Cuando Dices Annyeong: Cap 12

1 comentarios
Ahora que había terminado, todo volvía a estar en silencio. Y no era que aquello le molestase, pero en ese momento Yoochun prefería el sonido del piano en lugar de el silencio. Pero, ¿Qué más podía hacer salvo quedar en silencio? Pues ya había acabado. Junsu hacia ya un largo tiempo que se había marchado, y Yoochun tal y como le había prometido se dispuso a terminar de componer la música de aquella canción en la que Junsu tenia un especial empeño por terminar.

De ese modo, había oscurecido, y con ello había concluido de rellenar por completo aquella partitura, que con cierto orgullo dejo ordenada en el salón.

Yoochun pensó en ese mismo instante si a Junsu le gustaría su esfuerzo desconsiderado, pero que carecía de valor si al final no lograba cambiar el destino.
Recordó aquel momento en el que Junsu, para indagar, le pregunto sobre aquel tan cercano día señalado en sus calendarios. El cuerpo de Yoochun se endureció, incapaz de moverse en ese momento en el que se dio cuenta de que todo el tiempo había huido, y ahora solo quedaba el tiempo restante, tan incierto como doloroso.

¿Qué debía de hacer una persona en esa situación?

"- Junsu, ¿Qué puedo hacer por ti? ¿Poco más que mirarte? o ¿Quizás retenerte?
Ese día...  ¿ y si te sostengo tan fuerte que seas incapaz de moverte?,
quizás de ese modo no te ocurrirá nada ¿verdad? -

Ahora bien, cuando me preguntó de que se trataba aquella fecha,
mi mundo se hizo tan estrecho que apenas podía respirar.

¿Qué debía responder? Deseaba decírselo, pero ¿de que sirve?
¿Generaría una preocupación grande en él o yo adquiriría el adjetivo de "loco"?.
Pero, ahora que lo he recordado, hoy es simplemente insoportable
¡No puedo perderle de vista ni un instante!"

Escribió, y bien podía estar en silencio, o escuchar alguna canción al azar, pero aquello era imposible de borrar.

Yoochun sentía que en aquel momento iba a acabar lunático, y cuando recibió una repentina llamada telefónica procedente de un compañero animándole a llegar a la fiesta que esa misma noche el elenco de su reciente drama estaba realizando, Yoochun decidido increíblemente asistir.
No era por que tuviese un especial deseo de divertirse o festejar, solo quería detener su mente, de la que surgía unos angustiosos sentimientos, y pensó que alguna estimulante bebida en aquel momento podría hacer callar a una voz interior que gritaba mas fuerte que nunca dándole aviso de un futuro que no quería vivir.

Recordó "- Todo el mundo estará esperando a Yoochun -" con aquella voz clara de Junsu sobre la cama, alentándole a responder un "-Sí-" a ir a aquella celebración.
Quizás bebiendo podría conciliar un sueño rotundo y reparador aquella noche ...


~~~~~~~

Aquella mañana, un jubiloso Junsu se presentaba sentado frente a su escritorio.
Él había amanecido temprano y no pensaba perder el tiempo, aunque sin desearlo lo estaba perdiendo allá sentado. Sostuvo entre sus finos dedos aquella negra pluma y comenzó a escribir sobre su agenda.
 A pesar de que era algo que no solía hacer a menudo penso que tras los incontables momentos que Yoochun había alterado su rutina, debía sin duda planificar un poco mas su orden.
Nunca en aquellos últimos tiempos había estado tantos momentos con Yoochun como lo hacia ahora, por lo que debía organizar estos.

<<. No creo que a Yoochun le moleste si añado esto .>> pensó Junsu en aquel momento en el que con una animada sonrisa entre sus labios escribía meticulosamente posibles actividades que podrían realizar ambos, aunque ninguna de ellas realmente importantes ... y mucho menos iba a añadir momentos vergonzosos.

Su mente mientras escribia automáticamente genero la voz de Yoochun:
“-Junsu-ah, … también me gustas-”
Aún estando completamente solo, el rostro de Junsu se enrojeció al instante  al recordar tal frase tan bochornosa. Ni tan siquiera sabia por que hacia aquello de escribir en su agenda/horario, pero quería estar seguro de que siempre tendría un tiempo para Yoochun, a pesar de todo.

Y ahora que se acordaba de Yoochun ...
— Oh, tengo que ir ahora, o después me sera imposible ... — exclamo Junsu para si mismo en la solitaria sala mientras se levantaba de la silla precipitadamente.


~~~~~~~


Abrio su puño, y en la palma de su mano pudo observar aquella llave que llevaba consigo.
Sabia que entrar sin avisar era la segunda opción, sin importar que el pasado día Yoochun le diera total libertad para entrar, e incluso le diera aquella llave. Junsu sabia que debía llamar primero. Y eso fue lo que hizo, sin obtener ninguna respuesta. Deduciendo que aquello podría suceder, tal y como le había dicho Yoochun (— De igual modo, ven mañana, si no estoy ... dejare todo preparado en el salón, te daré las llaves —).

Así que, hizo uso de aquel pequeño objeto, y abrió la puerta con el.
Cuando abrió la puerta, se introdujo lentamente en el hogar, que se presentaba increíblemente silencioso.

— ¿Yoochun? — llamo Junsu nada mas introducirse en el apartamento. — He venido Yoochun-ah — dijo con voz chillona, sabiendo que quizás no obtendría ninguna respuesta, ya que parecía que el mayor no se hallaba en el interior. Pero tampoco iba a indagar mas, solo quería dirigirse al salón y agarrar así  los folios que Yoochun había dispuesto encima de la mesa, tal y como dijo que haría.

Junsu tomo los papeles sobre sus manos, y les echo un vistazo en ese mismo sitio. Aquella partitura estaba repleta de notas musicales, y parecía que Yoochun había hecho un gran trabajo, incluso bajo los pentagramas se encontraban las frases de la canción que había escrito Junsu, y muchos comentarios y flechas que Yoochun había hecho en algún momento de la partitura, muchos de ellos bastante típicos en Yoochun.
Junsu presto gran atención en uno que estaba subrayado con fuerza, el que decía:

"Junsu, este fragmento es algo complicado ¿Podrás tocarlo? Lo dudo mucho ..."

Aún parado en mitad del salón, Junsu leyó aquella frase con cierta mezcla de irritación y risa ...
Al leer todo eso, creyó que Yoochun había pensado en él todo el tiempo que había compuesto, pues habia más que un montón de acotaciones en todo aquel papel.
Pero esa frase que había leído casi en voz alta le había tocado una fibra susceptible de su orgullo, por lo que miro a su alrededor en busca del piano del mayor, pues si no estaba en casa en aquel momento no iba a percatarse que había dado uso de su instrumento.
Junsu, conociendo a su previsible "amigo", se dirigió a la habitación contigua, donde se presentaba una pequeña zona personal en donde Yoochun mantenía un montón de bártulos, pero también cosas imprescindibles. Allí, como se había imaginado, estaba el piano, el cual encendió sin demora.

Junsu se acomodo sobre una banqueta para comenzar a tocar en el blanco y negro piano aquel fragmento que Yoochun había clasificado como imposible para él.

— Yoochun ..., a él siempre se le dio bien tocar, tiene una habilidad mayor que yo para ello ... — comento indignado en soledad, mientras justificaba el hecho de estar en casa "ajena" tocando instrumento "ajeno".

Comenzó a tocar, y sus dedos se balancearon de un lado a otro de aquellas largas teclas, sin mucha soltura, pues Junsu tenia sus ojos clavados en aquella partitura, que realmente era difícil.
<<. Parece que halla hecho esto apropósito .>> pensó Junsu molesto. Pero aquel sonido del piano inundo por completo aquel hogar.

Junsu toco de manera aproximada aquella melodía, y de pronto aquello fue interrumpido por un sonido leve pero completamente audible:
— Junsu ... — parecía decir aquel sonido, por lo que Junsu paro de tocar al instante.
— ¿Yoochun? — preguntó alzando su voz.
Dejo el piano a un lado y se levanto dudoso. No sabia si era su imaginación o realmente era la voz de Yoochun llamándole.
— Junsu-ah ... — se volvió a escuchar con mas claridad por el reciente silencio.
Junsu se asusto, la voz de Yoochun era tan ahogada como extraña.

— Yoochun, ¿estás en casa? — pregunto sorprendió al salir de aquella recámara y ver que nadie había entrado en la casa, por lo que daba a entender que Yoochun estaba en allí todo ese tiempo.

Yoochun volvió a llamar a Junsu y después dejo escapar una ridícula risa, con la que Junsu detecto al fin donde estaba  ...


~~~~~~~


Los sueños en una mente cálida, débil y vertiginosa por la  ingesta de alcohol, hacían que estos fuesen confusos y muy complicados de distinguir.
Muy lejos de tener un sueño reparador, Yoochun se había despertado sobre la cama completamente aturdido y dolorido. No recordaba un sabor tan amargo en su boca como el que ahora tenia. Boca que en aquel mediodía (aunque no sabia la hora en la que se había despertado consciente) estaba áspera y acre.

Yoochun intento generar saliva con un movimiento de lengua en el interior de su seca boca, a la vez en la que abría sus adormilados ojos oscuros.
Aquel despertar era confuso. Intentaba moverse sobre la cama con dificultad, e intentaba hacer memoria de algo que hubiese sucedido anteriormente, pero sus recuerdos estaba revueltos, liados y casi borrados de su memoria, lo que dejaba una aterradora sensación de amnesia.

Yoochun sabia que no debía haber bebido tanto la noche pasada en la fiesta junto a sus demás nuevos compañeros de trabajo, lamentándose ahora que se encontraba tan mal. Pero no podía haber evitado beber un poco más de aquellos cristalinos vasos al sólo pensar en Junsu.

Y mientras Yoochun se frotaba sus cabellos cortos y negros sobre la cama, tuvo aquella certera sensación de haber hablado con Junsu horas antes.

— No puede tratarse de un sueño ¡Junsu ha estado aquí! — dijo Yoochun con seguridad. Aun se sentía pesado y sus miembros estaban adormecidos, pero aun así de un rápido movimiento se incorporo en la cama, quedando sentado sobre ella.

Por más que intentaba hacer memoria, no lograba recordar nada nítido en sus recuerdos, solo una conversación difusa y la presencia de Junsu.
A pesar de su tolerancia con el alcohol sabia que había sobrepasado aquella noche un limite ...

No recordaba nada, solo aquella sensación que tenia de haber estado Junsu. Aunque tampoco se alarmo mucho por ello. Sólo debía acercarse al celular, hablar con Junsu, y preguntar si aquello era verdad o solo era una broma de su mente ebria.

Sí de verdad había estado Junsu junto a él, necesitaba saber que había pasado, dicho o cualquier otra cosa ...
No había sensación mas enigmática y espantosa que no recordar lo que uno mismo había hecho o dicho.

Pero lo que parecía ser una acción sencilla, como lo era hablar con Junsu, ... se volvió la mas enrevesada e imposible de las misiones. Por mas que sonara la señal tras el teléfono, nadie le atendía la llamada. Observo que las partituras ya no estaban sobre la mesa. Si, no había duda.
Si Junsu había estado en su casa, ya se había marchado ...


~~~~~~~



— Soy Yoochun. Intento todo el día ponerme en contacto contigo, pero ... — 
la voz de Yoochun se pauso, para continuar tras unos segundos:
— Bueno ... finalmente decidí dejarte un mensaje en el contestador. Junsu, tengo que empezar 
a filmar hoy, pero estoy intranquilo, sé que estuviste  en mi casa esta mañana, pero .. no lo recuerdo. 
Sé que es una tontería, pero solo te dejo este mensaje por que estoy preocupado, sé que 
estarás ocupado para atender mis llamadas, pero simplemente eso me preocupa ... —


Junsu, después de escuchar esas palabras, detuvo el mensaje del contestador que había revisado tras regresar a casa.
Tras lo sucedido aquella mañana, Junsu no tenia especial deseo de escuchar más a Yoochun. Suspiro mientras se dirigía a su espacioso y suntuoso escritorio donde encontró de nuevo aquella agenda que había dado especial uso en la mañana. Encontró rápidamente aquella pagina en la que tenia apuntados todos aquellos planes y propósitos, esa pagina que con total atención Junsu arranco para arrugarla con su mano, hasta hacerla en una pequeña pelota que después tiró  ...


1 comentarios:

  1. Anónimo6/26/2013

    Yoochun, por qué tenías q emborracharte!! qué estupidez le habrá dicho a junsu????? waaa me encanta este fic!! espero por la actu!!

    ResponderEliminar

Deja tu comentario \(*O*)/ ♥ ♥
o más bien... deja tus pensamientos pervertidos grabados en esta entrada XD