Soy tu futuro!

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Título: Soy tu futuro!
Autor: Roro
Pareja: Jaemin
Género: Slash
Extensión: Oneshot.

Hasta en las más críticas coyunturas, un rey puede equivocarse, y sin duda mi padre Kim Yeung Hoong no fue la excepción, pero sé bien que nuestro pueblo se mostró en todo momento generoso ante él, sin malicia. Ahora yo soy el emperador de todos los coreanos, pero también soy un coreano, parte del mismo pueblo.

- ¿Qué te parece? La verdad es que no se me ocurre nada más.

- Está quedando muy bien su majestad.

- No soy tan inteligente como tú, mi fiel escriba, pero hago mis intentos, quiero ser yo mismo quien le hable al pueblo no solo mis labios si no mis propias palabras.

-Tranquilo Taeja Jeon (príncipe), aún queda bastante tiempo para que tenga que dar su discurso.

-Aunque quisiera que así fuera tengo que ser realista, sé que a mi padre no le queda mucho en este mundo, por eso quiero tener el discurso listo para cuando sea mi turno de ocupar el trono, quiero que mi pueblo confié en mi aun siendo tan joven, necesito recuperar la confianza que mi padre perdió en los últimos años.

-Estoy seguro que lo lograra su alteza.

-Gracias por tus ánimos, puedes tomarte un descanso, cuando se me ocurra algo más para el discurso te mandare llamar.

-Como ordene su majestad.

Hice mis reverencias y salí de la recamara del príncipe, me dirigí a la biblioteca real, es un lugar que siempre me transmite mucha paz y serenidad cosa que necesito en abundancia, cada vez que estoy en presencia del príncipe Kim Youngwoong termino de los nervios.

Desde pequeño fui instruido para servir al futuro rey coreano, mi padre le sirvió a su padre y mi abuelo lo hizo con el antiguo emperador, era una tradición que mi familia se dedicara a servir de escribas en la corte del emperador, mi padre me había preparado para este momento, momento que no esperábamos fuera tan pronto pero con la súbita enfermedad de Pheya (emperador) todo se ha tenido que adelantar, Taeja Jeon ocupara el trono antes de lo previsto y yo no he parado de estudiar ni un solo minuto tengo que estar listo para cuando llegue el momento de convertirme en el escriba oficial y consejero del futuro emperador de corea.

Aunque ser su consejero no fuera mi tarea oficial, mi padre me mostro que había más detrás de mi puesto como escriba, el emperador no se permitía confiar en nadie ni siquiera en su esposa la emperatriz, el único en quien el confiaba era en mi padre, él que desde niño había sido criado para obedecer y ser fiel ante todo, mi padre me enseño esto a mí también, a anteponer al príncipe a todo incluso de él mismo, a aconsejar, a mirar por el futuro del pueblo, a ser la mano derecha de su majestad, por eso mis intensivos estudios tanto dentro como fuera de palacio.

A los 16 años me nombraron escribano real en ese momento me fui a vivir en palacio de forma permanente, fue entonces cuando empecé a mirarlo de forma diferente, su boca, su piel, su delicadeza y elegancia que se convertía en fuerza, rudeza y energía cuando le era necesario todo, todo en el me atrajo, ya han pasado 4 años y aún sigo igual, siento que ninguna mujer puede igualar su belleza, ninguna.

Hace poco que se casó, más por los compromisos que debe de cumplir como futuro emperador que por amor, lo sé porque le conozco y la princesa no le llena, no como hombre pero aun así la quiere y la respeta después de todo ella también fue elegida desde joven para ser la futura esposa del príncipe y se conocen desde la adolescencia, todo esto debería haber quitado todo mal pensamiento sobre él de mi cabeza… debería.

Al entrar en la biblioteca veo que no hay nadie, no me sorprende con la salud del emperador en tan deteriorado estado todos andan ocupados en su cuidado o en asuntos oficiales.

Curioseo por las estanterías hasta que uno de los libros me llama la atención, es ancho y con la portada de cuero grueso 내 미래! (Mi Futuro!) era el titulo escrito en negro con una delicada caligrafía, lo abrí, pero nada, no había nada escrito, sus hojas seguían totalmente amarillas… de repente frente a mis ojos comienzan a formarse letras sin tener ningún sentido se mueven en la hoja y un brillo intenso sale de ellas…no me puedo creer lo que está pasando ¿Qué es esto? ¿Qué clase de magia es esta?

Un gran rayo de luz sale hacia mí, no me quema en realidad, no siento nada solo una calidez que hace que mis ojos se cierren, no sé qué pasa a mi alrededor mi conciencia se desvanece hasta que no siento nada…

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Jejoong iba caminando tranquilamente por las calles de Seúl cuando lo vio tirado en medio de un semáforo ya en amarillo no entendía como la gente pasaba como si nada, no se lo pensó dos veces y se lanzó a ayudarlo, lo cogió en brazos y lo llevó a una de las aceras, supuso que aquel chico se había mareado e intentó reanimarlo.

- Eh, eh chico, despierta!!

Le dio una leve bofetada para hacerlo reaccionar, poco a poco el joven fue abriendo los ojos encontrándose frente a él.

- ¿Estás bien? Al parecer te has mareado en medio de la calle por poco y te atropellan.

- Ummm, ¿majestad? ¿qué ha pasado?

- ¿Perdón? Creo que sigues mareado.

Lo ayudó a levantarse, pero él parecía confuso e incluso asustado, lo miraba fijamente, sus ojos grandes expresando el miedo que sentía.

- ¿Majestad dónde estamos? ¿qué sucede?, no entiendo nada yo estaba…su ropa señor su pelo qu-que, ¿qué está pasando?

Miró a Jaejoong de arriba abajo, se llevó las manos a la boca, él joven no entendía que pasaba con su príncipe, si es que ese era él para variar, esa ropa, ese pelo, pero ese era su rostro, ese era el príncipe Kim Youngwoong o eso creía el pobre escribano.

- Yo no sé lo que te ha pasado pero si ya te sientes mejor te dejo.

- Pero, pero yo…

Se mareo de nuevo, a Jaejoong no le quedo de otra más que seguir ayudándolo, lo metió en un taxi y lo llevo al hospital más cercano, en el hospital lo revisaron y le dijeron que él joven (del cual no pudo siquiera dar el nombre) no tenía nada grave pero que había sufrido un chock.

Él chico no decía nada aun después de haber despertado y de que lo hubieran revisado, todo le exaltaba y asustaba, cuando finalmente salieron del hospital jaejoong intento sacarle información, donde vivía, su nombre y otras cosas que le sirvieran de ayuda para mandarlo a su casa o ponerse en contacto con alguien que lo viniera a buscar… aunque no lo conocía el chico le inspiraba mucha ternura y lo quería ayudar, sobre todo estando Seúl como estaba estos días lleno de crímenes, a un chico como este estando solo y desorientado en la ciudad no podría pasarle nada bueno.

- Entonces ¿dice qu-que estamos en en el 2013?

- No me tomes el pelo, sé que acabas de sufrir un chock o algo así, pero ya estás bien por algo te dejaron salir los doctores.

- P-pero 2013…

- Si 2013, ahora responde a lo que te pregunto, pero esta vez bien, de acuerdo? basta con eso, no más soy de la línea del 1871 ¿Cómo quieres que te crea algo así? Que lógica tiene eso…

- Pero pero es que yo soy de esa línea su maj-señor…

- Para con lo de majestad, me hizo gracia al principio pero veo que lo dices enserio y eso ya no es gracioso, no entiendo qué clase de médicos tenemos en corea como se atreven a dejarte salir del hospital y decir que estas bien.

La cara del muchacho era una mezcla de vergüenza y miedo, él no era para nada tonto y podía hacerse una idea de lo que estaba pasando pero no quería aceptarlo eso era algo imposible, de ninguna manera podía estar pasando lo que creía que estaba pasando… Jaejoong volvió a mirarlo y suspiro.

- Si quieres que te siga el juego está bien, vamos a jugar…pero primero dime dónde vives, o si quieres no me lo digas, si necesitas que te pague un taxi lo hare no quiero dejarte en esas condiciones.

- Por favor… n-no me deje solo.

- Uh!

Jaejoong se quedó nuevamente mirándolo, esos ojos eran imposible de ignorar, no podía, simplemente no tenía corazón para dejarlo tirado en ese lugar y en esas condiciones.

- Yo creo que, que no tengo donde ir…

- ¿Cómo sabes eso? Con esas ropas y ese pelo tan largo debes de ser actor, pero no tengo idea de donde han estado rodando un drama histórico por aquí.

- Creo que estoy en otra época yo no soy de aquí, creo que estoy perdido, por favor no puedo, yo no sé, yo no, es que…

Realmente el chico estaba perdido, para él no parecía ser una broma, sus ojos se aguaron, era una escena muy triste, ver a aquel chico prácticamente llorando mirando a todos lados porque todo seguía resultándole desconocido.

- De acuerdo, lo que haremos es que hoy al ser tarde te llevare a mi casa, y mañana temprano iremos a una estación de policía, ellos seguro encontraran a tu familia o te llevaran a donde perteneces.

El chico entonces miro a jaejoong con inseguridad pero acepto su sugerencia.

- Bien por aquí, tomemos un taxi en 10 minutos estaremos en mi casa.

- Como usted diga

Él se limitó a seguir a jaejoong a una distancia prudente para no incomodarlo pero jaejoong paró y se aproximó a él.

- ¿Usted? Tu definitivamente no eres de por aquí, y porque guardas tanto las distancias, camina a mi lado por favor no me gusta sentir que me siguen… por otra parte ¿me puedes decir tu nombre? Yo soy Jaejoong…Oh aquí!!!

Hiso una señal para que el taxi parara, aunque él chico estaba aún inseguro si entrar o no decidió obedecer, Jaejoong indico la dirección de su departamento y pronto estuvieron en camino.

- J-Jaejoong?

- Si, Kim Jaejoong ¿y tú?

- Yo-yo soy Choikang, escribano de la corte del linaje Shim, escribano Shin Choikang a sus órdenes.

- Wow – Jaejoong pestaño varias beses, incrédulo ante lo que escuchaba, este chico era demasiado extraño.

Al llegar al departamento fue otra odisea para Jaejoong, entre que el chico paso de no querer probar la comida de Jae a luego quererse tragar el plato o de no querer entrar al baño a tener que sacarlo para que no cogiera un refriado en lo que según él era una fuente de agua termales, toda la noche la pasaron de un lugar para otro porque Choikang era tímido sí pero también curioso, se fijaba en cada detalle parecía escudriñarlo todo, al final, casi a las 3 de la mañana consiguió meterlo en la cama y esa también fue otra hazaña por parte de jaejoong.

El día siguiente como prometió jaejoong lo llevo a la estación de policía en la cual no hicieron nada más que reportar su desaparición, según ellos si él no daba más información y en el hospital lo daban por sano no podían hacer más, por lo tanto toda la responsabilidad caía en Jaejoong convirtiéndose así en el tutor de Choikang, él no tenía obligación de hacerlo, eso lo tenía claro, en cualquier momento podía echarlo de su casa, pero seamos sinceros eso es algo que Kim Jaejoong no haría, no mientras el chico siguiera comportándose como un chiquillo de 5 años que ha perdido a sus padre en la gran ciudad.

Tras dos semanas de negación en la cual no había parado de pedirle a jaejoong que lo llevara a sitios como el palacio real o la fuente cerca de la casa de su madre, choikang había tenido que aceptar que en verdad todo esto era real, que sí había viajado en el tiempo y que ahora se encontraba en el 2013 también había aceptado que jaejoong no era su príncipe sobre todo con ese genio que se gastaba jae, eso en realidad le quedo claro la primera noche, era imposible que su príncipe le tratara así.

Con la aceptación de los hecho las cosas se habían hecho más fáciles para ambos, él dejo de mencionar cosas que para jaejoong no tenían sentido alguno, decidió mejor emplear su tiempo en visitar bibliotecas tratando de conseguir información sobre su época, cabe destacar que algunas cosas estaban muy exageradas en esos libros mientras que otras parecía que ocultaban todo, con el propósito de hacer ver la historia de forma diferente a como realmente paso, reflejando solo lo que el autor de esos libros les apetecía contar, aparte de eso algunas cosas sonaban algo familiar y tenían concordancia con lo que él había vivido, aun así esos libros no le servían de nada, su nombre no aparecía en ninguno y tanto la labor de su padre como la de su abuelo no la destacaban, era como si su labor de escribanos fuera una tarea sin importancia, del príncipe hay poco escrito, en los libros solo se hablaba de las guerras que hubo en corea y de lo poco que duro su reinado solo 18 años.

Le costaba aceptar que su príncipe hubiere acabado así, con solo 18 años siendo emperador, los libros tampoco dicen que paso con el después de esto, todos quedan en especulaciones, unos hablan de su retiro a una de las isla del norte y otros de su muerte en manos de soldados japoneses, él prefirió no creer en esos libros.

Jaejoong le había enseñado a buscar en internet, a usar el teléfono móvil, elevador, el lavabo etc etc la verdad es que a veces parecía un niño pequeño al que tuvieran que enseñarle las cosas más básicas incluso a leer y escribir, no es que no supiera al fin y al cabo era el escribano real pero cuando buscaba en la biblioteca se dio cuenta que su forma de escribir era un poco diferente y aunque el abecedario era el mismo habían muchos cambios que aprendió gracias a jae que llegados a este punto parecía no importarle todas estas cosas tan poco común de choikang.

La convivencia se convirtió pronto en algo normal entre ellos… charlaban, comían, veían la tv juntos y algunas veces salían de paseo, jaejoong le había tomado demasiado cariño a choikang se sentía incluso egoísta por desear que nadie de su vida pasada apareciera para arrebatárselo, en estos 6 meses juntos, sentía que él chico ya ocupaba una parte esencial en su vida, trataba de no hacerlo notar mucho pero le era casi imposible evitar colarse en su habitación y verlo dormir, tan tranquilo, tan tierno, tan él…pero aquellas noches en que lo escuchaba pronunciar su nombre, el nombre de Kim Youngwoong una y otra y otra vez lo tenían intranquilo, había buscado información sobre esta persona, sabía que Kim Youngwoong había sido emperador de corea y lo que más le sorprendió fue ver pinturas del emperador lo parecido que eran, aunque sonara de locos no le quedo de otra que abrirse a la idea de que quizás su choikang venia de esa época, todo concordaba no podía ser de otra forma, lo peor era que jaejoong lo aceptaba así siendo de donde sea lo quería, lo quería solo para él, le importaba un reverendo rábano que aquel emperador ocupara los sueños de su huésped, jaejoong no dejaría que nadie le arrebatara esta felicidad que estaba sintiendo.

-Jae, Jae!! Dónde estás?

-Aquí, que pasa.

-Encontré esto en la red, es una biblioteca antigua donde guardan libros originales de la era joseon…llévame, quiero ir allí.

-Choikang, ¿otra biblioteca más? es que no te cansas, siempre terminas frustrado cuando lees algo que según tu no es “la realidad” de lo que paso.

-Lo sé pero esta vez tengo un buen presentimiento, en la foto de la biblioteca hay libros que conozco, he visto en el internet que son originales.

-así? Y donde es?

-No muy lejos ven te enseño la dirección que pone en google map.

Choikang se tiró encima de su amigo jaejoong, sonreía recordando cuando jae le hablo sobre su pasado y le pidió que también hablara del suyo o lo que recordara de él, le pareció una idiotez mencionar otra vez que era de otra época pero jaejoong no se enojó ni salió huyendo ni nada, aun le cuesta aceptar algunas cosas pero por lo menos le cree y no lo ha mandado a uno de esos manicomio que ha visto en las películas, eso es lo más importante.

-Aquí es, mira.

- Ya veo, pero deja la euforia, no quiero que te lleves otra decepción.

Al entrar fueron recibidos por una bibliotecaria muy amable que no dudo en ofrecerse a ayudarlos, después de explicarle lo que venían buscando los dirigió a la parte de la biblioteca que contenía los libros de época originales, Choikang se emocionó al ver todos los libros en cuanto la bibliotecaria los dejo a solas empezó a ojearlo uno por uno.

-Mira, te lo dije incluso están en mi dialecto, estos los he leído ya y estos de aquí también.

Jaejoong sonreía embobado, choikang parecía un pequeño en navidad al que le traen su juguete favorito…pero de repente se quedó quieto con un libro de un pergamino amarillento en sus manos.

-¿Qué pasa? ¿Te sucede algo?

- Este libro, estoy seguro que es aquel libro del que te conté, mira la letra negra, es la misma caligrafía estoy seguro, solo que esta vez dice 너의 과거 “Su pasado”

Se miraron a los ojos un poco extrañado por esto.

-Estas seguro? Si quieres podemos pedir que nos lo dejen aunque con los años del libro no creo que lo hagan.

Choikang solo asintió dejando dicho que quería intentarlo, se dirigieron a la bibliotecaria y esta acepto sin problemas jaejoong quedo perplejo de que dejara que el libro saliera de la biblioteca tan fácilmente, y la forma con la que lo miro llena de pena también lo puso en alerta sobre todo al decirle a él y no a chiokang que no olvidara regresar el libro.

Al llegar a casa ambos se tiraron en el sofá mientras choikang leía, cabe decir que casi les da algo al ver como de sus hojas amarillentas aparecían letras que iban formando frases frente a sus ojos… las hojas se iban rellenado y choikang seguía leyendo lo que parecía ser el diario de ese emperador, mientras más leía peor era, en el diario no paraba de mencionar a choikang, la tristeza del emperador con su desaparición, la falta de fe y la desconfianza que había crecido en él, pasaron toda la noche leyendo cada página de aquel diario que pacería no acabar, no solo contaba los primeros años de Kim Youngwoong como emperador sino también los años que les siguieron, contaba su depresión y la fuerza que se obligaba a sacar por su pueblo, llego un momento en el que de los ojos de choikang solo brotaban lágrimas y esto no podía ser nada bueno, no era normal, la forma en la que ese emperador escribía sobre alguien que solo era su escribano, no era normal esa necesidad de tener cerca a choikang y esa última frase del diario dejo claro que nada de eso era normal.

Mi amor, ¿porque no puedo olvidarte?...

- Tengo que volver, no se la forma pero tengo que hacerlo, mi príncipe él, él m-me ama, a mí y yo yo aquí, noo yo.

- Tranquilízate, por favor no llores, no me hagas esto..para que quieres ir con él para ser su amante? él no puede amarte libremente el sol-

Choikang lo miro con la sonrisa más triste que ha visto jamás, que estaba haciendo? lo estaba hiriendo por su egoísmo..

- Lo siento, de verdad perdóname no sé qué me pasa.

Esta vez era jaejoong el que lloraba, no podía negar lo que estaba pasando, choikang no era suyo, él ya tenía a alguien en su corazón y no había nada que pudiera hacer aun atreves del tiempo y sin haberse confesado el uno al otro lo que sentían, todo era real su amor era algo que había traspasado barreras, algo eterno por muy cursi que sonara, todo parecía haber obrado para que choikang viniera hasta este tiempo para saber del amor que el emperador sentía por él, incluso la magia se puso de su parte, le costaba con un demonios si le costaba pero no había nada que hacer.

- Vamos a dormir eh? No lograremos nada tan solo observando ese libro.

Choikang asintió siguiendo a jaejoong a su cuarto, este lo miro con curiosidad, pero entendió al verlo abrazar su libro que esta noche choikang no quería dormir en su cama…lo abrazo tan fuerte como él lo hacía con su libro, tenía miedo a no verlo más, tenía miedo a perderlo definitivamente, no fue sino hasta las 5 de la mañana cuando el sueño lo arropo y al despertar su peor pesadilla se había hecho realidad, no tenía que buscar en el departamento, él sabía que sería en vano anoche presentía que esto pasaría, se acurruco y cogió el libro en sus manos, lo abrazo como lo había hecho con choikang y volvió a dormir.

Unas semanas más tarde se encontraba frente a esa biblioteca a la que por unos segundos culpo por la partida de choikang, entro para devolver el libro pero antes de hacerlo lo abrió por última vez, nuevamente aparecieron unas letras en las páginas de aquel libro, eran solo unas líneas escrita con la misma caligrafía que la vez anterior pero en esta ocasión él podía leer lo que decían.

"Gracias, Gracias Kim Jaejoong por cuidar lo más valioso que tengo, eso será algo que aun en mi otra vida este humilde príncipe no tendrá como pagar, él habla de ti todo el tiempo tengo que reconocer que no es algo que me guste hasta un príncipe puede sentir celos a veces, pero lo acepto, lo acepto con alegría porque es algo que te debo, gracias otra vez Kim Jaejoong~ ahora es tu turno de vivir tu presente y disfrutarlo tanto como nosotros lo hacemos. "

Sus ojos se aguaron nuevamente pero no había tristeza en ellos, el tiempo y su gozo al saber que todo había ido bien para su choikang habían hecho que le tristeza desapareciera de su corazón, había soledad sí, pero a la vez había paz allí dentro.

Cerró el libro y se dirigió al mostrador, lo entrego a un chico que inmediatamente se giró para pasarlo por el escáner y ver cuánto había durado con el libro, sabía que tenía que haberlo devuelto antes.

- Sabes que lo has devuelto tarde verdad?

El chico se giró para quedar en frente suyo… primero un suspiro de sorpresa y luego la risa lo consumió.

- Pero qué? Oye tu, el de ahí ¿puedes dejar de reír? no puedo creer que mi tía me encargara esta biblioteca, que tipo de clientela viene aquí, aigoo!

- Jajajjajaa

- 15$ por tardar tanto, y 5$ más por molestar, vamos reculando.

- Jajjaaja da acuerdo de acuerdo, no te enojes, es solo que el destino o algo más allá paceré estar jugando conmigo…me perdonas changmin?

- Omo un sasaeng? Tu como sabes mi nombre aléjate.

Jae entonces señalo el broche con el nombre impreso de changmin, este abrió los ojos de par en par avergonzado, el pobre desvió la mirada, estaba rojo de la vergüenza, jae sonrió y le dio los 20$, changmin los cogió y no dijo nada, se quedaron en silencio hasta que jaejoong saco una tarjeta del bolcillo de su camisa.

- He estado leyendo un libro de príncipes y escribanos, si te apetece que te lo cuente, llámame.

Una última sonrisa y salió de aquella vieja biblioteca…changmin no podía creerlo era su primer día en Seúl y ya le pasaba esto, ¿acaso este chico – miro la tarjeta – jaejoong estaba ligando con él? ¿Pero que se creían estos chicos guapos de la ciudad? Introdujo la tarjeta en su cartera y siguió pasando inventario, no entendía porque su tía había insistido tanto en que viniera él mismo a encargarse de este lugar…

Jaejoong cogió un taxi a su apartamento, tenía mucho que pensar siempre había escuchado la frase vivir el presente es de sabios y a partir de ahora esto es lo que él pensaba hacer…

FIN~ 

4 comentarios:

  1. el ginal de este fic se me borro (mas bien no lo guardé) dude en enviarlo pero al final decidi inventarme algo rápido pot eso parece in poco incompleto otl, poro lo menos me sirvió para que no me pase otra vez, esta vez guardo cada 5 min.

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  2. Morí con el final, mas allá de que lo hayas hecho "a la rápida", bendita tía.

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