Deadman Walking cap 12

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Lo siento, hermano. 

26 de Diciembre de 1952 – Casa de Yeonhoon

- Mierda... – musitó Yeonmin – tengo que encontrar donde se enconden...

Ya habían pasado dos días desde nochebuena y Yeonhoon no había dado señales de vida. En su casa no había otra conversación que esa ¿dónde se podía encontrar el chico? Y harto por tanta atención, su hermano decidió que era hora de ponerse manos a la obra con su plan, estaba cansado de ser el segundón de la casa y no le importaba que todo aquello trajera consecuencias terribles, simplemente quería dar un castigo a su hermano, fuera como fuera.

Entró en su habitación y se puso a rebuscar entre sus cosas personales, incluso miró debajo del colchón de la cama de su hermano. Sin ningún resultado, cogió la silla del escritorio de la habitación y se subió para abrir el altillo del armario de su hermano. Al mover unas casas descubrió un sobre marrón grande que parecía albergar algo importante. Bajó de la silla para despué abrirlo y ponerse a leer.

“Escrituras de compra para la cabaña situada al norte de Gapyeong...”

- ¿Pero qué...? asi que tiene pensado comprar una cabaña – dijo en voz baja mientras seguía mirando aquellos papales – seguramente estará allí con ese niñato de Changmin.

A escondidas se las llevó hacía el lugar donde se encontraba la imprenta que la familia utilizaba para hacer copias de todos sus registros y le pidió a uno de sus conocidos que le hiciera una copia de todos los papeles. Con eso podría demostrar lo que su hermano se traía entre manos y así, se ganaría la confianza al completo de sus padres, y el puesto más importante en la empresa, lo que más deseaba en el mundo.

- Muchas gracias Yong, te debo un gran favor – dijo sonriendo mientras metía todo en el sobre.

- ¿Puedo preguntar para que es esto?

- Digamos que con esto, pronto cambiará mi posición.

- Que miedo me das Yeonmin
– le respondió su amigo que se esperaba lo peor, pues sabía muy bien a que juegos sucios podía llegar para conseguir lo que quería.

- Si estos papeles fueran tuyos, tendría que decirte que deberías de temerme.

- Lo haría, creéme.


Minutos después Yeonmin salió de la imprenta y se dirigió de nuevo a casa. Nada más llegar vió como sus padres estaban de nuevo discutiendo y era otra vez, cómo no, por culpa de su hermano.

Harto de escucharlos el chico subió hasta su cuarto mientras su padre le gritaba como un descosido sin tener culpa de nada. Estaba cansado de la situación y tendría que tomar cartas en el asunto si no quería que esto siguiera así, pronto... muy pronto.




En la cabaña de Gapyeong.

Mientras tanto, en esos mismos instantes Yeonhoon y Changmin disfrutaban juntos de la mañana. Ambos estaban tumbados en la cama, abrazados el uno al otro y contemplando la tranquilidad que se respiraba a las afueras de aquel lugar. Hoy no había salido un día especialmente frío así que pensaron que podrían aprovechar para ir a pescar al riachuelo para preparar una apetecible comida.

Más o menos media hora después, se levantaron de la cama para vestirse y prepararlo todo, Changmin se puso feliz el reloj que le había regalado su novio y Yeonhoon no pudo evitar sonreír ante el gesto de felicidad que el pequeño tenía en la cara mientras se abrochaba el reloj.

- Presiento que lo llevarás siempre contigo.

- Tenlo por seguro
– respondió Changmin sonriendo – este reloj será como mi alma, que está junto a la tuya.

- Eres maravilloso
– Yeonhoon se acercó al chico para besar su frente – y espero que esto nunca cambie.

- ¿Por qué debería de cambiar? Ya dejaste claro lo que ibas a hacer ¿verdad?

- Claro que sí, no habrá nada que evite que estemos juntos.


“Y ojalá hubiera sido así...”

Terminaron de coger las cañas de pescar y los anzuelos, se pusieron unas chaquetas más abrigadas y se dirigieron hacia el riachuelo. Yeonhoon, que era el que más sabía pescar de los dos, colocó todo de tal manera que no hiciera falta que tuvieran que estar sujetando las cañas de pescar, aunque a Changmin le agradaba bastante la idea de esperar a ver que pasaba.

Después de que este se sentara en el suelo Yeonhoon se le quedó mirando feliz y fué para colocarse tras el. Abrió sus piernas para atrapar el cuerpo de Changmin entre ellas y le abrazó fuerte por la espalda.

- Hace frío... no deberías de ser tan descuidado.

Le dijo al oido y después le hizo la mayor confesión que podría haberle hecho a alguien en toda su vida, esa a la que tenía tanto miedo, la que jamás pensó que tenía valor de decir.

- ¿Sabes Changmin? Desde el mismo día en que te conocí me volví loco con solo verte – comenzó diciendo suavemente – tambien, contigo he aprendido lo que es de verdad sentir esta clase de emociones en el corazón. Siento tanto haberme dado cuenta de que realmente lo único que importa en esta vida es el amor, dentro de un mes todo habrá acabado y por fín podremos estar juntos para siempre.

En esos momentos, Changmin no pudo evitar echarse a llorar. No tuvo valor de girarse para mirar a su novio a los ojos, simplemente dejó que este le abrazara fuertemente, que le pasara todo el calor de su corazón y sobre todo el de su alma. Dejo que lo enamorara aún más y que se diera cuenta de que sin el sería incluso capaz de morir.

Ningún ángel podría ser tan bueno como lo estaba siendo Yeonhoon con él, ni siquiera los dioses podrían entender cuanto le amaba y aunque fuera un amor diferente al de la gente corriente, sabía que ni siquiera ellos se podrían comparar a lo que ambos sentían.

Un rato después se levantó y aún con lágrimas en sus ojos besó a su novio, le tendió una mano para llevarlo hacía el árbol que había justo detrás de ellos. Sacó una pequeña navaja que llevaba en el pantalón y mientras le miraba le sonrió. Yeonhoon tenía la expresión más feliz que nunca había tenido en toda su vida, observó como Changmin empezaba a grabar un corazón alrededor de la grabación que ambos habían hecho el día de Navidad.

- Le faltaba un pequeño toque – dijo sonriendo.

- Increible – Yeonhoon comenzó a reír alocadamente y después se acercó a él para abrazarle – me encanta ese toque tuyo tan divertido y a la vez sentimental.

Y entre ese aura de felicidad no podían imaginar que apenas dos días después todo aquel sueño iba acabar por culpa de la persona que menos esperaban.

Yeonmin ya tenía todo preparado para actuar...

28 de Diciembre de 1952 – Dos días después.
Con todo listo y preparado para usar, Yeonmin metió las copias de la escritura de la casa en otro sobre. Esa misma mañana iría a hablar con su padre para decirle los planes de futuro que su hermano tenía planeados. La verdad es que le importaba bien poco que fuera gay o que tuviera relación amorosa con ese Changmin, simplemente lo utilizaría si fuera necesario pero por el momento con la escritura de aquella cabaña, le era suficiente.

- Padre ¿puedo entrar? – preguntó cuando se lantó en la puerta del despacho de este.

- Claro hijo entra, ¿que quieres? – le dijo mientras le ofrecía un sitio para sentarse.

- Quiero hablar contigo, es sobre Yeonhoon.

- Hijo, ya bastante tengo con tu madre como para que tu tambien vengas a calentarme la cabeza
– protesto.

- No te la voy a calentar simplemente quiero mostrarte algo. El otro día buscando unas cosas en el cuarto de Yeonhoon encontré una cosa...

- Espera, ¿has entrado en su cuarto sin que él lo sepa?
– su padre se puso bien las gafas y después le miró a los ojos – no creo que a tu hermano le gustara y a mi tampoco me hace mucha gracia que entres a escondidas en habitaciones ajenas a la tuya.

Como siempre... para su padre, todo estaba mal hecho.

- Papá escúchame por favor – insistió el chico.

- Está bien, dime.

- Encontré esto, mira... es la escritura de una cabaña en Gapyeong... Yeonhoon está usando nuestro dinero para algo que no debería.

- Hijo mio, estás equivocado
– la cara de sorpresa del pequeño fue realmente para enmarcarla cuando su padre comenzó a decir aquellas palabras – Yeonhoon ya me había dicho que tenía pensado comprar una cabaña para ir en vacaciones a la montaña, y no veo que tenga nada de malo, así que ahora, vuelve a estudiar hijo.

- Pero padre...
– Yeomin necesitaba por todos los medios que su padre le escuchara.

- ¡Yeonmin! – gritó – haz el favor de comportarte como el hijo que eres, ya no tienes quince años para comportarte como un niñato.

Después de aquellas duras palabras, su padre le hecho del despacho. Completamente enfadado fué hasta su cuarto para después pegarle un puñetazo a la pared, era increible que sus planes hubieran salido tan mal. Así que ¿su padre había permitido que el chico comprar aquella cabaña para dar rienda a su asqueroso amor con Changmin? No se lo podía creer, Yeonhoon siempre tenía lo que quería y él, él tenía incluso que sangran para poder conseguir las cosas. Lo que más deseaba nunca lo tendría y todo porque era el hermano pequeño y Yeonhoon era la predilección de su pare. Pero estó, esto iba a cambiar hoy para siempre.

Se cambió de ropa y guardó la copia de las escrituras en el cajón de su escritorio, después se dirigió al jardín trasero donde su madre regaba las plantas como cada día hacía. Cuando está vió la expresión de su hijo, supo inmediatamente que algo le pasaba.

- ¿Te peleaste de nuevo con papá hijo? – le preguntó.

- Es increible lo poco que me tiene en cuenta.

- No digas eso Yeonmin, el te quiere, es sólo que...
– su madre intentó darle animos.

- Yeonhoon siempre estará por encima de mí, lo sé, pero hoy van a cambiar las cosas.

- ¿Qué quieres decir con eso hijo?
– preguntó curioso.

- ¿Puedes venir conmigo a un sitio? Papá está demasiado ocupado con su trabajo, así que no creo que ni siquiera se dé cuenta de que faltamos en casa.

Su madre asintió con la cabeza, no sabía que era lo que Yeonmin quería, pero en su corazón sentía que había algo importante que le quería decir. La verdad es que el pequeño siempre había estado por detras de su hermano ante los ojos de su padre y eso le dolía muchisimo. Puesto que ella quería a sus dos hijos por igual, no podía entender como su marido era capaz de comportarse así, asi que siempre había intentando prestarle mayor atención al pequeño para que no se sintiera sólo.

Extrañamente el chico cogió uno de sus coches y pidió a su madre que subiera. Sabía donde quedaba aquella cabaña así que iría el mismo a descubrir todas las mentiras que su hermano estaba contando a su familia.

Su madre simplemente se limitó a mirar por la ventana mientras su hijo sólo conducía, sin decir nada, a la espera de horas después llegar a aquel maldito sitio donde seguramente se encontraría su hermano con Changmin. Después de dos horas y media su madre se atrevió a hablar.

- Hijo, ¿donde me llevas?

- Vamos a por Yeonhoon
– dijo convencido.

- ¿Yeonhoon? Pero si se había ido a la nieve para estar con algunos amigos.

- Deberíais de dejar de creer todo lo que dijo
– intervino su hermano para interrumpir a su madre y que seguidamente después se volviera a hacer el silencio.

Hora y media después, por fín habían llegado a Gapyeong. Yeonmin abrió la puerta de su madre para que esta saliera. Aquel lugar parecía completamente desierto y en realidad no le cabía en la cabeza que su hijo pudiera encontrarse allí, pero al menos quería dar el beneficio de la duda a Yeonmin y si estaba equivocado al menos le había escuchado, que falta le hacía de vez en cuando.

El chico invitó a su madre para que le siguiera y subieron por la pequeña cuesta de hierva que había hasta llegar a la puerta de la cabaña. Ambos se acercaron para llamar a la puerta, pero no recibieron respueta. Nervioso, Yeonmin volvió a llamar para quedarse igual que estaba, de pié en aque lugar mientras esperaba que algún milagro le diera la razón. Al ver que nadie salía se dirigió hacía la parte trasera y su madre le acompaño, pero allí seguía sin haber nadie. Después miró a su alrededor y ni siquiera había rastro del coche que Yeonhoon había cogido y es que el pequeño no sabía que su hermano mayor había tomado precauciones con ello para evitar ser descubierto, aparcandolo en un lugar algo más lejano a la cabaña.

- Hijo, creo que aquí no hay nada.

- Maldita sea...
– protestó cabreado mientras pegaba un puñetazo en una de las columnas.

Era increible como las cosas podían salirle tan mal. Después de aquello con la cabeza agachada y seguido por su madre se dirigió de nuevo hacía el coche sin nisiquiera darse cuenta que a pocos metros delante de ellos Changmin y Yeonhoon volvían de haber ido a por leña.

Ambos iban andando muy cercanamente mientras compartían risas y una charla bastante agradable. Changmin tenía su cara algo roja por culpa del frío, así que en ese momento Yeonhoon le dió la poca leña que tenía y acuno la cara del chico en sus manos.

Justo en ese momento a pocos metros de ellos Yeonmin subió su cabeza para observar como su hermano estaba delante de él.

- Cariño, deberías de protegerte más del frío.

- ¿Cariño...?
– susurró su madre cuando quedó apenas justo unos metros delante de ambos chicos, escuchando aquellas palabras.

Changmin se quedó completamente paralizado y soltó toda la lecha haciendo que esta cayera al suelo. Al igual que Yeonhoon que rapidamente se apartó de el para ponerse a su lado mientras veía como su madre le miraba completamente anonadada y sin creerse lo que sus ojos acababan de observar. Nadie se atrevió a abrir la boca, simplemente allí estaban con un aura completamente distinta a la que los chicos habían disfrutado días atrás.

Y el único que en esos momentos respiraba algo de felicidad era Yeonmin que por dentro rebosaba de alegría y sonreía maravillosamente. No era la manera en la que el quería arreglar las cosas pero así se lo había buscado su hermano y aunque era una forma muy sucia de hacer las cosas, ahora se había asegurado completamente de que Yeonhoon no saldría impune de esto, por fín había hecho que su madre viera la realidad de la personalidad de su hijo mayor y que no todo lo que había en el era bueno.

Por fín, por fín por primera vez en su vida podía soñar con albergar todo aquello que consideraba suyo y que Yeonhoon no se merecía.

Y simplemente, con ese maldito gesto de odio, de cobardía, de pura infantilidad comenzó el que iba a ser el final dentro de algunos años, el final de Changmin.

- Ma... mamá... – susurró Yeonhoon con su cuerpo totalmente tembloroso.

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1 comentarios:

  1. Asi que el hermano de Yeonhoon fue de algun modo, quien inicio lo que seria el final de Changmin. Estaba lleno de odio y envidia hacia su hermamo.

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