Cuando Dices Annyeong: Cap 6

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"Quizás ya halla cambiado el futuro ..."
"Esto parece como una de esas extrañas películas, a veces pienso que estoy divagando  ...
Creo que he cambiado mucho el pasado como para que no altere al futuro ¿No es asi?.
Vivo los días que ya viví, las mismas horas que ya he experimentado, pero ahora son completamente diferentes. Eso ... ¿Hace cambiar el futuro?
Quizás no debiera estar preocupado mas por Junsu, pero es algo inevitable. El tiempo en el que Junsu no estaba, es algo imborrable, es como una frenética pesadilla que nunca logro olvidar, así que no puedo dejar de preocuparme por él, tampoco sé si el futuro se puede cambiar ... pero sé que estoy aquí de nuevo por una razón"

Dejo de escribir y se dispuso a dejar el bloc de notas en uno de los cajones cercanos, en ese bloc había escrito toda esta extraña experiencia y había anotado con números y letras grandes el día y lugar donde falleció Junsu.
Yoochun sabia que Junsu no tardaría en llegar, pues aun quería que le ayudara a la composición de la canción, siempre pedía que Yoochun escribiera alguna parte del rap o mejorara algunas cosas de su composición. Yoochun no podía negarse a ello, y estaba vez, mas que ninguna otra vez, estaba deseoso por ayudarlo. Aunque también estaba inquieto, aun no lograba olvidar aquella noche en la que había besado levemente los labios de Junsu, aunque se preguntara cada tiempo por que había hecho tal cosa, ni él mismo lo sabía. Pero ya había descubierto que a Junsu no le había importado, y no en el sentido de que no le hubiese importado ser besado por él, si no que ignoraba ese hecho y le había dicho seguro: "Yoochun, que clase de amigo seria si no fuera capaz de olvidar los errores" Aun no podía quitar de su mente esas palabras. La palabra error, era justamente la que se merecía aquel acto, pero... aún con ello Yoochun no podía soportar aquella palabra.
<<. Mejor olvidar ese hecho, y céntrame en que nada malo le suceda a Junsu .>> pensó Yoochun, cuando de pronto escucho el sonido del timbre de su hogar.
Era Junsu, Yoochun estaba seguro de ello y lo confirmo cuando abrió la puerta. Junsu le saludo como de costumbre, de esa manera tan alegre y despreocupada, y se quito los zapatos para entrar a casa de Yoochun rápidamente mientras mantenía su bolsa de cuero negro amarrada a su hombro. Allí tenia unas partituras y varios papeles repletos de letras y notas musicales que desparramo por la mesa del comedor.

— ¿Qué es todo esto? — le pregunto Yoochun mientras se acercaba al menor.
Junsu miro todos aquellos papeles con orgullo: — Es lo que e estado componiendo en mi tiempo libre, la letra de la canción, y también intente la música, pero creo que tu podrías mejorarla. — le dijo.
Yoochun agarro una de esas partituras, y Junsu exclamo:
— ¡No!, se trata de esta otra — señalándole la partitura del otro lado, aquello era un verdadero desorden. Yoochun agarro aquella partitura y miro aquellas notas fijamente — Tienes el piano cerca por que no pruebas a mejorarla. — le pidió Junsu.
— ¿Y la letra? — le pregunto, mirando de nuevo aquellos papeles desordenados.
— Oh, si. Se trata de esta.— Junsu agarro uno de los papeles que contenía una preciosa y nítida letra Hangul — En realidad también hice esta otra, pero ...—
Yoochun le interrumpió de pronto:
— Quiero escucharla antes — le dijo seriamente. Junsu lo miro preocupado y contesto:
— No puedo cantarla sin el ritmo —
— Créalo .. Tal cual el ritmo que utilizaste al escribirla — le exigió Yoochun mientras se sentaba en el sofá cercano.
— Espera, Yoochun. Yo necesito grabarla para recordarla — Junsu rebusco en su bolsa de cuero negro y saco de el una grabadora de mano de color plateada.
— ¿Qué es eso? ¿Una grabadora? ¿Es de cinta? ¡No me lo puedo creer! — empezó a decir Yoochun incrédulo, mientras Junsu lo miraba de una manera indignada de reproche.
— Por supuesto, a pesar de utilizar cinta, y por ello ya ser "antigua", debes saber que lo mejor para un cantante es una grabadora manual. Me encanta grabarme en ella, así siempre recuerdas el ritmo de la canción al cantarla, es muy útil — le explico.
— ¿De verdad? — Yoochun pareció sorprendido, en todo el tiempo que conocía a Junsu, y conociéndolo muy bien, aquello nunca lo había visto, era como descubrir mas cosas de aquel sorprendente chico. Y más agradecido estaba de haber dado aquella extraña marcha atrás en el tiempo, por muy irreal que sonara en sus pensamientos.
— ¡Claro!. Te viene un momento de inspiración, tienes un montón de tecnología donde grabarte, pero una grabadora de este tipo, ¡ah! es fantástica — suspiro como enamorado de aquel pequeño artilugio.
— Como quieras — Yoochun estaba impaciente por que empezara a utilizar aquello.
— Voy a mostrarte ...— Junsu se sentó en el sofá, junto a Yoochun, mientras mantenía en una mano el papel con la letra de la canción y en la otra su grabadora plateada, la cual dio al botón que tenía escrito un desgastado "REC" y con el que empezaba a grabar.

Cuando Junsu empezó a cantar su voz era tan dulce como siempre, sus labios se amoldaban a todos los efectos que creaba con su portentosa y fuerte voz, tan hermosa que hizo vacilar a Yoochun durante unos segundos. Yoochun se sintió hechizado, miro a Junsu mientras cantaba, la letra era una melodía dramática y sufrida, que Junsu podía expresar perfectamente.
<<. ¿Como puede el mundo perder esta voz? .>> pensó Yoochun, imaginando los momentos en los que Junsu había desaparecido. Escucharlo cantar, le hacia pensar que nunca dejaría que esa voz dejara de fluir.
Su corazón se acelero, y puso rápidamente la mano en su pecho para calmarlo.
La letra era profunda y cada vez se volvía mas suave y dolorosa. Junsu había escrito cosas dolorosas en esa letra. Yoochun sintió una tremenda pena al escucharlo cantar, no podía negar que Junsu tenía un talento inigualable, y sus composiciones tampoco eran malas. Solo había que escuchar la voz de Junsu para entenderle completamente.
El cuello de Junsu se tenso a cada nota que su voz realizaba, y el corazón de Yoochun volvió a palpitar con fuerza. Quería que parara, quería que dejara de retumbar, pero por mas que aplastaba su fuerte mano en el pecho el corazón no cesaría de latir de ese modo, no hasta que Junsu se detuviera, no hasta que desviara sus ojos de él. Pero parecía imposible, allí sentado en el sofá lo único que era capaz de mirar era a Junsu a su lado.

La voz había sido interrumpida, y el silencio se hizo en todo el salón cuando Yoochun aplasto sus labios sobre los de Junsu haciendole callar. Había sido de improvisto y con rapidez, mientras Junsu cantaba, apenas se lo esperaba, solo podía ser capaz de asimilar que de nuevo aquellos labios estaban aplastados con fuerza sobre los suyos.
Ambas cosas que tenia en sus manos, la grabadora y el papel, cayeron al suelo. Yoochun se aparto y miro a Junsu con cierto miedo.
Junsu tenia sus labios enrojecidos por la fuerte presión que había echo sobre ellos y sus ojos estaban abiertos, mirándolo sorprendido.

Yoochun se aparto un poco, pero aun seguían sentado en el sofá. Desvío su mirada, respiro profundo y cerro los ojos al mismo tiempo en que apoyaba sus codos sobre sus piernas y se cubría con sus manos la cara, ocultando todo su rostro con ellas.
Su corazón estaba fuera de si, ¿Podía ser capaz ese músculo manejar todo su cuerpo? Si no era así, ¿como había sido capaz de besarle de nuevo?.

— Yoochun ... — susurro Junsu, pero era una voz entre la suave línea de preocupación e incertidumbre
— No sé que pasa ... — confeso Yoochun, mientras volvía a dirigir su mirada húmeda a Junsu. De pronto agarro la muñeca del menor, pues quería explicarle que ni él mismo conocía sus actos con claridad. Pero su voz no lograba salir cuando miraba aquellos rojos labios.
— Yoochun ... — volvio a susurrar Junsu, sonó preocupado cuando sintió que Yoochun hacia aun mas presión sobre su muñeca, con fuerza lo aproximo a él y lo volvió a besar.

Junsu intento en vano apartarse de Yoochun cuando sintió que sus labios bailaban sobre los suyos. Se sintió tan extraño cuando sintió su muñeca liberada del agarre del mayor, y ahora las manos de este se dirigían a su rostro intentando con sus manos que el menor no se moviera o intentara huir mientras lo besaba como anteriormente no había hecho, moviendo sus labios sobre los de él, obligándole así a sucumbir y abrir su boca.
Junsu no quería abrir sus labios, pero la lengua de Yoochun hacia una presión superior sobre ellos. Al ceder y entreabrir su boca, la húmeda y calida lengua de Yoochun se coló con suavidad en la ardiente cueva donde se rozo con la lengua de su compañero casi sin esperarlo. Yoochun se sentía tan bien, que podría morir tras ello, no importaba lo que sucedía a su alrededor, es como si todo se limitara a ese momento y esa acción, por un momento solo deseaba que su lengua alcanzara las cuerdas vocales del menor, y tocar aquel maravilloso instrumento, pero eso era del todo imposible.

Se aparto de los labios de Junsu cuando este gimió sobre los suyos, sabia que el aire estaba escaseando, y no podía permitir que Junsu muriera de ese modo tan horrible (sin aire con el que respirar), era su deber preocuparse por él. Pero Yoochun sentía que todo había ido un tanto lejos en aquel momento y no se sorprendió en absoluto cuando sintió que su miembro había reaccionado soló por aquel calido y extraño beso.
Junsu  seguía sorprendido, y sus labios aún mas rojos e hinchados que antes, parecía incapaz de hablar, algo poco común en él. Yoochun se acerco más a este y le dio un leve empujón, sin ningún ánimo de violentarlo, logrando que Junsu cayera como una pluma, quedando tumbado sobre el sofá en el que ambos estaban sentados.

Junsu lo miro mientras continuaba tumbado y silencioso, ahora no parecía tener la expresión de sorprendido, tampoco cuando Yoochun se acerco a su cuerpo. Yoochun lo miraba desde arriba como si quisiera confirmar que todo estaba bien antes de acariciar la ropa de Junsu, la cual estaba muy bien planchada, tan suave como debía estar su piel bajo de esta.
Yoochun no podía contenerse mas, quería saber que sentirían sus dedos al rozar de esa manera tan intima la piel de Junsu, quien seguía callado y mirándole fijamente. Yoochun coló sus dedos por el cuello de la camisa de Junsu, hasta sentir la piel bajo esta, era calida y suave. Cuando quiso bajar un poco mas sus dedos en el interior de la camisa, uno de los botones se desprendió, uno tras otros se fueron deslizando y desabrochando dejando desnuda y descubierta aquella extraña piel que Yoochun exploraba con sus dedos inquietos, con extraña curiosidad, hasta llegar ha uno de sus pequeños y blandos pezones los cuales se endurecieron casi al instante en la que sus dedos los toco.
Junsu se quejo, y se cubrió el pecho con el ante brazo. Cerro sus ojos y Yoochun lo observo detenidamente, había muchas cosas que no conocía de su amigo a pesar de todos los años junto a él. Esa faceta nunca la había reconocido en un hombre como Junsu, aunque tampoco conocía esa faceta de él mismo. Era tan impropio de Yoochun obligar a Junsu a quitar su brazo, pero silenciosamente logro quitarlo sin utilizar ninguna violencia solo su persuasión, y volvió a tocarlos una vez mas.

La camisa a medio quitar de Junsu, no quedaba bien, no en él, así que se la quito, tal y como si este se tratara de un muñeco, Junsu seguía sumido en una profunda vergüenza que al parecer lo mantenía callado e inmóvil desde hacia unos minutos, haciendo un silencio total en el lugar.
Yoochun se inclino sobre el cuerpo de Junsu y se llevo uno de aquellos rosados tocitos de carne a su boca, rompiendo el silencio, escuchando de Junsu una nota que nunca había escuchado antes en él. <<. ¿Realmente estoy haciendo algo malo? No, no creo ..., solo … solamente, no quiero que le suceda nada ¿verdad? .>> se cuestiono Yoochun por un instante de lucidez al escuchar aquel extraño gemido que generaba la voz de Junsu cuando apretaba sobre sus labios uno de esos rosados pezones. Se aparto del menor, desprendiéndose de ese placentero y nuevo sabor de su piel. Yoochun observo curioso el bulto que se generaba bajo los pantalones de Junsu, era igual que el que sobresalía de los suyos.
Cuando sus manos se deslizaron encima de aquel bulto, Junsu reacciono casi de inmediato. Abriendo sus increíbles y expresivos ojos que había mantenido cerrados durante todo aquel trance, para mirar con ellos a Yoochun a la vez en la que decía:
— No hagas eso — Junsu parecia indefenso sin la parte superior de su ropa, y su voz parecia rogarle  — No me gusta ... — le dijo a Yoochun, pero apenas se movio ante esas palabras.
— ¿Por que actúas con inocencia? — pregunto Yoochun sorprendido. Junsu era un hombre dulce e inocente exteriormente, pero Yoochun sabia que no actua asi, que no era tan inocente en el fondo. ¿Qué era lo que le impedia a Junsu defenderse? ¿Gritarle de esa manera tan molesta que tenía de levantar la voz chillona? ¿Por qué no lo hacía?
— ¿Como quieres que actue? No puedo abofetear a Yoochun, por que es Yoochun — explico Junsu.
<<. ¿Asi que en realidad eso quieres? ¿Abofetearme? .>> pensó Yoochun un tanto molesto, se aparto de Junsu. No queria ser abofeteado por Junsu, solo queria proteger a Junsu ... Sabia que no estaba bien que su descontroladas aciones tomaran control en él, no sabia lo que estaba pasando, no queria hacerle, pero sentia una extraña y nueva curiosidad por él, que anteriormente no habia sentido.

Suspiro con fuerza, mientras se reponia, a la vez en la que parecia reponerse Junsu, quien seguia tumbado, esta vez cerro sus ojos de nuevo, avergonzado, y respirando tan profundamente que su desnudo torso baja y subia con fuerza, como si durmiera, mientras pensaba en lo recientemente sucedido, tan extraño ...
Yoochun queria preguntarse "¿Que he hecho?", ante la atmosfera tensa. Pero no queria escuchar la respuesta de esa pregunta ...

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