Innocent Taste

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Título: INNOCENT TASTE
Autor: Minato
Pareja: SuJae /JaeSu
Género: Slash / Lime /Sobrenatural/ Vampirismo
Extensión: Oneshot
N/A: Cuando terminen de leer y digan esa una copia asquerosa de Anne Rice, pues si lo es… pero mi amor por sus escritos fue más grande. Este fic’s va dedicado con todo mi corazón a YUUKI quien es mi fans nº1 y la que me alienta a seguir escribiendo tonteras y a JUNSU que es mi muso inspirador
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El ser que fui, es muy diferente a lo que soy ahora, “Príncipe Caprichoso” me llaman mis más cercanos o los que conocen mis hazañas, pero que saco con contar esto ahora cuando lo importante es que les relate un poco sobre mi vida humana, cuando mi piel era más suave, mi rostro blanco se teñía de un tenue carmín cuando las cortesanas insinuaban lo hermoso que era o podía simplemente morir en cualquier momento y en cualquier circunstancia. Con estas pistas ya deben sospechar mi identidad sobrenatural, o no?

Nací en un tiempo menos desarrollado que el de ahora, cuando la gente moría de hambre, el olor a orina, excremento y cadáveres se mezclaban a la par en el ambiente. Las clases sociales imperantes se llevaban gran parte de la comida para llenar sus arcas, las que al poco tiempo se podrían y solo servían para alimentar a los cerdos, cuando hablo de cerdos incluyo a mendigos y muertos de hambre que se multiplicaban al levantar una piedra.

Soy hijo de un duque en decadencia, su nombre no es relevante en este relato por lo que me lo reservare, fue un hombre que apenas pudo alimentar a su mujer enferma y a toda su prole, yo el menor de 6 hermanos no goce de la educación que recibieron los tres mayores, comprenderán que a medida que los hijos nacían el dinero comenzaba a escasear, por este motivo cuando alcance la edad de manejar un arma, mi padre diestro en el arco se vio en la necesidad de enseñarme a usarlo, con el fin de salir a cazar para así poder alimentar a la familia.

Mis ganas de saber del mundo y no quedarme como un simple cazador de pueblo me llevo a acercarme más a mi madre, esta mujer subyugada por la imagen de su marido que siempre quiso salir del castillo, dejarlo todo y conocer el mundo. Recuerdo verla en su cama absorta en un libro o escribiendo poesía, haciéndome una seña para que me quedara a su lado enseñándome a juntar las letras.

Desde aquellos tiempos siempre me vi atormentado por una presencia que no alcanzaba a interpretar, dicha sensación se incremento con cada año que cumplía, cuando tuve 23 años el invierno fue más crudo que estaciones anteriores, salí con mis perros como era normal a cazar, a esas altura era todo un experto con el arco y con las dagas, mi atuendo daba mucho que desear al de un hijo de un duque, más bien era prehistórico, yo mismo me confeccionaba mi atuendo con los cuero de los animales que mataba, camine internándome en el bosque hasta encontrar un claro y espere, una hora tal vez mas, el color anaranjado del cielo me indicaba que el día terminaba sin que yo hubiera siquiera disparado una flecha, de pronto una hembra de jabalí con sus crías entraron en mi campo de ataque, tenía el cuerpo entumecido por la espera, muy sigilosamente me acerque lo mas que pude a mi presa, prepare el arco pero nunca logre lanzar la flecha, lo último que recuerdo es un golpe seco en la cabeza y luego obscuridad.

Dentro de mi inconsciencia recordé algo que había olvidado, en mi adolescencia unos 15 años tal vez, una mujer hermosa siempre a media noche entraba por mi ventana como si fuera un ángel, vestida con prendas diminutas que dejaban ver sus bellos púbicos, se metía en mi cama y buscaba mi miembro erecto dispuesto a recibir sus caricias – Señora – susurraba yo entre gemidos, ella besaba, lamia y mordisqueaba cada centímetro de piel que encontraba. Nunca logre descifrar si se trataba de algo real o netamente inventado por mi mente, lo cierto es que casi todas las noches abría los ojos, para darme cuenta que nuevamente había manchado la cama con mi semilla.

Desperté al anochecer totalmente cachondo por haber recordado a la “señora” dueña de mis sueños húmedos, cuando quise levantarme por fin me di cuenta que estaba encadenado a una amplia cama que por supuesto no era la mía, la cabeza me daba vueltas por el golpe, trate de soltarme pero me di cuenta que era imposible porque me encontraba sujeto de mis cuatro extremidades, trate de decir algo pero el miedo que sentí en ese instante me impidió siquiera balbucear.

- He esperado largos años para volver a poseerte – dijeron de pronto acariciando mis pies, subiendo por mis rodillas y tocando mí pecho, en estas instancias note que me encontraba a torso desnudo. La mujer en cuestión se sentó en la cama y me beso, pude con el solo contacto de sus labios notar lo excitada que se encontraba con toda esta situación – Haz crecido hermosamente Junsu – dijo acariciando mis mejillas y separándose de mí.
- ¿Quién eres? ¿Por qué haces todo esto? Mi padre es pobre, no esperes dinero… MALDITA ZORRA!! – termine gritando, solo una risa sarcástica por parte de la mujer lleno la habitación.

Lo siguiente que sentí fue un dolor lacerante en las muñecas, la muy bastarda me las corto sin compasión alguna, moriría desangrado eso era seguro, luche por soltarme de mis ataduras pero al poco tiempo comprendí que al forcejear aumentaba el flujo de sangre que salía por mis venas abiertas y hacia que me desangrara más rápido, estaba débil y los ojos me pesaban cada minuto que pasaba… “me muero” repetía mentalmente con cada latido de mi corazón que se extinguía.

Una punzada en mi cuello me indico que la muy perra me había abierto la garganta, pero en vez de sentir el dolor agudo que había sentido en mis muñecas, sentí un placer tan enorme como un océano, mejor que un orgasmo, era tan placentero que olvide que me moría y que estaba atado a una cama con una loca sádica que me estaba asesinando.

Dentro del ensueño que me encontraba escuche – bebe - obedecí sencillamente, porque la garganta me quemaba, necesitaba de algo que aplacara la sed que sentía, me aferre a lo que la mujer me ofrecía… agua, vino tal vez, lo que fuera que me estaba dando necesitaba más, bebí hasta cansarme.

La mujer desato mis brazos y piernas, me hice un ovillo en la cama, al instante volvía a sentirme desfallecer, mi estomago, pulmones y demás órganos sentía como se estrujaban en mi interior – lo que estas sintiendo es tu muerte física y la única que experimentaras – comencé a gritar tan fuerte como mis cuerdas vocales lo permitieran, sentí el ultimo latir de mi corazón, luego silencio. Cuando por fin me atreví a abrir los ojos la vi, era el ángel lujurioso de mis sueños el ser más hermoso que haya visto jamás, vestía un corsé ceñido a la cintura que le realzaba sus hermosos pechos, una cara de muñeca de porcelana, ojos azules y labios bien delineados, quise follarmela en ese mismo instante, la criatura como si entendiera lo que pasaba por mi mente abrió las piernas y me guiño un ojo risueña.

- ¿Quién eres? ¿Qué eres? Y ¿Qué me has hecho?- le vomite cuando mis ojos por fin se desviaron de su figura.
- Mi nombre es Michelle de Liancourt, soy lo que muchos llaman un vampiro y te he dado vida eterna, amor mío – se volvió a sentar a mi lado en la cama.
- Te odio y repudio por haber hecho esto – le gruñí con ira
- Lo sé, solo he de decirte unas cuantas cosas antes que salga el sol, nos alimentamos de sangre como es obvio, siempre del malhechor nunca del inocente, eres inmortal, lo único que puede acabar contigo es el sol y el fuego … entiendes – asentí, el amanecer se acercaba eso podía sentirlo mi cuerpo, comencé a adormilarme – Ven conmigo – la seguí hasta un sótano, abrió la tapa de un ataúd de mármol negro – Entra y duerme mi ángel – entre antes que mis fuerzas me abandonaran.

Cuando desperté la noche siguiente note que Michelle no estaba, la busque gritando con total desesperación su nombre ya que ella era el único ser igual a mí, la amaba a pesar de todo y la odiaba al mismo tiempo, camine hasta la habitación en la que me había encadenado y encontré una pequeña nota.

“Mi ángel, lamento haber hecho todo esto sin una explicación mas que el amor que siento por ti, desde que naciste supe que serias mío, pero la inmortalidad se me ha hecho intolerable, si te hubiera creado antes tal vez hubieras sido mi salvación.

Espero que algún día perdones a esta idiota que te amo con locura… MICHELLE”

Después de leer esto, me invadió una desesperación tal que solo quería inmolarme cuando saliera el sol, estaba pensando en eso cuando vi el vestido carbonizado y las cenizas de mi creadora llevabas por el viento - Te repudio… MALDITA, MIL VECES MALDITA – dije una y otra vez mientras lagrimas de sangre surcaban mis mejillas.

Cuando por fin mis lagrimas pararon me acerque a un espejo, limpie la sangre de mi cara y vi mi reflejo, podía percibir los colores de una forma más nítida que los humanos, toque mi cara vi mis manos y por ultimo me desnude, las arrugas y cicatrices que me había hecho durante mi vida de cazador habían desaparecido por completo, abrí mi boca y note mis pequeños colmillos que eran el recuerdo perecedero que me indicaba lo que era.

Así desnudo me pare en el balcón del palacio de Michelle, cerré los ojos y respire hondo, me sentía poderoso… me sentía un dios, abrí los brazos a la nada y salte, cuando abrí los ojos note que levitaba, reí como un poseso al notar que ser inmortal no era el único don que poseía, volé hasta la ventana de un joven lord que odiaba por su arrogancia, me metí en su cama y le clave los colmillos mientras bebía percibí imágenes de su vida, el muy maldito se dedicaba a violar sirvientas, cuando murió le saque el corazón y volví a beber hasta que quedo seco como una pasa y lo tire al piso, fui hasta su closet, me puse las prendas más finas y robe todo el dinero que pude encontrar, luego me eleve a los cielos hasta desaparecer.

Así fue el comienzo de mi vida vampírica, del joven mortal que fui se dijo que había muerto en la caza y que mi cuerpo había sido comido por las alimañas del bosque, pero sinceramente creo que esto a ustedes les importa poco o más bien nada, solo esperan saber cómo lo conocí a él, más bien como él me encontró a mí.

Después de pasar siglos vagando por el mundo, descubrí que el buen vestir, el lujo, las fiestas y lo artístico eran lo mío, todo esto podía llevarlo a cabo en un 100% por que había aprendido a pasar como un humano normal y corriente, no brillo como algunas películas modernas expresan, odio eso de ser como bola de disco andante, la única gran diferencia que te hace pensar “el es extraño” es el color de mi piel y la dureza de la misma, por lo mismo evito el contacto físico directo la mayor parte del tiempo, puedo pasar por arrogante pero me da exactamente lo mismo.

Bien, las ubicare en el tiempo, pleno siglo XXI donde INTERNET es el amo y señor del mundo. Yo me hago llamar XIAH el mejor solista que Corea del Sur haya tenido jamás, tengo señoritas y no tan señoritas que se derriten cuando escuchan mi voz, ven mis bailes o les sonrió al pasar… soy Sexy eso es un hecho.

Llevo cantando alrededor de 2 años, mis fans me escriben cartas y mandan regalos a diario, a una casilla especial para ello, pero una en especial llamo mi atención, “Se lo que eres…” acompañado de un lugar y una fecha de encuentro, además de unas letras góticas en negro que decían ~ TOHOSHINKI ~, reí de medio lado un poco sorprendido por la iniciativa de mi emisario y curioso por lo que resultaría todo esto.

Salí a cazar esa noche para verme más humano que de costumbre, volví a mi hogar, me di una ducha y vestí de un imponente negro a pesar de que mis dotes vampíricas me permitían volar si así lo quería, me gustaba montarme en mi moto y sentir la brisa en mi cara. Cuando llegue al sitio de encuentro el mozo me guio hasta una mesa apartada y poco iluminada lo cual agradecí, la luz muy intensa afecta más de la cuenta a mis delicados ojos – Tu me citaste aquí, dime que pretendes - dije mirando al chico nervioso que me devolvía la mirada – así que sabes ¿Qué soy? - pregunte cruzando mis piernas, el camarero me trajo un café que por supuesto no bebería pero me encantaban sentir su aroma y calidez en mis frías manos– Si no vas a decir nada, me largo – me puse de pie dispuesto a marcharme.

- Espera – dijo el muchacho nervioso, lo mire un momento y volví a sentarme
- Sabemos todo de ti, tenemos una carpeta exclusiva con tus datos
- ¿Tenemos? – lo mire fijo – Tu y quienes mas
- Disculpa Junsu, puedo llamarte así o Sr. Kim es que nunca he tenido contacto tan directo con uno de los tuyos – el chico miraba la mesa y luego a mí, la mesa y luego a mí.
- Como quieras – le conteste un poco molesto – deja el nerviosismo para otro día, explícate de una buena vez
- Bien – el chico trago saliva – Soy Kim Jaejoong y trabajo para TOHOSHINKI una organización igual de antigua que tu… que recopila información de casos sobrenaturales por todo el mundo – termino de decir un poco más seguro de sí mismo.
- Y tu organización cree que yo soy un… ¿qué?-
- Un vampiro por supuesto –
- Ohh~ - risas – y dime Jaejoong, tu eres un hombre lobo?
- No, pero puedo ver fantasmas
- Claro y yo soy Cleopatra reencarnada, dejemos este juego idiota… solo déjame tranquilo, si se que tu maldita organización o tu me rondan no respondo – me levante y salí del local, curioso por lo que pasaría.

Me subí a mi moto y arranque a toda velocidad mientras manejaba por la ciudad esquivando automóviles pensaba en lo que esto significaba, y me reí simplemente porque en este mundo moderno no iban a creer si se decía que el famoso cantante XIAH era un vampiro, pasaba por capricho el que solo cantara de noche, esto mas su hermosa voz y gran presencia era solo un detalle.

La noche siguiente salí a cazar a los barrios bajos de Seúl donde la escoria de la sociedad se juntaba para planear de las suyas, me alimente de un narcotraficante, su sangre espesa por las drogas calentaba mi garganta de una manera exquisita era como tomar un vino de la mejor cepa, para que se hagan una idea del sabor. Esa noche me tocaba cantar en un local con empresarios de alto rango, comencé a tocar el piano para luego acompañar las notas con una bella canción de amor, estaba por terminar de cantarla cuando note su presencia y en una esquina vi al joven vidente que al notar que había llamado mi atención levanto su copa en señal de saludo.

- Que haces aquí – dije un tanto colérico cuando por fin pude llegar hasta el
- Estamos en un país libre - lo mire esta vez con detenimiento, era un chico guapo, ojos grandes, labios rosados y un cuerpo fibroso.

Tome una copa de vino, roja como la sangre que suelo beber – Me gusta tu cambio de actitud, ya no pareces un cachorro asustado – le susurre al oído para que me escuchara con claridad, sentía como el chico me escaneaba con la mirada, los seres sobrenaturales tenemos ese efecto en los mortales, su mente y cuerpo les pueden dar todas las señales de peligro, pero ellos no pueden dejar de observarnos embelesados.

-¿Quiero saber más de ti? – dijo de pronto, bebiendo luego de su copa como si esta pudiera darle un poco mas de valor.

- Pregúntale a tus archivos – le conteste indiferente más bien atento a los pasos de un canalla, su nombre Park Yoochun empresario de entretenimiento que se acostaba o más bien violaba a sus empleados con la promesa de hacerlos debutar – Quieres ver algo interesante – el otro movió la cabeza afirmativamente – ven en 10 minutos a la azotea del edificio –

Junsu respiro profundo y comenzó a caminar a paso seguro hacia el sujeto en cuestión, el cantante vestía un terno negro que lo hacían parecer un jaguar cazando en la selva, “Ven a mi” le dijo mentalmente a Yoochun que fue a su encuentro rápidamente, Jae vio que ambos se decían palabras al oído y luego Xiah desaparecía seguido por el empresario, la curiosidad del joven vidente no le permitió esperar los 10 minutos que el vampiro le advirtiera y salió rápidamente a la busca de los otros dos, no tuvo que caminar mucho los encontró en medio de fogosos besos en las escaleras que llevaban a la azotea. Al notar la presencia de Jae, Junsu abrió los ojos y curvo un poco el blanco cuello del empresario para pasar su lengua de forma lujuriosa, al ver como su observador se sonrojaba hasta parecer un tomate viviente, sonrió de forma lasciva y siguió su trayecto a la azotea.

Jae lo encontró en lo que a simple vista era un abrazo mortal, Junsu bebía con gula la sangre de Yoochun que gemía con cada sorbo que el otro tomaba, el vidente se paralizo de miedo al ver la escena sacada de cualquier película de terror. Xiah dejo caer el cuerpo inerte del muchacho sin compasión alguna al suelo y miro a Jae a los ojos - Dime, aun quieres conocerme – en menos de un parpadeo Junsu tenía abrazado por la espalda a Jae, quien estaba petrificado, las frías manos del vampiro le abrieron la camisa dejando al descubierto un tatuaje en su pecho, jugó con los pezones del de piel más clara hasta dejarlos irritados, le olio la nuca, le beso el cuello… estaba a punto de clavarle los colmillos cuando de un golpe se abrió la puerta de la azotea.

- Jaejoong estabas aquí, me preocupe bastante cuando vi que no regresabas – dijo un muchacho alto y bien parecido.
- Ah… Ne… necesitaba aire – dijo medio ido, se arreglo la camisa lo más rápido que pudo y voltio hacia su interlocutor – Vámonos Changmin – su corazón aun a mil por hora, la sensación de esas manos frías recorriendo su abdomen se grabaron en su piel, cuando bajaba las escaleras hacia la salida del local escucho el piano y la voz de Junsu tan claras en su mente que parecían grabadas a fuego.

La sede de TOHOSHINKI en Seúl está en el centro de la cuidad bajo la fachada de una escuela de literatura, este edificio hacia las veces de internado y oficina para los afiliados, las personas que trabajaban aquí eran videntes como Jae, estudiosos de la magia negra, expertos en oclumancia, rumas antiguas etc.… Gente loca, no les parece?

Volviendo al tema que les urge, hacía más de una semana de mi encuentro con Jae, tenía curiosidad de saber los tipos de archivo que su seudo institución tenían de mí, por eso esa noche me vestí con unos jeans ajustados y una camisa a juego, monte mi moto y salí rumbo a la sede de TOHOSINKI, cuando llegue a mi destino toque la puerta principal – Soy el Vampiro Kim Junsu, me urge hablar con Kim Jaejoong - el pobre humano que abrió la puerta me miro sin hacer nada, me concentre y percibí su presencia en el tercer piso justo en la ventana que estaba encima de donde yo estaba – no se moleste ya lo encontré – le guiñe un ojo y salte hasta alcanzar la distancia a su ventana “Ábrete” le ordene y esta al instante me dejo el paso libre.

La habitación estaba en completa oscuridad salvo por pequeños rayos de luna que entraban por la ventana y haces de luz de la televisión encendida a un volumen considerable para que atenuara los sonidos eróticos que salían de sus bocas, Jaejoong se encontraba en pleno baile carnal con el mocoso que nos interrumpiera en la azotea, “Changmin” era su nombre, la mente de Jae lo repetía en éxtasis una y otra vez. Tome asiento en un cómodo sillón en la penumbra de la habitación y me quede viendo el show que ambos jóvenes montaban, estaba embelesado en la figura del vidente, su cuerpo cubierto de sudor, sus músculos tensos por el placer y sus labios rojos, no sé cuándo ni que me llevo a montarme en la cama de espaldas a él y tomar un pequeño sorbo de su sangre – Junsu – susurro entre gemidos cuando alcanzo el orgasmo, yo ya había salido de la habitación cuando bruscamente abrió los ojos y corrió a la ventana para ver mi figura desaparecer en la noche.

La noche que siguió a mi “gran error”, ¿Porque error? , bueno no podía sacar de mi boca el sabor de su sangre – Michelle que he hecho – dije al viento, por fin comprendía eso de “solo beber del malhechor no del inocente”, como decía, esa noche tenía una presentación en la televisión para promocionar mi nuevo single INTOXICATION muy representativa para lo que me pasaba, estaba en el camerino arreglándome cuando mis células me alertaron de su presencia – Junsu te buscan – me dijo mi manager – déjalo pasar, los demás salgan ahora – sentí cerrarse la puerta y luego silencio.

-Junsu – me llamaron suave, yo me levante y volteé a observarlo – Yo… bueno yo… - respiro profundo – Dame la sangre oscura.

Me enfurecí hasta perder el control – Mi sangre, sabes lo que me pides IMBECIL!! – cada vez que yo daba un paso hacia Jae el retrocedía otro – Yo te lo diré, significa una soledad eterna, significa ver morir a toda tu familia, significa no ver el sol nunca más… POBRE ESTUPIDO! – choco con la pared, yo aproveche para tomarlo del pelo y doblar su cabeza para tener libre acceso a su cuello.

- Quiero estar contigo – dijo con voz firme
- No, lo que quieres es morir y lo harás esta noche - clave mis colmillos con tal ferocidad que le rasgue la piel del cuello, Jae me abrazo, podía sentir su decisión de entregarse a mí. Bebí hasta dejarlo casi moribundo – No vuelvas a presentarte ante mi – se desmayo en mis brazos, salí a una rapidez impresionante fuera del canal, volé con él hasta la sede de TOHOSHINKI y lo abandoné en la puerta principal.

Me olvide de su existencia mas por su bien que por el mío, salí a cazar tres noches seguidas con la esperanza de encontrar algún suplente de su sangre sin éxito, llegue la tercera noche satisfecho a mi hogar, un departamento en la zona más cara de Seúl vivía con grandes lujos como mi propio estudio de grabación, una habitación llena de ropa, zapatos y accesorios, como iba diciendo, me tumbe en la cama y me sumergí en unos sueños delirantes con Michelle y Jae como protagonistas. Mi señora lo acosaba como antaño lo hiciera conmigo, pero mientras transcurría el sueño yo me convertía en Michelle y lo transformaba en vampiro.

Desperté de pronto alerta, no abrí los ojos inmediatamente sino que agudice mi oído, podía percibir hasta el sonido más ínfimo, el ser invasor era vampiro de eso estaba seguro… espere su ataque, sentí que subía a mi cama, en el mismo instante que este lo hacía yo sacaba la daga que siempre tenía bajo la almohada y la colocaba en su cuello.

- ¿Qué quieres? –
- Soy Yunho, busco tu sangre – el neófito sonrió irónico
- Que te hace pensar que te la daré tan fácil – subí mi pierna, la cual quedo entre la entrepierna de mi nuevo amigo, de un movimiento rápido lo golpee en el estomago mandándolo a volar hasta chocar con una pared cercana. Aproveche esta instancia para salir por la ventana de mi departamento y escalar hasta la azotea – No estoy de humor, estos son mis territorios de caza y estamos hablando de MI sangre – debo reconocer que el tal Yunho no estaba nada mal era alto, moreno y fornido, un compañero ideal… pero no necesitaba uno.
- Como te atreves a negar a tus hermanos tu sangre – me cuestiono el moreno con rabia y ataco, se preguntaran ¿Por qué mi sangre? Fácil, con el paso del tiempo nos volvemos más poderosos y el traspaso de dicho poder es netamente por la sangre, como iba diciendo, deje que jugara un poco, esto me permitía medir que tan poderoso era, me tomo de los hombros y trato de clavarme los colmillos
- Te arrepentirás de venir a atacar al gran KIM JUNSU – pase la lengua por mis labios y ataque. Ambos vampiros se enzarzaron en una pelea de proporciones, al ojo humano era imposible notar sus movimientos, el único problema que no notaron era que el amanecer estaba próximo.

A Junsu comenzaba a descoserle la piel “mala señal” pensó, en un descuido del moreno el ángel malvado le quebró los brazos y las piernas, sin miramientos le succiono la sangre justo cuando los primeros rayos de sol tocaban su piel y hacían que el neófito vampiro se calcinara en cosa segundos, volver al departamento no era una opción, había quedado casi desecho cuando tiro a Yunho, su mente solo pudo pensar “Jae – TOHOSHINKI”. Voló con sus últimas fuerzas hasta la ventana de Jae, la abrió y lo demás fue negro.

Cuando desperté me dolía todo el cuerpo, la regeneración es un proceso lento y no menos doloroso, abrí los ojos lentamente, el solo hecho de parpadear era una tortura. Como pude me puse de pie y comencé a arrancarme la ropa calcinada que había hecho combustión al contacto del sol con mi piel, hasta quedar completamente desnudo.

- Te ves fatal – me dijo una voz en alguna parte de la habitación.
- ¿Dónde estoy? –
- TOHOSHINKI – me pusieron unas manos en los hombros y me guiaron a un espejo de cuerpo entero donde pude ver el resultado de mi casi inmolación – Llegaste solo y medio muerto.
- Se te olvida que no puedo morir – dije en tono de burla, estaba sediento más de lo normal a causa de las heridas – Aléjate de mí, Jae.
- NO – casi grito el chico abrazándome por la espalda– Bebe – me voltio y ofreció su cuello – esta vez déjame consiente por favor.

Tome su cabeza entre mis manos chamuscadas y con total cuidado le mordí el cuello, suspiraba con cada trago de sangre que pasaba por mi garganta lo solté cuando sentí mi cuerpo menos adolorido – Gracias – dije sintiendo como me regeneraba.

- No escuche – dijo Jae
- GRA… - no termine de agradecerle por que sus labios atacaron los míos, Jae metió su lengua en mi boca probando el sabor de su propia sangre. Me volvió a abrazar recorriendo mi espalda en su totalidad, para terminar en mi trasero - No debemos – dije por primera vez en mi larga vida confundido y me senté en el mismo sillón en que lo había visto teniendo sexo con el morocho. Jae poseído por la presencia de este adonis bajado del mismo Olimpo, que estaba en su habitación, sentado en su sillón y completamente desnudo bañado por la luna, era erotismo puro, no pudo resistirse, más bien no quería hacerlo, se desnudo lentamente bajo la atenta mirada del vampiro, camino como un gato hacia Junsu se subió al sillón con las piernas abiertas y se sentó frente a él provocando el roce deliberado entre sus miembros, Jae al sentir el contacto eléctrico de la acción se abrazo con fuerza al cuello de Junsu y le gimió fuerte al oído.
- No quiero tu sangre, te quiero a ti – dijo Jae sobre los labios de un impresionado XIAH, para luego besarlo con necesidad.

El vampiro olvidando su condición sobrenatural correspondió el beso, con fuerzas renovadas tomo el trasero de Jae, el cual rodio la cintura de Su con sus piernas cuando este se levanto, el nosferatus camino hasta la cama y lo tiro sin cuidado a ella. Cuando el vidente abrió los ojos vio el miembro casi despierto de Junsu a la altura de su cara, supo lo que el otro quería que hiciera sin que se lo dijeran, abrió la boca y engullo el miembro del vampiro casi en su totalidad, podía sentir bajo su lengua como las venas del pene de su ahora amante se llenaban de sangre. Mientras ambos gemían de puro placer, ya que Junsu aplicaba lamidas, mordiscos y succiones por igual al miembro de Jae como este lo hacía con el de él.

Cuando sintió que el humano llegaba al clímax se bajo de Jae, le vio la vuelta y sin preparación alguna lo penetro, el joven vidente curvo la espalda y grito de dolor al sentirse invadido mas por una piedra que por un pedazo de carne, Junsu comenzó al instante con un ritmo desenfrenado no le preocupaba si el joven resistiría a su ataque, por eso cada nueva estocada era más salvaje que la anterior, sacaba su miembro casi en su totalidad y lo volvía a insertar con fuerza, más de la necesaria porque llego a romperle el ano a Jae, podía oler su sangre y eso lo excitaba aun mas.

No se detuvo cuando el vidente le rogo que parara, estaba sordo a todo, su cuerpo sudoroso manchaba de sangre la espalda de Jae la piel blanca de este se veía hermosa a sus ojos manchada de rojo, Junsu se encorvo sobre el muchacho, le lamio el cuello y tomo un poco de su sangre, el vampiro que tenia ocupadas las manos atendiendo los pezones del vidente detuvo unos instantes esta tarea, para levantarlo y sentarlo en su falo. Acerco una de sus muñecas a su boca y se la lleno de sangre para luego compartirla con Jae, este al instante olvido el dolor de su cavidad y comenzó a percibir nuevas sensaciones otorgadas por la sangre vampírica. Junsu comenzó a masturbarlo a un ritmo rápido, ya todo estaba fuera de control, Jae se movía encorvando la espalda buscando mas contacto – Ju...Junsu – repetía casi sin aliento.

Jaejoong llego más rápido al orgasmo, es que los estímulos que recibía su cuerpo así lo sugerían, yo tarde un poco más en terminar, saque mi miembro de su cavidad lentamente, en efecto había dejado un gran daño, le levante la cadera hasta quedar a la altura de mi rostro y comencé a lamer y jugar con mi lengua en el pequeño orificio. Mi saliva tenía propiedades curativas que sanarían la herida y pararían el sangrado, cuando termine con su ano lamí cada herida que le había hecho en su cuerpo.

No tenía previsto que estos gestos inocentes por mi parte calentarían de nuevo a mi compañero humano, Junsu sonrió de medio lado al ver que el miembro de Jae que creía dormido volvía a la vida, tomo aquel pedazo de carne nuevamente en sus manos y lo metió por completo a su boca. Para el vidente era la completa gloria, la diferencia entre esta mamada y la de su moreno aprendiz eran los dientes, los colmillos del vampiro al contacto con su ardiente piel producía corrientes eléctricas que lo hacían delirar de placer, cuando eyaculo todo su liquido seminal en la boca de Xiah, este lo escupió al piso manchando la alfombra de semen.

-Cuéntame de ti – dijo Jae mirando el techo de la habitación cuando por fin su respiración volvió a la normalidad, quedaba un poco más de 3 horas para el alba.

- Solo lee tus famosos archivos –

-Quiero escucharlo de tu boca – le conté sobre Michelle y mi vida como humano 200 años antes de que el naciera, cuando termine el relato guardo silencio un buen rato y me dijo acurrucándose en mi pecho – Hazme como tú, solo deseo ver evolucionar el mundo contigo – trate de decirte algo pero me hiciste una seña para que guardara silencio – No ahora, pero piénsalo – luego de pedir esto se durmió en mis brazos.

Sabia en el fondo de mi corazón que el muchacho que ahora trataba de convencerme de transfórmalo en vampiro no estaba listo para serlo, tenía 21 años y la opción de elegir lo que deseaba en la vida, tenía la posibilidad de formar una familia… de ser normal. Antes del alba lo abandone todo, mi carrera de cantante, mis fiestas de lujo, mi fama y sobre todo a él.

Se especularon muchas cosas del cantante que había desaparecido sin dejar rastro, cuando Jae se entero de mi partida cada noche tomaba su auto y recorría Seúl con la esperanza de encontrarme, como lo sé, porque lo vi manejar sin rumbo muchas veces. Siempre a pesar del paso del tiempo estuve pendiente de él, a veces esperaba que se durmiera y entraba en su habitación no fornicaba con el cómo lo hacia mi creadora conmigo, aunque podía hacer pasar todo como un sueño algo me lo impedía. De esta manera pasaron 10 años… 10 años en que el mundo cambiaba para peor, la gente moría de hambre solo por que los países con más dinero no eran lo suficientemente generosos como para equilibrar la balanza, los animales y la flora se extinguían con cada aliento del hombre, todo era un verdadero caos.

Aproveche este distanciamiento para recorrer el mundo tratando de olvidarlo, decidí regresar a Corea en un invierno nevado parecido al que me habían convertido, me sorprendió ver aun mis discos en las vitrinas de las tiendas como objeto de culto, camine por las calles nevadas escuchando el murmullo de la ciudad, mis pasos traicioneros me llevaron directo a TOHOSHINKI tu ventana a obscuras me informo de tu ausencia ¿Qué sería de ti?

Me concentre buscando tu presencia, la encontré en un bar de hotel muy cerca de donde yo me encontraba, corrí a una velocidad inhumana esquivando a la gente que solo notaba una pequeña brisa a mi paso, cuando llegue al local me negaron el paso por verme muy joven por lo mismo extorsione con dinero a los guardias y operarios del local que me dejaron entrar, me posicione en el viejo piano y comencé a cantar una canción. Volteaste sorprendido al reconocer mi voz, seguías siendo hermoso tal vez más de lo que recordaba, tomaste tu copa y la bebiste de un sorbo para salir corriendo del lugar. Corrí detrás de ti dispuesto a hablar contigo.

- Aléjate de mi!! – gritaste con los ojos llorosos, te tome de un brazo y te estampe contra una pared.
- Mientes – dije mirándote a los ojos
- Deja de leerme la mente – me golpeaste en la entrepierna sin resultados porque fue como pegarle a una piedra

Te bese a la fuerza y me mordiste el labio hasta hacerlo sangrar, sonreí ante tu altanería y te tome en mis brazos y me eleve contigo por los aires, te aferraste a mi cuello por miedo a caer al vacío, te deposite en mi cama en una mansión muy lejos de la metrópolis.

- Déjame marchar – fue lo primero que salió de tus labios – YA NO QUIERO TU MALDITA SANGRE NI A TI – remataste.
- Creo que eso ya no es una decisión tuya si no mía – dije sentándome en la cama a su lado, así como antaño lo hiciera Michelle.

Tome a Jae por la espalda y apoye su cabeza en mi hombro, su cuello blanco como la leche me pedía a gritos que lo atacara y así lo hice, mil imágenes de su infancia, adolescencia y adultez pasaban con cada sorbo que tomaba de él, cuando sentí que su corazón dejaba de latir me abrí la muñeca y deje que gotas de mi propia sangre tuvieran contacto con tus labios al instante la tomaste entre tus manos y bebiste hasta saciarte.

Me sentía débil, le había entregado más sangre que la necesaria, pero necesitaba que fuera más poderoso que los demás neófitos, como pude me acerque al balcón de mi habitación y me acosté en la baranda a contemplar la luna, mientras sendos gritos me indicaban que la transformación vampírica estaba en su apogeo.

- Bienvenido a la inmortalidad Kim Jaejoong – dije entrando en la habitación

Jae aprovechando de lo débil que me encontraba por la falta de sangre, me tomo por los hombros y me tiro a la cama, trate por todos los medios de quitármelo de encima, sinceramente no esperaba aquel recibimiento después de transformarlo, me voltio y rasgo mi ropa de marca, me penetro sin misericordia, grite mas de sorpresa que de dolor al sentir ese miembro tan duro introducirse en mi cavidad, nuevamente luche por soltarme de su agarre pero Jae tomo mi cabeza y la hundió en el colchón.

El vidente mordió y bebió de Xiah como un poseso mientras se movía en un vaivén desenfrenado dentro de su maestro, alcanzo el orgasmo y cayó derrotado al lado de Junsu quien al verse ultrajado no cabía mas de ira.

- Maldito… seas – dije con esfuerzo, Su concentro todas sus fuerzas en los brazos y lo empujo, con la rapidez de un rayo tomo las sabanas de la cama y amarro con estas a Jae de las muñecas, sabía que esto no sería suficiente como para contener a un neófito recién transformado pero el ex vidente y ahora vampiro se dejo hacer, quedando colgado con los brazos sobre la cabeza, el muchacho solo lo miro unos instantes y rio divertido – Borrare esa maldita sonrisa de tus asquerosos labios – le dijo Xiah apretando los dientes.

Busco entre sus cosas la pequeña daga que siempre traía consigo y un látigo de cuero fino que utilizaba para jugar con alguna de sus víctimas, se acerco lento calculando donde empezaría a cortar – sabes que los humanos mueren desangrados en 10 minutos si cortas las arterias principales – dijo cortando la yugular primero y después la femoral. Jae grito mas fuerte con cada corte, el que fuera vampiro y se regenerara no significaba que no le doliera.

El vidente entro en pánico no sabía que tan rápido se curaría o si la sangre que poseía era lo suficientemente poderosa para curarlo, trato de hablar pero la boca se le lleno de sangre, una risa malévola salió del tierno rostro de Su – SI maldito, te mueres otra vez – le susurro al oído comenzando a bailar a su alrededor, Jae bajo la cabeza dejando que la sangre de su boca escurriera como un rio por su mentón.

Junsu fuera de sí tomo un vaso que tenía cerca y la lleno de sangre, además empapo sus manos de rojo y se pinto el cuerpo, acto seguido tomo el látigo y comenzó a castigarlo a una velocidad y fuerza que marcaban la piel donde este tocaba. Jae mas recuperado de sus heridas se soltó del agarre de las sabanas, el dolor recorría cada fibra de su ser mezclándose con la excitación de ver a este dios cubierto de sangre danzando a su alrededor.

Se lanzo en un ataque hacia su maestro cuando vio la oportunidad de hacerlo, pero no conto con que Xiah no caería en el mismo juego dos veces – Te crees muy listo… eh!! – lo tiro a la cama y lo penetro – Lo mejor está por venir – le susurro en los labios antes de besarlo bruscamente, Jae saco los dientes y le mordió el labio hasta hacerlo sangrar Su se lamio la herida – No te resistas es inútil… - dijo lamiéndole cuello y el pecho cubiertos de sangre, llego hasta uno de los pezones y lo mordió, el vidente encorvo la espalda en total éxtasis a estas alturas no sabía si gritar de dolor o gemir como prostituta.

Junsu comenzó a estocarlo con gran rudeza sacaba casi por completo su pene y lo volvía a introducir con la misma brusquedad, Jae sin ser capaz de controlar su cuerpo enredo sus piernas alrededor de la cintura de Su para aumentar el contacto y se abrazo a su cuello disfrutando de las caricias de sus cuerpos al friccionarse. El placer de sentirse penetrado y el dolor de las heridas que se regeneraban lo hacían sentir cachondo, a tal grado de querer ser ultrajado para siempre por este ángel malvado.

En algún momento del sexo el reloj natural de Junsu para detectar el amanecer le dio la voz de alarma, se salió de Jae y lo empujo a la ventana volviéndolo a penetrar con fuerza, los primeros rayos del sol comenzaban a hacer acto de presencia comenzando a quemar la blanca piel del neófito, trato de soltarse pero el agarre de Xiah era más poderoso, este como último acto de maldad apretó el glande del vidente para no dejarlo terminar.

- Estás loco – le grito Jae exaltado – Moriremos si sigues con esto
- Eso me importa poco – le dijo besándole la espalda, empezó a moverse muy rápidamente dentro de Jae el cual gemía a pesar del dolor que significaba exponerse a los rayos del sol.

Junsu termino cuando el astro ya estaba en lo alto, el vidente en cambio lo hizo cuando su maestro le soltó el agarre que tenía en su pene, el cual estaba tan irrigado de sangre que podía haber explotado si no lo soltaban pronto, el cantante de un movimiento más que rápido corrió las oscuras cortinas de la habitación, recostando a un exhausto y casi inmolado Jae en la cama junto a él. Cayendo ambos al instante en el hechizo que implicaba el comienzo de un nuevo día.

La noche siguiente cuando Jaejoong despertó Junsu no estaba a su lado, comenzó a llamarlo asustado de que volviera a desaparecer cuando su mente percibió el siguiente mensaje – “Utiliza tus poderes” – se concentro y sintió una presencia en el piso de abajo, como si fuera un títere manejado por una mano invisible camino hasta la planta baja del edificio atravesó una gran puerta de roble tallado y entro a un baño con una tina del tamaño de una piscina pequeña de mármol blanco, en una esquina el hermoso Kim Junsu lo esperaba.

Solo basto que Su hiciera un gesto para que el muchacho que lo miraba embelesado entrara con él a la tina, Xiah tomo shampoo y le lavo el pelo con sumo cuidado en ese instante Jae pensó – “¿Dónde se ha ido mi sádico ángel malvado?”-.

- Lo quieres de vuelta – le contesto Su, tomando un trapo untándolo con jabón para esta vez limpiarle el cuerpo cubierto de sangre seca.
- No me leas la mente – le reprocho el vidente

Ambos guardaron silencio solo podía escucharse el sonido del agua y del trapo friccionando la piel del nuevo vampiro.

-Te amo – dijo Jae volteándose para tocar mi mejilla, yo solo lo observe atento a sus movimientos muy lentamente se acerco a mis labios y me beso con dulzura, cuando se separo me miro como pidiendo permiso para beber de mi sangre a un gesto de mi parte Jaejoong saco los colmillos y me mordió, suspire al sentir la primera succión al mismo tiempo hice lo mismo con él.

Este intercambio de sangre, era la demostración máxima de entrega entre dos vampiros, un enlace eterno que ni el paso del tiempo sería capaz de romper.


Fin

4 comentarios:

  1. Me a encantado aun que es super sadico jajaja me encanta esa faceta de los dos y como redactas jeje besos

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  2. Waaahhhh!!!! Esta GENIAL!!!!!! Me encanto a mas no poder, deveras.

    Lo lei toditito y sin dejar de imaginarmelo todito. Me encanta el gore, y amo el JaeSu jiji
    Gracias por escribir!!!!

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  3. wow mi tiene que estudiar pero esta genial ^ ^ Ya me dieron ganas de leer el libro : ) y estubo mejor con el JaeSu : 3

    felicidades ^ ^

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  4. Wow hasta me sonroje, muy genial y amo el JaeSu/SuJae ~^.^~

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