KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Líder cap 14

- ¿Qué es lo que estás haciendo?



- Corresponderte el beso, ¿qué más? –rió efusivo, desconcertando a Cheondoong- Tú empezaste.



- Pues si, pero… -quiso refutar y buscar una excusa con la que pudiera huir fácilmente del lugar, pero los brazos musculosos y bien formados de Changmin acallaron cualquier posible pensamiento de su mente. Entonces mordió sus labios y el alcohol volvió a entorpecer sus movimientos, dejándose caer con libertad sobre el infartante cuerpo de Max – Ay, como si me sirviera de algo...



- Exacto… -rió de nuevo, esta vez más relajado- Sólo déjate hacer.







No necesitó decir una palabra más. Dentro de todo, sabía que las palabras tan sólo entorpecerían el momento que recién comenzaba a formarse. Un momento único y embriagante que ya echaba demasiado en falta.







- ¿Entonces? –volvió a posar sus ojos sobre los del maknae de TVXQ, y sonrió. Changmin le extendió su mano y, tras tomarla, lo dirigió calmadamente hacia el taxi que los llevaría a su habitación de hotel. Donde nadie los molestaría.




*********


No era que estuviese ansioso por la cita, ni mucho menos. No era que deseara encontrarse con aquel apuesto integrante de MBLAQ para tener un maravilloso momento a solas con él. Era tan sólo que se sentía en la completa obligación de ser un total caballero con el chico al que le prometió esa dichosa salida, arreglándose lo suficiente como para no parecer un vago, y comportándose cuan gallardo debía. Por ello llegó en coche al bar donde se fueron casi todos los integrantes de ambas bandas luego del concierto; con el cabello peinado hacia atrás, pantalones de mezclilla medianamente ceñidos al cuerpo de color negro, una camisa grisácea y un abrigo corto, y negro. Porque quería que aquella cita fuera decente y agradable, para así darle un buen momento al chico al que tantos odiaban. Para así no tener que repetirla.



Lo que no esperó ni por un instante era que el mismo chico castaño le esperara con una facha tan producida, que por segundos pensó que se dirigía a una de esas fiestas anuales a las que solía asistir con sus compañeros. Porque para esas tardaban horas en arreglarse.



Lucía pantalones de tela completamente ceñidos al cuerpo, un suéter negro ajustadísimo que marcaba perfectamente sus abdominales, y una ligera bufanda a cuadros negra con blanco. Agregando, además, un arete que adornaba su oreja y le hacía ver más rebelde, y su cabello peinado hacia cualquier lugar que completaban su apariencia, tornándola perfecta.



Y lo admitía; Lee Joon era deseable. Más con esas fachas, que si no fuera porque estaba tan coladísimo por el pequeño Chulyong, ya se las abría arrancado. Pero se contuvo, porque sabía que cuando regresara al departamento, unos brazos cálidos y unos bellos labios rosados lo recibirían ansiosos. Unos que lograban quitarle el aliento.





- ¿Yunho hyung? –y sus pensamientos fueron interrumpidos por esa voz grave y masculina de su cita, que le sonreía desde la puerta del bar. Luego bajó del vehículo, le dio la vuelta y le abrió la puerta al castaño, quien inmediatamente entró. Él le siguió, y tras encender el motor del coche volteó hacia el menor y le sonrió amablemente- Hola, hyung.



- Hola, Joon.



- Puedes decirme Chang Sun. Es mi nombre verdadero, después de todo… -le sonrió coquetamente, pero Yunho volvió su vista hacia la carretera sin darle un mínimo de atención al gesto- Yunho hyung…



- Preferiría que no, Joon –sonrió amablemente- sería muy descortés hacerlo, si apenas nos conocemos.



- Está bien… -¿qué hacer? No podía refutarle algo así a alguien como él. U know rió suavemente, y decidió seguirle para amenizar el ya tenso ambiente- ¿Qué tal tu día?



- Grandioso –sonrió, volteando levemente hacia el menor- el concierto fue perfecto.



- Lo fue…







Genial, se había quedado sin palabras. Y no podía esperar que fuera Yunho quien empezara una conversación, ya que parecía demasiado concentrado en el manejo de su coche… y no quería perturbarlo de ninguna manera.

Dejó que la situación se manejara por sí sola, y se quedó callado. Lo que no esperó, fue que el silencio reinara tantos minutos que sólo el ruido del motor siendo apagado cuando hubieron llegado al restaurante, logró perturbar. Yunho salió del auto y le dio la vuelta, abriendo la puerta del copiloto.





- Gracias… -murmuró apenas. Yunho cerró la puerta cuando hubo bajado, y le sonrió con amabilidad- ¿Dónde estamos?



- Pensé que te gustaría venir a un restaurante –explicó, calmado. Lee Joon lo miró completamente hipnotizado- Los chicos suelen tener hambre tras cada concierto, y como en los bares sólo venden alcohol… pues pensé que te gustaría comer algo.



- Eres tan bonito… -pensó en voz alta. Luego oyó la risa de su hyung frente a él, y sólo entonces logró darse cuenta de su error- Lo… lo siento. Pensé en voz alta.



- Lo noté –rió más al ver al menor tapándose la cara con sus manos- No sabía que al tan popular Lee Joon le avergonzara mostrarse sonrojado.



- Yo no… -pero Yunho elevó su ceja, aún con la sonrisa en su rostro, y supo que había perdido. Y se sintió estúpido e inmaduro- No suelo ser así.



- ¿No? –asintió fervientemente, y Yunho suspiró- lástima. Me pareció adorable.









No pudo decir más. Tan sólo se limitó a golpearse mentalmente.





**************






- Changmin… -lagrimeó, abriéndose de piernas bajo la atenta mirada de su hyung castaño- ¿por qué tardas tanto?





Le costaron segundos lograr recuperar su consciencia tras la erótica escena, más aún movilizar un músculo. Parecía que la sola voz de Thunder lograba electrizar su cuerpo hasta en lugares de los cuales desconocía su existencia, y que su pálido y delicado cuerpo le arrancaba la consciencia. Y se sintió majadero y estúpido al tener a semejante criatura desnuda sobre su cama sólo entonces, y no antes; cuando el rompimiento con su ex novio de SHINee le dejó tan completa e hirientemente destrozado.

Y sus ojos buscaron los del menor, y se deshicieron en el mar de erotismo y necesidad que éstos le brindaron. Luego gateó por sobre el colchón hasta ubicarse frente al blanco cuerpo, y posó sus labios sobre la suavidad de su cuello, mientras sus manos se desvanecían bajo su piel.







- Ah… Changmin… -gimió sobre sus cabellos, desordenándolos con el aliento- métemela…









Y le sonó tan vulgar pero tan bello a la vez.

Ni tardo ni perezoso, abrió poco más las pálidas piernas de Cheondoong y se ubicó entre ellas, posando su excitada entrepierna sobre el pequeño orificio. Entonces buscó los ojos del pequeño bajo él buscando su permiso para seguir, y apenas lo obtuvo tras un corto asentimiento, lo penetró. Suave, como temiendo el lastimarlo más de lo debido, frenando cualquier tipo de movimiento apenas sintió la punta completamente dentro.





- Demonios… como duele… - y quiso disculparse y quedarse quieto eternamente sólo para evitar hacerle demasiado daño, pero Thunder no. Empujó su propio cuerpo rudamente contra la pelvis del mayor, auto penetrándose. Y sólo cuando sintió el miembro erguido y caliente de Changmin completamente dentro de su interior, se detuvo –demonio…



- No debiste… hacerlo tan… rudo… -gimió en su oído, tratando de controlarse. La estrechez de Cheondoong era demasiado exquisita y perfecta como para estarse quieto más de un par de segundos. Lo sabía, porque le estaba costando una vida el aguantarse hasta el momento indicado –te… hiciste… daño…



- No me importa… -sonrió como pudo, lamiendo los labios contrarios- te ibas a… tardar siglos… si no lo… ah… hacía…





- Mentira… -mordió el blanco cuello para controlar sus impulsos, recibiendo un fuerte gemido en respuesta- avísame…



- No soy… una niñita… - gruñó. Changmin se aferró a sus caderas, sin mover músculo- muévete…







Las frazadas se perdieron en el piso, los gritos comenzaron. Max sostuvo firmemente las piernas delgadas y pálidas de Thunder y las enroscó en su cintura, entrando más profundamente en el joven cuerpo. Y Cheondoong gritó con fuerza el nombre de su acompañante, mientras la cama que los recibió se movía sin cesar bajo su acto de deseo, rememorándoles con su sonido la fuerza con la que se entregaban el uno al otro.

Changmin bajó con sus labios por la piel tersa, succionando cada tanto para dejar una marca, perdiendo cada segundo la poca cordura que la imagen de Thunder desnudo llamándole con las piernas abiertas le había dejado. Porque su estrechez no tenía comparación alguna, y el hedor a sexo que desprendían sin parar se incrustaba en su cerebro cual enfermedad infecciosa. Dejándole en la memoria una única necesidad… la de poseerlo hasta la saciedad.





- Ah… hyung… -gimió bajo su cuerpo, abrazándolo por la espalda y arañando la piel a su alcance- así…ah… sigue…



- Cállate… -ordenó, buscando el trasero del menor y presionándolo entre sus dedos apenas lo hubo encontrado- tan estrecho…



- I…diota… -entonces Max entró tan profundo en su cuerpo, que no pudo evitar que un grito que de seguro se oyó en todo el hotel escapara de su garganta. Changmin lo entendió, y repitió la hazaña- ¡Ah! ¡Ahí, ahí!







Y ya no hubo espacio para las palabras, sólo para los gritos y gemidos que escapaban como aire de sus gargantas. Y embistió el blanco cuerpo con fuerza, jadeando emocionado ante cada nuevo arañazo que era dejado en su espalda en cuanto lo hacía. Y siguió empujando su entrepierna contra el trasero de Cheondoong, buscando casi con desespero la olvidada virilidad contraria, atendiéndola al instante.

Y Thunder olvidó cómo se sentía respirar, y acercó casi con violencia el rostro de su hyung para morderle los labios.





- Me… vengo… -gimió, cerrando sus ojos con fuerza mientras su pene era sacudido una última vez por la mano de Changmin. Luego llegó al orgasmo, y antes de poder dejarse reposar sobre la cama sintió su interior siendo repletado con un líquido viscoso, y un Shim Changmin cayendo de lleno sobre su cuerpo- Hyung… -susurró suavemente sobre los castaños cabellos, zarandeándolo para sacarlo de su cuerpo- aún estás adentro… - pero Changmin se limitó a gruñir, abrazándolo posesivamente de la cintura con una mano y con la otra tomando las sábanas para cubrirlos a ambos- hyung…



- Mañana… -murmuró, dejando caer su cabeza sobre el blanco pecho. Thunder sólo se limitó a suspirar, prometiéndose que a la mañana siguiente aclararían muchas cosas- buenas noches…



- Buenas noches, hyung.



***




Incómodo.



Era lo único que podía describir esa cita que tanto había anhelado. Incómoda.

No tanto por no hallar tema de conversación, porque ya habían iniciado bastantes. Sobre la música, sobre los amigos, sobre la familia y sus deseos para la vida… siempre encontraban algo de qué hablar, por muy bobo o infantil que fuere el tema. La incomodidad era única y exclusivamente culpa de la fama de Yunho, y en muy menor medida, de él mismo. Porque no habían pasado ni quince minutos en el lugar y ya se había creado una fila desde su mesa hasta el baño –que NO estaba cerca- de fanáticos que rogaban por tener un momento con el famoso U know de TVXQ. Y le apestaba, y fastidiaba en exceso tener que sonreír amablemente a cuanta loca se aparecía por su mesa pidiéndole casi entre chillidos una fotografía con su guapo ídolo.

Estaba celoso, lo admitía, pero más que eso, estaba frustrado. Porque todos tenían la atención de Yunho, menos él.





- Que locura… -oyó a su lado. Miró por el rabillo del ojo a su castaño acompañante y suspiró, consciente de que faltaban al menos unas diez adolescentes que entraron al local únicamente porque oyeron el rumor de que U know estaba ahí- ¿Joon?



- Dime… -murmuró, ausente. Yunho comprendió el motivo y les pidió amablemente a cada una de sus fanáticas que los dejaran a solas. Pero Joon no lo escuchó-



- Lo siento, no suele pasar tanto como se imagina –sonrió ameno, recuperando la atención de Lee Joon- discúlpame.



- Da igual –sonrió, feliz de saberse el centro de atención de U-know- debes estar acostumbrado a tener tanta atención.



- Ni tanto –rió, limpiando sus labios con una servilleta tras ingerir un poco de la comida ordenada. Joon le sonrió de vuelta, recordando levemente la imagen de su compañero de grupo, y al parecer también, su rival – No siempre es bueno. Suelo no tener la atención de quien quiero.



- ¿Cómo no? Eres U-know de TVXQ.



- Ha, pues no es tan así. Cuando me gusta alguien, esa persona es quien menos me mira –sonrió, nostálgico- gracias a Dios ahora no fue así.



- ¿A qué te refieres? –prefirió no pensar equivocadamente, o adelantarse a algún hecho. Porque era rencoroso, y vengativo, y por Dios que si Yunho le decía lo que no quería oír… ardería Troya- ¿Yunho hyung?



- Quien me gusta ahora sí me miró, y… -se le acercó al oído, susurrando para que sólo él le oyera- es mi novio –sonrió. Joon enmudeció- pero es un secreto, ¿vale?



- ¿Novio? –y tan pronto como aquella revelación llegó a sus oídos, él comenzó a perder el control. Pero se contuvo como pudo, alcanzando a abrir sus labios sólo lo suficiente como para hacerle una última pregunta- ¿Y quién es?



- Mir.







Tuvo que morderse el labio para no expulsar la cantidad exorbitante de improperios que se cruzaron por su mente. Tuvo que presionar sus puños con fuerza para no golpear la mesa y tirar la comida que habían ordenado hacía tan sólo un par de minutos; y tuvo que mirar hacia abajo para que la sonrisa enamorada y feliz de Jung Yunho no le abofeteara su orgullo.

¿Mir? ¿Bang Chulyong? ¿Ese Bang Chulyong?



Era una broma.





- ¿Bromeas? –y casi esperó recibir una negativa a su pregunta, pero en vez de eso sólo obtuvo un suave asentimiento. Yunho rió alegremente ante su evidente perplejidad, aumentando no sólo su cólera, sino también su falta de autocontrol- ¡Debes estar bromeando! –gritó, levantándose de la mesa, ganándose la mirada confundida de toda persona en el lugar- Es un chiste.



- ¿Por qué debería serlo?



- Porque… porque… -cerró sus ojos, presionó sus puños, perdió el control- ¡Mir no te ama, me ama a mí!







Y todos los cabos se unieron, y aquella voz en el teléfono de hacía unos días cuando estaba de salida con su bonito novio volvió a su mente. Esa misma que arruinó su tarde y deprimió a su Mir cuando más feliz se hallaba.

Y de pronto, su usualmente calmada forma de ser, explotó.





- ¿Así que eres tú el que lo llamó ese día? –murmuró, suave. Joon lo observó, y como si un balde de agua fría hubiera caído sobre sus hombros, se calmó. Yunho colocó sus manos sobre la mesa justo frente al menor, y con voz atemorizante, prosiguió- Creo que te dije lo que sucedería si te metías con Mir.







Y los recuerdos de aquel momento llegaron a su mente como una ráfaga. Y tan pronto como éstos llegaron, apagaron su cólera, transformando esa rabia e ira hacia su amigo peli anaranjado, en un miedo y terror hacia su cita y amor.

2 Comentarios:

  1. Anónimo1/16/2011

    fiuuuu!!! changmin wuaaaaaauuuuu!!! que pasion dios jejejej...(babeando)
    esta genial gracias
    que sera de mir es tan lindo...
    creo q es mejor yunho para el claro!!!!!!
    gracias esta genial.... katyna

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  2. Anónimo1/20/2011

    Changmin on fire!!!!!!!!!! *-* ame este capi!!

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