Gashiyeon, Thorn Year - Cap3 parte 2

1 comentarios
No baje a cenar ese día. Por alguna razón, me resultaba un poco difícil para mí mirarla. Sin embargo, no me sentía mal por lo que había pasado en la mañana.
Es sólo que no quería sentarse allí y ver como los dos se hablaban cariñosamente e intercambiaban pequeños besos. Y no había manera de que él volviera a bajar con la camiseta que le di como lo hizo ayer. Evité la comida también debido a la combinación de estos diversos motivos. En realidad no quería poner a prueba los límites de mis celos.

Hubo un cepillo de dientes que me esperaba, cuando entré en el cuarto de baño. Le puse pasta de dientes, pero en mi impaciencia, pero en mi impaciencia, acabé lastimándome en el lugar donde había tenido una cirugía, por accidente. Me senté en cuclillas sobre el piso del baño aferrándose a mi mejilla. Me dolió tanto.

Poco a poco el dolor comenzó a disminuir. Aunque mi rostro se había puesto pálido, y mis ojos se llenaron de lágrimas. Ni siquiera se puede decir que lloré a menos que sea prácticamente un río. Mierda...

Una vez que todo paso, me aseguré de lavarme los dientes con cuidado, usando el espejo. Como me había dicho el dentista.

Una sustancia de color rosa corría por el lado de mi boca, una mezcla muy bien incorporada de sangre roja y pasta blanca. Me reí varias veces en el espejo mientras estaba cepillando los dientes. Es doloroso no ser capaz de reír en voz alta.

Después de haberme lavado los dientes me di una ducha, durante la cual, me mire a mí mismo en el espejo todo el tiempo. Toda esta preocupación había arruinado mi piel. Dejé correr el agua sobre mi piel, el pelo mojado estaba patéticamente pegado a la cabeza. Me veía como una col escurrida. No me queda bien, ya no le gustaba.

Seguí criticando mi cabello, incluso después de que Yunho regresó a la habitación.
Como si pensara que una revista no había sido suficiente para protegerse de mí, había traído una novela esta vez. Aún insatisfecho, me volví mi hacia él.

-Mi color de cabello... No me queda, ¿verdad?... ¿Sí? –

Pero yo no esperaba una respuesta de todos modos. Se limitó solo a voltear de página de su libro, mientras se sentaba en la cama, negándose a mirarme.

-¿Crees que debería cambiar?-

-¿No vas a dormirte ya?-

Esa fue su respuesta fría, los pensamientos persistentes acerca de mi horrible cabello desaparecieron en un instante. Rápidamente se metió en los pliegues de las sábanas. Cerró su libro, Yunho se trasladó a colocarlo en la mesa de noche y bajó la luz de la lámpara. No me quedo más y también me metí a la cama.
En silencio mirando al techo nuestra respiración parecía un ser una junto con el latido de nuestros corazones.

-Yunho, estoy harto...-

Él había sido siempre muy sensible a cualquier cosa con respecto a mi salud.

-Estoy harto, de verdad...-

-¿Con qué-

Con eso, sólo me demostró que al menos esa parte de él no había cambiado.

Me toco con sus manos, sentí que mi respiración se aceleraba con tan solo sentir su calor. Y aunque no había nada particularmente excitante, incluso la pequeña diferencia de temperatura de las manos de Yunho fue suficiente para hacerme feliz.

-Me dolía el cuerpo todas las noches con solo el pensamiento de ti... Pensé que iba a morir.-

-Entonces, ¿por qué no te buscas a una mujer para ti?-

Alejo sus manos de mi, tras decir aquellas palabras tan crueles.
Mierda. Qué frustrante. Ni siquiera esto es suficiente?

-Tu mujer... ¿Me la prestas, entonces?-

-¡Idiota!-

En un instante, estaba encima de mí, sentado en mi estómago mientras levantaba el puño en el aire. Cerré los ojos con fuerza, expectante. Pero pronto su ira había desaparecido. Yo incluso le había dado una razón para golpearme. Quería provocarlo.

Entonces, ¿por qué no lo hizo? Él ha cambiado mucho. Te estoy pidiendo que me golpees, ¿Por qué no puedes hacerlo?.
Extraño.

Se bajó de encima de mí. Se hacia cada vez más distante, se levantó de la cama y tomo una almohada.

Enojado le avente un objeto de felpa tan duro como pude, dio en el blanco y rebotó en la parte posterior de su cabeza y cayo en el suelo con un plop!. Se detuvo en seco. Tiró la almohada que llevaba. Pero todavía no había respuesta por parte de él. En ese momento, todo lo que llevaba de racionalidad en jaque se rompió violentamente.

Sin dudarlo un instante, tomo el objeto que yo le había lanzado y me lo aventó con todas sus fuerzas, y aterrizó exactamente en mi cabeza.

Los sonidos de la respiración lenta desaparecieron, y fueron reemplazados por un silencio amenazador. Poco a poco su cuerpo se volvió hacia mí. Su mirada me atravesó como un cuchillo. Por un momento, fui capaz de sentir una especie de terror que no había sentido en mucho tiempo.

Asustado, me levante y corrió hacia él. Fue una expresión de mis más sinceras disculpas. Sin embargo, no hizo nada, incluso después de haberlo besado, no dio respuesta. El espacio que rodea los labios fue cubierto por mis besos. Con el tiempo, yo estaba siendo rechazado por sus manos duras y,…

─ ─ ─ ─ ─ !!!!!

Caí al suelo, con un ruido sordo. Brevemente vi las estrellas que se veían por la ventana, fueron cubiertas por la oscuridad.

Después de un tiempo, tuve la oportunidad de recuperar una parte de mis sentidos.
Sentí como si mi mejilla estuviera a punto de caerse. Parecía que algo se había roto dentro de mi boca, y pronto sentí el sabor desagradable de la sangre. Volví la cara hacia arriba para encontrarme con su mirada.

-Te he encontrado un piso, no quiero ver tu cara. Me voy.-

¿A dónde vas? Todavía me tienes que castigar más...
-Yo no quiero que te vayas-

La puerta del dormitorio se cerró con dureza. Como si de reírse de toda mi anterior arrogancia y confianza, ahora no había nada.

Fue entonces cuando las lágrimas por fin llegaron. Aunque traté de tranquilizarme la combinación de rechazo y golpes no me dejaba.

La ira, la vergüenza, y mi todavía insatisfecho deseo sexual me dieron problemas para ofrecerme al sueño, incluso mucho después de que él ya había ido.

Acurrucado en el mismo lugar donde había caído, llegue a la conclusión de que la única manera de llegar a él, ahora era a través de la fuerza.

No esperaba dispuesto a rebajarme a traerlo de vuelta.

Al menos esa noche no podía reprimir el deseo de estar en sus brazos.

Voy a reclamar sus labios como míos.

Voy a reclamar su cuerpo que me pertenece.

Lo siento, de verdad. Pero es a mí a quien ama, no tú.

Salí de mi habitación con el propósito de conseguir a Yunho.

Se escuchaban los gemidos de Suh-Hee.

Me senté apoyando la espalda contra la pared. Pude ver las caderas de Jung Yunho entre sus piernas atreves de la pequeña abertura de la puerta. Su cuerpo desnudo empujaba hacia atrás y hacia adelante.

Las lágrimas acudieron a mis ojos al verlos.

Maldita.

Metí mi mano en mi ropa interior y se enrosco alrededor de mi miembro erecto.

-Uf, ahh... Suh-Hee...-

Sus gemidos de ella y los míos comenzaron a fundirse entre sí.

No me importaba si sólo se escucha como ligeramente en forma de ecos.

Esa sustancia espesa, blanca, el sabor era muy amargo.

1 comentarios:

  1. Quisiera saber si van a seguir con la traduccion de esta historia?

    ResponderEliminar

Deja tu comentario \(*O*)/ ♥ ♥
o más bien... deja tus pensamientos pervertidos grabados en esta entrada XD