Miradas cap 5

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Completamente dispuesto, Changmin caminó por aquel despacho hasta quedar justo delante del escritorio del señor Wong. Puso su guitarra encima de esta y le desafió con los ojos, haciendo que el hombre se echara por completo a reír.

- Tienes agallas muchacho, si no fuera por eso ya te habría echado a patadas de aquí, imbécil – le dijo riéndose.
- Deje en paz para siempre a Yunho – comenzó a decir – a cambio le pagaré su deuda con esta guitarra. Vale unos cuántos cientos de los grandes.
- ¿Así que todo esto es por ese cabrón de Yunho?
– Wong si cabe rió aún más enfadando por completo a Changmin.

El hombre se levantó desafiante de su silla y se acercó a Changmin, el cuál ahora realmente comenzó a sentir algo de miedo. Agarró aún más confirmeza su guitarra mientras rezaba para que este aceptara su propuesta. Pero todo aquello estaba completamente lejos de los pensamientos de aquel explotador que seria capaz de dar cualquier cosa con tal de tener bajo su control al mejor “follador” de toda su maldita trama.

Cogió aquella guitarra y la dejó a un lado mientras miraba a Changmin de arriba a abajo, incluso este pudo ver como ese cerdo se relamía los labios al verle.

- Chico, no tienes idea de donde te has metido. No voy a dejar escapar a Yunho, ni aunque esta guitarra valiera millones.
- Entonces
– Changmin se encaró de nuevo a él – él te dejará estoy seguro. Esta harto de llevar la vida que lleva aquí.
- El me debe mucho más de lo que pueda valer cualquier guitarra del mundo. Yo le salvé el culo a él y su familia, así que tiene mucho más que agradecerme.
- Me extraña que a alguien como tú le deba tanto dinero, seguro que lo único que quieres es aprovecharte de el
– el joven cogió de nuevo su guitarra para estrellarla contra el señor Wong – quédese con esto y déjelo en paz.
- Eres arrogante y tambien valiente. Está bien lo dejaré y pagaré su deuda con esta guitarra. Marchate antes de que me arrepienta.


Todo había resultado, después de todo, más fácil de lo que podría haber esperado. Justo antes de salir de aquel despacho, Changmin suspiró aliviado sabiendo que había sacado a su novio de las garras de ese maldito hombre. Pero lo que no sabía es que justo después de que se marchara, Wong llamó a uno de sus mejores encargados pidiéndole que a partir de ahora persiguieran a Changmin allá donde fuera. Nadie era capaz de escapar de sus garras, y como buen explotador que era, ya había pensado un plan para aprovechar a Changmin y hacer que su maldita estafa ganara aún más con la ayuda de Yunho.

Tan sólo tenía que esperar a que Yunho saliera de aquel hospital, que creyera que todo aquello había terminado y atacar aún con más fuerza. Algo a lo que Yunho no se iba a poder negar, si en juego estaba la propia vida de Changmin.

El joven llegó al hospital andando, sonriendo y completamente aliviado después de aquello. Tenía muchas ganas de encontrarse con Yunho y hacerle saber, aun sin tener idea de la verdad, que todo aquello había terminado. No se lo pensó dos veces cuando de nuevo se echó a correr, pero esta vez con una alegría impresionante, imaginando como iba a ser ahora su vida después de aquello.

En la habitación de hospital de Yunho.

- Mi amor, ya estoy aquí – dijo Changmin entrando a la habitación – no te lo vas a creer.
- Dime
– le respondió su novio sonriente - ¿estás bien?
- Más que bien, ese maldito de Wong a aceptado mi guitarra y te ha dejado libre.
- Pero, ¿así sin más?
– a Yunho le extrañó aquello demasiado.
- Si, primero se nego y empezó a decir muchas tonterías sobre que le debías mucho y bla bla bla, pero después cambió de opinión. No sé me da igual como haya sido, el caso es que ya puedes hacer tu vida – Changmin sonrió y cogió entre sus manos a Yunho para después besarle dulcemente.

Este intentó calmar su corazón con aquel beso y es que sabía que algo no iba bien. Wong no era de esas personas que dejaba escapar a alguien porque sí. Tendría que llevar cuidado a partir de ahora y controlar cada uno de sus pasos, y no sólo los suyos, sino los de Changmin tambien.

Sus heridas habían sanado, y seguramente no tardaría muchos días en salir de aquel hospital. Ahora ya no sabía si volver de nuevo a su lugar de “trabajo” o buscar una nueva aventura a partir de ahora, junto a Changmin, su familia y sus amigos. Quizas después de todo, todo lo que había pasado no fuera la mentira que creía que era, tal vez la vida le hubiera dado de nuevo una oportunidad.

En cualquier caso, tenía que pensar que a partir de ahora tenía alguien más con quien compartir su vida y era momento de mostrar esa felicidad a todo el mundo.

Tres días después dieron el alta a Yunho, durante ese tiempo había recibido tambien la visita de Yoochun y Junsu, a los que agradeció que siempre cuidaran de aquella manera a Changmin. Su madre y hermana habían permanecido en casa preocupadas, pero Yunho pidió a Changmin que no vinieran y Yunho tenía la suerte de que su madre siempre había creído fielmente en él. Ahora era momento de mostrarle a las dos chicas que más había querido durante toda su vida, quien era la persona que le había hecho abrir de nuevo su corazón.

Cogieron un taxi que les llevó a su casa y nada más llegar a esta, su hermana fué corriendo para lanzarse a sus brazos. Aquello dolió demasiado a Yunho que aun estaba bastante dolorido, pero no le importó, puesto que su hermana era mucho más importante que su propio dolor.

- Hermanita, ¿me echaste de menos? – preguntó sonriente.
- Sí, pensé que ya no ibas a venir.
- ¿Cómo iba a dejar yo de ver a mi pequeña? Mira, he traido a una persona para que la conozcas
– dijo señalando a Changmin. Justo en ese momento a su hermana le comenzaron a brillar los ojos.
- ¿Es tu novio? – preguntó para sorpresa de ambos. Su hermana era bastante intuitiva – mamá querrá conocerle tambien, venid.
- Yui, siempre tan reboltosa, deja que pasen a casa anda
– su madre salió sonriendo de la casa para recibir a ambos chicos.

En ese momento Changmin se puso muy nervioso, iba a conocer a las dos personas mas importantes en la vida de Yunho, su madre y hermana. Era tan agradable ver como Yunho tenía una familia que verdaderamente le quería, e invevitablemente se maldijo por tener unos padres como él tenía.

No era que no le quisieran, era que simplemente nunca habían sabido actuar como tal y siempre habían querido controlar su vida hasta tal punto que Changmin se encontró en más de una ocasión completamente perdido, sin saber realmente quien era. Despació y sonriente justo después de Yunho entró en aquella casa, pequeña pero bastante acogedora, llena de fotos de la familia y del que supuso que era el padre de Yunho.

Mostró sus respetos a este y después a su madre agradeciéndolo que le dejara estar allí. Su madre les pidió que se sentaran a jugar en el sofá del salón mientras la pequeña Yui se iba a jugar.

- ¿Quieres un té Changmin? – preguntó sonriente.
- Gracias señora – respondió Changmin asintiendo con la cabeza.
- No tienes que ser tan formal muchacho, llamame Seohyun. Encantada de que mi hijo tenga un novio tan guapo.
- Yo...
– Changmin se sonrojó por completo ante aquellas palabras – encantado...
- Nunca te había visto así de avergonzado, me alegro que mi madre lo haya conseguido
– y aunque incluso eso le dolía todos se echaron a reír.

Su madre le miró preocupada, pero Yunho le sonrió para tranquilizarla. A pesar de que nunca habían hablado del tema, su madre sabía perfectamente que era lo que Yunho había tenido que hacer para pagar las medicinas de su hermana, y estaba tan orgullosa de él por ese cuidado que le daba a la pequeña, que sería capaz de dar cualquier cosa que le hiciera feliz. Yunho se sintió aliviado poco después cuando su madre puso una de sus manos sobre su hombro y le dijo que no le importaba lo que hubiera tenido que hacer, que sería capaz incluso de perdonarle el mayor de los errores que pudiera hacer en su vida.

Y entonces Yunho fué incluso capaz de echarse a llorar, algo que Changmin no había visto hasta ese momento. Su corazón se sintió enormemente calmado al haber podido terminar con todo aquello, aunque se hubiera desecho del tesoro más preciado que tenía hasta ese momento, ya que después de conocer a Yunho, ninguna de sus guitarras o cosas materiales podría superar aquel amor.

- Gracias por todo Changmin – le dijo cuando Yunho le contó que el chico fué a hablar con el señor Wong.
- De nada Seohyun, es lo que un novio haría por la persona de la que está enamorado ¿no?
- Nadie antes había hecho algo así por mi hijo, siempre ha luchado tanto por darle a su hermana una vida mejor...
– y la mujer se quedó mirando entristecida a su hija.
- ¿Todo va mejor? – preguntó Changmin interesado por como iba la evolución de su enfermedad.
- Desde que está tomando las medicinas ha mejorado mucho, pero los doctores nos han dicho que aún queda un largo camino por recorrer. Aún así, ella intenta ser una niña de lo más normal.
- Me alegro entonces
– Changmin no pudo otra cosa que sonreír.
- Cuando nos dijeron – interrumpió Yunho – que sus celulas iban a morir poco a poco, cuando le descubrieron ese maldito cáncer pensé que no iba a poder hacer nada por salvarla.
- Y en cambio, lo hiciste todo.


Para alegría de su madre y hermana, que nada más ver aquel gesto salió corriendo a tirarse en el sofá, Changmin dió un dulce beso a Yunho, haciéndole saber que por encima de todo le quería, y estaba muy orgulloso de todo lo que había hecho.

Estaba muy orgulloso de él y sabía que de ahora en adelante iba a seguir luchando por cumplir sus sueños de la manera mas honorable posible. Pero fuera de aquella felicidad, al final de la calle donde sus sueños empezaban a cumplirse, todo el séquito del señor Wong seguía vigilando a la espera de poder volver a actuar y destruír sus vidas por completo, no sólo la de Yunho, sino tambien la de toda su familia y Changmin, las personas que más amaba en toda su vida.

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