New Beginning 2

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Titulo: New Beginning 2
Autor: Minato
Pareja: MinSu
Género: Slash
Extensión: Oneshot
N/A: Esta historia es un hecho real modificado para su deleite, consta de 2 relatos, la perspectiva de Junsu y de Changmin respectivamente… pero ambas llegan a una conclusión común un “Nuevo Comienzo”.
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[Versión de Changmin]

Cuando Yuuki me comento que Junsu había publicado parte de nuestra historia en este blog y al leer el mismo, encontré injusto que solo el contara su versión de los hechos, muchos de ustedes deben haber pensado que soy un miserable y creo merecerme hasta cierto punto sus insultos.

Me presento soy Shim Changmin un odioso por excelencia, es mi forma de ser y quien le guste pues bueno y a los que no váyanse a la mierda así de simple, soy un año mayor que Su crecí en una familia liberal, por eso cuando les comenté que me sentía atraído por hombres no fue el choque traumático que algunos en mi misma condición experimentan.

Ingresé a la universidad sin hacerme ilusiones de nada, si resultaba ser algo provecho para mi vida sería excelente, si no tranquilamente me iría a estudiar otra cosa, desde el primer día de clases Junsu llamó la atención, era un chico sociable y atractivo. Todo lo contrario a mí, creo definirme a mí mismo como un observador empedernido sin muchos amigos y un antisocial de por vida. La sonrisa estridente del menor era y es la risa más extraña que he escuchado, en mi interior pensaba “No se estará ahogando” no pude evitar reírme de él en su cara a la primera oportunidad en que me miró.

Soy un ser superior al resto intelectualmente hablando, rápido de pensamientos y con alto grado de retención en las clases, los que me conocen o se dan el tiempo de hacerlo descubren que al traspasar mi fachada de “maldito arrogante” soy de los más normal, que aprecia las cosas dulces, le encanta leer y escribir, que prefiere quedarse en cama los días de lluvia o que da el máximo de sí mismo si de ayudar a un amigo se trata.

Una noche Yuuki en contra de mis deseos y más bien para no dejarla sola acudí con ella a una fiesta de la universidad, cuál fue mi sorpresa cuando nos presentaron formalmente a él y a mí, éramos compañeros de clases pero que le dices a alguien que a pesar de este gran detalle ni siquiera te has detenido a mirarlo o tan solo dirigirle la palabra.

- Hola soy Junsu - dijo incomodo presentándose.


- Changmin – fue lo único que salió de mi boca


- ¿Bebes? – me preguntó indicando la mesa de las bebidas mi negativa fue rotunda, no puedo comprender a la gente que bebe alcohol solo por el hecho de atontarse las neuronas un par de horas y amanecer sin poderse ni su trasero. Junsu caminó hasta la mesa “Lindo trasero” esta frase pasó por mi cabeza tan rápido como desapareció, al poco rato el más bajo volvió con un líquido negro en un vaso, no quise preguntar qué mierda era eso.
- Te he visto en clases – me dijo de pronto para romper el silencio que se había formado – no sé qué hablar contigo – suspiró resignado. Yo sonreí burlón, algo esa noche me llamó la atención de ese chico.

Esta simple presentación fue el plus para entablar una amistad en crecimiento, Junsu como el mismo explicó en su relato es despistado en demasía, siempre se le olvidaban los textos de clases, no ponía atención en estas o perdía su lápiz nuevo en menos de 1 segundo, por lo mismo ahora tengo la manía de andar con más lápices en mi bolso para dárselos. Los ramos no eran lo suyo, por este motivo comencé a hacerle tutorías para que subiera sus notas, una noche cuando estudiábamos para los exámenes de fin de semestre bajé a la cocina por bocadillos, cuando regresé a mi habitación Su estaba dormido sobre la pila de libros, dejé la bandeja sobre mi cama y me concentré en mirarlo, hacia a un tiempo a esta parte notaba extraño a mi amigo, se ponía nervioso cuando le hablaba, trataba de no quedarse a solas por mucho tiempo conmigo y ese tipo de cosas que te hacen deducir que algo normal no está pasando, el hecho que sea gay no me hace un idiota.

Como decía, Su dormía, me acerqué despacio para no despertarlo olía deliciosamente, toqué su mejilla y por último lo besé, lo que me llevó a hacer esto fue solo instinto una reacción innata de mi cuerpo, abrí los ojos al sentir como Junsu se alejaba, lo miré desde donde estaba todo nerviosos y colorado tocándose los labios.

- ¿Qué haces? – me preguntaste, sonreí travieso pensando en lo obvia que era la pregunta, me levante y camine poco a poco hacia ti, mientras tu retrocedías nervioso y rojo hasta las orejas – No estoy para tus bromas, Changmin –me gritaste nervioso y medio tartamudo, cuando chocaste con la pared más rápido que decir “Dios” te atrape entre mi cuerpo y la habitación, sabía que jugaba con fuego y que tarde o temprano me quemaría pero yo mismo había prendido la llama, ya no tenía salvación.

Me acerque hasta quedar a centímetros de tu cara y susurre en tu oído con la voz más cachonda que pude poner – A ti te gustan los hombres –tu rostro palideció por la sorpresa que te causaron mis palabras – de hecho, te gusto yo – esto último fue la guinda de la torta, di un paso para atrás y espere que negaras todo, que dijeras que era un “maricón” y que no volviera a acercarme a ti.

Pero me quede de piedra cuando en vez de negarlo todo reconocías tus sentimientos, me miraste serio – Qué si eso es cierto, qué vas a hacer si de verdad me gustas – camino hacia mi decidido y me beso.

Cuando nos faltó el aire y por razones obvias tuvimos que separarnos, a Su le entro el arrepentimiento tomo su mochila y camino hacia la puerta de mi habitación rápidamente la cerré – No me vas a dejar con las ganas – le quite el bolso y lo tire nuevamente al suelo, tome sus mejillas entre mis manos y esta vez yo lo bese fogosamente.

Así en una guerra entre nuestras bocas, te tire a mi cama cuando estaba encima de ti me detuve para mirarte, tus labios rojos y respiración dificultosa me estimulaban a tocarte mas, abriste los ojos un momento solo para darme permiso para el siguiente paso, envolviste tus brazos en mi cuello y me jalaste nuevamente a tus labios, acaricie con una mano tu cintura por sobre la ropa para luego introducirla dentro de ella encorvaste la espalda al sentir mi fría mano sobre tu cálida piel.

- Min – me susurraste mientras te besaba el cuello
- Mmmm – ronronee
- ¿Esto va en serio? – preguntaste con un hilo de voz
- No se – dije levantándome un poco – averigüemos eso en el camino – antes que siguiera hablando metí una mano entre sus pantalones, gimió fuerte cuando comencé a masajear su entrepierna Su solo apretada la almohada detrás de su cabeza en completo éxtasis.

Desabroche lentamente tu camisa dejando al descubierto tu pecho blanco que contrastaba con el color oscuro del mío, toque tu vientre marcado por el ejercicio, lamí y mordisquee tus pezones hasta dejarlos duros y erectos, mientras el acariciaba mi espalda y me agarraba del pelo cuando lo que sentía era muy intenso.

Todas las caricias fueron rápidas y certeras, de besos fogosos pase a penetrarlo rápidamente Junsu solo gemía mi nombre una y otra vez como si este fuera una plegaria al cielo.

El rompecabezas que formaban nuestros cuerpos me encantaba, el hecho de haber tenido sexo con otro hombre me tenía satisfecho no es que fuera mi meta pero me sentía completo, en especial porque con el tiempo comprendí que Junsu hacia esa magia en mí.

En cuanto a este tema soy un completo conservador solo las ocurrencias de Su me hacen salirme de mis principios y ser partícipe de sus locuras, como cuando insististe en hacerlo en un baño público lleno de gente o amarrarme a la cama. Esto lo reconozco hace más entretenido el sexo por qué no sé qué esperar de él cuándo se calienta.

Nuestro comienzo fue feliz, yo el típico huraño cascarrabias me hacía un ser más sociable solo porque él estaba a mi lado, pero todo estuvo a punto de terminar con la llegada de Yoochun desde un principio supe que le tenía ganas a MI novio, soy un ser extremadamente posesivo y celoso con lo que es mío, por lo mismo me molestaba sobremanera cuando lo sacaba como si fuera el único de la clase a hacer sus malditos ejercicios a la pizarra y casi morí de la ira cuando supe que se habían hecho amigos, no es que no confiara en Junsu pero es que era demasiado lento en leer las segundas intenciones del tipo.

Todo llego a su punto crítico cuando me entere que Yoochun lo había besado, esa tarde lo busque y espere a fuera de su trabajo, lo tome de la chaqueta que traía y lo empuje a un callejón.

- No te atrevas a tocarlo otra vez – le advertí tomándolo del cuello

Yoochun me miro serio y sonrió burlón.

- Tanto miedo tienes de que Junsu te deje – apreté los dientes – me gusta más de lo que imaginas y creo que sinceramente pierde el tiempo contigo – me dijo Yoochun soltándose de mi agarre – me das pena – golpeó mi hombro con su cuerpo y se fue caminando despacio.

Cuando Su llamo a media tarde como siempre lo hacía se desató una pelea de proporciones épicas, me sentía enojado, engañado e inseguro, mi orgullo de hombre había sido pisoteado por un infeliz y yo el muy estúpido con mis reacciones infantiles le estaba dando a Su en bandeja de plata y listo para servir. Esa noche Junsu fue a mi casa para hablar, se aguantó las lágrimas cuando volví a explotar de ira.

- Como te dejaste besar por ese imbécil ¿besa bien? ¿Te gusto? – le increpe
- Changmin mírame – me hizo mirarlo – Le aclare al instante que no podía corresponder a sus sentimientos – bufe y mire para otro lado – déjame terminar no te pongas estúpido – volví a poner mi atención en el – No sé si besa bien y no me gusto su beso, de hecho me aterro su reacción, lo único que quería era salir corriendo, pero estas tontas piernas no se movieron – las miro y se las golpeo. Junsu al verme más calmado me abrazo – además el único que puede ponerme así eres tu – susurro contra mis labios y puso mi mano en su miembro para que notara lo duro que estaba.

Esa invitación era sexo seguro de hecho fue el más rudo que hemos tenido me desquite con su cuerpo la frustración que sentía en el momento.

Soy una persona como notaron fría y explosiva en cambio Su es todo amabilidad y conversación, creo que esto es lo que amo de él lo diferente que pude llegar a ser en comparación conmigo. Como comento en su relato muestra situación sentimental se limita a mi familia y algunos amigos.

Al poco tiempo ocurrido lo de Yoochun el abuelo de Junsu cayó enfermo, al comienzo de su enfermedad trate de estar con él lo que más pude, había días enteros que se pasaba en el hospital o en la madrugada debía correr con la ambulancia porque al señor le daban unas crisis horribles, me sentía impotente al no poder ayudarlo como yo hubiera querido, además sentía que se agobiaba mas al pensar que debía también cumplirme a mí como pareja por eso en una decisión egoísta termine con él.

Pensé que al hacer esto sería más libre de acción, no lo busque mas ni lo llame, lo evitaba cuando lo divisaba en la universidad, fui un cobarde dejándolo solo a su suerte, por compañeros cercanos a él me entere que su abuelo había muerto aun así no lo busque, con qué cara me presentaría ante él a decirle “Volvamos” lo di sinceramente por perdido, me concentre en los estudios esa fue la única manera que encontré para no pensar tanto en el.

Un día en que me encontraba dentro de mi burbuja de autodestrucción vi que en mi teléfono parpadeaba tu nombre acompañado de una foto tuya sonriendo feliz, dude en contestar pero a último minuto mi dedo apretó el botón verde y escuche tu voz al otro lado de la línea.

- Soy Junsu no cuelgues – dijo rápidamente, mi corazón se detuvo al escuchar de nuevo después de tanto tiempo tu voz

<. Silencio .>

- Mmm… mi abuelo falleció – su tristeza traspasaba el teléfono y me envolvía haciéndome sentir miserable
- Lo lamento – dije fríamente
- ¿Cómo estás? – Me pregunto
- ¿Qué quieres Junsu? –
- ¿Podemos vernos mañana? –
- ¿A qué hora y dónde? –
- Donde siempre a las 4 de la tarde – Colgué el teléfono antes incluso que terminaras de hablar.

El lugar de siempre era la entrada de una estación del subterráneo, no pude dormir en todo la noche pensando en qué actitud tomar cuando lo viera, opte por la fría y desinteresada te había hecho mucho daño como para darme el lujo de volver contigo, me levante temprano ese día, me di una ducha de agua tibia y busque en mi closet la ropa adecuada para la ocasión un chaquetón negro que me llegaba a las rodillas, unos pantalones ceñidos al cuerpo con unas zapatillas a juego y unos lentes de marco grueso, me mire por última vez en el espejo antes de salir me sentía emocionado como si fuera nuestra primera cita. Legue 1 hora antes de la acordada al metro y me senté cerca de la boletería a esperarlo, cuando lo vi acercarse me quede estupefacto no era mi Junsu el que venía, era un chico escuálido “como un cachorro bajo una lluvia intensa”, vestía parecido a mí con la pequeña diferencia que traía unos lentes oscuros y gruesos guantes.

Me levante lentamente de mi sitio y espere a que estuviera más cerca para hablarle.

- Qué quieres decirme –
- Aquí no, vamos a una cafetería cercana, hace frío – No podía dejar de mirarlo, acerque una mano lentamente a sus lentes oscuros y se los quite, Junsu se quedo quieto como si fuera de piedra.
- Te ves horrible – ataque yo, me quito los lentes de la mano y se los volvió a colocar tapando las oscuras ojeras que se dibujaban bajo sus ojos, lo seguí hasta una cafetería el clima era frio y poco a poco se oscurecía trayendo consigo la lluvia.

- Es aquí – me indicaste cuando llegamos a nuestro destino, Su busco una mesa apartada de la gente, la cafetería era modesta pero cálida eran los típicos lugares que le gustaban a Junsu. Me senté en una silla frente a él, vino la camarera y pedí mi orden – un café negro – luego se retiro.

- Dime para qué me trajiste aquí, tengo cosas que hacer – le escupí estas palabras con toda la acides que pude.

-¿Por qué no fuiste al funeral de mi abuelo?- me preguntaste nervioso, te mire sobre mis lentes pero antes de contestar llegó la camarera con nuestra orden y la pregunta quedó sin respuesta “salvado por la camarera pensé” la verdad era que no quería beber café, tenía desde esa mañana revuelto el estomago, Su bebió a pequeños sorbos del líquido caliente entrando en calor y tranquilizándolo un poco por que dejo de sobarse las manos - ¿Por qué me dejaste cuando más te necesitaba?- Un punto para Junsu cero para Changmin, a pesar de lo mal que me sentía en el papel de chico malo no la iba a cambiar, tome con total tranquilidad mi taza y bebí de ella como si tuviera todo el tiempo para ello – responde por favor, también tengo cosas que hacer – me dijo de golpe alterado.

- Te ves patético actuando de esta manera, como un pobre bicho herido – me acomode en la silla para escupir estupideces que en realidad no sentía - ¿Quieres volver conmigo? Pues volvamos si tanto lo deseas, extrañas mis caricias, mis besos – me acerque a tu oído por sobre la mesa – mi pene – volví a sentarme y a maldecirme mentalmente por lo maldito que estaba siendo contigo – Tu abuelo está muerto, ya no hay nadie que nos moleste –

- Si, nadie que nos moleste – susurraste como un demente, te levantaste de tu asiento tan rápido que note que me habías golpeado solo cuando te mire desde el suelo – ¡Eres un pobre imbécil! – gritaste a todo pulmón y saliste corriendo del lugar. Había comenzado a llover desde el mismo instante que entramos al café, me toque el labio sangraba de la comisura izquierda, tire unos cuantos billetes sobre la mesa y salí detrás de ti.

Corrí tras él no sé cuantas cuadras, cuando vi que tomaba un sendero corrí mas fuerte, pensando que en el estado que se encontraba podría hacer cualquier locura, lo escuche gritar mucho antes de haber llegado al mirador donde estaba, cada grito me partía el corazón en pedazos, era mi maldita culpa toda esta situación eso lo sabía de sobra, el golpe que me había dado Su en el café había roto la coraza que me había autoimpuesto con el único fin de alejarlo de mí, cuando lo único que deseaba era tenerlo a mi lado.

- Estás loco – dije fríamente, Junsu voltio a verme estaba completamente empapado con el agua que no paraba de caer, tiritaba de frio y la ropa se le pegaba al cuerpo pude notar lo delgado que estaba su cara demacrada por la tristeza no era un espectáculo agradable de ver

- A que has venido, a ver cómo me destruyo – grito desesperado – a cerciorarte que tus palabras si me herían, pues lo hicieron –me miro tal vez como yo lo hacía en esos instantes – ¿a qué mierda has venido, Changmin? – volvió a gritar cayendo de rodillas al suelo.

Vi al ser que amaba tan destruido por mi causa que al menos quise contenerlo un poco, me hinque a su lado y lo abrase Su tiritaba de frio, me miro unos segundos y apoyo su cabeza en mi hombro, por primera vez veía lo frágil que era y me pregunte ¿Por qué tuvo que pasar todo esto, para darme cuenta que lo quería proteger? Apoye mi cabeza en su frente pude notar que ardía de fiebre, como pudo, Junsu se incorporo sin levantarse del suelo, me acaricio una mejilla con cariño, luego tomo mis manos y las dirigió a su cuello – Mátame Changmin, no quiero sufrir más – no pude contener las lagrimas, te bese pero caíste inconsciente.

Te tome en brazo pesabas menos de lo que yo recordaba, como pude te metí en un taxi le grite al conductor mi dirección, a esas alturas ya me había independizado de mis padres y vivía solo en una pequeña casa, camine contigo acuesta hasta mi habitación te desnude rápidamente y te acosté en mi cama, no sabía qué hacer nunca había cuidado a alguien más que no fuera yo.

Tome el teléfono y llame a mi madre.

- Madre, que hacías cuando tenía fiebre… No soy yo… NO VENGAS!!, solo cuéntame… te amo, gracias – Min colgó el teléfono y junto agua fría en un bol con una toalla comenzó a lavar el cuerpo de Su hasta que la fiebre bajo y lo vistió con su ropa. Estuvo pendiente toda la noche de él, se durmió a su lado escuchando la pausada respiración del joven. El día siguiente despertó temprano, le puso la cerradura a su puerta, preparo un café y cereales con leche para Junsu.

-Siento lo de ayer – dije cuando lo vi aparecer todo chascón por el pasillo, cuando me vio corrió a la puerta tratando de huir – No seas idiota, cerré con llave, sabía que intentarías escapar cuando te dieras cuenta donde te encontrabas - dije triunfante al ver como su intento de fuga había sido anulado. Me levante del sillón donde me encontraba y camine hasta el tomándolo de la muñeca, cogí el bol y lo senté en un sofá cercano, comencé a ofrecerle cereal como si de un niño se tratara. Al principio me corrió la cara en cada intento de meterle la cuchara a la boca– Junsu come – repetía una y otra vez ante sus negativas.

Solo bastó que sonara su estomago para que me mirara avergonzado y comenzara a masticar lo que le ofrecía, cuando Su se relajo me dijo – Te das cuenta que eres un completo idiota – pare de alimentarlo cuando oí que me hablaba.

-Pero soy el idiota que amas – después de decir esto, lo bese como hace mucho tiempo no lo hacía… con amor.

FIN

3 comentarios:

  1. Que bonitooooo me encanto Min aun que intentaba ser frio con el no lo conseguia jeje me encanta el minsu son los mejores y una de las mejores parejas ya que son tan distintos como dicen los polos apuestos se atraen no?jeje
    A estado muy bien la continuacion

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  2. Anónimo11/29/2011

    awwww demasiado tierno!!! lo ame!!!! amo el minsu!!!!

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  3. Anónimo6/24/2013

    MinSu <3

    Son tan opuestos en personalidad pero son tan lindoos!!

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