El principio del viale

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Título: El principio del viale
Autor: Rainie
Pareja: YooSu
Género: Lime
Extensión: Oneshot
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-Hermanito despierta, ya es tarde. – la voz de mi hermano me despertó de mis dulces sueños, mientras tiraba de las sabanas de mi cama para destaparme.

-Jaeboo… -abrí como pude mis ojos, cerrándolos al instante por la claridad que entraba desde la gran ventana de mi habitación - ¿qué hora es?

-Son ya las 11 y media de la mañana – se quejó con ese tono maternal que poseía y que tanto me gustaba. – ¿no habías quedado hoy con Yoochun a las 12?

-¿umm..? – procesé esa información en mi cabeza hasta darme cuenta de que se me hacía tarde. – ¡Mierda! – me levanté corriendo de la cama y salí corriendo al baño para ducharme y prepararme.

Hoy había quedado a las 12 de la mañana en casa de mi novio para salir a dar una vuelta los dos juntos por nuestros 4 años de novio. Mucho tiempo había pasado ya desde ese día escolar donde se me declaró con todas sus buenas intenciones y yo acepte.
-Aii –me quejé- seguro que llego tarde… otra vez –suspiré resignado. No se cómo me las apañaba pero siempre terminaba llegando tarde a todas las citas que teníamos ya fuese por quedarme dormido, estar jugando con Changmin, mi amigo de la infancia y al que quiero mucho, o siempre mente por estar perdido en mis pensamientos.

Me duché todo lo rápido que pude, salí corriendo a mi habitación y en menos de 20 minutos ya estaba vestido y cambiado de ropa. Al contrario de mi hermano mayor, Jaejoong el cual siempre tardaba un montón en arreglarse, yo podía estar listo en poco tiempo. Baje las escaleras corriendo para poder desayunar algo antes de partir de la mansión.
Mi familia era una familia rica desde hacía varias generaciones. No nos faltaba de nada, menos el amor familiar. Aunque no me quejaba de nada, tenía a todos mis amigos, un hermano que cuidaba de mi tanto, o más, que una madre y al mejor novio del mundo.
Entre una cosa y otra termine saliendo de la mansión a doce menos 5. No me quedaba casi tiempo para la hora acordada, menos mal que la casa de Chunnie, así es como llamaba a mi Yoochun, quedaba cerca de la mía.
-¡¡Chunnie!! – baje de mi coche al llegar al aparcamiento de su casa, al igual que la mía una mansión aunque un poco más grande.

-¿Su? – me miró sorprendido y bajo la vista a su muñeca para mirar su reloj. - ¿Llegaste solo dos minutos tarde? ¿Tú eres mi lindo y dulce Su? ¡Imposible! – hizo una cruz con sus brazos mientras yo me empecé a reír.

-¿No me vas a felicitar por estar pronto? – Chunnie empezó a reírse y me abrió los brazos para darme camino libre para abrazarlo y así lo hice, me lance a sus brazos y le di un corto beso. – Chunniee –puse voz melosa mientras sonreía dulce - ¿Dónde iremos hoy?

-Secreto amor – me contestó mientras me giñaba un ojo y empezaba a andar, aun con migo abrazado, hacia su coche. – por ahora vamos en mi coche, ya prepare todo.

En ese momento la puerta principal de la casa se abrió, dando a conocer la figura de una persona que tanto quería.
-¡Yunho Hyung! – grité soltando a mi novio y corriendo hacia la nueva persona. – ¿Qué tal estas cuñado?

Así era, Yunho Hyung es el novio de mi querido hermanito Jaejoong, ellos llevaban ya unos 5 años, más o menos, saliendo. Se querían mucho y a mí me alegraba mucho ver a mi hermano feliz al lado de su Yunnie, como le decía.
-Muy bien Junsu –me regalo una sonrisa encantadora, como de padre - ¿Está tu hermano en casa?

-Si Yunho Hyung, aún estaba en casa cuando vine para acá – me quede pensando un momento y al final le pregunte- Yunho hyung… ¿tú sabes lo que preparó Chunnie? Estoy muy intrigado.

-Si lo sé –rió mientras me miraba- pero no te lo pienso decir, es mejor que te enteres por ti mismo.

-¡Pero bueno!¿ Vas a dejar ya a mi hermano o es con él con quien vas a ir de viaje? – Chunnie ya se había desesperado de esperar en el coche.

-Ups… - reí mientras me despedía de Yunho Hyung y salía corriendo al coche – Lo siento amor… te lo compensare lo prometo – le dije mientras hacía un lindo puchero para que no se enfadara.

-Me tomare la recompensa esta noche –me dijo con voz sexy en el oído mientras la sangre se me acumulaba en los mofletes.

-¡Guarro! – le grite mientras le daba un pequeño golpecito en el hombro.

El camino en el coche fue entretenido, escuchamos música, hablamos de todos nuestros amigos y de lo que queríamos hacer en este viaje. Habíamos decidido irnos dos días y una noche fuera de la vista de los demás para descansar, aunque a decir verdad no creo que Chunnie me deje descansar mucho. Él había planeado todo, no me dejó hacer nada de nada, ¡hasta mi ropa la preparó el! No sé ni lo que llevo en la maleta.
-Chunnie, creo que es hora de que paremos a comer ¿no? –pregunté mientras llevaba mi mano a mi tripa por el hambre que tenía. Ya eran las 3 y aún no habíamos comido nada. – Tengo mucha hambre.

-Baby espera un poco que ya casi llegamos – me miro de reojo y sonrió – te gustará mucho el sitio a donde vamos – no era la respuesta que quería, pero aun así me valió para tranquilizarme.

Como Chunnie dijo no tardamos mucho de llegar al sitio donde comeríamos. Era un restaurante a primera línea de playa, con unas vistas preciosas del mar.

-¡Baby llegamos! – dijo Chunnie demasiado feliz mientras aparcaba el coche.

-¿Vamos a comer aquí? – señalé el restaurante, mientras tenía la boca abierta y los ojos brillosos por la emoción - ¡Me encanta!

Me bajé corriendo del coche y tome rumbo, dando saltitos, hacia la orilla del mar. Me encantaba el paisaje, era el día perfecto para ir, sobre todo con la persona que amas, y ese era nuestro caso. Me giré para ver por dónde venía Chunnie, tan solo a unos pasos por detrás de mí riendo.

-Pareces un niño – me dijo entre risas mientras corría un poco para abrazarme por la espalda – ¿Te gustó el lugar? Espero poder disfrutar de la playa contigo.

-¡Me encanto! – me giré entre sus brazos para quedar de frente a él – es perfecto amor –dije mientras pasaba mis manos por su cuello y me acercaba a sus labios para besarle. Nos dejamos llevar por el beso durante unos cuantos minutos, sin percatarnos de las miradas de los transeúntes de la playa ni de nuestras ganas de comer.

-Amor… - me separé un poco de su boca, lo mínimo para poder hablar – vamos a comer porfa – hice un lindo puchero para que no se pudiese resistir a mi oferta – tengo mucha hambre.

-Aii.. – suspiró resignado – vamos a comer… pero solo porque eres tú que te hago caso

Reí por lo que dijo, era verdad que normalmente no hacía caso a lo que la gente le decía. Le da igual que le manden sus amigos, hermano o padres, él solo hace lo que quiere.

Llegamos al restaurante y resulta que Chunnie ya había hecho una reserva con antelación. Nos habían preparado un lugar apartado de la gente, lleno de rosas y corazones. ¡Me encantó! Como todo en el lugar la verdad. Nos dispusimos a comer mientras hablábamos del viaje y lo bien que lo íbamos a pasar.

-Y… ¿Vamos a ir a bucear? – le pregunté ilusionado al saber que había alquilado un barco para mañana por la mañana.

-Claro que si baby –me sonrió- hasta podrás ver a tus amados delfines, por eso te traje aquí.

-¡¡Genial!! – no pude aguantar el grito de alegría, que hizo que tanto mi novio como los camareros que nos atendían riesen – ups… - agache mi cabeza por la vergüenza, mientras la sangre se me acumulaba en los mofletes.

-Mi lindo delfín –habló mi Novio mientras se levantaba de su silla y me daba un beso en la frente, luego en el moflete y al final en los labios. Amaba que hiciese eso, era tan dulce y cariñoso con migo. – anda termina de comer y luego veremos que hacemos.

Y así lo hice. Me dispuse a comer de nuevo, aún con algo de vergüenza por el grito que di hacia tan solos segundos. La comida término tranquila, no hubo más incidentes vergonzosos por parte de ninguno, aunque siempre que eran por parte de Chunnie termina él riéndose el primero, no sé dónde tiene guardada la vergüenza que nunca la utilizaba. Estaba completamente lleno de tanto comer, era demasiada comida solo para los dos.

-Baby vamos a por la maleta y buscamos nuestro cuarto, ¿ok? – se levantó de su silla y espero a que yo me levantara para agarrar mi mano y empezar a andar hacía el coche.

Después de haber cogido la maleta fuimos a recepción en la cual nos encontrábamos desde hacía más de media hora, solo porque a la recepcionista le gustó mi novio y no quería que se fuera.

-Pero señor, ¿seguro que no quiere una habitación distinta? – le volvió a preguntar por quinta vez. Esto ya me estaba cansado.

-Señorita ya le dije que cualquiera estaba bien, solo quiero una habitación de enamorados que pedí hace una semana –le explicó de nuevo, ya cansado, Yoochun.

-Y… ¿puedo preguntarle cuando vendrá la señorita? Lo digo para indicarle donde se encuentra usted – hablo la chica con una sonrisa maquiavélica en el rosto, tanto que hizo que un escalofrío recorriera mi espalda.

-Eso a usted no le importa, solo deme mi habitación – insistió de nuevo Yoochun.

Esto era un sinfín. Ya estaba cansado de estar sentado en uno de los sofás del hall, aunque reconozco que era muy cómodo. Me levanté soltando la revista que “supuestamente” leía.

-Amor –hablé de forma melosa mientras agarraba a MI novio desde la espalda y asomaba mi cabeza por encima de su hombro - ¿hay algún problema por aquí? Ya me cansé de esperarte en el sofá solito – puse una sonrisa pícara – yo solo quiero tu compañía –dije de forma sexy en el oído de Chunnie mientras miraba a la recepcionista con un poco de desprecio.

-No, baby. Te prometo que no tardo mucho – me respondió mientras se acercaba a mis labios para darme un beso rápido – la señorita ya iba a darme la llave de nuestra habitación.

-Aaa… -asentí con la cabeza – entonces… ¿señorita nos la da ya? –puse una sonrisa maliciosa mientras acariciaba el pecho de mi novio. No sé de donde saqué esta parte malvada de mí.

Al final la chica no tardó ni dos minutos más en darnos la llave y llamar a un botón para que cogiera nuestra maleta y nos enseñara el camino a la habitación. Con todo este jaleo ya eran casi las cinco y media. Camino a la habitación el botones nos explicó que nuestra habitación era una habitación para recién casados y que tenía vistas al mar, también que teníamos derecho a una cena romántica en cualquiera de las instalaciones del hotel. Llegamos a la habitación, una habitación en el piso 6, con una pequeña salita y una enorme habitación en la cual se encontraba una cama blanca, llena de pétalos de rosas y un cuarto de baño muy espacioso con un yacusi enorme.

-Señores ¿es de su agrado? – Nos preguntó el encantador joven que nos había acompañado a la habitación.

-Es perfecta, totalmente de nuestro agrado. Muchas gracias por subir nuestras maletas. –le conteste sonriente mientras me sentaba en la cama y daba unos pequeños saltitos.

-Entonces les dejo, si necesitan algo solo tienen que marcar el 000 y pedir lo que sea – nos habló mientras señalaba el teléfono que estaba en una de las mesillas de la cama.

Chunnie acompañó al joven hasta la puerta, mientras yo me quedé en la cama para empezar a rodar por ella. Me encantaba el lugar, era el mejor viaje de mi vida ¡lo tenía todo!

-Baby deberías de ducharte y prepararte para ir a dar una vuelta esta noche – me habló Chunnie desde la puerta, con una sonrisa esplendida en su rostro. – y deja de dar vueltas en la cama o te caerás – se acercó a la cama y se sentó, de tal forma que al rodar di contra su cuerpo, haciendo que parara – si sigues así te comeré ahora mismo –me hablo con voz sexy mientras se acercaba a mi cuerpo.

-Eso será luego – le saqué la lengua y rodé para el lado contrario bajándome de la cama y yendo al servicio a ducharme.

Me tomé una ducha rápida, no quería hacer esperar mucho a Yoochun, aunque me prometí que antes de irnos teníamos que probar el yacusi. Al terminar de ducharme me di cuenta de que no había sacado la ropa de la maleta. Me seque un poco para no mojar todo y con una toalla en el cuello y otra en mi cintura salí del baño para conseguir ropa.

-¿Chunnie dónde estás? – dije al salir del baño mientras me secaba un poco el pelo.

-Estoy aquí mi amo… - no terminó de decir la frase al verme a tan solo dos pasos de la puerta del baño.

-¿Qué paso? – le miré preocupado al ver que no termino la frase y me encontré con esos ojos deseosos que tanto conocía - ¿chu… chunnie? –pregunté preocupado mientras andaba hacia la maleta para coger la ropa.

-No te la pongas… - me dijo mientras rodeaba mi cintura con sus manos y tiraba de mi hacia su cuerpo- no necesitas ponerte nada de ropa… -empezó a hablar con esa voz sexy que tanto me atraía mientras daba pequeños besos por mi cuello – tienes que hacerte cargo de esto ahora mismo… - me cogió una mano y la llevo a mi espalda, para ser exactos a casi mi trasero – ¿lo sientes? –posó mi mano en su entrepierna, haciendo que sintiera algo duro.

-Creo que ya no me vas a dejar salir de la habitación… ¿verdad? – le dije de forma juguetona mientras movía mi mano sobre su entrepierna, rozando un poco su bulto.

-Esa… opción no está… en mi cabeza – dijo alegre mientras seguía repartiendo besos por mi nuca y espalda – vas a ser mío ahora mismo – me dijo mientras me tiraba a la cama, donde una vez tumbado no tendría escapatoria en mucho, mucho, mucho tiempo.

4 comentarios:

  1. que pervert *w* pero me gusto ♥ *------*
    yoosu u//u amo el yoosu
    y este fue un yoosu muy lindo ♥ *--*

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  2. xD t quedo muy bonito!!
    y Su ya sabe lo q le espera~~

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  3. waoooo mas yoosu .w.
    y de viaje perve rata violadora :Q___

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  4. wow : ) esta genial ^ ^

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