Chunnie- Dijo el rubio apenas en un susurro, sonrojándose y besando su mejilla.

EL pelinegro partió sonriendo como idiota por esa simple pero tan significativa acción. Ya había hablado con Yunho respecto a la situación que vivía en el momento, no le había dicho aun que se estaba enamorando, no, que estaba enamorado de Junsu porque Yunho no creía en el amor, y Yoochun antes de Junsu tampoco, corazones rotos, mentiras, intereses, por primera vez tenía un amigo sincero y la verdad es que se había colado en su corazón a una velocidad impresionante. Yunho estaba consciente de que él quería seducir al chico como alguna vez se lo mencionó, pero nada más.

-Por fin llegas, espero que algo muy importante haya pasado te llevo esperando 25 minutos, ni siquiera me llamaste, me preocupe nunca llegas tarde sin avisar, así que dime Park estoy esperando una explicación- dijo Yunho serio, se había preocupado en serio.

-Me quede dormido, dormí con Junsu- dijo el pelinegro  bajito poniéndose rojo.

-¿Qué? ¿Dormiste con Junsu? ¡Por fin! Pensé que nunca lo harías, y ¿qué tal? fue tan impresionante como parece ser con ese trasero que…-

-¡Solo dormimos! ¡Y no hables de su trasero! No puedes tener ningún pensamiento impuro con él o su trasero- dijo interrumpiéndolo completamente exaltado viendo como el moreno mostraba una mueca de sorpresa.

-Espera y repite… durmieron juntos, abrazaditos, sin tener sexo… Eso Park Yoochun es peor que tener sexo y amanecer en la misma cama, eso no lo haces a menos que quieras casarte… ¿acaso estás enamorado del chico escandaloso? ¡Tú! Dandy Boy, el playboy más buscado, el rompe corazones desde los 6, ¿realmente te enamoraste de un pueblerino?-

-No hables así de él y sí me enamoré de él, ¡estoy enamorado de Kim Junsu! Y esperaba que al menos ¡Tú! Supuesto mejor amigo me apoyaras, sabes que con mis padres eso nunca pasará y no renunciaré a él, aunque tenga que vender chicles bajo algún puente, si él me ama lucharé por él-

-Si tuvieras que elegir entre él y tu sueño de ser el mejor pianista y compositor… ¿aun así?- preguntó seguramente porque sabía de la importancia de sus sueños y lo que sus padres sugerirían si se enteraban de lo suyo con el rubio.

-Incluso así, él es importante para mí, es el único que ha tocado mi corazón desde lo de Yuri, y ni siquiera sabía que tengo dinero, quiero que se enamore de mí, no de un apellido, Yunnie lo amo…-

-Entonces no tengo otra opción que apoyarte, para que son los mejores amigos- dijo dándole un fraternal abrazo, ahora sólo debía planear como confesarse, y ahí era donde radicaba el verdadero problema.

La brillante idea de Yoochun para confesarse, no fue tan brillante como él creía. Había llevado a Junsu a un hotel de paso, el rubio se sentía dolido por su actitud, realmente el habría cedido con besos dulces y palabras bonitas en su habitación compartida, traerlo a un hotel solo lo hacia sentir como una más de sus conquistas y eso le carcomía de a poco su sensible corazón.
Yoochun abrió su puerta y le mostró el camino, pero Junsu no se movió, con los ojos llenándose lentamente de lágrimas se quedo  parado mientras el pelinegro le miraba interrogantemente.

-Yoochun, ¿porque estamos aquí?- preguntó el rubio con la voz apunto de romperse.

-Es una sorpresa, Su, ven necesito que subas conmigo- dijo tendiéndole la mano.

-¡No puedo! No así, no cuando me siento como una prostituta- dijo dejando caer algunas lagrimas.

-Su ¿De que hablas?- Preguntó realmente confuso el pelinegro.

-No quiero ser una conquista de una noche- dijo haciendo puchero, con un tono de berrinche, que logró que Yoochun entendiera.

-¿Crees que…? Junsu acompáñame por favor, no es lo que piensas, solo confía en mi-

-No quiero >.< no así, esta explicito Chun, si era lo que querías lo hubieras dicho, seguramente habría caído como todas- El pelinegro exasperado, porque sus planes no estaban saliendo como esperaba, no tuvo más opción que tomar a Junsu y alzarlo como un “costal de papas” y llevarlo en el ascensor hasta la habitación que había pagado, mientras tanto el rubio pataleaba intentando que lo bajara.

-Párate aquí, cuenta hasta 5 y abre la puerta, por favor no te vayas- Dijo poniéndolo sobre sus pies enfrente de la puerta de la habitación y entrando primero.

Junsu dudó, pero hizo lo que el pelinegro le pidió, contó hasta 5 y entró, el pasillo estaba tenuemente iluminado, había un sendero de pétalos de rosa, un poco muy femenil si se lo preguntan, el rojo sendero llevaba hasta el centro de la salita de estar, ahora se daba cuenta que la habitación era una suite, al llegar al campo de visión del pelinegro una hermosa melodía comenzó a sonar, notas suaves inundaban la estancia, era una canción que el claramente conocía, la había escuchado el día en que Yoochun le había dicho que era millonario, o mejor dicho el día en que el lo vio en su casa, esa era la canción que solo iba a tocar cuando amara a alguien, y la posibilidad de ser ese alguien lo lleno de alegría que no quería aceptar hasta que el pelinegro lo dijera. Las ultimas notas sonando y Yoochun se puso de pie hasta llegar a su lado.

-Mis planes, cuando se tratan de ti, nunca salen como yo espero- dijo el pelinegro sonriendo.

-¿Como traerme a un hotel? Muy sutil Chun- dijo el rubio sonriendo.

-Exacto, eso definitivamente salió completamente al revés, no era mi intención, lo habría hecho en nuestra habitación, pero te habrías dado cuenta- dijo haciendo puchero. -Aunque que fue eso de que si lo hubiera pedido tu habrías cedido, ¡Delfín sucio! ¿En que pensabas?- dijo acercándose a Junsu, mientras el rubio se sonrojaba notablemente.

-¡Calla Chun! No sabía que decía-

-pero sabias bien que querías- dijo haciendo que Junsu se pusiera mas rojo (de ser humanamente posible) y mirándolo con lascivia.

-Espera tengo dos dudas, ¿Porque me dijiste Delfín y que hacemos realmente aquí?- dijo Junsu mirándolo retadoramente.

-Porque eres escandaloso, aunque tu risa, es la cosa mas hermosa que he escuchado en toda mi vida, eres inteligente y dicho sea de paso tienes un gran trasero- dijo Yoochun mientras Junsu no sabia si sonrojarse o besarle, así que confundido hizo un puchero que fue besado por Yoochun, en  un beso dulce y casto.

-Solo sentí la necesidad de besar esos labios que desde la primera vez que los vi me gritaban ser probados, y no quiero decir que solo sea el deseo de probarlos, aunque no te engañaré, que en un principio fue lo que me acercó a ti, el asunto en el bus, el verte en la ducha, me hizo querer acercarme, te fui conociendo y tal vez sea muy pronto para decirlo, pero nunca me había sentido de esta manera, y sé que sabes lo que se dice de mí, y es verdad, toda mi vida he tenido lo que quería, sin siquiera tener que esforzarme, dinero, chicas, sexo… pero nunca tuve un amigo verdadero, sin saber mucho de mí te acercaste y tiraste una barrera que no sabía que tenía… Kim Junsu me enamoré de ti y sé que es raro que tal vez te alejes y si así lo quieres no hay ningún problema, si así lo deseas me cambiare de departamento, porque realmente ya no puedo vivir con este sentimiento escondido, te amo y nunca me había pasado, te amo y se siente tan bien decirlo que prefiero verte de lejos que seguir callándolo- Dijo Yoochun aun cerca de los labios de Junsu, los cuales no dudo en besar con  todo el sentimiento que lo embargaba.

-También te amo ratón frentón- Dijo el rubio mientras sonreía mordiendo su labio inferior.

-Te amo mi delfín escandaloso- dijo el pelinegro dejando muchos cortos besitos sobre esos labios que respondían con el mismo sentimiento, un sentimiento que creía muerto y que ese frágil y delgado rubio demostró seguía ahí, solo esperando de un corazón puro que lo sacara de esa oscuridad.

Y entre besitos dulces, durmieron abrazados con la promesa de un amor, que si bien podría durar toda la vida, como podría no hacerlo, era algo que sin duda ambos querían descubrir juntos.


3 comentarios:

  1. *----*!!! no te preocupes , se entiende, las obligaciones son primero ~~ espere con ancias la conti ~~ *----* ame el cap!! ...
    iré corriendo a leer el otro
    M gracias por actualizar ~~ <3

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  2. Jajaja su traserooo amo a junsu y sy trasero

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  3. Jajaja Chunnie no da una... Jaja su kokorito le gana a la neurona jajaj como a un hotel de paso??? Pero bueno se le perdona porque después de semejante discurso de confesión no hay quien no termine derretido jajajaj. Morí con su indignación con lonque le dijo Yunho¡¡ jaja, es inevitable tener pensamientos impuros con semejantes atributos.

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